Cuando tomamos conocimiento de que hay personas que por definición son
nuestros semejantes, que pareciera que no tienen otra cosa más que hacer que el
dedicarse a destruir todo lo que encuentra sin el mínimo sentido de
responsabilidad por aquello que hace, simplemente lo hace sin siquiera rozarle
ni pasarle por las antípodas de que la criatura humana es en sí misma un ser creativo
que transforma agregando valor a todo lo que pasa por sus manos, el observar el
comportamiento de tales destructores de su entorno como lo suelen hacer
aquellos que hacen parte de “nuestra especie” que hasta pueden ser integrantes
de nuestra propia familia o nuestros núcleos sociales más íntimos, tendremos
que concordar de que tal forma de proceder es sencillamente inadmisible, que es
algo que no toleraríamos en un irracional cuadrúpedo , por no decir lisa y
llanamente un burro que no sabe tolerar ni convivir con su propia burricie.
martes, 20 de agosto de 2019
Comenzar Por Casa
Cosas que no solamente cuestan entender sino que el simple hecho de
aceptarlas implica un reconocimiento de la gran dicotomía que desde siempre ha
estado latente entre nosotros los siempre sobrevalorados humanos a quienes nos
cuesta cada vez más intentar disimular, ni digo justificar, las flagrantes
contradicciones que nos definen como especie, dominamos el mundo que nos rodea,
nos deslumbramos ante el poder de nuestro intelecto y de nuestra indudable
capacidad creativa, pero tampoco existen dudas de que somos los mayores
depredadores del medio ambiente en el cual vivimos, que nuestra ambición, deseo
de poder y el consecuente sometimiento, carecen de límites ni de valoraciones
morales que pudiesen de alguna manera oficiar como un marco, un paradigma, que
nos sirviera de referencia en cada una de nuestras acciones.
Saber Hacer
“Saber, saber ser y saber hacer es la ecuación que en los nuevos tiempos
traza y define el camino que nuestros estudiantes deberán irremediablemente
recorrer si desean convertirse en profesionales actualizados, competentes y
responsables.
Al descomponer esta ecuación, la palabra “saber” hace referencia al
conocimiento científico impartido, siendo este la base de la formación
profesional; “saber ser” hace referencia a las condiciones humanas que son
intrínsecas a la persona y que deberían ser fundamentales, pues se refiere a
aptitudes y comportamientos en función de las reglas de la ética y de la
humanidad, también se refiere al sentido de responsabilidad.
“El saber hacer” hace referencia a la habilidad que debe poseer un
profesional para ejercer bien su trabajo. Esta ecuación se conoce
pedagógicamente bajo el nombre de aprendizaje por desarrollo de competencias y
es el camino o la tendencia que se impone cuando se desea formar profesionales
bajo los parámetros del mundo de hoy.
“Haz las cosas como si fuera el último día que
podrías hacerlas, desde el comienzo de tu día procura hacer las cosas bien, si
vas a ir a trabajar hazlo bien, si vas a estudiar hazlo bien, si vas a despedir
a tu familia hazlo bien, si vas a hacer algún deporte hazlo bien.
Aquellas personas que logran entender que todo avance lo único que necesita es un comienzo y entregan todo lo que este a su alcance plantando la semilla correcta, en el lugar correcto tendrán por seguro que ésta crecerá sin mayor persuasión logrando de esta forma…”
“Llegar a tu casa por la noche y dormir sabiendo
que hiciste las cosas bien es un estado de felicidad porque diste lo mejor de
ti a la sociedad y eso te hace sentir el bien estar. Esta actitud en la
vida te dará fuerzas para alimentar el bien ser y el bien hacer en tu próximo
día, todo se vuelve un círculo virtuoso.
Sentirás siempre la fuerza de los antiguos hábitos tratando de tirar, pero una vez vencidos los limites los pones vos.”
“Luego de trabajar mucho en lo anterior, este
último paso vendrá solo. Te rodearás de personas que realmente te aprecien, tú
mismo te sorprenderás de las cosas que eres capaz de hacer y conseguirás el
éxito en cada nueva meta que te propongas.
Piensa cómo quieres llegar al invierno de tu vida y replantéate las cosas que estás haciendo minuto a minuto.”
Tener Para Poder Dar
No puede ser feliz, no puede dar felicidad, quien no está cómodo en la vida, no puede hacer que otros se sientan bien.
Por eso hay personas que contagian su felicidad, así como personas que siempre tienen quejas y dejan tras de si un largo rastro de amargura. No se puede dar lo que no se tiene.
Cuando se piensa en esta frase, de inmediato pensamos en las cosas
materiales que cada cual posee, pero esta reflexión no va de eso, es de
aquellas personas que viven siempre en forma triste y
maldiciendo su mala suerte, porque según ellos todo les sale mal.
Personas que siempre desean cosas que no están a su alcance, cosas que
otros tienen.
