martes, 3 de marzo de 2020

El Poder Del Conocimiento

El poder de un pueblo descansa en el desarrollo de sus inteligencias.


Quizá nunca imaginamos porqué es importante para la vida de la sociedades el acopio de conocimientos, no sólo científicos sino de todo tipo de sabiduría que nuestra especie ha generado. Ya decía Bacón que el conocimiento es poder, analizando esta máxima se sabrá si,  en realidad aquella sentencia es una verdad incuestionable.

El conocimiento, obvio es decirlo, destierra la ignorancia. Cuando vivimos en la ignorancia, al no conocer el mundo, somos presa de errores vitales que nos conducen a una vida difícil, llena de sacrificios, que incluso nos conducen a morir prematuramente. Por ejemplo, cuando un ser humano carece de los conocimientos básicos en el campo de la salud, al contraer una enfermedad,  recurre al brujo, creyendo que tal padecimiento es producto de circunstancias mágicas y esta acción lo lleva a destruirse. La ignorancia lo condujo a la superstición, de ahí la importancia del conocimiento científico que le permitiría conocer la realidad,  que lo apartaría de los  factores negativos.

Miremos con claridad que la ignorancia y la superstición son herramientas empleadas por los sistemas imperantes que promueven en las masas tercermundistas aquellos factores o barreras que impiden el progreso que las haría libres, organizadas, disciplinadas, inteligentes y aptas para ejercer la democracia con plenitud, educadas, urbanas , instruidas, cultas y felices.

Sin embargo, no todos piensan en la misma dirección y solo persiguen la fortuna que el conocimiento también les otorga, por lo que es necesario que  el saber se afinque sobre bases  éticas, morales, sociales y anímicas positivas,

Otro atributo que el conocimiento da, es el de hacer poderosas a las naciones: el país que promueve a sus inteligencias y las dota con el acopio suficiente de conocimientos, llega a alcanzar un enorme poder, pues la inteligencia y el conocimiento provocan el surgimiento de un avance hacia el progreso casi sin límites y no precisamente un poder bélico, sino propicio para tener un pueblo bien alimentado y mejor vestido, con un hogar cómodo, y una familia satisfecha, con buenas perspectivas para los hijos y para una vejez digna, que contribuyó, a su vez, en el progreso de su nación, lo cual  vaticina un devenir sin mayores sobresaltos.

Tenemos el ejemplo de Japón, nación que no posee arma atómica y que sólo con sus inteligencias y el acervo de conocimientos que atesora ha alcanzado un poder económico inmenso. Aún la bomba atómica que fue creada por la mente del hombre dotado de conocimientos bastos, es obra de la inteligencia, pero esa energía, bien utilizada y bien manejada en todos sus aspectos podría dar buenos frutos, sin peligro. Aquí es donde interviene la aplicación de la  ética, de la moral, del control de las ambiciones y del amor a la humanidad.

¿Quiénes crearon la electricidad, el telégrafo, el teléfono, la computadora, la imprenta, la penicilina, etc. sino las inteligencias que bebieron  de la fuente: del conocimiento?

Esto demuestra que la inteligencia sin conocimiento es nula.
¿Quién puede negar el valor supremo del conocimiento que es la base del avance de las inteligencias y por lo tanto de los pueblos del mundo?

Hombres esforzados, que no perdieron el tiempo y que sus sociedades de alguna manera les abrieron el camino, creando las condiciones idóneas para que lograran todas sus aspiraciones, aspiraciones que son las mismas que las de todo el género humano.

De ahí que, reitero, el conocimiento eleva a un país ayudando a la solución  de sus problemas complejos y también dotándolo de bienestar y satisfacción.

Las necesidades del ser humano y de la sociedad, han promovido la búsqueda del conocimiento para ser creativo. Los países que desarrollan la ciencia, la cultura y el arte están a la vanguardia. Los pueblos que no se han preocupado por darle mayor importancia a la preparación de la inteligencia de sus ciudadanos,  quedan rezagados. Los pueblos avanzados lo son, porque sus políticas van encaminadas  a  apoyar en todos sentidos  a sus ciudadanos, sobre todo, les brindan el acceso a las fuentes del conocimiento para hacer realidad la formación de personalidades eficientes.  

Por las anteriores razones pongo a consideración que  Bacón no estuvo equivocado en afirmar en su frase célebre que le hizo inmortal: “El conocimiento es poder”.

La Post Verdad

Filosofía
PosVerdad: El Aporte De Spinoza

“La digitalización de los intercambios sociales lleva a que los sujetos se aíslen y se comuniquen con quienes ya piensan como ellos. De esta manera comparten sus creencias sin importar si la noticia que difunden es falsa o verdadera”

Spinoza sostiene que la falsedad en sentido absoluto no existe, puesto que la razón es incapaz de producir ideas falsas por sí misma. Lo que llamamos ideas falsas son producto de la finitud de nuestra capacidad cognitiva, por lo tanto, más que falsas, son “inadecuadas” al objeto que se refieren.

Por ello Spinoza plantea tres géneros de conocimiento. El primero es el de la imaginación. Pero debemos preguntarnos ¿La idea imaginativa es falsa? Nos dice Spinoza, ya que supone exigirle a la imaginación una tarea que está más allá de sus posibilidades. El ejemplo que da es el del sol. No es un error percibir que el sol está a una distancia muy corta; el error consiste en creer que efectivamente se halla a esa distancia, ya que aun sabiendo que la distancia es mayor, vamos a seguir percibiendo como si el sol estuviera cerca. En este sentido, el error consiste en tomar la imaginación como si fuera un conocimiento cierto, ya sea porque se tomen como ideas adecuadas o impulsado por los prejuicios. En definitiva, la imaginación induce al error y debe ser puesta al margen mediante una reforma del entendimiento. Luego viene el segundo género de conocimiento: la razón. Si la falsedad del conocimiento imaginativo proviene de su objeto, hay que buscar la verdad en el objeto del conocimiento racional. La imaginación conoce, de manera inadecuada, pero conoce las cosas singulares. La razón conoce las propiedades comunes a la propiedad de la cosa y a la totalidad de las cosas. El conocimiento reflexivo no es la pura reflexión sobre la forma de la verdad que se encontraría en la idea adecuada, sino la reflexión sobre el orden que se debe establecer entre las ideas, de manera que queden concatenadas de un modo que pueda expresar, no ya la fortuita incidencia de los cuerpos exteriores en el nuestro, sino el orden y conexión de las cosas; por ejemplo, en la ciencia.

