sábado, 3 de agosto de 2019

Fomentar La Solidaridad



“Antón, Antón, 
Antón Pirulero, 
cada cual, cada cual 
que atienda a su juego, 
y el que no lo atienda, 
pagará una prenda. “

Todos hemos tenido en algún momento la oportunidad de sentirnos solidarios los unos con los otros generando un sentimiento de generosidad colectiva con el cual superamos las tendencias de ser egoístas y poner todo nuestro énfasis en el bienestar de los más necesitados para poder alcanzar juntos nuestras mayores aspiraciones de desarrollo comunitario.

Cuando tratamos un tema de tan alto significado como el ser solidarios no puedo evitar el remontarme en el tiempo hasta las tardes noche de invierno en que nos juntábamos en una rueda en la que interveníamos todos sin importar nuestras edades, abuelos, padres, tíos, hermanos y amigos para jugar y divertirnos con el Antón Pirulero, sobre todo cuando cada uno de nosotros imitaba el uso de un instrumento mientras cantábamos a coro “cada cual que atienda su juego”

Pienso que en estas estrofas practicábamos el principio de que cada cual debe atender su juego y si todos asumimos esta actitud, la de atender nuestro juego, estaremos siendo solidarios en el cumplimiento de nuestros deberes individuales en procura de sentirnos útiles y parte del juego.

Se conoce con el término de solidaridad a aquel sentimiento o también considerado por muchos un valor, a través del cual las personas se sienten y reconocen unidas y compartiendo las mismas obligaciones, intereses e ideales y conformando además uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta la ética moderna. A instancias de la Sociología, el término solidaridad goza de una especial participación en dicho contexto, siendo, como dijimos, un sentimiento que supone la unidad de los lazos sociales que unirán a los miembros de una determinada sociedad.

De este modo se dice que una acción es solidaria cuando está orientada a la satisfacción de las necesidades de los otros y no a las propias. Así, la idea de solidaridad expresa el apoyo a una causa ajena. En ese sentido, se trata de un tipo de ayuda o colaboración que viene precedida por un sentimiento de empatía por las circunstancias de los demás.

La solidaridad se puede entender desde una perspectiva individual y colectiva y, por otro lado, como un fenómeno sociológico relacionado con la dimensión moral del ser humano.”


viernes, 2 de agosto de 2019

La Comodidad Digital


Quienes nos hemos habituado a publicar nuestros artículos por medio de internet nos encontramos que en los últimos años nuestra tradicional forma de comunicarnos con nuestros lectores virtuales ha ido cambiando sustancialmente.

Hoy en día los potenciales lectores cuentan con una herramienta poderosísima como lo es sin duda alguna la telefonía celular, en este punto de mi relato, necesito efectuar cierta inflexión para intentar explicar que no nos sentimos calificados para emitir ninguna opinión sobre el uso de la tecnología digital, simplemente enunciamos, que recurrimos a este medio por la vía indirecta de los enlaces que publicamos en las redes sociales, concretamente en mi caso particular, los enlaces que comparto a través de face book.

Dicho esto me dirijo a enfocar este tema por la única vía por la cual me siento medianamente capaz de opinar, el desarrollo de un tema como los tantos otros temas que periódicamente  publicamos en nuestro blog spot.

En lo personal he ido introduciendo paulatinamente, un poco obligado por el intento de facilitar la lectura, ciertas modificaciones que me gustaría explicar, por ejemplo, he notado que mis potenciales lectores reciben los enlaces directamente a sus celulares, esto es algo que agiliza muchísimo las comunicaciones pero que en contrapartida dificulta en la misma proporción la lectura de temas cuyo desarrollo insuma mucho espacio.

De manera que nuestro comentario de algún tema en cuestión parte de la premisa de que cuánto queramos decir a los destinatarios de nuestros temas deberá forzosamente que contar con la simbiosis obligada, digamos que por las circunstancias, entre el relato, el relator y el lector en la comprensión lectora del tema.

Simbiosis: Relación de ayuda o apoyo mutuo que se establece entre dos personas o entidades, especialmente cuando trabajan o realizan algo en común.

“Pero, aunque resulte difícil y hasta arbitrario, es útil distinguir entre narración cotidiana y narración de ficción o, siguiendo a los formalistas rusos, entre narración estándar y narración poética. La primera correspondería a ese tipo de narración vinculada a un simple hacer-saber, mientras que la otra incorpora conscientemente estrategias del tipo simbólico-estético que conducen a potenciar otras categorías del saber-decir: el hacer-hacer y el hacer-ser.

