jueves, 6 de septiembre de 2018

Raigambre Solidaria


Las condiciones contextuales en las que nos movemos concitan la crisis del ser humano contemporáneo, que no es solo crisis económica sino social, una crisis de modelos vivenciales que trae en algunos casos el auge de los fascismos y las convulsiones políticas y sociales. 

En esta coyuntura de crisis de valores, de expansión del individualismo más atroz y la cultura sin salida, la creación literaria, y el arte en general, están obligados a responder, si bien esta respuesta debe de plantearse no desde postulados metafísicos ni instrumentos de conocimiento, sino con actitudes concretas ante la realidad social e inmediata, planteando respuestas e interpretaciones en términos éticos, sociales e ideológicos.

Frente a esta situación se impone la necesidad de un replanteamiento esperanzado y firme del hecho literario y artístico creando los resortes de una nueva educación de la subjetividad, de una nueva educación sentimental que conlleve las condiciones más propicias para encontrar una voz teórica y legítima entre los signos exteriores de la modernidad y las señales inconfundibles de raigambre clásica.

Así, ante el inmovilismo que se ha venido vislumbrando durante los últimos años, en el ámbito de la creación y de la crítica, un grupo de creadores y críticos han decidido alzar su voz, hundiendo sus raíces en el neorromanticismo cívico, hasta alcanzar lo que llamaríamos la literatura de la condición humana, ajena a los resortes antiintelectualistas y centrada en la noción de la crisis del ser humano contemporáneo, que rechaza el artificio y la idea cultural anterior, y promueve una individualidad socializadora, una individualidad de lo humano que declina todo principio de actuación política o manipuladora, como necesidad de respuesta de la realidad que se viene materializando en el ámbito geográfico más cercano y global, desde la  última década. 

De ahí nace la necesidad de crear y desarrollar una corriente crítica y creadora que, bajo la denominación de Humanismo solidario, eclosiona como testimonio de resistencia alternativo ante la convicción de que las corrientes oficiales se abocan al agotamiento, tomando conciencia de la crisis social y proponiendo como centro al ser humano y que este se erija en afán de su pensamiento y creación. 

Lo que en términos poéticos significaría que la poesía no se inscriba en un mundo regido por reglas de orden metafísico, sino en un mundo regido por un sistema de valores materiales y humanos.

Humanismo solidario es una corriente crítica e intelectual de personas libres que, desde la heterodoxia estética, asumen el uso de la palabra como obligación social bajo los irrenunciables principios del compromiso y el comportamiento ético, sin estar sometidos a ideología, filosofía, política o religión alguna. 

Desde el libre discurrir del pensamiento de sus componentes nace la necesidad de rebelarse contra los sistemas y organizaciones que  oprimen y asfixian a la mayoría de la humanidad. Ajenos a toda ideología dominante, Humanismo solidario propugna el destierro del pensamiento único en cualquiera de sus manifestaciones, fundamentando sus principios rectores, y su obra individual y colectiva, sobre los términos morales que emanan de la idea irrenunciable de la fraternidad universal.




La Honorabilidad

El honor es una cualidad moral, un concepto ideológico instaurado en nuestras relaciones sociales, que justifica conductas y explica relaciones con los demás.

Muy vinculado al honor, está la honestidad, como valor de auténtica honorabilidad, y la dignidad, otro valor intrínseco a la condición humana, que dentro de la racionalidad resalta el status personal.

No es casual, pues, que dedique estas líneas a reflexionar sobre estos conceptos, que cada vez  más a menudo escucho, en cualquier comunicación pública o privada de más de dos personas.

 Siempre estos conceptos han estado ligados a una valoración, que la razón, individual o social, hace de las personas y los hechos, hasta el punto de que un principio consuetudinario acuñado dice que “la honorabilidad se presupone”, con lo cual hay que deducir que sólo se destruye, como la buena fe, con la demostración de los hechos reprochables.

 Y hago todas estas reflexiones por pura necesidad de objetividad, que es lo que quiero conseguir, frente a tanta intoxicación de mensajes, noticias, discursos y demás, que quieren distraernos de lo cierto, de la verdad, ¡si es que existe!. No en vano estamos en la época de la postverdad.

Y por eso ya no sé si atender a los hechos, contados por unos y otros, a los relatos, que transcriben historias, a las opiniones alejadas de toda lógica, o sencillamente abstraerme de todo porque verdaderamente no me interesa. Para centrarme, eso sí, en el momento, en el presente, olvidándome de los diseños que unos y otros, interesadamente, difunden sobre nosotros.

Comparto, que no es fácil, que es bueno estar informado, y curiosear la realidad, opinando de ella. Que el control social es la verdadera fuerza de la democracia, y que como ciudadanos que decidimos, debemos demandar, controlar y fiscalizar. 

Sí, debemos exigir que aquellos valores que como sociedad nos autoimponemos, se cumplan por todos.

Creo que aquí está la clave y la dificultad a su vez, debemos exigir a todos nuestros representantes los mismos valores, independientemente de la línea política de donde provengan, porque nuestros valores universales, entre los que está la honorabilidad, son exigibles a cualquier persona.

Evidentemente ningún hecho es ajeno a las pequeñas o grandes luchas humanas, lo ideal, no siempre fácil, es ser capaz de aplicar la razón en la reflexión, y concluir con la aseveración, o la duda, por nosotros mismos. Es preferible a seguir los dictados.

De cualquier manera, los valores humanos de la honorabilidad, la honestidad y la dignidad deberán formar parte de los incondicionales que transmitamos a las futuras generaciones.


Principios

Los principios son normas impuestas por el hombre que buscan guiar las acciones del propio ser humano. 

Podemos decir que estos principios en parte son culturales, pues aunque existen principios universales (no mentir, respetar la vida etc.) asociados a la condición humana, existen muchos otros que variarán dependiendo del país y cultura en el que nos encontremos.

Podemos decir que los principios nos ayudan a desenvolvernos en el día a día. Así, gracias a ellos, podemos actuar siguiendo ciertos patrones a la hora de encontrarnos ante un dilema. Asimismo, gracias a estos principios podemos dar pasos importantes en nuestra vida, por ejemplo en el terreno laboral, pues principios como la ética en el trabajo pueden abrirnos muchísimas puertas.

