martes, 19 de diciembre de 2017

El Valor Que Valoramos



La importancia de valorarnos a nosotros mismos
Cada uno de nosotros somos como una joya valiosa, pero muchos no sabemos darnos el valor de sí mismos. Si no nos valoramos no es porque los demás no nos valoren, sino porque nosotros mismos no nos valoramos lo suficiente. El valor de cada uno de nosotros no depende de los demás, depende de cada uno de nosotros.
Algunas veces no nos percatamos de lo que valemos por la ignorancia de si mismo y actuamos sólo por buscar la aprobación de los demás y finalmente terminamos sintiéndonos frustrados y vacíos. Por eso es importante que para valorarnos tenemos que darnos confianza y creer en nosotros mismos, y esto es parte de lo que llamamos autoestima, entonces…
¿Qué es la autoestima?
La autoestima es un sentimiento valorativo que nos damos a nosotros mismos. Es decir el valor que le damos de quienes somos como parte de nuestra personalidad.
Nuestra autoestima, está relacionada muchas veces con fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciará nuestra capacidad para desarrollar nuestras habilidades y aumentará el nivel de nuestra seguridad personal, mientras que si tenemos una autoestima baja nos enfocaremos hacia la derrota y el fracaso.
¿Por qué el valorarnos es importante?
El valor que nos damos nosotros mismos es importante porque es la manera como nos percibimos, consideramos, estimamos, respetamos y queremos. Es valor de si mimos es algo que construimos y reconstruimos por dentro. Una persona que no se valora es una persona que no tiene confianza en sí misma, ni en sus propias posibilidades.
¿Cuál es rol de la familia en la autoestima?
La persona, va creciendo y formando el valor de sí mismo dentro del ambiente familiar, que es el principal factor que influye en la formación de la autoestima. Así mismo el valor de uno mismo se forma también de lo que piensa uno mismo y de lo que uno cree que los demás piensan de uno.
¿Qué pasa cuando no nos valoramos a si mismo?
Cuando una persona no se valora lo suficiente así mismo es más vulnerable a tener padecimientos psicológicos, como depresión, timidez, vergüenza, temores, o trastornos psicosomáticos, y es más probable que tenga ciertas dificultades consigo mismo y con los demás, como conflictos de pareja, problemas en el trabajo, disminución de la energía y de la capacidad creativa, dificultad para entablar relaciones interpersonales, dificultades con los hijos, entre otros.
¿Cuáles son las características que indican autoestima Baja?
– Autocrítica dura y excesiva que nos mantiene en un estado de insatisfacción consigo mismo.
– Hipersensibilidad a la crítica, por la que nos sentimos exageradamente atacados.
– Culpamos de nuestros fracasos a los demás o a la situación
– Cultivamos resentimientos tercos contra nuestros críticos.
– Indecisión por miedo exagerado a equivocarnos.
– Decimos sí cuando queremos decir no, por miedo a desagradar y a perder la buena opinión de las otras personas.
– Supercrítico con todo lo que hacemos, todo nos disgusta, todo nos decepciona y nada nos satisface.
– Todo lo vemos negativo: la vida, el futuro y, sobre todo, uno sí mismo.
¿Cuáles con las Características de la autoestima positiva?
– Creemos firmemente en nuestros valores y principios, y estamos dispuestos a defenderlos. Pero también estamos dispuesto a modificar esos valores y principios si nuevas experiencias indican que estábamos equivocados.
– Confiamos en nuestro propio juicio, sin sentirnos culpables cuando a otros le parece mal lo que hayamos hecho.
– No empleamos demasiado tiempo preocupándonos por lo que haya ocurrido en el pasado, ni por lo que pueda ocurrir en el futuro.
– Confiamos en nuestra capacidad para resolver nuestros propios problemas.
– Damos por supuesto que somos una persona interesante y valiosa para otros.
– No nos dejamos manipular por los demás.
– Somos capaces de disfrutar diversas actividades como trabajar, jugar, descansar, caminar, estar con amigos, etc.


Aprender a construir una versión alternativa de nosotros mismos, que nos conecte con nuestros valores más positivos y fortalezca la autoestima y el pensamiento positivo. Nuestra posibilidad de éxito en el trabajo y relaciones en general, depende del reconocimiento que hagamos sobre nuestros valores y la mejora de nuestras creencias.

lunes, 18 de diciembre de 2017

No Pretendas Que Él Te Pague


Conocernos es uno de los mejores regalos que podemos dar a nosotros mismos, si sabemos “de que pie rengueamos” es más fácil corregir actitudes hacia el dinero que nos impiden concretar nuestras metas. Para conocer tu personalidad deudora piensa un momento y recuerda qué es lo que te dices a ti mismo cada vez que estás a punto de pedir dinero prestado o firmar ese Voucher de la tarjeta de crédito:

 “Me lo merezco”, “Hace mucho que no me doy un gusto”, “¿Por qué no?”

Deudor Cíclico: Este deudor vive dentro de la ruleta Debo-Pago-Debo. Acumula deudas por encima de su capacidad de pago y sufre lo indecible para pagarlas. Curiosamente no asume responsabilidad por el pasado ya que todo es circunstancial o mala suerte y no ocasionado por sus malos hábitos de consumo y uso del crédito. Busca compensación por los tiempos de “vacas flacas” y no tiene planes concretos para el futuro, vive el hoy pero no es consciente de que las decisiones de hoy van a cimentar el futuro. Este deudor necesita tocar piso y aprender de su propia experiencia para poder establecer metas de vida y no de consumo. Aprender que la felicidad no está basada en el tener y utilizar su capacidad de generar cantidades que solventan su deuda para construir la base de sueños de vida. 

 “Si no es así, no hay de otra”, “Soy pobre y solo así lo puedo conseguir”, “Así compramos los pobres”

Deudor Eterno: Bajo la premisa de “soy pobre” vende su vida a meses sin intereses. Aunque alega ser pobre y no tener capacidad de ahorro busca replicar patrones de consumo de un nivel socioeconómico mayor. Es decir, no puede ahorrar pero sí comprar gadgets, ropa y autos pagando por ellos una cantidad mayor a la que una persona con liquidez (rica) pagaría. Este deudor necesita un cambio de mentalidad, en realidad sí tiene la capacidad de ahorro pues paga “abonos” todos los meses. Si cambia el hábito de generar ganancias para los demás para generar ganancias para sí mismo podría dejar de considerarse “pobre”.

“Debo no niego, pago no tengo”, “Qué X o Y me preste, al fin que tiene con que”

Deudor Insolvente: Es el que pide prestado sin la intención de pagar. Como no está dispuesto a cumplir con su palabra o a lo mejor la empeño sin entender cuál era el compromiso de pago que estaba aceptando no se preocupa por cumplirla. Es común escucharle quejarse de la avaricia de los prestamistas desligándose de las consecuencias “a ver cómo le hacen”, “yo no puedo pagar”, “debo no niego”, etc. Este deudor poco a poco va quemando sus opciones crediticias. En el largo plazo quizá aprenda a ahorrar pero es poco probable que logre concretar metas de largo plazo.