En síntesis, la narrativa digital, acorde con este nuevo horizonte de la narratividad, se puede definir como un objeto virtual  capaz de poner en dinámica no sólo una dimensión técnica (la utilización de recursos audiovisuales y de las nuevas tecnologías de la comunicación), sino una dimensión estética; esto es, la posibilidad de afectar la experiencia sensible a partir del uso artístico de esas técnicas, con lo que entreteje un tipo peculiar de relato: el relato digital. ”


El Recurso Alternativo


En esta época en que proliferan las imitaciones, donde las promociones compiten entre sí para intentar convencernos de las bondades de tal producto, nos han “vendido la idea” de que siempre es posible encontrar sustitutos que puedan tener una “apariencia similar” que puedan reemplazar a lo que procuramos con la ventaja de que nos costarán un precio sugestivamente menor, la denominación encontrada para estos sustitutos es sutil y bastante provocadora, a saber, se denominan en el mercado como “productos alternativos”.

Podremos encontrar con esta denominación productos que responden a una amplia gama de ofertas tales como: bisutería, perfumes, electrónicos, productos para el hogar, etc. etc.

Es tanta su difusión que no faltan adeptos a su consumo incluyendo a la propia “vanidad de la estética” que involucra no solamente a la veleidad de las damas sino también a los musculosos representantes del sexo masculino.

“En esta vida hay que tener mucho cuidado con las apariencias. Las cosas no siempre son lo que parecen, sino que hay que investigar un poco para llegar a averiguar cómo son realmente.
Con esta expresión española, no es oro todo lo que reluce, lo que queremos decir es que, aunque a primera vista algo parece ser bueno, a lo mejor (o bueno, a lo peor) no lo es, sino que tenemos que mirar bien de cerca, investigarlo, para ver si realmente es así.

¿No os ha pasado nunca que habéis visto algo en el suelo que brillaba mucho y, después de pensar por unos segundos que sería algún objeto valioso de joyería ha resultado ser un simple cristal que reflejaba la luz del sol? Pues esto es lo mismo.

Si veis una oferta de trabajo en la que os ofrecen un excelente salario desde el principio, coche de empresa, ordenador personal, gastos pagados, etc., cuidado, es posible que sea un trabajo tan estresante que no os deje vivir.

Así que, como no es oro todo lo que reluce, antes de aceptar que algo es bueno, investigad un poco para ver si realmente lo es. Os llevaréis muchas menos decepciones a lo largo de vuestra vida.”
Comparto este sano consejo que seguramente redundará  en un mejor uso de lo que adquiramos así como en una mayor confianza en la durabilidad y conservación de “nuestras Alternativas”


La Alternativa De La Falacia


“en esta era llena de estafadores cualquier cosa puede pasar, alguna vez nos hemos dejado llevar solo por la vista y resultó que no era lo que esperábamos....si es algo material hay opciones de averiguar si nos conviene o no, pero que me dices de las estafas emocionales??? Ahí la cosa se pone más difícil...”
“la falacia se refiere a los argumentos que intentan defender algo que no es válido. En ocasiones, las falacias se cometen con la intención de persuadir a otros para lograr un fin, como otras veces se cometen sin intención, por ignorancia. 
Con base a lo anterior, la falacia puede estar ligada a la falta de honestidad o lealtad con el objetivo de obtener ventajas sobre otra persona, a través de engaños o mentiras.”  
Existen algunas cosas que se incorporan de hecho, vale decir que se realizan con la intención de “sacar partido” de las buenas intenciones de quienes nos profesan una actitud totalmente desprovista de “esa maldad” que pareciera haber tomado cuenta de ese intercambio de voluntades que a diario pululan por los distintos medios mediante los cuales interactuamos cada uno de nosotros con la sana intención de colaborar con nuestro aporte solidario con quienes a nuestro entender necesitan de nuestra comprensión y afecto.

La persona falaz es aquella generalmente instruida e inteligente que encuentra en “las redes sociales” un campo de operaciones ideal para efectuar sus sutiles incursiones donde interactúa entre sus potenciales víctimas.

Este procedimiento, una vez que se han iniciado los contactos y es aceptado como un amigo más, pone a este personaje en las mejores condiciones para ganar la confianza de su interlocutor y con su proverbial elocuencia y habilidad incursionar, como si fuese un reptil ponzoñoso, en terrenos de índole personal y por lo tanto estrictamente confidencial donde si no se tiene moderación en lo que se  comparte puede derivar en situaciones altamente comprometedoras.

Demás está decir que esto que comentamos ocurre y probablemente ocurra con una intensidad  mucho más frecuente de lo que admitamos, es algo a lo que todos estamos expuestos, es una condición indisoluble con el fenómeno social de las comunicaciones donde quedan a la vista, conjuntamente, todos los valores y aberraciones propios de nuestra condición humana.