A nivel comunal, los principios son normas de comportamiento que ayudan y fomentan la convivencia entre personas. Por este motivo, es importantísimo que estos principios sean lo más parecidos posibles en una sociedad. Varios individuos con diferentes principios pueden llegar a chocar entre ellos y terminar discutiendo, pues es evidente que ambos tienen formas diferentes de ver la vida y sus prioridades.

Si bien es cierto que los principios pueden afectar la vida en general del ser humano (principios como amar al prójimo o respetar a los demás), también existen principios en otros ámbitos de nuestra vida como por ejemplo nuestro trabajo; y es que muchas empresas establecen una serie de principios ante los cuales los trabajadores deben responder.

Cabe destacar que principios y ética están indiscutiblemente relacionados. La ética se encarga de estudiar aspectos como la moral, y lo cierto es que los principios forman parte de la moral del individuo.

Un individuo sin principios será un individuo vacío, sin normas ni reglas morales. Su comportamiento no estará regido por ningún tipo de objetivo ético, pudiendo así comportarse de forma ruin.

Fomentar los principios de nuestra sociedad es una tarea realmente importante. Debemos inculcar dichos principios en los más pequeños desde edades ya tempranas. Es la única forma de formar individuos que estén comprometidos con nuestra sociedad. Individuos que posteriormente aceptarán y cumplirán esta especie de normas morales que facilitan la convivencia entre personas.

Así, algunos principios básicos y universales que siempre debemos respetar e inculcar a nuestros pequeños son el respeto a los demás, sin distinción de sexo, cultura o religión; la tolerancia, ya sea con personas de otras etnias o con opiniones diversas a las nuestras; o sinceridad y honestidad, para conseguir que las relaciones con terceros sean mucho más sanas.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

La Mente Que Piensa

Los pensamientos de autoevaluación son particularmente seductores y convincentes. Aparecen en la mente disfrazados de verdad absoluta. Cuando aparecen pensamientos como: “No sirvo para nada”, “No soy querible”, “He defraudado a la gente” o “No tengo remedio”, enseguida nos quedamos atrapados en ellos y los separamos de otros comentarios internos como si fuesen verdades con autoridad.

En la psicología budista, la mente es descrita como un sexto sentido, que se suma a los cinco habituales (vista, oído, olfato, gusto y tacto). Desde esta perspectiva, del mismo modo que el ojo percibe todo tipo de formas, colores y luces, el oído toda clase de sonidos, y la nariz todos los olores, la mente percibe todo tipo de pensamientos: grandes y pequeños, hermosos y feos, interesantes y aburridos, sabios y ridículos, etc. 

La mayoría de las personas no se identifican a sí mismas con los colores y las formas que ven, ni con las texturas que tocan. Normalmente no pensamos, por ejemplo: “Soy verde claro” o “soy rugoso”, cuando vemos algo verde o tocamos algo rugoso. Pero los pensamientos, como objetos de la mente, son un poco distintos y, quizás porque son inmateriales e internos, somos más propensos a confundirlos por quienes somos.

Los pensamientos de autoevaluación son particularmente seductores y convincentes. Aparecen en la mente disfrazados de verdad absoluta. Cuando aparecen pensamientos como: “No sirvo para nada”, “No soy querible”, “He defraudado a la gente” o “No tengo remedio”, enseguida nos quedamos atrapados en ellos y los separamos de otros comentarios internos como si fuesen verdades con autoridad. Aunque esto no les ocurra a todas las personas, muchos tenemos la tendencia profundamente arraigada de desestimar las fantasías y otras categorías de pensamientos como fabricaciones de la mente, y, en cambio, tomamos cualquier juicio sobre uno mismo como una verdad absoluta. 

Esta es precisamente la razón de que el reconocimiento de que los pensamientos no son la realidad pueda brindarnos una gran paz emocional.

Dependiendo de su grado de elaboración, los pensamientos pueden ir de simples movimientos rápidos de energía de la mente, a pensamientos diferenciados, hasta ensoñaciones elaboradas. 

Es importante saber que no hay nada inherentemente negativo en la asociación libre y la ensoñación —en realidad son dos magníficas capacidades de la mente humana que se pueden utilizar de forma creativa—. El problema surge cuando no somos conscientes de nuestro proceso de pensamiento y sin darnos cuenta nos entregamos a pensamientos que dan lugar a juicios negativos, miedos, autocríticas, ira, preocupación, suspicacia, desconfianza y otras emociones que sabotean la paz de la mente y el equilibrio emocional.

Tal vez te preguntes: “¿Qué parte de mí es la que sabe que estoy pensando?” Vamos a llamarla “conciencia”. Aunque pueda parecer escurridiza, cuanto más llegues a conocerla y más aprendas a volver a ella y confiar en ella, más feliz serás. La mayor parte del tiempo, los pensamientos simplemente se producen sin ser conscientes de ellos.

La práctica de mindfulness no implica generar pensamientos voluntariamente, controlar los propios pensamientos ni tampoco manipularlos. Al contrario, supone ser consciente de los pensamientos como pensamientos, dejando que surjan y desaparezcan sin retenerlos ni rechazarlos. Esta capacidad de ser consciente de los pensamientos puede ser usada cada vez que te acuerdes de prestar atención, ya sea meditando o en la vida cotidiana.


Esta conciencia no es algo nuevo que necesites aprender. Ya está ahí y la tienes a tu disposición en cualquier momento, sin importar lo que está ocurriendo. La conciencia está ahí de forma natural, pero puede pasar inadvertida durante toda una vida, por lo que es necesario explorarla y conocerla experiencialmente. 

A medida que te familiarices con tu conciencia, te darás cuenta de que se puede convertir en tu refugio último, un lugar natural de equilibrio para la mente y el corazón, con una capacidad ilimitada para encontrarse con la experiencia y abrazarla.

La Soberbia

La soberbia representa el alarde del poder, su exposición de manera exagerada o de forma ruin. El hombre soberbio ha transgredido límites que los dioses consideran importantes, ha sobrepasado barreras en cuya irrupción se incurre en el pecado.

Pero el soberbio no es un hombre hiperbólico, aunque finge serlo, es más bien un ser que se ha consumido en la carencia, en la mendicidad, su miseria consiste en ser menos que los demás, en tener menor poder sobre sí mismo.

