lunes, 2 de septiembre de 2019

La Hora De Decidir


“Aquellos que esperan ser felices son unos tontos, no entienden nada, el mundo es malévolo, lleno de injusticia”.

Y estamos aquí para sufrir, para decir al final de la vida: "Mira mis cicatrices. Fui muy infeliz y ahora merezco algo mejor".

Algunos creen que todo alrededor es un holograma; otros, que es un experimento alienígena.

No lo sé. Solo sé que no tengo otro mundo. Y qué bueno, porque me gusta este. ¿Sabes cuál es la gran ventaja? Que tú decides.

La vida en muchas ocasiones nos pone más de un camino para decidir.

En muchas ocasiones dichas decisiones son dolorosas y es muy difícil saber qué es lo que es más correcto hacer. 

No, no hay volados en la vida.

Solo hay poner en una balanza lo que perdemos y lo que ganamos… lo terrible es que a veces cuando todo parece indicar que ganamos, perdemos y viceversa.

Así pues, decidir qué hacer no es fácil, preguntar a otros es una manera de escucharse a uno mismo.

Decidir es tomar una responsabilidad, aunque duela, toda acción nos llevará a desencadenar una serie de consecuencias, procuremos entonces tomar una decisión, no la que sea, si no la que venga de una profunda reflexión.

Entonces ya sabes convivimos en sociedad con otras criaturas humanas que son tan imprevisibles  como lo podemos ser nosotros mismos, si bien nos podemos refugiar en un “encierro voluntario” decir  “que estamos en este mundo pero no somos del mundo” pero lo cierto es que nacemos para transformar y compartir las transformaciones.

Si piensas que tu vida y las vidas de aquellos que transitan por tu misma senda son un mundo en sí mismas, bien haces, pero estos mundos, el tuyo propio y el de cada uno de tus semejantes son mundos paralelos que mantienen su independencia e identidad pero que constituyen una constelación de iguales que deben tomar decisiones que les garantice la preservación de sus órbitas generando los espacios vitales donde actuar y decidir en armonía.


Pulidos Por La Adversidad


 Canto rodado (o canto pelado) 
“Piedra pequeña, lisa y redondeada como consecuencia del desgaste sufrido en una corriente de agua”.

Mientras estamos en el mundo, es indudable que nos tocará pasar por momentos difíciles y obstáculos sin los cuales, no podremos encontrar el sentido de nuestro camino. Pero sabemos que suele y que a veces, parece imposible hallar la salida de ellos. Si esto te ha pasado alguna vez, quizá encuentres consuelo y una forma de expresarte con las frases sobre los golpes que nos da la vida, que en esta ocasión hemos traído para ti.

Léelas cuando más lo necesites y siéntete libre de compartirlas con quien quieras, porque a veces hace falta una mano amiga, para superar esos instantes que amenazan con derrumbarnos.

“No es fácil cuando te toca perder a alguien. A veces, las injusticias parecen cobrarse llevándose a alguien a quien amamos, sin razón aparente. Pero tarde o temprano tienes que entender que la vida sigue y con ella, tu oportunidad de encontrar una luz a través de la oscuridad”.

“Hoy el cielo está nublado, pues hasta él parece saber que este es un día terrible. He descubierto que no siempre puedes contar con las personas que te dicen que estarán a tu lado, porque en ocasiones hasta ellas te dan la espalda. Pero pese a todo, sé que voy a salir adelante”

“Lo que más duele de madurar, es descubrir que tienes que enfrentarte con la decepción y el desamor. Tal parece que la sensación de amar no está hecha para todo el mundo. Hay veces en las que tienes que aceptar que ese alguien especial, no era el indicado después de todo”

“La única pregunta que ahora hace eco en mi cabeza es ¿por qué? No hice para merecer este golpe y tampoco he encontrado placer en lastimar a nadie. Pero esta vez me tocó sufrir. Y todo lo que puedo es seguir cuestionándome, si alguna vez lograré alcanzar mi felicidad”

“Si las personas nos preocupáramos más por superarnos, en vez de tratar de humillar a los demás las cosas serían tan diferentes. Me he encontrado con tanta crueldad a mi alrededor, que comienzo a perder las esperanzas en la gente de mi entorno”



Facilidad De Palabra



Se supone que quienes tenemos por costumbre realizar exposiciones escritas de nuestro pensamiento tenemos adquirida, por el uso frecuente de esta modalidad, cierta habilidad en el manejo delas palabras que utilizamos, de más estaría decir, de que consideráramos que tenemos alguna dificultad al respecto, nuestro caso sería una cuestión de muy difícil solución y que lo mejor que deberíamos hacer es que busquemos algún otro medio de expresión.

