domingo, 23 de julio de 2017

Convivencia Humana


Convivencia: Acción de convivir, relación entre los que conviven”.  
Convivir: Vivir en compañía de otro u otros

“Los estudiosos e investigadores han comprobado desde la psicología a la fisiología, desde la sociología a la medicina, que la convivencia es uno de los factores más trascendentes no sólo para el bienestar y la felicidad, sino para el sostenimiento de la salud total.

 La convivencia es una forma de relacionarnos que debemos escoger desde muy jóvenes. Para la convivencia positiva es necesario el respeto, el amor, el perdón, entre otros, debemos tolerar costumbres de otras personas.

El ser humano tiene dos necesidades sociales básicas: la necesidad de una relación íntima y estrecha con un padre o un cónyuge y la necesidad de sentirse parte de una comunidad cercana e interesada por él. Los seres humanos son fundamentalmente animales grupales y su bienestar es mucho mayor cuando éste se encuentra en un ambiente armónico, en el cual se vive en estrecha comunión.

Para la supervivencia es indispensable la independencia y la autoconfianza, pero en el discurrir de la vida no puede prescindirse del apoyo y de la compañía de los otros.

Como señalan ciertos exponentes del existencialismo no puede haber un "yo", sin un "tú". Esta interdependencia social es mucho más que un abstracto concepto filosófico, constituye una necesidad humana fundamental”
Publicado por Abril Mariana

Los seres humanos tenemos necesidades básicas para poder sobrevivir. Una de estas necesidades es relacionarnos con otra persona desde el momento mismo de la concepción, hasta poder valernos por nosotros mismos y, en la mayoría de los casos, hasta en la fase final de nuestra existencia.
La Convivencia Humana es una forma de relacionarnos que debemos escoger desde muy pequeños, para poder convivir armoniosamente.

No puede haber solo un “yo” o un “otra” persona, para que una convivencia sea efectiva y positiva, es necesario el amor, el respeto, el perdón y, sobre todo, la tolerancia de aceptar la otra persona tal cual es y si Dios nos acepta como somos, Porque nosotros no podemos.

“Quien es capaz de vivir en sociedad y no tiene necesidad de ella, porque se basta así mismo, tiene que ser un animal o un dios”.Aristóteles
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El hombre no solo vive, sino que convive, el hombre no puede vivir como hombre sin convivir, sin inter relacionarse con otros hombres.

Los valores nos proporcionan pautas para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Los Valores son la base para vivir en comunidad y relacionarnos con las demás personas. Permiten regular nuestra conducta para el bienestar de una convivencia humana armoniosa.

Podemos concluir diciendo que, para que haya una buena convivencia humana, tiene, necesariamente, que haber un mutuo respeto. 

Como decía Benito Juárez “El respeto al derecho humano es la paz” y así vivir una armoniosa relación, aceptando y respetando el individuo, con sus creencias, culturas y credo.-


Hugo W Arostegui

sábado, 22 de julio de 2017

Cuando Pospones Para Mañana


 “Un día de estos lo dejo todo y me voy”
“A ver si un día me animo y doy el salto”

Son sólo algunas de las frases con las que te autoconvences de que con visualizar un cambio y desearlo es suficiente para conseguirlo. La realidad es que estos mensajecitos son un freno a tu presente, una prórroga que renuevas para seguir estancado sin el menor esfuerzo.

“A veces la diferencia entre querer ser feliz y serlo estriba en pasar de tener deseos a formularse objetivos”

Mientras “deseas” vives consolado con la fantasía de los sueños, con el alivio inmediato que otorga el pensar “¡cómo de diferentes podrían ser las cosas!” Por breves instantes, te metes de lleno en el cuento de la lechera, creyendo que desear es cambiar.

Luego aterrizas en la cruda realidad y es tan distante tú “yo presente” de tu “yo futuro” que te vienes abajo, posponiendo de forma condescendiente tu viaje al cambio
.
Cada vez que simplemente deseas y postergas la acción, aumentas la probabilidad de quedarte en la zona de confort, o lo que es peor involucionar. Así que a partir de ahora, cuando te escuches eso de “ya si eso empiezo mañana”, “el mes que viene me pongo con ello sin falta”, “no veo el momento de comenzar con eso”, etc.; reconoce abiertamente que estás procrastinando.

Por el contrario, proponerte un objetivo es trazar un puente entre el deseo y la acción. Cuando te marcas una meta, no esperas a que la suerte, las circunstancias u otros te den el pistoletazo de salida, sencillamente te comprometes contigo mismo a emprender a través de acciones concretas.

Ponte un brazo en cabestrillo durante un par de semanas. Aunque no tengas lesión alguna, deja de utilizarlo. En poco tiempo notarás cómo verdaderamente te cuesta ejecutar hasta los más sencillos movimientos.

