viernes, 5 de julio de 2019
Superando Las Pruebas
“Todos atravesamos momentos difíciles a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo, aunque nos parezcan a veces imposibles cuando nos encontramos sumergidos en ellos, solemos tarde o temprano superarlos para continuar avanzando.
Las dificultades que nos encontramos en uno u otros momentos de nuestras vidas como la pérdida de un ser querido, una ruptura amorosa o la mala noticia de un despido pueden ahogarnos en un mar de malestar del que nos será muy difícil escapar sino ponemos en marcha unas estrategias adecuadas. Ninguno nos encontramos a salvo de los vaivenes que puede tener nuestra existencia en momentos determinados.
Y es en estos momentos de adversidad cuando atravesamos emociones muy poderosas como la tristeza, la impotencia, la frustración, etc… produciendo en nosotros un intenso desequilibrio emocional.”
Cuando la adversidad se decide a golpearnos y experimentamos esas emociones tan poderosas, resulta beneficioso expresar aquello que sentimos ya sea con algún familiar o amigo, o a través de la escritura, para llegar a hacerlo cada vez más consciente y poder reconocerlo.
Cuando expresamos los sentimientos ya sea hablando o escribiendo, lo que estamos haciendo es liberarlos. Si ponemos palabras a qué o cómo nos sentimos, nos será más fácil aceptar las malas noticias que nos sucedan. Ya que lo que hacemos es asociar nuestros pensamientos con los sentimientos de forma rápida y casi simultánea. Por eso, cuando nuestras emociones sean demasiado negativas, podemos emplear la escritura como medio para expresarlas, librándonos de ellas sin tener repercusiones exteriores.
Cualquier situación adversa puede ser vista como una interrupción de nuestra trayectoria vital, pero si lo relatamos, estaremos más cerca de la posibilidad de aceptarlo y seguir avanzando.
Incluso si tenemos dificultades a la hora de la escritura, también podemos utilizar otro tipo de actividades como la pintura, el baile, el deporte o el teatro, que nos ayudaran a canalizar y reconocer nuestras emociones, puntos imprescindibles para poder llegar a controlar y elaborar lo que sentimos. Y tras esto, poner en marcha todo nuestro propio mecanismo de resolución de problemas en el que utilizaremos nuestros propios recursos para avanzar y hacernos paso ante la dificultad que se nos presenta.
Además ante una situación difícil hay veces que nos cuesta aceptar que nos afecta, negándonos a reconocer que en cierto modo nos duele. Pero este dolor, en parte es necesario, porque nos ayudará a elaborar todo lo sucedido, además de poder llegar a asumir la pérdida.
En estas situaciones, las personas de nuestro alrededor quizás puedan intentar con la mejor de sus intenciones que nos volvamos a sentir bien tan rápido como sea posible, pudiendo tener el efecto contrario, ya que pueden originarnos sentimientos de culpabilidad por no responder como los demás esperaban o incluso sentirnos no comprendidos. Todos necesitamos nuestro tiempo de asimilación y elaboración, unos más extensos que otros, lo importante es respetarlo, y no acelerarlo o posponerlo, sino manteniendo un cierto equilibrio. Es como atravesar por un proceso de duelo o pérdida, ya que se necesita un período de adaptación emocional necesario, pasando por una serie de etapas.
Y con el tiempo, tras haber superado ese momento difícil, seremos capaces de confiar en nuestra capacidad de sobreponernos a nuevas dificultades. Cada prueba superada nos irá fortaleciendo. Y aunque las dificultades o adversidades nos muestren nuestras partes más vulnerables, el hecho de superarlas nos ayudará a avanzar con más seguridad y confianza.”
jueves, 4 de julio de 2019
Descubrir El Para Qué
Hay personas que tienen
incorporada a su participación periódica, por no decir diaria, en la difusión
de sus inquietudes literarias o en sus publicaciones en los muros de “las redes
sociales” en una clara intención de influir ánimo en todas las actividades en
las cuales participa brindando un enfoque positivo y pleno de vitalidad el cual
constituye un muy valioso aporte en la lucha que cada uno enfrenta en sus
actividades diarias.
Ese sentido de “mantener la mano
extendida” para colaborar con el o los otros demuestra un marcado interés en
que todos puedan ser partícipes de la mayor cantidad posible de acciones
gratificantes que renueven su ánimo y sientan que es posible coronar con éxito
sus proyectos.
La motivación solidaria trae nuevo
aliento al desánimo, disipando, tal como si fuese una suave brisa de viento
pampero, todas las tormentas, todos los grises, abriendo los cielos a una
mayor claridad donde puedan vislumbrarse nuevos horizontes plenos de esperanza.
“La palabra motivación deriva del latín motivus o motus, que
significa ‘causa del movimiento’. La motivación puede definirse como «el
señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado
medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso
necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje
de hacerlo».
Otros autores definen la motivación como «la raíz
dinámica del comportamiento»; es decir, «los factores o determinantes internos
que incitan a una acción». La motivación es un estado interno que activa,
dirige y mantiene la conducta”
Sin Intromisiones
“Cada araña por su
hebra y cada lobo por su sierra.”
Dice que cada
quien debe ocuparse de sus asuntos y evitar intromisiones en los de otros.
Resulta mucho
más común de lo que pensamos el hecho de que no podamos evitar lo que debe ser
“una tendencia natural” de nuestra especie, de que por un exceso de curiosidad
nos introduzcamos sin consentimiento previo en la vida privada de otras
personas.