Ahora bien, la habilidad expresiva adquirida por el uso del lenguaje no puede sustituir al contenido emotivo de nuestras vivencias, alguien dijo una vez “que nadie puede dar lo que no tiene” de no contar con los dictados de la mente y el corazón nuestro intelecto tendría muy poca diferencia con el disco rígido de nuestro computador.

Así son las cosas que intentamos transmitir y son sin duda lo que nos identifica los sentimientos que acuden a nuestra mente son aquellos que han sido vivenciados y atesorados por los sentimientos que se han anidado en el corazón cual si fuesen aves que una vez que han culminado su vuelo diario buscan un refugio acogedor en donde posarse.

Desconcertante

Adjetivo
Que produce desconcierto.
"escuchaba mis palabras con una desconcertante indiferencia, como si supiera de antemano que nada de lo que fuera a oír podía inmutarle ni sorprenderle"

Vivimos en comunidades atravesadas por fracturas múltiples, en Estados Unidos concretamente, entre las ciudades de la costa y el interior del país, entre la población blanca y las minorías, la ética protestante del trabajo y una cultura de la abundancia y la diversión… Al mismo tiempo, los medios, los tradicionales y las redes sociales, han acelerado esta fragmentación de las identidades culturales y políticas; especialmente las redes sociales permiten la creación de comunidades abstractas y homogéneas en unos enclaves de opinión donde se refleja la autosegregación psíquica de las comunidades ideológicas”

“Una de las consecuencias de esta ruptura es la incapacidad de entenderse unos a otros, no solamente desde el punto de vista de compartir objetivos comunes, sino también desde el meramente cognitivo: hacerse cargo de lo que les pasa a los otros, de las razones de su malestar, antes de denigrar el hecho de que no tengan soluciones verdaderas a ese malestar o se dejen seducir por ofertas políticas que no representan ninguna solución.

Por un lado, ese grupo de americanos blancos, mayores, salidos de las clases medias superiores y movidos por un espíritu de resentimiento racial contra la América de las minorías que Barack Obama encarnaba, que se sienten irritados con la inmigración y el comercio internacional.

Por otro, la secesión de una minoría civilizada que se distancia de las pulsiones populistas no tanto porque tiene una idea superior de democracia como porque no sufre las amenazas de precariedad a los más golpeados por la crisis ni comprende los temores de los de abajo.

Las élites dirigentes no están entendiendo bien lo que ocurre en el seno de nuestras sociedades, probablemente porque ellos se encuentran en unos entornos cerrados que les impiden entender otras situaciones.

No hay experiencias compartidas ni visión de conjunto; tan solo la comodidad privada, de una parte, y el sufrimiento invisible, de la otra. Quienes se han turnado en la dirección de los asuntos públicos no han entendido lo corrosivo que está resultando para la democracia una persistente desigualdad y la diferencia de oportunidades.

Las múltiples convulsiones experimentadas por la sociedad americana (con sus equivalentes en otros lugares del mundo), desde el Tea Party hasta Trump o, en el extremo contrario, los movimientos Occupy Wall Street y el éxito inesperado de Bernie Sanders, son los síntomas de una desafección de los americanos por una modernidad forzada, mientras que la élite y su formidable aparato de propaganda repite una y otra vez que no hay otro horizonte posible.

Así las cosas que recogemos provenientes de un mundo, nuestro mundo, donde se hace cada vez más necesario dar cabida a todas las manifestaciones del pensamiento humano, evitar las exclusiones y a todos aquellos a quienes el desconcierto imperante les impulsa a la búsqueda un tanto desesperada de su propia automarginación.

Una forma de pretender que no ocurra lo que irremediablemente puede ocurrir, un grito desesperanzador de: “Paren este maldito mundo que me quiero bajar”

Tenaces

Tenacidad

nombre femenino

Fuerza que impulsa a continuar con empeño y sin desistir en algo que se quiere hacer o conseguir.
"solo por la tenacidad que han demostrado, se merecen el premio"

“Se denomina tenacidad a la capacidad de mantenerse firme en un proyecto a pesar de las dificultades que puedan presentarse. Es sin lugar a dudas una cualidad moral y propia de una personalidad segura de sus convicciones. La tenacidad puede ser de gran utilidad en distintas circunstancias de la vida, en particular cuando los resultados obtenidos distan de ser los buscados. 

