La diversidad social es la expresión primaria de la diversidad cultural, pero también atañe a ella la expresión de las fallas en la distribución de la riqueza y de las oportunidades.
La sociedad es el núcleo de protección y realización de lo humano es un fenómeno que permite superar las deficiencias individuales mediante la cooperación y el aporte de cada uno de sus miembros, la acción externa de otros grupos sociales puede ser la ayuda o la condena. Ninguna sociedad está exenta de ambas, pero cuando la intolerancia predomina, la injusticia y la postergación muestran la peor de la facetas de la Humanidad.
La estratificación social es la conformación en grupos verticales diferenciados de acuerdo a criterios establecidos y reconocidos. La estratificación social da cuenta o es un medio para representar de la desigualdad social de una sociedad en la distribución de los bienes y atributos socialmente valorados. El concepto de estratificación social implica que existe una jerarquía social así como una desigualdad social estructurada. Dicha desigualdad esta institucionalizada, y tiene una consistencia y coherencia a través del tiempo. Formas de estratificación social, generalmente citadas, son las castas, estamentos y clases sociales.
Un estrato social está constituido por un conjunto de personas, agregados sociales, que comparten un sitio o lugar similar dentro de la jerarquización o escala social, donde comparten similares creencias, valores, actitudes, estilos y actos de vida. Se caracterizan por su relativa cantidad de poder, prestigio o privilegios que poseen. Si bien el punto central de la estratificación se refiere a la distribución de bienes y atributos la estratificación social, aunque también se puede considerar sobre la base de la etnicidad, género y edad.
El término estratificación social es usado a veces como sinónimo de clase social por algunos economistas, sociólogos y cientistas políticos debido a que no posee la connotación marxista que sí tiene el término clase social.
Cultura y biología están inevitablemente unidas en los seres humanos.
Por una parte, la arquitectura neuronal y las capacidades cognitivas que permiten los procesos culturales son producto de la evolución
Por otra, la cultura modifica el ambiente en que nos desenvolvemos los seres humanos y, por ello, determina en cierta medida la acción futura de la selección natural.
Transmisión cultura acumulativa.
Quizá la característica más notable del comportamiento humano.
Esta variación ha sido documentada sea la enorme variabilidad conductual
Aprendizaje individual y aprendizaje social.
A lo largo de la historia han sido incontables las influencias mutuas de la cultura occidental con el resto de culturas. Esta influencia intercultural no ha cesado con el transcurrir de los siglos, sino que incluso se ha incrementado. Hoy en día es posible que diferentes grupos de investigadores, estudiantes o profesionales compartan y construyan conocimiento conjuntamente gracias al surgimiento y desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación.
Cuando se concibe la diversidad social y cultural como una fuente de riqueza que puede incrementar los conocimientos que el ser humano acumula a lo largo de su historia, se está en mejor disposición para intercambiar información y admitir las críticas de los demás. Esto posibilita que todas las personas que estén dispuestas al diálogo con otras sociedades y culturas posean una mente más abierta, mayores habilidades sociales y más recursos e ideas con las que enfrentarse a los problemas cotidianos
La diversidad social es la expresión primaria de la diversidad cultural, pero también atañe a ella la expresión de las fallas en la distribución de la riqueza y de las oportunidades.
La sociedad es el núcleo de protección y realización de lo humano es un fenómeno que permite superar las deficiencias individuales mediante la cooperación y el aporte de cada uno de sus miembros, la acción externa de otros grupos sociales puede ser la ayuda o la condena. Ninguna sociedad está exenta de ambas, pero cuando la intolerancia predomina, la injusticia y la postergación muestran la peor de la facetas de la Humanidad.
La estratificación social es la conformación en grupos verticales diferenciados de acuerdo a criterios establecidos y reconocidos. La estratificación social da cuenta o es un medio para representar de la desigualdad social de una sociedad en la distribución de los bienes y atributos socialmente valorados. El concepto de estratificación social implica que existe una jerarquía social así como una desigualdad social estructurada. Dicha desigualdad esta institucionalizada, y tiene una consistencia y coherencia a través del tiempo. Formas de estratificación social, generalmente citadas, son las castas, estamentos y clases sociales.
Un estrato social está constituido por un conjunto de personas, agregados sociales, que comparten un sitio o lugar similar dentro de la jerarquización o escala social, donde comparten similares creencias, valores, actitudes, estilos y actos de vida. Se caracterizan por su relativa cantidad de poder, prestigio o privilegios que poseen. Si bien el punto central de la estratificación se refiere a la distribución de bienes y atributos la estratificación social, aunque también se puede considerar sobre la base de la etnicidad, género y edad.
El término estratificación social es usado a veces como sinónimo de clase social por algunos economistas, sociólogos y cientistas políticos debido a que no posee la connotación marxista que sí tiene el término clase social.
Cultura y biología están inevitablemente unidas en los seres humanos.
Por una parte, la arquitectura neuronal y las capacidades cognitivas que permiten los procesos culturales son producto de la evolución
Por otra, la cultura modifica el ambiente en que nos desenvolvemos los seres humanos y, por ello, determina en cierta medida la acción futura de la selección natural.
Transmisión cultura acumulativa.
Quizá la característica más notable del comportamiento humano.
Esta variación ha sido documentada sea la enorme variabilidad conductual
Aprendizaje individual y aprendizaje social.