Cuando nos
referimos al término “otras personas” incluimos, claro está, a todos aquellos que
integran nuestra “constelación familiar” vale decir, conjugue, hijos,
parientes, amigos, etc.
aparentemente nadie escapa a ser sometido a “cierta vigilancia” muy
probablemente bajo la excusa de un “paternalismo involuntario” que nos hace
creer que la actitud que tomamos, la de ejercer cierta vigilancia, es
justificable por nuestro afán de evitarle a nuestros seres queridos el riesgo
de padecer, por falta de previsión, de consecuencias que a nuestro entender
podrían ser evitables.
Demás está decir de
que cuando se trata de evitar consecuencias que podrían ser evitables con
cierta supervisión extraemos de nuestra manga, en la que guardamos, celosamente
escondidas, nuestras justificaciones, que obran como una suerte de “comodín”
prontas para esgrimir en caso de ser necesarias.
Lo cierto de todo
esto es que ninguno de nosotros, bajo ningún concepto, debe entrometerse en la
vida ajena, lo que no toleraríamos en nosotros mismos también es válido para
los demás, está muy bien que nos preocupemos por ellos pero recordemos que cada
uno es cada uno, su preparación individual y sobre todo, sus experiencias de
vida, dependerán en una buena medida de que aprendan a tomar por sí mismo sus
propias decisiones.
Matar Con La Indiferencia
Algunas personas adoptan ciertas
formas de comportamiento que francamente atentan contra algunas normas básicas
de relacionamiento social, todo lleva a pensar que a estas personas de
las cuales nos referimos, tienen la errónea idea de que todo lo que pueda
acontecer “gira a su alrededor” como si fuesen “el ombligo de sus
congéneres”
Pareciera que todo aquello que
las demás personas realizan o que simplemente su forma de pensar discrepe
con lo que ellas consideran “es la única posición correcta” y por consecuencia
es “la única admisible”, como suele decirse vulgarmente, ya fueron, lo que
equivale a decir que están condenadas a desaparecer de nuestro ámbito de
amistades, son condenadas al “ostracismo social” y entran en esa especie
de nebulosa donde ingresan todos aquellos seres de quienes “no se quiere saber
más nada” son tratadas con la mayor indiferencia.
“Generalmente, es común que se
dé entre la gente que cuando una persona quiera castigar a otro por alguna
actitud que no le gustó y que por supuesto le molestó muchísimo, en vez de
gritar, pelear o discutir por la misma, opte por asumir ese estado de ánimo que
no muestra ningún tipo de sensación o emoción para con el otro que le provocó
ese daño, es decir, lo que popularmente se dice y conoce como matar con la
indiferencia. Este dicho o frase muy popular en el mundo, lo que promueve es
que ante una situación como la descripta, la mejor venganza o la mejor
respuesta ante una persona que nos lastimó será justamente ignorarlo, hacer
como que sus dichos y actitudes no existen para nosotros. Hay una creencia
general en que la indiferencia es una de las mejores terapias para aquellas
personalidades que gustan o disfrutan de someter a otros a situaciones
ridículas, difíciles, peligrosas o indignas.
Porque quienes asumen una actitud de indiferencia suponen y no muy alejadamente de la verdad realmente están, que cuando se relega a la nada misma a una persona, reduciéndola a cero a la insignificancia misma, casi como diciéndole en la cara tu no eres nada, entonces, será la mejor respuesta antes que el grito, porque para este tipo de personas omnipotentes, soberbias y pagadas de sí mismas no habrá nada peor en el mundo que otro los ignore y los reduzca prácticamente a la no existencia.
En tanto, esta razón seguramente se encuentra en que como la naturaleza del hombre es social, generalmente, no soportamos justamente esa falta de mirada del otro sobre nosotros, sobre lo que hacemos o sobre lo que decimos, ya que la misma es algo así como un aliciente para nuestra autoestima.
Porque quienes asumen una actitud de indiferencia suponen y no muy alejadamente de la verdad realmente están, que cuando se relega a la nada misma a una persona, reduciéndola a cero a la insignificancia misma, casi como diciéndole en la cara tu no eres nada, entonces, será la mejor respuesta antes que el grito, porque para este tipo de personas omnipotentes, soberbias y pagadas de sí mismas no habrá nada peor en el mundo que otro los ignore y los reduzca prácticamente a la no existencia.
En tanto, esta razón seguramente se encuentra en que como la naturaleza del hombre es social, generalmente, no soportamos justamente esa falta de mirada del otro sobre nosotros, sobre lo que hacemos o sobre lo que decimos, ya que la misma es algo así como un aliciente para nuestra autoestima.
Íntegramente Sociables
Cuando maduramos lo suficiente como para sentirnos
parte de la sociedad que todos integramos ocurre que esa “toma de conciencia”
de quienes somos nos hace “despertar” a un nuevo mundo del cual hemos formado
parte desde siempre, esta sociedad organizada nos ha acogido en su seno aún
antes de nuestra concepción y “nuestra irrupción al mundo de los humanos” se
produce amparada por los principios y valores que todos los integrantes de la
sociedad hemos aprobado y aceptado como fundamentales en la consolidación de
nuestra convivencia y posibilidades de futuro.