Hay varios ejemplos en la mitología que muestran las consecuencias de la ubris (hybris). En la tradición hebrea encontramos el mito de la Caída, éste relata como cierto dios prohíbe a sus hijos primigenios, llamados Adán y Eva, comer del fruto de un árbol ubicado en el centro del paraíso construido para ellos. Sin embargo, una serpiente, cuya identidad es ambigua, insta a Eva a probar la fruta aciaga. Ella lo hace, luego convida a Adán.

Aquel dios es omnipresente, y al saber que sus hijos le han desobedecido los destierra del paraíso y los arroja a la mortalidad. Dos seres con llameantes espadas guardan, mientras tanto, la entrada a la tierra del origen. Tal desfallecimiento del espíritu es una emulación de una anterior revuelta instada por el ángel lucifer, con ello notamos que los mitos judíos son cíclicos en sus temas.

Otra mitología semejante es el de Prometeo, en la cultura griega. Prometeo era hijo de Yapeto y de Climena, hija de Océano. Entre sus hermanos se encontraban el gran Atlas, Meniteo y Epimeteo. Hesíodo caracterizo a Prometeo como “sagaz y astuto”, luego cuenta: “…cuando los dioses y los hombres mortales disputaban en Melona, Prometeo mostró un gran buey que adrede había repartido, queriendo engañar al espíritu de Zeus”.

Prometeo había recubierto los huesos con la grasa del animal para que así fueran, los restos, más apetecibles para Zeus y por consiguiente la carne pudieran apropiársela los hombres, no obstante Zeus era muy sabio y descubrió la treta, aun así siguió el juego de Prometeo sólo para poder dar un justo castigo a la humanidad.
“Y desde aquel tiempo, acordándose siempre de ese fraude, rehusó la fuerza del fuego inextinguible que brota del roce de los maderos de encina a los míseros hombres mortales que habitan sobre la tierra.”

“Pero todavía le engaño el hijo excelente de Yapeto, robándole una porción esplendida del fuego inextinguible, que oculto en una caña hueca”
La nueva ofensa no hizo sino enfurecer más al gran Zeus que le deparo un cruel castigo al insubordinado hijo de Yapeto:
“Y sujetó Zeus con cadenas sólidas al sagaz Prometeo, y le ató con duras ligaduras alrededor de una columna. Y le envió un águila de majestuosas alas que le comía su hígado inmortal. Y durante la noche renacía la parte que le había comido durante todo el día el ave de alas desplegadas.” Tal es la descripción que nos brinda Hesíodo.

Este castigo ejemplar fue acompañado con la liberación de las calamidades que Pandora, accidentalmente, desato sobre los hombres. Por ahora no importa si Prometo fue liberado por Heracles y recibió gloria posteriormente, lo que interesa es que Prometeo desafió a los dioses y fue castigado. Ícaro, Sísifo, Aracne y Medusa son otras figuras que acompañan a los griegos en la imaginería concerniente a la soberbia.

La soberbia acaece ante la indigencia del ser, el sujeto se eleva hasta cimas inalcanzables en un acto de equilibrio, como una forma de compensación ante su falta de poder sobre su propio campo de acción. 

Alguien me dijo alguna vez, y aún resuena en mi memoria alto y fuerte, “no te presentes tan grande, pues no eres tan pequeño”. Esa frase resume muchas vidas desgraciadas.

El Legado Humano

Nuestra especie ha dejado una señal imborrable en el planeta. Tanto es así, que cuando desaparezcamos perdurará durante mucho tiempo nuestra distintiva huella fósil.

Eso es lo que sostiene, al menos, un equipo de investigadores de distintas instituciones británicas y estadounidenses en la revista The Anthropocene Review.

En su estudio, que ha coordinado el geólogo Jan Zalasiewicz, de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, estos científicos afirman que la marca de la humanidad es de tal magnitud que no es posible encontrar nada remotamente parecido en toda la historia de la Tierra, incluso si nos remontásemos a su formación, hace 4.500 millones de años.

Según describe el ensayo, al igual que hoy podemos estudiar los dinosaurios a partir de sus huesos y las huellas que han llegado hasta nuestros días, los humanos dejaremos un rastro de objetos que estos científicos han denominado tecnofósiles. “De la mayoría de los animales se recuperan pocos vestigios, como restos óseos, por ejemplo.

 Los Homo sapiens, por el contrario, producimos millones de cosas y de muy distinto tipo, desde estructuras nanométricas a ciudades”, indica Zalasiewicz. “Es más, el rastro producido por otros organismos siguen patrones que cambian, por así decirlo, con una lentitud geológica, a lo largo de millones de años.

Por el contrario, nuestros bienes evolucionan a gran velocidad. Los nuevos hacen que los viejos queden obsoletos rápidamente. Con el tiempo, desde aeropuertos a cepillos de dientes podrían quedar enterrados entre los sedimentos de tal forma que acabarán convirtiéndose en tecnofósiles”.


Para el paleobiólogo Mark Williams, coautor del estudio, “dentro de millones de años, mucho después de que nuestra especie haya desaparecido, los tecnofósiles definirán los estratos de la época humana, lo que llamaríamos Antropoceno.

Si un paleontólogo examinara la Tierra en un lejano futuro, probablemente consideraría estos objetos los más valiosos de todo el registro fósil".

Poner Lo Que Importa


Lo que mueve al mundo
La pasión mueve al mundo y eso es innegable. Es fácil distinguir a alguien que realmente vibra con su vida e imprime un entusiasmo especial a sus palabras, acciones y al modo de relacionarse con el resto. Tener pasión y propósito debiese ser nuestro principal objetivo para desenvolvernos en este mundo, y aunque pueda parecer tremendamente difícil mantener un estado de contemplación y positivismo frente a tantas realidades paralelas y situaciones que nos rodean, siempre está la invitación a volver a nuestra verdadera casa. En este sentido, los siguientes aspectos han sido esenciales en mi proceso personal de la integración de la pasión en mi día a día:

1)    Internalizar la gratitud: Estamos vivos, somos autosuficientes e independientes en muchos aspectos y estamos en mejor pie que muchas otras personas. Como primera aproximación, son hechos que nos hacen volver a nuestra situación actual y sentirnos agradecidos de lo que ya somos y tenemos. Por ello, al poner las cosas en perspectiva, son más los atributos buenos y razones por las cuales estar tranquilos y agradecidos al final del día. Mi artículo sobre la gratitud explica con más detalle cómo lograr ese estado a voluntad y sin esfuerzo.

