sábado, 24 de agosto de 2019

Hacer Lo Que Quieras



“Esta es una de esas polémicas frases que confunde a las personas, y la polémica reside en los diversos significados de la frase haz lo que quieras; porque si bien en muchos casos cuando se hace una interpretación literal, haz lo que quieras es una orden o una invitación, como quieras verlo, para hacer lo que se te dé la gana; resulta que si haces lo que se te da la gana muy seguramente te meterás en problemas, a pesar de que te hayan dado carta abierta para hacerlo.

Finalmente quien haya dicho la frase haz lo que quieras, mostrará una actitud apática si la persona a la que se le dio esa orden, la acata.

Lo sé, suena enredado, lo sé, pero para entender lo que quiero decir, tienes que recordar todas esas veces que has escuchado la frase haz lo que quieras, vamos, intenta recordar.

No importa que te lo haya dicho alguno de tus padres, tu pareja, un amigo, el vecino, el maestro, tu jefe, sea quien sea que haya pronunciado las palabras haz lo que quieras; recuerda que si bien te hacen una indicación verbal con carta abierta para que hagas cualquier cosa, si haces cualquier cosa te vas a meter en problemas. 

Tal vez esta es una de esas frases que te retan para hacer algo y si lo haces, tendrás que atenerte a las consecuencias.

Así que creo que todos de forma práctica, una forma adquirida por la experiencia, sabemos que hacer lo que quieres, significa siempre problemas. 

Aunque bueno, tal vez todas las frases que digamos a lo largo del día, pueden tener más significaciones que su interpretación literal, y todo depende de cómo las decimos; pero indudablemente la frase haz lo que quieras, significa de todo excepto HACER LO QUE QUIERAS.


Todo Lo Humano Importa


“Hombre soy, y pienso que nada humano me es ajeno” (Publio Terencio).
            También esta famosísima frase de Terencio se puede expresar en positivo: “Todo lo humano me interesa porque soy hombre”.

            Todo lo humano debe despertar en nosotros interés. Los grandes temas de la paz, la religión, el desarrollo, la crisis económica, la política, la educación, el arte, la cultura, el deporte, debemos seguirlos y estudiarlos con atención”

 Aunque esto puede sonar difícil, tú no eres la persona más importante en el mundo, al menos no para todos. La mayor parte del tiempo, cuando crees que estás siendo juzgado, probablemente no sea así. Simplemente es muy difícil juzgar a cada persona que conoces, analizar sus fallas e imperfecciones como si fueran un examen que estás calificando.

·        Una forma de probar esto es yendo un poco más allá de tus límites y haciendo algo que sea un poco fuera de lo común para ti, ve cómo reaccionan las personas, las probabilidades son que sólo tus “amigos” notarán el cambio y harán comentarios, pero a cualquier desconocido no le importará.
·        Aprende a cacharte cuando comiences a pensar demás. Reconoce este patrón de abuso y “haz algo” para superarlo. Por ejemplo, cada vez que pienses demasiado, oblígate a elogiar un aspecto de tu personalidad. Esto debería ayudar a darte una mejor autoestima:

·        ”Pensar es bueno. Presto atención a todos los pequeños detalles, noto cosas que las demás personas no notan, pero debería usar esta habilidad para ser positivo, no negativo”.
·        ”Me importa ser bueno en algo. Nadie puede lograr la perfección, pero yo trato de dar lo mejor de mí, si fallo o no doy todo, no es como si no lo hubiera intentado. Eso es todo lo que puedo decir”.

”Me importan los principios. Tengo valores y trato de vivir según estos. El mundo no siempre funciona de la forma que yo quiero, pero eso no significa que yo dejaré de intentar. Lo aceptaré cuando este no lo haga”.

Importarse por todo lo humano que acontece a nuestro alrededor resulta, en última instancia, importarnos por nosotros mismos, somos integrantes indisolubles de la sociedad que compartimos conjuntamente con aquellos a quienes denominamos “nuestros semejantes” partiendo de la premisa bíblica de “ama a tu prójimo como a ti mismo” este interés que nos impulsa a la empatía y a la comprensión por todos aquellos a quienes  se les suele denominar, un tanto despectivamente, como “los otros” seguramente redundará en que acrecentemos mucho más nuestra propia autoestima, acrecentando de igual modo el valor por el cual observemos todo lo humano contenido en sus acciones.


