sábado, 14 de julio de 2018

Falacias

Desde tiempos de Aristóteles se había estudiado el tema de las falacias, es decir, de los engaños en los que se propone un argumento que parece correcto pero que en realidad engaña a las personas y les lleva a ciertas conclusiones infundadas.

En ellas no necesariamente se parte de premisas falsas o se propone una conclusión falsa, pues su característica principal consiste en la forma incorrecta de razonar. En una falacia se quiere hacer pasar por verdadero algo sin realmente probarlo. En efecto, puede aparentemente demostrarse una cierta conclusión de forma incorrecta, independientemente de que la conclusión sea verdadera o falsa. 

Por ejemplo, se nos dice o hace creer que un determinado efecto es debido a cierta causa por el simple hecho de que primero se dio la presunta causa y luego el supuesto efecto: ya que fulano hizo el baile de la lluvia y después llovió, la causa de la lluvia es el baile.

En otro caso puede ser que la conclusión sea verdad, por ejemplo si alguien se come un antojito callejero y después se enferma del estómago; aquí puede ser que el antojito sea la causa, pero no es suficiente que se lo haya comido primero para saber si de veras es la causa del malestar.

Existen varios tipos de falacias y se suelen usar a menudo en el mundo y en la cultura en que vivimos. Diariamente se recurre a las falacias en la publicidad de los productos que nos ofrece el mercado y se nos bombardea con falacias para hacernos comprar lo que los comerciantes desean.

Al menos creo que existe una cierta conciencia entre la gente de que ciertos vendedores suelen "enredar" a los posibles clientes. Mucho más serio es el problema del uso de las falacias en el campo social y político. Esto se agudiza en los tiempos de las campañas, porque los candidatos y sus partidos tratan de ganar a como dé lugar el voto de los ciudadanos y cómo "en la guerra y el amor todo se vale" emplean todos los medios, incluso el de hacer pasar por correctos razonamientos erróneos que llevan a las conclusiones que les favorecen en orden a la adquisición del poder.

Lo anterior nos conduce, por una parte, a la necesidad de que los ciudadanos seamos capaces de evaluar con lógica los argumentos que se nos proponen y ello significa que mientras mejor educación tenga la población mejor serán las posibilidades de una adecuada valoración de tales argumentos. Por otro lado, puede verse también la grave responsabilidad ética de actores, quienes deben sentirse obligados a presentar en forma correcta y verdadera cuanto proponen a la ciudadanía.

En ellas no necesariamente se parte de premisas falsas o se propone una conclusión falsa, pues su característica principal consiste en la forma incorrecta de razonar. En una falacia se quiere hacer pasar por verdadero algo sin realmente probarlo.



El Ser Responsable


De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española de la lengua la responsabilidad es “la capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente”.

El ejercicio de la responsabilidad individual depende de cada uno. En principio, en un contexto de libertad, y desde la perspectiva de una persona sana, es decir, libre de trastornos psicológicos graves,  todos podemos elegir libremente qué hacer con nuestra vida, hacia dónde dirigirnos, con quienes queremos estar, qué queremos ser. Podemos incluso decidir no tomar ninguna decisión acerca de nuestra vida.

La consecución de nuestros objetivos y de nuestras metas depende de muy diversos factores, pero el principal de todos ellos es ser conscientes de la responsabilidad que tenemos sobre nuestras propias vidas, sobre nuestro bienestar y sobre nuestra felicidad personal.

Ser responsable supone decidir acerca de cuáles son las acciones más adecuadas para conseguir nuestros objetivos, significa ser proactivos, tomar la iniciativa. La responsabilidad conlleva tomar conciencia acerca del nivel de atención que prestamos a nuestro trabajo, a nuestras actividades y tareas cotidianas, así como a las relaciones que mantenemos con las personas que se encuentran en nuestro entorno, ya sea personal o profesional.

Ser responsables significa asumir las consecuencias de las decisiones que tomamos, por tanto, significa excluir de toda culpa a las circunstancias o personas que nos rodean. Expresiones como “ella/él me está volviendo loca/o”, “esta persona me saca de quicio”, “todo lo que me pasa es por su culpa”, “esta situación es injusta”, son expresiones que ponen de manifiesto nuestra falta de responsabilidad.

Ser responsables supone también decidir cómo jerarquizamos nuestro tiempo, como disponemos de nuestra energía, a quiénes le dedicamos ese tiempo y esa energía. Asimismo, ser responsable afecta a la calidad de nuestra comunicación con los demás. En el ejercicio de nuestra responsabilidad somos nosotros los que nos cercioramos de que las personas han entendido el mensaje que transmitimos, y de que también hemos entendido lo que otros pretenden comunicarnos, por tanto, somos responsables de la forma y de la claridad con que expresamos nuestras ideas e interpretamos las de los demás.

La responsabilidad supone aceptar de forma incondicional que nuestra felicidad depende sólo y exclusivamente de nosotros. Esto exige un alto grado de madurez personal. Significa que no vamos a hacer depender nuestra felicidad del hecho de que otros nos quieran o no, cumplan nuestros deseos o no, actúen de la forma que creemos más oportuna o no, o nos presten o no la atención que consideramos nos merecemos.


La Evasión A Otros Mundos O A Otras Vidas

Metafísica

Cada uno de nosotros, de alguna manera, aparte de nuestras creencias, de lo que sepamos o de lo que creamos saber, nos enfrentamos a una forma de lucha interna, de encuentro entre entidades antagónicas.

Por un lado nos sentimos espirituales, nos parece que somos algo que está completamente fuera de este mundo, como de visita, que solamente tendríamos que vivir para la música, para la poesía… Hay en nosotros, sin embargo, una parte biológica, animal, terrestre, que nos impulsa a vivir en el aquí, en el ahora, a saciar nuestros apetitos de la manera más rápida posible, y a sentir una perpetua angustia ante el panorama de una muerte más o menos cercana.

Es evidente que esas tendencias dependen de la cultura, del estudio, de lo que hayamos meditado sobre el tema, de que estemos más o menos liberados de antagonismos; pero por lo general a todos nos afecta la presencia de la muerte en los seres queridos o la posibilidad de la propia. Aunque en teoría hayamos superado ese temor a la muerte, es obvio que este -lo que llaman algunos filósofos europeos el “estado agónico perpetuo del hombre”- es propio del ser humano, pues aparentemente ningún otro ser viviente tiene ese aspecto agónico en su psicología.

Los animales no temen demasiado a la muerte e incluso, en apariencia y hasta donde se ha llegado a estudiar, no registran su vejez; para ellos la vejez no es sinónimo de caída hacia la muerte, la vida es siempre igual. Vamos a establecer unas posiciones básicas, que a lo largo de todo su desarrollo ha sostenido la Humanidad sobre estos aspectos de la vida y de la muerte. 