2)    La importancia de la alegría: Simplemente, sonreír y reírnos con frecuencia activa potentes neuroquímicos en nuestro cerebro, liberando el estrés y brindándonos una sensación de mayor liviandad y genuina felicidad, en muchos momentos. 
3)    El camino es lo que importa: Definir con claridad qué es lo que somos y qué deseamos en última instancia para nosotros -elevándonos por sobre metas basadas en lo que otros esperan acorde a nuestra situación- nos lleva a un estado de mayor profundidad que nos puede llevar, entre otras, a valorar más cada instante y darnos cuenta de lo realmente importante. Una vez descubierto esto, el resto de los distractores cae y se va afirmando la esencia dentro de nosotros.


Todo lo anteriormente dicho es, sin duda, una primera aproximación de una experiencia que cada uno debiese vivir individualmente. La pasión, por tanto, no se trata de hacer ni de lograr en la dimensión material, sino más bien del ser y acceder a un estado que es parte intrínseca y permanente en nosotros. 

Podemos estar lavando platos o dirigiendo un grupo importante de personas y tener la misma sensación, energía y entrega. Eso es lo que yo llamo “acción inspirada”, y la decisión de integrarla a nuestra vida está, en cada momento, en nuestras manos.

El Valor De Disentir


La necesidad de agradar y no generar malestar en el ámbito laboral lleva a que muchos trabajadores opten por no compartir sus ideas y pensamientos cuando éstos no están en consonancia con los del resto y a no disentir respecto a los demás. Pero esta actitud no sólo impide poder aprovechar muy buenos aportes, sino que tampoco ayuda a quien decide callar a avanzar en su carrera laboral.

Disentir y mostrar una opinión diferente basada en observaciones o argumentos sólidos es una forma de demostrar capacidad y seguridad en uno mismo. Tener un criterio propio y no seguir siempre a la mayoría es un requisito fundamental para crecer y avanzar profesionalmente.

Pero para hacerlo correctamente es necesario también saber expresar estas opiniones divergentes con respeto, argumento y valorando la opinión de los demás. Es tan importante lo qué se dice como el modo cómo se dice. En este sentido, siempre que quieras dar tu aporte, procura primero evaluar e indicar las virtudes de las otras ideas, enseñar cuáles son los problemas o puntos débiles que observas en ellas y defender luego tu propia solución.

Considera también que, así como es muy útil cuando tú puedes brindar una opinión diferente que ayude a mejorar el trabajo o las condiciones del mismo, no es bueno disentir en todas las circunstancias y sin verdaderos motivos. No se trata de contradecir a los demás, sino de encontrar mejores alternativas o soluciones. Si no sirve para brindar algo mejor, probablemente no sirva de mucho disentir.

Tener una opinión y un criterio propios es muy importante. Y saber expresarlos cuando realmente es necesario puede ayudarnos a mejorar nuestro lugar de trabajo, ser valorados por nuestro propio modo de ver las cosas y desarrollarnos profesionalmente.


Estar Donde Debes Estar

Muchas veces pensamos haber tomado el camino equivocado, podemos lamentarnos por decisiones tomadas que nos han traído consecuencias que hubiésemos preferido no vivir, podemos lamentar el tiempo invertido en algo… Podemos arrepentirnos y culparnos, así no sea con papel protagónico, podemos sentir esa nostalgia por algo perdido o por caminos no recorridos.

Sin embargo, es importante concientizar que nada nos ocurre de manera casual, que todo tiene una razón y que cada una de nuestras experiencias, de nuestras relaciones, de nuestros pasos, tiene la intención de ubicarnos exactamente en lo que debemos vivir, para nuestro crecimiento, para mirar a través de nuevos cristales, para valorar la vida y sus milagros.

Debemos confiar en el proceso de la vida, evidentemente no se trata de cruzarnos de brazos, esperando que lo que tengamos que vivir pase a través de nosotros, no, nuestros tránsitos están ajustados a nuestro crecimiento, al provecho que saquemos de nuestras experiencias y mientras mayor provecho le saquemos al tiempo que puede ser una limitante, estaremos seguramente frente a experiencias mucho más retadoras, que nos impulsen a sacar de nosotros lo mejor y rescatar en cada una de las cosas lo positivo.

No debemos recriminar de nuestro pasado, lo que hicimos en su momento fue lo único que pudimos haber hecho con los recursos y el conocimiento que poseíamos, así que aparte de ser un desgaste energético es totalmente inútil revisar el pasado para sentir culpas o remordimientos, para recordar penas o desear tomar venganza. 

Solo debemos utilizar nuestro pasado con fines prácticos, aprender lo más posible de él, ver cuánto hemos crecido y qué fortalezas hemos desarrollado.

Por más enigmática que pueda resultar la vida, no debemos perder de vista el propósito principal:

¡Ser felices! A pesar de, incluso con… Debemos aprender a mantener nuestra serenidad a pesar de la tormenta, no buscar afuera lo que solo está en nuestro interior, nunca nada, ni una propiedad, ni una cuenta bancaria, ni un logro, ni el mayor orgullo, será causante de felicidad real, todo ello nos llena de alegría, de emociones positivas, pero resultan ser puntuales y siempre nos quedaremos con esa sensación de “ah, ya lo tengo… ¿y ahora?” y así vamos como conejos detrás de su zanahoria buscando la felicidad en los sitios o momentos equivocados.
La felicidad es el producto de una perspectiva cargada de mayor consciencia, donde podemos apreciar cada momento y aceptarlo tal y como es, sin pretender que sea diferente

La felicidad es esa ausencia de resistencia ante lo que no es como queremos, es poder dar lo mejor de nosotros en pro de lo que queremos, apostando siempre por el hecho de que quizás no podamos cambiar algo en particular, pero que al cambiar nuestra manera de verlo, ya sentiremos la paz necesaria para transitar cualquier situación.


Relájate, estás en el único sitio en el que podrías estar, disfruta, aprende, crece, ama y déjate amar.

Gesto Solidario

Todos pueden ser grandes… porque todos pueden servir. Para servir no hace falta un título universitario. Para servir no hay por qué hacer concordar el sujeto y el verbo. Sólo se necesita un corazón lleno de gracia. Un alma generada por el amor.
Martín Luther King, Jr.