“La cultura hegemónica, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, nos instalan en el conocimiento imaginativo donde nos prometen que podemos tocar el sol con las manos”

El tercer género de conocimiento lo llama: de la intuición. Si en el segundo grado de conocimiento dejamos las cosas singulares para dar cuenta de las propiedades comunes, en este tercer grado de conocimiento, valoramos las cosas comunes para conocer las esencias de las cosas singulares.

Aclaremos: esto implica conocer las esencias de las cosas singulares, no las esencias singulares de las cosas. No es un conocimiento esencialista de las cosas singulares, sino un conocimiento profundo de la relación entre las cosas singulares. Podríamos decir, utilizando un lenguaje actual, que es un conocimiento ideológico, es decir, una cosmovisión de las relaciones que se dan en el universo sostenido en la razón. De esta manera, de la imaginación pasamos a las nociones comunes y de éstas a las esencias comunes de las cosas singulares.

 No solo podemos conocer mejor, sino también más cosas.

Vamos ganado perspectiva y comprendiendo el funcionamiento del universo.

En esta perspectiva, la cultura hegemónica, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, nos instalan en el conocimiento imaginativo donde nos prometen que podemos tocar el sol con las manos. De allí la importancia de generar formas colectivas que permitan encontrar ideas adecuadas que amplíen nuestro conocimiento.

Es decir, una razón apasionada desde donde se puedan construir espacios de transformación

Los Dioses Ajenos

Algunos se burlan del Dios de los católicos en una sociedad liderada por dioses, el Dios de los colores políticos que tanto odio y rivalidad genera, el Dios deportivo envuelto de fanatismos y que no pocas veces se cobra vidas humanas por las vísceras malentendidas de lo que no debería ser otra cosa que una sana

competición, el Dios del dinero al que se venera hasta el punto de tantas muertes causadas por su ambición. El Dios de la tecnología, de la vida virtual que nos aleja de la real, el Dios de los bares cuyos fieles y adeptos superan en número a los de las iglesias y tantos y tantos otros por los que se rigen nuestras vidas. Pero el peor de todos, sin duda, el Dios del egoísmo que nos hacer creernos en posesión de una verdad que creemos por encima de la de los demás. Si vamos a criticar los dioses ajenos, revisemos primero por cuales nos regimos nosotros mismos, no sea que nuestros propios dioses sean aún peores.

Ser Puntuales

Puntualidad es una actitud humana considerada en muchas sociedades como la virtud de coordinarse cronológicamente para cumplir una tarea requerida o satisfacer una obligación antes o en un plazo anteriormente comprometido o hecho a otra persona.

Quiere decir, cuando una persona va a ir a algún lado con otras, ya sean familiares, amigos, compañeros, entre otros, y quedaron de encontrarse a la 1 pm, se debe estar a esa hora o unos minutos antes por cortesía, pero después no, puesto que eso se define como una persona impuntual.

Puntualidad es una actitud humana considerada en muchas sociedades como la virtud de coordinarse cronológicamente para cumplir una tarea requerida o satisfacer una obligación antes o en un plazo anteriormente comprometido o hecho a otra persona.

Quiere decir, cuando una persona va a ir a algún lado con otras, ya sean familiares, amigos, compañeros, entre otros, y quedaron de encontrarse a la 1 pm, se debe estar a esa hora o unos minutos antes por cortesía, pero después no, puesto que eso se define como una persona impuntual.

Algunas culturas tienen sobreentendido que los plazos reales son diferentes de plazos indicados. Por ejemplo, en una cultura particular puede ser entendido que la gente llegará una hora más tarde de lo anunciado. En este caso, puesto que cada uno entiende que una reunión a las 9 am comenzará realmente alrededor de las 10 am, nadie se incomodará cuando todo el mundo aparezca a las 10 am.

Ser puntual es ser consciente.

El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestra labor, ser merecedores de confianza. La falta de puntualidad habla por sí misma pues, de ella, puede inferirse con facilidad la escasa o nula organización de nuestro tiempo y la falta de planificación en nuestras actividades.

La puntualidad en el puesto de trabajo es una obligación del trabajador respecto a su empleador. Así lo recoge la legislación laboral en la mayoría de los países, estados o ciudades, estableciendo como causa de incumplimiento contractual la reincidencia en comportamientos de impuntualidad.  


lunes, 2 de marzo de 2020

Hacer Y Sentir

Todos en algún momento de nuestras vidas estamos en la búsqueda de la felicidad, pero realmente te has preguntado ¿Qué es la felicidad?, simplemente es una emoción, y cada persona tiene una manera diferente de alcanzarla, no existe una serie de pasos o un manual para ser feliz.


Estamos tan inmersos en la cotidianidad de la vida y su ritmo tan acelerado, que no nos permite hacer un “stop” para pensar y meditar acerca de nosotros mismos, de lo que estamos sintiendo durante el día; dejándonos llevar por la mecánica de la vida y haciendo a un lado la conciencia del ser, hacer y sentir con atención.

Esta conciencia del “Ser, Hacer y Sentir” es simplemente estar consciente en lo que efectuamos y cómo lo concebimos, descubriendo todo lo que sentimos en lo que hacemos y como experimentamos, física y energéticamente, ese sentir. Esto nos ayuda a conocernos internamente, estableciendo un íntimo lazo físico y espiritual con nosotros mismos, que nos llevará a ver lo que sentimos por dentro cuando experimentamos una emoción en cada una de las cosas que realizamos durante el transcurso de nuestras vidas.

Es importante que con esta conciencia del Ser, Hacer y Sentir, en cada acción que realicemos, identifiquemos la emoción que se experimenta en ese instante; la llamemos por su nombre, distingamos cuáles son sus beneficios y cómo puedo aprender y convivir con ella. Esto dará origen a la liberación de las emociones, dejándonos de sentirnos presos por ellas.