La Vida De Los Otros


Abordamos un tema que está resultando una modalidad de uso bastante frecuente entre personas, cuya característica más saliente, es la de no poder evitar una marcada inclinación por incursionar en la privacidad de otras personas, acuciadas por una irrefrenable curiosidad, que todo indica no son capaces de controlar.

“El acto de incursionar o adentrarse en algo o en un lugar siempre tiene que ver un poco con la curiosidad. Esto es así debido a que es la curiosidad lo que hace que una persona comience algo nuevo, se interese por algo desconocido, decida adentrarse en un territorio desconocido para ver qué hay allí, etc. 

Las incursiones militares y de conquista sobre un territorio siempre han tenido que ver con esta idea de curiosidad, aunque también de deber en el sentido de que ese acto es considerado necesario para ganar más territorios.

Sin embargo, siempre que hablamos de una incursión estamos hablando de algo que no se conoce, que no se sabe cómo es, qué peligros implica o qué beneficios puede significar. Así entonces, el acto de incursionarse en un espacio nuevo tendrá que ver con el interés de conocerlo a fondo, recorrerlo en su totalidad, etc.

Cuando una persona incursiona en una actividad nueva, por ejemplo un deporte, una carrera, un área hasta ese momento desconocida, está dando por sentado que hay cosas de esa actividad o área que no conoce y con las cuales le gustaría estar en contacto o que le gustaría aprender. Así, incursionar en el arte del marketing, de la publicidad, en las redes sociales no es más ni menos que meterse en ese mundo para tratar de sacar provecho y descubrir algo nuevo. 

Pareciera que algunas  personas se confunden asociando el concepto de amistad, con una mayor facilidad en el incremento de nuevas relaciones de confianza  las que  van surgiendo como “una consecuencia previsible” por el aumento considerable  que se produce en el intercambio de información, en particular aquellas que puedan ser consideradas  lo suficientemente “jugosas” como para incentivar la curiosidad de más de uno.

Ser curioso no puede considerarse como un pecado o una debilidad, como tampoco se le puede relacionar con alguno de los valores propios de la persona humana, digamos, eso sí, que es una característica de ciertas personas que hacen de la curiosidad uno de sus aspectos más relevantes.


Entrometidos


“Se emplean para referirse a la persona que acostumbra a inmiscuirse en asuntos que no son de su incumbencia, con los cuales nada tiene que ver, o a meterse donde no la llaman. Por lo general, posee una carga peyorativa. Puede emplearse como adjetivo y también como sustantivo.

Hoy en día, el uso de entrometido es ampliamente mayoritario entre los hablantes, quedando relegada la forma entremetido, uso ligeramente más común en el pasado.”

“Lo típico es que sea la suegra quien se meta en todo pero en mi caso es mi suegro, me llevo bien con él pero o está metido en mis problemas de pareja o es el causante
Mi marido lo permite, es el único culpable que nuestro matrimonio haya fracasado porque todo lo que nos ocurre como pareja o familia se lo cuenta a su padre, no resuelve nada sin él, yo no cuento para nada
Estoy tan cansada de esta situación!! Estoy asistiendo a terapia sobre autoestima en la casa de la mujer con mujeres víctimas de violencia de género, porque mi marido me insulta como le da la gana.
Hace un momento me dice que ya "alguien" le ha dicho que estoy loca está más que claro que ese alguien es el padre o incluso la madre.
Cuando vamos al super se pasa llamando a su madre para coordinar la compra, y yo de adorno...”
Post desahogo

Todo indica que la intromisión en lo que podríamos llamar “la vida ajena” causa enormes daños entre aquellos que aducen que han estado expuestos “ a esta forma de proceder” por parte de allegados que aparentemente no tienen escrúpulo alguno en lo que se entiende como ”meter la cuchara” en asuntos en los cuales no solamente no son de su incumbencia, sino, que además, implican una grosera intromisión en la vida privada de aquellos que se sienten “invadidos” en lo que entienden son asuntos que solamente deben ser dirimidos entre quienes pueden y deben tomar cartas en la solución de tales temas.

Quienes no se han librado de este hábito suelen desconocer las facultades que las demás personas, (expresamente las que integran la constelación de sus más íntimos allegados) necesitan desarrollar, para de esta manera, poder superar sus circunstanciales dificultades, ganar en autoestima y confianza en sus propias posibilidades de alcanzar una tan sólida como armónica convivencia.