Los Decires

Yo he conocido cantores
Que era un gusto el escuchar;
Mas no quieren opinar
Y se divierten cantando;
Pero yo canto opinando,
Que es mi modo de cantar”
José Hernández  Martín Fierro

A esta altura del partido pienso que puede considerarse que padezco una manía, que por supuesto no considero ni remotamente ponerme en tratamiento alguno, que se manifiesta en la particularidad de periódicamente publicar en face book enlaces con mi blog spot.

Emitir una opinión, como es el caso de quien suscribe, implica en cierto modo un compromiso pues no se trata de simplemente “abrir la boca” sino que en todo lo que decimos, sufrimos la incontinencia de no podernos callar,  nos estamos identificando con todos aquellos que entendemos que de alguna manera pudiesen requerir la posibilidad de cotejar su propios sentimientos con las expresiones que vertimos en  nuestras consideraciones.

Nos sentimos consustanciados con nuestros queridos amigos que afortunadamente “las redes sociales” nos han proporcionado, y claro, cuando nos llegan a nosotros sus sentidas y “sesudas” opiniones sobre algún tema en cuestión, nos viene aquello que tantas veces escuchamos en los clamores populares:  “cuando nos tocan a uno nos tocan a todos”  entonces no nos podemos callar y decimos todo lo que decimos sin tartamudear en el intento.

Hoy, y todos los días, son muy buenos días para “salir al aire”, emitir una opinión es nuestra manera de saludar y también, por qué no,  hacer una caricia, contener alguna lágrima y expresar nuestra solidaridad para con todos aquellos a quienes pueda llegarles nuestros sentidos decires.


Dialogando En Solitario


El Buey Solo Bien Se Lame
“Esta sentencia tradicional nos advierte, tal como indica otra famosa expresión popular, que es preferible estar sólo que mal acompañado, o bien que para muchas tareas es mejor prescindir de ciertos colaboradores que más que ayudar van a entorpecer la realización de las labores. Seguramente se buscó la figura del buey por tratarse de una bestia muy noble, emblemática a la hora de realizar faenas dificultosas y que, como tantos otros animales, apelan a su lengua para asearse o calmar un ardor.”

Cuando llega un nuevo fin de semana preparamos un buen mate amargo y lo degustamos a veces escuchando música o sintonizando, como sonido de fondo, un aparato de televisión, tanto da, ni a mí ni a mi querida amiga nos interesa, es tanto lo que nos decimos entre un mate y otro, son tantas las imágenes que acuden a nuestra mente, que nos sumimos e esa especie de letargo donde el tiempo y el espacio se nos unen para compartir con nosotros esta tan grata reflexión.

Hay, nos consta, muchas personas que sienten un verdadero pánico al escuchar la palabra soledad, o aquellas que el simple hecho de “sentirse solos” les deja a merced de sus angustias y temores y buscan “confundirse” por el medio que sea, digamos que se “mimetizan” entre el jolgorio de una efímera multitud o ahogan sus sentidos recurriendo al consumo de alcohol.

Pienso que “el estado de soledad” cuando la persona humana se deja atrapar por su “contra esencia” cuando su ser social no logra integrarse al contexto colectivo del cual es una parte indisoluble, entonces sí, amigos míos, su situación es digna de darnos lástima.  

Pero cuando uno construye, a través del tiempo, una relación de afecto con su “ser en soledad” encuentra en ese intercambio, una retrospectiva sobre los distintos aspectos de su vida, que permite observar estos sucesos desde la perspectiva de que todo lo que ha pasado, y por ende, todo lo que podrá suceder en el futuro, forman parte de esa dinámica tan particular que nos hacen comprender mucho mejor nuestra existencia.


Dimensiones



 Cuando se incursiona en un tema en el cual se menciona la dimensión desconocida es muy posible que se llegue a pensar en el desarrollo de una temática de índole esotérica, que podría ser abordada por personas debidamente autorizadas, (aclaro por las dudas que quien suscribe sí lo está,) que posean cierto grado de “iniciación” en el tratamiento y  análisis de algo que implica tanta trascendencia.

Pero en realidad cuando nos referimos “a la dimensión desconocida”  a lo que apuntamos es a nuestra propia dimensión, a la dimensión humana de cada uno, el término de “desconocida” se debe a que a la mayoría de los mortales, me refiero a mis congéneres humanos, camina por esta vida sin hacerse un cuestionamiento de que pudiese  siquiera existir tal dimensión.

Todo indica que es preferible “quedarse en la cortita” que es mucho mejor dejar este asunto “en manos de profesionales” preferentemente psiquiatras, que nos estudien y diagnostiquen el grado de “desviación” en el que podamos haber incurrido si es que alguien pudiese pensar que alguna vez hayamos incursionado aunque fuese siquiera cerca de “esa tal dimensión” que se menciona.