Personas que cuando algo tienen no saben apreciarlo y sólo piensan que
debieran tener más.
Todo sería diferente si esas personas pensaran por unos minutos que la
felicidad y el gozo que se puede obtener en la vida, nos las brindan las
cosas sencillas, cosas que siempre están a nuestro alcance, como un
amanecer, disfrutar de mirar una flor, de ver reír a los niños o simplemente
agradecer lo que la vida no ha dado.
Esas clases de personas, por más que les muestres estas cosas no
sentirán nada, no tendrán alegría, y no lograrás hacerles sonreír con aquellas
cosas que tú disfrutas. Puedes disfrutar de esas cosas porque estás llena de
amor, de ilusiones, de esperanza, te sientes contenta por dentro y eso es hace
que seas una persona completa.
El Decir Y El Hacer
“Porque del dicho al hecho,
hay un largo trecho, hay un largo trecho,
no malgastes palabras, que barra el agua, qe lleva el viento,
porque del dicho al hecho,
hay un largo trecho, hay un largo trecho, “
no malgastes palabras, que barra el agua, qe lleva el viento,
porque del dicho al hecho,
hay un largo trecho, hay un largo trecho, “
Este refrán refleja que en ocasiones las palabras o promesas del
individuo no son reflejadas en sus acciones, y es por ello que el hombre no
debe confiar en las promesas que no pueden cumplirse. Por ejemplo: en las
campañas políticas, que los políticos aprovechan para dar su mejor discurso
prometiendo y ofreciendo cientos de beneficios al pueblo para captar las
atenciones de los ciudadanos y asegurar su voto, pero que al pasar el tiempo
las propuestas ofrecidas son diferentes a la realidad de los hechos.
En este sentido, dicho refrán refleja la discordancia entre las palabras
y los hechos, y es por ello que es usado como advertencia para desconfiar de
las palabras del otro, ya que es fácil hablar y prometer pero lo difícil es
cumplir, y de ahí se observa la sinceridad y el compromiso del individuo en
realizar o concluir lo propuesto.”
Los dictados que nos llegan desde el concepto egoísta, ese tan
particular que de alguna manera nos intentan convencer de que es una
“pérdida de tiempo” el preocuparnos por los demás, que a nadie le importa si no
damos cumplimiento con nuestras promesas ya olvidadas, ese concepto tan
individualista como evasivo, intenta vanamente poner una distancia de falsas
excusas entre lo que “pensamos hacer” y aquello que en realidad realizamos.
Muchos opinan, generalmente desde el anonimato, que “la solidaridad no
paga” que es mejor no meterse y dejar que “se arreglen como puedan” pero yo me
pregunto: ¿alguien puede estimar el valor de una buena acción? ¿cuánto vale el
servicio que brindamos? Las respuestas a estas interrogantes se responden
solas, el valor de aquellos que cumplen con lo que prometen es tan grande que
no tiene precio ni existe otro lugar donde puedan comprarlo.
Satisfacción
“La satisfacción es un estado de la mente, generado
por una mayor o menor, según corresponda, optimización de la retroalimentación
cerebral, por la cual las diferentes zonas cerebrales compensan el potencial
energético dando una sensación de plenitud, en tanto, la menor o mayor
sensación de satisfacción que alguien presente dependerá de la optimización del
consumo energético que lleve a cabo el cerebro, es decir, cuanto mayor sea la
capacidad de neurotransmitir mayor será
la posibilidad de satisfacción.
Si no se consigue la optimización mencionada
devendrá la insatisfacción y el individuo de inmediato empezará a sentir
inquietud e insatisfacción como consecuencia de ello.
Si la satisfacción es acompañada por la seguridad racional de haber hecho lo que se encontraba a nuestro alcance, y encima con un grado de éxito, tal situación contribuirá a sostener el estado armonioso en lo que a funcionamiento mental respecta.
Por otra parte, debemos decir que la satisfacción dispone de una gran cuota de subjetividad porque básicamente las personas somos todas diferentes y no sentiremos la misma satisfacción ante la obtención de los mismos resultados.
Si la satisfacción es acompañada por la seguridad racional de haber hecho lo que se encontraba a nuestro alcance, y encima con un grado de éxito, tal situación contribuirá a sostener el estado armonioso en lo que a funcionamiento mental respecta.
Por otra parte, debemos decir que la satisfacción dispone de una gran cuota de subjetividad porque básicamente las personas somos todas diferentes y no sentiremos la misma satisfacción ante la obtención de los mismos resultados.
Hay personas que por sus características personales se acomodan y aceptan quedarse con lo que tienen y con ello son felices, en tanto, hay otros que son más exigentes o menos conformistas y entonces siempre quieren más y más, y muchas veces sucede que jamás terminan satisfechos.
Este tipo de persona suele mostrarse más apesadumbrada y quejándose, mientras que los que se alegran con la consecución de pequeñas cosas suelen ser más optimistas y felices.