Además de una cualidad moral, el término también alude a una de las características de los materiales. En efecto, los materiales muestran distintas características, una de las cuales es la tendencia a resistir las deformaciones y las roturas.

La tenacidad como concepto, finalmente, es esa capacidad que hace inalterable a una entidad, sea animada o inanimada, contra las circunstancias exteriores, circunstancia que solo puede lograrse por una determinada forma de ser interna”


La tenacidad es una característica típica del ser humano ya que este es capaz de decidir de manera conciente qué es lo que quiere y planificar alrededor de ese objetivo un tipo de actitud que le rinda los mejores resultados

En el caso del ser humano, la tenacidad es especialmente observable en algunos individuos que deben resolver cuestiones de gran importancia. En este sentido, la gran mayoría de los héroes y próceres de cada nación son descriptos como tenaces ya que destacaron en su época por poder lograr los resultados más provechosos de la mejor y más inteligente manera.



Cuando Incrementamos


Incrementar
Verbo transitivo
Hacer que algo sea mayor en cantidad, tamaño, intensidad, importancia, etc.

Los países que atraviesan un bienestar económico los cuales comienzan a  tener un aumento en sus recursos, incrementan sus partidas presupuestarias para las diferentes áreas del estado, como pueden ser salud, educación y obras públicas.
En materia de dinero es frecuente encontrarse con esta palabra, por ejemplo, si un bien o servicio experimenta una suba en su valor de cambio se hablará que tal bien o servicio incrementó  su precio. O cuando una persona recibe un aumento en su salario como consecuencia de un incentivo por su buen desempeño o bien porque se ha dado una discusión salarial y entonces se estipula por ley un incremento del salario básico.
Cuando existe una mejora en lo que respecta al nivel económico o social de una persona, es decir, alguien que pasa de pertenecer a la clase social  baja a la clase alta, sin dudas, lo hace porque su nivel económico se ha incrementado favorablemente y ello le permitió tal movilidad social.
El cociente intelectual, también denominado coeficiente intelectual o CI, consiste en una          puntuación, que se obtiene al efectuar a una persona unas serie de test especialmente diseñados para medir su inteligencia, y en los que se adjudica 100 como valor central de una inteligencia media. Quienes puntúen por encima de 100 se hallan por encima de la media, y los que puntúen menos, no llegan a la media de inteligencia.

Como dato curioso, se sabe que el CI medido o estimado de algunos personajes famosos del mundo de la política, la ciencia y las artes, al menos duplica la inteligencia media, como el genio renacentista Leonardo da Vinci, el científico Gottfried Wilhelm von Leibniz o el político y religioso inglés Thomas Wolsey.

Por su parte, Beethoven, Darwin, Einstein, Cervantes y Mozart, rondaban la inferior pero nada despreciable puntuación de 160.

Hasta ahora se consideraba que la capacidad intelectual es estable a lo largo de la existencia, pero investigadores británicos han descubierto que el CI  puede elevarse o reducirse de forma significativa a lo largo de la vida adulta de una persona, aunque todavía no se encontrado la razón fisiológica de este fenómeno.

El estudio, realizado por investigadores del Centro Wellcome Trust de Neuroimagen de la Universidad Londres,  UCL, y el Centro para la Neurociencia Educacional, ambos en el Reino Unido, muestra por primera vez que el CI no es constante.

Recuerda Colom que "el científico catalán Josep María Lluis i Font, que en 1970 obtuvo las puntuaciones de un grupo de niños en un test de inteligencia aplicado en Barcelona, administró 30 años después el mismo test a un grupo equivalente de niños, revelándose una ganancia de inteligencia equivalente a tres puntos de cociente intelectual (CI ) por década, precisamente el incremento promedio observado internacionalmente".

"Recientemente, Jonathan Wai y Martha Putallaz han publicado un artículo explorando casi dos millones de casos y encontrando que entre los individuos más inteligentes también se aprecia un efecto Flynn. Por tanto, el incremento generacional de inteligencia se produce entre los más y los menos inteligentes", señala Colom en un artículo publicado en ‘El País’
.
Otro estudio de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia (EE.UU.) ha concluido que un CI elevado es producto de una gran inteligencia y una gran motivación, mientras que un CI bajo puede deberse a la deficiencia en alguno de esos dos factores.