Lo que nos queda en evidencia es que no obstante ser testigos presenciales de los avances de nuestra civilización y contar con los medios informáticos como nunca antes imaginamos, incluyendo nuestras computadoras y la telefonía digital, continuemos considerando nuestra dimensión humana como algo, que si no lo vemos figurando en nuestros muros “en las redes sociales” simplemente esa dimensión, no existe.


Ser Congruentes



 Solemos escuchar algunas afirmaciones del más variado tenor que nos hacen pensar en aquella tan comentada frase de la niña genio Mafalda cuando nos dijo: ¡paren el mundo que me quiero bajar!

Vivimos rodeados de incongruencias como la del poeta que antes de ser internado por tiempo indefinido en un psiquiátrico declamaba a viva voz:
“la gallina esquizofrénica pone huevos
sicodélicos”

O las estrofas de aquel cantor que al compás de su guitarra entonaba:
“de las aves que vuelan me gusta el chancho, me gusta el chancho”

“En ocasiones afirmamos cosas que contradicen nuestras acciones. Si digo que soy una persona generosa pero no ayudo a los demás, estoy diciendo una incongruencia, pues lo que digo y lo que hago no coinciden.

La incongruencia no es necesariamente una mentira, ya que alguien puede creer honestamente que dice la verdad aunque sus palabras no sean ciertas. La no correspondencia entre las palabras que decimos y nuestra conducta es la expresión de una contradicción interna.

Si alguien quiere lograr un objetivo pero no actúa en consecuencia nos encontramos con otra contradicción.

Así, si digo que quiero mejorar mi inglés pero no estudio más estoy siendo incongruente.

Mundos contradictorios

El mundo de los sueños no cumple con las reglas del sentido común. Cuando soñamos tenemos vivencias que pueden ser absolutamente incongruentes. Puedo soñar que estoy volando por encima del Sol o que un dragón sale de mi boca. En el mundo onírico la idea de incongruencia tiene un sentido muy diferente al mundo real.

Algunos fenómenos paranormales tienen una dimensión incongruente, ya que no se ajustan al sentido común y van más allá de la lógica y la racionalidad.”
Este es nuestro mundo y así somos, o así estamos, vaya uno a saber, si me pidieran una opinión, cosa que no me han hecho, lo que respondería es, que con la fama que nos hemos ganado, de ser depredadores natos de nuestro medio ambiente, no sería nada extraño que se nos diga que hicimos lo mismo con la poca cordura que nos quedaba.


El Sueño Posible


El pensamiento utópico, ese que de alguna forma todos tenemos y que eventualmente anhelamos como ideal de convivencia entre humanos y por qué no extender esa relación ideal entre todos los que compartimos el habitab natural que nos ofrece el planeta, es y ha sido desde siempre una de las mayores inquietudes en nuestro ideario de lo que “debería ser” en el hipotético caso de que cada uno se comportase de acuerdo con lo que la sociedad en su conjunto espera de él.
Las posibilidades de alcanzar una convivencia armónica y afectiva es una postura esencialmente humana, hemos sido los creadores de todo el ideario y de todas las posturas relacionadas con lo que entendemos se espera que alcancemos como corolario de nuestro constante avance, un tanto dispar, entre los logros de la ciencia y nuestro comportamiento social.
Avances tales como: libertad, democracia, derechos universales, humanos, compromisos con el planeta, preservación del medio ambiente., etc. etc. seguramente podremos observarlos en las constituciones de los países considerados desarrollados  pero el término utopía, es decir, lo que prevalece, es que aún no hemos podido, por mal que nos pese, alcanzar un desarrollo estable y por lo menos sustentable, en ese gran debe que todos, atravesando horizontalmente todos los estratos sociales,  aún mantenemos pendiente de saldar
En general, se puede definir una utopía como un Estado imaginario que reúne todas las perfecciones y que hace posible una existencia feliz porque en él reinan la paz y la justicia. En Utopía hay un importante componente ideal, surgen de los defectos de la sociedad y se basan en las posibilidades de cambio y transformación que ésta tiene en cada momento. Las utopías hunden las raíces en la realidad más auténtica y concreta, aunque sea para criticarlas e intentar transformarla en una cosa mejor. La palabra está ligada estrechamente a utopismo.