La contracara de este sentido del concepto es el desagrado que implicará el descontento o disgusto que algo o alguien le provoca.
Hacernos Cargo
“Por lo tanto, una persona responsable es aquella que desarrolla una
acción en forma consciente y que puede
ser imputada por las derivaciones que dicho comportamiento
posea. De este modo, la responsabilidad es una virtud presente
en todo hombre que goce de su libertad.”
La definición de esta locución es encargarse de algo.
“Es en este sentido que se utiliza para referirse a alguna tarea o
acción que hay que realizar.
De este modo se puede considerar que una persona se hace cargo de un
empleo específico, de una tarea que le han pedido, de un puesto en el que se
desempeña. Pero en esta acepción no solamente se tiene en cuenta la ejecución,
sino la manera en que se realiza. Ya que cuando se dice que alguien se hace
cargo de su trabajo, por ejemplo, es que lo realiza con responsabilidad,
dedicación y a conciencia.
También significa ser consciente de alguna cosa o comprenderla y
considerar sus circunstancias y de este modo asumir la responsabilidad al
respecto.”
“Tienes tanto derecho a molestarte por algo que haya ocurrido como
cualquier otra persona, no pasa nada. Pero si te haces cargo de ello, todo será
más satisfactorio, porque te encontrarás en un proceso de descubrimiento y crecimiento
personal, en el que cada malestar originado ya sea en relación con los demás o
con el contexto, será una oportunidad para seguir conociéndote.
De lo contrario, siempre estaremos a expensas de los demás y de las
circunstancias, de todo, menos de nosotros mismos.
Y esto, también sucede cuando hablamos de los que están a nuestro
alrededor. Te invito a que cuando estés opinando o criticando a alguien,
intentes ser un poquito más consciente sobre lo que estás diciendo, la mayoría
de las veces, eso que estás diciendo tú también lo contienes, lo has contenido
o te has sentido identificado.”
“Yo me hago responsable de cómo me siento”
¿Y qué hacer ante
todo esto?
“Primero, aceptar que existe la posibilidad de
proyectarnos en el otro. Que no es tarea fácil, si tenemos en cuenta que
si lo hacemos, es porque de momento no somos capaces de asumirlo y lo
trasladamos fuera. Por ello, tendemos a resistirnos a asumir la responsabilidad
de nuestras reacciones. Y segundo, darse cuenta.
“Tú no me enfadas, me enfado yo ante lo que has hecho o ha
sucedido”,
“Yo soy quien, siente ira, tristeza o rabia, ante las distintas
circunstancias que se presentan en la vida y no las rechazo o las evito, sino
que voy a quedarme en ellas, aceptándolas para después ver qué puedo hacer con
ellas. Pero ante todo, yo soy responsable de mí mismo”
Nuestro Valor
Cuando nos referimos a tener autoestima no queremos decir que uno padece
de algún “síndrome de exceso de narcicismo” que lo haga amarse por encima de
cualquier autocrítica, nos estamos enfocando en aquellas personas que han
alcanzado ciertos niveles de aceptación que les permite sentirse cómodos y estimulados
por su propia forma de comportarse ante sí mismo y para con las demás personas
con las cuales se relaciona.
“La autoestima es un conjunto de percepciones,
pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento
dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos,
y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la
percepción evaluativa de nosotros mismos.
La importancia de la autoestima estriba en que concierne a nuestro ser,
a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto,
puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en el mundo y de
relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de
decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.
Abraham Maslow, en su jerarquía de las necesidades humanas,
describe la necesidad de aprecio, que se divide en dos aspectos, el
aprecio que se tiene uno mismo (amor propio, confianza, pericia, suficiencia,
etc.), y el respeto y estimación que se recibe de otras personas
(reconocimiento, aceptación, etc.).
La expresión de aprecio más sana según Maslow es la que se manifiesta
«en el respeto que le merecemos a otros, más que el renombre, la celebridad y
la adulación».
Carl Rogers, máximo exponente de la psicología humanista, expuso
que la raíz de los problemas de muchas personas es que se desprecian y se
consideran seres sin valor e indignos de ser amados; de ahí la importancia que
le concedía a la aceptación incondicional del cliente. En efecto, el concepto de
autoestima se aborda desde entonces en la escuela humanista como un derecho
inalienable de toda persona, sintetizado en el siguiente «axioma»: Todo ser
humano, sin excepción, por el mero hecho de serlo, es digno del respeto
incondicional de los demás y de sí mismo; merece estimarse a sí mismo y que se
le estime.
Todos tenemos una imagen mental de quiénes somos, qué aspecto tenemos,
en qué somos buenos y cuáles son nuestros puntos débiles. Nos formamos esa
imagen a lo largo del tiempo, empezando en nuestra infancia.
El término autoimagen se utiliza para referirse a la imagen mental que
una persona tiene de sí misma. Gran parte de nuestra autoimagen se basa en
nuestras interacciones con otras personas y nuestras experiencias vitales.