Los humanos somos seres sociales: necesitamos de los demás para vivir, debemos relacionarnos, dar y recibir. Desde pequeños, los niños van aprendiendo sobre esta interdependencia: los adultos somos responsables de ayudarlos a sentir, pensar y actuar con los otros.

LA IMPORTANCIA DE UN SIMPLE GESTO SOLIDARIO: Un día, Pedro volvía caminando del colegio cuando vio que el chico que iba adelante había tropezado y se le habían caído todos los libros que llevaba, además de dos abrigos, un bate de béisbol, un guante y un grabador pequeño. Pedro se arrodilló y colaboró con el chico en recoger los artículos diseminados.

Como iban en la misma dirección, lo ayudó a llevar parte de las cosas. Mientras caminaban, Pedro descubrió que el chico se llamaba Iván, que le encantaban los videojuegos, el béisbol y la historia, que tenía muchos problemas con las demás materias y que acababa de romper con su novia.

Llegaron a la casa de Iván, y Pedro fue invitado a tomar una Coca-Cola y a mirar un poco de televisión. La tarde fue agradable, con risas y charla compartidas y Pedro regresó a su casa.

Siguieron viéndose en el colegio, y almorzaron juntos una o dos veces, hasta que los dos terminaron el ciclo básico. Completaron los estudios del ciclo medio en la misma secundaria donde mantuvieron sus breves contactos a lo largo de los años. Finalmente, llegó el esperado último año y, tres semanas antes de recibirse, Iván le preguntó a Pedro si podían hablar.

Entonces le recordó el día en que se habían conocido muchos años antes. “¿Nunca te preguntaste por qué llevaba tantas cosas a casa aquel día?”, preguntó Iván. “Sabes, había limpiado mi armario porque no quería dejarle un revoltijo a nadie. Había guardado algunas píldoras para dormir de mi madre y me iba a casa a suicidarme.

Pero después de pasar unos tiempos juntos, hablando y riéndonos, me di cuenta de que si me hubiera matado, habría perdido esa oportunidad y muchas otras que podrían aparecer. De modo que ya ves, Pedro, cuando recogiste mis libros ese día, hiciste muchísimo más. Me salvaste la vida.”


Qué es La solidaridad?
Es el valor que consiste en mostrarse unido a otras personas o grupos, compartiendo sus intereses y sus necesidades. Nace en principio simplemente de nuestra esencia humana: reconocemos al otro como parte de nuestra propia especie, de nuestra gran familia y entendemos que somos todos esencialmente iguales. Nada de lo que es humano nos es ajeno y cada uno de nosotros es capaz de sentir en carne propia lo que le pasa al otro. 

Por eso, ser solidarios implica que reconocemos el valor de cada persona y contribuimos a que pueda realizar sus proyectos de vida.

martes, 4 de septiembre de 2018

Aceptarnos Tal Cual Somos


No te preguntes si eres feliz, sé feliz ahora. Piensa en positivo. Pregúntate todos los días: ¿Qué me hace feliz HOY? ¿Cuál es mi concepto de felicidad?

Comienza con agradecer que estas vivo y que tienes una nueva oportunidad para hacer las cosas diferente.

La felicidad no está en tú pasado, ni en tú futuro sino en tú presente; el pasado quedo atrás, el futuro es incierto, tu mejor opción para ser feliz es ahora. Constrúyelo con paciencia, humildad y amor. Construye pensamientos e ideas positivas, cultiva el entusiasmo y el optimismo, renueva tu ánimo y mantente siempre sonriente!!

No se puede ser feliz sin aceptar la vida tal y como es; una serie de cambios, de experiencias, de aprendizaje... es un proceso de creación.

Por miedo a mermar, dejamos de crecer. Por medio a llorar, dejamos de reír. Acepta lo que no puedes cambiar!!

Tú Felicidad también recae en aceptarte tal como eres. Disfruta siendo tú mismo. Que importante es creer en ti!! Recuerda que la felicidad verdadera se origina en tu interior.

Aquel cálido e inesperado abrazo, aquella palabra de aliento, una grata sonrisa que ilumina tu día, también es felicidad donada. Proporciona Felicidad para ti como para los demás. 

Desparrama a todas parte la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de los demás

Para ser feliz nunca pierdas la capacidad de asombro ante el encanto de lo cotidiano, de los detalles que entregan los pequeños momentos, de soñar todo el tiempo, de amar sin miedo, de sonreír entre lágrimas y de dar sin pedir nada a cambio.

Decide ser feliz hoy. No pierdas la oportunidad. Hoy es el día de sentir alegría por la vida!!


Frases De Adversidad

La mejor recopilación de internet, acerca de frases famosas relacionadas con Adversidad.
“Cuando el infortunio se generaliza en un país, se hace universal el egoísmo. La mayoría de las desgracias son peores como amenaza que como realidad. ”
Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu
“El que teme padecer padece ya lo que teme.”
Michel Eyquem, señor de Montaigne
“El sufrimiento purifica. Aquel que sepa sufrir mejor, hará mejor obra.”
John Milton
“Un problema deja de serlo si no tiene solución.”
Eduardo Mendoza
“Cuando el corazón es bueno, el dolor es saludable. El hombre es un aprendiz: el dolor es su eterno maestro. ”
Alfred de Musset
“Lo que nos hace sufrir nunca es una tontería, puesto que nos hace sufrir.”
Amado Nervo
“Saber sufrir y tener el alma recia y curtida es lo que importa saber; la ciencia del padecer, es la ciencia de la vida.”
José María Pemán y Pemartín
“El día en que tus desgracias hayan aprendido el camino de tu casa, múdate.”
Juan Manuel de Palacio
“Aunque nunca obres mal, no por eso escaparás al dolor alguna vez.”
- Menandro
“El dolor es más llamativo que la felicidad.”
Ana María Matute
“Mejor que combatir una desgracia es, a veces, tratar de sé feliz dentro de ella. Se sufre menos del dolor mismo que de la manera como se le acepta. ”
Maurice Maeterlinck
“He sido un hombre afortunado: nada en la vida me fue fácil.”
Sigmund Freud
“Fatigas, pero no tantas, que a fuerza de muchos golpes hasta el hierro se quebranta.”
Manuel Machado Ruiz
“Tengamos buen ánimo y recordemos que las desgracias más insoportables son aquellas que nunca llegan.”
James Russell Lowell
“El hombre segrega la fuerza en proporción con su infortunio.”                                                                                  Chris Marker



Superación


La superación personal muestra la capacidad que tiene una persona a través de su inteligencia y de su dedicación para alcanzar sus objetivos y crecer como persona. Cómo bien explicó el científico Albert Einstein, explica que el deseo mueve el mundo con su impulso tan potente.