Todas las utopías tienen en común dos rasgos: describen sociedades que están fuera del mundo, en ningún lugar, y describen sociedades cerradas, sin contaminación exterior, inmóviles y férreamente ordenadas. La pretensión que las distingue a todas es la de dibujar las condiciones necesarias para conseguir lo que las sociedades reales jamás muestran: que todos los seres humanos son iguales. Pero en ese empeño se ignora el valor de la libertad individual, el valor que asoma con más fuerza precisamente con el humanismo renacentista.
Se ha criticado que las utopías tienen un carácter coercitivo. Pero también se suele añadir que las utopías le otorgan dinamismo a la modernidad, le permiten una ampliación de sus bases democráticas y han sido una especie de sistema reflexivo de la modernidad por la cual esta ha mejorado constantemente. Por ello no sería posible entender la modernidad sin su carácter utópico.”
Veamos hasta donde llegamos en este intento.


Amaneciendo


Luego de que el sol se oculte en el horizonte y las penumbras de la noche nos indiquen que ha caído el telón del día y que para muchos de nosotros ha terminado la función, nos recogemos al amparo de las sombras de la noche con la ilusión de poder contar con un nuevo amanecer.
Cuando amanece el nuevo día, como el del día de hoy, por ejemplo, tomamos nuestros bártulos y nos preparamos para recomenzar una nueva vida, la que comienza con las nuevas impresiones propias de algo que nunca antes habíamos tenido, pudimos haber pasado por muchos otros días anteriores, pero ninguno será como esta nueva oportunidad que nos ofrece la existencia.
“   Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la zorra pobre vuelve al portal,
la zorra rica vuelve al rosal,
y el avaro a las divisas. …"
Joan Manuel Serrat
Es posible, como bien nos lo advierte el poeta,  que continuemos nuestra marcha con una mochila a cuestas, tan pesada que apenas podamos con ella, entonces yo me pregunto: ¿Qué está haciendo esa maleta cargada sobre tus hombros?  ¿Acaso no sabes que transitas por un nuevo día y que tu maleta tiene todo el peso de tus días pasados? No corresponde que pretendas continuar con esa mochila, déjala o la mochila te aplastará, debes despojarte de todo lo que traiga dentro, si tienes rencores, perdona, pide disculpas, si te persigue el pasado olvídate de él brinda nuevas oportunidades, considera este principio liberador: “deja que los muertos entierren a sus muertos”
"Señor, permíteme ir primero a enterrar a mi padre". Pero Jesús le respondió: "Tú, sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos".

Es así que podremos continuar nuestra marcha, subiendo la cuesta de nuestra existencia con nuestro ánimo renovado por las oportunidades que nos brinda este nuevo día.


jueves, 1 de agosto de 2019

Toda La Carne En El Asador



“Cuando empleamos esta frase nos estamos refiriendo a que estamos haciendo todo lo que podemos, utilizando todos los medios con los que contamos y esforzándonos al máximo para conseguir el fin deseado.”

“el que quiera llevar una vida cómoda seguramente va a conseguir pocas cosas valiosas. Pocas cosas de las que sentirse orgulloso. El que aspire a una vida cómoda, además de comodidad va a conseguir frustración. La frustración que da una vida sin sentido.”

“Con su permiso voy a entrar aunque no me hayan invitado pero en mi tierra un asado no es de nadie y es de todos.”   Jorge Cafrune

Como vemos este dicho, el de poner toda la carne en el asador, tiene, en nuestras latitudes un significado muy particular, sobre todo considerando la importancia de la carne asada en la mesa de casi todos los comensales que participan de un almuerzo, debe ser una característica de quien actúa como anfitrión en un asado el poseer la suficiente amplitud y generosidad como para demostrar que no ha escatimado en nada sus posibilidades de agasajar y para eso se hace necesario “el poner toda la  carne en el asador”.

En realidad a lo que apuntamos es a la actitud que suponemos tiene que tener todo aquel que pretenda sentirse útil en aquello que realice, sería un lamentable engaño que nos realizamos a nosotros mismos pretender ser mezquinos “en todo lo que ponemos en el asador” en aras de alcanzar aquello que pretendamos conquistar a través de nuestro esfuerzo y dedicación.

La Relación Constructiva

Hay personas que actúan en la vida conduciéndose por un derrotero preconcebido, lo que significa que han asumido cierta predisposición a adecuar su comportamiento tanto individual como colectivo, a los principios y valores con los cuales se siente consustanciado.

Ser consecuente nos permitirá establecer bases sólidas y confiables que nos allanen el camino, a través del cual compartir una relación que paulatinamente nos vaya abriendo los espacios necesarios para que podamos construir juntos sentimientos de mutuo acuerdo que converjan en el cultivo de una sólida amistad.

“Se denomina consecuentes a las personas que llevan a la práctica lo que dicen y creen,  aquéllos que son fieles a sus principios e ideas. Para lograrlo es necesario contar con libertad de conciencia, con respeto por uno mismo y por los otros,  y por sobre todo, aún convencido, aceptar que uno se puede equivocar.