Esta imagen mental (nuestra autoimagen) contribuye a nuestra autoestima.
En virtud de este razonamiento, incluso los seres humanos más viles
merecen un trato humano y considerado. Esta actitud, no obstante, no busca
entrar en conflicto con los mecanismos que la sociedad tenga a su
disposición para evitar que unos individuos causen daño a otros (sea del tipo
que sea)”
Los Amigos
La amistad puede surgir entre
hombres y mujeres, novios, esposos, familiares con cualquier clase de vínculo,
personas de distintas edades, religiones, ideologías, culturas, extracción
social, etc. Incluso, una amistad se
puede establecer entre un ser humano y un animal; no por nada el perro es el
mejor amigo del hombre.
Relaciones de amistad pueden
nacer en los más diversos contextos y situaciones: el lugar donde vivimos, el
sitio donde trabajamos, la escuela, la universidad, fiestas, reuniones, el café
que frecuentamos, a través de otros amigos, redes sociales, etc.
Las amistades, no obstante, tienen diferentes grados de compenetración.
Desde los amigos con quienes sentimos relaciones más lejanas, hasta aquellos
con quienes el trato es tan estrecho que los consideramos “mejores amigos”, otorgándole a la amistad un grado de
superioridad sobre las otras.
La amistad no solamente surge con
quienes tenemos más afinidades en cuanto a gustos e intereses, o con quienes
tenemos más parecido, sino que puede aparecer entre personas muy dispares. De
hecho, a veces ese es un factor que fortalece la amistad, pues una buena
amistad complementa y enriquece a la persona, no solo en el intercambio de
ideas, información y sentimientos, sino también en el hecho de compartir los buenos
y malos momentos de la vida.”
lunes, 19 de agosto de 2019
Generosidad
Quien se siente agradecido por todas las oportunidades que la vida le
brinda, o simplemente agradece por el hecho de estar vivo, encuentra que este
agradecimiento que manifiesta le resulta absolutamente insuficiente, que debe
hacer mucho más, es por esta causa que toma sobre sí la responsabilidad de
practicar la generosidad en el servicio específico de procurar extender su
solidaridad a todo aquel necesitado que necesite ayuda.
Filantropía significa humanitarismo o altruismo, es un sentimiento (empatía) que hace que los
individuos ayuden a otras personas de forma desinteresada, es amor
incondicional, es decir, sin intereses, sin fines de lucro y sin requerir nada
a cambio, hacia el ser humano.
Es un término de origen griego, proviene de dos
vocablos, φίλος (philos o filos), que significa amor, amante de, amigo de, y άνθρωπος (anthropos),
que significa hombre, por tanto, filantropía
significa amor a la humanidad o al género humano.
La filantropía es la actitud de ayudar al prójimo, a los otros, el voluntariado o la
acción social, dar caridad, ya sea a través de donaciones o donativos, como
ropa, comida, dinero, etc. para solucionar los problemas de las personas. El
concepto contrario a la filantropía es la misantropía (antipatía).
El concepto de la filantropía está muy extendido
hoy en día, y por error está asociado a las acciones de responsabilidad social
de las empresas (filantropía empresarial). La filantropía está mucho más
relacionada con el Tercer Sector, donde se hace algo por la gente donde el
gobierno no consigue llegar, más que a las empresas que hacen acciones para
contribuir a una sociedad mejor, más equitativa y justa, porque también se
puede interpretar solamente como un medio para hacer marketing.
La
filantropía está más relacionada con ser capaz de dar algo, incluso sólo tiempo
y atención, a otras personas o para causas importantes, proyectos solidarios,
solamente con el objetivo de sentirse bien, y puede ser practicada en las
iglesias, hospitales, escuelas, etc. Por supuesto, es importante que la persona
que va a ayudar tenga las herramientas necesarias para ayudar positivamente a
la otra persona, no basta sólo con buenas intenciones, hace falta una buena
preparación y a veces un buen equipo de personas especialistas para conseguir
ayudar a otros.”
Interesarse
Cuando mostramos nuestro interés estamos
demostrando cuánto nos interesan las personas con las cuales nos relacionamos
en el día a día, una personalísima forma de decirles cuán importantes nos
resultan y , sobre todo, que estamos atentos y dispuestos para hacer todo
aquello se requiera de nuestra parte.
“La palabra interesante es un término que empleamos
regularmente para expresar aquello que interesa, es decir, que por determinada
causa, razón, despierta interés en un individuo o en varios.
El interés implica la puesta total de la atención a
favor de algo o de alguien, o la inclinación del ánimo hacia una cosa o
individuo. La propuesta educativa de la institución que visité hoy me pareció
muy interesante.
Y la otra referencia que presenta la palabra que nos ocupa nos permite la expresión de aquello o aquel que resulta ser importante, encantador, seductor; en el caso de los individuos esa atracción normalmente está dada por las cualidades físicas o espirituales que presenta el individuo, que lo convierten en un personaje sumamente fascinante.