Los expertos observaron que algunas personas se motivan más que otras cuando no hay nada en juego y que el coeficiente intelectual que arrojan las pruebas de inteligencia es menor en aquellos que no hallan ningún incentivo en realizarla.

“La falta de motivación al hacer un test de inteligencia afecta significativamente al resultado”, han señalado los autores del trabajo basado en el seguimiento de 250 personas desde su adolescencia hasta los 20 años de edad avanzados, y en el Análisis de cómo habían afectado los incentivos materiales al rendimiento de más de 2.000 participantes en estudios previos.


Encontrar Espacios

Cuando un recolector de setas sale al campo, sabe que aunque regrese con uno o dos hongos, encontrará alguno.


Si un científico está investigando una hipótesis, sabe que encontrará un resultado. Refutará o no su cálculo, pero sabe que llegará a una conclusión.

A nuestro alrededor, existen múltiples efectos con una o varias causas, aunque no queramos verlo así.

Todo tiene un por qué… Incluso a lo que aún, no se le ha dado una explicación científica o racional.

Si existe aquello que se persigue, se halla.

Tan solo, en algún momento, después de buscar, lo encontrarás.
Algunas personas tardan años en toparse con lo que escudriñan. Otras semanas y otras unos pocos minutos.

A los que parece que no les cuesta conseguir las cosas que desean o que buscan, les llamamos afortunados y pensamos que tienen mucha suerte.

Pero… ¿Tienen suerte o realmente han aprendido a buscar?

La suerte la creas tú mismo. A cada paso que das, una pequeña chispa de tus deseos, van generando energía a tu alrededor, que atrae lo que finalmente estabas buscando.
Si mantienes una actitud mental positiva ante los acontecimientos de tu vida, es más probable que consigas lo que deseas.

Por el contrario, si enfocas tu energía en pensar que nunca conseguirás nada, eso que no deseas, llegará a ti… Como por arte de magia aquello negativo en lo que te centras, terminará encontrándote.

Al igual que un explorador experto, sé tú el que maneja tus búsquedas. No dejes que lo que no quieres, te atrape.

Eres el fogonero de tu propia máquina de avanzar, no te detengas y supera los posibles obstáculos que seguramente encontrarás en cada intento por situarte cada vez más adelante.


Vehemente



Como me considero una persona que aplica la vehemencia en cada cosa que realiza y que demás está decir, no me dejo llevar impulsivamente ni ejerzo la violencia bajo ningún concepto, entendí que es muy oportuno recurrir al análisis de este aspecto de la personalidad humana, que tiene sin lugar a dudas, características propias de un modo de actuar en la vida.

“El término vehemencia es utilizado para hacer referencia a un tipo de actitud que pueden tener los humanos ante determinadas situaciones. La vehemencia implica siempre apasionamiento y completo compromiso con la defensa de una determinada postura, idea o situación y si bien en muchos casos es visto de manera negativa por significar impulsividad o exageración, en muchos otros supone un alto nivel de compromiso y claridad de ideas. Es por esto que la vehemencia como forma de actuar es apropiada para algunos ámbitos pero no para todos (por ejemplo, no es recomendable en ámbitos formales y laborales)”.

“Si uno analiza de modo etimológico la palabra vehemencia descubrirá que este término proviene del latín, más específicamente del término vemens. En este sentido, ve significa en latín "fuera de" o "alejado", mientras que mens significa justamente "mente". Así, podemos entender que la palabra vehemencia podría significar literalmente alejado de la mente, obnubilado, irracional. 

Esto tiene sin duda alguna una visión negativa sobre esta palabra porque quiere decir que un individuo que actúa vehementemente lo hace de manera irracional, sin pensar o sin razonar. Es por esto que muchas veces la idea de vehemencia o de alguien que es vehemente nos puede llevar a pensar que se trata de una persona muy impulsiva, que no se detiene a pensar en sus acciones o dichos, que actúa con la emoción más que con la razón y en numerosas ocasiones con violencia.

Sin embargo, el término vehemencia también tiene un sentido positivo que es aquel que supone la noción de compromiso y defensa de determinados valores. Independientemente de cuáles sean estos valores, lo que importa en este sentido es la sensatez y la forma de comprometerse con ellos que una persona puede demostrar. 