Tener estas características implica responsabilizarse por lo que pueda ocurrir a partir de una decisión que se tome, pero quien está seguro de lo que quiere, lo hace pensando no solamente en él, sino en los demás. De lo contrario se convertiría en una persona egoísta y despótica.”


Que podamos ser capaces de irradiar por medio de nuestras acciones diarias la imagen de que poseemos los atributos necesarios como para que aquellos, que nos encuentran o detectan en los diversos medios en los cuales interactuamos, puedan, en el intercambio que eventualmente seamos capaces de establecer, elaborar una armónica y constructiva relación que nos restablezca la tan necesaria confianza que todos necesitamos.

Con La Misma Piedra


Cuando se trata de asuntos relacionados con la intención de introducir cambios en el rumbo por el cual nos conducimos, es necesario que prestemos una adecuada atención a los factores que creemos intervienen y que nos obstaculizan una adecuada visión de nuestro horizonte.

Lo que resulta claro es que por el rumbo en el cual transitamos no nos satisface, es decir que nuestra tendencia a continuar haciendo las mismas cosas que hemos hecho siempre necesita que demos un vuelco en el timón y por más agradable y placentera que nos resulte la senda a la que siempre recurrimos vamos inevitablemente a cumplir con esa ley, no escrita pero siempre vigente, “de volver a tropezar nuevamente con la misma piedra”

Entiendo que hay algunas decisiones que no son nada fáciles de tomar, por alguna razón hemos dejado nuestras huellas adentrarse en lo profundo del camino, esa ha sido nuestra tendencia y resulta más que evidente que contiene a lo largo de su recorrido muchas situaciones que nos causan placer y a las cuales nos resultarían dolorosas  el tener que renunciar.

Es al tenor de estas “tendencias” a las cuales nos referimos, todo cambio que debamos realizar indefectiblemente se darán de frente con “nuestras tendencias” y es muy probable que la decisión que tomemos nos obligue al sacrificio personal de desprendernos de todo aquello cuya apariencia agradable nos conduzca nuevamente a “enterrarnos” en lo profundo de la huella que nos marcan nuestra tendencia.

Los Zapatos Del Otro


Hay ciertas ocasiones en las cuales nos sentimos inclinados por asumir una postura que nos permita el trazado de líneas de acercamiento con aquellas personas que por una razón u otra se encuentren atravesando situaciones a las que consideramos que necesitan de nuestra aproximación solidaria.

Ahora, cuando nos referimos concretamente al hecho de pretender adoptar una “aptitud condescendiente” sería muy bueno tener en cuenta ciertas consideraciones pues la condescendencia no debería ser utilizada, digamos, livianamente, quien recurra a tal procedimiento, el de ser condescendiente, deberá contar con un sólido criterio, pues no se trata de “ver lo que le pueda estar pasando a este” la aplicación de la condescendencia nos puede resultar como una “espada de doble filo” si lo que nos induce es una forma indirecta de mostrar “cuan superiores podemos ser con tales personas, estaríamos muy lejos de demostrar el grado de empatía que nos embarga.

“Condescendiente es la persona que condesciende o que lleva acabo un acto de condescendencia. Tal como lo dice su nombre, la idea de condescendiente supone que la persona efectúa una acción de ponerse al nivel del otro, tratando de empatizar con sus conflictos y sentir de manera honesta y real la pena o el sufrimiento que el otro siente para poder acompañarlo en tal situación. La condescendencia puede hacerse por gusto, es decir, en situaciones en las que el que actúa como condescendiente también se ve beneficiado, pero también por bondad o por altruismo, a modo de hacer sentir al ser querido que se lo acompaña y entiende. Así, la condescendencia tiene mucho que ver con la empatía, otro sentimiento muy similar.

Sin embargo, en muchos casos la idea de condescendiente también puede tener un aspecto negativo que tiene que ver con la idea de que actúa a partir de la lástima hacia el otro, lo cual nos habla de una cierta sensación de superioridad del que lleva a cabo la condescendencia hacia aquel que sufre. En este sentido, la frase "no seas condescendiente conmigo" significa justamente esto, es decir, una persona que siente que el otro se está tratando de poner en su lugar pero desde un lugar artificial, desde la lástima y desde la superioridad que lo puede caracterizar en ese momento o circunstancia específica.

En nuestro fuero íntimo residen los atributos que nos habilitan para ejercer con total eficacia el debido tratamiento que nuestro espíritu solidario nos indique y confiamos de que podamos aplicarlos en beneficio de toda la comunidad.


La Opinión Digerible



Tenemos incorporado a nuestro comportamiento social una especie de filtro por el cual intentamos encauzar nuestras reacciones públicas tratando de esta manera que nuestras opiniones puedan ser fácilmente “digeribles” para aquellos a quienes dirigimos nuestras expresiones.