Es decir, dentro de ti tienes todos los recursos necesarios para lograr tus metas. Por ejemplo, la constancia, la tenacidad, la paciencia, la capacidad de sacrificio, la pasión… cualidades que acompañan de forma directa a la voluntad en un proceso de superación personal.

La superación personal no tiene límite, es decir, un ser humano puede seguir progresando a nivel de conocimiento y de toma de conciencia a lo largo de su vida. Voluntad y conocimiento que son la base de la superación personal, son dos cualidades que diferencian al ser humano del resto de seres del universo.

La superación personal muestra la capacidad que tiene un ser humano para reflexionar sobre sí mismo, pero lo que es más importante, para actuar de acuerdo a sus valores y creencias. La superación personal tiene una base teórica a nivel de reflexión pero es fundamentalmente práctica.

La superación personal es ese motor intrínseco que a nivel de motivación mueve el corazón humano cuando una persona aspira a ser más sabia, más competente y más capaz. La superación personal remite a ese proceso temporal de cambio en el que una persona sale de su zona de confort para establecer nuevos hábitos y cualidades para mejorar su calidad de vida.

Pasado, presente y futuro definen la vida humana. Pues bien, la superación personal también se entrena en presente analizando los errores del ayer para obtener una experiencia práctica y evitar tropezar dos veces en la misma piedra.

El proceso de superación personal supone dejar atrás ciertos hábitos y creencias irracionales para dar paso a una nueva realidad que refuerce el bienestar personal. Existen recursos especialmente recomendados como el coaching y los libros de autoayuda para reforzar la superación personal.

La superación personal muestra el proceso de crecimiento interior ilimitado que marca la vida de un ser humano desde que nace hasta que muere. Mientras que el paso de los años deja una huella física en forma de arrugas, por el contrario, a nivel interior, los años son sinónimo de experiencia, madurez, riqueza de vivencias y sabiduría.

La superación personal conduce a una persona a ser más feliz. En última instancia, asumir un proceso de este tipo es una decisión personal que nunca puede ser impuesto de forma externa. Es decir, nadie puede ser ayudado si no se deja ayudar, y nadie puede cambiar si no quiere hacerlo.

La superación personal muestra, a nivel humano, que querer es poder y que los límites no están en la realidad sino en la mente.

El Enemigo Silencioso


La tecnología digital es ahora una necesidad moderna. Los videojuegos, la televisión, la radio y el telégrafo, incluso la letra impresa, revolucionaron la sociedad por sus efectos en la cultura, el conocimiento, la creatividad y las emociones. Pero con las aplicaciones es diferente, porque se apoyan en algoritmos seductores. El problema de esta adicción, además, es que no se puede retirar la sustancia que engancha porque todo el mundo usa esta tecnología.

Un profesor de marketing en la escuela de negocios de la Universidad de Nueva York, explora en Irresistible (Paidós) cómo las tecnológicas consiguen robar el tiempo y la atención de los usuarios para que no se despeguen de la pantalla. Defiende que se impongan normas en el diseño de las aplicaciones. Pero advierte que es el consumidor quien debe evaluar seriamente cómo gestiona su tiempo.

Los psicólogos y sociólogos llevan años debatiendo sobre los efectos de las pantallas. Ahora el problema domina los titulares.
El movimiento tomó cuerpo en noviembre, cuando Sean Parker [uno de los primeros inversores en Facebook] dijo que a la red social no le importa el bienestar de sus usuarios y que lo único que le interesa es que tengan sus ojos pegados a la pantalla, y que pasen el mayor tiempo posible usando el dispositivo. Fue un gran momento, llevó a otras figuras del mundo tecnológico a revelar que pasaba algo similar en sus compañías.

P. ¿Pero estas empresas se muestran indiferentes o simplemente quieren tener el mejor producto?

R. Uno podría decir que el mejor producto es el que no puedes dejar de utilizar. Si usas el iphone cuatro horas al día es porque está bien diseñado. Pero es muy difícil saber qué motivaciones hay detrás. Por eso es tan importante que quienes conocen el proceso lo cuenten, para que estas compañías tengan en consideración al consumidor.

P. ¿Es culpa del fabricante o del que desarrolla la aplicación?

R. Apple no me plantea un problema. Es cierto que permite crear aplicaciones que no podemos dejar de usar. Pero una vez que vende el teléfono, no le importa tanto el tiempo que empleas ante la pantalla. Facebook, SnapChat y Twitter, sin embargo, se preocupan por cada minuto porque esa es una métrica clave para sus negocios. Se puede pedir a Apple que regule cómo presenta la información, que también es importante, pero los anzuelos están en el contenido.

P. La persona es la última responsable del uso.

R. Hay gente que es capaz de ver que le basta con 20 minutos y pasa a otra cosa. Pero si en 2015 se estaba de media tres horas frente a las pantallas, el año pasado ya eran cuatro. Por tanto, ha habido un cambio en el contenido que se escapa al control del usuario. No todo el mundo es capaz de hacer un análisis de lo que es bueno o malo para su vida. Ahí es donde se enfocan, en los millones de ojos que no se preocupan por cómo utilizan la tecnología.

P. ¿Cómo se detecta este tipo de adicción?

R. La primera señal es social, si compromete las relaciones. La segunda es financiera, si esa interacción acaba costando más dinero del pensado. La tercera es física, porque la pérdida de atención puede causar un accidente o porque no se hace ejercicio. Y la cuarta es psicológica, porque cambia la manera en la que afrontas el aburrimiento. Esto último parece una tontería, pero el teléfono está ocupando cada segundo que tienes libre. Está bien que no te aburras, pero del aburrimiento surgen ideas.

P. ¿Son las pantallas una amenaza para una sociedad abierta?

R. Sí, porque refuerzan el efecto de caja de resonancia. La gente se queda en las plataformas en las que ve reflejadas sus mismas ideas y puntos de vista. Eso te hace ser más intransigente, dogmático y testarudo. Facebook sabe que a la gente le gusta ver que otros comparten sus mismas ideas. Las plataformas están diseñadas para tratar de mantenerte conectado al dispositivo, para reforzar esa resonancia; no quieren alterar el mensaje introduciendo opiniones diferentes.

