lunes, 17 de junio de 2019

El Sentido De La Visión


¿Quién quiero ser?; ¿A dónde quiero llegar? ; ¿Qué quiero tener? ;¿Qué tipo de gente quiero tener a mi lado?; ¿En cuánto tiempo lo puedo lograr? Son algunas de las preguntas cuyas respuestas pueden ir delineando la visión personal.

Al hacerlo. sin embargo, es muy importante no confundir los medios con los fines. Si el fin que se plantea es tener, se está equivocando la meta. Si se busca tener fama, tener dinero, tener una pareja, tener lo que otros tienen o lo que otros dicen que hay que tener, en cualquier caso nada será suficiente. 

Cuando se tiene un poco, se quiere más. ¿Cuánto dinero es suficiente?, ¿Cuánta fama?, ¿Se está dispuesto a vivir en la indiferencia, el desamor o el maltrato con tal de estar en pareja?
La visión tiene que ver con aquellos logros que le dan sentido a la vida de una persona porque la enriquecen y mejoran el mundo donde esa persona se desarrolla. El amor, la cooperación, la empatía y la creatividad son algunos valores que cuando se alcanzan producen sentido en la vida de las personas.

Escribir un diario, enviar cartas, mantener conversaciones profundas, son algunas actividades que contribuyen a poner en claro lo que se quiere y así diseñar la visión personal. Lo importante es que las respuestas vengan de adentro de la persona y no del afuera. No todos necesitan lo mismo.
Beneficios de vivir atento a la visión personal
Tener una visión es como tener un Norte hacia dónde dirigirse sin dudar. Todas las acciones de la vida pueden entonces valorarse de acuerdo a cómo se ajusten a la visión personal. Actuar en consecuencia produce no sólo el estar más cerca de la meta sino también una gran tranquilidad espiritual.

Por otra parte, vivir en pos de la meta planteada le otorga a la vida sentido y hace que las dificultades se tomen como transitorias y sea más fácil superarlas. El Psicólogo Alemán Víktor Frankl, en su libro El Hombre en Busca de Sentido escribe "Lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena. Lo que precisa no es eliminar la tensión a toda costa, sino sentir la llamada de un sentido potencial que está esperando a que él lo cumpla." Así, cuando se tiene una meta superior, las dificultades son en realidad oportunidades para sacar lo mejor de cada uno en el intento de superarlas.
Síntomas de que está faltando definir la visión
La sensación de insatisfacción, de que nada es suficiente, lleva muchas veces al consumo de psicofármacos y la búsqueda de respuestas que sean dadas por el afuera. Y es ahí más que nunca cuando es necesario buscar el sentido de la propia vida, la razón para vivir. Muchas personas lo descubren luego de pasar por experiencias extremas, como haber estado cerca de la muerte. Sería deseable poder experimentarlo sin tener que llegar tan lejos.


Diseñar la propia vida es el trabajo más importante que una persona viene a realizar, pues abarca todo lo demás que le va a pasar. El producto de su obra pueden ser hijos felices, un buen hogar, un legado creativo, una sociedad dónde valga la pena vivir y sobre todo el hecho de convertirse en un ser único, valioso y especial.

El Nudismo Virtual

Los adelantos tecnológicos que prácticamente han revolucionado el área de las comunicaciones, nos  han introducido abruptamente casi en una forma imperceptible en la necesidad de tener que compartir espacios que nos han prácticamente despojado de aquellas zonas en las cuales podíamos sentirnos seguros en la protección de nuestra cada vez más expuesta intimidad.

Los nuevos tiempos nos remiten a la época en la cual -según nos han contado- Adán y Eva  se paseaban inocentemente completamente desnudos en los jardines del entonces llamado, Paraíso Terrenal.

En las redes sociales nos estamos acostumbrando al “nudismo virtual” la capacidad de asombro se ha visto superada por todo lo que se muestra en nuestros muros y la total impunidad que campea a lo largo y a lo ancho de nuestros sitios.

Tal cúmulo y tránsito de información puede conspirar contra algunos valores esenciales que hacen a la convivencia social tales como la confianza, la sinceridad o la propia honestidad en nuestros procedimientos, podemos determinar que la honestidad es un valor humano que tiene como significado esencial que una persona no sólo se respete a sí misma sino que además sienta lo mismo con respecto a sus semejantes.

Todo ello da lugar a que se establezca que poseer dicha honestidad es algo imprescindible en la naturaleza del ser humano pues se convierte en pieza clave en todo tipo de relaciones.