Lo que puede suceder es que esta preocupación por lo que manifestemos a través de la emisión de nuestras opiniones, el recurso en exceso del filtrado de nuestros sentimientos primarios, nos incline por priorizar el comportamiento aceptado como “socialmente correcto” al que debería emanar “naturalmente”  del caudal humano que nos identifica.

Resulta claro y evidente que este filtrado previo seguramente nos será de provecho en el marco de nuestra inserción social, pero es posible que en muchas ocasiones dejemos de lado ese calor único, espontáneo e insustituible de nuestra propia humanidad, cuando esto nos pueda suceder estaremos demostrando en los hechos que "nos puede salir más caro el remedio que la propia enfermedad”.

“Tanto los brotes espontáneos de ira como las personalidades formadas en torno a la sinceridad extrema escapan de los modelos de conducta que la sociedad espera encontrar. Por lo general, se nos educa con una serie de estructuras que nos impiden expresar lo que sentimos constantemente; se nos entrena para reservar este grado de apertura para ciertos momentos muy particulares, muy íntimos. Para atravesar el día a día, las personas consideradas normales deben hacer uso de la mentira y de la falsedad para (según hemos aprendido) evitar herir a quienes nos rodean.

Estamos programados para dejar la sinceridad como último recurso, y esto lo justificamos de muchas maneras: si nuestros empleadores nos explotan y se abusan psicológicamente de nosotros, no los enfrentamos porque la crisis económica vuelve difícil encontrar trabajo; si nuestros amigos no nos apoyan cuando más los necesitamos, a pesar de exigirnos que estemos para ellos el cien por ciento del tiempo, decimos que cada uno es como es y que lo compensan con sus rasgos positivos.”

Entiendo que debemos incentivar el cultivo de nuestros valores, ahondar “en las entrañas de los “valores humanos” para que podamos recoger natural y espontáneamente, todo aquello que nos enriquece en nuestro concepto de lo que debe ser una persona socialmente comprometida e integrada.


Mal De Muchos

Es algo así como si estuviésemos todos con nuestras piernas hacia arriba con una bolsa de hielo y un fuerte analgésico entre pecho y espalda tratando de mitigar el dolor causado por haber tropezado, no una, sino varias veces, por qué no, contra la misma piedra.

El sentimiento que nos embarga cuando nos encontramos en tal situación, con el agregado de intentar en vano disimular nuestra ridiculez ante la tan evidente torpeza, es el de hecho de saber, que esto que nos pasa, no es solamente privativo de nuestra obsecuencia, sino que ¡aleluya! Es lo que le ocurre o le ha ocurrido a un sinnúmero de nuestros semejantes.

“Las abuelas nos decían que "mal de muchos" era el  consuelo de los tontos, con lo cual las viejitas querían decirnos que en la vida uno debe luchar por lo propio sin importar cómo le va a otro o a la mayoría.

“Cuando en una comunidad ocurren calamidades, o tragedias, o  situaciones dolorosas que tocan  a gran cantidad de personas, algunas gentes se dirían "bueno, al menos no soy sólo yo" y no tratan de buscar una solución al problema, ni se acercan a dar la ayuda necesaria a quienes las necesitan. 
Si te encuentras en una situación insatisfactoria, busca alguna posible solución, no te quedes como piedra sin hacer nada. Y si ves que  puedes dar ayuda a quienes estén sufriendo ofréceles tu mano generosa”

Ahora no nos engañemos a nosotros mismos ni le agreguemos a la torpeza cometida una inaceptable falta de reconocimiento de culpa, lo que ocurre cuando sabemos que pueden ser muchos los que padecemos el mismo mal, es que encontramos un lugar donde nos podamos escabullir e intentar minimizar en algo los efectos negativos de lo que hemos hecho.

El fracaso cuando es colectivo no disminuye sus efectos y mucho menos  es capaz de transmutarse en solidaridad a lo sumo lo que encontraremos es la oportunidad de sumarnos a una larga lista de perdedores.

Trascender Lo Verbal



Los que nos hemos adjudicado la tarea de expresar por escrito todo cuánto entendamos que debe ser transmitido lo hacemos en el entendido de que estamos utilizando un medio de comunicación del pensamiento que apunta a la capacidad intelectual y a la comprensión lectora de sus eventuales receptores.