Dejemos de lado los excesos, permitamos ocupar los espacios de libre determinación que todos necesitamos en el proceso de maduración en la toma de decisiones, lo que denominamos  “vida ajena”  es eso, algo que no nos pertenece y de la cual, aunque estemos “expectantes” sólo deberemos intervenir a “expresa solicitud” de los involucrados.
“Se emplean para referirse a la persona que acostumbra a inmiscuirse en asuntos que no son de su incumbencia, con los cuales nada tiene que ver, o a meterse donde no la llaman. Por lo general, posee una carga peyorativa. Puede emplearse como adjetivo y también como sustantivo.

Hoy en día, el uso de entrometido es ampliamente mayoritario entre los hablantes, quedando relegada la forma entremetido, uso ligeramente más común en el pasado.”

“Lo típico es que sea la suegra quien se meta en todo pero en mi caso es mi suegro, me llevo bien con él pero o está metido en mis problemas de pareja o es el causante
Mi marido lo permite, es el único culpable que nuestro matrimonio haya fracasado porque todo lo que nos ocurre como pareja o familia se lo cuenta a su padre, no resuelve nada sin él, yo no cuento para nada
Estoy tan cansada de esta situación!! Estoy asistiendo a terapia sobre autoestima en la casa de la mujer con mujeres víctimas de violencia de género, porque mi marido me insulta como le da la gana.
Hace un momento me dice que ya "alguien" le ha dicho que estoy loca está más que claro que ese alguien es el padre o incluso la madre.
Cuando vamos al super se pasa llamando a su madre para coordinar la compra, y yo de adorno...”
Post desahogo

Todo indica que la intromisión en lo que podríamos llamar “la vida ajena” causa enormes daños entre aquellos que aducen que han estado expuestos “ a esta forma de proceder” por parte de allegados que aparentemente no tienen escrúpulo alguno en lo que se entiende como ”meter la cuchara” en asuntos en los cuales no solamente no son de su incumbencia, sino, que además, implican una grosera intromisión en la vida privada de aquellos que se sienten “invadidos” en lo que entienden son asuntos que solamente deben ser dirimidos entre quienes pueden y deben tomar cartas en la solución de tales temas.

Quienes no se han librado de este hábito suelen desconocer las facultades que las demás personas, (expresamente las que integran la constelación de sus más íntimos allegados) necesitan desarrollar, para de esta manera, poder superar sus circunstanciales dificultades, ganar en autoestima y confianza en sus propias posibilidades de alcanzar una tan sólida como armónica convivencia.

Dejemos de lado los excesos, permitamos ocupar los espacios de libre determinación que todos necesitamos en el proceso de maduración en la toma de decisiones, lo que denominamos  “vida ajena”  es eso, algo que no nos pertenece y de la cual, aunque estemos “expectantes” sólo deberemos intervenir a “expresa solicitud” de los involucrados.

viernes, 23 de agosto de 2019

Parecido No Es Lo Mismo


En las relaciones humanas se suelen confundir ciertos términos que una vez que tales situaciones se presentan en la convivencia diaria se transforman en focos de tensión generadores de conflictos, reclamos y "malos humores" de muy difícil contención.

Es frecuente que en el afán de crear un clima armonioso en nuestras relaciones  encontremos  que tal o cual persona posee los atributos que tanto admiramos y que pareciera que hemos logrado, con su tan apreciable aporte, completar una muy provechosa relación.

Es por esta circunstancia que entendemos oportuno precisar algunas  definiciones que nos puedan ayudar a comprender mejor esta tan particular como necesaria cuestión que suele presentarse, sin previo aviso, en este complejo mundo de las relaciones humanas.

Existen dos maneras predominantes: completarse y complementarse.

Y las diferencias son muy notables ¿Completar o complementar?

Completar puede repercutir negativamente en ambas personas. Cuando una persona completa a otra pasa a ser una dependencia constante, y nos quita la libertad de ser nosotros mismos.

En cambio, el concepto de complementar es mucho más diverso y distendido. Cuando dos personas se complementan, sacan lo mejor de sí cuando están juntos. 

Pasan a ser uno solo. "Un alma sola dividida en dos". Eso no quita que no puedan ser si están separados. 

Esa es la diferencia entre completar y complementar. 

Al completar, significa que hay un vacío en uno de los dos (o ambos) y se busca algo que pueda llenar ese vacío. Ese algo que pueda completarlo. 

Al complementar, tenemos una forma que al juntarse con otra forma, crea algo bello. 

Pero esa belleza sigue existiendo aunque no se junten las almas. Cuando se juntan, la belleza es absolutamente pura. La fuerza es mayor pero aunque separados, sigue siendo suficiente. 

