viernes, 13 de septiembre de 2019

Igualdad En Las Diferencias


Nos gusta decir, en algunas ocasiones, que dos personas son “idénticamente  iguales”. 
Utilizamos el adjetivo “idénticamente”.
Sin embargo, todos  sabemos muy bien que no podremos jamás encontrar a dos personas idénticamente iguales.

Las personas somos  “idénticamente diferentes”

La verdadera diferencia que nos separa a unas personas de otras está  en el cómo 
nos enfrentamos a cada hecho que nos va ocurriendo a lo largo de nuestra vida.
Tanto en lo más cotidiano, como en lo más excepcional.
Quizás esto sea también uno de los determinantes más importantes para medir 
el “grado” de felicidad de cada uno de nosotros.

Nos sentimos más o menos felices ante todo lo que nos va ocurriendo cada día
dependiendo de cómo lo vivimos, de cómo lo interpretamos, 
de cómo ponemos nuestra disposición mental al servicio de los diferentes hechos o vivencias.

Este es el verdadero factor variable intrapersonal, que no sólo cambia de persona en persona, 
sino también en una misma persona dependiendo del momento en el que se encuentre.

Se trata de la visión momentánea que una persona tiene ante el análisis retrospectivo de algo que le ha pasado ya,  
que le está ocurriendo en ese momento o que le espera en el futuro.

Pero claro, como es sabido, está basada en la interpretación que en ese momento se está haciendo 
de la realidad que le acontece.

Por lo tanto, la buena noticia, es que puede modificarla simplemente cambiando su propia  interpretación de dicha vivencia.

Aún a riesgo de ser demasiado simplista, creo que lo que realmente nos diferencia a las personas, 
se puede reducir a tres elementos fundamentales, todos de origen interpretativo:

1.- Tener o no una disposición mental  esperanzada ante las dificultades que suceden.

2.- La decisión de aprender de todo. 
Tanto de lo que nos produce gozo, de lo bueno, como de lo que nos genera malestar, nos enturbia, o nos produce vértigo.

3.- La capacidad personal para cambiar la perspectiva de las cosas, de los hechos, de las vivencias, es decir, el darnos el permiso o no para cambiar de punto de vista.

www.fernandobotella.net/2013/07/que-nos-hace-diferentes.html

Ver el mundo de hoy implica estar en presencia del auténtico caos que crea constantemente el ser humano. El mundo es perfecto, nosotros no. Vamos por la vida con un sólo interés, nosotros mismos. Sin nosotros, el mundo seguiría funcionando, y tal vez mucho mejor.

Entonces, aprendamos a vernos. A intentar ponernos en el lugar del otro, y tratar de entender sus conductas, sin justificarlas, sin juzgarlas. Sólo observando. De esa manera tal vez podamos llegar a muchas conclusiones.

No vamos a poder solucionar los problemas del mundo, pero si vamos a tomar mejores decisiones y a hacer lo que corresponda en cada caso. Simplemente, seremos mejores personas, se va a mejorar nuestra vida, y se va a dar el ejemplo.

Hasta Por Los Codos

¿Es posible controlar nuestras palabras y expresarlas solamente cuando éstas aportarán algo productivo a la conversación? ¿De qué modo contener la incontinencia verbal para no pasar situaciones embarazosas o no vernos perjudicados gracias a un comentario prematuro e incorrecto?

La incontinencia verbal puede estar provocada por diferentes motivos. Ya hemos visto que puede actuar como mecanismo de defensa ante situaciones que nos provoquen ansiedad: puede ser incomodidad ante el silencio, inseguridad ante los demás, miedo a parecer aburrido o a ser invisibles (en el caso de que su autoestima sea baja), también se puede usar para dirigir la atención hacia otro tema y así no tener que hablar de lo que nos preocupa, etc…
Por otra parte la incontinencia verbal también puede ser debida a un exceso de querer llamar la atención y a acaparar las miradas de los otros. En este tipo de personas es posible que haya ciertos rasgos egocéntricos, suelen están convencidos de que saben de todo, y por supuesto intentan convencer a los demás de que es así, para ellos sus opiniones e intereses son más importantes que los de los otros.
Cuando nos encontramos ante este tipo de personas, surge una primera reacción que, si bien en un principio es de total aceptación (resultan amables, cálidos, extrovertidos, simpáticos…), con el tiempo acaban provocando el rechazo absoluto de sus oyentes.
Los que escuchan a estas personas acaban cansados y a veces irritados; esto es debido a que, en realidad, el que está hablando no les tiene en cuenta, no les escucha, simplemente usa a los demás para descargar una ansiedad que no puede dominar. El que habla quiere que el otro esté ahí, pero no le interesa ni lo que opina ni lo que siente, por ello estas personas acaban provocando rechazo.
Para solucionar la incontinencia verbal, y empezar a ser nosotros quiénes controlemos nuestras palabras y no al revés, el primer paso es descubrir las causas que nos llevan a hablar sin control, para ello es fundamental que nos observemos y prestemos atención a los momentos en que hablamos en exceso, e indagar sobre lo que estamos intentando conseguir con esa conducta.
En este sentido, el asesoramiento psicológico puede ser de gran ayuda, tanto a la hora de investigar sobre las causas que te llevan a actuar de esa forma y atenuar sus efectos, como para proporcionarte las herramientas adecuadas para controlar tu impulsividad cuando hablas y te comunicas con los demás.