La posición de la Reencarnación.
Todos los pueblos antiguos, clásicos, y todas las religiones en sus orígenes sostuvieron la teoría de la reencarnación. Incluso la religión cristiana hasta el siglo V -durante el cual se produjeron cismas a causa de ello- aceptaba esta teoría. Dentro de la religión hebrea ha habido siempre dos corrientes muy fuertes: una interior, que desarrolla la Cábala y una exterior, completamente exotérica, que llegaba hasta a negar la inmortalidad del alma de la mujer que no había tenido un hijo varón. Esas corrientes se van a mezclar hasta que, pasado el siglo III, se va a decretar, dentro del cristianismo oficial, la completa negación de la existencia de la Reencarnación.

"Aquí yace un libro viejo y gastado. Que promete volver en una edición renovada, corregida y aumentada". -Emerson-
Pero todos los pueblos antiguos, los sumerios, americanos, egipcios, hindúes, chinos o japoneses creyeron en la reencarnación, con diversas variantes. Grandes personalidades enseñaron directamente la Teoría de la Reencarnación: Pitágoras, Platón, Aristóteles, Confucio, Lao Tsé, Buda y muchos otros. Y entre los modernos encontramos a Nietzsche, Schopenhauer y otros filósofos que también reafirmaron esta vieja teoría.

Es obvio que las sociedades primitivas -o por los menos las que nosotros consideramos primitivas o primeras-, creyeron en la Teoría de la Transmigración de las Almas, es decir, que estas volvían a nacer. De ahí surgieron todas aquellas complejas teorías que hoy, en Occidente, simplificamos un poco: entre los hindúes, la teoría del Karma o de la acción y la reacción; la teoría del Dharma, ley que nos rige a todos, y la teoría del Sadhana o camino que tendríamos que recorrer inexorablemente. Para los antiguos, el ser humano era un ser inmortal, un dios encarnado, emparentado de alguna manera con los dioses.

Os puedo dar ejemplos simples al alcance de la mano, como las obras de Homero: “La Ilíada” y “La Odisea”. En el combate básico, en el tema de la Guerra de Troya, de la toma de la ciudad de Ilion, no solamente existe el combate humano, sino también de los dioses mezclados con los seres humanos. 

Recordemos que Julio César se decía descendiente de Venus-Afrodita.
Ellos creían que, de alguna manera, los dioses se ponían en contacto con los hombres materializándose. 

Es obvio que han existido seres extraordinarios que motivaron un reverdecer de las viejas teorías sobre la reencarnación. En varios libros sagrados, desde el “Bhagavad Gîtâ” hasta los libros antiguos de los griegos, aparecen seres sometidos a pruebas para constatar si son la reencarnación de otros antiguos… 

Otra teoría podríamos llamarla “Teoría Religiosa”; digo religiosa en cuanto a religión externa, exotérica, tal y como las encontramos hoy nosotros en Occidente: la cristiana, la musulmana, la hebrea, etc.

Estas Religiones, en la actualidad, niegan la reencarnación; afirman que el alma es inmortal y nace con el cuerpo: una vez que deja el cuerpo, sigue y se proyecta hacia Dios o se dirige al Paraíso de Adán, o al de las huríes que la esperan, o se encamina a algún otro lugar, pero ha sido creada con el cuerpo. Afirman que habría una creación infinita de almas y todas ellas, según algunas posturas, se volverían a encontrar, incluso corpóreas, en el Juicio Final.

Y por último, la postura muy en boga en los últimos cien años aproximadamente, es la materialista, que tiene varias sub-versiones. No todos piensan exactamente igual, pero más o menos coinciden en afirmar que si existe un alma -o si es que hay algo a lo que podemos llamar alma- nacería con el cuerpo mismo. En verdad, hay más gente que cree en la Reencarnación que gente que no cree en ella. 

Lo que pasa es que, con nuestro “chauvinismo”, los occidentales pensamos que los "reencarnacioncistas" son muy pocos, pero la verdad es que son muchos millones.

De una manera u otra, toda esa gente trae a Occidente esta vieja, antiquísima y ancestral teoría, y Occidente se va impregnando de ella, del "volvemos a vivir". 

Sin embargo, en Occidente, ya desde el siglo XIX, aparecen varios movimientos y sociedades que tratan el tema de la reencarnación. Si uno ve que todas las cosas son cíclicas, que después del día viene la noche; que la Primavera, el Verano, el Otoño y el Invierno se suceden, puede llegar a la conclusión filosófica de que la vida también es de naturaleza cíclica, que después de la vida viene la muerte, y después de esta, nuevamente la vida, y así infinidad de veces.

Esto, que para mí es una realidad, para otra persona es pura subjetividad. Así, lo que es una realidad para el religioso, para el que no participa de su religión, de su fe, es una subjetividad. Y es imposible tratar de transformar una cosa en otra. Fuente: Extraído de la conferencia
“La Vida después de la Muerte”, por Delia Steinberg Guzmán.

KHALIL GIBRAN "Vine a decir una palabra y la he de decir ahora. Y si la muerte se opone, será pronunciada por el Mañana, porque el Mañana nunca deja un secreto en el libro de la Eternidad. Vine a vivir en la gloria del Amor y a la luz de la Belleza, reflejos de Dios. Aquí estoy, vivo, y no he de ser destronado del dominio de la vida, porque a través de mi palabra viviente viviré en la muerte..."
CREDO. León Felipe "Aquí estoy... en este mundo todavía... Viejo y cansado, esperando a que me llamen... Muchas veces he querido escaparme por la puerta maldita y condenada, y siempre un ángel invisible me ha tocado en el hombro y me ha dicho severo: 'No, no es la hora todavía... hay que esperar...' Y aquí estoy esperando... Con el mismo traje viejo de ayer, haciendo recuentos y memoria, haciendo examen de conciencia, escudriñando agudamente mi vida...
¡Qué desastre!... ¡Ni un talento!... Todo lo perdí. Sólo mis ojos saben aún llorar. 

Esto es lo que me queda... Y mi esperanza se levanta para decir acongojada: Otra vez lo haré mejor, Señor, Porque... ¿no es cierto que volvemos a nacer? ¿No es cierto que de alguna manera volvamos a nacer? Creo que Dios nos da siempre otra vida, otras vidas nuevas, otros cuerpos con otras herramientas, con otros instrumentos... Otras cajas sonoras donde el alma inmortal y viajera se mueva mejor para ir corrigiendo lentamente, muy lentamente, a través de los siglos, nuestros viejos pecados, nuestros tercos pecados... Para ir eliminando poco a poco el veneno original de nuestra sangre que viene de muy lejos. 