A lo largo de la historia han sido incontables las influencias mutuas de la cultura occidental con el resto de culturas. Esta influencia intercultural no ha cesado con el transcurrir de los siglos, sino que incluso se ha incrementado. Hoy en día es posible que diferentes grupos de investigadores, estudiantes o profesionales compartan y construyan conocimiento conjuntamente gracias al surgimiento y desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación.
Cuando se concibe la diversidad social y cultural como una fuente de riqueza que puede incrementar los conocimientos que el ser humano acumula a lo largo de su historia, se está en mejor disposición para intercambiar información y admitir las críticas de los demás. Esto posibilita que todas las personas que estén dispuestas al diálogo con otras sociedades y culturas posean una mente más abierta, mayores habilidades sociales y más recursos e ideas con las que enfrentarse a los problemas cotidianos
lunes, 23 de diciembre de 2019
Donde Florecen Las Flores
Sinopsis: El valor de la amistad, el heroísmo como meta y la responsabilidad como motor de la conducta moral encuentran su plasmación definitiva en el mundo que descubre El principito , añorado planeta del que todos los hombres han sido exiliados y al que sólo mediante la fabulación cabe regresar.
Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una seria excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo.
Todas las personas grandes han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan.)
CUANDO yo tenía seis años vi una vez una lámina magnífica en un libro sobre el Bosque Virgen que se llamaba «Historias Vividas».
Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas, y es agotador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones.
Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano.
Cuando el misterio es demasiado impresionante no es posible desobedecer.
—Pero ¿adónde quieres que vaya?
—A cualquier parte. Derecho, siempre adelante...
Las personas grandes aman las cifras. Cuando les habláis de un nuevo amigo, no os interrogan jamás sobre lo esencial. Jamás os dicen: «¿Cómo es el timbre de su voz? ¿Cuáles son los juegos que prefiere? ¿Colecciona mariposas?».
«La prueba de que el principito existió es que era encantador, que reía, y que quería un cordero. Querer un cordero es prueba de que se existe»
Hubiera deseado comenzar esta historia a la manera de los cuentos de hadas. Hubiera deseado decir: «Había una vez un principito que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un amigo...»
Pero las semillas son invisibles. Duermen en el secreto de la tierra hasta que a una de ellas se le ocurre despertarse.
La lección que doy es digna de tenerse en cuenta.
Cuando uno está verdaderamente triste son agradables las puestas de sol...
—Un día, vi ponerse el sol cuarenta y tres veces.
—Las espinas no sirven para nada. Son pura maldad de las flores.
Se infla de orgullo. Pero no es un hombre; ¡es un hongo!
—Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Se dice: «Mi flor está allí, en alguna parte...». Y si el cordero come la flor, para él es como si, bruscamente, todas las estrellas se apagaran.
Lo tomé en mis brazos. Lo acuné. Le dije: «La flor que amas no corre peligro... Dibujaré un bozal para tu cordero. Dibujaré una armadura para tu flor... Di...». No sabía bien qué decir. Me sentía muy torpe. No sabía cómo llegar a él, dónde encontrarlo... ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!
—¡Ah!, acabo de despertarme... Perdóname... Todavía estoy toda despeinada...
El principito, entonces, no pudo contener su admiración:
—¡Qué hermosa eres!
—¿Verdad? —respondió suavemente la flor—. Y he nacido al mismo tiempo que el sol...
—No debí haberla escuchado —me confió un día—; nunca hay que escuchar a las flores. Hay que mirarlas y aspirar su aroma.
Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huido jamás! Debí haber adivinado su ternura, detrás de sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.
Evidentemente, en nuestra tierra, somos demasiado pequeños para deshollinar nuestros volcanes. Por eso nos causan tantos disgustos.
Procura ser feliz.
El aire fresco de la noche me hará bien. Soy una flor.
—Pero los animales...
—Es preciso que soporte dos o tres orugas si quiero conocer a las mariposas.
No sabía que para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos.
«Si ordeno —decía habitualmente—, si ordeno a un general que se transforme en ave marina y si el general no obedece, no será culpa del general. Será culpa mía.»
Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer —replicó el rey—. La autoridad reposa, en primer término, sobre la razón.
—Te juzgarás a ti mismo —le respondió el rey—. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio.
—Admirar significa reconocer que soy el hombre más hermoso, mejor vestido, más rico y más inteligente del planeta.
—¡Pero si eres la única persona en el planeta!
—¿Por qué bebes? —preguntole el principito.
—Para olvidar —respondió el bebedor.
—¿Para olvidar qué? —inquirió el principito, que ya le compadecía.
—Para olvidar que tengo vergüenza —confesó el bebedor bajando la cabeza.
—¿Vergüenza de qué? —indagó el principito, que deseaba socorrerle.
—¡Vergüenza de beber! —terminó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.
—Millones de esas cositas que se ven a veces en el cielo.
—¿Moscas?
—No, cositas que brillan.
—¿Abejas?
—¡No, no! Cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes. ¡Pero yo soy serio! No tengo tiempo para desvariar.
—¡Ah! ¡Estrellas!
Cuando encuentras un diamante que no es de nadie, es tuyo. Cuando encuentras una isla que no es de nadie, es tuya. Cuando eres el primero en tener una idea, la haces patentar: es tuya. Yo poseo las estrellas porque jamás nadie antes que yo soñó con poseerlas.
Cuando enciende el farol es como si hiciera nacer una estrella más, o una flor. Cuando apaga el farol, hace dormir a la flor o a la estrella. Es una ocupación muy hermosa. Es verdaderamente útil porque es hermosa.