La vehemencia muchas veces se hace presente cuando se plantean temas tales como cuestiones políticas, deportes, formas de entender el mundo o incluso estilos personales ya que todas ellas suponen elecciones de la persona que hacen a su identidad y su forma de ser”

... via Definicion ABC http://www.definicionabc.com/general/vehemencia.php


Dejar Fluir



 Cuando queremos decir algo por el simple hecho de expresarnos sin dejarnos influenciar por ninguna responsabilidad latente, nada de retórica ni de marcar rumbos, soltarle las riendas a nuestro pensamiento dejándole deslizar a su antojo todas las alternativas posibles en su periódica incursión en los dominios de la memoria y sus atesorados recuerdos.

No nos motiva nada en particular ni pretendemos incursionar  en zonas de secretos ni confidencias, nada que preguntarle al pasado ni tampoco pretender explicaciones sobre lo que pudo ocurrir, lo que no ha sido permanece inalterable en los caminos sin retorno, de manera que digamos lo que digamos será un decir sin los esperables por qué ni con la pretensión de indicar probables intenciones.

Pensar, dejarnos llevar por el devenir, abrir de par en par los vetustos ventanales que iluminan nuestra mente dejando que el viento fresco de lo cotidiano nos provea del oxígeno renovado que solo es inhalable en los amplios confines de la espontaneidad.

Sabemos que hay mucho por hacer, que es necesario emitir una opinión, que el silencio suele confundirse con la complicidad, pero también somos conscientes que todo aquello que se posterga ingresa en los confines de lo pendiente y que es potencialmente un campo fértil donde todos y cada uno podemos y debemos incursionar.


Elaborando

Como suelo hacerlo la mayoría de los días me encuentro metiendo mis manos en la masa compuesta por los acontecimientos que de una manera u otra se me hacen presente sobre mi mesa de trabajo, estos, los acontecimientos, constituyen la “materia prima”, “los ingredientes” que una vez que son analizados los intentamos exponer en los artículos que publicamos.

Cuando empleamos el término analizar no significa de que pasamos la información recibida por el tamiz de algún tipo de evaluación previa o censura, simplemente nos referimos al grado de trascendencia que tal acontecimiento nos pueda causar en nuestra captación de lo que pensamos que pueda haber acontecido y la posterior reacción de nuestra sensibilidad al respecto.

Así que en eso estamos, en la evocación de todo lo acontecido en nuestro entorno y aportando nuestra solidaridad a través del compartimiento de nuestras impresiones en el bien entendido de que toda opinión, cuando es emitida con la intención de contribuir en una evaluación justa y desinteresada, siempre será recibida con la calidez y el afecto que toda buena acción es considerada.

Es por eso que metemos nuestras manos en la masa y nos identificamos con cada una de nuestras opiniones, el contenido de “nuestra masa informativa” tendrá consigo todo el proceso que le es propio y su tiempo de elaboración le permitirá alcanzar la consistencia y el sabor que la conviertan en una “sana y digerible” degustación.

Eso esperamos

Centrar La Atención


“La concentración de carácter mental, por otra parte, es el proceso de la mente que consiste en centrar voluntariamente la atención sobre un objetivo. A través de la concentración, la persona deja momentáneamente de lado todo aquello que puede interferir en su capacidad de atención.

En este caso, por ejemplo, hay que decir que muchos son los profesionales que requieren desarrollar la concentración para poder llevar a cabo su trabajo. Así, en el caso del mundo de espectáculo hay artistas como magos, mentalistas o trapecistas que necesitan de la citada concentración para realizar sus números y de esta manera conseguir que ellos salgan tal y como desean, lo que hará que el público asistente quede gratamente sorprendido.

Cabe resaltar que la concentración resulta vital para el aprendizaje (la adquisición de nuevos conocimientos), la precisión en la ejecución de movimiento y la puesta en marcha de una estrategia. Los deportistas, por ejemplo, deben estar concentrados para enfocarse en sus acciones”

El ser humano ha perdido su capacidad de concentrarse por el uso excesivo de nuevas tecnologías.
¿Tiene uno de esos días en los que no se puede concentrar? En cierto momento está inmerso en una actividad y al siguiente está escribiendo a sus amigos en un grupo de chat o poniéndose al día en los últimos chismes de la farándula, incluso, viendo videos virales de animales.