Así, es eje en la amistad, en el seno de la familia, en la relación amorosa y de igual manera en cualquier tipo de relación social.


La Advertencia Del Ratón


Recordando estos “inocentes cuentos infantiles” con los cuales intentábamos conciliar nuestro sueño con un ojo cerrado y el otro semiabierto.


“Resulta que un ratón estaba mirando por un agujero en la pared cuando vio cómo un granjero y su esposa abrían un paquete. 

Aterrorizado, descubrió que era una trampa para ratones. 

Fue corriendo al patio de la granja para advertir a todos: 

-Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa! 

La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levantó la cabeza y dijo: 
-Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que para usted este es un gran problema, mas a mí no me perjudica en nada, no me incomoda. 

El ratón fue hasta el cordero y le dijo: 
-Hay una ratonera en la casa, una ratonera! 

-Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones. 

El ratón se dirigió entonces a la vaca, y la vaca le respondió:
-Pero, ¿acaso estoy yo en peligro?....Pienso que no.

Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero. 

Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando a su víctima. 
La mujer del granjero corrió para ver lo que habían atrapado. 

En la oscuridad, ella no vio que la ratonera había atrapado la cola de una serpiente venenosa. 
La serpiente la mordió y el granjero la llevó inmediatamente al hospital. 

Ella volvió con fiebre alta. 
Todo el mundo sabe que para reconfortar a alguien nada mejor que una nutritiva sopa. 
El granjero agarró su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina. 

Como la mujer continuaba grave, los amigos y vecinos fueron a visitarla. 
Para agasajarlos y darles de comer, el granjero mató al cordero. 
La mujer no se mejoró y terminó muriéndose. 

El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral. 

Por ello entonces recuerde, la próxima vez que oiga que alguien tiene un problema y crea que no le afecta porque no es algo suyo y no le debe prestar atención... piénselo dos veces. 
El mundo no anda mal solo por la maldad de los malos, sino además, por la apatía de los buenos.”


Una fábula revestida de cierto maquiavelismo, como algunas cosas que ocurren a nuestro alrededor en esta granjita tan particular que denominamos pomposamente “redes sociales”





El Escorpión Y La Rana


“Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás.”
"Lewis Carroll"
Historias de debajo de la luna
Había una vez una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión que le dijo:
—Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Puedes llevarme a tu espalda…
—¿Que te lleve a mi espalda? —Contestó la rana—. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás. Lo siento, pero no puede ser.
—No seas tonta —le respondió entonces el escorpión—. ¿No ves que si te pincho con mi aguijón te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?
Y la rana, después de pensárselo mucho se dijo a sí misma:
—Si este escorpión me pica a la mitad del río, nos ahogamos los dos. No creo que sea tan tonto como para hacerlo.
Y entonces, la rana se dirigió al escorpión y le dijo:
—Mira, escorpión. Lo he estado pensando y te voy a ayudar a cruzar el río.
El escorpión se colocó sobre la resbaladiza espalda de la rana y empezaron juntos a cruzar el río.

Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, en una zona del río donde había remolinos, el escorpión picó con su aguijón a la rana. De repente la rana sintió un fuerte picotazo y cómo el veneno mortal se extendía por su cuerpo. Y mientras se ahogaba, y veía cómo también con ella se ahogaba el escorpión, pudo sacar las últimas fuerzas que le quedaban para decirle:
—No entiendo nada… ¿Por qué lo has hecho? Tú también vas a morir.
Y entonces, el escorpión la miró y le respondió:
—Lo siento ranita. No he podido evitarlo. No puedo dejar de ser quien soy, ni actuar en contra de mi naturaleza, de mi costumbre y de otra forma distinta a como he aprendido a comportarme.
Y poco después de decir esto, desaparecieron los dos, el escorpión y la rana, debajo de las aguas del río.

Nosotros, los humanos, tal como el camaleón, solemos impregnarnos con los matices de nuestro entorno, quizás sea por esta causa que se nos haga necesario estar atentos a los dictados de nuestra conciencia, la cual nos susurrará en nuestro interior la verdadera constitución de nuestra naturaleza.


“No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.”   Mateo 7:6

Nuestros Contactos


 Todos los días recibo a través de las redes sociales un caudal enorme de expresiones referentes a distintas situaciones que el diario vivir nos impone en su constante deambular por los diversos escenarios en los cuales la vida misma desarrolla su protagonismo.