 “¿Me conviene pagarlo así?”, “¿Cuánto es el costo total?”, “¿Existe otra mejor opción para comprarlo?”
Deudor Utilitario: Es quien utiliza el crédito para concretar proyectos. Analiza diferentes opciones y no firma nada hasta tener la seguridad de entender y aceptas las condiciones. Es consciente de que su historial crediticio es importante para poder aspirar a créditos mayores que, claro está, no solicitará sin tener la certeza de cumplir con el pago total. En caso de eventualidades está dispuesto a sacrificar algunos rubros de su presupuesto para continuar o acelerar el pago de sus deudas. Este tipo de personalidad tiene mayores posibilidades de construir un patrimonio pues sabe que el crédito bien utilizado es una herramienta para crecer negocios y sueños personales.


Los cambios internos son los procesos que dan la mayor satisfacción a quien los genera. Cambiar nuestra forma de relacionarnos con el dinero logrando estados de tranquilidad nos permite alcanzar objetivos para los cuales los pesos y centavos son una herramienta y no un fin en si mismos. Una nueva vida está en la frontera de nuestra zona de confort. Atrévete a sentirte un poco incómodo y contesta la pregunta: ¿Y tú, qué tipo de deudor eres?, ¿Conoces algún otro tipo de personalidad deudora?

El Sostén De La Dignidad


“En términos de tu autoestima, debes saber, desde lo más profundo, que eres digno.”

La Llave Menor de Salomón (*)
Lemegeton Clavicula Salomonis es un grimorio de los siglos XVI o XVII – de autor desconocido – en el que se habla de la naturaleza del mundo espiritual, lo seres que lo habitan y los métodos para acceder al conocimiento allí oculto.

El libro parece haber sido realizado como una compilación de fuentes y conocimientos de cuya procedencia no estamos del todo conscientes, y consta de 5 partes diferentes, cada una dedicada a un asunto distinto: se sabe que muchos de los elementos que lo componen ya existían en el siglo XIV, y de acuerdo con el documento habría sido originalmente escrito por el mismo Salomón.

Salomón nos habla de la autoestima, del amor a uno mismo, de la dignidad y el merecimiento en el capítulo 10 del libro Solomon Habla sobre Reconectar tu Vida. Y también de la envergadura del proceso que se avecina.

Eric fue el que inició este camino, el que abrió la primera puerta, y el que más experiencia tiene para comprender y transmitir de qué trata todo esto, pero no es solo él. Somos parte integral de un gran paso que ya estamos dando. Lo sentimos en el corazón, en la esencia.

Hay una llamada que no viene de fuera, sino de lo más profundo de nuestro Ser. Y es importante saber que eres digno/a, que dar lo mejor de ti mismo/a a los demás parte de reconocerte y amarte.

Reconocer y amar también la importante labor que estás realizando y que no estás en ella por casualidad, sino porque este es tu momento y el sitio donde tienes la oportunidad de desplegar la grandeza que ya está en ti, que no has de buscar, solo reconocer y observar.

No hay nada que tengas que conseguir. Ya eres todo lo que se necesita.
No hay técnicas, porque no es necesario añadir nada.

Y no hay herramientas que añadir, porque siempre ha sido sencillo.
Debes saber que eres digno/a.


Sembrar Y Cultivar



¿Existe una máxima que debería ser la base de las acciones que uno toma a lo largo de su vida?
Seguramente es la máxima de la compasión: no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti.
Confucio
Prepáralo, pero hazlo adecuadamente. Escúchate y escucha a tu entorno. Tampoco busques imposibles ni venganzas, ya que eso solo atrae al fracaso y a la frustración.
Cada uno recoge lo que siembra. Si siembras trabajo, recogerás éxitos. Si siembras amor, recogerás felicidad. Si siembras vientos, recogerás tempestades. En definitiva, que si quieres que algo ocurra, predisponlo todo para que suceda.

La ley de la cosecha
La ley de la cosecha es cosechar más de lo que se siembra. Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.
James Allen

Todo lo que se siembra se cosecha en mayor cantidad. Nuestras semillas se hacen más voluminosas en su transformación y se convierten en algo diferente; es decir, crecen y se desarrollan.

Obviamente, no se recoge el mismo día en que se siembra, pero tú eres el responsable de lo que haces antes y después de la siembra. Este proceso requiere de tiempo.

Eres libre de hacer o no hacer, de pensar o no pensar, de actuar o no actuar, de decir o no decir, etc. No le eches la culpa a los demás de lo que te sucede. Eres libre de tus actos, pero no de sus consecuencias.

Si no te gusta lo que cosechas, analiza y cambia lo que siembras. No te canses de hacer el bien, ni dejes de trabajar cuando todo se complica. No crecemos cuando las cosas se vuelven fáciles, sino que lo hacemos cuando aumentan los desafíos
.
Mira bien lo que siembras
Construimos nuestra vida lentamente y, sin darnos apenas cuenta, estamos caminando por senderos que hemos ido forjando. Conocemos como la palma de nuestra mano el valor del esfuerzo, del sacrificio y de la voluntad.

Sabemos que es el camino del éxito pero, sin embargo, lo descuidamos con facilidad.

Cosechar éxitos no siempre es dulce. El proceso hasta el éxito puede ser amargo, pues requiere de gran cantidad de sacrificio y de autocontrol. Sin embargo, cuando comenzamos a cambiar, a hacer cosas diferentes, comenzamos a alcanzar logros.

Lo mismo ocurre con la obtención de la felicidad. Hace falta plantar sonrisas y actos de bondad en semillas, tratarnos y tratar a los demás con buena voluntad. Actuar de la manera contraria solo atrae sentimientos destructivos.

Todo lo que se siembra se cosecha en mayor cantidad. Nuestras semillas se hacen más voluminosas en su transformación y se convierten en algo diferente; es decir, crecen y se desarrollan.

Obviamente, no se recoge el mismo día en que se siembra, pero tú eres el responsable de lo que haces antes y después de la siembra. Este proceso requiere de tiempo.


Eres libre de hacer o no hacer, de pensar o no pensar, de actuar o no actuar, de decir o no decir, etc. No le eches la culpa a los demás de lo que te sucede. Eres libre de tus actos, pero no de sus consecuencias.

domingo, 17 de diciembre de 2017

La Ofrenda De Ti Mismo


En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.» 

Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. 
Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Jesús estaba un día en el templo, cuando "vio que la gente echaba su ofrenda en el tesoro" y Él se fijó en una pobre viuda que echaba tan solo dos reales y.... sus ojos se llenaron de alegría y seguro que también de lágrimas y dijo a sus discípulos: “en verdad os digo que esta viuda ha echado más que nadie. Porque todos los demás han echado de lo que le sobra, pero esta mujer ha echado lo que necesita para vivir". 