Un siguiente paso, sería aprender a escuchar y a valorar el silencio. Para que una conversación fluya de forma natural resulta esencial que los interlocutores presten atención al diálogo, es decir, resulta tan importante saber escuchar cómo saber expresarse. Por otra parte, el silencio puede ser una herramienta importante para reflexionar y aprender a conocerse uno mismo.

Por último, si uno de los motivos de tu incontinencia verbal es debido a que estás atravesando un momento de especial nerviosismo, sería muy recomendable que practicaras técnicas de relajación y respiración profunda, te ayudarán a sentirte mejor, y a tomar la distancia emocional suficiente como para pensar antes de hablar, y así no tener que arrepentirte de tus palabras.

La capacidad de hablar o comunicarnos verbalmente, es una cualidad del ser humano la cual refleja algunas características particulares de la personalidad de un individuo. La forma en que éste vocaliza, su organización gramatical, el sentido de la estructura de su mensaje verbal, el volumen de su voz y el léxico utilizado son algunas de las principales características; aunque sin duda alguna sus pausas son las que determinan su comportamiento en dicha forma de comunicación.

Cuando establecemos cualquier tipo de comunicación verbal con otra persona, los roles de emisor y receptor se van intercambiando; ello es la base precisamente de una comunicación efectiva. La clave para poder mantener una conversación o dialogo con otra persona se basa en el intercambio fluido y sin reglas estrictas en la función del rol específico. Por tanto en pro de una conversación fructífera o cuando menos agradable, es menester dejar tiempos y espacios para que nuestro interlocutor pueda manifestarse para, posteriormente, adoptar así nuestro rol de emisor.



No Lo Dejes Pasar


No dejes pasar el tiempo,
que el tiempo no vuelve más
y se escapa como el viento,
y el viento siempre es tan fugaz...
Me dijo mi padre un día
que el tiempo me iba a enseñar
que todo llega en la vida,
pero hay que esperar.
Que la vida es linda, que sí,
que la vida es buena,
y que hasta mis penas
con tu sonrisa puedes cambiar...
Que si vamos juntos, que sí,
por la misma senda,
nuestra buena estrella
a cada momento nos cuidará.
También me dijo mi madre
que no hay estrella fugaz,
que cada estrella es un sueño,
y un sueño no tiene final.
Si naciste con un ángel
que siempre a tu lado está,
no tengas miedo a la vida
que tu ángel te acompañará.
Que la vida es linda, que sí,
y que siempre hay tiempo
para en un abrazo decir te quiero,
y que sea verdad.
Que todo se cura, que sí,
cuando hay esperanza,
y que nunca es tarde
si para el alma no hay un final....
Que la vida es linda, que sí,
que la vida es buena,
y que hasta mis penas
con tu sonrisa puedes cambiar...
Que si vamos juntos , que sí,
por la misma senda,
nuestra buena estrella
a cada momento nos cuidará.
Que todo se cura, que sí,
cuando hay esperanza;
y que nunca es tarde
si para el alma no hay un final...
Que cuando creemos, que sí,
se abren mil caminos.
Y no hay un destino
que con tu fe no puedas cambiar...

Sergio Denis

jueves, 12 de septiembre de 2019

El Camino Que Nos Conmueve

Cada día que la vida nos ofrece lo transitamos como quien ingresa en su propio huerto, bien temprano por las mañanas, inhalando el aroma tan sutil y vivificante de sus esencias, sintiendo bajo nuestros pies la firmeza y rusticidad de un camino muchas veces recorrido al adentrarnos en sus senderos donde germinan y crecen nuestros pensamientos.