Cuando se completan, la fuerza es suficiente al juntarse pero al separarse son muy débiles.

Por eso hay que intentar complementarse, nunca, nunca, nunca completarse. No es sano.

Aunque nos suenen parecidos no es lo mismo que alguien tenga por nombre el de María Montes a que la misma persona se llame María y viva en un monte.

Parecido, indudablemente, no es igual.

El Ser Sereno



 “El concepto de serenidad suele asociarse a la capacidad de una persona para actuar de manera  racional y templada en todo momento.

El sujeto que es sereno, de este modo, no se deja llevar por los impulsos ni por las emociones”.

Una de las virtudes más valiosas que pueda tener el ser humano es sin duda la serenidad con la que pueda integrarse a las variadas e intensas situaciones que la cotidianidad de la vida pueda depararle.

Esta capacidad de estar sereno y no alterarse es un atributo incorporado a la personalidad de un individuo de una forma integral, no deberían coexistir conjuntamente diferentes maneras de reaccionar ante eventuales situaciones que pudieran suscitarse en algunos momentos de nuestra convivencia, la serenidad es una característica indicativa de la integridad y madurez de quien posea estas cualidades, no debe estar condicionado a “tiempos y ocasiones” como tampoco a los diversos grados de compatibilidad o afinidades , digamos que deberá manifestarse, la serenidad, como “un reflejo condicionado” que brota “de la piel para adentro” que acciona espontáneamente cada vez que es necesario tomar alguna actitud.

Lazos De Sangre


Esta expresión la escuche de una sobrina, hija de mi hermana, Olga, ya fallecida, una joven madre a quien solamente recuerdo haber visto cuando era muy pequeña, esas palabras, somos familia, me ha “calado profundamente” pues es una expresión que conlleva  un contenido filial que no obstante el tiempo y la distancia mantiene toda su vigencia.

En estos días pasados he tenido la oportunidad, diría que una increíble e insólita  oportunidad, de volver de alguna manera a mis raíces, esta vez, observando el comportamiento y la manera de vivir de las nuevas generaciones me refiero a mis sobrinos, hijos e hijas de mis hermanos, quienes sin perder su identidad, parecieran reeditar muchas de las páginas que se pudieran haber escrito en nuestras propias historias de vida.

Tengo, por esas circunstancias que solo encuentran alguna explicación en la vida misma, el honor de ser el mayor, por no decir el más viejo de todos, de manera de que las nuevas generaciones no cuentan con muchos antecedentes sobre mis orígenes, situación que tendrán que descubrir por sí mismos y si bien no hay dudas de nuestro parentesco las cualidades humanas de cada uno, principalmente las mías, que hacen a los valores afectivos que pudieren generar, esos se tienen o no se tienen, es algo que no se puede improvisar, sin duda, las nuevas generaciones podrán saber por sí mismas quien soy y si vale la pena tenerme como pariente, alguien ha dicho una vez “los parientes no se eligen se sufren”.

Volviendo al tema de inicio, el “descubrimiento de mis sobrinos” es bueno saber que con esta sobrina, la que mencionó que “somos familia” tenemos muchos lazos en común, como el hecho de haber nacido el mismo mes del año, claro que yo nací una semana después, y que su madre ha sido una de esas hermanas con la que siempre tuve una buena sintonía y a la que según dicen la gente de esa época teníamos cierto parecido en nuestros rasgos físicos.
Parece muy bueno ir conociendo a esta altura de mi vida a mis sobrinos y sobrinos nietos que son una parte esencial en el desarrollo de “nuestra familia”
Esta expresión la escuche de una sobrina, hija de mi hermana, Olga, ya fallecida, una joven madre a quien solamente recuerdo haber visto cuando era muy pequeña, esas palabras, somos familia, me ha “calado profundamente” pues es una expresión que conlleva  un contenido filial que no obstante el tiempo y la distancia mantiene toda su vigencia.

En estos días pasados he tenido la oportunidad, diría que una increíble e insólita  oportunidad, de volver de alguna manera a mis raíces, esta vez, observando el comportamiento y la manera de vivir de las nuevas generaciones me refiero a mis sobrinos, hijos e hijas de mis hermanos, quienes sin perder su identidad, parecieran reeditar muchas de las páginas que se pudieran haber escrito en nuestras propias historias de vida.