Jesús desprecia las apariencias y especialmente las piadosas. Y entonces llega esta pobre viuda, sin apoyos materiales ni afectivos, y echa en el "tesoro" del templo sus dos monedas que bien pueden significar toda su vida: alma y cuerpo. Y puesto que era todo lo que tenía, ofreció más que nadie. 
Jesús se alegra enormemente al ver a esta viuda que se acerca y deposita, sin hacer ruido, porque era muy pequeña, su diminuta ofrenda. 

Esta viuda es el símbolo de una vida total y únicamente entregada hacia la búsqueda de Dios. Dios no desea nuestro dinero, bienes, títulos y prestigio, Dios desea lo más profundo de nosotros, desea el don de nosotros mismos. Dios no quiere tus cosas, te quiere a ti.

Quiere que tú seas don para Dios y para los demás. 

Esta mujer, con el ejemplo humilde de su vida, conmovió el corazón de Cristo, fuente de la gracias, profundamente.

¿Tu fe te hace ser don para los demás o tu fe depende de "tus excedentes", de tus méritos?

¡Paz y Bienestar!


La Mente No Envejece


Es normal que las personas de edad avanzada se tornen más lentas en sus movimientos y estén más tiempo inactivas.

Desde el punto de vista de la mente, también con la edad declina la agilidad mental y la memoria y cuesta prestar atención. Sin embargo esta condición no confirma un mal pronóstico sino que es producto del desgaste normal debido al paso de los años, que hoy en día se puede revertir.

El cerebro tiene la capacidad de mantenerse joven si se realiza una actividad mental adecuada toda la vida, porque el ejercicio de la mente ayuda a fortalecer las conexiones y neuronales.

La lectura es accesible a todos y es sumamente útil para mantener el cerebro en funcionamiento y cualquier trabajo o hobby que exija creatividad e imaginación puede resultar conveniente para las personas mayores si disfrutan haciéndolo.

El aislamiento es el peor enemigo que atenta contra el funcionamiento normal del cerebro y que participa como factor principal de su deterioro; ya que los vínculos afectivos ayudan a conectarse con la vida y mejoran la actividad cerebral.

La motivación para vivir en edades avanzadas es muy importante porque mantienen tanto la agilidad del cuerpo como la de la mente.

El cerebro posee mecanismos para recuperar sus funciones y resolver sus problemas cuando se producen lesiones en su estructura, creando nuevas conexiones entre las neuronas.

Según estudios realizados en la Universidad de Columbia, en 2001, y recientes en la Universidad de Barcelona, se produce un menor deterioro neuronal en personas con mayor desarrollo intelectual y nivel de educación.

Hay que exigirle a la mente, estimularla, planteándole nuevos desafíos, atreverse a implementar estrategias de vida diferentes, y tratar de evitar la rutina y el sedentarismo.

Las personas mayores suelen perder el entusiasmo y la curiosidad. Dejan de moverse con el cuerpo porque disfrutan del silencio y la vida cómoda, se aferran a lo conocido, les cuesta aceptar nuevas ideas y adaptarse a los cambios y tienden a abandonar intereses y relaciones.

La buena alimentación y el control de la salud también son factores que inciden en el buen funcionamiento del cerebro.

Según los estudios realizados por neurocientíficos, las neuronas que no se utilizan dejan de conectarse y de actuar, porque después de los veinte años las elecciones de los individuos hace que se parcialicen sus intereses y se centren en las funciones específicas que determinan su vocación y se abandonen otras áreas.

El cerebro es como el disco rígido de una computadora porque guarda en un archivo sus experiencias.

Si permanece activo se fortalecen estos recuerdos, en cambio si no está sometido a exigencias o nuevos desafíos se van debilitando las conexiones nerviosas, perdiendo el registro de esas experiencias y aprendizajes y deteriorando el funcionamiento intelectual.

Los científicos están de acuerdo en afirmar que es posible activar las conexiones neuronales e inclusive que el cerebro pueda generar nuevas, y denominan neuroplasticidad a la capacidad de aumentar la reserva de conocimientos y mejorar el rendimiento del intelecto mediante la estimulación mental.

El deterioro mental también se relaciona con el modo de elaborar las pérdidas, con el carácter que tiene cada uno, con la capacidad de elaborar proyectos y de poder atribuirle significado y valor a la vida.

Fuente: Diario La Nación, agosto/09, Sección Empleos, notas de Griselda Russo, Jorge Campos y Javier Blanco Toledo.


Diversidad: Tendiendo Puentes


La inclusión hay que vivirla”. Así de contundente se mostró la profesora Araceli Arellano, 
investigadora principal del proyecto  La transición a la vida adulta de jóvenes de la comunidad gitana en Navarra, en  la presentación de la Jornada sobre inclusión educativa de la comunidad gitana, celebrada en la Universidad de Navarra.

En ese mismo sentido se pronunció la profesora del I.E.S Río Arga (en Peralta), María Carmen de Carlos, quien aseguró que no se puede afrontar una realidad si se desconoce “Si como docentes vamos a enseñar, necesitamos conocer la realidad. ¿Cómo vamos a afrontar al alumnado gitano si ni siquiera conocemos cuántos hay en nuestro sistema educativo?”. La docente, que formó parte de una mesa redonda con Javier Arza, miembro del departamento de trabajo social de la UPNA; Ricardo Hernández, miembro de Gaz Kaló y que estuvo moderada por la profesora Mª Ángeles Sotés, lanzó varias preguntas sobre prejuicios y quiso compartir su testimonio como docente implicada en un proyecto de inclusión entre alumnos gitanos y ‘payos’.  Dicho proyecto comenzó hace 4 años y fomenta el apoyo escolar entre iguales: de alumnas gitanas, y payas, a alumnas gitanas. Gracias a esta iniciativa, un buen grupo de alumnas han completado con éxito la educación secundaria, obteniendo el título obligatorio, meta que hace unos años parecía muy alejada de su realidad.
Por su parte, Javier Arza hizo una descripción de la situación en la que se encuentra la comunidad gitana, repasando su historia, y apuntó algunas de las líneas de intervención establecidas para mejorarla. Aquí hizo un énfasis sobre el porcentaje de alumnos que acceden a estudios de Educación Secundaria y  Enseñanza Superior así como índices de éxito.  Se refirió, además, a algunas barreras presentes aún en el sistema educativo que dificultan el logro de la inclusión de alumnos gitanos.  Por otro lado, Arza también comentó algunas fortalezas del pueblo gitano, concretamente enfatizó el papel de la familia “como espacio de cuidado, aprendizaje y socialización”. 
“Llegar al colegio me hizo conocedor de otra realidad”
Ricardo Hernández, por su parte, coordinador de la Federación Gaz Kaló, se dirigió en el cierre de la mesa redonda a los alumnos y quiso compartir con ellos parte de su historia: “Yo fui de los primeros gitanos en sacarme el graduado escolar. Cuando llegué al colegio, fue la primera vez que sentí que era diferente. Tenía como referencia la memoria histórica que me había transmitido mi familia, llegar al colegio me hizo conocedor de otra realidad”.