 Existe una manifiesta voluntad de compartir, de difundir a los cuatro vientos de nuestro universo virtual todo aquello que nos agobia, que nos impide inhalar el aire fresco vital que necesitamos para insuflarnos nuevamente de una renovada capacidad.

 Los periódicos contactos que vamos intercambiando con nuestros amigos de las redes sociales van elaborando un entramado solidario para los cuales han desaparecido las distancias como también las ocasionales diferencias de orden social o político, digamos que lo que prima en estos encuentros es la necesidad intrínseca que anida en cada uno de decirnos cosas y de esta manera darle un sacudón emocional a nuestras vidas alejando los fantasmas y los miedos que suelen acecharnos en el día a día.

Es por eso que responder preguntas y compartir una opinión con quien nos la solicita forma parte de nuestra razón de ser, en el cultivo de la solidaridad y la necesaria puesta en práctica de los valores que nos identifican con el sentido de dar de nosotros mismos lo mejor que tenemos sin esperar en el ejercicio de nuestra solidaridad otra recompensa que no fuese el deseo de compartir experiencias que no se cotizan en ningún mercado de valores.

Este es el sentido de nuestro aporte el cual no es otro que el intentar abrir de par en par los ventanales de nuestras vidas para recibir el aire fresco de quienes, al igual que nosotros, nos manifiestan su genuino interés en lo que pueda estar sucediendo  aquí, en el otro extremo de nuestros ordenadores.


Reciprocidad

En la dieta de intercambio de información, que diariamente consumimos con nuestros amigos virtuales, resulta un elemento vital e imprescindible la calidad de los ingredientes que compartimos, cuando notamos “cierto desequilibrio” entre lo que difundimos y las consabidas respuestas que éstas reciben, cuando la calidad de este intercambio va en detrimento de nuestras aspiraciones, entonces decimos que se ha faltado a la reciprocidad.

Este es un elemento nuevo que comienza a notarse en los contactos que mantenemos con aquellos que acceden a nuestras redes y que no logran colmar nuestras expectativas de alcanzar un intercambio acorde con “el grado de civilidad y madurez intelectual” al cual aspiramos y pretendemos merecer en contrapartida, esta es una de las circunstancias más reiterativas que nos explican el alto grado de rotación de nuestra plantilla de “nuevos amigos”.

He aquí algunos detalles que pueden resultar de gran utilidad en nuestra consideración:

“Dentro del campo de la Psicología, también se estudia a fondo la reciprocidad y es que en base a ella se establecen una serie de relaciones e interacciones sociales y personales. Así, por ejemplo, aquella ciencia coincide en subrayar que cualquier persona es más afectuosa y le tiene más cariño a aquella otra que le ha demostrado su amor y simpatía.

Esa misma regla lleva a que tengamos tendencia a contarle aspectos de nuestra vida más íntima a quienes también nos han hecho alguna confesión personal que a los que no.

Y eso también supone que en cualquier negociación comercial, se tienda a ceder ante quienes previamente también lo han hecho.

El concepto también se usa para hacer mención a lo que va y viene o que tiene ida y vuelta. En ese sentido, puede hablarse de la reciprocidad de voces (en el caso de un debate).

Dentro del ámbito de la ética, existe un elemento fundamental que hace uso del término que ahora nos ocupa. Nos estamos refiriendo a la llamada Ética de la Reciprocidad, que tiene ya su origen en la Antigua Grecia y concretamente en figuras tales como el filósofo Epicuro.

Esta teoría lo que viene a establecer es que, para poder conseguir la felicidad de la generalidad, se hace necesario el tener que minimizar los daños que se puedan causar.

De la misma manera, también viene a significar que “no hagas a los demás, lo que no deseas que te hagan a ti”.

Así, esta citada Ética de la Reciprocidad se convirtió en base fundamental de determinadas etapas y movimientos a lo largo de la Historia. Un claro ejemplo de ello fue la Revolución Francesa y las reformas que surgieron a partir de la misma en el país.