Expertos piensan que nuestro cerebro no está preparado para el rápido y creciente bombardeo de distracciones digitales, lo que nos deja con una sensación de lentitud y, en última instancia, nos hace menos productivos.

A lo que nos estamos enfrentando es a un problema del siglo XXI. Hoy en día, la tecnología domina toda nuestra vida mientras estamos despiertos, y esto viene con un costo cognitivo.

Un estudio realizado en Canadá por Microsoft, en 2015, reveló que en promedio el intervalo de atención de los humanos bajó de 12 segundos a finales del siglo pasado a 8 segundos con el nuevo milenio. Esto es menos de lo que puede aguantar un pez dorado.

Expertos consideran que esto no se debe a que nos estemos haciendo menos inteligentes, sino que ahora desempeñamos múltiples tareas. De hecho, hay quienes aseguran que la multifuncionalidad no existe.

Sencillamente cambiamos nuestra atención de una tarea a otra extremadamente rápido, algo que podría tener consecuencias serias en el funcionamiento de nuestro cerebro.


Cuando variamos de una actividad a otra, nuestro cerebro utiliza glucosa oxigenada, y en la medida en que esa fuente se agota, nos quedamos con una sensación de somnolencia y desorientación. 

Como resultado, se libera la hormona cortisol del estrés. “Esta no es la mejor condición en la que puede estar uno a la hora de tomar decisiones”, dice Greg Foot, presentador de programas de ciencia de BBC.


domingo, 1 de septiembre de 2019

Voluntariosos



El adjetivo de voluntarioso define una cualidad de carácter de aquella persona que se caracteriza por tener una buena voluntad y una disposición de ayuda para realizar el bien en cualquier ámbito de la vida. En el contexto profesional, una persona voluntariosa es aquella que trabaja con tesón por alcanzar sus objetivos, se supera a sí misma, es constante en la realización de un plan de acción y cuida todos los medios a su alcance para intentar que las cosas salgan según lo esperado.

Ser voluntarioso es una cualidad importante, una de las más valoradas por cualquier empresa cuando contrata a profesionales que más allá del currículum, se diferencian por sus habilidades personales. Las personas voluntariosas simplifican las dificultades a través de su actitud.

Una persona voluntariosa es diligente y firme en su tarea, tiene una rectitud moral que le hace perseverar en sus propósitos gracias a un alto grado de motivación intrínseca. Es decir, una persona diligente es aquella que valora el cumplimiento del deber. La cualidad de ser voluntarioso también es importante en los estudios donde esta disposición de trabajo puede ser incluso más importante que la inteligencia.

Algunas personas muy inteligentes se confían en sus posibilidades y suspenden un examen por no haberlo preparado a conciencia. En cambio, las personas voluntariosas y trabajadoras tienen paciencia para preparar con esmero una tarea. En este caso, la persona se esfuerza con gusto porque se motiva ante los frutos que espera lograr a partir de su esfuerzo.

Debemos revisar el valor que nos enseña la importancia de terminar lo que emprendemos. 
Comenzar algo siempre nos llena de entusiasmo. Un nuevo trabajo, un nuevo proyecto, una nueva relación trae consigo esperanzas y expectativas. En realidad poner “la primera piedra” de un edificio es relativamente sencillo. Pero poner “la última piedra” no es tan fácil.

El poner la última piedra es un valor que nos enseña la importancia de terminar lo que emprendemos y no dejarlo a medias.

Cuando termina un año, se da un doble fenómeno: el de la alegría de comenzar un nuevo ciclo, pero en cierta forma también un poco la tristeza de ver que no terminamos todo lo que nos propusimos.

No podemos permitir que el desánimo o la tristeza nos impidan actuar. Los grandes proyectos requieren de un trabajo constante. Las grandes obras se componen de pequeños esfuerzos que se realizan todos los días. Pero también es importante sentarse a meditar en qué queremos lograr y hacia donde esperamos ir. Si no tenemos la constancia y la lucha diaria de construir las cosas grandes con pequeños detalles, nos quedaremos colocando primeras piedras, pero no acabaremos nuestras obras.

Poner la última piedra es la culminación que nos brinda paz y una conciencia serena. Quienes siempre emprenden pero nunca terminan acaban desanimándose y llegando a un conformismo mediocre que no es sano.

Para poner últimas piedras, debemos conocer nuestras capacidades y nuestros defectos.