Hernández quiso aprovechar la ocasión para hacer un llamamiento a los futuros docentes: “Tenéis que ser muy curiosos, espero que en esta jornada os hayamos despertado la curiosidad sobre la comunidad gitana, y esperamos que entre todos podamos cambiar esta situación de discriminación”.
La jornada concluyó con un taller en el que alumnos de la Facultad de Educación y Psicología, y jóvenes gitanos de Gaz Kaló (la mayoría de ellos, cursando educación secundaria) divididos por grupos, reflexionaron sobre prejuicios, conductas discriminatorias presentes aún en la sociedad y propuestas de solución que se podrían llevar a cabo desde el ámbito educativo.


Tu Luz Interior


“El sol en tu interior: Llevamos dentro esa luz que nos mantiene vivos, que renueva nuestro espíritu y disminuye toda oscuridad que muchas veces intenta introducirse”

El sol en tu interior es esa llama que te impulsa a seguir.
Quizás no siempre la percibas. En muchas ocasiones nos encontramos “como apagados”, sin fuerzas, quizás debido a situaciones desalentadoras que nos tocan vivir.

Son esos los momentos en que pareciera querer entrometerse la oscuridad y pretender opacarnos, apagar nuestra luz interior.

Entonces el desánimo actúa y le permite dar unos pasos hacia adentro. Mientras nosotros, nos encontramos con tan poco aliento, abrumados por los problemas que no advertimos como lentamente la oscuridad va filtrándose en el alma.

Aún así, no tiene el poder de apagar totalmente el sol que vive dentro de ti, de mi, de cada ser que habita este mundo.

Tal vez haya sombras muchas veces, que te impidan pensar con claridad cuando enfrentas desafíos importantes.

No importa cuánto intente inmiscuirse la oscuridad intentando apagar tu sol. Ya que su llama nunca se extinguirá, solo depende de ti que la hagas brillar siempre.

Es esa luz la que luchará por ti y combatirá toda fuerza extraña que desee usurpar su territorio, desalentarte y hasta vendar tus ojos. Impondrá que solo veas oscuridad y no adviertas cuantas y radiantes bendiciones  se hallan rodeándote cada día.

Recuerda que aun en medio de las tinieblas, hay pequeños milagros, bellas personas, inolvidables momentos. Hay corazones sosteniéndote y consolando tu ser para que no bajes los brazos. Son quienes te ayudan a que tu sol interior continúe encendido.

Como cuando el cielo se ennegrece y los rayos amenazantes se presentan, indicando una gran tormenta, aterrándonos y haciéndonos dudar si lo soportaremos o no.

Sin embargo, como siempre ocurre, las oscuras nubes comienzan a disiparse poco a poco y el sol vuelve a brillar. Ese sol que nunca se apagó, solo que los nubarrones lo ocultaron.

Así es como sucede en tu interior. Cuando creas que las tormentas de la vida te intimiden  y parezca que tus fuerzas no serán suficientes para abatirlas, no olvides que aún permanece encendido el sol que llevas dentro.

Todo pasa! Aférrate a ella.
Déjala brillar. Enfrenta con Fe y constancia la lograbez que los problemas te acarreen. No serán más que nubes pasajeras…
Busca dentro de ti, a e
se sol radiante que siempre tratará de guiarte e iluminar tu sendero. Siempre te incentivará a “ver el lado bueno de la vida”, reconocer las bendiciones que no siempre  distinguimos en medio de la tempestad, pero que están presentes.


Sigue tu sol, vayas donde vayas, enfrentes lo que enfrentes!

sábado, 16 de diciembre de 2017

El Valor Que Agregamos


Evidentemente todos estamos interesados en agregar valor. Pero la unanimidad acaba aquí, pues hay una gran diversidad de puntos de vista sobre el significado de “valor”. Creo que un primer paso para establecer una definición razonable es responder “¿valor para qué?”, es decir, ¿para qué finalidad queremos agregar valor? Aunque la respuesta obvia sea “para satisfacer al cliente”, aun así no parece haber un consenso general sobre quien sea el “cliente” o sobre cómo debemos “agregar valor para el cliente”
Por increíble que parezca, hay muchos que creen y predican que debemos agregar valor “para el producto” (!). Y hasta son usados indicadores de desempeño para esto, tales como “tasa de utilización del activo” y “rentabilidad de inventario”. Lo que lleva a que mucha gente “empuje” producto de manera desenfrenada para el stock de producto terminado, hasta alcanzar el techo del almacén. Pero en la gran mayoría de los casos, inventario alto implica producto dañado por manoseo o deterioro, costo de almacenaje, costo de obsolescencia etc. El hecho es que mientras este inventario no se transforma en venta y esa venta no genera satisfacción en los compradores, el valor generado es cero. Por increíble que parezca, hay muchos que creen y predican que debemos agregar valor “para el producto” (!). Y hasta son usados indicadores de desempeño para esto, tales como “tasa de utilización del activo” y “rentabilidad de inventario”. Lo que lleva a que mucha gente “empuje” producto de manera desenfrenada para el stock de producto terminado, hasta alcanzar el techo del almacén. Pero en la gran mayoría de los casos, inventario alto implica producto dañado por manoseo o deterioro, costo de almacenaje, costo de obsolescencia etc.
El hecho es que mientras este inventario no se transforma en venta y esa venta no genera satisfacción en los compradores, el valor generado es cero.
Para otros, “cliente” es el cliente interno, es decir, aquel que recibe el resultado de mi trabajo. Así, si satisfago a mi cliente interno, estoy agregando valor. Definir valor de esta manera puede tener alguna utilidad como discurso exhortativo, pero en la práctica puede acarrear problemas: si la cadena proveedor-cliente interno no está enfocada y orientada a la satisfacción del cliente final, tendremos un equipo de trabajadores satisfechos entre si, amigos con excelente relación, pero allá en la punta de los procesos habrá clientes finales irritados (sin contar aquellos que ya se fueron).
Para otros, agregar valor es incorporar tecnología al producto, haciéndolo cada vez más sofisticado. Pero si los nuevos recursos del producto no encuentran en el mercado clientes que reconozcan en ellos la satisfacción de sus necesidades, el resultado será un montón de chatarra que no sale del estante.
Y, claro, hay aquellos que entienden que generar valor es generar dinero, sea en venta de productos, sea en valor de mercado de la empresa. Esto es relativamente fácil de hacer en el corto plazo, pero el verdadero desafío es hacerlo de manera sustentable a largo plazo. Y esto es imposible si la empresa y sus productos no satisfacen consistentemente a los consumidores, hoy y siempre.
En todas estas situaciones vemos que aparece como criterio definitivo de éxito la figura del cliente final, es decir, aquel que toma la decisión de comprar y que efectivamente paga por el producto que recibe. Toda la confusión viene de no reconocer que la finalidad es la satisfacción del cliente final, y tal confusión se vuelve aun mayor cuando se confunden los medios con el fin. Para satisfacer los clientes puede ser necesario tener un stock de producto terminado, o buscar la satisfacción del cliente interno, o aun innovar el producto con más tecnología. Pero todos estos son apenas medios para la gran finalidad de satisfacer (y mantener satisfecho) al cliente final. Cuando le preguntaron al Dr. Deming cuál era su definición de “calidad”, él muy sabiamente respondió: “– Qué es calidad? No me pregunten a mí. Pregunten al cliente.” De hecho, el cliente es el gran juez de la calidad; es él quien decide dónde va a gastar su dinero tan duramente conquistado. Este último aspecto (dinero) indica que la definición de “valor” estaría incompleta si apenas contiene el concepto de “satisfacer al cliente final con las características de desempeño funcional del producto”, sin cualquier relación con el precio que él está dispuesto a pagar por el beneficio. Aumentando a esto la cuestión del tiempo de respuesta o plazo de entrega del beneficio al cliente, podríamos definir valor de la siguiente manera:
“Valor es un conjunto de funciones útiles incorporadas al producto, entregadas al cliente en el momento correcto y por un precio adecuado, conforme la apreciación del propio cliente, específicamente para cada caso.”