Para establecer esta conexión, debemos aceptarnos y reconocernos tal cual como somos. 

El conocernos mejor nos brinda un amor intrínseco y mayor confianza en nosotros mismos, haciendo que transmitamos un estado de seguridad positivo, capaz de ser percibido por quienes nos rodean. Al tener esta conciencia te permitirá reflexionar en cosas sin hacerlo intencionalmente, impedirá que quedes atrapado en tus sentimientos por los eventos del día, así como en las relaciones personales o al estrés del trabajo.

Esta práctica del estar consciente del Ser, Hacer y Sentir, te ayuda a mantener tu enfoque en las cosas que suceden en el exterior de ti, dejando a un lado la mecánica de la vida, tomando el control de ella y dándole un propósito a tus acciones. Haciendo el lazo físico y espiritual más fuerte, alcanzando a la felicidad plena contigo mismo.


Políticos Y Humanos


Filosofía

Aristóteles dijo en su día que el ser humano es un ser político en el sentido de que, al vivir en sociedad es necesaria una determinada organización para hacer posible la convivencia y es representada bajo la forma de Estado, siendo para este caso, sinónimo de gobernar. 

A partir de ello, se podría deducir que la política está intrínseca en nuestra vida cotidiana. No obstante, sería oportuno ampliar el significado de la política y se podría definir como las decisiones que se toman dentro de los grupos sociales acerca de: si existirían jerarquías o no, si las leyes emanarían de un soberano o se harían por consenso desde la base, si se legitimaría la propiedad privada, la estatal o colectiva, si existirían o no fronteras, si los órganos de participación en política serían asambleas abiertas o por el voto… Todo ello responde a dar una respuesta a la necesidad de hacer frente a diversos problemas como el reparto de alimentos y del trabajo, la seguridad del grupo, la resolución de conflictos, etc.

Cierto es que la política, la economía y la sociedad están muy relacionados, sabiendo que dependiendo de uno u otro sistema económico varían las formas de gobierno así como el comportamiento de la mayoría de la sociedad. Sin embargo, ¿estaría pues la política intrínseca en nuestras vidas cotidianas? Analizando a los individuos, los componentes básicos de una sociedad, nos damos cuenta de que éste no siempre está haciendo política, es decir, no siempre está militando en algún colectivo, grupo, asociación o sindicato, o debatiendo con otros y sacando propuestas, sino que hace otras cosas como quedar con amigos, ver películas, en general todas aquellas actividades de ocio para desconectar y pasar buenos ratos. Todas ellas ajenas a todo lo que sean temas políticos.

Pese a ello, en ocasiones se llega a politizar incluso los actos de la vida cotidiana en aspectos como las relaciones de amistad, familiares o incluso sociales, o en la manera de hacer las cosas. Al mezclar la vida cotidiana con la política muchas veces hace que los individuos se discriminen mutuamente solo por el hecho de que no comparten la misma ideología, pensamientos u opiniones. Incluso algunos llegan a darle demasiadas vueltas a un asunto que en verdad carece de relevancia. 

Quizá pueda parecer paradójico decir a la vez que la política influye mucho en las pautas de comportamiento de la gente. Así por ejemplo, un fascista es muy cerrado de mente mientras que un anarquista está abierto al intercambio de opiniones (aunque desgraciadamente haya algunos que sí son dogmáticos y no miro a nadie); un socialdemócrata solo piensa en términos medios mientras que uno de derechas es soberbio y arrogante…

Resumiendo. 

Existe una cierta contradicción entre que la política forma parte de nuestras vidas pero a la vez que muchos aspectos no tienen nada que ver con ella y siguen siendo importantes en la vida del individuo, como lo es el ocio, el entretenimiento y las relaciones interpersonales. A modo de conclusión, creo conveniente que se separe la militancia política de la vida personal, no en el sentido de que se deba de cambiar de careta cuando nos tengamos que poner serios para involucrarnos en acciones de carácter político sino en referencia a que, dentro de las relaciones interpersonales, la compatibilidad entre individuos se debe principalmente a la personalidad -además de que antes que ideologías somos personas- y por tanto, no mezclar los momentos en que uno debe desconectar para tomarse un descanso, relajarse, estar consigo mismo y tomar fuerzas con momentos en que hay que debatir, organizarse, y pasar a la acción. 

Porque en caso de que se esté todo el día metido en el embrollo de estar al tanto de la política, aplicar siempre los principios ideológicos y evitando en todo lo posible las contradicciones, acabaría uno por quemarse y con ello solo consigue tener la mente intranquila y el alma inquieta dando como consecuencia la pérdida de uno mismo, al no poder gozar de tranquilidad para reencontrarse con su «yo».

La Ciudadanía

Filosofía


Un ciudadano o una ciudadana es el habitante de un Estado que tiene unos derechos políticos y puede ejercerlos. El ciudadano o ciudadana posee un estatus legal que le diferencia del que no lo es.

“Ciudadanía es lo propio del ciudadano, y especialmente el conjunto de los derechos de que disfruta y de los deberes que le incumben. El primer deber consiste en obedecer la ley (aceptar ser ciudadano, no soberano). El primer derecho, en participar en su elaboración o en las relaciones de fuerza que se encaminan a ella (ser ciudadano, no súbdito). Son dos formas de ser libre, en el sentido político del término, y en una ciudad no hay otra forma de serlo (André Comte-Sponville: Diccionario filosófico. Paidós).