Pero nuestros proyectos siempre deben exigirnos un poco más de lo que podemos hacer.

Todos los seres humanos tenemos limitaciones que vamos conociendo con el paso del tiempo. Un joven es mucho más soñador que un adulto.

Los jóvenes con frecuencia se establecen metas demasiado altas, poco acordes a sus posibilidades reales.

Por el contrario, a veces las personas mayores tienden a ser más pesimistas, pues se han dado cuenta de que la vida no es tan sencilla y que los sueños son difíciles de materializar.

Pero ninguna de las dos actitudes es sana: ni la del joven que no mide sus posibilidades, ni la del adulto que deja de soñar. 

Tener una actitud equilibrada significa plantearnos metas un poco mayores de lo que sabemos que podemos hacer, y asegurarnos de poner la última piedra. 

Y una vez que lo logremos, volver a empezar haciendo planes, proyectos y fijándonos nuevas metas, cada vez más altas.


Hacernos Cargo


Hacernos cargo de las consecuencias que pudiesen ocasionar tanto nuestro accionar en sociedad como nuestra ausencia en la participación de todo aquello ante lo cual se pudiera requerir nuestra presencia, nos sitúa en la eventualidad de ser potencialmente responsables sea por la realización de actos negativos o en la omisión de corregir aquellas acciones donde nos consta que deberíamos asumir sus consecuencias.

“La responsabilidad es la habilidad del ser humano para medir y reconocer las consecuencias de un episodio que se llevó a cabo con plena conciencia y libertad.

Por lo tanto, una persona responsable es aquella que desarrolla una acción en forma consciente y que puede ser imputada por las derivaciones que dicho comportamiento posea. De este modo, la responsabilidad es una virtud presente en todo hombre que goce de su libertad.

Más exactamente podemos determinar que una persona que se caracteriza por su responsabilidad es aquella que tiene la virtud no sólo de tomar una serie de decisiones de manera consciente sino también de asumir las consecuencias que tengan las citadas decisiones y de responder de las mismas ante quien corresponda en cada momento.

Por ello, es necesario añadir que un elemento que tiene que estar presente y que sin él es imposible hablar de responsabilidad es el de libertad, pues esta es la que determina el que alguien pueda realizar cualquier acción porque así lo estima oportuno o lo desea. Pero también es vital que dicho individuo tenga también razón. Así, quien carece de raciocinio, como por ejemplo un niño o un desequilibrado, no puede ser responsable de sus actos.

Muchas son las personas que carecen de esta virtud que, según señalan los expertos, se hace más patente en personas que cuentan con otras dos cualidades muy positivas. Por un lado, estaría la valentía y por otro la humildad. 

Y es que esta última es vital para que alguien que ha cometido un error con sus actos carezca de orgullo para pedir perdón”.



Diversidad Cultural


La diversidad cultural refiere a la convivencia e interacción entre distintas culturas. La existencia de múltiples culturas está considerada como un activo importante de la humanidad ya que contribuye al conocimiento. Cada persona, por otra parte, tiene derecho a que su cultura sea respetada tanto por otras personas como por las autoridades.

En muchas ocasiones, la supervivencia de una cultura se ve amenazada por el avance de otra con vocación hegemónica. En estos casos, el gobierno y las instituciones deben proteger a la cultura que tiene menos poder para garantizar su subsistencia y, de esta manera, asegurar la diversidad cultural.

En ese mismo sentido, la diversidad sexual es la existencia de distintas orientaciones e identidades sexuales. Los grupos minoritarios, entre los que se encuentran homosexuales y bisexuales, se encargan de defender este concepto para que sus derechos no sean vulnerados y puedan acceder a las mismas posibilidades que la mayoría (heterosexuales).

La diversidad biológica o biodiversidad señala la inmensa variedad de seres vivos que habitan el planeta tras millones de años de evolución. El equilibrio ambiental depende del mantenimiento y la protección de la biodiversidad. 

Dentro de esta clasificación se encuentran las especies pertenecientes tanto a los ecosistemas terrestres como acuáticos.

Para conseguir establecer y cuantificar la diversidad de las especies de una región fue necesario conocer de forma taxonómica a las mismas, para conseguir además establecer la importancia que dicha especie ocupa dentro del ecosistema. La taxonomía es la ciencia que estudia los diferentes organismos vivos y las relaciones que se establecen entre ellos y su entorno. Consiste en uno de los pilares para la existencia de la biodiversidad porque permite acercarse a un ecosistema y comprender los diversos roles que tiene cada especie en el espacio natural.