Alcanzar Tus Metas


Para disfrutar plenamente de las metas alcanzadas y de las buenas cosas que cosechas en la vida, es necesario pasar por momentos no tan agradables. Es decir, cuando tienes experiencias duras y complicadas en el camino hacia el éxito, el aprendizaje será mas fuerte y a la hora de lograr el objetivo podrás gozar con más regocijo de los frutos.

En la vida aparecen circunstancias positivas y negativas y ambas son importantes y necesarias para aprender a enfrentar los problemas y resolverlos. No hay mal que por bien no venga, por lo que no te preocupes tanto y disfruta cada segundo de tus días.

Muchos creen que llenándose los bolsillos de dinero y las manos de objetos materiales significan que alcanzaron el éxito. La verdad es que el verdadero éxito se encuentra en todas esas cosas que están fuera del alcance de las manos, cosas que quizás no pueden palparse ni observarse, sino que se encuentran dentro de ti.

Cosas simples, sentimientos y sueños son metas y objetivos en la mente y corazón de muchas personas y, una vez que logran alcanzar esos cometidos pueden llegar a considerarse personas exitosas. No te esfuerces por trabajar sólo por dinero, esfuérzate por conseguir esas cosas que te hacen convertirte en alguien mucho más completo desde adentro.

En la vida podrás ir por diversos caminos y vivir distintas oportunidades, pero será el destino el que te mueva por todos esos lugares, y serás tú el que, finalmente, realizará las acciones que te llevarán a completar la ruta al éxito.

Aunque te cruces con muchas adversidades, a fin de cuentas, solo tú eres capaz de superar las barreras y tomar las decisiones cruciales que harán que tengas un buen desenlace en lo que te deparará a tu vida. La vida te pondrá las oportunidades que rige el juego, pero eres tú el que decide cuál será tu camino y estrategia para avanzar hacia el siguiente nivel y convertirte en alguien mejor.

“La tragedia en la vida no consiste en no alcanzar tus metas, sino en no tener metas que alcanzar”.
Con estas palabras, puedes entender que si quieres tener éxito en la vida, debes tener siempre algo por lo que luchar

Da igual lo que sea, una meta, un deseo, cualquier cosa que te mantenga en la búsqueda de algo mejor. Cuando te propones algo a ti mismo y asumes el reto de luchar por conseguirlo tendrás más motivos para vivir, ser feliz y mantenerte en la ruta para obtener algo mejor para tu futuro.



Sin Fecha De Vencimiento



La mayoría de las personas desarrollan a lo largo de su vida diferentes miedos, a veces relacionados con experiencias traumáticas y en otros casos sin haberse encontrado nunca, y sin que posiblemente se vayan a encontrar en la situación que tanto temen.

Uno de los miedos que se da de forma más extendida es el miedo a la muerte. Resulta sorprendente que personas de distintas creencias tengan este miedo cuando la mayoría de las religiones hablan de un tránsito a un mundo mejor, no es difícil imaginarlo, a un paraíso, de hecho, en el idioma español está la frase “pasar a mejor vida”. Sin embargo, este miedo se ha encontrado incluso en personas que consideran la reencarnación, es decir que la muerte no es un final, sino un cambio hacia la siguiente etapa del camino.

Desde la lógica este miedo carece de sentido ya que, si estamos convencidos de la idea de lo que supone la muerte, ese paso no debería asustarnos, todo lo contrario, debería suponer una liberación. Sin embargo, hasta los más creyentes, incluso aquellos que llevan vidas realmente difíciles y complicadas parecen aferrarse hasta el último momento a esta vida.

¿Por qué sucede esto? El miedo a la muerte está enormemente ligado al miedo al cambio, si me he empeñado toda mi vida en no cambiar ni un adorno de su sitio y seguir constantemente en rutina, incluso aceptar y mantener situaciones que me perjudican con tal de que nada cambie, ¿qué puedo pensar de la muerte que es el máximo cambio que me puede pasar? La inseguridad ante el cambio se multiplica al pensar en la muerte, si un cambio de domicilio se considera que es una de las mayores causas de stress junto con la ruptura de pareja ¿que puede generar romper con todas las relaciones y no saber exactamente donde voy a residir? Porque si ya hemos pasado por esa situación lo cierto es que no la recordamos y no estamos muy seguros de llevar la llave adecuada encima.

El miedo a la muerte, como todos los miedos, puede llegar a condicionarnos e impedirnos vivir y disfrutar de lo que queremos, a veces incluso nos puede llevar adonde no queremos ir. Resistirnos a realizar un tratamiento o una operación necesaria por miedo a morir en un quirófano puede acelerar una enfermedad que debería tratarse de ese modo y agravarla hasta que ya no exista tratamiento posible.

Lo más difícil de la vida no es morirse, eso es algo de lo que no se puede huir y tarde o temprano atravesaremos todos, lo difícil es vivirla día a día y superar cada uno de los retos que nos van surgiendo. Lo importante es valorar lo que tenemos y disfrutarlo no preocupándonos por cuándo o cómo nos vamos a marchar, no importa como morimos sino como hemos vivido y los recuerdos positivos que nos queden de todo lo que hemos pasado.