Corre el tiempo y lo derrumba todo, lo transforma todo. Sin embargo pasan los siglos y el alma está, en otro sitio... ¡Pero está! Creo que tenemos muchas vidas..."

   

El Eterno Querer Ser

Filosofía
El Eterno Querer Ser
La primera fuerza o necesidad que el hombre experimenta ya desde su adolescencia, es la de encontrar un sentido a su propia vida. 

La voluntad de placer, de gozar de la vida, no es la fuerza fundamental del hombre, no es la que puede explicar toda la historia de la humanidad y de cada hombre en particular. Tampoco la voluntad de afirmarse y de ser alguien en la sociedad es la última y más importante tendencia del hombre.

Lo que en realidad el hombre más necesita es encontrar un sentido a su existencia, ubicarse en el mundo del porque y saber si todo tiene un sentido, o en cambio es solo una promesa que nunca se realizara.

El hombre es capaz de vivir e incluso morir por sus ideales y principios, pero no puede inventar el mismo estos ideales. No podemos como nos propones Sartre, inventar nosotros el sentido de nuestra vida. Podemos descubrirlo, no inventarlo.

La vida del hombre no es, pues, un estado de satisfacción, sino una tensión, un conflicto, una lucha para descubrir una solución al problema fundamental.

El hombre es esencialmente esta tensión entre el tedio y el deseo. Experimentar el vacío la pérdida del sentido de la vida es lo que constituye la angustia existencial del hombre.

A veces, el hombre quiere huir de esta realidad y compensarla con el dinero, con el sexo, la droga, el poder, la actividad frenética.

Pero la pregunta existencial: "Vale la pena todo esto ? ", vuelve a inquietar siempre al hombre. Vale la pena encarar este tema y buscar las pistas de solución.

El hombre quiere realizarse según su proyecto, pero muchas veces esto no es posible. Cuantos seres humanos no alcanzaron siquiera un minuto de realización.

Cuáles son las condiciones que se precisan para llevar a cabo nuestros proyectos.
Siempre, hasta el hombre más afortunado, queda insatisfecho de lo que es y de lo que hace. Dos soluciones parecen abrirse al hombre insatisfecho: o apagar sus deseos y quedarse tranquilo con lo que tiene, cortar su deseo de plenitud y de infinito y vegetar, vivir o morir, o buscar más allá del tiempo la realización de su ser.

La primera tentativa no tiene posibilidad de éxito. El hombre siempre espera algo más de lo que tiene, tiende hacia le felicidad que nunca puede encontrar mientras viva. La muerte inexorable acabaría con toda felicidad.

La segunda tentativa es la que abre al hombre al hombre al ser absoluto, a un sentido último de la existencia.

Que podemos esperar
La esperanza podría ser una ilusión, un engaño, una incapacidad para aceptar la realidad de la vida, así como es, una inconsciente cobardía a aceptar la muerte.

El hombre es un ser finito, contingente, limitado y si se crea ilusiones de plenitud y de felicidad imposibles, él y solo él es el responsable de las inevitables desilusiones.

Queremos en cambio, demostrar, partiendo de la estructura del hombre mismo, que la esperanza que la inquieta nos es un residuo de la infancia, ni de ninguna manera de signo de madurez o cobardía, sino que se revela la misma naturaleza del hombre. 

Las cosas materiales y las personas que el hombre experimenta a lo largo de toda su vida no cubren la inmensidad del ser. Siempre podemos pensar en nuevos mundos, en realidades más grandes de las que conocemos.

Detrás del intelecto que tiene un horizonte infinito esta la voluntad como tendencia hacia el bien conocido, hacia el ser manifestado por el intelecto. 
Si el intelecto tiene una apertura infinita, también la voluntad tiene un deseo infinito.

Querer que el hombre se conforme con lo temporal y presente, limitado, es como matar al hombre, cortarle la tensión natural hacia el bien infinito.



Decisiones


Todos nos sentimos atormentados en algún momento por alguna decisión a tomar: seguir en una relación o no, renunciar al trabajo, casarse, tener un hijo, etc.

En otras ocasiones, sabemos lo que tenemos que hacer (dejar de tomar, salir más a menudo y conocer gente, comer más saludable, establecer relaciones más íntimas) pero no nos decidimos, es decir, no nos comprometemos a nosotros mismos a hacerlo. 

A veces nos damos cuenta que nuestra forma de ser nos está perjudicando (dejamos las cosas para después o trabajamos demasiado, somos poco cariñosos o demasiado exigentes) pero no sabemos cómo hacer el cambio.

Esta lucha interna e indecisión es dolorosa y extenuante. Lo peor es que retrasa nuestro crecimiento y nos paraliza. La decisión que dejamos para después, siempre regresa a mordernos, de una forma u otra.

Tomar decisiones puede ser doloroso porque estamos renunciando a todo lo demás, y a veces esto ya no regresa. Aunque parezca precipitado decirlo, mientras más limitadas tenemos las opciones, más nos acercamos al final de nuestra vida. 

Nadie quiere acercarse al final de la existencia, por eso, a veces inconscientemente evitamos decidirnos. Cuando tenemos 18 años tenemos un mundo de posibilidades y opciones, al llegar a los 60 años tenemos menos decisiones cruciales que tomar. Hay quienes evitan tomar decisiones para aferrarse a la ilusión que las posibilidades siguen siendo ilimitadas. No queremos renunciar a ese mundo de opciones. Tomar una decisión siempre implica un coste de oportunidad.

Aristóteles daba el ejemplo de un perro hambriento al que se le presentaban dos platos de comida igualmente exquisitos, sin poder decidirse, sigue hambriento y “muriéndose de hambre”.


Se nos hace tan difícil decidir porque a nivel inconsciente nos negamos a aceptar las implicaciones de renunciar. Si lo vemos de esa forma, en nuestra vida vamos de una renuncia a otra, renunciamos a todas las demás parejas, renunciamos a todos los otros trabajos, renunciamos a todos los otros lugares de vacaciones cada vez que decidimos.

viernes, 13 de julio de 2018

Descripción De Vanidad


A continuación, te mencionamos cuáles son los principales rasgos de las personas vanidosas y soberbias:

Las personas vanidosas, puesto que vienen marcadas por cierto narcisismo (y el narcisismo no es más que la creencia de estar en lo cierto por el simple hecho de ser quien se es), suelen creer que tienen razón en todas las discusiones que tienen.

Es por ello que, con frecuencia, las personas soberbias y vanidosas tratan de argumentar y defender sus puntos de vista mediante falacias de autoridad… 

¡Poniéndose a sí mismos como autoridad!

La vanidad y la soberbia están directamente relacionadas con la opinión que los demás tienen, por lo que el feedback que un vanidoso recibe de las demás personas es algo fundamental para su autoestima.