Los relatos de los exploradores se anotan con lápiz al principio.
—Los libros de geografía —dijo el geógrafo— son los más valiosos de todos los libros. Nunca pasan de moda. Es muy raro que una montaña cambie de lugar. Es muy raro que un océano pierda su agua. Escribimos cosas eternas.
Podría amontonarse a la humanidad sobre la más mínima islita del Pacífico.
Las personas grandes, sin duda, no os creerán. Se imaginan que ocupan mucho lugar. Se sienten importantes, como los baobabs.
El principito se sentó sobre una piedra y levantó los ojos hacia el cielo:
—Me pregunto —dijo— si las estrellas están encendidas a fin de que cada uno pueda encontrar la suya algún día.
—Buenos días —dijo al azar.
—Buenos días... Buenos días... Buenos días... —respondió el eco.
—¿Quién eres? —dijo el principito.
—Quién eres..., quién eres... —respondió el eco.
—Sed amigos míos, estoy solo —dijo el principito.
—Estoy solo..., estoy solo..., estoy solo —respondió el eco.
Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa «domesticar»?
—Es una cosa demasiado olvidada —dijo el zorro—. Significa «crear lazos».
Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
si me domesticas, mi vida se llenará de sol.
Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo...
Si quieres un amigo, ¡domestícame!
—¿Qué hay que hacer? —dijo el principito.
—Hay que ser paciente —respondió el zorro—.
Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad!
—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
Sólo los niños aplastan sus narices contra los vidrios.
—Sólo los niños saben lo que buscan —dijo el principito—.
—El agua puede también ser buena para el corazón...
—Las estrellas son bellas, por una flor que no se ve...
Siempre he amado el desierto. Puede uno sentarse sobre un médano de arena. No se ve nada. No se oye nada. Y sin embargo, algo resplandece en el silencio...
—Lo que embellece al desierto —dijo el principito— es que esconde un pozo en cualquier parte...
«Lo que veo aquí es sólo una corteza. Lo más importante es invisible...».
«Lo que me emociona tanto en este principito dormido es su fidelidad por una flor, es la imagen de una rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, aun cuando duerme...». Y lo sentí más frágil todavía. Es necesario proteger a las lámparas; un golpe de viento puede apagarlas...
—En tu tierra —dijo el principito— los hombres cultivan cinco mil rosas en un mismo jardín... Y no encuentran lo que buscan...
—No lo encuentran... —respondí.
—Y, sin embargo, lo que buscan podría encontrarse en una sola rosa o en un poco de agua...
—Seguramente —respondí.
Y el principito agregó:
—Pero los ojos están ciegos. Es necesario buscar con el corazón.
Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco...
—Lo que es importante, eso no se ve.
Si amas a una flor que se encuentra en una estrella, es agradable mirar el cielo por la noche. Todas las estrellas están florecidas.
domingo, 22 de diciembre de 2019
Nuestro Mejor Esfuerzo
El principio y el final de cada acontecimiento tienen lugar en el mismo
instante.
Cada detalle del árbol maduro existe dentro de su semilla.
Sin embargo, para nosotros el resultado final de una acción es
misterioso en el momento en que la emprendemos, y la forma en que comienzan las
cosas puede ser muy distinta de cómo terminan.
Algunas veces esto acaba teniendo un buen resultado, pero a menudo
incluso un inicio muy positivo puede llevar a una conclusión negativa.
Otras veces, empezamos con un objetivo concreto y el camino hacia éste
nos lleva a un resultado distinto.
Así que no es suficiente que el inicio de un proyecto sea bueno.
Aun con el mejor inicio no hay certeza de cuál será el resultado, pues
la distancia entre el inicio y el final puede ser mucho mayor de lo que
imaginamos.
Nuestro trabajo consiste en mantener nuestra fuerza hasta el final de
todos nuestros proyectos.
Esto no es de ninguna forma fácil porque nosotros con frecuencia avanzamos
en el camino que hemos escogido sin una visión clara de adónde nos llevará,
pero no por ello nos debemos de quedar estáticos.
Frases Sobre Esfuerzo:
“Un poco más de persistencia, un poco más de esfuerzo, y lo que parecía
irremediablemente un fracaso puede convertirse en un éxito glorioso”
-Elbert Hubbard.
“El esfuerzo es solo esfuerzo cuando comienza a doler” -José
Ortega y Gassett.
“El éxito depende del esfuerzo” -Sófocles.
“Si tienes una actitud positiva y te esfuerzas constantemente para dar
tu mejor esfuerzo, con el tiempo vas a superar tus
problemas inmediatos y encontrará que estás listo para retos mayores”
-Pat Riley.
“La fuerza y el crecimiento vienen sólo a través del esfuerzo y la lucha
continua”-Napoleón Hill.
El Encanto Del Día A Día
De regreso a la rutina, a las obligaciones. De regreso al “Encanto del
día a
día “ponemos en orden el Hogar de nuestras emociones. Pensamos en
nuestros
sueños, propósitos y metas. Invertimos energía y tiempo en nuestro bienestar.
sueños, propósitos y metas. Invertimos energía y tiempo en nuestro bienestar.
Me encuentro con Doña Felicidad y Don Positivo, un desayuno especial y
optimista
para comenzar la semana en armonía con vitalidad. Para comenzar un nuevo día
descubriendo día a día la felicidad cotidiana.
para comenzar la semana en armonía con vitalidad. Para comenzar un nuevo día
descubriendo día a día la felicidad cotidiana.