La Influencia Del Entorno

Nuestras relaciones que se manifiestan en el ejercicio recíproco del intercambio que diariamente efectuamos utilizando como punto de encuentro el centro neurálgico de las redes virtuales en las cuales convergen todas nuestras manifestaciones relacionadas con lo que nos sucede y conmueve en el ejercicio de nuestra propia capacidad de expresión cual si fuésemos gotas de una misma lluvia que empapa y da vida al vasto campo de cultivo donde se desarrolla el fruto que da forma y sentido a la vital convivencia del “ser social”  que todos conformamos.
Es claro que a partir de lo que expresamos y las consecuentes respuestas que recibimos se van conformando en un complejo entramado en el cual se puede apreciar el alto grado de coparticipación que bien puede considerarse como algo único e irrepetible propio de la gran creatividad que emerge como consecuencia natural de la puesta en escena de nuestra condición humana y multilateralidad de todo lo que percibimos en nuestros órganos sensoriales.
Tal complejidad de intercambio tiene como “consecuencia natural” la emergencia (de emerger) de nuevas sensaciones las cuales deberemos considerar como una “nueva forma de percepción” del otro o los otros.
Desde el cerebro las sensaciones nos transmiten multitud de características de todo tipo de los objetos, y nuestra respuesta perceptiva se corresponde con la selección de la información más apropiada que cada uno almacenamos en nuestro cerebro y de acuerdo con los datos sensoriales del momento de su producción.
La percepción de una imagen está, pues, directamente relacionada con la manera en la que cada individuo puede captar la realidad, y, al mismo tiempo, está también vinculada a su bagaje personal y cultural.
Podemos tratar de definir la percepción como, el proceso por el que elaboramos e interpretamos la información recibida a través de los sentidos formando objetos, situaciones, etc., en suma, unidades que poseen un sentido para nosotros.                                                           
Los psicólogos señalan que la mente configura, mediante ciertas leyes, los elementos que le llegan a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria (pensamiento, inteligencia y resolución de problemas) y han planteado las leyes por las cuales los estímulos se estructuran para formar las sensaciones y percepciones.

Este fenómeno propio de la irrupción, un tanto vertiginosa, de los nuevos medios de intercomunicación virtual entre todos y cada uno, nos coloca en esta situación en la cual debemos hacer uso de todos los medios disponibles para poder “percibir a priori” los motivos e intenciones de todos aquellos que de una forma u otra acceden a “nuestro radio de acción”

domingo, 16 de junio de 2019

Moralejas De Esopo

De los grandes escritores que nos han legado su gran capacidad descriptiva en el abordaje de algunos aspectos de nuestro comportamiento, ninguno se puede comparar con las fábulas atribuidas a Esopo, quien, recurriendo al relato de ciertos personajes del reino animal, nos ha entregado sus moralejas las cuales permanecen latentes convertidas en relatos para cuentos infantiles.

La fábula de la zorra y las uvas nos dice:
“La vieja y taimada zorra estaba decepcionada. Durante todo el día había merodeado tristemente por los densos bosques y subido y bajado a las colinas, pero. .. ¿de qué le había servido? No hallaba un solo bocado; ni siquiera un ratón de campo. Cuando lo pensaba -y se estaba sintiendo tan vacía por dentro que casi no podía pensar en otra cosa-, llegó a la conclusión de que nunca había tenido más hambre en su vida. Además, sentía sed…, una sed terrible. Su garganta estaba reseca.

En ese estado de ánimo. dio la vuelta a un muro de piedra y se encontró con algo que le pareció casi un milagro, allí, frente a ella, había un viñedo lleno de racimos de frescas y deliciosas uvas, que sólo esperaban que las comiesen. Eran grandes y jugosas e impregnaban el aire con su fragancia.

La zorra no perdió el tiempo. Corrió, dio un salto y trató de asir la rama más baja, con sus hambrientas mandíbulas… ¡pero no llegó a alcanzarla! Volvió a saltar, esta vez a una altura algo mayor, y tampoco pudo atrapar con los dientes una sola uva. Cuando fracasó por tercera vez, se sentó por un momento y, con la reseca lengua colgándole, miró las docenas y docenas de ramas que pendían fuera de su alcance.

El espectáculo era insoportable para una zorra famélica, y saltó y volvió a saltar, hasta que sintió mareos. Necesitó mucho tiempo, pero, por fin, comprendió que las uvas estaban tan fuera de su alcance… como las estrellas del cielo. Y no le quedó más recurso que batirse en retirada.

-¡Bah! -murmuró para sí- ¿Quién necesita esas viejas uvas agusanadas? Están verdes…, sí, eso es lo que pasa. ¡Verdes! Por nada del mundo las comería.

-¡Ja, ja! -dijo el cuervo, que había estado observando la escena desde una rama próxima- ¡Si te dieran un racimo, veríamos si en verdad las uvas te parecían verdes!”