Sin embargo, al mismo tiempo, tratan de aparentar indiferencia ante lo que opinan los demás, y esto lo hacen por dos razones: La primera, que sabe que la naturalidad se valora positivamente; la segunda, que interés por lo que opinan los demás implicaría debilidad.

Puesto que tratan de fingir una versión idealizada de ellos mismos, es difícil comunicarse con ellos sin que surjan fricciones. Cualquier pequeño detalle puede provocar un enfado monumental, por discutir algo que, para ellos, es fundamental en su disfraz.

Por ejemplo, si no se les presta la suficiente atención en un grupo, inconscientemente, el vanidoso buscará alguna razón para enfrentarse con alguna persona del grupo y, de esta forma, conseguir atención.

La mayoría de personas soberbias y vanidosas se expresan de una forma completamente teatral. Es decir, cuando hablan, gesticulan de una forma que casi parece sacada del mundo de las artes escénicas.

Esto lo hacen para captar la atención del otro, porque una persona vanidosa y soberbia, como ya has podido ver hasta ahora, es una persona que necesita constantemente de la atención y de la validación de los demás.

La vanidad tiene cierta relación con el narcisismo, y el narcisismo tiene cierta relación con la psicopatía (puesto que se considera que el único importante es uno mismo y los demás están cosificados, como si fueran objetos para satisfacción propia).

Esto, evidentemente, no tiene por qué significar que tu amigo el vanidoso sea un asesino en serie. Tranquilo. Sin embargo, sí es posible que tenga algún rasgo psicopático y tienda a tratar a los demás para su propio beneficio, sin interesarse por ellos como personas.



Mediocridad



Los mediocres son solo seres que insultan a la inteligencia, no valoran ni su misma existencia, peor aún el perfume de una rosa,

Creen que su ignorancia es digna de exhibirla, pobres tontos no saben que es una afrenta para quienes no son igual a ellos;
Todo el encanto que hacen durante horas, lo rompen en un solo segundo, y a pesar d ofender a quienes los rodean, se sienten grandes,
La vergüenza no se hizo para ellos, Son personas sin ideales, el arte lo convierten en su oficio, la ciencia en su comercio, de la virtud una empresa.
No saben ni valoran lo grandes y ricos que son, se conforman con el mero hecho de tenerlo, más no de aprovecharlo, claro, su herencia es eso,
Ser conformistas, más no progresistas e idealistas, pobres mediocres.


La Mente Y La Lectura


"Leer es una gran manera de expandir nuestro horizonte de experiencias".

Así opina Raymond Mar, doctor en Psicología de la Universidad de York, en Canadá, que estudió el comportamiento del cerebro cuando una persona lee

Y es que leer la historia de un personaje en una novela es casi igual a vivirla, según estudios sobre la actividad cerebral.

Pero este es solo uno de los descubrimientos de los científicos sobre el enigmático funcionamiento del órgano más complejo del humano y su relación con la lectura

BBC Mundo entrevistó a tres investigadores que estudiaron qué pasa en nuestro cerebro cuando leemos.

Si hay algo que los científicos destacan desde un principio es la diferencia entre cerebro y mente.

"Con el fin de entender lo que hace el cerebro, tenemos que entender lo que hace la mente. No podemos hablar del cerebro por sí solo", señala Keith Oatley, profesor emérito de Psicología Cognitiva de la Universidad de Toronto, Canadá.

"No es el hecho de saber simplemente si un área particular del cerebro se activa cuando leemos, sino en conocer cómo funciona la mente en ese proceso", coincide Raymond Mar, doctor en psicología de la Universidad de York, también en Canadá.

Una de las primeras reacciones al leer es crear fotos en la mente.

"Hay evidencia de que cuando se lee, la mente crea o recuerda objetos que se asemejan a la descripción", afirmó Mar a BBC Mundo.

"Básicamente, si lees una rica descripción de una escena, podrás ver la activación cerebral en la corteza visual. Hay similitudes entre percibir y leer acerca de la percepción", añadió.

Oatley y Mar concluyeron que el cerebro, al parecer, no distingue claramente entre leer sobre la experiencia de un personaje de ficción y vivir esa actividad en la vida real.

"Aparentemente hay similitudes en la forma en que el cerebro reacciona a leer sobre algo y experimentarlo", explicó Mar.
Según el especialista, cuando una persona lee que un personaje ficticio está realizando determinada actividad, las áreas del cerebro que se activan son las mismas a las que esa persona utiliza para llevar a cabo esa acción.

"Como sabemos, cuando leemos una historia cuyo protagonista enfrenta una situación peligrosa o temerosa, nosotros sentimos miedo", ejemplificó Mar.
Y esto está claramente relacionado con la empatía, el sentimiento de identificación con algo o alguien.


"Se descubrió que hay áreas del cerebro que se pueden supervisar para saber si la gente es empática en la vida ordinaria, y esas regiones son las mismas que se activan cuando se está leyendo acerca de los personajes, porque el proceso psicológico es similar", advirtió Oatley a BBC Mundo.

Conocimiento Filosófico



A lo largo de la historia grandes pensadores ha influido en la manera de ser, de pensar y actuar desde las diferentes civilizaciones antiguas hasta la actualidad. La evolución psicológica del ser humano ha tenido grandes aportes de la filosofía, esta hermosísima ciencia que estudia la belleza del ser humano bajo algunos conceptos estéticos que la componen.

A su vez, le ha dado al conocimiento las herramientas claves para el buen entendimiento del mismo y sus terminologías. En virtud de esto, quisimos dedicar un artículo especialmente al conocimiento filosófico, qué aportes le ha dado a la sociedad y la mejor manera de comprenderlo sin desprestigiarlo.

Comencemos por definir el concepto de filosofía principalmente como el amor a la sabiduría. Es una ciencia que estudia problemas relacionados al ser humano y sus condiciones, que plantea cuestiones como la moral, la belleza, la existencia, el conocimiento, la mente y el lenguaje.

Al indagar sobre estos temas, la filosofía se diferencia de la misticidad de los componentes espirituales, ya que tiene un énfasis en los componentes racionales que estructuran y definen a la existencia.

Los estudios que realiza la filosofía no están involucrados en la experiencia, siempre se llega al conocimiento a través de distintos métodos como la especulación, que estudia los elementos involucrados a priori para poder dar una conclusión final sobre los aspectos que definen a dicho elemento, sin embargo, no existe una conclusión determinada que condicione las características del objeto estudiado ya que la infinita belleza y capacidad del ser filosófico de indagar sobre su existencia, le permite siempre ir más allá del conocimiento adquirido con anterioridad.