Muchos me han preguntado de dónde saco el tiempo que me permita publicar los artículos que son expuestos en el blogger y yo les respondo que es precisamente este tiempo que mencionan el que me proporciona la información contenida en cada una de las vivencias expuestas.

Son tantas las cosas que ocurren en este escenario de las “vivencias humanas” que sólo es necesaria la observación de tales acontecimientos algunos de los cuales ni siquiera es preciso la observación sino que su manifestación, por su magnitud, suele hacerse sentir, “de la piel para adentro” atravesando nuestra sensibilidad impactando directamente en lo profundo de nuestro ser.

Tales observaciones son las que nos motivan a la reflexión, a intentar comprender lo muchas veces incomprensible de nuestras acciones humanas, cierto es que los años que han transcurrido desde nuestra venida al mundo nos constituye en una especie de atalaya, o mejor dicho, como viejos faros que desde su ubicación emiten una luz intermitente y permanente a la vez, intentando advertir las dificultades del camino para que puedan tomarse las debidas precauciones al decidir la ruta que preferimos transitar.

Esto es lo que nos conmueve y motiva

Afinidad Realidad Y Comunicación


Otro instrumento de considerable importancia en Scientology, y que puede ayudar mucho en las relaciones personales es el principio de la afinidad, la realidad y la comunicación. Estos tres factores interdependientes pueden mostrarse en un triángulo.

El primer vértice del triángulo es la afinidad, que es el grado de cariño o afecto o ausencia de este; es el sentimiento de amor o afecto por algo o por alguien.

El segundo vértice del triángulo ARC se llama realidad, que se podría definir como “eso que aparenta ser”. La realidad es, básicamente, acuerdo. Lo que estamos de acuerdo en que es real, es real.

El tercer vértice del triángulo es la comunicación, que se define como el intercambio de ideas u objetos entre dos personas. En las relaciones humanas, este vértice del triángulo es más importante que los otros dos.

La interrelación en el triángulo resulta evidente de inmediato al preguntar: “¿Alguna vez has intentado hablar con un hombre enojado?”. Sin un alto nivel de agrado y sin cierta base de acuerdo, no hay comunicación. Sin comunicación y algún tipo de conexión emocional, no puede haber realidad. Sin alguna clase de acuerdo y comunicación, no puede haber afinidad.

Así, estos tres aspectos forman un triángulo. A menos que existan dos vértices del triángulo, no puede existir un tercero. Si uno desea cualquier vértice del triángulo, se deben incluir los otros dos.
El tercer vértice del triángulo ARC, y el más importante, es la comunicación. En las relaciones humanas, este es más importante que los otros dos vértices del triángulo para entender la composición de las relaciones humanas en este universo. La comunicación es el solvente de todas las cosas (disuelve todas las cosas).

¿Cómo se pone la gente en comunicación entre sí?
Para que exista la comunicación, debe haber acuerdo y afinidad. Para que haya afinidad, debe haber acuerdo sobre la realidad y la comunicación. Para que haya realidad y acuerdo, debe haber afinidad y comunicación: uno, dos, tres. Si eliminas la afinidad, la comunicación y la realidad desaparecen. Si eliminas la realidad, la comunicación y la afinidad desaparecerán. Si eliminas la comunicación, desaparecerán todas ellas.

Hay varias formas de bloquear una línea de comunicación (la ruta por la que viaja la comunicación de una persona a otra). Una de ellas es cortarla; otra es hacerla tan dolorosa que la persona que la está recibiendo la corta; otra es poner tanto en ella, que se atasque. Estos son tres puntos muy importantes que debes saber sobre una línea de comunicación. Además, esa comunicación debe ser buena: se debe mandar la información necesaria en la dirección necesaria y debe ser recibida.

Todo aquello de lo que tratará la comunicación es, por cierto, realidad y afinidad en relación con el universo físico. Las conversaciones y todo lo demás se relacionan con el hecho de que haya o no afinidad, de que haya o no acuerdo, y dónde existe un desacuerdo específico en relación a este acuerdo sobre el universo físico.

Otro instrumento de considerable importancia en Scientology, y que puede ayudar mucho en las relaciones personales es el principio de la afinidad, la realidad y la comunicación. Estos tres factores interdependientes pueden mostrarse en un triángulo.

El primer vértice del triángulo es la afinidad, que es el grado de cariño o afecto o ausencia de este; es el sentimiento de amor o afecto por algo o por alguien.