En tanto, cuando una situación, acontecimiento, despiertan un destacado interés y tienen una notable repercusión en un grupo social o en la comunidad en pleno, se suele hablar en términos de evento interesante, de tema interesante, entre otras alternativas.
Cabe destacar, que lo que en definitivas cuentas termina por determinar lo interesante o no que puede resultar alguna cuestión es la comparación con otras cuestiones con las que lo interesante comparte similitudes.
También merece mencionarse que aquello que interesa está en estrecha vinculación con la subjetividad, porque por ejemplo puede suceder que lo que para alguien resulta ser interesante para otro pueda no serlo para nada.
Así, para quien aprecia la música clásica, recibir una invitación para asistir a una función de gala de una reconocida ópera termina siendo un programa súper interesante, en cambio, para quien no gusta para nada de la música clásica, tal programa no implicará una propuesta interesante.”
Y la otra referencia que presenta la palabra que nos ocupa nos permite la expresión de aquello o aquel que resulta ser importante, encantador, seductor; en el caso de los individuos esa atracción normalmente está dada por las cualidades físicas o espirituales que presenta el individuo, que lo convierten en un personaje sumamente fascinante.
En tanto, cuando una situación, acontecimiento, despiertan un destacado interés y tienen una notable repercusión en un grupo social o en la comunidad en pleno, se suele hablar en términos de evento interesante, de tema interesante, entre otras alternativas.
Cabe destacar, que lo que en definitivas cuentas termina por determinar lo interesante o no que puede resultar alguna cuestión es la comparación con otras cuestiones con las que lo interesante comparte similitudes.
También merece mencionarse que aquello que interesa está en estrecha vinculación con la subjetividad, porque por ejemplo puede suceder que lo que para alguien resulta ser interesante para otro pueda no serlo para nada.
Así, para quien aprecia la música clásica, recibir una invitación para asistir a una función de gala de una reconocida ópera termina siendo un programa súper interesante, en cambio, para quien no gusta para nada de la música clásica, tal programa no implicará una propuesta interesante.”
Así las cosas, interesante ¿no?
Recogimiento Y Expresión
Así es como empieza, cual si fuese un ritual donde el recogimiento en
uno mismo va desgranando, uno a uno, todos los sentires que tal como si
estuviésemos ante un imaginario telar, se van entramando las reflexiones que
brotan espontáneas como si surgiesen de un inagotable manantial.
Siento que esta es la forma, posiblemente la única y maravillosa forma,
por la cual surge el sentido de la comunicación, la expresión escrita, la
voluntad de establecer un medio que contenga la vitalidad, propia de la vida
misma, la que superando todas las hipotéticas limitaciones de tiempo y de
distancia nos ubica unos a otros en la dimensión de todo lo que trasciende con
la única finalidad de que nos sintamos unidos y comprendidos, cada uno en su
esfera, como las naves que circundan el vastísimo escenario de la inmensidad.
domingo, 18 de agosto de 2019
Nuestros Dones
Todos hemos oído hablar de lo que comúnmente se
denomina “don de gente” lo que equivale a referirnos a una persona dotada de
una singular personalidad con la que todos quisiéramos compartir de su tiempo y
de esa tan particular forma de enfrentar todas las circunstancias de su diario
vivir.
Ahora bien, todos sabemos, o mejor dicho,
deberíamos saber, de que cada persona es un individuo único e irrepetible, la
realidad nos demuestra que no existen dos personas esencialmente iguales, por
muy parecidas que puedan parecernos, esto que mencionamos equivale a decir,
aunque quizás sin utilizar las mismas palabras, que cada criatura humana viene
a este mundo provista de un “don” algo que le es único y que además, sólo le
pertenece “por derecho natural e inalienable” y que esa pertenencia le es
exclusiva como una parte integral de su personalidad.
Siendo tal como lo mencionamos nos cuesta entender
de que pueda existir alguien que desconozca ese atributo que le es propio e
intransferible y que llegue a pensar de que esa posibilidad “de poseer un don”
sea algo que sólo es admisible en personas que vienen a este mundo dotadas de
tan singulares condiciones.
A muchos de nosotros nos cuesta enterarnos de cuál
es nuestro don, esa actividad que nos hace olvidarnos del tiempo y muchos nos
dejamos llevar por lo que los demás creen que es bueno para nosotros, porque
quizás a ellos les ha funcionado.
Pero no caemos en cuenta que cada uno de nosotros
es único y que venimos al mundo con el “chip” ya instalado solo que debemos
aprender a activarlo, y esa es la parte más difícil para muchos, porque desde
pequeños se nos empieza a decir que es lo que debemos hacer y lo que no, lo que
es bueno y lo que no, aunque no es malo recibir algo de orientación, muchos nos
desconectamos por completo de lo que es nuestra esencia y se nos hace muy
difícil y en muchos casos hasta imposible recuperar nuestro propio camino.