De manera que en este darnos cuenta de quienes
somos y consecuentemente que es lo que se espera de nosotros nos reencontramos
con la vigencia de ciertos valores que han estado desde siempre, aunque quizás
no nos hayamos dado cuenta de ello y que estos valores con los cuales convivimos
son una herencia que asumimos al madurar en “nuestra conciencia colectiva”
poniendo “voluntariamente” sobre nuestros hombros la continuidad y
enriquecimiento de tan valioso legado.
“En ética, los principios son reglas o normas que orientan la acción de un
ser humano cabiendo las facultades espirituales, racionales y sexuales.
Se trata de normas de carácter general, máximamente
universales, como, por ejemplo: amar al prójimo, no mentir, respetar la vida de
las demás personas, etc. Los principios morales también se llaman máximas o
preceptos.
Los principios éticos son declaraciones propias del
ser humano, que apoyan su necesidad de desarrollo y felicidad, los principios
son universales y se los puede apreciar en la mayoría de las doctrinas y
religiones a lo largo de la historia de la humanidad.
Immanuel Kant fundamenta la ética en la
actividad propia de la razón práctica. Considera principios aquellas
proposiciones que contienen la idea de una determinación general de la voluntad que
abraza muchas reglas prácticas. Los clasifica como máximas si son subjetivos o
leyes si son objetivos.
Los principios morales son una codificación de las
cosas que el hombre ha descubierto que son malas para él mismo y para los demás
en algún momento de su historia, y habiendo descubierto que estas cosas
inhibían su propio bienestar, legisló entonces sobre ellos.
Por otro lado, Stephen R. Covey define los
principios como faros y como leyes naturales que no se pueden quebrantar. Tal
como observó Cecil B. de Mille en torno a los principios contenidos en su
película "Los Diez Mandamientos": "Nosotros no podemos
quebrantar la ley. Sólo podemos quebrantarnos a nosotros mismos y en contra de
la ley". Así, la "realidad objetiva", el territorio del ser
humano, está compuesto por principios (faros) que controlan el desarrollo y la
felicidad humanos.
Son en sí, leyes naturales enraizadas en la
estructura de todas las sociedades civilizadas a lo largo de la historia y de
aquellas instituciones que han perdurado. Algunos de estos principios son la
rectitud, integridad, honestidad (Estos dos últimos crean los cimientos de la
confianza), la dignidad humana, el servicio o idea de contribuir, el potencial,
entre otros. Tales principios son verdades profundas, de aplicación universal.
Se aplican a los individuos, las familias, los matrimonios, y organizaciones de
todo tipo. Es decir, son directrices para la conducta humana que han demostrado
tener un valor duradero, permanente.
Para captar su naturaleza únicamente basta con
considerar vivir una vida basada en sus opuestos tales como la mala fe, el
engaño, la bajeza, la inutilidad, la mediocridad, entre otros.”
Equilibradamente Críticos
En
cuánto ocupamos cada vez más nuestros espacios disponibles en la comunicación
con otras personas con las que hemos establecido “contactos” ya sea por
intermedio de las “redes sociales” o por los múltiples otros medios que
actualmente disponemos, vemos que cada uno de los que intervenimos en este
trasiego de información, incluyéndonos a nosotros mismos, traemos consigo un
“bagaje enorme” de experiencias de vida, algunas simples o “livianas” y otras
sumamente pesadas y dolorosas, tan pesadas y dolorosas que lo agobiante de su
carga apenas nos sentimos capaces de soportar, muchas veces no nos hemos
desprendido de ellas por causa de aún sentirnos ligados a su contenido y otras
tantas por las resistencias que ejercen en nuestra mente las heridas que
continúan espoliando como un aguijón nuestro resentimiento.
Lo cierto es sean cual fuesen las razones por las
cuales permanecen latentes en nuestros sentimientos la realidad nos muestra que
mientras no superemos “estas marcas” que aunque consideremos que “han cicatrizado”
aún las sentimos en nuestro interior, estas marcas nos condicionarán a tal
punto de que nos pudiesen afectar en nuestras posteriores reacciones sobre
tales asuntos no superados de un todo.
Estas son las situaciones ante las cuales
expresamos nuestro deseo de superación de tales condicionamientos a través de
la “limpieza interior” de todo aquello que pudiese enturbiar la tranquilidad
espiritual para que nos ilumine y embellezca nuestro semblante poniendo
una nueva sonrisa de esperanza en nuestro trato con los demás.
“La amplitud de miras es la actitud del que mira
las cosas con corazón limpio. Todo es limpio para los que miran las cosas con
ojos limpios. Con la mirada serena, aprende uno a descubrir el lado bueno de
las cosas, que todas lo tienen, y a distinguir lo esencial de lo accesorio. Es
la mejor actitud para descubrir el valor que todos los seres llevan consigo,
para descubrir la belleza de la vida y apreciar a las personas.
Lo verdaderamente importante, las cosas realmente
necesarias, son muy pocas. «Sólo una cosa es necesaria», por la que la
jerarquización de los valores no resulta excesivamente difícil y facilita
notablemente las opciones personales.
De este modo, con esta sencillez el individuo se
expansiona anímicamente y desarrolla una flexibilidad mental que le hace quitar
hierro e importancia a muchos problemas o a tantas cosas que se bastan para
desasosegarnos y quitarnos la paz del espíritu, pero que, reducidos a su
dimensión real, pueden ser perfectamente asumidos en una vida que
fundamentalmente sigue siendo bella.