El segundo vértice del triángulo ARC se llama realidad, que se podría definir como “eso que aparenta ser”. La realidad es, básicamente, acuerdo. Lo que estamos de acuerdo en que es real, es real.

El tercer vértice del triángulo es la comunicación, que se define como el intercambio de ideas u objetos entre dos personas. En las relaciones humanas, este vértice del triángulo es más importante que los otros dos.

La interrelación en el triángulo resulta evidente de inmediato al preguntar: “¿Alguna vez has intentado hablar con un hombre enojado?”. Sin un alto nivel de agrado y sin cierta base de acuerdo, no hay comunicación. Sin comunicación y algún tipo de conexión emocional, no puede haber realidad. Sin alguna clase de acuerdo y comunicación, no puede haber afinidad.

Así, estos tres aspectos forman un triángulo. A menos que existan dos vértices del triángulo, no puede existir un tercero. Si uno desea cualquier vértice del triángulo, se deben incluir los otros dos.
El tercer vértice del triángulo ARC, y el más importante, es la comunicación. En las relaciones humanas, este es más importante que los otros dos vértices del triángulo para entender la composición de las relaciones humanas en este universo. La comunicación es el solvente de todas las cosas (disuelve todas las cosas).

Hay varias formas de bloquear una línea de comunicación (la ruta por la que viaja la comunicación de una persona a otra). Una de ellas es cortarla; otra es hacerla tan dolorosa que la persona que la está recibiendo la corta; otra es poner tanto en ella, que se atasque. Estos son tres puntos muy importantes que debes saber sobre una línea de comunicación. Además, esa comunicación debe ser buena: se debe mandar la información necesaria en la dirección necesaria y debe ser recibida

Todo aquello de lo que tratará la comunicación es, por cierto, realidad y afinidad en relación con el universo físico. Las conversaciones y todo lo demás se relacionan con el hecho de que haya o no afinidad, de que haya o no acuerdo, y dónde existe un desacuerdo específico en relación a este acuerdo sobre el universo físico.


Anhelamos



El anhelo puede estar dirigido a cuestiones materiales o simbólicas. Una vivienda, un automóvil, cierta ropa o un teléfono móvil (celular) son algunos de los anhelos más frecuentes. Las personas que tienen estos anhelos se esfuerzan para reunir el dinero necesario y adquirir estos productos que, según creen, les aportarán satisfacción.

Vivir determinadas experiencias también es un anhelo de muchos individuos. Pasar las vacaciones en un lugar paradisíaco, obtener un título académico y crecer a nivel profesionaestán entre los deseos más habituales.

Los anhelos más profundos o intensos, de todos modos, suelen asociarse con lo afectivo.
Para los padres, el principal anhelo suele ser que sus hijos crezcan sanos y felices. Una pareja de enamorados pueden tener como anhelo pasar la vida juntos.

Un ser humano comienza a anhelar algo cuando cree que, una vez conseguido aquello que anhela, experimentará una gran satisfacción. Lo que se anhela, de este modo, no se lo tiene, al menos en el presente. Por eso se orientan los esfuerzos en conseguirlo. Una vez que el anhelo se cumple, se convierte en un logro. La persona que anhelaba comprar una casa y consigue hacerlo sentirá una enorme alegría y dicho objetivo dejará ser un anhelo.

El anhelo es la preferencia por que algo pase y el deseo de que eso pase ya que por el momento en que existe el anhelo no es una realidad. Anhelar algo es desearlo pero de una manera más utópica pero al mismo tiempo con más detalles o más vehementemente que con un simple deseo.


El anhelo puede ser descripto como un deseo que combina tanto elementos físicos u orgánicos como elementos psicológicos o mentales. Esto es así porque al anhelar algo la persona mueve tanto su ámbito mental y emocional hacia eso como también su ámbito físico, poniendo sus energías y fuerzas en eso. El anhelo es la esperanza de lograr o conseguir vivir determinadas situaciones que a uno le podrían generar alegría, placer, felicidad o satisfacción pero que todavía no son realidad.

También son frecuentes y muy importantes los anhelos que se encuentran asociados a lo afectivo, y por caso es que se caracterizan por su intensidad y la relevancia que los implicados le atribuyen a los mismos. Entre estos podemos destacar el anhelo de pasar la vida con aquella persona que amamos.