En todo este proceso dejamos de oír a nuestro ser interior, esa vocecita que nos dice lo que nos conviene y lo que no, lo que muchos llamamos intuición o sexto sentido, pues esta sensación que a veces tenemos, por ejemplo: cuando conocemos a una persona interesante que nos atrae, sentimos mariposas en el estómago, esa es nuestra voz interior que nos dice: aprovecha esta persona te conviene. O puede también avisarnos de peligros.
En todo este proceso dejamos de oír a nuestro ser interior, esa vocecita que nos dice lo que nos conviene y lo que no, lo que muchos llamamos intuición o sexto sentido, pues esta sensación que a veces tenemos, por ejemplo: cuando conocemos a una persona interesante que nos atrae, sentimos mariposas en el estómago, esa es nuestra voz interior que nos dice: aprovecha esta persona te conviene. O puede también avisarnos de peligros.
Cuando dejamos de oírla ella también deja de
hablarnos, entonces es como si perdiéramos el timón de nuestro barco y no
sabemos a donde debemos ir, quedamos a la deriva y no sabemos qué hacer.”
Es hora de comenzar a reconocernos a nosotros
mismos, dejar los temores de lado y observarnos en la perspectiva correcta
aquella que nos muestra tal cual somos y adoptemos un comportamiento acorde con
la dignidad que es propia a todos los de nuestra especie.
Lo Que Miramos
“¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima?
¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu
vida?...
¿Tus padres?... ¿Tu pareja?... ¿Tus hermanos?... ¿Un antiguo amor?...
¿Tu suegra?... ¿Tu jefe?...
Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente
sea lo más fácil. De hecho sólo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a
todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado
mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta
el día de hoy no entiendes.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla
de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o
te quita la paz. Nadie tiene la capacidad, a menos que tú le permitas, le abras
la puerta y le entregues el control de tu vida.
Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero
no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos
que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor
lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios
o decisiones.
Cada día estoy más convencido de que las personas sufren no por lo que
le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle
respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó?
¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué
hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? y muchas otras que
por razones de espacio voy a omitir.
No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos,
pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle
dado el control a alguien ajeno a nosotros.” mundodefotografias.blogspot.com
De la misma manera de que no hay dos personas iguales - sin duda algunos
dirán que menos mal- todo parece indicar que tampoco “vemos lo mismo” esto se
evidencia al comparar nuestras reacciones ante situaciones que suelen
presentarse bastante a menudo en la complejidad de nuestra cada vez más
intempestiva convivencia.
Mecanismos De Defensa
En la teoría psicoanalítica freudiana, los
mecanismos de defensa son estrategias psicológicas inconscientes puestas
en juego por diversas entidades para hacer frente a la realidad y mantener la
autoimagen. Las personas sanas normalmente utilizan diferentes defensas a lo
largo de la vida.”
En ese intercambio en los que compartimos a menudo
es muy probable en que digamos algo “que se nos escape” algo “que
no quisimos o no debimos decir” situación por la cual recibamos como respuesta
“un retruque” algo fuerte u ofensivo que por su agresividad nos pueda “golpear
en un punto muy sensible” con la contundencia de “un directo a la mandíbula o a
la boca de nuestro estómago” en otras palabras, alguien con la habilidad como
para causar un daño que haga “tambalear” nuestra autoestima.
Es en casos como los descritos en que suelen
aflorar tal como si fuesen “anticuerpos” los mencionados “mecanismos de
defensa”
“Los mecanismos de defensa son aquellos mecanismos,
principalmente inconscientes, que los individuos emplean para defenderse de
emociones o pensamientos que producirían ansiedad, sentimientos depresivos o
una herida en la auto-estima si llegasen a la consciencia.”
Ahora bien, como decimos una cosa también deberemos
considerar que estos mecanismos de defensa los cuales acuden como anticuerpos
con la intención de proteger nuestra autoestima no deben confundirse como si
tales mecanismos pudiesen sustituir a nuestra facultad de utilizar los
valores propios de toda criatura humana que se precie, me refiero a la
autocrítica y al pedido de excusas cuando lo que hacemos, aunque, repito, no
haya sido nuestra intención de causar un agravio u ofensa, nos indiquen cual es
la forma correcta de proceder.
Nosotros
"La
criatura humana se muestra triste e insegura al perder la dirección de sí
misma...se siente extraviada, buscando su libertad y realización en la
dirección equivocada... sin un ideal propio y genuino y sin voluntad de soltar
la dependencia adquirida de ser guiado por unos y por otros...una acción
imprescindible para poder reencontrarse con esos valores y potenciales internos
que dan sentido a la existencia física.
Las
propuestas constantes que emanan a su alrededor le deslumbran, le mantiene en
un encantamiento anestesiante, que anula el libre albedrío y la autenticidad
del Ser...interfiriendo y desviando la atención del camino hacia su propio
reencuentro...