El filósofo puede ser científico, teólogo o político, esto se debe a las virtudes del mismo para entender y plantear problemáticas de la vida.

Antes de hablar de conocimiento filosófico debemos abordar el concepto de conocimiento, este término tiene múltiples conceptos que son relacionados con el mismo; por ejemplo: la conciencia humana, la intelectualidad y la acción de adquirir información.

Todo dependerá de la posición que se tiene ante este término y a la utilización que se le dará dentro de los campos investigativos.

En síntesis, se puede tener la concepción del término con múltiples definiciones del mismo para no limitar directamente al aprendizaje del ser, es decir, si se tiene la noción del conocimiento relacionado con la conciencia, puede ser el que el concepto de los mismos sea la experiencia y familiarización del ser respecto al universo.

Por otra parte, si la persona posee el concepto de conocimiento relacionado al raciocinio, puede tener la definición del intelecto contenido relativo a un área en específica como la ciencia.

Así que es válido poseer los diferentes conceptos anteriormente explicados relacionados al concepto propio del conocimiento .

Se entiende por este tipo de clasificación, a todo lo inherente al ser humano basándose en su conducta y pensamiento.

El análisis y la crítica son las herramientas que posee un filósofo para poder llegar a dicho conocimiento.

Para ver las fallas dentro de alguna conducta que se convierte en la problemática del ser, el análisis es fundamental para mejorar el discurso filosófico.

La crítica abre paso al planteamiento de nuevas soluciones que involucran al colectivo y sus demás problemáticas.

La Quimera Y La Mente


La mente humana detecta rápidamente cuándo algo es quimérico en el mundo real y, por alguna razón que aún se desconoce, el cerebro asimila mejor y encuentra menos sorprendente aquellas ideas imposibles que son religiosas, han constatado científicos españoles del Instituto de Salud Carlos III de Madrid. 

Las conclusiones de este estudio se han publicado en la versión digital de la revista científica Social Neuroscience y está dirigido por Manuel Martín-Loeches, investigador del Instituto de Salud Carlos III y profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Martín-Loeches ha explicado que el cerebro detecta con mucha rapidez cuándo algo es imposible en el mundo real: "existen unas leyes físicas, biológicas y psíquicas que son sistemáticas, se descubren con apenas meses de edad y conocerlas es, precisamente, una de las razones clave para nuestra supervivencia". 

En este sentido, está comprobado, ha asegurado, que para que un mito o un relato religioso tenga éxito se deben mezclar hechos posibles e imposibles, pues estos últimos llaman la atención, elevan el interés, sorprenden, y la historia se recuerda más fácilmente. "Unas gotas de irrealidad, la dosis justa, garantizan el éxito de un relato", según este investigador.

Partiendo de esto, el equipo que dirige Martín-Loeches, quiso constatar si las ideas imposibles de los relatos religiosos tenían una naturaleza especial, algo que las hacía en el cerebro distintas. Para explorar esta idea, los investigadores analizaron la actividad cerebral de un grupo de 30 personas mientras leían milagros e ideas imposibles extraídos de textos religiosos reales y compararon dicha actividad del cerebro con la obtenida mientras leían ideas imposibles pero no incluidas en textos religiosos.

Experimento con relatos poco conocidos Para estar seguros de que las ideas o hechos imposibles religiosos no eran conocidos ni resultaban familiares a los voluntarios del estudio, se extrajeron de diversos relatos ajenos a la religión cristiana, imperante en la sociedad occidental.

Así, de un total de 180 oraciones, los participantes tenían que decir si éstas eran o no posibles. De cada oración, tres versiones: la religiosa ("de su mente surgió la luna" (en este caso extraída de textos védicos)); una similar pero ajena a los textos religiosos ("de su mente surgió la casa"); y una equivalente y posible ("de su mente surgió la idea"). 

El equipo de Martín-Loeches, para llegar a las conclusiones del estudio, lo que hizo fue analizar y medir la actividad cerebral de cada individuo ante la exposición y lectura de estas tres frases. Para ello utilizó una medida de actividad cerebral que expresa la cantidad de incongruencia que el cerebro humano encuentra cuando lee o escucha una oración y que se conoce como "onda cerebral N400". Se llama así porque se activa a las 400 milésimas de segundo tras escuchar una palabra que no encaja y su origen está en las redes cerebrales que conforman el conocimiento semántico, donde está almacenado el conocimiento del mundo y cómo funcionan las cosas.


Según Martín-Loeches, por alguna razón que aún permanece en la incógnita, los cerebros de los voluntarios encontraron menos sorprendentes las ideas imposibles religiosas que las imposibles no religiosas. "El cerebro humano ve más aceptable, asimila mejor, que se muevan montañas a que se muevan edificios", según este psicólogo. La religión, "consciente o no, habría utilizado preferentemente las ideas que el cerebro humano considera menos sorprendentes y, al no ser extravagantes, el éxito del relato religioso estaría garantizado". 

Según este experto, ahora queda por determinar qué es lo que hace que unas ideas sean apropiadas para unos mitos religiosos y cuáles no.

Rumiar Los Excesos


El exceso de información es un problema con el que vivimos a diario y quizás se puede estar convirtiendo en un factor en contra en el logro de nuestros propósitos. 

En esta época la superación personal tiene mucha fuerza, debido a que se está dependiendo menos de las creencias y se espera mucho del propio esfuerzo para solucionar nuestra vida. Muchos devoran libros a diario sobre estos temas; pero este cumulo de información que se recibe a diario, poco a poco se vuelve en un hábito en que se quiere aprender más; pero se aplica menos.

La repetición es una solución a esto. La repetición es la forma en que la mente puede llegar a asumir algo de manera automática. Por ejemplo, si miramos la publicidad grandes compañías a pesar de su fama siguen inundándonos sus mensajes. Esto lo hacen para que no nos olvidemos de la marca. Uno solo puede tomar decisiones a partir de algo que se recuerda, y ello solo puede suceder cuando estamos acostumbrados a repetir algo.


Los siguientes principios de superación personal, son cosas que pudiéramos caer a veces en cuenta; pero que por estar leyendo una y otra cosa, solemos olvidarles y por tanto no las aplicamos. 

La idea no es dejar de leer muchos temas, si no que al menos tengamos fijo en la mente algunos principios que nos puede servir mucho en nuestra vida, y para ello necesitamos recordarlos a base de la repetición.

jueves, 12 de julio de 2018

Crear Tu Propia Vida


Crear tu vida supone entender y ser consciente de la influencia que tienes en la dirección que quieres que tome tu existencia.

La clave eres tú, y no  las circunstancias incontrolables.

Muchas personas consideran que el factor económico es un obstáculo insalvable, no es cierto.

Crear tu vida supone darte cuenta de que no tienes que ser víctima de tu pasado.