Hoy continúo desarrollando mi propósito: Felicidad. Deseo instalarlo,
entrenarlo
y darle rienda suelta a la energía de la felicidad. Al bienestar que provoca en mis
emociones, en mi vida.
y darle rienda suelta a la energía de la felicidad. Al bienestar que provoca en mis
emociones, en mi vida.
Entre aromas matutinos, cafés, tés al ritmo de lo cotidiano, al ritmo
del día a día charlo
con Doña Felicidad y Don Positivo, les hago saber mi intención al regreso de estas
mini vacaciones. Continuar mimando y cultivando un proposito que traerá armonía,
bienestar y optimismo a mi vida
con Doña Felicidad y Don Positivo, les hago saber mi intención al regreso de estas
mini vacaciones. Continuar mimando y cultivando un proposito que traerá armonía,
bienestar y optimismo a mi vida
.
Muchas veces caigo en el error de girar sobre razones que me
entristecen. O por
alguna curiosa razón, alimento motivos y razones que nos son tan positivas, que me
hacen sentir lo vulnerable y sensible que puedo ser. Razones que dejan que la tristeza,
la melancolía o el desengaño sean protagonistas absolutos eclipsando mí felicidad
interior, eclipsando mí encanto cotidiano.
alguna curiosa razón, alimento motivos y razones que nos son tan positivas, que me
hacen sentir lo vulnerable y sensible que puedo ser. Razones que dejan que la tristeza,
la melancolía o el desengaño sean protagonistas absolutos eclipsando mí felicidad
interior, eclipsando mí encanto cotidiano.
Como bien me dice Don Positivo, muchos a lo largo de nuestras
experiencias vitales,
de nuestro día a día nos hemos dejado llevar por emociones como la tristeza, sin
permitirnos el mayor de los lujos que podemos permitirnos, darnos razones, darnos
motivos día a día para ser felices. Para relativizar los momentos de tristeza, decepción,
enfado etc.
de nuestro día a día nos hemos dejado llevar por emociones como la tristeza, sin
permitirnos el mayor de los lujos que podemos permitirnos, darnos razones, darnos
motivos día a día para ser felices. Para relativizar los momentos de tristeza, decepción,
enfado etc.
Serán inevitables, también ellos enriquecen nuestro aprendizaje
potencian
nuestros motivos, aunque a veces no lo creamos nos acercan más a nuestro propósito:
Ser felices.
nuestros motivos, aunque a veces no lo creamos nos acercan más a nuestro propósito:
Ser felices.
Sorbo a sorbo de de café, los escucho atentamente sintiendo la magia del
momento,
la magia del instante conectando con mis emociones en positivo, conectando con mi
felicidad interior.
la magia del instante conectando con mis emociones en positivo, conectando con mi
felicidad interior.
Aquí ya tengo la primera de las razones o motivos para ser feliz.
Haré mi Diario de Optimismo, añadiré momentos, razones, emociones en
positivo.
Serán la energía día a día de mi propósito: FELICIDAD.
Serán la energía día a día de mi propósito: FELICIDAD.
“Decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad
es una adquisición”.
Ocurrencias Del Pensar
Ernest
Hemingway: “ Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para
aprender a callar”.
GASC: “Es
tan difícil buscarse a uno mismo….y lo peor es encontrarse”.
Pablo
Neruda: “Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas.”
Pascal:
“Cuanto más largo es el camino del amor, más placer experimenta el espíritu
delicado.”
Poujoulat:
“El amor es la llave de los pensamientos más nobles y de los sentimientos
más sublimes.”
Séneca:
“Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.”
Einstein:
“Los grandes espíritus siempre han tenido que luchar contra la oposición feroz
de mentes mediocres.”
Li
Tai-Po: “El mundo está lleno de pequeñas alegrías: el arte consiste
en saber distinguirlas.”
Rogelio
Arango: “El que habla se encarta.”
W.
Goethe: “Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a
pulso, o no será vuestro.”
Benjamín
Franklin: “La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la
familia.”
Gregorio
Marañon: “No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti
todo lo que soy.”
Ferdinand
Galiani: “Existe, en verdad, un magnetismo, o más bien una electricidad
del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos.”
Vincent
Van Gogh: “Se puede tener, en lo más profundo del alma, un corazón
cálido, y sin embargo, puede ser que nadie acuda a él.”
Sófocles:
“El que es bueno en familia es también un buen ciudadano.”
Santa
Teresa de Jesús: ” Si no tenemos y procuramos paz en nuestra casa, no la
hallaremos en la de los extraños.”
Mía
(Gloria María) : “Donde te quieren ve poco”.
Las Genialidades
Si apareciese en mi Vida el Genio de la lámpara dispuesto a concederme
tres deseos, creo que tan solo le pediría uno: poder cambiar lo que me dé la
gana. Teniendo ése todos los demás sobran. Todo sería más fácil. Dejaría de
sufrir por situaciones que no puedo resolver y también por las que me hieren y
desconozco cómo dejar a un lado, pasaría a soltar la frustración, la ira o el
duelo; ya no tendría por qué sentirme confuso ante situaciones que experimento
por primera vez y tampoco estaría harto de pasar por otras que me repatean. Se
acabaría todo mi malestar, erradicaría de mi Vida y de la de los demás
cualquier sufrimiento. Todos felices y contentos.
En cierto modo, me alegro de que el Genio exista solo en el cuento.
Puede que la Vida perdiese gracia si me dejasen a mí pilotarla. Andá tú a saber
qué tropelías me daría por hacer amparándome en que un Genio me dio el poder de
cambiar lo que me de la gana.