La criatura
Humana camina desalentada y sin rumbo, hacia ningún lugar, solitaria o en
grupos con expresiones faciales que traducen las batallas internas que son trabadas
en los paisajes del miedo, la incomprensión y la desesperanza.
Algún día
la criatura Humana, será consciente de que por mucho tiempo "ella misma ha
sido su mayor enemigo", al haber consentido y seguir consintiendo poner en
manos de otros su salud, vida y destino....solo entonces vislumbrará con
claridad el camino hacia su libertad, siendo su íntima Sabiduría,.... su gran
Guía...” Publicado por Montserrat V.Etiquetas: Crisol-life, Humano, La
Criatura Humana, Serena Tu Mente
Se han formulado y seguramente continuaremos intentando formular
inúmeras conjeturas en la búsqueda de nuestra razón de ser, en lo que
aparentemente todos nos hemos puesto de acuerdo en que somos seres humanos,
únicos e irrepetibles, ésta razón de ser, la consciencia de nuestra
transcendencia nos ubica en la genética propia de los dioses, nada es igual, ni
siquiera comparable, esta singular situación nos hace partícipes de la gloria y
de la angustia de no contar con todas las respuestas que avalen nuestro origen.
Cuerpo Y Espíritu
“Para
entender lo que es espíritu debemos superar la comprensión clásica y la moderna
y valorizar la contemporánea. La clásica dice: el espíritu es un principio
sustancial, al lado de otro principio material, el cuerpo. Espíritu sería la parte
inmortal, inteligente, con capacidad de trascendencia.
Convive un determinado tiempo con la
otra parte, mortal, opaca y pesada. La muerte separa una parte de la otra, con
destinos diferentes: el espíritu para el más allá, la eternidad, y el cuerpo para
el más acá, el polvo cósmico.
Esta visión es dualista y no explica
la experiencia de unidad que vivimos. Somos un todo complejo y no la suma de
partes.
La concepción moderna dice: el
espíritu no es una sustancia, sino el modo de ser propio del ser humano, cuya
esencia es la libertad. Seguramente somos seres de libertad porque plasmamos la
vida y el mundo, pero el espíritu no es exclusivo del ser humano ni puede ser
desconectado del proceso evolutivo. Pertenece al cuadro cosmológico. Es la
expresión más alta de la vida, sustentada a su vez por el resto del universo.
La concepción contemporánea, fruto de
la nueva cosmología, dice: el espíritu posee la misma antigüedad que el
universo. Antes de estar en nosotros está en el cosmos. Espíritu es la capacidad
de inter-relación que todas las cosas guardan entre sí. Forma urdimbres
relacionales cada vez más complejas, generando unidades siempre más altas.
Cuando los dos primeros top quarks comenzaron a relacionarse y a formar un
campo relacional, allí estaba naciendo el espíritu.
El universo está lleno de espíritu
porque es reactivo, panrelacional y auto-organizativo. En cierto grado, todos
los seres participan del espíritu. La diferencia entre el espíritu de la
montaña y el del ser humano no es de principio sino de grado. El principio
funciona en ambos, pero de forma diferente.
La singularidad del espíritu humano es
ser reflexivo y autoconsciente. Por el espíritu nos sentimos insertados en el
Todo a partir de una parte que es el cuerpo animado y, por eso, portador de la
mente. En el nivel reflejo, espíritu significa subjetividad que se abre al
otro, se comunica y así se autotrasciende, gestando una comunión abierta, hasta
con la suprema Alteridad. Definiendo: vida consciente, abierta al Todo, libre,
creativa, marcada por la amorosidad y el cuidado, eso es concretamente el
espíritu humano.
Si espíritu es relación y vida, su
opuesto no es materia y cuerpo, sino muerte y ausencia de relación. Pertenece
también al espíritu el deseo de encapsularse y rechazar la comunicación con el
otro. Pero nunca lo consigue totalmente porque vivir es forzosamente con-vivir.
Aun negándose, no puede dejar de estar conectado y de conectarse.
Esta comprensión nos hace conscientes
del vínculo que liga y religa todas las cosas. Todo está envuelto en el inmenso
proceso complejísimo de la evolución, atravesado en todas las etapas por el
espíritu que emerge, cada vez, bajo formas diferentes, inconsciente en unas y
consciente en otras.
En esta acepción, espiritualidad es
toda actitud y actividad que favorece la relación, la vida, la comunión, la
subjetividad y la trascendencia rumbo a horizontes cada vez más abiertos.
Al final, espiritualidad no es pensar
en Dios sino sentir a Dios como el Vínculo que pasa a través de todos los
seres, interconectándolos y constituyéndonos, a nosotros y al cosmos.”
¿Qué es el espíritu?