Esopo nos hace una clara descripción de lo que suele ocurrir cuando el esfuerzo que realizamos para alcanzar determinados objetivos en nuestra vida pareciera darse de frente con una realidad extremadamente esquiva y distante contra la cual claudicamos utilizando el recurso de la justificación: mejor abandono, no vale la pena, es una pérdida de tiempo, etc. etc.


Cuando desistimos del esfuerzo abandonamos el recurso del sacrificio para refugiarnos en la nebulosa de la excusa y el conformismo de la mediocridad.

Convicción Perseverante

Existe una condición imprescindible si pretendemos alcanzar los objetivos,- cualesquiera que éstos fuesen- algo que debemos cultivar como uno de los valores esenciales en la consolidación de nuestra personalidad, algo que nos caracterizará, que se integrará como indisoluble entre lo que pretendemos ser y aquello que somos en la realidad, si reconocemos esta condición, ésta se tornará una compañera constante aun en medio de toda adversidad, nos referimos al desarrollo de nuestra perseverancia y cuando mencionamos la palabra: “nuestra perseverancia” es porque la posesión de éste atributo será, tal como ya hemos mencionado, “un distintivo indisoluble” algo que siempre aparecerá en un 99,9% en un hipotético análisis de nuestro ADN intelectual.
 “Cuando somos perseverantes nos sobreponemos al cansancio, los contratiempos y la frustración con la ilusión de acercarnos a un sueño, de hacer realidad una meta en particular. Todos nuestros esfuerzos son válidos, ya que conocemos el valor de lo que deseamos.
Las personas perseverantes siempre terminan lo que han empezado, son decididas y tienen una voluntad firme.
La perseverancia es un valor muy reconocido y apreciado en la sociedad. Cualquiera que se plantee un objetivo, y luche contra viento y marea para conseguirlo, tiene lo necesario para alcanzar el éxito.
La persona perseverante no conoce de límites, ya que donde todos ven una ventana cerrada, ella ve una oportunidad latente y trabaja muy duro para conseguir lo que desea. Incluso puede fraguar una estrategia para utilizar sus esfuerzos de forma óptima.
La perseverancia está muy relacionada con el esfuerzo, la voluntad, la fortaleza y la paciencia. Con la práctica y fuerte convicción, ese grupo de valores puede sacarnos delante de cualquier situación complicada por la que estemos pasando.
Es así como la perseverancia no sólo sirve para cumplir nuestros sueños, sino también para levantarnos de las situaciones difíciles y los momentos en los que no nos sentimos bien anímicamente porque nos plantea ser fuertes, pacientes y no dejar de luchar


Cuando Creamos

Cuando tomamos la decisión de expresarnos sobre algún tema en cuestión partimos de la base de que el tema de referencia está instalado en nuestro pensamiento y tal forma de pensar está de alguna manera aguijoneando a nuestro intelecto para que juntos, organicemos los acontecimientos de una forma tal como para que podamos “darle vida”, intelectualmente hablando, al acto creativo que partiendo de la nada pueda darle vida a un tema que en su exposición, exprese lo que sentimos y lo que entendemos que debe ser transmitido a los demás.

La capacidad de crear es un atributo esencialmente humano y la expresión creativa es en sí misma, un arte en su máxima forma de manifestarse, pues tal como ya lo hemos dicho, partimos de un espacio en blanco, sin atributo alguno que pueda darle un sentido al acto creativo del cual emergerá convertido en un “ser pensante” con la capacidad de manifestar sus ideas y plantearse, tanto a sí mismo como a quienes acedan a su lectura, puntos de vista susceptibles de ser analizados por todos aquellos que se introduzcan en el tema.

“La palabra pensamiento proviene del verbo latino "pensare" que es sinónimo de "pensar" o "reflexionar", mientras que creativo procede de "creare", también un verbo latino que puede traducirse como "engendrar" o "producir". La creatividad es la facultad de crear. Supone establecer o introducir por primera vez algo; hacerlo nacer o producir algo de la nada. El pensamiento por su parte, se define como todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto.

El pensamiento creativo, por lo tanto, consiste en el desarrollo de nuevas ideas y conceptos. Se trata de la habilidad de formar nuevas combinaciones de ideas para llenar una necesidad. Por lo tanto, el resultado o producto del pensamiento creativo tiende a ser original.

Se puede entender entonces, por pensamiento creativo en la adquisición del conocimiento un modo particular de abordaje cognitivo que presenta características de originalidad, flexibilidad, plasticidad y fluidez, y funciona como estrategia o herramienta cognitiva en la formulación, construcción y resolución de situaciones problemáticas en el contexto de aprendizaje, dando lugar a la apropiación del saber.