Una de las cosas que me tocaría cambiar es esa tontería de que los demás
piensen que lo suyo es más importante que lo mío. No me apetece discutir más,
así que dejaría de tener que hacerlo para convencerlos de que no. Ya sé todo el
rollo ese de que tenemos derecho a pensar distinto, que mis ideas son mías y
las tuyas son las tuyas, que no hay por qué atacarlas, que hay que respetarlas
y bla, bla, bla… pero hay que reconocer que mis ideas tienen más peso que las
que otros puedan tener, son más lógicas y, por supuesto, están mejor razonadas.
Puede que las suyas también lo estén, no voy a decirte que no, pero su
razonamiento tiene un montón de peros que ellos no ven y que hacen que, para
mí, lo de ellos valga menos.
Lo que acabas de leer es una situación mucho más habitual de lo que
parece: dos personas tratando de convencer a quien tienen enfrente de que lo
suyo es lo bueno, lo que vale. Lo del otro no. En este tipo de discusiones
cualquier motivo se da por bueno… el lugar al que ir en las próximas vacaciones,
la política o el partido del martes. ¡Hagan juego, señores! Todo cabe, todo
vale.
Cada uno defiende su opinión y llega a pelearla por algo tan inverosímil
como que se cree que la suya es la buena, y no por nada en concreto, tan solo
porque es la conclusión a la que llega después de pasar lo que esté ocurriendo
por el tamiz de lo que piensa. Y aquí, la gran mayoría de las veces, también
tamizamos por inercia, sin pararnos a ser conscientes de qué nos hace pensar y
sentir como lo estamos haciendo.
Tratar de convencer al otro de que nuestra forma de pensar es la buena
conlleva conflicto. Además, no solo “tratamos” de hacerlo, es que, en lo más
profundo de nosotros, sentimos la necesidad de conseguirlo.
Podemos cejar en nuestro empeño si la terquedad de nuestro “contrincante” es
demasiado grande, pero no conseguir que el otro entienda por qué tiene que
cambiar su forma de pensar y, por tanto, de actuar, nos hace sufrir al creer
que las cosas no son como deberían estar siendo.
¿Y si lo que tenemos delante no es nadie a quien podamos convencer de
nada?, ¿y si no existiese la posibilidad de explicar por qué deberían cambiar
todas esas cosas que no nos gustan?, ¿qué pasaría entonces? La respuesta a
estas preguntas la puedes encontrar experimentando cualquiera de tus
días.
Cualquiera de esos en los que te repatee lo que ves en las noticias, o
las facturas que no llegas a pagar, o tu jefe explotador, o no tener jefe
porque no tienes curro, o cualquier otra cosa que te duela y desees que cambie.
En esos casos, lo que tienes delante no es una persona a la que que puedas
convencer para que deje de hacer lo que hace, no. Eres tú frente a la Vida y de
ti depende tu forma de relacionarte con lo que te pone delante. En momentos
así, el conflicto pasa a denominarse batalla campal, y lo vemos mucho más grave
porque dejamos de tener la sensación de que pueda ser otro el que cambie.
En momentos así es fácil sucumbir a los encantos de cualquier Aladín que
llegue sonriente con su lámpara maravillosa prometiendo que, si la
frotas, aparecerá el Genio y hará que dejes de sentir el dolor que estás
sintiendo.
Imaginemos la situación: Tú andas fastidiado, ya estás harto de que se
repitan situaciones que te hacen estar triste o preocupado; tu atención se la
llevan los problemas, lo que no funciona, lo que debería cambiar y no cambia…
Y, de repente, aparece por arte de magia el Genio de la lámpara dispuesto a
regalarte lo que tanto deseas… que todo cambie y dejar de sentir lo que
sientes. Fuera problemas. Fuera preocupaciones.
Muerto el perro, se acabó la rabia. O eso quieres creer.
Podría parecer que rechazar semejante propuesta de un Genio arreglador
de todo lo que nos hace sentir mal pueda resultar de género tonto o incluso que
parezca que, al hacerlo, vayamos a Vivir abocados al sufrimiento de sentir lo
que tengamos que sentir -aunque no nos guste- por y para siempre, pero hay algo
que pasamos por alto y tiene vital importancia: el Aprendizaje que hay detrás
de todo cuanto sentimos y las puertas que se abren para conocernos gracias a
ello.
No es sencillo plantearse Aprender de algo que te está doliendo, te
aseguro que lo sé. La forma natural de enfocarlo es buscar cómo cambiarlo, cómo
dejar de sentir cualquier cosa que no queramos o que creamos no merecer.
Buscamos que cambie lo de fuera porque nos parece imposible ser capaces de
sentir felicidad estando las cosas como están. Sin embargo, nos creemos capaces
de aplazar nuestra Vida: “Cuando las cosas cambien y sean como tienen que
ser… Entonces yo ya seré…”
Y mientras tanto, dejamos de plantearnos algo tan sencillo como que
el “entonces” que tanto buscamos lo llevemos encima y que los
únicos Genios capaces de hacer realidad nuestros deseos llevan escrito un
nombre… el nuestro.