Para la psicología, el anhelo es un concepto complejo que gira en torno al ser humano y su posibilidad de abstracción racional. Así, ningún animal o ser vivo más allá del ser humano puede anhelar algo de manera consciente. Además, una de las características del anhelo es justamente su condición de fantasía o elemento no real ya que cuando aquello que uno deseaba se vuelve realidad, el anhelo cesa de manera inmediata.

La sensación de anhelo puede darse en cualquier tipo de persona y a lo largo de diferentes momentos de la vida. Un individuo puede incluso tener varios anhelos al mismo tiempo y buscar realizarlos todos. Por otro lado, hay determinadas enfermedades o condiciones mentales, tales como la depresión, que impiden que la persona tenga anhelo o deseo hacia nada ya que no puede generar en sí mismo una sensación de esperanza, de posible placer o gozo.

Cuando los anhelos no logran materializarse en algún momento es común que la persona sienta frustración, que podrá ser más o menos importante dependiendo del grado con que se haya anhelado algo.

La tristeza y la angustia suelen ser las dos emociones que se experimentan cuando el anhelo no se cumple, en tanto, si estos estados persisten en el tiempo imposibilitando a la persona a continuar con su vida normal será imprescindible que la misma consulte a un profesional para realizar una psicoterapia que le permita superar esa situación de frustración tan grande.

Y como ya señalamos, la contracara será lograr convertir en realidad aquello que se anhelaba. A partir de ese momento la persona será invadida por la satisfacción y la alegría de haber conseguido lo que se deseó tanto.



Lo Que Sabemos



Proverbios Orientales

"Si haces planes para un año siembra arroz. Si lo haces para dos lustros, planta árboles. Si lo haces para toda la vida, educa a una persona."
- Proverbio Chino
"Me lo contaron y lo olvidé.
Lo vi y lo entendí.
Lo hice y lo aprendí."
               - Confucio (551 AC-478 AC)

"Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero sólo puedo derrotar tu mente con algún razonamiento."
- Proverbio Chino

"El que conoce a los hombres, es sabio.
Quien se conoce así mismo, es un iluminado.
El que vence a los hombres, tiene fuerza.
Quien se vence a sí mismo, es poderoso.
Quien sabe contentarse, es rico.
El que obra con vigor, es voluntarioso.
El que no se desvía, dura mucho.
Quien puede morir sin perecer, tiene larga vida."
- Tao Te Ching. Lao Tsé

"Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos."
- Confucio (551 AC-478 AC)

"Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes."
- Confucio (551 AC-478 AC)

"Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber."
- Confucio (551 AC-478 AC)

Proverbios Orientales

"Si haces planes para un año siembra arroz. Si lo haces para dos lustros, planta árboles. Si lo haces para toda la vida, educa a una persona."
- Proverbio Chino
"Me lo contaron y lo olvidé.
Lo vi y lo entendí.
Lo hice y lo aprendí."
               - Confucio (551 AC-478 AC)

"Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero sólo puedo derrotar tu mente con algún razonamiento."
- Proverbio Chino

"El que conoce a los hombres, es sabio.
Quien se conoce así mismo, es un iluminado.
El que vence a los hombres, tiene fuerza.
Quien se vence a sí mismo, es poderoso.
Quien sabe contentarse, es rico.
El que obra con vigor, es voluntarioso.
El que no se desvía, dura mucho.
Quien puede morir sin perecer, tiene larga vida."
- Tao Te Ching. Lao Tsé

"Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos."
- Confucio (551 AC-478 AC)

"Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes."
- Confucio (551 AC-478 AC)

"Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber."
- Confucio (551 AC-478 AC)

Proverbios Orientales

"Si haces planes para un año siembra arroz. Si lo haces para dos lustros, planta árboles. Si lo haces para toda la vida, educa a una persona."
- Proverbio Chino
"Me lo contaron y lo olvidé.
Lo vi y lo entendí.
Lo hice y lo aprendí."
               - Confucio (551 AC-478 AC)

"Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero sólo puedo derrotar tu mente con algún razonamiento."
- Proverbio Chino

"El que conoce a los hombres, es sabio.
Quien se conoce así mismo, es un iluminado.
El que vence a los hombres, tiene fuerza.
Quien se vence a sí mismo, es poderoso.
Quien sabe contentarse, es rico.
El que obra con vigor, es voluntarioso.
El que no se desvía, dura mucho.
Quien puede morir sin perecer, tiene larga vida."
- Tao Te Ching. Lao Tsé

"Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos."
- Confucio (551 AC-478 AC)

"Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes."
- Confucio (551 AC-478 AC)

"Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber."
- Confucio (551 AC-478 AC)



Al Recordar


Los recuerdos pueden confundirnos. Pueden causarnos muchas dudas. Pueden causarnos tropiezos. Pero ciertamente también se pueden ordenar lo suficiente como para sanar y tener la vida que usted quiere.