La muerte es un fenómeno que afecta, sobre todo, a los demás. En realidad, que una persona se sienta triste ante la muerte de un ser querido, que se sienta transitoriamente deprimido, que altere el curso de su vida en cuanto a su capacidad de concentración entra dentro de los límites normales. 

Otra cosa es cuando esa tristeza dura mucho más de lo habitual y tiene una intensidad enorme, entonces nos encontramos ante un trastorno que va a depender de muchas cosas. 

Cuando se dan unas circunstancias especiales, como la muerte de un hijo o el fallecimiento violento, el hecho en sí tiene unas connotaciones distintas de lo que es una muerte natural y es mucho más difícil de integrar en la biografía de una persona.

La Hora De Nuestra Hora


Hace tiempo que se puso de moda esto de salir de la zona de confort, de largar todo y comenzar a vivir la vida que siempre soñaste.

Suena increíble, pero cómo dejar un trabajo “estable”, la casa, el auto, los paseos por el shopping, las vacaciones y todo lo que hace a tu vida burguesa.

Pero cada día es como si cayera la gota en el mismo lugar, en la herida. Y la prepaga no cubre este tipo de dolores. El sueldo no lo arregla, el aguinaldo no lo tapa.

Desde la oficina, con un trabajo cómodo y un buen sueldo esto suena muy lejano. Tan lejano como ese avión que sale mañana a Europa por la tercera parte del valor real y que no puedes tomar.

Tan lejano como las ganas de salir corriendo al primer parque a disfrutar del día de sol, a tomar mates con tu amiga/o. Pero no puedes. Estás encerrado y vos diste tu consentimiento para que así sea.

Si te ponés a pensar, realmente, no estás percibiendo dinero por tus capacidades, de hecho estás al 5% de lo que puedes dar.

Lo que compran es tu tiempo. Tu bendito tiempo. Ese que se va y que no recuperas nunca más.
Porque a los 20 decís: “A los 25 voy a viajar por el mundo, cuando tenga 28 voy a tener hijos, a los 30 ya voy a tener la casa y…”.  A los 20 todos somos inmortales
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Pero hoy, que ya superaste la barrera de los 35 y poco importa cuánto de todo eso hayas logrado, sabés que la vida no es eterna, que sólo dura un rato y, para peor, que no sabemos cuánto dura ese rato.

Cuando superas la barrera de los 35 te das cuenta de que la vida es hoy, la cosa es ahora
Es ahora cuando tenés que priorizar lo que te pasa, no lo que los demás quieren de vos.

Es ahora cuando entiendes más o menos por dónde va la vida y sentís que no te la querés perder.
Pero no es tan fácil, el miedo agobia. El pánico paraliza.

Es ahí donde la mayoría se inmola, baja lo brazos y acepta que está viejo y que ya se le pasó el cuarto de hora.

Y mañana es lunes y vuelves a la oficina como cada día y sonríes para no llorar y esperas que sea viernes para salir corriendo a tirarte en tu sofá a tomar una cerveza y a mirar tu serie favorita para olvidarte de todo.

Hugo W Arostegui

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viernes, 15 de diciembre de 2017

Vida: Un Cambio Constante


La vida no es una carrera sin más. La vida tiene miles de caminos que te pueden hacer crecer, aprender, conocer, y sobre todo: VIVIR. Y además, esos caminos te pueden abrir nuevos horizontes para vivir aún más y mejor. 

Creo, o mejor dicho, afirmo, que la vida merece ser vivida. Y para ello debemos cambiar nuestra vida siempre que lo necesitemos.

Hacer lo que sea para intentar cambiar nuestra vida, no es malo, o al menos eso siento yo. Según mi punto de vista, hay que probar cosas hasta dar con lo que queremos. Y aún así, luego podemos querer otras cosas nuevas. Y entonces no debemos tener miedo a dar un nuevo giro en nuestra vida. Para mí la vida, es un constante cambio.

Algunos me dicen que ando siempre dando vueltas sin hacer o centrarme en nada concreto. Cuando me dicen esto, yo pienso “¿y tú? ¿Qué haces?”. A menudo los que me dicen esto, son personas que les gustaría cambiar algún aspecto de su vida, como su trabajo, su economía, su día a día, y no hacen absolutamente nada por cambiarlo. ¿Les tendría yo que decir a ellos que no cambian esos aspectos de su vida aunque les gustaría? No, porque cada uno es como es. Y cada uno es feliz con lo que es. Y yo soy feliz buscándome y descubriéndome constantemente.

Mis proyectos, suelen centrarse en hacer lo que me pide el cuerpo en el momento presente. Pensando también en el futuro, pero sin atarme a él. Haciendo esos proyectos voy aprendiendo cosas que puedo emplear en el futuro también. Pero ¡necesito que me los pida el cuerpo! Para sacarles el mayor partido. Para buscar el cambio que necesito a través de ellos, y los hago cuando lo necesito.

Al fin y al cabo, para mi, los proyectos no son para “ser alguien en la vida”, porque ya “somos alguien en la vida”. Son para avanzar. ¿Cuánta gente hay que ha hecho una carrera universitaria, para “ser alguien en la vida”, y está amargado y perdido, igualmente? Creo que bastantes personas. Así que no creo que en la vida todos los proyectos que hagamos deban ser exclusivamente para tener un puesto en esta sociedad. Creo que los proyectos deben ser emprendidos para descubrir, aprender y avanzar. Creo que los proyectos son parte del caminar.


¡¡Es más!! Las victorias y triunfos, salen de los errores y de probar, probar y probar. Creo que nadie triunfa en nada, si no es probando y errando, y eso es porque triunfar es fruto de un error. En fallar está crecer y triunfar es un accidente. Solo podemos triunfar, si probamos y fallamos. El triunfo siempre viene de uno de los tantos errores que hacemos en la vida.

Paradigmas


Un paradigma es la forma en que vemos las cosas desde nuestro punto de vista. Para nosotros es una verdad inmutable.

Nos cuesta mucho aceptar que no tenemos la razón en algo que creemos a pies juntillas. Cuando alguien nos dice: ¡estás equivocado!, nuestros resortes internos se alteran, nos invade un fuego interior que se precipita a escaparse por cualquier poro de nuestra piel y reaccionamos automáticamente como si nos hubieran agredido literalmente.

Nos sentimos atacados y contraatacamos o nos defendemos. Sin embargo, muchas veces no somos siquiera conscientes de que nuestros paradigmas pueden limitarnos en nuestro crecimiento ya que, al resultar verdades inmutables, nos convencemos a nosotros mismos de que no se pueden cambiar.
Paradigmas sobre nosotros mismos.