La diversidad ecológica es otra de las grandes ramas dentro de la biodiversdad. Se dedica al estudio de la variedad de especies existentes dentro de un mismo ecosistema. 

Podríamos decir que se trata del estudio sintético de la biodiversidad, que se detiene únicamente en los ejemplares que existen en un mismo hábitat y se dedica a estudiar la forma en la que las acciones de estos pueden modificar el medio natural. 

La diversidad ecológica analiza la composición del paisaje, la variedad de especies que residen allí y las influencias que unas proyectan sobre las otras.
Uno de los grandes nombres que surge al pensar en biodiversidad es el de Jacques Cousteau, un investigador francés apasionado por la vida y sobre todo, por nuestro accionar sobre el planeta, quien demostró una gran preocupación por el futuro de la tierra.

En sus extensos estudios acerca de la vida en la Tierra, Cousteau expresó la relevancia que las pequeñas acciones podían tener sobre el futuro de lo que nos rodea; y, sobre todo, manifestó su deseo de que nuestra especie se volviera más atenta a las necesidades del medio natural al que se enfrentaba cuando se acercaba a la naturaleza y fuera respetuoso con lo que allí se encontraba pues, la modificación de la vida de una mínima especie podía significar una ruptura natural que había llevado decenas de años o incluso siglos en conseguirse y condenaba a la muerte a quién sabía cuántas especies.


La Inteligencia Humana


En términos de inteligencia humana seguramente no agotaremos el tema en todo lo que podamos agregar al respecto, es por eso que nos limitaremos a mencionar algunos aspectos que hacen a nuestra tan particular forma de exponer con nuestras actitudes el grado de desarrollo de esta invalorable facultad.

Así como existen las piedras que habitualmente tropezamos con ellas en más de una oportunidad, “se dice que el ser humano es el único capaz de tropezar con la misma piedra más de una vez” de la misma manera, el sostener de que la inteligencia que cada ser humano pudiera poseer, oficiaría como garantía de que sus decisiones sobre un asunto dado contarán con el aporte de esta facultad, sería cometer el mismo error, como el volver a tropezar, esta, como tantas otras veces, con tantas piedras como las que se pudieran encontrar en el camino.

“Facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad”

El término inteligencia proviene del latín intelligentia, que a su vez deriva de inteligere. Esta es una palabra compuesta por otros dos términos: intus (“entre”) y legere (“escoger”).

“Por lo tanto, el origen etimológico del concepto de inteligencia hace referencia a quien sabe elegir: la inteligencia posibilita la selección de las alternativas más convenientes para la resolución de un problema.

De acuerdo a lo descrito en la etimología, un individuo es inteligente cuando es capaz de escoger la mejor opción entre las posibilidades que se presentan a su alcance para resolver un problema”.

“La inteligencia pueden clasificarse en distintos grupos según sus características:
la inteligencia psicológica (vinculada a la capacidad cognitiva, de aprendizaje y relación), la inteligencia biológica (la capacidad de adaptación a nuevas situaciones), la inteligencia operativa y otras.
En todos los casos, la inteligencia está relacionada a la habilidad de un individuo de captar datos, comprenderlos, procesarlos y emplearlos de manera acertada. Quiere decir que es la capacidad de relacionar conocimientos y conceptos que permiten la resolución de un determinado conflicto, es una cualidad que poseemos los humanos y también los animales, sólo que en el caso de ellos se la llama erróneamente instinto.

Existen muchos conceptos erróneos acerca de la inteligencia, incluso se han elaborado diversos conceptos y mecanismos para medir la inteligencia, como el del cociente intelectual de los individuos. Sin embargo con ellos sólo se analizan las capacidades de lógica, matemática y lingüísticas de una persona, obteniéndose resultados poco precisos de la capacidad verdadera de una persona.

Si se tiene en cuenta el carácter complejo de la inteligencia, el concepto sólo puede ser definido en forma parcial y para esto se apela a diversos procedimientos y atributos. Hablaremos de lo planteado por el psicólogo estadounidense Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, quien asegura que la inteligencia puede entenderse como el potencial de cada individuo que puede advertirse e incrementarse a través de diversos procedimientos, pero que resulta imposible de cuantificar”.