Los elementos que conforman la creatividad serían:

1. Producir una forma de pensar nueva

2. El propósito de esta idea es darle solución a una problemática

3. La idea original deberá desarrollarse al 100% de sus capacidades

4. Tener previstas las consecuencias que la nueva idea traerá consigo.

Ejemplo del pensamiento creativo podría ser el escribir un libro, pintar, dibujar, construir algún objeto, entre otras cosas... Es necesario poner en práctica este actuar en el día a día porque de este modo el cerebro se desarrollará y se mantendrá activo; y de este modo podremos resolver las necesidades de forma rápida y eficaz

La Noria Del Diario Vivir

La noria de nuestra vida transcurre en un constante dar vueltas entre aquello que una vez fuimos y lo que anhelamos ser algún día en el futuro, sin darnos cuenta de que lo único que disponemos para avanzar es todo lo que podamos realizar “en el aquí y en el ahora”, 

la vida se desarrolla en el presente y como bien lo dice un conocido refrán: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”

Debemos evadirnos de la rutina que es la madre que engendra la mediocridad, quitar la venda que nos impide observar nuestro presente y resistir todo intento de sumirnos en la añoranza de un tiempo que ya pasó y que ya no nos pertenece.

Hoy es tu oportunidad de crear tiempos mejores, alégrate y mete tu hoz con fuerza, elimina todo aquello que pueda ahogar el fruto de la esperanza, déjale crecer en el amparo de tu esfuerzo permanente y verás cómo paso a paso se fortalecerá tu confianza.

De niño crecí escuchando este relato que sin duda ha llegado hasta mí desde el fondo de la historia.

“A mi burro por vez primera, según cuenta nuestra historia, pusiéronle, quiera o no quiera, a dar vueltas a una noria. Ambos ojos le vendaron, para que no se mareara, y un par de palos le pegaron para trotar sin que parara. El burro con ahínco, en un alarde de juicio, le preguntó a un hortelano que pasaba por allí:

-Amigo. ¿Cuántas leguas llevo andadas? Por lo menos cuarenta y cinco.

el hortelano dijo:

-Buen amigo, ten por cierto que no has salido de aquí. 

Que hay gente que en su ceguera se creen tanto y cuanto, y no han dado, siquiera, un paso del verdadero adelanto.”
Autor desconocido

“y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y después se desvanece.
Santiago 4:14


sábado, 15 de junio de 2019

Desarrollo Sustentable



El concepto desarrollo sustentable se relaciona directamente con la llamada crisis ambiental, que no es un fenómeno reciente o nuevo pues sus primeras expresiones comienzan a ser analizadas en la década de los años sesenta del siglo pasado (hace casi cincuenta años). Al respecto, diversos autores señalan que es claro que los problemas socio-ambientales generados por el capitalismo, modelo de desarrollo depredador de la naturaleza y de las culturas, comienzan a evidenciarse precisamente en las últimas décadas del siglo XX.

El desarrollo sustentable es un concepto híbrido que ha sido definido como aquel desarrollo económico dirigido al fomento de las capacidades humanas y sociales, fundado en el respeto por el medio ambiente. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2008) señala que “el propósito del desarrollo [sustentable] consiste en crear una atmósfera en que todos puedan aumentar su capacidad y las oportunidades puedan ampliarse para las generaciones presentes y futuras”.

Decimos que es un concepto híbrido porque, por una parte, el término desarrollo proviene de la economía neoclásica y se relaciona con la idea eurocéntrica de progreso, de modernización, ligada a la industrialización y urbanización, al predominio de la técnica y de la expansión tecnológica, en síntesis, a la aceptación plena de que el capitalismo es la única vía civilizatoria para todas las sociedades atrasadas. Esta idea fue impuesta al resto del mundo a través de la racionalidad instrumental de la modernidad, por la vía de la colonización del pensamiento, de la cultura, de la economía (a través de la producción y del comercio), o simplemente por la vía de las armas, la violencia y el sometimiento. Por otra parte, el concepto sustentabilidad, según Moacir Gadotti (2002:52), indica que “el desarrollo podía ser un proceso integral que incluyera dimensiones culturales, éticas, políticas, sociales y ambientales, y no sólo económicas”. Por tanto, dos lógicas no sólo distintas sino contradictorias –la primera excluyente y la segunda incluyente-, se combinan en el concepto desarrollo sustentable.