Tengo, por esas circunstancias que solo encuentran alguna explicación en la vida misma, el honor de ser el mayor, por no decir el más viejo de todos, de manera de que las nuevas generaciones no cuentan con muchos antecedentes sobre mis orígenes, situación que tendrán que descubrir por sí mismos y si bien no hay dudas de nuestro parentesco las cualidades humanas de cada uno, principalmente las mías, que hacen a los valores afectivos que pudieren generar, esos se tienen o no se tienen, es algo que no se puede improvisar, sin duda, las nuevas generaciones podrán saber por sí mismas quien soy y si vale la pena tenerme como pariente, alguien ha dicho una vez “los parientes no se eligen se sufren”.

Volviendo al tema de inicio, el “descubrimiento de mis sobrinos” es bueno saber que con esta sobrina, la que mencionó que “somos familia” tenemos muchos lazos en común, como el hecho de haber nacido el mismo mes del año, claro que yo nací una semana después, y que su madre ha sido una de esas hermanas con la que siempre tuve una buena sintonía y a la que según dicen la gente de esa época teníamos cierto parecido en nuestros rasgos físicos.
Parece muy bueno ir conociendo a esta altura de mi vida a mis sobrinos y sobrinos nietos que son una parte esencial en el desarrollo de “nuestra familia”


jueves, 22 de agosto de 2019

La Gente :Ácida

“Aparentemente, no se puede andar amargado por la vida.
Si no es con una carita feliz y rosada, con labios regordetes de anémona, mejor ni mostrarse.
Hay que resignarse y hacer como el conde, esconderse a chupar limones amargos en secreto”.

Muchas personas, demasiadas diría yo, comienzan su día como si lo primero que han hecho al levantarse fuese mirarse la cara en el espejo que tienen a su frente y claro al observar su propia imagen pareciera que les irrita a tal punto que mejor les sería no hacerlo y evitarse, de esta manera , el disgusto de observarse, así, en vivo y en directo, como si todo lo que tienen por delante, en este nuevo día que recién se inicia, les sumiese en “la hiel de la amargura” como si se hubiesen levantado “chupando limones”

He tenido mucha experiencia en el trato con personas así y seguramente muchas de ellas recordarán lo que les he dicho al verlas por la mañana: “vamos a borrar todo y empezar de nuevo” “si mirarse a la cara frente al espejo les pone de ese modo mejor quítenlos todos, rompan todos los espejos y evítense comenzar tan mal este día.”

En realidad nos llama la atención el observar tanta gente que se desplaza entre la multitud, que se detiene en las paradas de ómnibus, que se sientan prácticamente juntas a tomar su desayuno o se encuentran como lo hacen todos los días en sus puestos de trabajo, sin siquiera mirarse, totalmente ajenas a lo que pudiera acontecer a su alrededor, algunas sumidas en la digitación de sus celulares, como escondidas del resto y siempre luciendo esa cara de rostros adustos, labios crispados que se parecen a muecas, ausencia de sonrisas y ese malhumor que contagia y muchas veces irrita a los demás.


Repito, la vida en sí misma, vale la pena de vivirla, podemos transformar con nuestra actitud todo su entorno, cambiar las tonalidades grises de la amargura con el brillo de nuestros ojos llenos de esperanza con el marco iluminado de una sonrisa confiante, siempre confiante,

Aceptar Lo Adverso


Aceptación con paciencia y conformidad de una adversidad o de cualquier estado o situación perjudicial.
"ya no podemos hacer nada más, solo nos queda la resignación"

“Creemos aceptar una situación cuando conseguimos “sobrevivir” a ella, cuando la olvidamos…sin embargo, estamos resignados a ella… cuando no nos movemos en la dirección que deseo en mi vida, sino que quedo atrapado/a en la situación de la que me resigno, compadeciéndome de mí mismo/a, sintiéndome víctima de la situación, y no haciendo nada al respecto, ya que en contadas ocasiones me digo a mi mismo/a “esto es lo que hay, no puedo hacer nada

De esta forma, me esclavizo a la situación, me ato a ella, me bloqueo en mi vida, ya que creo que esto es lo que me ha tocado vivir y no busco más opciones. Me resigno.”

Por el contrario, cuando acepto una situación, a pesar de que me disgusta, significa que sigo buscando otro camino para mi felicidad, he descubierto que éste no es mi camino, que esto no me hace feliz, sin embargo, en ésta ocasión o situación, ha ocurrido así.

No por ello me bloqueo, no por ello pienso que siempre será así, sino que aprendo de ésta experiencia y sigo mi camino. La aceptación es algo así, como no ir contra-corriente, sino aprovechando las situaciones para aprender en la vida.