Reacción Y Emoción
Como hemos hablado en otras oportunidades, las emociones son reacciones
que surgen ante eventos externos o internos. Pero esta emoción será diferente
de acuerdo al pensamiento que experimentamos frente el respectivo evento. Si
pienso que me quieren hacer daño, me asusto, me entristezco o me enfado y mi
comportamiento puede ir desde paralizarme, cargarme de resentimientos o actuar
agresivamente en nuestra defensa. Si con mi mejor intención quiero ayudar a un
familiar y éste, como suele suceder y desde mi juicio, no reacciona como yo
quisiera o no hace nada por si mismo, entonces siento rabia o frustración.
Muy a menudo entramos en conflicto con otras personas tratando de defender nuestro "punto de vista” sin darnos cuenta que vivimos en un mundo de juicios, donde prevalece lo subjetivo y que cuando hablamos de algo bueno o malo; agradable o desagradable; si algo es mejor o peor, etc. estamos ante la opinión de alguien o de muchos, pero no por ello se puede afirmar que esa opinión sea una verdad irrebatible, ya que su mismo carácter deja claro que dista de ser una verdad absoluta.
Muchos de estos pensamientos o posiciones están basados precisamente en la manera como estructuramos nuestro modelo del mundo, en los “debería ser o hacer” o en los “no debería ser o hacer”, en lo que consideramos correcto o incorrecto, sin detenernos a pensar que tales mandatos responden a creencias y patrones aprendidos que, si bien en algunos casos son una guía muy positiva, muchas veces pueden constituirse en grandes barreras que van a afectar negativamente nuestras relaciones interpersonales y otras áreas de nuestra vida.
La Programación Neurolingüística
Desde que conocí los postulados de la Programación Neurolingüística PNL, quedé enganchado con dos de ellos, que desde mi juicio, su interpretación y aceptación pueden ser dos pilares fundamentales para un establecimiento más sano de toda relación interpersonal, bien sea de pareja, de amistad, familiar, laboral o simplemente de cualquier necesidad o roce social. Me refiero al supuesto que reza “el mapa no es el territorio” y al supuesto que hace referencia a que “todo comportamiento tiene una intención positiva”
Si hacemos una revisión de la cantidad de veces que discutimos, que nos llenamos de sentimientos que alteran negativamente nuestro estado emocional y que reaccionamos emocionalmente fuerte ante otras personas, podemos con toda seguridad darnos cuenta que entre las “razones” más comunes a estas reacciones está el hecho de no poder demostrar lo que de acuerdo a nuestro razonamiento es evidente, o al hecho de sentir que de una u otra manera nos quieren hacer daño.
Lo triste y paradójico de este sentir es que en la mayoría de los casos
estas reacciones son más comunes y frecuentes ante personas muy allegadas, como
la pareja, hijos, hermanos o padres, por quienes sentimos una mayor relación
afectiva y a quienes queremos cambiar para que vean, oigan, sientan y en
consecuencia se comporten como consideramos es la manera correcta.
sábado, 21 de diciembre de 2019
El Ubicómetro Personal
A nadie le importa que tengas dos carreras y un máster.
A nadie le importa que te encante la historia del arte, la geografía o
las matemáticas y que “sigas tu pasión”.
A nadie le importa lo guapo o lo listo que te creas que eres.
Repite conmigo: “no le importo a nadie”.
Lo que realmente le importa a la gente es que les resuelvas SUS
problemas. Que les des una pomada cuando les salga un grano.
¿Quieres hacerte millonario? Soluciona un problema que afecte a millones
de personas.
¿Quieres un empleo con un buen sueldo? Demuéstrale al dueño de la
empresa que puedes hacerle ganar 10 veces más de lo que le va a costar
contratarte.
Es tan simple como eso.
“Si estudias, si trabajas duro, si te esfuerzas, si luchas duro por lo
que quieres” –te prometieron– “serás recompensado al final del camino.”
Tengo malas noticias: te han mentido.
Al final del camino lo único que te espera es la cola del paro o, si
eres afortunado, un sueldo a cambio de entregar 5 días de tu vida cada semana.
Y cuando después de sudar tanto te topas con la dura realidad –que no
había recompensa y que todo era una farsa– te cabreas. Te cabreas mucho.
“¡Me merezco un trabajo digno de lo mío!” –reclamas desde el
sofá.
“¡Nadie me da ha dado una oportunidad de demostrar lo que
valgo!” –gritas con el puño en alto.
Pero por mucho que patalees, nadie va a venir a salvarte… porque nadie
te debe nada.
Te mereces lo que te has ganado con tus acciones, ni más ni menos, tu
trabajo vale exactamente lo que los demás están dispuestos a pagar por él y
ahora mismo estás donde deberías estar.
¿Y oportunidades? ¿Te quejas de oportunidades cuando has podido ir al
colegio, al instituto y a la universidad? ¿Cuando tienes acceso a sanidad
pública gratuita, bibliotecas e Internet? ¿Cuando estás leyendo estas palabras
desde tu iPhone? No me hagas reír.
Si quieres conocer a gente que de verdad no ha tenido oportunidades
en la vida, vete a las calles de la India o a los mercados de Camboya y luego
me cuentas. Ahí podrás comprobar de verdad que tu último problema es sentirte
mal cuando a nadie le importas.
Las oportunidades no las regalan: hay que ganárselas. Nadie te va a dar
nada por tu cara bonita. Primero vas a tener de demostrar lo que vales.
Deja de ser una víctima. De echarle la culpa a los demás repitiendo
frases como “es que me despidieron” o “es que me subieron la tasa de interés.”
¿Acaso alguien te obligo a entrar en esa empresa?
¿Acaso no sabías que te podían despedir en cualquier momento?
¿Acaso no firmaste un contrato en el que ponía bien clarito que
aceptabas una tasa de interés variable?