Crear tu vida supone ser consciente de que tu vida es única. Nadie la ha vivido antes, ni va a hacerlo después.


Crear tu vida también es tomar conciencia de que la mayoría de las oportunidades que aparecen en tu vida, son generadas por la energía que creas a tu alrededor.

Ser Congruente


Tómate un momento para pensar en aquellas personas que conoces que son congruentes. ¿Qué características les son propias? ¿Cómo sabes que son congruentes? ¿Qué significa ser congruente para ti?

Piensa en aquellas personas que conoces que son incongruentes. ¿Qué las caracteriza? ¿Cómo identificas la incongruencia? ¿Qué significa ser incongruente para ti?

Entiendo a la persona congruente como aquella que vive según sus valores. Lo contrario para mi es aquella persona que contradice con su acción su pensamiento.

Un ejemplo de congruencia me lo dan aquellas personas que entienden que la salud es su bien más preciado, que de nada les sirven el dinero y las propiedades si no se encuentran lo suficientemente sanos como para disfrutarlos, y luego hacen lo necesario para permanecer sanas. Esto puede pasar por identificar las claves de una vida sana y luego ajustar los propios hábitos para que encajen con el ideal: cuidar lo que comen, hacer ejercicio con regularidad, mejorar sus relaciones, buscar un trabajo que les satisfaga emocionalmente.

Otro ejemplo me lo dan las personas que entienden que van a pasar como mínimo ocho horas diarias dedicadas a su trabajo y consideran que merece la pena que esa dedicación les compense más allá del dinero. Tal vez piensen en buen ambiente, lazos de amistad, sentido de contribución, posibilidad de expresarse creativamente. Si a las 24h del día les quitamos ocho horas de sueño, las ocho horas de trabajo ascienden a la mitad de la jornada (esto sin atender a los desplazamientos ni al tiempo que estamos fuera del trabajo pero pensando en él). Entonces algunas de las personas que son conscientes del tiempo que van a dedicar al trabajo son congruentes con esto y hacen lo posible para establecer un estilo de vida que les lleve a satisfacer sus principios.

En el otro extremo están las personas incongruentes: piensan que la salud es importante pero fuman y comen alimentos tóxicos; piensan que les deben la vida a sus padres pero no les cuidan lo más mínimo; consideran que lo importante en la educación de sus hijos no son solamente las palabras sino el ejemplo que les pueden dar y sin embargo discuten de forma airada, se enfadan y les hieren.

Cuando una persona es congruente de pensamiento y acción, esto es, cuando lo que hace va en la dirección de lo que piensa, comienza a andar el camino que le lleva a conseguir aquello que quiere.

Cuando una persona contradice de hecho aquello que piensa se aleja de lo que desea y compra todos los números para sentirse frustrado.

Ser congruente no es una alternativa de fin de semana, no se trata de ser congruente de vez en cuando, ser congruente es un estilo de vida. Ser congruente significa estar 24h del día, 7 días a la semana, haciendo aquello que es más susceptible de llevarte donde quieres ir.

La congruencia no es una actitud de cara a la galería, se trata más bien de un compromiso con uno mismo.

Para conseguir pasar de la situación en la que uno se encuentra, a la situación en la que a uno le gustaría encontrarse, es necesario emprender la acción.

Es la acción y no el conocimiento lo que te permitirá conseguir aquello que deseas y que es importante para ti. No basta con almacenar libros y coleccionar seminarios, para conseguir algo distinto de lo que estás consiguiendo tienes que hacer algo diferente.

Pero no se trata de hacer cualquier cosa… sino más bien de emprender aquel conjunto de acciones que más probablemente van a llevarte hacia delante. Tampoco se trata de hacerlas una vez y olvidarse para siempre… sino más bien de hacerlas de forma regular y sistemática. 

Se trata de emprender la acción de forma masiva y sostenida y de no cesar hasta haber alcanzado el objetivo.

Espacios Donde Compartir


Las redes sociales sirven para darnos a conocer, compartir cosas con nuestros amigos y, algunas más que otras, dar nuestra opinión a los demás. 

Aunque Twitter posiblemente sea la red social más utilizada para esta noble empresa, y discutir o dialogar con otras personas, hay más opciones para este propósito, redes sociales pensadas para servir de espacio o muro virtual donde opinar, puntuar, compartir ideas afines y encontrar personas con nuestros gustos y preferencias. Veamos algunos ejemplos de espacios para dar tu opinión.


Las cinco redes sociales para dar tu opinión en las que me he centrado tienen cosas en común, como la publicación de comentarios relativamente cortos, algo heredado de Twitter y que ha sido, creo yo, motivo de su éxito. 
Otro detalle en común es la posibilidad de comentar, o responder, a los comentarios, seguir a personas con gustos afines. Además, la mayoría tienen aplicaciones móviles, imprescindible hoy en día, ya que la mayoría estamos más cerca del teléfono que del ordenador y siempre es buen momento para opinar sobre algo.

La Imaginación



Los orígenes del estudio de la imaginación datan desde las reflexiones filosóficas. No obstante, su posicionamiento como materia de estudio científico, alejado de especulaciones metafísicas, se da con el nacimiento de la psicología experimental, pese a esto, se conserva como un componente psíquico lejos de ser descifrado. 

Es solo hasta finales del siglo XX y principios del presente siglo que la imaginación se toma como desafío para la investigación psicológica y neurocientíficas, y los métodos conjuntos de neuroimagen y conductuales permiten vislumbrar hipótesis de cómo el cerebro imagina.

Los psicólogos han estudiado la imaginación, no sólo en su forma de creatividad y expresión artística, sino también en su forma mundana de la imaginación de todos los días y han propuesto que está basada en los mismos procesos cognitivos que el pensamiento racional.

Existe la imaginación reproductiva y la imaginación creativa. La reproductiva es cuando recreamos imágenes de hechos pasados y que están en nuestra memoria.

Y la imaginación creativa es cuando de motu propio creamos imágenes por nosotros mismos. Esta imaginación puede ser positiva o negativa. Es positiva cuando imaginamos la solución algún problema y entramos en un estado emocional positivo. La negativa es cuando nos representamos cosas en nuestra mente de problemas sin solución entrando en estado de impotencia.

A este tipo de imaginación creativa también se le suele denominar visualización creativa.


La Expansión Que Acosa Y Determina

Las empresas transnacionales son actualmente nuevos agentes de cambio global, llegando incluso a controlar aspectos de nuestra vida que antes no pertenecían a la esfera de los mercados. En el proceso de acumulación creciente del capital, las grandes corporaciones empresariales de hoy en día siguen potenciando el viejo problema de la dominación sobre la clase trabajadora, pero ahora con la novedad de manejarse en Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación.