Poseer la ciudadanía supone.
*Formar parte de una comunidad de iguales por lo que respecta a los derechos y a los deberes. Todos los ciudadanos y ciudadanas comparten unos mismos derechos y deberes con independencia de su religión, sexo o cultura. Esta comunidad se diferencia, a su vez, de los no ciudadanos.
*Participar en la toma de decisiones que afectan a todos. Ser ciudadano o ciudadana, por tanto, no significa limitarse a satisfacer los deseos personales y ser depositarios pasivos de unos derechos. Esta posibilidad de participación solo se produce en los sistemas políticos democráticos (donde democracia significa el “gobierno del pueblo”); por tanto, la democracia es el sistema político más adecuado para ejercer la condición de ciudadanía.
*Participar en un proyecto común de convivencia de acuerdo a un ideal de conducta cívica. Ser ciudadano y ciudadana significa que, aunque se produzcan situaciones de conflicto, la relación con los demás tiene que estar determinada por el diálogo y la cooperación. La educación para la ciudadanía reflexiona sobre aquellas conductas que permiten la construcción de una sociedad mejor.
*Potenciar lo que es común entre los seres humanos. La ciudadanía es la conciencia de vivir a pesar de nuestras diferencias en un mundo compartido. Como asegura Fernando Savater, “no se progresa creando diferencias, sino igualando derechos, sufragio universal (para pobres y para ricos, para hombres y para mujeres), educación para todos, sanidad para todos, pensiones de jubilación para todos, etc.”.

Constitución, ciudadanía y organización social.
La ciudadanía es una realidad que ha evolucionado alrededor de unos derechos y unos deberes asignados a un conjunto de individuos (a los que se denomina ciudadanos) y que están recogidos en una constitución (la constitución es la norma fundamental de un Estado, que establece las relaciones entre las instituciones, define la organización política del país y señala los derechos y deberes fundamentales que tiene garantizados los ciudadanos).

La ciudadanía solo es posible cuando existe una idea de Estado, un orden al cual el individuo manifiesta lealtad. 

Históricamente, han existido diversas formas de organización social opuestas a la idea de ciudadanía:
-Formas primitivas: vínculos familiares y de dominio por la fuerza física.
-La sociedad feudal. Basada en la relación entre el señor feudal y sus vasallos. Se trata de una relación jerárquica en la que el señor proporciona seguridad a los vasallos, a cambio de su servicio y fidelidad.

-La monarquía absolutista y la tiranía. Son sociedades en las que una única persona, el monarca o el tirano, se encuentra por encima del resto, los súbditos. En el caso de la tiranía, se exige el apoyo activo de todos los individuos.

Aunque los conceptos de ciudadanía y sociedad civil estén relacionados, no hay que confundirlos. La ciudadanía evoca los lazos políticos que existen en el conjunto de la comunidad, mientras que la sociedad civil se refiere a la formación de asociaciones y grupos que no son políticos (asociaciones culturales, etc.). Por otro lado, la participación en este tipo de  agrupaciones supone un aprendizaje a partir del cual uno puede interesarse posteriormente por cuestiones que afectan a toda la comunidad.

Ciudadano estatal y cosmopolita.
La noción de ciudadanía nació en la Antigua Grecia y se aplicó al ciudadano del Estado; también en Grecia surgió el concepto de ciudadano del mundo o del cosmos (de donde procede el término cosmopolita).
-Se habla de ciudadano  y ciudadana estatal como miembro de una comunidad de iguales que participan activamente en la toma de decisiones políticas.
-El concepto de ciudadano y ciudadana cosmopolita supone considerar que todos los miembros de la humanidad son iguales y dignos, y merecen compartir los mismos derechos y deberes. Es un salto cuantitativo de la idea de ciudadano estatal.


El cosmopolitismo se basa en dos aspectos señalados por Anthony Appiah:
*”Tenemos obligaciones que se extienden más allá de aquellos a quienes nos vinculan lazos de parentesco, o incluso los lazos más formales de la ciudadanía compartida”.
*”Debemos tomar en serio el valor, no solo de la vida humana, sino también de las vidas humanas particulares, lo que implica interesarnos en las prácticas y las creencias que les otorgan significado”. El cosmopolita reconoce una diversidad de formas de vida y se interesa por ellas.

El cosmopolitismo se opone al nacionalismo, pero esto no significa que haya que desentenderse de los más próximos:
-“Las fronteras de las naciones son irrelevantes desde el punto de vista moral: accidentes de la historia sin derecho legítimo sobre nuestra conciencia”(Appiah).

-“La sociedad y la unión de los hombres sería perfectamente guardada si aplicáramos principalmente nuestra generosidad a aquellos con quienes más estrechamente estamos unidos”. (Cicerón).


Excelso

El adjetivo excelso, procede del latín “excelsus”, vocablo integrado por el prefijo de separación “ex” y por el verbo “cellere”, que alude a la acción de “sobresalir” o “destacar”.

Significado de excelso

Lo excelso es algo que no resulta común, que no se confunde con otros integrantes de su especie, pues es mejor, notable y de categoría superior. Puede aplicarse a cosas, hechos; o a personas de cualidades inmensas, o que ocupen cargos de enorme relevancia. El Excelso, supremo entre todo lo creado, pues es el creador, es Dios, para las religiones.

Es una calificación, que, en muchos casos, resulta subjetiva, pues alguien o alguien puede conmover a ciertas personas, viéndolo como increíble o extremadamente destacado, mientras que, para otros, puede parecer como normal. No es sinónimo de famoso, ya que alguien puede cobrar fama por razones positivas o negativas; y lo excelso es siempre virtuoso, sea conocido por pocos o por muchos.

Ejemplos

“Me conmovieron las excelsas construcciones que observé en Grecia”, “El excelso paisaje parecía haberse escapado de un cuento de hadas”, “La excelsa figura del Rey apareció por la puerta, y los súbditos se inclinaron ante él” “El excelso libro del hasta ahora desconocido autor, lo lanzará pronto a la fama”, “Su excelsa obra pasará a la historia, por su importancia científica”, El Excelso me guía por la vía, y me evita caer en tentaciones”, “Yo no considero a Pelé un futbolista excelso, creo que hubo otros que lo superaron” o “No es una persona cualquiera, su dedicación, empeño y capacidad lo convirtieron en un excelso académico”.

Gustos excelsos

Los gustos excelsos son aquellos que resultan refinados y educados, no cayendo en la vulgaridad; pudiendo darse en materia de ropas, de comidas, de literatura, de cine, de pintura, etcétera.