Siempre existe la posibilidad de re-dirigir mi vida.

La aceptación también es respeto, ya que, cuando acepto a una persona tal y como es, desaparece el deseo de cambiarla, la respeto profundamente, y posteriormente decido si me conviene o no, la relación con esa persona, si me siento o no respetada también por ella.

Por ejemplo, cuando me resigno ante el fallecimiento de una persona querida, sufro por ello, me siento enfadado/a con la vida y con el mundo, no lo admito, quiero cambiar esa situación… Y esto es una etapa normal del duelo, pero puede convertirse en un proceso duradero y presente en la vida de aquella persona que realmente no llegue a aceptarlo nunca.

Aceptar el fallecimiento significa haber superado el duelo. Aceptar el fallecimiento, supone dejar de sufrir, no sentir enfado, y poner rumbo a tu vida de nuevo, que sigue y que tiene mucho más que ofrecerte, en éste caso, la aceptación es la etapa final de un duelo sano.

Aceptar o Resignar, se convierten en dos caras de la misma moneda, porque necesitamos “pasar página y olvidar” lo sucedido, necesitamos seguir viviendo.

Si en mi vida aparece la Aceptación de todo lo que me ocurre, seré el dueño de la misma, superando los obstáculos y encontrando la felicidad en el camino de lo aprendido.
Si por el contrario, me resigno, permanecerá conmigo siempre el dolor y el sufrimiento.



Escrito Para Mí Y Para Todos



 Nunca está demás que reiteremos tantas veces como creamos necesario que el contenido de los artículos que compartimos a través de enlaces en Facebook no tiene un destinatario específico en particular, ninguna de nuestras reflexiones es consecuencia de alguna respuesta que por la vía indirecta estemos formulando  a nuestros amigos lectores.

Cierto es que el contenido de todos nuestros artículos tiene como finalidad el compartir aquello que es el fruto de nuestro pensamiento y que éste, nuestro pensamiento no surge como consecuencia de una mera improvisación sino que se convierte en una lectura intelectualmente elaborada por la expresa voluntad de lo que el corazón y nuestra mente  consideran necesario manifestar.

Lo que exponemos no debe ser considerado como meros consejos esparcidos al azar, como quien siembra al voleo, la criatura humana posee la capacidad intelectual y está provista de tales sentimientos que seguramente podrá encontrar en nuestra lectura ciertas afinidades que nos resulten comunes, algunas semejanzas  a  vivencias ya experimentadas que puedan oficiar de un bálsamo que alivie y mitigue las heridas recibidas.

Es por eso que escribimos y publicamos, lo que exponemos lo manifestamos a los cuatro vientos para todos y cada uno, reiteramos son el contenido de todo aquello que sentimos y albergamos en la inquietud de nuestra mente, una mente humana libre e independiente como lo debe ser la tuya y la de todo aquel a quien le lleguen mis ideas.


Ficción Y Realidad


En muchas ocasiones es factible la observación de que algunas personas suelen confundir la ficción con la realidad sustancial, aquello que sucede a nuestro alrededor y forma parte de la cotidianidad de la vida diaria, aquella en la que vemos su ocurrencia dentro de los parámetros normales del devenir social en el cual nos encontremos insertos.

Lo que ocurre en el imaginario mundo de la ficción llega a ser percibido como aquello que no solamente es algo que puede llegar a ocurrir sino que salvando las distancias de todo aquello que anhelamos y lo que en realidad pudiera suceder en la monótona “línea horizontal” de los sucesos grises de cada día se convierte en un refugio dentro del cual compartimos nuestras poco probables expectativas con lo que sucede en la ficción con aquellos personajes que vamos incorporando y con los cuales nos sentimos copartícipes de la aventura.

Lo que sucede en aquellos espectáculos que se nos dosifica para nuestro periódico consumo, especialmente las telenovelas, es que los personajes en cuestión pasan a integrar nuestro entorno son los héroes y los villanos, las buenas y las malas, personas que trascienden al personaje en cuestión e integran el conjunto de sucesos que acaparan todas las preocupaciones sobre lo que les pueda suceder en el próximo episodio.

“La ilusión mental, también llamada mentalismo, es, por su parte, aquella ciencia o arte que hace que quien la desarrolla use la sugestión, la agilidad mental o la magia escénica para poder acometer control mental, psicoquinesis, clarividencia o precognición. Podemos establecer además que aquel es una rama dentro del mismo conocido como ilusionismo.

Para la psicología, la ilusión es una esperanza que no tiene fundamentos.