P. Se supone que cuanto más abierta, más innovadora es una sociedad.

R. No se puede ser creativo si no se cuenta con un espacio abierto para pensar y debatir. Pero creo que estas compañías no se preocupan mucho por la innovación, salvo por la suya propia, que está enfocada en tratar de evitar que el usuario se vaya y que ellos pierdan ingresos por publicidad. Es una nueva forma de monopolio.

No es una batalla equilibrada. Hay cientos de personas dedicadas al diseño de cada detalle, de cada truco, como el botón de “me gusta”, que hace que te enganches a las plataformas. Tienen miles de millones de datos que les permiten saber lo que funciona. 

Por eso como consumidores debemos ser más inteligentes y tratar de cambiar nuestros hábitos de uso.


Educar En Solidaridad


Sabemos que el Estado del bienestar enfatiza, además, los derechos sociales: trabajo, educación, pensiones, y precisamente son estos derechos los que exigen una transformación, no sólo de las políticas gubernamentales sino de las mentalidades y actitudes individuales. 

Una transformación hacia la solidaridad que obliga, por ejemplo, a emprender tareas tan urgentes hoy como redistribuir el trabajo, resolver las discriminaciones étnicas -formas de desigualdad que provienen de la insolidaridad entre la gente, del miedo y la desconfianza hacia lo desconocido-, y aunar esfuerzos hacia la sensibilidad ecológica que detenga el deterioro del medio ambiente.

Partimos de la base de que la solidaridad es una actitud, una disposición aprendida, que tiene tres componentes: cognitivo, afectivo y conativo. De aquí que los conocimientos que una persona tiene son suficientes para fundamentar la actitud acompañados del componente afectivo -el fundamental-, y el conativo o comportamental que sería el aspecto dinamizador de dicha actitud.,
Entre los determinantes de las actitudes existen los factores genéticos y fisiológicos, pero también los de contacto directo con el objeto de actitud, es decir, que las actitudes se aprenden a través del proceso educativo. Así mismo, el ejemplo o las enseñanzas o recomendaciones de los otros influyen en nuestras actitudes, pero el contacto directo con los objetos es un factor de capital importancia en la conformación de las mismas, también el factor ambiental, porque la infancia es la etapa decisiva que en buena medida predetermina cuáles serán las actitudes básicas generales del sujeto ya adulto, la pertinencia a un grupo, la comunicación, las características de la personalidad y la conducta.

Todas estas variables contribuyen a que las personas tengamos ciertas actitudes ante los sucesos o individuos.

Pero adentrándonos más en la actitud de solidaridad, calificada por Victoria Camps de virtud sospechosa, por ser la virtud de los pobres y los oprimidos. Nos dice que no es un concepto frecuente ni central de la ética como la justicia, pero que sin duda va ligada a ella. La justicia intenta hacer realidad esa hipotética igualdad de todos los humanos y la no menos dudosa libertad en tanto derechos fundamentales del individuo. Pero la justicia depende, en buena parte de la buena voluntad de los individuos. Los buenos sentimientos como la solidaridad ayudan a la justicia pero no la constituyen.

Se defiende la solidaridad como el valor que consiste en mostrarse unido a otras personas o grupos, compartiendo sus intereses y sus necesidades.. El valor, para ciertos autores, es un concepto más amplio que el de actitud, porque sobre un mismo valor se fundamentan varias actitudes más específicas.

Por otro lado, la solidaridad se tilda de virtud, que debe ser entendida como condición de la justicia, y como aquella medida que, a su vez, viene a compensar las insuficiencias de esa virtud fundamental. Por lo tanto, la solidaridad se convierte en un complemento de la justicia.

Hasta aquí hemos visto que podemos hablar de solidaridad como actitud, valor y virtud, depende de la fundamentación teórica que proporcionemos al tema.

Creemos importante destacar el hecho de que la solidaridad implica afecto: la fidelidad del amigo, la comprensión del maltratado, el apoyo al perseguido, la apuesta por causas impopulares o perdidas, todo eso puede no constituir propiamente un deber de justicia, pero si es un deber de solidaridad. De todas formas como expresión del sentimiento que es, no funciona como un deber frío e impuesto desde la autoridad.

Un análisis del concepto de solidaridad nos ofrece los siguientes componentes esenciales: compasión, reconocimiento y universalización (García Roca, 1994, citado por ORTEGA, P y otros).
1) Compasión: porque la solidaridad es un sentimiento que determina u orienta el modo de ver y acercarse a la realidad humana y social, condiciona su perspectiva y horizonte. Supone ver las cosas y a los otros con los ojos del corazón, mirar de otra manera. Conlleva un sentimiento de fraternidad, de sentirse afectado en la propia piel por los sufrimientos de los otros que son también propios.
2) Reconocimiento: no toda compasión genera solidaridad, sólo aquella que reconoce al otro en su dignidad de persona. La solidaridad así tiene rostro, la presencia del otro demanda una respuesta.
3) Universalidad: “La desnudez del rostro”, la indefensión y la indigencia es toda la humanidad y simboliza la condición de pobreza de esfera intimista y privada.

A partir de estas premisas podemos preguntamos el porqué de este recién llegado interés por la solidaridad. ¿Serán los graves problemas sociales que se han ido gestando en nuestra sociedad consumista y desarrollada: la marginación, las guerras, la xenofobia, el sida, las drogas, etc.? El bienestar material produce individuos insolidarios, despreocupados de la suerte del otro y de los otros. 

Se dice que en la actualidad existe una creciente demanda de solidaridad, junto a justicia, igualdad y libertad y que ésta implica progreso social. No se trata solamente de compasión por los males y sufrimientos de los demás, sino que se requiere o se exige un comportamiento ético, responsable y solidario, que las decisiones tengan una dimensión social además de personal. 

Pero la solidaridad es una posibilidad y un imperativo, de ningún modo contraria al cuidado de cada uno por su propia persona.


Solidaridad Humana


A través de iniciativas como la creación del Fondo Mundial de Solidaridad para erradicar la pobreza y la proclamación del Día Internacional de la Solidaridad Humana, este concepto fue promovido como crucial en la lucha contra la pobreza y en la participación de todos los interesados pertinentes. La ONU señala que la solidaridad ha definido su trabajo desde el nacimiento de la Organización ya que desde su creación atrajeron a los pueblos del mundo para promover la paz, los derechos humanos y el desarrollo económico y social.