Esta flexibilidad te convierte en un «espíritu
libre», por encima de las minucias escrupulosas, de las normas rígidas y de las
observaciones incordiantes
e
impertinentes.
Adopta una actitud equilibradamente crítica, tan
lejos del permisivismo de manga ancha como del estrecho fariseísmo que todo lo
juzga con las miras cortas del convencionalismo legal.”
El Autocontrol
Nuestros contactos que a diario
mantenemos además de ser una muy grata costumbre de convivencia también nos
ofrecen la oportunidad de poner en práctica nuestra capacidad de autocontrol en
el sentido de “mantener las riendas” de todas nuestras emociones e impulsos que
toda comunicación “entre iguales” requiere.
Es entonces donde quedan en evidencia
viejos dichos como el que solíamos escuchar en boca de nuestros abuelos, (en
una época donde no teníamos ni noticias de informática y mucho menos el uso de
internet) haciendo referencia a la discusión entre dos personas que ponían
cierto énfasis en la expresión de sus opiniones personales, nos decían esta
frase: “dos picudos no se besan”.
“Los especialistas en técnicas de
autocontrol recomiendan, siempre que sea posible, no forzar el
cuerpo ni la mente.
Cuando un individuo está relajado,
sereno y descansado, se encuentra en mejores condiciones para enfrentar las
dificultades. Por otra parte, el autocontrol necesita del diálogo sereno, para evitar que la confrontación derive en
situaciones de violencia emocional o hasta física.
La paciencia resulta
una virtud clave a la hora de autocontrolarse. Los psicólogos enseñan
a que una persona sepa perdonarse a sí misma por sus fallos y equivocaciones,
lo que contribuye a su equilibrio interior y la prepara para aceptar las
debilidades y errores de los demás.
Por último, cabe destacar que el
principal enemigo del autocontrol son las ideas irracionales, que
ocasionan una falta de autovaloración, inseguridad, dependencia psicológica y
la necesidad de aprobación, por ejemplo.
Estas ideas incluso pueden
ocasionar depresión.
Es necesario subrayar además que ante esas
situaciones que pueden generarnos estrés y que consiguen hacernos perder los
nervios existe una serie de técnicas de autocontrol que son recomendadas por
los expertos en la materia. Se trata de un conjunto de pautas muy sencillas que
lograrán que nos calmemos, que no nos dejemos guiar por nuestros impulsos y que
no nos alteremos más de lo estrictamente necesario.”
Nuestra Impronta
Todo indica que es muy fácil comprender que cuando nos sentamos al frente de nuestro ordenador y comenzamos a teclearlo nos es imposible despojarnos de quienes somos por lo que resulta que lo que podamos expresar indefectiblemente saldrá impregnado con nuestra impronta la cual será el fiel reflejo de todo aquello que, con el paso enriquecedor de los años, como pasa con las rocas adheridas a las costas de una playa se va cubriendo de una costra muy espesa de todo lo que constantemente las aguas del mar le van depositando.
Alguna Vez Dijimos:
“Todos los días, por una razón u otra, o mejor dicho, por ninguna razón la mayoría de las veces, me extiendo en comentarios sobre diferentes asuntos que de acuerdo con mi humilde opinión merecen ser considerados y sobre todo, comentados.
Creo, a esta altura de mi vida, que esta condición debe estar firmemente arraigada a una realidad que pasa por las diferentes etapas etarias que he tenido la fortuna de transitar, desde los amores de la juventud a nuestros hijos y de nuestros hijos a la actual condición de abuelos.
Si a todo esto le agregamos una innata inclinación a, de alguna forma, “meter la cuchara” en asuntos relacionados con nuestra condición de humanos, más una actividad intelectual acorde con esta inclinación que mencionamos, utilizando términos bien actuales, diríamos que obtenemos “un combo” lo suficientemente explosivo como para no intentar detenerlo.
En resumen, la cosa es que “soy lo que soy” eso es algo inevitable e irreversible, hace tiempo que he hecho las paces conmigo mismo y ¿saben qué? Para evitar conflictos mayores y por ende no terminar internado en un hospicio, he decidido aceptarme tal cual soy y disfrutar de esta condición contra todo viento y marea.”
Todo esto surge porque últimamente tengo la impresión de que nuestros lectores, posiblemente urgidos por el vértigo de las comunicaciones, donde las noticias se suceden unas a otras, con extrema rapidez, ellos o ellas, me refiero a nuestros amigos/as, que acceden regularmente a la lectura de lo que expresamos, prefieren que los textos a leer sean más bien breves y por esta causa aludida es que nos inclinamos a ser un tanto breves y concisos en todo lo que decimos.
Es posible que como suele pasar en nuestras apreciaciones no logremos alcanzar plenamente nuestro objetivo, si le sumamos a lo expuesto el hecho de que no siempre lo que pretendemos comunicar resulte de “fácil lectura” es comprensible que tengamos algunos problemas de apreciación en cuánto a lo que decimos y a lo que pretendemos decir, resulta además muy claro que nuestra intención es no crear un conflicto entre cantidad y calidad.
Elevo mis sentidas excusas por lo que también puede ser un “empuje de vejentud”
Alguna Vez Dijimos:
“Todos los días, por una razón u otra, o mejor dicho, por ninguna razón la mayoría de las veces, me extiendo en comentarios sobre diferentes asuntos que de acuerdo con mi humilde opinión merecen ser considerados y sobre todo, comentados.