En Botánica

La Araucaria heterophylla, es un árbol ornamental, majestuoso por su altura, que puede alcanzar, paulatinamente, pues su crecimiento es lento, los 80 metros. Tiene ramas simétricas, y frutos en formato de conos globosos. Pertenece a las coníferas, pero no es un pino, aunque también se la conozca como pino de Norfolk, por ser este lugar, en Australia, su sitio de origen; y es conocida coloquialmente como araucaria excelsa.

La Bertholletia excelsa, es un árbol muy longevo, que puede alcanzar una altura de 50 metros, de hojas grandes y flores pequeñas, endémico de Amazonia, y común de encontrar en zonas húmedas y boscosas de América del Sur, especialmente en Bolivia, Perú, Colombia y Brasil, cuyas semillas se conocen como castaña del Brasil, nuez boliviana o castaña de monte, y son comestibles, aunque comer muchas nueces de Brasil puede resultar muy dañino por su alto contenido en selenio.

Ser Responsable


Cada uno tiene sus propios problemas y es responsable de su resolución.

En principio nuestros problemas son individuales, nos afectan solo a nosotros.

Cuando formas una familia, cada uno de los miembros asume la responsabilidad, compartida, de los problemas comunes. La familia, como unidad, asume los problemas de todos y se compromete a colaborar en la superación de estos.

El funcionamiento de una familia dependerá del grado de implicación de cada uno de los miembros.
El ser humano, como animal social que es, organiza sus grupos sociales imitando este comportamiento. La tribu, sea cual sea su tamaño, obliga a sus miembros a realizar tareas que repercuten en el buen funcionamiento de esta.

Al igual que en la familia, cada miembro realiza una labor que acaba siendo específica de él. El cazador, el agricultor, el ganadero...Cada uno con su función y cada uno con su responsabilidad. El patriarca, político, asume el papel de gestor y líder del grupo dentro de la organización tribal, y por lo tanto, asume la resolución de los problemas de la tribu.

Si llegas a la política, este debe ser tu compromiso. Como el compromiso de un padre o una madre.

Cuantas veces el amor a nuestros hijos nos hace prohibirles algo, o no dejarles hacer lo que realmente quieren. No por el hecho de negarle un placer sino por prevenir un error.

Muchos políticos, con la idea de perpetuarse en un sillón que no se merecen, toman la postura del padre o madre permisivo, que no niega nada para no enfrentarse a su hijo o parecer un padre enrollado.

Los que somos padres sabemos que este comportamiento lleva a nuestros hijos a cometer errores que, a la larga, resultan más perjudiciales que el placer que reciben.

Tantos años de permisividad, de dejar a los vecinos construir viviendas ilegales, el primero el amigo del político, de dar servicios y de aquí no pasa nada, hicieron creer a los vecinos que la ley terminaba en la entrada del pueblo.

El político tranquilo, durmiendo en su sillón y soñando en que no lo perdería.

Hoy, el político, irresponsable, durmiendo en otro sillón, tranquilo, a él no le pasa nada, no le duele nada.

Hoy he tenido que decir a un vecino, con una multa de seis cifras, que lo suyo no tiene arreglo, que tiene que pagar. Hoy, un vecino, no dormirá tranquilo. Ni él ni su familia. Ni hoy ni en mucho tiempo.

Yo si dormiré. Y me despertaré más de una noche pensando en él. Les aseguro, no es agradable.

 Otros, mientras, haciendo hoyos para seguir enterrando vecinos y de camino, escalar al sillón con el que sueñan en sus plácidas noches.


La Superación

La superación personal es un proceso de cambio a través del cual una persona trata de adquirir una serie de cualidades que aumentarán la calidad de su vida, es decir, conducirán a esa persona a una vida mejor.

 Esta vida mejor no debe entenderse como una vida con más comodidades materiales, aunque éstas también pueden aparecer como un subproducto del cambio personal. Lo que el individuo trata de hallar a través de la superación personal es, en cambio, un estado de satisfacción consigo mismo y con las circunstancias que lo rodean.

 Son muchos los factores que conspiran en contra de un estado de esta naturaleza. Es frecuente encontrar personas que viven oprimidas por sentimientos de angustia, temor o incluso ira contra sí mismas o contra los demás. La causa de esto son creencias erróneas acerca de lo que es la vida, por ejemplo, la creencia de que la manera de alcanzar la felicidad es tener más y consumir más.

 Durante el proceso de cambio la persona en busca de la superación trata de conseguir la liberación de esas creencias erróneas para así poder estar en condiciones de afrontar la vida con otro enfoque, bajo otra perspectiva. Esto se llama el proceso de liberación o de despertar. A esa persona que ha conseguido ese objetivo se la puede llamar una "persona evolucionada", dado que ha experimentado una evolución en su actitud frente a la vida.

 Llegar a convertirse en una persona evolucionada no es un proceso fácil. Implica dejar atrás muchas formas de comportamiento que se han ido adquiriendo como consecuencia de la vida en sociedad y que ya se han convertido en parte integrante de ti. De hecho, lo que se te está pidiendo es que te conviertas en otra persona diferente de la que eras. Por eso a este proceso algunas veces se lo denomina "renacer".

 Ante la magnitud del esfuerzo que esto implica, es comprensible que algunos decidan seguir siendo como son, a pesar de todos los inconvenientes que ello les ocasiona. Para otros es imposible seguir en las condiciones en que se encuentran y solamente les queda tratar de cambiar si es que la vida ha de tener algún significado para ellos.

 La seguridad que proporciona lo conocido y la inseguridad que provoca lo desconocido, son algunos de los motivos por los cuales las personas se resisten al cambio. También es cierto que las cualidades de la persona evolucionada no son precisamente las que promociona la sociedad. 

Generalmente asumir una actitud evolucionada representa enfrentarse con la manera de pensar de la mayoría y esto no suele ser grato para nadie.

 En realidad, iniciar el camino de la superación personal implica tener la intención de adoptar formas de pensamiento que han sido características de las grandes personalidades de la humanidad. Estas grandes personalidades no lo fueron precisamente por haber seguido las instrucciones de algún libro sobre cómo conseguir amigos e influir en las personas.