El responsable eres tú, y han sido tus decisiones las que te han llevado
hasta el punto en el que te encuentras.
Para cambiar tu situación, empieza por dejar de cargar tus problemas en
la espalda de los demás. Asume de una vez que tú tienes el control de
tu vida, que tú eres el único responsable de donde estás ahora y
que tú eres el único que puede solucionarlo.
No tienes trabajo? ¿Te pagan una miseria? Seguramente haya un buen
motivo para ello.
Mira, hay miles de personas y empresas deseosas de contratarte, deseosas
de colaborar contigo, deseosas de echarte un cable, pero eso será después que
hayas producido algo de calidad y hayas demostrado lo que vales, no antes.
El nombre del juego es demostrar. ¿Qué puedes demostrar tú?
Una carrera de periodismo demuestra que has sido capaz de aprobar una
serie de exámenes en la universidad. Pero… ¿Sabes escribir? ¿Cuántos artículos
has publicado? ¿Cuántos libros? ¿Cuántos lectores fieles te siguen?
Una carrera de ingeniería informática demuestra que has hecho una serie
de prácticas que tu profesor ha evaluado de forma positiva. Pero… ¿En cuántos
proyectos de software libre has colaborado? ¿Cuántas opiniones positivas tienen
tus aplicaciones para iPhone y Android? ¿Qué pinta tiene tu repositorio de
GitHub?
Una idea en tu cabeza de que te mereces más de lo que
tienes demuestra que no has entendido nada.
Las palabras se las lleva el viento, así que menos hablar y más
demostrar.
Porque nadie va a venir a salvarte; vas a tener que ser tú el que se
gane la salvación.
Recuerda, ¡a nadie le importa tu vida!, Todo esto es responsabilidad
exclusivamente tuya, Tuya.
Respirar Creatividad
A nuestra generación le hace falta respirar más creatividad
Si buscamos en el diccionario, y por diccionario me refiero a Wikipedia,
podremos encontrar una definición puntual de lo que es la creatividad, pero,
¿realmente podemos tener un significado universal para este concepto?
La creatividad es algo personal y diferente en cada quien, no es algo
que podamos comprar o rentar por algunas horas, sino más bien es una parte de
ti que vas nutriendo a base de experiencias y diferentes fuentes de
inspiración. Es una forma de ver la vida.
Hoy en día como generación tenemos la ventaja y la mala suerte al mismo
tiempo de tener cada vez más fácil el camino. La tecnología y los medios de
comunicación han evolucionado de tal manera que hemos dejado de tener la
necesidad de usar la creatividad para aspectos triviales de nuestra vida.
¿Hace cuanto tiempo no escribes una carta? Y me refiero a una de esas good old fashioned cartas escritas a mano, de esas
que tenías que volver a empezar si te equivocabas y no querías tacharla; hoy
podemos mandar un mensaje en segundos a través de un mail o de WhatsApp, o ¿qué
tal imaginarnos llegar a una dirección desconocida en la Ciudad de México sin
ayuda de Waze o Siri?
Ojo, no estoy para nada en contra de los avances tecnológicos, en
realidad soy el más fan de todo lo que nos ayuda a hacer la vida más fácil,
pero sí creo que como generación esto nos ha hecho dejar de ejercitar en
ocasiones nuestra mente, para fortalecer ese lado creativo que tenemos.
Lo mismo pasa en el marketing y la publicidad actual, tenemos cada vez
más herramientas tecnológicas y digitales que nos ayudan a generar procesos
robustos que permiten entregar resultados cada vez más medibles, algo que creo
que es la mejor ventaja que tenemos hoy en día quienes nos dedicamos a esto,
pero es nuestra responsabilidad como generación no dejar nunca morir a la
creatividad. Nos tocó la maravilla de vivir en una época en la que podemos
entregar campañas que resulten de la combinación perfecta entre creatividad y
resultados.
Todos los días tenemos a nuestro alrededor fuentes de inspiración que
nutren nuestra creatividad, encuentra las tuyas, en la música, en libros, en
escribirle una carta a alguien, en tus compañeros de trabajo, hazlo sin
presión, diviértete en el proceso, disfruta ese momento de dejar volar tu
imaginación a nuevas posibilidades, y una vez que lo hagas, sal y comparte tu
lado creativo con el mundo, que de eso se trata todo esto.
Demuestra Tu Fulgor
Aislamiento
A menudo en el monte, bajo algún viejo roble,
viendo el sol que se pone tristemente me siento;
dejo que todo el llano mis miradas abarquen,
el cambiante paisaje que se extiende a mis pies.
Aquí el río con olas espumosas murmura,
serpentea y se pierde en oscuros confines;
allí inmóvil el lago es un agua dormida,
con la estrella de Venus adornando su azul.
En la cima, que bosques muy sombríos coronan,
el crepúsculo pone su fulgor postrimero;
y el brumoso carruaje que conduce las sombras
emblanquece, elevándose todo el amplio horizonte.
De la gótica flecha surge entonces un son
religioso que invade todo el aire; el viajero
se detiene y escucha la campana que mezcla
a los últimos ruidos de aquel día su canto.
Pero halagos así no conmueven mi alma,
que parece insensible, incapaz de emoción;
y contemplo la tierra como un vago fantasma:
no calienta a los muertos este sol de los vivos.
De colina en colina pongo en vano mis ojos,
desde el norte hasta el sur, de la aurora al poniente,
y me digo: «No existe ni un lugar en el mundo
donde pueda pensar que me espera la dicha».