En sentido simbólico, puede decirse que una ilusión es un espejismo (algo que parece real pero que no lo es): “Tenía la ilusión de solucionar las cosas con ella pero me di cuenta que es imposible”“Pensé que podía ganar la carrera, aunque era sólo una ilusión”.

Cabe destacar que la acepción positiva de ilusión (“Mi ilusión más grande es viajar a Europa para reencontrarme con mi abuelo”) sólo existe en el idioma español.

En otras lenguas, el término siempre está relacionado a aquello que carece de sostén.

Se conoce como ilusionismo, por último, al arte escénico que consiste en utilizar diversos medios para crear la ilusión de que ocurre algo imposible desde el punto de vista lógico: “Anoche vi en la televisión a un ilusionista que cortó a la mitad a una muchacha”.

Muchos son los personajes que a lo largo de la historia se han convertido en un referente dentro del ilusionismo. Sin embargo, entre todos ellos adquiere especial relevancia el francés Jean Eugène Robert-Houdin, que ha sido calificado como el padre de la magia moderna. Entre los trucos que realizó a lo largo de su carrera y que luego se generalizaron destaca aquel en el que una persona del público le disparaba y él no sólo no caía herido sino que aparecía con la bala entre los dientes”.


miércoles, 21 de agosto de 2019

Días Sin Tiempo




Hay veces en los que un día te levantas, parece que es un día más en el que piensas que será muy fugaz. Te miras al espejo, observas una mirada, una mirada mezclada por un sinfín de emociones que inexplicablemente sientes que han partido muy veloz. Te ahogas en un mar de recuerdos que habías creído estaban muertos y es entonces que a partir de aquel reflejo, que sientes una gran necesidad de volar, de salir e intentar perderte aunque sea un día más

Tomas un par de suspiros como si cada uno de ellos contuviera lo indomable que se ha vuelto darle a la vida un sentido, intentando comprender lo que sientes dentro.

La tristeza te saluda nuevamente, como señalando que siempre está presente. Tienes una sensación de desolación, te cuestionas sobre qué es lo que te ocurre y que duele en tu interior.

Quieres encontrar y no dejas de buscar, extrañas aquel sentimiento de no sentir nada, no entiendes a dónde se ha marchado cuando tanto lo has necesitado. 

Entonces miras al cielo esperando que te regale un poco de consuelo y es ahí cuando la soledad aparece de nuevo, manifestando que en realidad nunca ha muerto, sólo se había hecho a un lado, pues sabía que estabas contento.

La soledad te mira con un veneno disfrazado de ternura, recuerdas como te aconsejaba, pues ella era más que tu amiga. Te sientas a su lado y de nuevo vuelves a tomar su mano, platican como si su amistad fuera la de dos hermanos. La miras a los ojos y descubres que siempre has tenido miedo de estar en solitario, sin embargo, no es tan mala lo haz notado. Hablan y hablan, poniéndose al tanto luego de estar un tiempo cada quien por su lado. Recuerdas como eras hace apenas un año, memorizas aquel dolor que te llevó hasta una clínica y es ahí cuando reflexionas que de no haber sido insoportable, no te hubieras transformado en lo que eres, pues eres tú el responsable.

El dolor está presente, incrustado en nuevas lecciones, apareciendo nuevamente, tomando cascadas de tus lágrimas, imprimiendo recuerdos  de palabras, alejándote del odio y convenciéndote de que el recuerdo es sobrio.

Abres tu conciencia, miras las paredes, ahí están resanando, limpiando, acomodando cada incierto en el caos y el orden. Sabes que eres ese rayo que alcanzó tu cambio y que te convirtió en un mejor ser humano. Los silencios a veces queman, a veces envenenan, provocando que los sentimientos se ahoguen en mares de dolor cuando ellos te des-balancean.

Efectos encadenados son los que te lastimaron después de haber roto la armadura que protegía lo que tanto escondía.

Perdiendo la fe, aquella  arma que se activa persuadiendo para controlar la rabia seca cada vez que un sueño o una expectativa no se cumple.

Tú miras, tú naces, tú creces, la esencia que te hace brillar son los triunfos que conseguiste atándote al ardor de tus venas cada que saliste de esas aguas negras, pues te conoces como un valiente. Sintiendo todo no diciendo nada, fingiendo algo que no es del todo cierto, buscando complacer a los demás aunque sea sólo un momento, cuando en realidad buscas no mirarte; suena raro, pero es cierto.