El camino de la superación personal no es para todo el mundo, sino solamente para aquellos que han decidido hacer el esfuerzo porque están convencidos de que no les queda otra alternativa que aplicarlo en sus  vidas.


Pelos De Gato

Cuenta la leyenda que hace muchos años hubo un trato entre el gato y el diablo y ese trato continúa hasta el día de hoy.... Es sabido que los Gatos nos acompañan y nos protegen, también se sabe que el Diablo está siempre muy interesado en coleccionar almas para llevárselas a su ardiente hogar.

Cuenta la antigua leyenda que hace muchos años existía una amable y bondadosa persona cuya alma era muy codiciada por el demonio, pero tenía muchas dificultades para apropiársela debido a que en la casa había atentos gatos custodiándola. Incentivado por ese desafío, fue el diablo en persona, entró a la casa y al encontrarse con uno de los gatos desplegó todas sus artimañas para convencerlo que le entregara de inmediato el alma de su ocupante.

El gato muy tranquilo y despreocupado le propuso un trato: Si el Diablo le podía contar cuantos pelos tenía en todo su cuerpo, antes del amanecer y decírselo con precisión le entregaría el alma de su dueño. Comenzó el Diablo a contar a toda velocidad y cuando estaba acabando mucho antes de lo pedido por el gato, este se sacudió vigorosamente, perdiendo el diablo la cuenta y desistiendo de volver a comenzar.

Dice la leyenda que el trato continúa, por eso, de vez en cuando vemos a nuestros gatos mirar algo que nosotros no vemos. También podemos ver cuando se quedan quietos como estatuas y de pronto sacudirse sin encontrar motivos para ello. Es que cada tanto desde el Infierno nos mandan a alguno de sus empleados para intentarlo nuevamente.

Lo Que Nos Viene De Afuera

Una persona empática es altamente sensible a los sentimientos, intenciones y motivaciones de los demás. Sienten la energía de otras personas en un nivel profundo que muchos no entienden. Alguien que es empático puede simpatizar con la manera en cómo se sienten los demás, pero ser un empático es más profundo que eso. Una persona sensible de esta manera, puede percibir la energía a su alrededor y sentir las emociones de los demás, quieran o no. Es algo sobre lo que no tienen control.

Señales de que eres capaz de percibir la energía a tu alrededor
Estas son 10 señales de que puedes ser una persona sensible a la energía de los demás y no te has dado cuenta.

1. Eres alguien que piensa demasiado
A menudo puedes encontrarte completamente convencido de que hay algo más profundo que no se puede ver. Esto es porque estás recogiendo las motivaciones, las intenciones y los sentimientos de otros que la mayoría de la gente no son tan sensibles.

2. Siempre te sientes cansado
Es más probable que estés desgastado de todas las emociones que experimentas diariamente. Experimentar los sentimientos de otros más que los tuyos, es a menudo muy agotador.

3. Eres un pacificador
Eres un pacificador natural ya menudo terminas haciendo un compromiso con tus propias necesidades o sentimientos para mantener a los demás felices. Te obligas a mantener tus sentimientos personales en el interior para centrarse en cambio en la felicidad de los demás.

4. Tienes emociones mezcladas
Puedes ser muy sensible en el interior, pero distante y reservado en el exterior. Anhelas intimidad con otros, pero rara vez te permites acercarte a alguien.

5. Eres un solucionador de problemas
Cuando identificas un problema, estás buscando una solución casi de inmediato. Odias ver a otros en el dolor o desesperación. Sientes la necesidad de encontrar una manera de cambiar o arreglar el problema para hacer felices a todo el mundo.

6. Eres creativo
Te atraen las formas creativas de muchas maneras. Ya se trate de la escritura, la pintura, la música o el baile, anhelas una manera de expresar tus emociones. Ser creativo te permite dejar de lado algunas de las emociones que te pesan y te das la oportunidad de relajarte y sentirte libre, incluso por un corto tiempo.

7. Vives experiencias Deja Vu
Experimentas extrañas coincidencias más que la persona promedio y que a menudo tienen la sensación de deja vu. Esto sucede porque tienes la habilidad de percibir la energía de tu entorno y a menudo notas cosas que otros no.

8. No estás cerca de muchas personas
Incluso si tienes una familia grande o un gran grupo de conocidos abundante, estás únicamente cerca de sólo un puñado de personas. Quieres estar más cerca de los demás, pero manejar los problemas y emociones de demasiadas personas puede llegar a ser abrumador, por lo que mejor te juntas con unos pocos elegidos que te entienden.

9. Te sientes en casa en medio de la naturaleza
Estar al aire libre te hace sentir en paz. La luz del sol, la hierba alta, los bosques profundos y los sonidos de la naturaleza relajan tu mente y nutren tu espíritu.

10. Estás constantemente buscando respuestas

Te encuentras siempre buscando un significado más profundo. Constantemente buscas maneras de mejorarte a ti mismo o aprender algo nuevo. Anhela una comprensión profunda de muchos temas diferentes debido a tu impulso interno por el crecimiento personal.

Primero Digerir

Es temerario hacer un elogio de la lentitud. Vivimos en la sociedad de la eficacia, somos personas eficaces. Optimizamos el tiempo, el ordenador, la vida; seleccionamos, filtramos, descartamos, 

comparamos, gestionamos; todo es susceptible de ser ajustado en orden a mejorar nuestra productividad. Planificamos las vacaciones, la familia, las relaciones, el ocio. 

Todo responde a estrategias, objetivos, métricas e indicadores que nos tensionan en un proceso de mejora continua: más sano, más guapo, más rico, más divertido y, sobre todo, más rápido. 

Nos incomodan los tiempos muertos, los descansos y los entreactos, atemperados rápidamente con las melodías, concienzudamente personalizadas, de los mensajes de nuestro móvil, mientras nos quejamos resignados del enésimo jajaja del enésimo grupo al que pertenecemos y al que nos obligamos a responder con el emoticón más original y divertido de nuestro repertorio. 

Somos personas rápidas, brillantes, chisposas y resolutivas, de mente ágil y clara. Nuestras revisiones nunca contemplan la equivocación o el fracaso; siempre hay algún paquete de medidas para el reajuste vital que nos siga haciendo cumplir los objetivos.