Creo, a esta altura de mi vida, que esta condición debe estar firmemente arraigada a una realidad que pasa por las diferentes etapas etarias que he tenido la fortuna de transitar, desde los amores de la juventud a nuestros hijos y de nuestros hijos a la actual condición de abuelos.
Si a todo esto le agregamos una innata inclinación a, de alguna forma, “meter la cuchara” en asuntos relacionados con nuestra condición de humanos, más una actividad intelectual acorde con esta inclinación que mencionamos, utilizando términos bien actuales, diríamos que obtenemos “un combo” lo suficientemente explosivo como para no intentar detenerlo.
En resumen, la cosa es que “soy lo que soy” eso es algo inevitable e irreversible, hace tiempo que he hecho las paces conmigo mismo y ¿saben qué? Para evitar conflictos mayores y por ende no terminar internado en un hospicio, he decidido aceptarme tal cual soy y disfrutar de esta condición contra todo viento y marea.”
Todo esto surge porque últimamente tengo la impresión de que nuestros lectores, posiblemente urgidos por el vértigo de las comunicaciones, donde las noticias se suceden unas a otras, con extrema rapidez, ellos o ellas, me refiero a nuestros amigos/as, que acceden regularmente a la lectura de lo que expresamos, prefieren que los textos a leer sean más bien breves y por esta causa aludida es que nos inclinamos a ser un tanto breves y concisos en todo lo que decimos.
Es posible que como suele pasar en nuestras apreciaciones no logremos alcanzar plenamente nuestro objetivo, si le sumamos a lo expuesto el hecho de que no siempre lo que pretendemos comunicar resulte de “fácil lectura” es comprensible que tengamos algunos problemas de apreciación en cuánto a lo que decimos y a lo que pretendemos decir, resulta además muy claro que nuestra intención es no crear un conflicto entre cantidad y calidad.
Elevo mis sentidas excusas por lo que también puede ser un “empuje de vejentud”
miércoles, 3 de julio de 2019
Mantener La Cordura
Algunas personas me han preguntado si yo les podría
dar alguna opinión sobre que entendía que pudiera haber en la relación
existente entre cordura e imaginación.
A decir verdad esto es algo que alguna vez me lo he
preguntado a mí mismo y la respuesta que tendría para dar, digo tendría porque
a fuer de ser sincero no tengo muy claro cuál sea la tal relación que intento
desarrollar a continuación:
Veamos, entiendo por cordura la cualidad de
mantener el rumbo de nuestro objetivo en la vida y el de la
imaginación(esencial en nuestra tarea) la facultad de contar con lo que
podríamos llamar “pase libre” para ingresar en los dominios de la locura,
compartir nuestro tiempo con los genios internados allí (creo que por su propia
voluntad) y poder regresar (aún a regañadientes) nuevamente a desarrollar
nuestra tarea entre los considerados “cuerdos o normales”.
A modo de respuesta me he permitido incursionar en
las opiniones de otras personas que considero autorizadas a decirnos algo al
respecto.
Esto es lo que hemos recogido:
“El estado de cordura implica poseer equilibrio
psíquico que es más que una cualidad real, una aspiración, ya lo dice el refrán
“de niños y de locos todos tenemos un poco”
Sin embargo es innegable que hay personas más
cuerdas que otras. No significa que quien posee cordura no
pueda desarrollar una fructífera imaginación, necesaria si se desea realizar producciones artísticas o
literarias, pero debe saber diferenciar estrictamente la realidad de la fantasía,
como vulgarmente se dice “tener los pies sobre la tierra”. Sin embargo, un
exceso de cordura, pasando todo por el tamiz de la razón, sin permitirse
pequeñas “locuras” cotidianas, o no dejar volar la imaginación, puede no ser
demasiado saludable, y convertir la vida en un largo, monótono y aburrido
camino”
Seguir Y Seguir La Huella
Mantengo correspondencia con muchas personas que diariamente se
enfrentan a una enormidad de dificultades, para poder, de esta manera, dar
cumplimiento con sus compromisos asumidos y de esta manera avanzar hacia la alta
cima donde han puesto con gran decisión sus horizontes.
Lograr nuestros objetivos requiere de una gran dedicación y persistencia
en el esfuerzo continuado sin claudicaciones.
La persistencia en el rumbo trazado no se distrae en tentaciones
superfluas y deja de lado las distracciones momentáneas, considera que no hay
tiempo para perder, todo puede esperar para más adelante cuando tenemos bien
claras nuestras prioridades.
El presente es hoy engarzado con un diamante de muy alto costo que se
podrá exhibir con orgullo y autoestima cuando se crucen los umbrales del futuro
cuando el horizonte se conjugue con las metas que trazamos en este hoy que nos
pertenece en pleno.
Ejemplos De Perseverancia
“La perseverancia es la capacidad para seguir adelante a pesar de los
obstáculos, dificultades, desánimo, aburrimiento, frustración, o los propios
deseos de rendirse. La persona perseverante termina lo que ha empezado, vuelve
a intentarlo tras un fracaso inicial, persigue sus objetivos y se mantiene
concentrada y trabajando en su tarea.
Por el contrario, si nos vamos al extremo opuesto de la perseverancia,
nos encontramos con personas perezosas y vagas, que se rinden demasiado pronto
o que ni siquiera lo intentan, que buscan lo fácil y toman atajos siempre que
pueden, pierden el interés con facilidad y abandonan ante la más mínima
dificultad.”