Todas las habilidades que tienes, pero que no pones en marcha desde hace tiempo por pereza, estrés o desmotivación, van perdiendo espacio, fuerza, funcionalidad y eficacia en tu vida. Si pospones el cambio, tus destrezas dejan de actualizarse y se oxidan.

¿Conoces esa sensación incómoda, que puede tornarse en angustiante, cuando vas aplazando una y mil veces algo que te demanda un esfuerzo y una determinación que en ese momento no tienes?

Sí, pues entonces sabrás que las asignaturas pendientes se convierten en poderosas acosadoras: se presentan continuamente para hacerte sentir culpable por lo que hoy ya “deberías” tener, ser o hacer.

Dilatar en el tiempo una acción puede evitarte la confrontación a corto plazo, sin embargo a medio plazo la ansiedad llamará a tu puerta para restregarte los motivos por los que no te sientes orgulloso de ti mismo.

¿Quieres decidir por ti mismo, sentirte agente activo de tu vida y tener cierto control sobre los acontecimientos? Entonces apostarás, sin duda, por encargarte hoy de afrontar el aquí y el ahora.
Cualquier pequeña acción propia presente, por difícil que te resulte, te hará sentir infinitamente más satisfecho que miles de deseos glamurosos lanzados cual monedas a la fuente del mañana.

Si decides cambiar mañana, tal vez no estés decidiendo plenamente, pues el día X podrás encontrarte reaccionando a duras penas a las decisiones que otros o el destino tomaron por ti.




Insolentes


Aunque durante muchos años había relegado los principios bíblicos a un segundo plano, parece que William Wilberforce, el genial político y filántropo inglés, nunca llegó al punto de ser un “insolente”. ¿Por qué digo esto? Porque en 1784 William decidió ir a vacacionar a Francia e Italia. 

Tal desplazamiento implicaba un recorrido de mil novecientos kilómetros por las serpentinas sendas de los Alpes, en un carruaje tirado por caballos. Cuando ya tenía todo arreglado le sobrecogió una gran preocupación: ¿Quién lo acompañaría durante ese trayecto? Equivocarse en ese punto podría dar al traste con el descanso que tanto anhelaba.

Un día Wilberforce se encontró con un antiguo amigo: Isaac Milner. Aunque hacía  mucho que no se veían, Milner estaba al tanto de los éxitos políticos de Wilberforce; y Wilberforce conocía muy bien el prestigio académico de Milner. Así que, contrario a lo que hace el “insolente”, Wilberforce creyó que el “sabio” Milner habría de ser un excelente compañero para su viaje, y lo invitó. ¿Quién era Isaac Milner? Era el inventor y matemático inglés que servía como profesor lucasiano en la Universidad de Cambrigde.

Quizá te preguntes: ¿Y qué es eso de “profesor lucasiano”? Es uno de los títulos  académicos más prestigiosos del mundo. La Cátedra Lucasiana fue fundada en 1663 por el reverendo Henry Lucas, del cual deriva el término “lucasiano”. Los que han ocupado esa posición se cuentan entre las personas más destacadas de la historia. Para que tengas una idea: Isaac Barrow, Isaac Newton, Paul Dirac y Stephen Hawkins han sido profesores lucasianos. 

Actualmente, el profesor Lucasiano de Cambrigde es el físico británico Michael Boris Green.

Lo que quiero que fijes en tu mente es que William Wilberforce supo elegir a su compañero de viaje. Tan acertada fue su decisión, que las conversaciones sostenidas durante aquellas vacaciones produjeron un cambio perdurable en su vida.

¿Quiénes son tus compañeros en este viaje que se llama “vida”? ¿Cuáles son las personas con las que pasas tu día a día? ¿Te rodeas de gente prudente, que hace grandes aportes a tu crecimiento personal? ¿O eres un “insolente” que prefiere huir de las buenas compañías? 



Autenticidad


¿Conoces personas auténticas? ¿Eres una de ellas? ¿Sabes cómo son? Es posible que hayas convivido o convivas con una persona de este tipo y ni lo sabes. Las personas auténticas son una ráfaga de aire que refresca tu vida y llenan cualquier espacio en el que están. Son fáciles de identificar porque cuando llegan a tu vida te inundan de buena vibra, alegría e inspiración.

Su forma de ser es agradable y cualquiera a su lado se siente bien y confiado. Las personas auténticas te hacen sentir, tan bien que te permiten ser tú mismo. Con ellos te podrás olvidar de poses e ideas preconcebidas. Saben que cada uno es especial y te harán sentir único y especial. Aquí te decimos los principales rasgos de las personas auténticas.