¿Cuantas veces te has dicho: "no soy capaz de hacer ese tipo de cosas"? Tal como pienses y te digas, así actuaras. Si piensas que eres tonto, actuarás como un tonto. Creemos que nuestras palabras no significan nada y, sin embargo, son la expresión de nuestras conexiones neuronales y, por tanto, las que nos mueven. Nuestras mayores limitaciones nos las imponemos nosotros mismos.

¿Cómo vencerlo?
Un consejo: apóyate en aquellas personas que habitualmente te animan y que tú sabes que, con sus palabras y actuaciones, te impulsan y te retan día a día.

Paradigmas sobre los demás.
¿Cuantas veces has juzgado a un compañero, un vecino e incluso un amigo, dando por sentado que es una persona antipática, grosera o insufrible? Este paradigma nos lleva a alejarnos de personas que, sin embargo, podrían ser importantes para nuestro crecimiento o, incluso, para nuestra felicidad. La mayor parte de las ocasiones creamos estos juicios sin apenas información o dejándonos llevar por lo que dicen otras personas.

La mejor manera de vencer este paradigma es comunicándonos más; no dando por válidas aquellas cuestiones que no hemos contrastado nosotros mismos y, sobre todo, aprendiendo a escuchar y a colocarnos en el lugar de las otras personas.

Paradigmas sobre la vida
¿Qué es lo que te impulsa en la vida? ¿En qué piensas casi todo tu tiempo? ¿Qué o quién es tu obsesión? Lo que sea más importante para ti será un paradigma y se podrá convertir, si no actúas con precaución, en el centro de tu vida.

Los amigos son importantes pero no debes centrarte en ellos. Cada persona tiene su propia vida y, como tal, su propio futuro. Si te centras el ellos, tu personalidad se verá influenciada y podrás estar viviendo la vida de otros y no la tuya propia.

Recuerda que tú eres el protagonista de tu vida y por eso, no debes permitir que nadie decida por ti lo que debe ser tu vida y cómo debes actuar en cada momento.

Vivimos en un mundo material en el que en ocasiones creemos que es más el que más tiene. Centramos nuestra vida en conseguir posesiones pensando que, de esta manera, somos mejores. Recuerda que el valor de lo material es temporal y no duradero.

La solución consiste en crecer y mejorar nosotros mismos. Invertir en nuestro crecimiento es más valioso que gastar en objetos que, más tarde o más temprano, desaparecerán de nuestras vidas.

“Si lo que soy es lo que logro y lo que logro se pierde, ¿entonces quién soy?”
 Anónimo.



jueves, 14 de diciembre de 2017

Singularidades Humanas


La gente rara vez culmina sus objetivos a menos que sienta satisfacción en lo que trabaja. Para que otros sientan satisfacción con lo que hacemos, nosotros tenemos que hacer lo que nos satisfaga, agrade o guste. Con estos principios, tendremos la oportunidad de ser distintos y distinguidos, marcando un “hito de distinción” ante la sociedad. 

Está comprobado que la pasión o entusiasmo aumentan la creatividad y la inteligencia, lo que facilita el crear alternativas y soluciones para seguir medrando y avanzando a la vez. Cuando estás en empatía o conectado con tu pasión, consigues hacer más amplias tus posibilidades y, por tanto, tienes una ventaja competitiva respecto otros adversarios o rivales que se limitan a hacer lo imprescindible. La “autorrealización” es siempre sinónimo de máximo rendimiento para llegar al éxito.

Es importante que demostremos respeto y atención por las opiniones de los que nos rodean. No es bueno ni recomendable indicar a una persona que está equivocada y menos si es tu jefe. Una persona convencida contra su voluntad, casi siempre sigue manteniendo su misma opinión (duro de origen). Criticar es una cuestión inútil porque pone a la otra persona en defensiva y provoca que trate de justificarse. La crítica es muy peligrosa porque lastima  la arrogancia y el orgullo de la otra persona, su sentido de altivez y ello despierta resentimientos incontrolables. Somos seres “emocionales” antes que “racionales“. Por medio de la crítica, aunque sea acertada, pocas veces se generan cambios duraderos y consistentes.

Es muy importante ser cauto y señalar los errores de los demás de forma indirecta, suave y disimulada. Si tienes que corregir algo, realízalo después de un elogio. Busca caminos alternativos, 
para ello son expertos los gallegos que: “dicen algo sin decir nada“, a esto se le llama arte de la comunicación delicada, expresiva, educada y  cortés. 

El resentimiento que se genera por una corrección realizada de forma desconsiderada, imprudente o fuera de lugar puede durar eternamente, aun cuando haya sido generada con la intención de modificar una situación que así lo requería. Ante todo permite que el otro salve su orgullo y prestigio. 

Nunca tengamos la tentación de sobresalir sobre la otra persona y menos si es tu jefe o superior. A nadie le gusta que le den órdenes; mejor y más agradable es recibir sugerencias, indicaciones o cantos dulces y suaves  como de ángeles.


Necesidad De Recambio



Los escándalos de corrupción que afectan a una buena parte de los gobiernos de América Latina subrayan la necesidad de que las democracias de la región promuevan un recambio generacional en la elite gobernante. 

En tanto las alternativas políticas a los gobiernos de varios países de la región son líderes que ya gobernaron antes, las investigaciones sobre actos de corrupción en el pasado seguirán contaminando el debate sobre las rutas que debe tomar América Latina para encontrar el desarrollo ahora que se ha terminado el boom de las exportaciones de materias primas.

La corrupción siempre ha sido un problema en todos los países con instituciones débiles e insuficientes mecanismos de rendición de cuentas. Adicionalmente, cuando mejora el acceso a la información, se profundiza la transparencia y los medios de comunicación están sujetos a menos control de los gobiernos, la gente tiene más acceso a conocer procedimientos irregulares que han sido práctica habitual en la elite, pero que eran desconocidos para el resto de la población. Ya que hay menos información disponible sobre lo que ocurría antes, es difícil saber si hoy hay más corrupción que hace veinte años. Pero no hay duda de  que hoy hay más capacidad de destapar casos de corrupción  de la que había hace dos décadas.

La corrupción también importa más cuando la economía está en problemas.  Cuando la gallina de los huevos de oro produce riqueza y los gobiernos tienen las billeteras llenas para financiar programas sociales, la gente le pone menos atención a la corrupción.

En América Latina hoy, con el fin del ciclo de las commodities, el crecimiento se ha detenido, el desempleo ha aumentado, la inflación ha subido y la capacidad de los gobiernos para ir en ayuda de los más necesitados se ha visto sustancialmente limitada. La falta de recursos ha hecho que la gente culpe a la corrupción por el difícil momento económico.


El recambio generacional en la política de América Latina no sólo ayudará a que aparezcan nuevos líderes que sean capaces de articular soluciones innovadoras para los nuevos problemas y desafíos que enfrentan los países de la región. 

También permitirá a  esos países separar aguas entre el debate sobre el futuro y los escándalos de corrupción que golpean a la clase política que ha estado en el poder en estos años.