"Mientras a los seres humanos les bastó la destreza práctica, mientras su acervo conceptual fue limitado y mientras la memoria podía reconstruir un saber u otro producto cultural cualquiera, la lengua oral fue suficiente... Pero, cuando la memoria no alcanzo; cuando la profundización de los conceptos o del trabajo cultural produjo sistemas complejos y extensos cuando se necesitó hacer efectiva la universal comunicabilidad de la experiencia y la razón válidas, la humanidad se vio en la necesidad de superar radicalmente la fugacidad del contexto inmediato, propias del lenguaje oral... Gracias a la escritura, se puede: trascender las condiciones inmediatas; prefigurar y modificar la acción; evitar que la discusión racional comience cada vez de cero; proseguir, más allá de las generaciones, discusiones abiertas; ir decantando el conocimiento; facilitar, tanto el cuestionamiento, como la universalización de las condiciones de validez, rectitud y sinceridad de lo que se dice; construir una identidad cultural menos deleble."

Somos conscientes de que estamos utilizando un medio de comunicación que trasciende lo meramente verbal e incluso todo cuanto podamos manifestar ha de permanecer indefinidamente en el tiempo aún mucho después de que quienes hayamos dado vida a la palabra escrita nos encontremos transitando por la vida.

Todo lo que se expresa a través de la escritura es cultura e ingresa desde su nacimiento a ser parte de nuestra historia escrita y por ende se constituye en el soporte vital de todo cuanto logremos transmitir a las generaciones que nos sucedan.


Se Dice Y Escuchamos


En el ámbito del intercambio comunicacional que entablamos con nuestros “nuevos amigos" que comparten espacio en “las redes sociales” es proclive a que nuestras manifestaciones, las que se tornan cada vez más frecuentes, ultrapasen los límites del mero formalismo de “las primeras veces” estableciendo  “relaciones de confianza” que se van haciendo cada vez más estrechas y espontáneas creando un ambiente expresivo donde es probable que caigamos en la tentación de confundir “familiaridad con vulgaridad”

Es entonces que entren  en escena sin necesidad de mediar invitación alguna los mentados exabruptos, los mismos que generalmente suelen aparecer en ambientes reducidos como lo pueden ser, el ámbito familiar, incluyendo amigos, parientes y vecinos cercanos, lugares de trabajo, de estudio, etc.

Todo parece indicar que tenemos la convicción de que no debe haber una mejor forma de “sentirnos amigos y colegas” que el introducir la mayor cantidad posible de “puteadas” entre palabra y palabra, llegando a extremos de “alto contenido” a medida en que vamos estrechando los “lazos de familiaridad” con todos aquellos a quienes lleguen nuestros comentarios

“Se entiende dentro del lenguaje común y corriente que un exabrupto es cualquier cosa que se exceda a lo que es socialmente aceptado para el espacio en el que uno se maneja. Así, lo que es un exabrupto en un ámbito laboral y/o profesional, puede no serlo en el ámbito deportivo o informal cuando uno se encuentra reunido con amigos o familiares. De todos modos, si bien hay una cuestión subjetiva que depende de cada uno y de cada situación en particular, el exabrupto es siempre una forma de violencia que puede ser más comprendido y tolerado en algunos ámbitos pero que siempre genera algún tipo de malestar en la persona que se ubica como receptora del mismo.

Lo más común del exabrupto es que se base no sólo en palabras o términos agresivos, insultantes y despectivos sino que además a esto debemos agregarle una tonalidad específica que se caracteriza por el aumento de la voz, por gritos, por gestos, por actitudes iracundas o violentas, etc. Esto, en conjunto, hace que el exabrupto sea ya más característico de una situación de violencia explícita a diferencia de otros insultos que pueden pasar como más disimulados por la forma en la que se dicen. El exabrupto puede ser muy característico de algunas personalidades aunque es claro que situaciones de tensión, de malestar o de bronca también pueden hacer que personas tranquilas y pacíficas recurran a él para expresarse.

Decir Lo Que Decimos


Los que tenemos la costumbre de comentar, siempre que es posible, algún tema en realidad no necesitamos de un asunto preexistente para decir lo que decimos, más bien, nos parece que la elaboración de cualquier tema pueda ser considerado una excusa que nos haga algo más viable una comunicación que cada vez se parece más a “una agenda abierta” por la cual canalizamos nuestras impresiones a los amigos lectores.

Así vamos, cuando me siento frente al teclado de mi notebook muchas veces lo hago con una idea preconcebida a la cual pretendo compartir, otras tantas, como esta vez, por ejemplo, simplemente dejo que los dedos vayan tecleando mis impresiones las cuales vienen a mi mente sin convocatoria alguna, vienen y vienen nomás y mi pobre intelecto que se las arregle en todo lo que tenga que ver con la redacción.

Entonces este es el tema el que no existe ni siquiera en una hipotética “sala de redacción” todo indica que sea lo que sea se encuentra en pleno proceso de elaboración y mientras ustedes se encuentren “del otro lado” y nosotros “de este lado” contaremos con una “agenda abierta” para decirnos lo que nos venga en ganas y ojalá que lo que digamos pueda contar con nuestra mutua aceptación.