Fue en el Informe Brundtland (1987) donde se formalizó y se comenzó a generalizar el uso del término desarrollo sostenible o desarrollo sostenido (traducción equívoca del inglés sustainable development –desarrollo sustentable- que no obstante se mantuvo, pues en los últimos años, también erróneamente pero no por casualidad, los términos sostenible y sustentable se han utilizado como sinónimos). En dicho Informe, denominado Nuestro Futuro Común, el concepto de desarrollo sostenible es definido como aquel que “satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones” (ONU, 1987), lo que significa que se deben satisfacer las necesidades presentes sin poner en riesgo la posibilidad de que las futuras generaciones satisfagan sus propias necesidades, de ahí su carácter normativo.

Tomado de “El Desarrollo Humano Sustentable”

Un Ignoto Prodigio

Hemos leído, en prestigiosas publicaciones, diversas opiniones sobre lo que se ha dado en denominar “la naturaleza humana”  en las cuales se aborda el tema desde distintos ángulos, hay quienes dicen que el hombre natural no difiere en esencia del resto de los seres vivos con los cuales comparte su presencia en el planeta, otros que le comparan con los ángeles del cielo y aquellos que lo destacan como el único ser racional del que se tenga conocimiento en el universo conocido.

Lo cierto de todo lo que se ha publicado es que el origen del hombre aún permanece en el limbo de nuestra ignorancia, como un acicate a la conciencia de ser con la cual venimos al mundo, desde siempre nos hemos preguntado quienes somos y las respuestas a este tema crucial para toda la humanidad ha sido la gran incógnita de los grandes pensadores de la historia, diríamos que la cuna de la filosofía universal se mece en la búsqueda de una respuesta al dilema: Quién soy, de dónde vengo, dónde voy después de esta vida.

Nacemos y se nos dice que hemos venido a este mundo con un propósito divino, las religiones pregonan en sus credos que aunque estemos en este mundo no pertenecemos a el mundo que nuestra vida continúa después de esta etapa terrena la cual se denomina “mundo de probación” y al llegar al fin de nuestra vida se nos dice que hemos partido “al más allá” que hemos vuelto a la presencia de Dios.

Esto constituye en esencia la grandeza del ser humano y cada uno tiene en sí mismo todas las respuestas las cuales permanecen latentes en él y lo distinguen como algo entrañablemente ligado a lo excelso, un ser único e irrepetible por excelencia.

Algunas consideraciones de la literatura universal:

“El ser humano es un ser social, es un ser histórico, es un ser encarnado de una realidad y es allí en donde se manifiesta como ser de posibilidades.

Abarca la realidad físico-química, más lo espiritual. La persona humana goza de un carácter singular que la convierte en entidad única e irrepetible; por esto mismo, la persona humana goza de unas cualidades que la constituye la definen y la distinguen. Definir el ser humano constituye tener en cuenta las distintas cualidades que en él se destacan.

La persona humana es un subsistente en el orden del espíritu, tiene una profunda anterioridad, es auto conciente, libre y puede autodeterminarse, goza de una corporalidad, posee como dimensiones que lo caracterizan la coexistencia, la alteridad y la comunicabilidad, y su dimensión trascendente la libertad como elemento fundamental y la dignidad como valor absoluto del ser humano."

Definitivamente, eso somos


Todo Lo Que Posees

Todos los días, el burro del hortelano se levantaba al amanecer. Mientras su dueño le ponía las alforjas, él no paraba de protestar. 

Todos los días, el burro del hortelano se levantaba al amanecer. Mientras su dueño le ponía las alforjas, él no paraba de protestar. 

- ¡Estoy harto de madrugar y de trabajar! Desde que me pongo en pie, no paro en todo el día. Voy y vengo de la huerta a casa, de casa al mercado, del mercado a la huerta. ¡Qué vida tan aburrida!

Los rebuznos del burro despertaron a su hada madrina.
- ¡Hay que ver cuánto sufre el pobre asnillo!

El hada encantada se apiadó del burro y movió la varita mágica. En un abrir y cerrar de ojos, le cambió amo y trabajo: lo dejó en el taller de un curtidor.

No había pasado una semana cuando el burro volvió a quejarse de nuevo.
- ¡Qué mal huelen las pieles! ¡Cuánto pesa la carga! ¡Qué dolor en mis patas!

Entre queja y queja, al burro le gustaba recordar la buena vida que llevaba antes.
- ¡Y pensar que estaba descontento con el hortelano! ¡Aquello era vida y no esto! Vivía al aire libre, veía el sol y el cielo, respiraba aire puro y no estos venenos. Iba y venía; salía, veía gente en el mercado... Aquí, sin embargo, solo hay trabajo.