El ser humano parece haber quedado desprovisto de una cultura que no sea la propiamente mercantil, reducido a ser un consumidor inconsciente que no tiene poder para cambiar el estado de cosas. Sin embargo, frente a esta situación se están avivando múltiples iniciativas para recuperar los espacios de la ciudadanía…

Quienes asistieron al nacimiento de las primeras compañías comerciales en Holanda en el siglo XVII, quienes vivieron la aparición de las fábricas textiles en Manchester en el siglo XIX, e incluso quienes contemplaron la configuración de las grandes empresas fordistas y de los incipientes conglomerados corporativos estadounidenses a lo largo de los primeros dos tercios del siglo XX, no dejarían de mostrar su asombro ante el poder acumulado hoy en día por las empresas transnacionales. Es más, podríamos llegar a afirmar que el mismísimo Karl Marx (que no fue ni mucho menos ajeno a las dinámicas de centralización y concentración del capital) se quedaría perplejo si pudiera visualizar la dimensión global y el peso que las grandes corporaciones han alcanzado en múltiples aspectos de nuestras vidas, de todas y cada una de las personas y pueblos que vivimos en este mundo globalizado.

Es precisamente a partir de la actual fase de globalización neoliberal, iniciada hace cuatro décadas en el contexto de la crisis de los 70, cuando las tendencias expansivas de las empresas transnacionales se agudizan. Éstas se convierten en los agentes que con mayor fuerza impulsan una salida a dicha crisis desde el ahondamiento de los valores civilizatorios vigentes (ánimo de lucro, maximización de la ganancia, acumulación, crecimiento incesante), a través de una propuesta política conocida como Consenso de Washington (desregulación, apertura, flexibilización, limitación de las capacidades de los Estados). 

La implementación de dicha propuesta se ve favorecida por el disciplinamiento de la clase trabajadora, por un lado, así como por las mejoras tecnológicas en el transporte, la comunicación y la información, por el otro.
De esta manera, éstas asumen el papel de agente hegemónico de la globalización neoliberal y amplían no sólo su frontera espacial a lo largo y ancho del mundo, sino también su frontera sectorial (incorporando progresivamente al mercado capitalista y controlando ámbitos como la agricultura, los servicios, los bienes naturales, las patentes sobre la propia vida, etc.), e incluso su frontera política (alcanzando una capacidad de incidencia superior a la de los Estados y los pueblos).

Acumulan así un poder extraordinario que se expande más allá de lo económico y que se evidencia también en los ámbitos político, cultural y jurídico. En este sentido, y en lo que respecta al poder económico, las empresas transnacionales se sitúan en el centro de las grandes cadenas globales de producción, distribución, comercialización, finanzas y comunicación, lo que les permite acumular beneficios que superan en ocasiones las capacidades de los propios Estados. 

Algunos ejemplos: Wal-Mart, la mayor empresa del mundo, maneja un volumen anual de ventas que supera la suma del PIB de Colombia y Ecuador, mientras la petrolera Shell tiene unos ingresos superiores al PIB de Emiratos Árabes Unidos, al igual que el BBVA comparado con Guatemala.

Por supuesto, esta situación de privilegio económico se traslada de manera natural a un poder político creciente. Las multinacionales son las principales beneficiarias (y defensoras a ultranza) de la democracia de baja intensidad en la que vivimos, donde las decisiones se alejan de la ciudadanía y se toman cada vez más en ámbitos supraestatales (como estamos viendo en las negociaciones del TTIP[1] o del TISA[2]), sin las mínimas garantías democráticas de participación e información, y contando con la connivencia de Estados matrices y receptores, así como de las principales instituciones multilaterales, formales (FMI, OMC) o informales (G7). Es en este contexto y en estos espacios donde su capacidad de incidencia a través de lobbies se acrecienta, a la vez que, en sentido contrario, los Estados (y no digamos ya los pueblos) pierden peso específico. 

De esta manera, los gobiernos ven limitada su capacidad para actuar en defensa de la ciudadanía en espacios donde no tienen protagonismo. A su vez, la infiltración de las transnacionales en sus competencias y responsabilidades es tal que en muchas ocasiones los Estados priman la alianza con éstas frente a su compromiso con las mayorías sociales, bien sea por derrotismo (no hay alternativa), persuasión (empleo, negocios, inversión extranjera directa, etc.) y/o corrupción (sobornos, puertas giratorias, etc.), situando a las grandes corporaciones como agentes políticos de primer orden.

Pero, además, las empresas transnacionales acumulan también poder cultural, jugando un papel fundamental en la reproducción simbólica del sistema, convirtiéndose en sujetos activos en defensa de una civilización individualista, consumista, fragmentada y despolitizada. De esta manera, han entendido con claridad que su legitimación depende de los imaginarios colectivos, de los valores imperantes, para lo cual han llevado la cultura a su terreno (mercantilizándola en la medida de lo posible), a la vez que han diseñado, impulsado y generalizado un formato universal de sociedad, de ciudadanía global, y de saber y conocimiento, adaptado a la primacía del crecimiento capitalista y a la democracia de baja intensidad.

Finalmente, y como garantía para mantener todo este entramado de poder económico, político y simbólico, las corporaciones transnacionales acumulan un aplastante poder jurídico. Éste se muestra en una lex mercatoria (derecho fuerte, basado en una maraña de complejos tratados, acuerdos comerciales, de inversión, etc.) que se impone sobre la soberanía de los pueblos y sobre el marco internacional de derechos humanos (derecho débil), generando así una arquitectura de la impunidad que les protege y blinda jurídicamente de las posibles iniciativas populares y/o de los Estados.

El círculo se cierra. Pasamos del poder económico al político, y de éste al cultural, todo ello bajo un marco jurídico actualmente inexpugnable y que les favorece. Han conseguido, por tanto, ser el agente protagonista y hegemónico en nuestra realidad global, con una gran incidencia en múltiples ámbitos de nuestras vidas.



Educación En Valores

Los diferentes puntos de vista acerca de la Educación en valores están relacionados a interrogantes como: ¿qué son los valores?, ¿qué es la valoración?, ¿qué relación existe entre la educación en valores y el proyecto educativo?, ¿es tarea de la Universidad formar valores?, ¿cómo podrá la Universidad medir la formación y el desarrollo de valores profesionales? Estas preguntas si bien no agotan las inquietudes y preocupaciones existentes, al menos introducen el análisis de los valores en la formación profesional.

Muchas de estas preocupaciones acompañan al mundo actual de modo más general, se habla de crisis de identidad, de fe y de epistemología. De identidad por la ausencia de un sentido claro de pertenencia y por la carencia de proyectos comunes unificadores; de fe, por la incapacidad de creer en algo, por la imposibilidad de cambio y la falta de confianza en el futuro y; epistemológica, por la supremacía del conocimiento y la razón, que se expresa en una racionalidad instrumental-administrativa-gerencial, capaz de aplastar lo afectivo y sentimental.

