sábado, 17 de septiembre de 2016

La Mente Humana



Continuando con el desarrollo de nuestro tema sobre el pensamiento humano es bueno dejar en claro de que no somos especialistas, tal vez todo lo contario, lo que es innegable es que no obstante nuestras carencias, la realidad demuestra que pensamos, aunque como todo puede ser posible, corremos el riesgo de dejar en evidencia que demostremos, en el desarrollo de lo que intentamos relatar,  nuestra condición de “primates absolutos”. 

Cuando nos situamos en este punto nuestro único recurso es el de buscar refugio en quienes acceden a nuestra lectura a los cuales estaremos siempre sujetos a la opinión de su sólido criterio.

Es entonces que recurriendo a lo que a esta altura resulta obvio y trayendo a colación aquel antiguo dicho que nos menciona “ que de escritores y de locos todos tenemos un poco” nos animamos a recurrir a toda la experiencia recogida en todos estos años de tozudez para continuar aportando todo aquello que “el arte de pensar” recoja de nuestra mente y se anime a dictarle a nuestro intelecto.

La famosa frase "poner la mente en blanco" es dicha y escuchada un sinfín de veces pero la verdad es que al ser humano le costaría mucho afrontar una situación de ese tipo, pues todo el tiempo está llevando adelante pensamientos. Los pensamientos siempre tienen un objetivo en específico, porque son quienes ayudan al ser humano a reflexionar sobre sus acciones cotidianas que debe realizar.

Por ejemplo, pensar que a la tarde deberé ir al supermercado, significa que yo ya tengo un bagaje de conocimientos sobre tal situación: sé que deberé llevar mi bolso con el dinero para comprar, sé el camino que debo seguir o qué tren o colectivo tomar, puede que también sepa más o menos donde se encuentra cada producto...En definitiva, en el solo hecho de pensar "debo ir al supermercado" están encerrados ya una serie de conocimientos adquiridos mediante experiencias previas, ya vividas.

Otras veces, el pensamiento se vuelve más reflexivo e incluso estratégico (este último es muy común escucharlo o verlo en acción en el contexto de organizaciones -con o sin fines de lucro-.

El pensamiento reflexivo permite un análisis mayor de la situación, donde el ser humano se ve expuesto a pensar acerca de las debilidades y las fortalezas de sí mismo o de un conjunto de personas que integra, en los pros y contras de una situación específica, entre otros.

El pensamiento reflexivo suele ponerse en marcha cuando se está ante un problema o cuando se realizan planes a futuro, sea este a corto, mediano o largo plazo.

También, el pensamiento da lugar a la innovación, a nuevas formas de algo, poniendo en juego la creatividad de una persona, sea por trabajo o por hobby. El pensamiento creativo tiende a buscar nuevas formas de expresar o de llevar adelante diferentes acciones de la vida cotidiana, y permite al ser humano usar la creatividad en pos de conseguirlo.”

Como se puede apreciar hoy nos levantamos pensativos y con ganas de “meter nuestra cuchara” en el abordaje de un tema tan escabroso y opinable como este que publicamos.


Hugo W Arostegui

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