El hada, que lo oyó, movió otra vez la varita mágica y... el burro se encontró con un nuevo amo: este era carbonero y lo llevaba por las calles arrastrando un carro de carbón.

No pasó ni una semana y el burro volvió a rebuznar.
- ¡Palo y trabajo, trabajo y palo! Soy un burro de carga, mi vida es una pena.

El hada encantada, cansada de escuchar las quejas del burro, protestó también:
- ¿Cómo es posible que este burro se queje más que todos los burros, las mulas y los caballos juntos?

Suspirando, el hada encantada se presentó ante el burro. Lo miró a los ojos y le dijo dulcemente:
- Burrillo protestón, esta es la última vez que te hago caso. Volverás de nuevo con el hortelano, pero procura no olvidar este consejo:
Disfruta de lo que tienes,
no te quejes de tu suerte.
Vive feliz el presente,
que es todo lo que posees.

Fuente: Fábulas e historias de Animales (TODOLIBRO EDICIONES, S.A.)

Usted Escribe?

Llega un día en el cual alguien, al dirigirse a tu persona, te formula esta pregunta y uno se encuentra totalmente fuera de foco sin saber que responder, en mi caso sólo sé que escribo y formulo mis pensamientos en un lenguaje escrito, ahora, si eso está bien o está mal, si poseo la calidad expresiva con la cual dotarle de contenido a lo que intento comunicar, eso, mi amigo, es otra cosa.
Hace años que comencé a publicar artículos abarcando una amplia gama de temas y claro al intentar ordenarlos los fui clasificando según entendía que les pudiese corresponder, nadie me proclamo escritor, ni siquiera tengo un diploma que me acredite como tal, pienso que la vida misma y los años que llevo transitando en ella, me han dotado de cierta facilidad en la comunicación del pensamiento y el resto de las exigencias propias de quien se pudiese considerar un escritor me lo he incorporado de puro tozudo que soy.
Lo cierto es que tal pregunta: ¿es usted un escritor? Me ha llevado a reflexionar al respecto y me considero lo suficientemente responsable como para ir incorporando a los temas que publico algunas definiciones sobre qué es lo que se supone que debe ser un escritor.
He aquí algunas de ellas:
“Un escritor es una persona que utiliza palabras escritas en varios estilos y técnicas para comunicar ideas. Los escritores producen diversas formas de arte literario y escritura creativa, tales como novelascuentospoesíaobras de teatro, artículos periodísticos,guiones o ensayos. Los escritores expertos pueden utilizar el lenguaje para expresar ideas y su trabajo contribuye de manera significativa al contenido cultural de una sociedad. La palabra también se utiliza en las artes en otro lugar, como compositor, sin embargo el término "escritor" normalmente se refiere a la creación de lenguaje escrito.
Los escritores pueden producir material a través de una serie de géneros, de ficción o no ficción. Otros escritores utilizan múltiples medios de comunicación - por ejemplo, los gráficos o ilustración - para mejorar la comunicación de sus ideas.. Algunos escritores pueden usar imágenes (dibujo, pintura, gráficos) o multimedia para aumentar su escritura. Además de producir sus propias obras escritas, los escritores escriben a menudo sobre cómo escriben (es decir, el proceso que utilizan); por qué escriben (es decir, su motivación ); y también comentarios sobre la obra de otros escritores (la crítica). Los escritores pueden trabajar de una forma profesional o no profesional.
El término escritor se utiliza a menudo como sinónimo del autor , aunque el último término tenga un significado algo más amplio y se utiliza para transmitir la responsabilidad legal de una pieza de escritura , aunque su composición sea anónima , desconocida o colaborativa. En sentido estricto, el término designa a los profesionales de la literatura.
Según el género y tipo de composiciones literarias a las que se dedica un escritor en sentido estricto, recibirá otras denominaciones más específicas: poeta (quien escribe poesía), novelista (autor de novelas), ensayista (autor de ensayos), cuentista (escritor de cuentos),dramaturgo (autor de obras de teatro), etc.

Aun así, es también escritor profesional el que redacta artículos periodísticos, reseñas, reportajes etc., siempre y cuando sea un profesional de la escritura. En un sentido más amplio, el término no solo se refiere a los creadores de textos literarios. No se trata en este caso del objeto, sino de la formación de la persona como escritor profesional.”