Algunos afirman que vivimos en una sociedad sin valores; otros que han aparecido nuevos valores asociados al nuevo paradigma socioeconómico y cultural; también hay quien dice que el problema está en la existencia de multivariedad de valores, lo que produce confusión y desorientación en la actuación y valoración de los seres humanos. 

Quizás esté ocurriendo todo ello, valdría la pena abordar el asunto teniendo en cuenta que en todas las sociedades y en las diferentes épocas el hombre como guía ha tenido que enfrentar sus propios retos de desarrollo, ¿por qué no podría hacerse ante el acelerado desarrollo científico-tecnológico y la globalización del mundo actual?

No obstante a esta realidad, no es ajeno el hecho de que existen cuestiones no resueltas en la comunicación y en la vida de los hombres, en su educación, en su calidad de existencia, que impiden el desarrollo de una personalidad integral y adecuada a la sociedad en que ésta se despliega.


El estudio sobre el comportamiento humano ha sido y es interés de diferentes ciencias: la filosofía, la psicología, la sociología y la pedagogía, las que desde sus diferentes objetos de estudios enfocan su campo de acción. 

Así los debates pueden ser desde los distintos puntos de vista. No obstante, el objetivo común está en la comprensión e interpretación de los porqué de las actuaciones de los seres humanos, para lograr orientar el comportamiento humano hacia las tendencias más progresistas y desenajenantes de la humanidad, su crecimiento espiritual y material, todo ello dentro de los requerimientos que impone la sociedad, de ahí que, en el centro de su análisis se hallen los conflictos entre el ser y el deber ser, y derivado de ello entre el hacer y el saber hacer.

Conocimiento Empírico


Muchas personas sin tener títulos profesionales o contar con algún tipo de formación académica son expertos en hacer algo, tienen una gran habilidad en ciertos aspectos, pueden dominar a la perfección una técnica o un arte, o tienen determinada competencia.

Cuando le preguntamos en dónde han adquirido este conocimiento, la respuesta es que no han ido a ninguna universidad o colegio, simplemente lo ha adquirido con la práctica, de forma empírica.

Es aquel que se adquiere a través del saber cotidiano y se adquiere a través de la evolución y vida cotidiana del individuo.

El conocimiento Empírico, es todo aquel que: El hombre adquiere debido a las diversas necesidades que se le presentan en la vida, por instinto y no por el pensamiento fundamentado que se aprende sin ciencia y sin leyes. Así también es trasmitido por medio de las relaciones con la sociedad de tu alrededor a diario.

En la escuela de la vida.
Es todo lo que se basa en la experiencia sin teoría ni razonamiento.
Es aquel que se va adquiriendo a través de las experiencias vividas. Con la escuela de la vida.
El conocimiento empírico es el que surge de la propia experiencia, llegando a un conocimiento concreto.
El conocimiento empírico es que se va adquiriendo mediante la vivencias y experiencias, así también es trasmitido por medio de las relaciones con la sociedad de tu alrededor.

A través del tiempo se ha querido dar paso al conocimiento empírico ahora podemos definir que es el conocimiento que en la vida se adquiere y se aprende sin ciencia y leyes.

Es todo aquel que se adquiere por instinto y no pensamiento fundamentado, los animales actúan por este conocimiento que podemos llamarle también por instinto.

El conocimiento Empírico, es todo aquel que el hombre adquiere debido a las diversas necesidades que se le presentan en la vida. Es constantemente evolutivo, porque se mueve en torno a los cambios sufridos por cada individuo y está basado en el querer y la experiencia.


miércoles, 11 de julio de 2018

Preferencias Obligadas E Inventadas

Todos coinciden en escoger el último y cuando proceden a explicar los motivos cada uno aporta el suyo o los suyos, sin saber que ningún par es mejor, ni siquiera distinto del otro. Forzados a escoger lo harán aduciendo motivos plausibles pero artificiosos porque todos sabemos que no son verdad: “este me parece más consistente, más suave, más cálido, más tupido…”, lo que tú quieras chico, porque te lo estás inventando

Respecto de la mayoría de las decisiones o elecciones que hacemos en la vida pasa parecido, escogemos de una manera intuitiva manejando cantidad de parámetros invisibles, o actuamos al azar, eso también puede ser, y a renglón seguido, de manera inconsciente —consciente para algunos: los manipuladores, los mentirosos, los políticos…— nuestra mente procede a inventar la motivación racional más variopinta en función de nuestro interlocutor, las circunstancias, nuestra creatividad, la urgencia y la gravedad del momento, etc…

No es algo que se viva en dos pasos, es inmediato, simultáneo incluso. Nosotros creemos, llegaremos a estar convencidos de que ese es el mejor par  y lo defenderemos ante quien sea, que si lo hacemos bien nadie nos sacará de nuestro equivoco. Cuanta mayor facilidad tengas para inventar más cerca estarás de engañarte a ti mismo.

¿No les parece tremendo, que uno pueda convencerse y convencer a los demás de cualquier cosa? Déjenme poner ejemplos más cercanos: 

—“¿Qué te parece tal cosa menganito?, y menganito no lo sabe pero improvisa una opinión o dos”

—“¿Cómo te sientes zutanito?, y zutanito no se encuentra bien del todo, no distingue bien que es por cansancio, y aprovecha para alegar un motivo cualquiera de los que le pasen por la cabeza… que a él le parecerán perfectamente legítimos” 

Atención entonces. Si me he explicado bien esta reflexión resultará un excelente punto de partida para empezar a revisar muchas de nuestras afirmaciones: “¿piensas realmente así, estas convencido de que eso que afirmas es cierto o es un invento ultracreativo de tu mente forzado por las circunstancias?”


El Valor Del Conocimiento


El conocimiento, es el valor de descubrir cosas nuevas, de aprender lo que necesitas saber.

En nuestra vida, siempre hay muchos sueños de todo tipo, y nos pasamos mucho tiempo anhelando cumplirlos… Hasta los plasmamos en un cartel para verlo todos los días.

El problema, es que pasamos tanto tiempo anhelando, que nos olvidamos del conocimiento que debemos adquirir para justamente lograr lo que soñamos.

Es decir, por más que sueñes tocar el violín, necesitarás la habilidad y el conocimiento para hacerlo bien, de lo contrario, es muy difícil que te caiga el don del cielo para hacerlo.


Cuando conoces el camino que debes transitar, no hay manera de que te pierdas, porque ya todo lo tendrás claro. Y es justo eso, lo que necesitas para llegar al éxito.