El Mundo Nos Deglute
La globalización ha surgido como una consecuencia inevitable y se encuentra entre nosotros absorbiendo todas nuestras actividades y perspectivas, ha venido para quedarse por derecho propio y sería muy timorato de nuestra parte albergar alguna esperanza de que lo que nos sucede pueda considerarse como una simple etapa momentánea y pasajera.
Decimos:
“La globalización es un proceso económico, tecnológico, social y cultural a gran escala, que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global.
La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o la democracia liberal y que han abierto sus puertas a la revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones internacionales.
La valoración positiva o negativa de este fenómeno, o la inclusión de definiciones o características adicionales para resaltar la inclusión de algún juicio de valor, pueden variar según la ideología del interlocutor.
Esto porque el fenómeno globalizador ha despertado gran entusiasmo en algunos sectores, mientras en otros ha despertado un profundo rechazo (antiglobalización), habiendo también posturas eclécticas y moderadas”
fuente: tomado de internet
Continuar El Surco
Lo que nos queda, si pretendemos que algo
permanezca en nosotros, es lo que entiendo es lo más valioso que podamos
obtener, me refiero a la satisfacción que nos invade cuando logramos comprender
que hemos tenido la oportunidad de dar, y no simplemente ofrecer, a quien ni
siquiera hemos visto jamás,
La oportunidad de compartir el fruto de nuestra
creación, lo que no permitiríamos que fuese catalogado como una simple cosa
cualquiera, pues en nuestro fuero íntimo, es como dar parte de nuestro propio
ser, algo maravilloso, que ha visto la luz, surgiendo de nuestras entrañas,
como si fuese un parto de lo que hemos engendrado en esa relación donde la
inquietud de nuestra mente se encuentra con la genialidad de nuestro intelecto,
eso, amigo/a lector/a, eso es lo que nos queda.
Algunos pueden llegar a pensar que no deberíamos
permitir que nuestra mente tomara cuenta de nuestros actos, que quizás fuese
bueno someterla a algún tratamiento que nos garantice su cordura, pero
tales sugerencias, a las cuales agradezco y valoro muchísimo, cuando intentamos
lograr cierto consenso en cuanto al mejor procedimiento a realizar, nuestra
mente nos recuerda una frase que nos deja sin argumentos “de poetas y de locos
todos tenemos un poco”
De manera que continuamos en nuestra senda de
repiquetear las teclas de nuestro ordenador y confiamos que “el disco duro” que
custodia nuestro intelecto no nos falle y que no nos vaya a pasar como suele
pasar con los vehículos usados ,(hablamos de un modelo 43) que deje de
funcionar el pedal de embrague y no podamos imprimirle la marcha a nuestro
motor.
Confiemos
El Resplandor De La Llama
Cada uno de nosotros cuenta con su propia llama
interior con la cual exterioriza sus impresiones, reflejando, cual si fuese un
faro indicador de su presencia, todo aquello que desde su interior puja por
manifestarse como una reacción natural a todo lo que percibe en su entorno.
Quizás algunos haciendo uso de su propia llama
interior nos manifiesten su desaprobación a lo que manifestamos, lo que nos
parece muy interesante y enriquecedor, siempre que desde su impronta nos puedan
ilustrar de cuales son las razones de su discordancia, eso sería un aporte muy
valioso para la ampliación del horizonte de nuestra mente y una demostración
práctica de como edificarnos unos a otros.
La llama interior se nutre de nuestras inquietudes
y ellas provienen de nuestro acervo cultural el cual está fuertemente
influenciado por “la veta filosófica”, situación claramente perceptible en la
expresión de nuestro pensamiento, lo que puede hacer dudar a más de uno del
estado actual de mi cordura.
Lo bueno de todo esto es que continuamos en la
senda trazada y nuestra llama aún es perceptible, muchas veces no obstante el
tiempo y la distancia, eso evidentemente nos reconforta y anima, nuestras
señales solo indican que estamos ahí, como siempre.
Es por esta razón, o sin razón, vaya uno a
saber, que seguimos con esta tarea de publicar nuestras sensaciones, insertos
en lo que sentimos que puede ocurrir en el área vital de quienes aún divisan su
resplandor.
Saber Cómo Aprender
“Los seres humanos no nacen para siempre el día en que
sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una
y otra vez.”
Gabriel García Márquez (1927-2014) Escritor
colombiano.
Estas palabras de Gabriel García Márquez nos resultan muy
explícitas al describirnos el camino a recorrer del hombre una vez que adquiere
la noción de que el simple hecho de haber nacido de la madre que nos trajo al
mundo no es suficiente para que podamos alcanzar la verdadera dimensión
potencial de nuestra especie.
Los desafíos que vamos encontrando en el camino de la vida
nos obligan a ser paridos por nosotros mismos, esta vez intelectualmente
hablando, tantas veces como sintamos la necesidad de abrir la matriz que sirve
de guarida a la comodidad de la ignorancia.
Vale decir que cuando percibimos las limitaciones que
mantienen a oscuras la claridad mental que necesitamos, la razón y la fuerza de
nuestro raciocinio nos obliga, una y otra vez, a parir, seguramente con mucho
dolor, a la persona humana y creativa que llevamos dentro.
“Nos encontramos en una sociedad donde existe la
competitividad, el factor que determina al individuo para sobresalir ante los
demás, mostrando así sus capacidades.