Los cerebros no graban y vuelven a poner los hechos exactamente como sucedieron en el pasado.  Sino que, casi en cada caso, el recordar algo incluye un proceso de reconstrucción en el cerebro, lo cual significa que también se da cierta distorsión.

Sin embargo, esto no significa que los recuerdos sean “solamente construcciones” y que no se pueda confiar en ellos.

Las investigaciones recientes sugieren que en el cerebro, un sistema  graba lo que pasó y otro se encarga de la manera en que alguien le atribuye el significado a lo que pasó.  Otras investigaciones muestran que generalmente la gente recuerda lo esencial y los detalles centrales de las experiencias altamente estresantes.  Por ejemplo, alguien puede recordar quien era la otra persona y la naturaleza del acto, o actos, sexuales más perturbadores o excitantes (detalles centrales), pero no los muebles del cuarto donde esto ocurrió, ni los detalles de cada acto.

El hecho de que la memoria humana no sea como un DVD significa que es posible que los recuerdos no sean completamente exactos, y que cualquier recuerdo específico pueda ser una mezcla de hechos reales e imaginados (o parte de los hechos).

Por supuesto, la realidad es más compleja.  Una persona puede borrar de la mente o suprimir emociones y sensaciones perturbadoras.  Un niño puede enfocar su atención en una mancha en el techo, o imaginarse que está en un lugar totalmente distinto.  En esos casos, “los detalles centrales” de la experiencia para esa persona, en ese momento, serían detalles secundarios que, usualmente  ni siquiera entrarían en la memoria.

¿Cuántas veces hemos querido saber la opinión de alguien ajeno a nuestra familia para ver cuál era su percepción de las cosas? A menudo muchas personas que pasan por problemas familiares, son conscientes de que cuando entran en juego sentimientos y apegos, no vemos las cosas como realmente son, en cambio alguien que ve las cosas desde fuera, podría ser más realista.

También la gran mayoría, hemos tenido alguna amistad o conocido que no veía la realidad de las cosas y por mucho que le hemos aconsejado, hemos visto que debido al estado de “ceguera” que produce el enamoramiento, no nos hacía caso o incluso se podía enfadar por nuestra forma realista de ver las cosas. La interpretación de los sucesos se puede ver muy modificada si hay sentimientos vinculados.
Los recuerdos pueden confundirnos. Pueden causarnos muchas dudas. Pueden causarnos tropiezos. Pero ciertamente también se pueden ordenar lo suficiente como para sanar y tener la vida que usted quiere.

Los cerebros no graban y vuelven a poner los hechos exactamente como sucedieron en el pasado.  Sino que, casi en cada caso, el recordar algo incluye un proceso de reconstrucción en el cerebro, lo cual significa que también se da cierta distorsión.

Sin embargo, esto no significa que los recuerdos sean “solamente construcciones” y que no se pueda confiar en ellos.

Las investigaciones recientes sugieren que en el cerebro, un sistema  graba lo que pasó y otro se encarga de la manera en que alguien le atribuye el significado a lo que pasó.  Otras investigaciones muestran que generalmente la gente recuerda lo esencial y los detalles centrales de las experiencias altamente estresantes.  Por ejemplo, alguien puede recordar quien era la otra persona y la naturaleza del acto, o actos, sexuales más perturbadores o excitantes (detalles centrales), pero no los muebles del cuarto donde esto ocurrió, ni los detalles de cada acto.

El hecho de que la memoria humana no sea como un DVD significa que es posible que los recuerdos no sean completamente exactos, y que cualquier recuerdo específico pueda ser una mezcla de hechos reales e imaginados (o parte de los hechos).

Por supuesto, la realidad es más compleja.  Una persona puede borrar de la mente o suprimir emociones y sensaciones perturbadoras.  Un niño puede enfocar su atención en una mancha en el techo, o imaginarse que está en un lugar totalmente distinto.  En esos casos, “los detalles centrales” de la experiencia para esa persona, en ese momento, serían detalles secundarios que, usualmente  ni siquiera entrarían en la memoria.