Generar Confianza
Así como nosotros esperamos ser comprendidos y
aceptados en cada una de nuestras expresiones es comprensible que lo mismo
suceda con quienes reciban nuestras posturas, de este
intercambio de opiniones es que se estrechan los vínculos de un preacuerdo que
seguramente culminará con en una toma de decisiones que tendrá como
consecuencia previsible un marcado avance en nuestras conquistas sociales.
“Creer que algo es de tal manera o que alguien se
comportará de tal o cual modo.- La confianza es una cualidad de los seres vivos
que supone creer y tener seguridad de que una situación es de determinada
manera, o que una persona actuará de determinada forma. La confianza supone
seguridad en uno mismo como en otros ya que implica la creencia de que ciertos
resultados o consecuencias serán alcanzados en determinadas situaciones. La
confianza se relaciona entonces con un sentimiento que pone sus miras en una
acción futura que todavía no ha sucedido y sobre la cual no se tiene una certeza
empírica.
Generalmente, tendemos a confiar en aquello o aquellos que nos demuestran bondad, aptitudes y lealtad y por ende no confiaremos para nada en algo o alguien que no se muestren de esta manera y aún más nos generen dudas por considerarlos engañosos o tramposos en algún sentido.
Mientras tanto, esta creencia que desarrollamos se encuentra basada normalmente en presunciones que generan acontecimientos previos, es decir, en hechos que sucedieron previamente y en los cuales esa persona por ejemplo tuvo un desempeño correcto y positivo y entonces se supone que lo seguirá siendo en el futuro.”
Generalmente, tendemos a confiar en aquello o aquellos que nos demuestran bondad, aptitudes y lealtad y por ende no confiaremos para nada en algo o alguien que no se muestren de esta manera y aún más nos generen dudas por considerarlos engañosos o tramposos en algún sentido.
Mientras tanto, esta creencia que desarrollamos se encuentra basada normalmente en presunciones que generan acontecimientos previos, es decir, en hechos que sucedieron previamente y en los cuales esa persona por ejemplo tuvo un desempeño correcto y positivo y entonces se supone que lo seguirá siendo en el futuro.”
Así es como se afianzan las relaciones humanas, las
que se construyen teniendo como base fundamental la sinceridad, honestidad y
confianza en el proceder de todos y cada uno.
Impronta
Heredamos en nuestra conciencia colectiva una serie de maquinaciones
tendientes a someter nuestras probables reacciones primarias que nuestra
condición de “criaturas humanas” provistas de raciocinio, libertad de elección
y expresión, propias de nuestra herencia “pre natal” o mejor dicho, nuestra
herencia “pre terrenal”.
Recordemos que “venimos al mundo terrestre” sin saber cómo y que nos
encontramos en un medio totalmente ajeno a nuestras expectativas que no
corresponde con lo prescrito en nuestra herencia, no es lo mismo considerarse
parte de “el reino de los cielos” que vivir en un mundo de humanos cuyas normas
nos restringen con brutal rigidez toda aspiración a lograr una convivencia
plena en libertad de conciencia y de elección.
Nuestra impronta se resiste contra todo intento de sometimiento, viniere
de donde viniere, evidentemente el recurso de “tratar de imponer lo divino” por
medios diabólicos y terrenales nunca han cuajado con nuestro “libre albedrío”
por mayores que fuesen los “inevitables castigos “la obediencia y el sacrificio
exigido no condicen con nuestra impronta de percibir una humanidad más acorde
con los valores que han motivado nuestra divina creación.
“Como dijo Einstein: "No podemos resolver un problema con la misma
mentalidad con la que lo hemos creado”.
Actualmente hay 250 guerras ocurriendo alrededor del planeta; estamos
produciendo niveles de contaminación medioambiental que ponen en peligro
nuestra vida; nos rigen sistemas políticos que no funcionan; mantenemos
economías que no nos pueden sostener; potenciamos estrategias sociales que no
nos tienen en cuenta.
Ésta muy claro que es hora de cambiar. Si realmente llegamos a entender
cómo hemos creado este desastre, tenemos una oportunidad de remediarlo.
Las revoluciones sociales y las acciones políticas no funcionan porque están diseñadas por personas influidas por su trauma natal y guiadas para cubrir nuestro dolor inconsciente colectivo y nuestro miedo a vivir (sólo es necesario pensar en las acciones de nuestros gobiernos...).
Es imposible obtener un profundo sentido de bienestar si se carece de un
punto de referencia al respecto. Es fundamental, como primer paso, crear un
punto de referencia dentro de nosotros mismos, para después buscar soluciones a
nuestros dilemas, basándonos de este modo en cimientos sólidos en lugar de en
reacciones desesperadas.
No podemos tener éxito como especie hasta que hayamos creado una nueva
generación que no haya sido dañada en el útero por el alto nivel de hormonas de
estrés en la sangre de la madre.
Algo que digo a menudo: "Es más fácil crear nuevas personas buenas
que arreglar a las viejas".
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