Esta competitividad obliga día a día a la población a
exigirse y a rendir cada vez más, para obtener lo que necesita evitando de
igual manera el fracaso en cualquier ámbito.
Sin embargo, existen hombres que presentan mayor facilidad
en el desarrollo de actividades determinadas y en la asimilación de conceptos
específicos del conocimiento; mientras que otros tienen grandes vacíos
conceptuales y profundas dificultades en el desarrollo normal de sus
capacidades a pesar de desenvolverse en el mismo contexto.
El problema surgió a partir del interés en los diversos
factores que intervienen en el desarrollo continuo del individuo
(fundamentalmente el desarrollo cognoscitivo) que de una u otra forma
determinan las diferencias intelectuales.
Esto permitirá establecer la influencia del contexto, la
herencia, educación, y múltiples factores que intervendrán directamente en el
proceso de formación y desarrollo de la persona como tal. De igual manera se
tendrá presente el importante papel de la familia como principal educador y
formador puesto que esta influye de forma determinante en los diversos
comportamientos de la persona.
Así mismo se dará gran atención al desarrollo emocional del
hombre, ya que este es un armonioso conjunto entre la razón y el sentimiento
los cuales se encuentran estrechamente ligados, y por lo tanto, cualquier
desequilibrio emocional o tendencia especifica repercutirá directamente en el
proceso racional; esto será relacionado directamente con el ambiente afectivo
en el que se desenvuelva el individuo, ya que este afecta continua y
permanentemente el desarrollo intelectual normal.
Por tales razones es posible afirmar que: “El hombre es un
ser racional y afectivo, y en consecuencia posee una inteligencia racional y
emocional estrechamente ligadas”.
“He pasado la mayor parte de mi vida en el campo de la
educación. Cuando era joven, pensaba que el adquirir una educación significaba
ir a la escuela, hacer exámenes y sacar buenas notas, pero al ir madurando,
empecé a darme cuenta de la diferencia que existía entre sacar buenas notas en
la escuela y adquirir una educación. Una persona puede salir bien en los exámenes
escolares y aun así no tener una educación.
La verdadera educación significa
saber cómo aprender”
Solidaridad
Existe un gran número de personas a quienes la
adversidad les ha llevado a la búsqueda, en algunos casos un tanto desesperada,
de contar desde sus espacios a quién pudiera escucharles la difícil situación
que atravesaban, tales personas al expresar a quién pueda oírles su historia de
vida, han encontrado como respuesta, como quién recibe un sorbo de agua fresca
en medio de la soledad de un desierto árido, la solidaridad, a veces de fuentes
inesperadas, que les han dicho: “ustedes no están solos, les comprendemos y les
ofrecemos nuestra ayuda voluntaria sin otro interés que ser un medio de
contención y de ser posible orientación para intentar salir juntos del tan
angustioso túnel por el cual atraviesan.”
Muchas veces el dolor compartido parece que duele
menos y esto es lo que observamos en este tránsito solidario y humano que bien
merece que destaquemos y puntualicemos-
Igualdad Entre Diferentes
Las relaciones que establecemos entre humanos
deberían partir de la base de la igualdad, si bien no deja de ser cierto de que
no todos “somos cortados por una misma tijera” no menos cierto resulta de que
todos nacemos con derechos y obligaciones propios a nuestra condición y a que
toda sociedad de pensamiento avanzado al referirse a sus conciudadanos,
manifiesta:
“La igualdad ante la ley es principio jurídico que
se deriva del reconocimiento de la persona como criatura dotada de unas
cualidades esenciales -comunes a todo el género humano- que le confieren
dignidad en sí misma, con independencia de factores accidentales como aquellos
que a título de ejemplo enuncia el artículo transcrito, lo que implica
proscripción de toda forma discriminatoria, sea ella negativa o positiva, en
las relaciones entre gobernantes y gobernados así como en la creación,
definición y aplicación de las normas que componen el ordenamiento jurídico.
Este, en el Estado de Derecho, es un conjunto armónico puesto en relación con
la comunidad a la cual obliga y, en acatamiento al aludido principio, está
llamado a procurar no tan solo una igualdad formal o de alcance puramente teórico en materia de
derechos, deberes y obligaciones, sino que debe proyectarse al terreno de lo real, para hacerla efectiva mediante fórmulas
concretas que eleven las posibilidades de quienes por sus condiciones de
manifiesta inferioridad, no alcanzarían de otra manera el nivel correspondiente
a su dignidad humana.
El término igualdad proviene del latín
"aequalitas", que se refiere a la correspondencia y proporción
resultante de diversas partes que integran un todo uniforme. En el ámbito
social se considera como igualdad al contexto o situación donde las personas
tienen los mismos derechos y las mismas oportunidades en un determinado
aspecto.
La igualdad social es una situación social según la
cual las personas poseen los mismos derechos e importancia como individuo en
todo aspecto para que todos tengan las mismas oportunidades en una sociedad y
puedan vivir equitativamente y en paz. Resumiendo igualdad social se refiere a
un grupo de personas que viven en armonía en una sociedad con los mismos
derechos y obligaciones para todos los estratos sociales sin privilegiados.