¿Cuántas veces hemos querido saber la opinión de alguien ajeno a nuestra familia para ver cuál era su percepción de las cosas? A menudo muchas personas que pasan por problemas familiares, son conscientes de que cuando entran en juego sentimientos y apegos, no vemos las cosas como realmente son, en cambio alguien que ve las cosas desde fuera, podría ser más realista.

También la gran mayoría, hemos tenido alguna amistad o conocido que no veía la realidad de las cosas y por mucho que le hemos aconsejado, hemos visto que debido al estado de “ceguera” que produce el enamoramiento, no nos hacía caso o incluso se podía enfadar por nuestra forma realista de ver las cosas. La interpretación de los sucesos se puede ver muy modificada si hay sentimientos vinculados.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Capacidad De Inteligencia


Es una capacidad mental muy general que permite razonar, planificar, resolver problemas, pensar de modo abstracto, comprender ideas complejas, aprender con rapidez y usar la experiencia. No es un simple conocimiento enciclopédico, una habilidad académica particular o una pericia para resolver tests de inteligencia, sino que refleja una capacidad amplia y profunda para comprender el ambiente, es decir, para darse cuenta, dar sentido a las cosas o imaginar qué se debe hacer.

La inteligencia humana es una combinación de todos los proceso nombrados, que van dirigidos hacia una adaptación efectiva. Es la unión de muchas habilidades.

La inteligencia humana no tiene límites, es casi infinito nuestro potencial, diferentes textos y expositores plantean el poder que tiene la visión, los sueños, las ganas de hacer las cosas, la actitud mental positiva

¿Por qué empezar hablando de la inteligencia? En un principio no vamos a distinguir entre dos conceptos intuitivos, que admitimos no saber definir, la conciencia y la inteligencia; sin embargo, sí nos vamos a hacer una pregunta sencilla sobre ellos: ¿Sabemos atribuir la inteligencia a seres y objetos? El estudio de la inteligencia siempre ha estado envuelto en complejas polémicas éticas, políticas y educativas, por eso es imposible abordar el tema de manera objetiva. 

La inteligencia ha sido usada como excusa para ordenar a los seres. La sociedad no suele reflejar este orden: Los más inteligentes no ocupan las posiciones más elevadas e influyentes.

Ser inteligente es bueno. Se trata de algo que todo el mundo sabe, ya que supone poseer un nivel elevado de inteligencia nos ayuda a hacer frente de forma efectiva a los diferentes sucesos de la vida. 
Sin embargo… ¿qué es exactamente ser inteligente? ¿A qué nos referimos con inteligencia? 

A la hora de responder a estas preguntas aparecen la duda, no siendo la respuesta algo simple ni insustancial. 

De hecho, el estudio de la inteligencia es un fenómeno complejo que se ha explorado de manera extensa y frecuente desde la psicología, habiendo una gran cantidad de maneras de entender qué y cómo es la inteligencia y habiéndose planteado numerosas teorías de la inteligencia humana a lo largo de la historia.

La inteligencia es la capacidad de entendimiento que poseen los seres humanos y se concentra en el cerebro. Ocupa toda la cavidad craneal y tiene la función evolutiva de auxiliar al ser humano para realizar acciones que lo ayuden a su autodesarrollo y también al desarrollo de la sociedad. 

La inteligencia es evolutiva, adaptativa, moldeable, modificable, perfectible y aplicable.
La inteligencia nace con el ser humano, evoluciona, se desarrolla y muere.

El cerebro podría compararse a un músculo del cuerpo humano que puede mejorar su forma y funcionamiento si el individuo que lo posee colabora en ello. La diferencia que existe es que el cerebro tiene el don de la sapiencia, gobierna los sentidos y dirige el sistema nervioso.

El cerebro es un órgano completo, que divide sus funciones pero a la vez sus partes interactúan para su buen funcionamiento. A toda esta capacidad de funcionamiento cerebral se le denomina capacidad cerebral, capacidad de inteligencia o inteligencia.

Los cambios evolutivos del cerebro en cuanto a su funcionamiento, capacidad, entendimiento y forma, se deben a los intereses del ser humano que se han presentado en distintas épocas de la historia del hombre.


Hoy Es Nuestro Presente


Si todas las personas fuéramos capaces de vivir en el momento presente, realmente estaríamos a salvo de cualquier tipo de preocupación o sufrimiento. Esto de vivir en el día de hoy, que parece una obviedad, es básico para poder sentir y tener una vida plena.