Según documentos del propio organismo, esta organización fue fundada en la premisa básica de la unidad y la armonía entre sus miembros, expresada en el concepto de seguridad colectiva que se basa en la solidaridad de sus miembros a unirse para mantener la paz y la seguridad internacionales. Así mismo, la Organización se basa en este espíritu de solidaridad para la cooperación en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario. 

Sobre el Día Internacional de la Solidaridad Humana 2015, Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU, señala que al aprobar la histórica Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, las y los dirigentes del mundo expresaron su determinación de buscar la prosperidad y el progreso compartidos en un espíritu de solidaridad mundial.

El Acuerdo de París sobre el cambio climático constituye otro hito importante para nuestro planeta y todos los pueblos. Estos logros fueron impulsados por dos objetivos complementarios: no dejar a nadie atrás y construir una vida digna para todas las personas. Este espíritu de solidaridad mundial debe inspirar ahora nuestra respuesta colectiva a otros grandes retos que enfrenta la humanidad. Ban señala que en particular, este espíritu ha de presidir la respuesta a la apremiante situación de quienes, en un número sin precedentes, se ven obligados a abandonar sus hogares y comunidades.

Demasiadas personas han huido de los extremistas violentos para acabar siendo nuevamente victimizadas por la xenofobia, la discriminación y el abuso. Como la propia ONU señala, es esencial solidarizarse con los afectados por la pobreza y la ausencia de derechos humanos.

Sobre la base de la igualdad, la inclusión y la justicia social, la solidaridad supone una obligación mutua para toda la comunidad mundial. "Al trazar nuestro camino hacia el desarrollo futuro, debemos mantenernos firmes en nuestro compromiso de promover la solidaridad y la responsabilidad compartida dentro de la agenda de desarrollo sostenible; son valores fundamentales que deben respetarse".

La solución de problemas globales como la pobreza y el aumento de la desigualdad, el cambio climático, la pobreza crónica y los grandes problemas de salud, particularmente los surgidos en países en desarrollo, sólo se logrará con acciones colectivas, desinteresadas y solidarias.


De este modo, la campaña 2015 de la ONU pretende que los días en torno al Día Internacional de la Solidaridad Humana constituyan una fecha para celebrar nuestra unidad en la diversidad, para recordar a los gobiernos de los Estados Miembros de la ONU que respeten sus compromisos con los acuerdos internacionales, para sensibilizar al público sobre la importancia de la solidaridad, además de un día de acción para fomentar nuevas iniciativas para la erradicación de la pobreza. 

lunes, 3 de septiembre de 2018

La Razón De La Sin Razón


Una de las cosas bastante fascinantes que ha acabado causando el boom de la lectura en formato electrónico es que ahora disponemos de muchos más datos sobre cómo lee la gente (o las compañías que están detrás de ese mundillo, mejor dicho, disponen de muchos más datos sobre cómo se lee). Aprovechando algunas ocasiones, las firmas del mundo del libro electrónico comparten algunos de esos datos, que sirven para hacer  noticias como estas en las que nos dejamos sorprender por lo que más lee, busca o subraya la gente mientras lee. 

Y así descubrimos que las lecturas que más se subrayan son bastante variopintas (la Biblia, una biografía de Steve Jobs y Los juegos del hambre son los libros más subrayados) y a veces un poco esperables dentro de lo que quieren decir, como demuestran las citas más subrayadas en España.

Aprovechando que se cumplen 400 años de la publicación de la segunda parte del Quijote, Amazon ha compartido datos sobre cuáles son las frases que más se subrayan en el libro. En la lista, curiosamente, no está el comienzo del libro, esa oración que todos podemos decir de memoria sobre lugares de la Mancha que no queremos recordar. Según los datos de Amazon, los lectores muestran “predilección por las frases barrocas propias del Siglo de Oro” y ese tipo de oraciones se han convertido en las frases más subrayadas en El Quijote.

Estas son, de hecho, las 10 frases más populares entre los lectores electrónicos del Quijote.
1. “La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura”
2. “Porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma”
3. “En resolución, él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro, de manera que vino a perder el juicio”
4. “…los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas os fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza”
5. “Ésa es natural condición de mujeres —dijo don Quijote—: desdeñar a quien las quiere y amar a quien las aborrece”
6. “Y, lo que sería peor, hacerse poeta; que, según dicen, es enfermedad incurable y pegadiza”
7. “Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza”
8. “Acontece tener un padre un hijo feo y sin gracia alguna, y el amor que le tiene le pone una venda en los ojos para que no vea sus faltas, antes las juzga por discreciones y lindezas y las cuenta a sus amigos por agudezas y donaires”
9. “Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse”
10. “La Galatea, de Miguel de Cervantes —dijo el barbero. — Muchos años a que es grande amigo mío ese Cervantes, y sé que es más versado en desdichas que en versos. Su libro tiene algo de buena invención; propone algo, y no concluye nada: es menester esperar la segunda parte que promete; quizá con la enmienda alcanzará del todo la misericordia que ahora se le niega; y, entre tanto que esto se ve, tenedle recluso en vuestra posada, señor compadre”

Los datos son, eso sí, solo de los lectores que leen El Quijote en ebook vía Kindle de Amazon (sería interesante que alguna otra compañía del mundo del libro electrónico diese datos y cruzar informaciones). A estos datos hay que sumar otras informaciones sobre cómo se lee el libro de Miguel de Cervantes (también vía Amazon). Según los datos de la librería online, El Quijote se ha descargado en ebook 302.000 veces en todo el mundo, con Estados Unidos y España leyendo de forma más habitual el libro. Los dos mercados acaparan los dos tercios de todas las descargas, siendo Estados Unidos el país en el que más se lee El Quijote.


Las opciones para leer El Quijote son muchas y bastante variadas. Solo en Kindle existen 200 ediciones diferentes en más de 10 idiomas del clásico de Cervantes. En inglés hay 128 (y teniendo en cuenta que la primera traducción se publicó en 1612 han tenido tiempo para crear records) y en castellano 64. Les siguen el francés (36), el italiano (28), el portugués (19) y el alemán (18).