Existen diferentes formas de igualdad, dependiendo de las personas y de la
situación social particular. Por ejemplo, la igualdad entre personas de
diferente sexo, igualdad entre personas de distintos aspectos, igualdad entre
personas discriminadas, de distintos países con respecto a las oportunidades
laborales, igualdad de derecho de paso cuando se transita, de uso de
transportes públicos o de acceso a la educación.”
martes, 2 de julio de 2019
La Confianza Convaleciente
Vivimos en el mundo de lo absurdo, y las noticias
que sacuden a la llamada “opinión pública” nos remiten a que nos sintamos como
si estuviésemos inmersos en medio de un gran caos donde todo puede ser y nada
no concuerda con nada.
Como decimos lo absurdo se ha instalado en medio de
los acontecimientos más trascendentes y nuestro “sentido de la justicia” parece
que ha ingresado en un verdadero laberinto, que no solo confunde a nuestro
malogrado ”sentido común”, sino que además, y esto es lo grave, nos despoja de
toda certeza en medio del total descrédito de las instituciones.
Considero interesante que recordemos algunos viejos
dichos populares que nos dicen, por ejemplo: “cuando el rio suena…” y vaya que
suena este rio cuando vemos la cantidad de procesados por delitos de lavado de
dinero, malversación, dinero cantante y sonante, en bolsos de mano, detenidos
en un convento, monjas que arguyen de que “no saben lo que pasa” etc. etc.
Otro de estos dichos también sentencia: “a rio revuelto
ganancia de pescadores” vale decir que en medio del caos que mencionamos, donde
no podemos pasar por alto el contrabando y tráfico de efedrina, asesinatos,
denuncias de implicados que han ocupado altos cargos en el gobierno y algunos
otros puntos que mejor no ahondamos para no “entreverar más las cosas” nos está
indicando la presencia de “pescadores” que han realizado, ¿y aún realizan?
pingues ganancias a costas de la impunidad institucionalmente establecida.
Cuando vemos que alrededor de ciertas personas
vinculadas a la política, personajes que han ocupado “cargos de particular
confianza” desfilan por los estrados judiciales y algunos están “cómodamente
instalados” en distintos centros de reclusión, las figuras centrales,
incluyendo todo su entorno familiar, todos adultos, bien informados y gozando
de buena salud, indiscutiblemente no se puede desconocer el alto grado de
implicancia que les salpica.
Confiamos que para bien de quienes asumen la
responsabilidad de la conducción de los asuntos públicos, las
instituciones, la política, el poder judicial y por supuesto, todos nosotros
que somos parte de “esta masa circundante” podamos encontrar el debido refugio
moral que necesitamos y recuperar la confianza que seguramente debe estar
convaleciente..
Siglo XX Cambalache
Nos desplazamos por el teclado de nuestro ordenador
con la satisfacción de poder realizar una tarea que nos hace introducir en los
confines ilimitados de nuestra mente tal como si fuésemos navegantes de una
nave que surca raudamente por la inmensidad del espacio.
Como dijimos, nuestra tarea en el teclado comenzó
incursionando en los confines de nuestra mente y aquí estamos, aún conmovidos
por la constatación de todo lo trágico y absurdo que encontramos, la báscula
que debería sopesar nuestras acciones entre humanos, únicos poseedores de
raciocinio,(según dicen) oscila de un extremo al otro, a veces hasta violentamente,
todo se parece a la letra de un viejo tango de Discépolo, titulado
“cambalache” donde en la vidriera se pueden observar “ la biblia junto a
un calefón”
Pero, volvemos a anteponer nuestro pero, si bien
elevamos nuestra justa indignación por lo sucedido y difundido por todo el
planeta, nada se nos dice que simultáneamente mueren víctimas de la violencia
de los bombarderos, que nadie ve, con sus hogares destrozados, condenados al
exilio involuntario, como presas de un brutal exterminio, miles de millones que
anónimamente desaparecen sin dejar rastros ni ser “captados” por las noticias
que han perdido su condición de tal, “noticias” por aquello que dice: “ojos que
no ven, corazón que no siente”.
Así las cosas, seguiremos incursionando y tecleando
Acumulando Ladrillos
Hemos guardado en nuestro intelecto como quién va
depositando en una pequeña caja de ahorros, como cuando éramos niños e
introducíamos las monedas una por una en una “chanchita” de cerámica y la
sacudíamos de cuando en cuando para sopesar cuánto pesaba y además sentir el
sonido de las monedas que teníamos guardado dentro de ella.
Pues bien así voy haciendo con las nuevas palabras
que voy conociendo con la ventaja que dentro del intelecto con la ayuda
invalorable de la memoria no pesan tanto como solía pesar mi “chanchita de la
niñez” a lo sumo tantas palabras nos pueden confundir un poco y no obstante
estar bien guardadas, nuestra memoria puede demorar un poco en encontrarlas.
Hay veces que suelo imaginar que las palabras que
se van acumulando en mi intelecto tienen cierta semejanza con los ladrillos que
se colocaban en filas sobre tablones al sacarlos del horno donde fueron
elaborados.
Sabido es que los ladrillos son ideales para la
construcción donde los he visto crecer bien alineados y untados con una buena
argamasa en las casas que veía proliferar en los alrededores, seguramente
tendríamos muy pronto algún casamiento y nuevos niños jugueteando por el
pueblo.
Así ocurre con mis palabras, las voy alineando con
mucho esmero una tras otra y de esta manera con la argamasa de nuestra
imaginación van tomando forma convertidas ahora sí, en el texto de los
artículos que publicamos.
No hay duda que al mencionar a mis palabras nuestro
corazón se estremece henchido del gran amor que les profesa.
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