La Vida Se Renueva



Por causa de un hecho sorprendente: porque todos los seres vivientes tienen hijos, y porque estos hijos son iguales a sus padres, v cuando éstos mueren, los hijos continúan su vida. En la antigua Grecia celebrase la carrera llamada de la antorcha, en la cual los corredores tenían que llevar una antorcha encendida hasta la meta.

Como la distancia a cubrir era muy larga los corredores se iban turnando, de tal manera que, si bien era uno solo el que llegaba a la meta, todos habían participado en el transporte de la antorcha. Ésta simboliza la llama de la vida, y cada ser viviente representa al corredor, que corre durante un corto tiempo, y entrega la antorcha de la vida a los jóvenes, quienes la llevarán después de muerto aquél. 

¿De dónde han venido todos estos seres vivientes? Todos los seres, muertos o vivos, han debido proceder de alguna parte. Esto es indudable.

Pero ahora nos salen al paso las siguientes preguntas.
¿Cómo vinieron todos estos diferentes seres a la vida? ¿Cuál es su historia? ¿Quiénes fueron sus padres?

En el terreno puramente científico hallamos hipótesis, más o menos racionales, pero al fin y al cabo hipótesis, aceptadas por unos y rechazadas por otros. Por nuestra parte nos limitaremos a exponer hechos bien comprobados y verdades científicamente demostradas pues cuantas más verdades conozcamos, tanto más perfecta puede ser nuestra vida.

Comenzaremos preguntándonos a nosotros mismos: -¿Cómo podemos saber si un ser vive o no tiene vida? -"Esta pregunta es realmente una tontería" -contestará alguien, porque cualquiera puede decir, sin titubear, que la mosca vive y que el cristal de la ventana carece de vida, es decir, es inanimado.

Sabemos que la mosca vive, lo mismo que sabemos que un niño vive, porque ambos son activos.

Llamamos vivo a todo lo que se mueve y cambia de lugar, a todo lo que se agita, bulle, salta, grita, nada, vuela... Esto solemos decir; pero, ¿es ello cierto?


Más Que Una Aspiración Es Un Derecho

Autonomías
Los que pueden votar en las elecciones autonómicas de Cataluña el próximo 21 de diciembre, convocadas como consecuencia de la aplicación a esa autonomía del art. 155 de la Constitución, tienen que tener muy claro lo que harán con sus votos el partido al que voten.

Porque lo han dicho todos los que se presentan, por activa y por pasiva. Así, si se trata de uno de los que llevan en su programa la independencia de Cataluña, que la proclamarían, sea de inmediato, o tras diálogo con el Gobierno. Las discrepancias son, por tanto, de matiz, pero está claro como el agua que la resolución de separarse de España en base a un "derecho a decidir" no le es aplicable a Cataluña, porque se reserva para situaciones coloniales y supuestos de ocupación militar o de apartheid.

Puigdemont, desde Bruselas ha dicho que no quieren ni un nuevo Estatuto ni una reforma de la Constitución. En cuanto al diálogo con Madrid a lo que están dispuestos es a escuchar cualquier propuesta que se les haga, pero esto no supone que la aceptarían, porque como él dice, si el mensaje que sale de las urnas es "Cataluña república independiente", el Gobierno tiene que reconocerla, sin más.

Ya ven ustedes que no hubiera servido de nada, salvo para cabrear a las demás autonomías, concesiones de más competencias o de más dineros. Incluso si se hubiere cumplido con la promesa del ex presidente Zapatero de que se aprobaría el Estatut que viniere de Cataluña.

En un periódico crítico con el Ejecutivo del PP, como es El País, en una editorial reciente escribía "que culpar al Gobierno por no prestarse a ese supuesto diálogo es una falsificación de la realidad. Rajoy no puede ni debe negociar nuestra Constitución", porque el "verdadero diálogo para Cataluña solo puede tener lugar una vez que se restaure el orden constitucional…".

Si los votos van a uno de los llamados partidos constitucionalistas, es claro que, de ganar estos, el Senado retiraría la aplicación del art. 155, volviendo así la autonomía plena de Cataluña.

Queda el temor entre los constitucionalistas de que la "elasticidad" de Miguel Iceta, del PSC, que alaba JM. Marqués Perales, le lleve hasta pactar con los independentistas para conseguir ser presidente. 

Para el caso de que vuelvan a proclamar la independencia unilateral, porque la negociada con el Gobierno de Rajoy no es ni siquiera contemplable, la vicepresidenta del Gobierno ya ha anunciado que el Gobierno volverá a aplicar el art. 155 de la Constitución. 

Así que las cosas están más que claras, aunque lo estaban desde que Artur Mas, hace años, lo dijo en un Foro del Grupo Joly.



miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cuando Ya No Estemos


No creo haber elegido las circunstancias de mi nacimiento, ni el dónde, ni el cuándo, ni el cómo, aunque sí pienso que tengo cierta influencia en la forma en que vivo, y en la forma en que dejaré de vivir.

Quizá no elija cuando morirme o quizá sí, quizá tenga el tiempo necesario para reflexionar sobre lo que eso significa viendo el momento llegar, o quizá no.

Sea como sea lo único que quiero es irme en paz conmigo mismo, o aún mejor, alcanzar cuanto antes esa paz interior que me permita vivir lo que me resta en plenitud y serenidad, lo cual implica por cierto, que aún no lo he conseguido.

Y una vez haya muerto…
¿Importará la vida que haya llevado?
¿Lo que haya hecho o dejado de hacer?
¿Mi legado?
¿Que me recuerden?
Quizá sí para los que todavía permanezcan vivos, pero no para mí.

Esas son el tipo de cosas que me importan y me preocupan ahora porque estoy vivo, tengo conciencia e intelecto, y es lo que me ha tocado vivir según mis circunstancias, pero que dejarán de ser importantes cuando esté muerto.

Nada tiene importancia si no existo.
No conocemos vida sin muerte (por el momento), y así como aceptamos la vida con naturalidad, nos cuesta hacer lo mismo con la muerte.

Morir resulta terrible, nos da miedo, no queremos, y buscamos y encontramos todo tipo de recursos, excusas y rescates que nos permitan mitigar ese miedo y soportar tal sentencia.
En el ámbito espiritual, el miedo es causa, la fe es consecuencia, un sustituto de la valentía que nos llevaría a aceptar la realidad tal y como es, del coraje que nos permitiría ser los dueños de nuestra vida, y de nuestra muerte.

Somos afortunados porque vamos a morir.
Tarde o temprano, lo quieras o no, verás y sentirás morir a otros.

Tarde o temprano, lo quieras o no, morirás.
Si deseas vivir en libertad, en paz contigo mismo, y morir de la misma forma, te conviene aceptarlo.

Resulta inevitable.