Hacen escuchar sus opiniones y se expresan sin temor
Las personas auténticas saben que existen pocos motivos por los que las opiniones deben mantenerse ocultas. Si estas personas tienen algo que decir, simplemente lo hacen. Eso sí, siempre tienen cuidado de no lastimar ni herir a los demás con sus opiniones. Buscan hacerse escuchar y hacen valer su opinión pero no quieren dañar a nadie.

Muchas veces preferimos ocultar nuestras opiniones porque tememos ser criticados. Las personas auténticas saben que la crítica es muy común pero que no siempre se relaciona con quienes son. Entienden que la opinión que los demás se hagan de ellos es algo exterior. Una de sus mejores cualidades es que saben que las opiniones no se deben tomar como algo personal.

“No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla”
-Napoleón I-

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo solo porque tenías ganas de hacerlo?  Las personas auténticas rigen su vida por su propia escala de valores y hacen solo aquello que desean. Saben que no pueden depender de los demás para ser felices ni lograr sus objetivos. Son independientes y están dispuestos a arriesgarse para llegar a donde desean.

Su mejor amigo es su “yo interior”

Las personas auténticas son muy distintas entre sí. Algunas tienen muchos amigos porque se les da bien relacionarse. Otras son más introvertidas y prefieren tener pocos amigos que sean muy cercanos. Nunca les verás hacer algo que vaya en contra de su escala de valores y su conversación interior es positiva. Las personas auténticas no se autosabotean ni hacen cosas que les puedan afectar.


viernes, 21 de julio de 2017

Nuestras Corazas


A lo largo de la vida nos enfrentarnos a situaciones o momentos que nos resultan duros e incómodos. Quizá simplemente son escenarios en los que nuestras emociones no saben actuar, no conocen las armas para combatirlos.

Este es un hecho muy natural, el ser humano aprende de la experiencia y de su entorno. A diario vivimos circunstancias que ponen a prueba lo más profundo de nuestro ser. No siempre el resultado de nuestras decisiones es positivo para nosotros mismos. Es innato desarrollar Mecanismos de Defensa para enfrentase a estas batallas, somos guerreros que escogemos nuestras armas para la lucha, y en ocasiones creamos una coraza cuya protección altera nuestra calidad emocional.

La Coraza Emocional
La actitud defensiva ante la vida, es una opción emocional que trabaja las 24 horas del día. Su función radica en sobrellevar las vicisitudes diarias, lo que no significa que sea de forma sana y enriquecedora. Puntualmente son mecanismos que nos pueden ayudar a manejar situaciones. Pero en un periodo a medio- largo plazo iremos creando una coraza emocional ante la repetición continua de dichos escenarios. Las consecuencias de esta coraza emocional, entre otras, son:

 Capacidad de negar dichas situaciones e incluso sentir emociones por ellas.

 Evasión de cualquier responsabilidad ante diferentes hechos. Tratar de buscar excusas o culpables añade más negatividad a este hecho.

• Negativa gestión de las culpas. Justificar las culpas daña nuestro interior emocional y no ayuda a comunicarnos.

• Baja autoestima e inseguridad. Estos son pilares emocionales básicos, que destruyen nuestra capacidad de relación y de amor por nosotros mismos.

• Deseo de ser una persona “perfecta”. Ocultando nuestras emociones o debilidades se intenta crear un alma perfecta, que no siente ni padece inmune a cualquier sentimiento.

• Débil conocimiento de uno mismo. Afecta a lo que somos, lo que queremos y cómo lo queremos. En definitiva mostramos un cuadro de nuestro yo poco definido y con sombras.

La coraza emocional puede impedir la visión de la realidad que nos rodea, limitándonos nuestra evolución personal. Por lo general llegamos a convertirnos en personas ariscas, descreídas y con nula capacidad de generar ilusión. Poco a poco nos destruimos y vamos dejando víctimas en nuestro círculo más cercano
.
Ante cualquier sentimiento destructivo, que merme nuestra calidad emocional de vida, el primer paso para adminístralo es ser honesto con uno mismo.

Aceptarse como uno es, no buscar un modelo de perfección irreal, nadie es perfecto. Realizar un profundo estudio interior de lo que somos es primordial.

Estos conceptos no se adquieren de forma rápida, pero la constancia y la motivación por llevar el timón de nuestra vida es un premio que anima a intentarlo todos los días.

La comunicación es el pilar básico que moverá este camino para destruir la coraza emocional. Tan importante es hablar con nosotros mismos como lo es mostrarnos a los demás: nuestros deseos, miedos, dudas, ideas… son ingredientes esenciales para conseguir acercarnos al mundo, libres sin duras corazas que nos impidan avanzar en el largo aprendizaje de la vida.