Tu pensamiento es eterno, es el arma que atraviesa el tiempo, por eso los acontecimientos te atan, pero los sentimientos son libres, te lo confieso.


El Ser Optimista


El sentido común y la mayoría de la gente, siempre nos ha dicho que ser optimistas nos ayuda a ser más exitosos en nuestra vida. Sin embargo, es posible que no tengamos muchas respuestas lógicas al por qué debe ser así, o no tengamos claro exactamente cómo podemos ser optimistas para experimentar sus ventajas.

En los últimos años, la investigación en psicología, se ha esforzado por conocer mejor cuáles fortalezas y competencias pueden favorecer a una mayor satisfacción personal que nos ayude a tener una vida plena 

Aparentemente, esta cualidad ayuda a protegernos de la visión desesperanzada que caracteriza a este problema y “amortigua” el impacto de las dificultades. A su vez, ayuda a vernos con más capacidad para enfrentar los conflictos y sobrellevar mejor el sufrimiento.

Además, se ha demostrado que el optimismo, también parece ayudar a presentar menos enfermedades físicas. Aparentemente, éste es un ingrediente fabuloso a la hora de enfrentar situaciones estresantes, lo que nos ayuda a compensar sus efectos nocivos sobre la salud.

Asimismo, el optimismo puede favorecer un mejor rendimiento académico, deportivo y una mejor adaptación profesional. Su presencia, nos ayuda a superar las dificultades, a la vez que nos permite construir metas y sueños ambiciosos, que nos mantienen motivados y orientados hacia su logro.

¿Cómo actúa el Optimismo?
El secreto parece estar en que las personas pesimistas y optimistas utilizan estrategias diferentes a la hora de afrontar situaciones estresantes
En el caso del optimismo, favorece que se empleen mecanismos mucho más eficientes y constructivos al enfrentarnos a los conflictos.

Esta potente herramienta promueve que se activen respuestas orientadas directamente a resolver el problema, lo que impide, por ejemplo, caer en el típico error de tratar de “olvidar” o de “huir” de ese elemento doloroso o angustiante, lo cual definitivamente no nos ayuda a buscarle una solución al conflicto.

Los optimistas, parecen moverse más fácilmente a resolver lo que les preocupa, se sienten más capaces, con más control y probabilidad de éxito. Por lo cual, hacen más para mejorar y piensan menos en su malestar, buscan más y mejores soluciones, y lo intentan muchas más veces. Por el contrario, los pesimistas tienden a enfocarse en las emociones negativas que les suscita el problema, quedan “encerrados” en un bucle del que es difícil salir y no les conduce a la solución.

Pero… ¿Cómo ser realmente optimista?

Parece tener mucho que ver con las expectativas. Los optimistas, tienen una predisposición a esperar resultados positivos en sus vidas, con una creencia general de que “las cosas van a salir bien” aunque pasen por momentos difíciles. Esta virtud parece desarrollarse en función de la explicación que hemos dado a los eventos en el pasado, es decir, cómo interpretamos nuestras experiencias.
Según se ha encontrado, las personas con un estilo optimista, suelen atribuir los acontecimientos positivos, a causas permanentes, globales y que tienden a deberse a sí mismos. 

Por ejemplo, cuando son ascendidos en el trabajo, lo atribuyen a que la vida es justa y que ellos son realmente competentes. Esto ayuda a tener creencias positivas que invitan a aproximarnos al mundo, a la gente, a experimentar sin miedo, y a confiar en nuestras capacidades, sobre las que tenemos control y son estables en el tiempo.

A su vez, los eventos negativos suelen atribuirlos a factores externos, temporales y específicos. 

Por ejemplo, una actitud hostil de su pareja o un amigo, la atribuyen a que posiblemente ha tenido un mal día y lo ha hecho sin pensar.

Este tipo de explicación nos invita a darle una segunda oportunidad, protege la relación con el otro y a nosotros mismos.

Esto es mucho menos doloroso y más fácil de manejar, que pensar que todas las personas son crueles y que hay algo malo en nosotros que no nos permite tener buenas relaciones. Por lo tanto, el optimista, pone la causa de este evento negativo en algo pasajero y puntual, ¡mañana será otro día!

Aunque el éxito de las cosas que hacemos depende de muchos factores, parece que puede resultarnos mucho más útil aprender a cambiar las explicaciones que damos a nuestras experiencias. 

Mantener la esperanza de que las cosas vayan a mejorar definitivamente nos puede hacer la vida un poco más fácil y ¡más exitosa!