Es temerario hacer un elogio de la lentitud, pero al final ni con la ayuda de los consultores de la felicidad nos sale positivo el balance del negocio de la vida. Queda en nuestro debe la imposibilidad de vivir las cosas importantes, siempre ocupadas en dar salida a los asuntos urgentes, que casi nunca son los que más nos importan.

No hay tiempo para llorar a nuestros muertos, para madurar nuestros amores o para ver crecer a nuestros hijos. En la contabilidad de nuestro corazón no termina de cuadrar la caja. La felicidad y el sentido de nuestra vida siguen siendo un plan estratégico a largo plazo.

Es temerario hacer un elogio de la lentitud, pero en 1986 ya éramos conscientes de que no se trata de ir rápido, sino de saber a dónde ir. Cuando el periodista Carlo Petrini asistió a la apertura de un establecimiento de una famosa cadena de comida rápida en la Plaza de España de Roma, se hizo consciente de que algo no iba bien. Había nacido el movimiento slow, cuyo símbolo sería un caracol.

A partir del slow food han ido surgiendo toda una serie de armónicos que configuran la filosofía slow y que constituyen todo un elogio de la lentitud:


domingo, 1 de marzo de 2020

Solidaridad Humana



En general, cuando hablamos de solidaridad, surge la idea de ayuda económica: dar dinero a los necesitados. O cuando menos de ayuda material: dar comida, vestimentas, etc. Pero estas ideas, aunque sí forman parte de la solidaridad, no lo hacen de forma completa. Hay tantas formas de actuar solidariamente como problemas humanos existen, y en cada uno de esos problemas humanos nos podemos entregar para colaborar y tomar por propias las cargas del otro.

Decir que la solidaridad es, en esencia, ayuda material, sería el equivalente a afirmar que todos los problemas se resuelven de esa manera; que el hombre sólo tiene necesidades materiales. Y el ser humano tiene realmente necesidades que no son materiales, como aquellas afectivas, espirituales, morales o sociales. 

Por lo tanto para estas necesidades, también puede y debe existir una actitud solidaria. Por ejemplo: es posible, si no podemos dar dinero para educación, que demos una parte de nuestro tiempo para educar a niños de escasos recursos; o que favorezca la integración social de una comunidad marginada.

Nadie puede amar a otro si no experimenta el amor a sí mismo, y nadie puede estimar a otro si no experimenta primero la necesaria dosis de autoestima; igual que nadie puede respetar la dignidad de los demás si no sabe defender la propia dignidad.
En general, cuando hablamos de solidaridad, surge la idea de ayuda económica: dar dinero a los necesitados. O cuando menos de ayuda material: dar comida, vestimentas, etc. Pero estas ideas, aunque sí forman parte de la solidaridad, no lo hacen de forma completa. Hay tantas formas de actuar solidariamente como problemas humanos existen, y en cada uno de esos problemas humanos nos podemos entregar para colaborar y tomar por propias las cargas del otro.

Decir que la solidaridad es, en esencia, ayuda material, sería el equivalente a afirmar que todos los problemas se resuelven de esa manera; que el hombre sólo tiene necesidades materiales. Y el ser humano tiene realmente necesidades que no son materiales, como aquellas afectivas, espirituales, morales o sociales. 

Por lo tanto para estas necesidades, también puede y debe existir una actitud solidaria. Por ejemplo: es posible, si no podemos dar dinero para educación, que demos una parte de nuestro tiempo para educar a niños de escasos recursos; o que favorezca la integración social de una comunidad marginada.

Nadie puede amar a otro si no experimenta el amor a sí mismo, y nadie puede estimar a otro si no experimenta primero la necesaria dosis de autoestima; igual que nadie puede respetar la dignidad de los demás si no sabe defender la propia dignidad.


Libros Humanos

Unos “libros humanos”, de carne y hueso, están contando sus historias de vida a estudiantes de secundaria de la República Checa que quieren tener información de primera mano sobre la migración y la discriminación, y ahuyentar los prejuicios generados por los estereotipos nocivos.

Erase una vez un niño que vivía en un país muy, muy lejano. Este niño se vio obligado a realizar un peligroso viaje a través de mares y tierras, hasta la República Checa. Ahora ya es un hombre y está sentado aquí, como “libro humano”, contando su historia a un grupo de estudiantes que se informan sobre su viaje y ponen rostro a la migración. Ese país lejano existe, es Angola; y el héroe del cuento, una persona real llamada Leonardo Teca.
Cuando le propusieron ser un “libro humano”, Leonardo aceptó y se lo tomó como una aventura: “No solo estoy dando algo, también estoy recibiendo mucho de esta experiencia: los niños y niñas tienen mucho interés en conocer mi historia y entender por qué vine a la República Checa. Me encanta contarles mi cultura y romper estereotipos. Además, tengo la oportunidad de aprender de otros “libros”, nos hemos convertido en un gran grupo de amigos”, afirma Leonardo.
En la escuela aprendimos que los libros son una fuente inagotable de conocimiento. La vida también nos ha enseñado que podemos aprender igual, o más, conversando con otra persona con curiosidad y respeto. Amnistía Internacional República Checa ha unido lo mejor de ambos mundos en los “libros humanos”, cuenta cuentos como Leonardo que participan en las actividades de bibliotecas vivas que se realizan en los centros escolares.

Cada “libro humano”, una persona con una extraordinaria historia de vida que contar, pertenece a una minoría y vive en la República Checa. Según Jiří Bejček, coordinador de Educación sobre Derechos Humanos de AI República Checa, este país tiene precedentes de discriminación hacia las minorías y, a menudo, las personas discriminadas son de origen romaní, refugiadas, musulmanas, con discapacidad, o extranjeras en general. Las actitudes contra la población romaní son especialmente frecuentes entre los estudiantes de secundaria.
Un buen día de noviembre de 2014, propusieron a un grupo de miembros de Amnistía pertenecientes a distintas minorías que sufren discriminación que fueran a un colegio de Praga para contar sus historias de vida sobre desplazamiento y dolor, pero también sobre activismo y esperanza. Leonardo, al igual que muchos otros “libros humanos”, participó en la actividad.