A nivel físico, es obvio que vivas en el día de hoy. No es posible que una persona físicamente viva en el día de ayer o en el día de mañana, porque las leyes de la naturaleza lo impiden. Pero a nivel mental, a nivel emocional, a nivel sentimental es muy común que vivas arrastrándote y culpándote de errores que has cometido en el pasado, o bien temiendo el futuro.

El futuro no se piensa, se crea, y si lo creas basándote en el miedo, lo estás creando de forma negativa. Y esta creación te causa un efecto que se traduce en sentimientos de miedo o angustia en el presente.

Vivir el día de hoy significa disfrutar el momento presente, valorar todas las cosas positivas que tienes en el día de hoy.

Si lo miras con objetividad, siempre habrá miles de cosas por la que tienes que estar agradecido. Siempre habrá montones de situaciones que harán que otra persona desee estar en tu lugar, porque siempre habrá alguien que necesite las cosas que tú tienes.

Cuantas veces tratamos de concentrarnos y caemos en distracciones, los pensamientos van y vienen, damos vueltas y no podemos dedicarnos a lo que debemos resolver? Para aprovechar nuestro potencial al máximo, es necesario que aprendamos a enfocarnos en lo que está sucediendo. 

La dispersión se debe a varios factores, pero el principal es que en ese momento preciso de distracción, la mente está en cualquier parte, menos en el presente

Sin atención, casi toda nuestra energía se disipa. Para aprender a concentrarnos, es fundamental practicar la focalización, que favorece la productividad. Cuando llegamos a este estado, toda la energía se dirige hacia un lugar, una acción, una idea.

No olvidemos que en el presente, está el mayor potencial. La mente tiende a comportarse como un limpiaparabrisas: va y viene, nunca se queda quieta. Salta del presente al pasado, y al futuro sin pausa. Y eso puede resultar agobiante porque genera nerviosismo y ansiedad. Es fundamental frenar esa charla interna para poder rendir al máximo.
Un metafísico diría: la mente oscila como un péndulo, va constantemente del pasado al futuro, y sólo cuando consigas detenerla en el centro vas a volver a ser el dueño consciente de tu vida.
Si todas las personas fuéramos capaces de vivir en el momento presente, realmente estaríamos a salvo de cualquier tipo de preocupación o sufrimiento. Esto de vivir en el día de hoy, que parece una obviedad, es básico para poder sentir y tener una vida plena.

A nivel físico, es obvio que vivas en el día de hoy. No es posible que una persona físicamente viva en el día de ayer o en el día de mañana, porque las leyes de la naturaleza lo impiden. Pero a nivel mental, a nivel emocional, a nivel sentimental es muy común que vivas arrastrándote y culpándote de errores que has cometido en el pasado, o bien temiendo el futuro.

El futuro no se piensa, se crea, y si lo creas basándote en el miedo, lo estás creando de forma negativa. Y esta creación te causa un efecto que se traduce en sentimientos de miedo o angustia en el presente.

Vivir el día de hoy significa disfrutar el momento presente, valorar todas las cosas positivas que tienes en el día de hoy.

Si lo miras con objetividad, siempre habrá miles de cosas por la que tienes que estar agradecido. Siempre habrá montones de situaciones que harán que otra persona desee estar en tu lugar, porque siempre habrá alguien que necesite las cosas que tú tienes.

Cuantas veces tratamos de concentrarnos y caemos en distracciones, los pensamientos van y vienen, damos vueltas y no podemos dedicarnos a lo que debemos resolver? Para aprovechar nuestro potencial al máximo, es necesario que aprendamos a enfocarnos en lo que está sucediendo. 

La dispersión se debe a varios factores, pero el principal es que en ese momento preciso de distracción, la mente está en cualquier parte, menos en el presente

Sin atención, casi toda nuestra energía se disipa. Para aprender a concentrarnos, es fundamental practicar la focalización, que favorece la productividad. Cuando llegamos a este estado, toda la energía se dirige hacia un lugar, una acción, una idea.

No olvidemos que en el presente, está el mayor potencial. La mente tiende a comportarse como un limpiaparabrisas: va y viene, nunca se queda quieta. Salta del presente al pasado, y al futuro sin pausa. Y eso puede resultar agobiante porque genera nerviosismo y ansiedad. Es fundamental frenar esa charla interna para poder rendir al máximo.

Un metafísico diría: la mente oscila como un péndulo, va constantemente del pasado al futuro, y sólo cuando consigas detenerla en el centro vas a volver a ser el dueño consciente de tu vida.