Nuestra Magia


Tu magia es única. Tu forma de ser es una obra de arte esculpida a base de encuentros, desengaños, incredulidades y a base a virtudes y defectos llevándote en ocasiones a ser irresistiblemente caótico, impredecible y auténtico.

Evidentemente, no siempre sentimos como la magia está presente en lo que hacemos. A veces nos sentimos lúgubres, fuera de lugar, pesimistas, asténicos, apáticos; pero esto ocurre para saber detectar si un nuevo vendaval de pura vida se acerca hacia nosotros.

En el transcurso de nuestra vida, podemos vivir decepciones, podemos sentir que ya somos demasiado viejos y concluir “que cualquier época pasada fue mejor”. No te das cuenta de que no es lo que pasa en tu vida lo que te arrebata o no la magia, sino que eres tú el único que permite perderla por el camino.

La única forma de recuperar la magia es poner a rodar la que ya tienes
Olvídate por tanto de los recuerdos bonitos si lo único que hacen es creer que jamás volverás a tenerlos. Si tienes miedo, abrígate de él. Cuándo tenemos miedo es señal de que en nuestra vida pueden pasar cosas interesantes. Y no mires al futuro con los mismos parámetros con los que lo hacías en el pasado. Tú ya no eres el mismo. Es un error de cálculo en la mirada:

“El error es mirar lo de ayer con ojos de hoy,
querer que las cosas vuelvan a ser igual
cuando tú ya no eres el mismo,
como si se pudieran reciclar los suspiros
o dar un mismo beso por segunda vez.
Los mudos no gritan, los sordos no ven la música,
con las cinco letras que se escribe tarde
no puedes escribir ahora,
el amor que fue, ese ya nunca vuelve.”
-Marwan-

Como vas a poder volver a creer en cosas bellas cuando te refugias en el regazo confortable de la melancolía, cuando te arrinconas con recuerdos y negación en el túnel de tu propio olvido. Cuando le niegas a tu alma poder poner en práctica esa magia tuya con otras personas y en otras situaciones.
La melancolía hace poemas, escribe canciones, pinta cuadros, escucha quejas y seca lágrimas…pero no reconstruye vidas. Así que plántate en un nuevo punto de partida, herida pero sabía, y lleva como estandarte a lo que vayas a vivir un ligero equipaje: fe, magia, esperanza y voluntad.

“La esperanza tan dulce
tan pulida tan triste
la promesa tan leve
no me sirve
no me sirve tan mansa
la esperanza
la rabia tan sumisa
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve
no me sirve tan sabia
tanta rabia.”

-Mario Bennedetti-

jueves, 20 de julio de 2017

Frases Motivadoras


Mensajes motivadores sobre el valor de la actitud, el esfuerzo y el sacrificio para poder alcanzar el éxito, hacer realidad nuestros sueños, metas, aspiraciones, anhelos y lograr lo que deseamos. Hacerle frente con mente positiva al fracaso y los obstáculos en la vida.
Frases para motivarse y luchar por nuestros sueños

Piénsalo, después motívate, inténtalo y lucha hasta conseguir lo posible e imposible en la vida
Algún día diré "no fue fácil, pero lo logré".
Si lo puedes soñar, lo puedes hacer. Todo depende solo de ti.
La única persona que estará contigo toda la vida, eres tú. Así que ámate, considérate, cuídate y vive orgulloso de ti.
MANTÉN en tu vida gente que de verdad te quiera, te anime, te inspire, te motive, te haga mejorar, te haga feliz...
Si estás con personas que NO hacen nada de lo anterior: ¡Deja que se vayan!
De todas las prendas que puedas ponerte, tu actitud es la más importante.
Recuerda, eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas. 
El éxito es un viaje, no un destino.
Da gracias a Dios por lo que eres ahora y sigue luchando por lo que quieres ser mañana.
La cárcel más grande del mundo no tiene rejas ni barrotes, sino solo recuerdos negativos...
De todas las prendas que puedas ponerte, tu actitud es la más importante.
Recuerda, eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas. 
El éxito es un viaje, no un destino.
Da gracias a Dios por lo que eres ahora y sigue luchando por lo que quieres ser mañana.
La cárcel más grande del mundo no tiene rejas ni barrotes, sino solo recuerdos negativos...
De todas las prendas que puedas ponerte, tu actitud es la más importante.
Recuerda, eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más inteligente de lo que piensas. 
El éxito es un viaje, no un destino.
Da gracias a Dios por lo que eres ahora y sigue luchando por lo que quieres ser mañana.

La cárcel más grande del mundo no tiene rejas ni barrotes, sino solo recuerdos negativos...