Los estudiantes, en pequeños grupos, pasaron 20 minutos con cada “libro humano” para que les contara su historia personal. A pesar de estar en un ambiente constructivo, Leonardo les explicó cómo algunas personas no llegan a “vivir felices para siempre” y otras tienen que dejar su tierra para buscar una vida mejor.
Tras participar en la actividad, Ágata, de 14 años, se animó a decir que ya entendía lo duro que había tenido que ser para los refugiados cruzar fronteras para huir de los importantes problemas que había en sus países de origen.

Según Jiří Procházka, otro “libro humano”, “los adolescentes no heterosexuales corren un considerable peligro de suicidio y, gracias a esta actividad, ahora luchamos juntos contra este problema

Ágata dice que ya identifica las actitudes subyacentes tras el racismo y la discriminación, y que entiende su efecto sobre las demás personas. ”Me alegra haber conocido a extranjeros a través del taller Biblioteca Humana; ya no me da miedo hablar con ellos”, añade.
La idea de las bibliotecas humanas se probó primero en unos pocos centros escolares y, tras los primeros éxitos, se ha integrado en un programa educativo más amplio que se implementa en más de 20 colegios del país.

El programa consta de cuatro talleres en los que se conversa con estudiantes sobre las consecuencias nocivas de los estereotipos.

A lo largo de los dos últimos años, Amnistía ha reunido un “catálogo” de más de 40 “libros humanos”, tanto de sus propias redes como en colaboración con otras organizaciones no gubernamentales, que participan en estos talleres.

El año pasado el programa contó con la participación de 10 centros escolares, a los que se han sumado otros 10 durante la primavera de 2015.



El Susurro De Los Dioses





Vivimos a un ritmo frenético. Hay muchas demandas que compiten por nuestra atención y la lista parece ser más larga cada día. No es de extrañar que el estrés y la ansiedad a menudo formen parte de nuestra existencia. No se puede retroceder en el tiempo, pero se puede descubrir una manera de encontrar la calma, de calmar la mente inquieta.

«El silencio es una fuente de gran fuerza»
-Lao Tzu-

Los budistas dicen que la mente se puede comparar a un mono. Al igual que un mono salta de rama en rama, estando continuamente agitado, la mente salta sin parar de un pensamiento a otro, lo que nos deja agitados y confusos.

Pero ¿por qué está la mente inquieta?, ¿cómo se puede calmar y encontrar la quietud de la mente?

Un discípulo y su maestro estaban caminando por el bosque. El discípulo se sintió perturbado por el hecho de que su mente estaba en agitación constante.

El discípulo preguntó a su maestro: «¿Por qué la mayoría de las mentes de la gente están inquietas y solo unos pocos poseen una mente tranquila? ¿Qué se puede hacer para calmar la mente?»

El profesor miró al discípulo, sonrió y dijo: «Voy a contarte una historia».

Un elefante estaba de pie comiendo las hojas de un árbol. Una pequeña mosca llegó y voló junto a él, haciendo un desagradable zumbido cerca de su oído. El elefante agitó sus largas orejas para espantarla. Pero poco después la mosca llegó de nuevo y el elefante volvió a sacudir las orejas. Esto se repitió varias veces.

Tras varios intentos fallidos para espantar definitivamente a la mosca, el elefante se dirigió a ella y le preguntó:

-¿Por qué estás tan inquieta y eres tan ruidosa?, ¿por qué no puedes quedarte por un tiempo en un solo lugar?«

La mosca respondió:

–Me atrae lo que veo, lo que escucho o lo que huelo. Mis cinco sentidos me reclaman con todo lo que sucede a mi alrededor y no puedo resistirme. ¿Cual es tu secreto, elefante? ¿Cómo puedes mantenerte tan tranquilo y quieto?»

El elefante dejó de comer y dijo:

«Mis cinco sentidos no dirigen mi atención. Tengo el control de mi atención y puedo dirigirla a donde quiera. Esto me ayuda a sumergirme en todo lo que hago y, por lo tanto, mantener mi mente centrada y tranquila. Ahora que estoy comiendo, estoy totalmente inmerso en el comer. De esta manera, puedo disfrutar de mi comida y masticar mejor. Yo controlo mi atención y no al revés y esto me ayuda a estar tranquilo».

Para mantener la mente tranquila no hay que distraerse. Desprenderse de lo no esencial es la clave para centrarse en lo que realmente importa. Siendo conscientes del momento presente podremos encontrar la paz y la quietud.

Pero, ¿cómo nos desprendemos de lo no esencial?, ¿qué es lo esencial y qué no?, ¿cómo escuchar en nuestro interior la respuesta en medio de tanto ruido? En realidad, el primer paso es bastante fácil: basta con parar y permanecer en silencio. En esta falta de acción empezaremos a encontrar respuestas.

«Vamos a guardar silencio para que podamos escuchar los susurros de los dioses»
-Ralph Waldo Emerson-


Ojos Bien Abiertos


¿Dónde está la Verdad del ser humano? ¿Dónde está la Verdad de la Vida? Una como otra es una continua búsqueda, donde el ser humano siempre está comprometido. 

El alma humana siempre va unida a la muerte, con constantes renacimientos. Muertes que acompañan a la vida existencial del ser humano, trascendiendo a su Realidad, a la Verdad. 

En el proceso de la vida hay que discernir entre la multitud, con quien compartimos nuestra trayectoria, quienes nos halagan o quienes nos critican, eludiendo cualquier contrariedad: 
simplemente ser uno mismo. 

Cada ser humano debe protegerse y ser él ante cualquier circunstancia, sin engañarse ni dejarse influenciar por nadie. 

La calidad de su corazón es muestra de su naturaleza espiritual, aunque su irracionalidad e imperfección a veces le desorienten y desordenen. 
Pero, ¿qué es más hermoso que un corazón con luz? 

El ser humano debe permanecer vigilante ante su propia evolución: silencioso, discreto, sigiloso y avanzar atento de sí mismo. Debe estar en alerta de su contienda permanentemente, y encontrará su fruto y luz interior.