¿Qué me importan los valles, los palacios, las chozas?
Sus encantos son vanos, para mí nada cuentan.
Ríos, montes y bosques, soledades amadas,
sólo un ser está ausente y todo es un desierto.
Miraré indiferente los caminos del sol,
qué más da si en su inicio o en su parte final;
si se pone o si nace entre nubes o azul,
¿a mí el sol qué me importa? Nada espero del día.
Si pudiera seguirle en su larga carrera
por doquier yo vería el vacío y el páramo.
Nada quiero de todo lo que el sol ilumina,
nada quiero tener del inmenso universo.
Mas tal vez más allá de su curva celeste,
donde el sol verdadero otros cielos alumbra,
si pudiera dejar mis despojos aquí
lo que tanto he soñado se mostrara a mis ojos.
Allí me embriagaría en la fuente deseada
y volviera a encontrar esperanza y amor,
ese bien ideal al que aspiran las almas
y que no tienen nombre aquí abajo en la tierra.
¡Si pudiera en el carro de la Aurora elevarme
vago fin de mis ansias, en el cielo hasta ti!
¿Por qué aún sigo atado a esta tierra de exilio?
Entre la tierra y yo nada existe en común.
Cuando la hoja del bosque cae sobre los prados,
cuando el viento nocturno la arrebata a los valles,
yo quisiera también ser esa hoja caída:
¡Arrastradme como ella, aquilones, borrascas!
Poema de Alphonse de Lamartine
Vivir La Cultura
¿Qué es la cultura?
En el sentido lato del término cultura significa: “cultivo”, en
la cuarta acepción implica “el resultado o efecto de cultivar los conocimientos
humanos y de afinarse por medio del ejercicio de las facultades intelectuales
del hombre” (Diccionario de la Real Academia de la Lengua); en este
sentido, cultura coincide con la educación intelectual y moral; es decir el
hombre culto es el que participa de los más altos valores conservados por esta
tradición de la sociedad; en este sentido, la cultura se asocia a la educación
intelectual y moral, el concepto de cultura ha oscilado como en un péndulo,
entre dos concepciones diametralmente opuestas. Por un lado, la formación de la
personalidad, lo que los griegos llamaron Paideia y los
latinos Cultus Anima (cultivar el alma); y por otro, lo que el
hombre realiza para dominar la naturaleza, modificar el ambiente natural y
adaptarlo a sus necesidades, fines, intereses y valores.
La cultura en la antigüedad y su relación con la naturaleza
Como mencionábamos anteriormente para los griegos y latinos “ el sentido
de la cultura es armonizarse o cultivar una naturaleza dada de antemano”
Martinell, Alfons; Roselló, David: "Diseño y elaboración de
proyectos culturales"
La cultura en la modernidad
Para la modernidad el concepto predominante fue independizarnos de “la
naturaleza animal para configurar lo verdaderamente humano.
Para estos autores, en el siglo el siglo XI dos
corrientes circularon en el mundo, La tradición ilustrada y la tradición
romántica, la primera “insiste en la noción de universalidad y con ella la
de razón y naturaleza iguales para todos los hombres”; la segunda discute el
universalismo y valora la diversidad de culturas”. La primera concepción nos
independiza y separa de la naturaleza, la segunda intenta incluirnos, a pesar
de nuestros instintos, formas de vida, valores y costumbres.
En síntesis, en la concepción ilustrada la civilización europea propicia
la oposición entre naturaleza y cultura, pueblos cultos e "incultos",
por lo tanto el viejo continente era la cuna de la cultura y de la
civilización, considerando algunos pueblos más desarrollados que otros, en
tanto que los otros pueblos con catalogados y etiquetas como atrasados e
inclusive como bárbaros o salvajes. La tradición romántica, inspirada en
Rousseau supone por el contrario una comprensión exhaustiva de los procesos
históricos de cada cultura y civilización y cuestionando la idea de progreso
como máxima bandera para el desarrollo de los pueblos, “mostrando cómo cada
cultura es autónoma y no puede ser juzgada con los parámetros con los cuales se
juzgan otras culturas.
En América Latina es la lucha de la civilización contra la barbarie
tantas veces difundida en toda la literatura del siglo XIX y mitad del siglo XX
. Dicho con otras palabras, “Se trata de ver que, gracias a la cultura, se
supere el "animalitas" para llegar al "humanitas";
es decir; “la cultura en la modernidad es el camino hacia la humanización”.
Martinell, Alfons; Roselló, David (cit. ant.)., donde el hombre apeló por la
azada para dominar la naturaleza; sin embargo en el contexto contemporáneo,
para la primera mitad del siglo XX la noción cambió.
Contexto contemporáneo
En la primera mitad del siglo XX esta concepción fue cambiando
paulatinamente, caracterizándose por “ el debate filosófico y antropológico
occidental por el sinnúmero de esfuerzos para consolidar un concepto extenso y
amplio de cultura que, incluyendo las artes y las ciencias, no se limite a
ellas” en Diseño y Elaboración de Proyectos culturales (cit. ant.)
Hacia el tránsito de una sociedad moderna a una sociedad postmoderna
Al analizar los fenómenos que impactan a los seres humanos, se pueden
establecer distintas clases de relaciones. Estas relaciones se pueden dividir
en cinco: relaciones con las cosas, los lugares, la gente, las organizaciones y
las ideas, los cuales constituyen los componentes básicos de las situaciones.
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