lunes, 4 de abril de 2016

De Lo Que No Se Habla (Tema extenso y un tanto escabroso)


El mundo se ha conmocionado, en realidad, estamos tan acostumbrados a los noticieros, que difícilmente ocurra algo que atrape nuestra atención a un grado tal que podamos usar este término, conmoción, para que esto ocurra tendrá que suceder algo que perfore el condón de indiferencia con la cual solemos protegernos de las circunstancias adversas que intentan en vano provocar cambios en nuestra consciencia social, sobre todo en lo referente al grado de compromiso que deberíamos asumir para intentar al menos una posibilidad de cambiar el estatus quo establecido.

Pero esta vez si que nos hemos conmocionado, la causa:” El Bosón de Higgs” la “partícula de dios” anunciada por la cúpula de los científicos más calificados en el campo de la física, tras sesudas investigaciones y a través de los datos aportados y corroborados por la tecnología científica en laboratorios de prueba de primerísimo nivel.

Ahora bien, no obstante contar con el mayor bagaje expresivo que la ciencia haya producido jamás, en lugar de mostrar al mundo un conjunto de formulas y ecuaciones ininteligibles para los profanos en el tema, el asombro que les ha causado tan trascendental descubrimiento, les ha hecho declarar esta frase que pareciera salir de un oculto experimento de los antiguos alquimistas: ¡hemos descubierto la partícula de dios!

Es como tomar entre nuestros dedos un anillo y observar su círculo en el cual no existe principio ni fin, un giro eterno, lo que los griegos definían como el Alfa y la Omega, lo que recogemos entre el polvo acumulado de los siglos de los siglos se ha mezclado con los avances de la ciencia de este mal llamado siglo XXI de la era cristiana.

La respuesta ha estado entre nosotros desde siempre y permítanme demostrarlo recurriendo a ciertos pasajes de un artículo que hemos publicado hace algunos años atrás.

Lamento lo extenso del mismo pero la trascendencia del tema en cuestión me impide recurrir a resumirlo, disculpas aparte. He aquí nuestra humilde opinión: “…el enfoque estaba dirigido a un intento de establecer, “el preciso momento” en que el espíritu se aloja dentro de un niño en el vientre materno, aunque éramos apenas unas pocas personas las que interveníamos en la discusión – en el sentido estricto del término – las posturas asumidas por cada uno diferían sustancialmente unas con otras, no obstante recurrir cada uno a las mismas fuentes informativas para fundamentar su postura.
Confieso de que el tema me atrapó en el sentido de que salí presuroso a buscar elementos adicionales en respaldo de mi teoría, y, al encontrarlos, intenté usarlos rápidamente, como si estuviese jugando una partida de truco, para retrucarle a mi supuesto adversario, y de esta manera, ganarle la partida.
Luego de reunirme con mis amigos y plantearles el tema en cuestión, al escucharles desarrollar sus argumentos, inmediatamente me vino a la mente las palabras proferidas por Sócrates “yo sólo sé que no se nada” mi percepción y mi intelecto me pusieron en la perspectiva de que yo no era más que un mísero gusano pretendiendo escalar una montaña.
Mi amigo Agabo nos dijo: Amigos míos, este es un tema que está situado muy lejos del alcance de nuestro nivel de desarrollo, intentar abordarlo con los elementos que están a nuestra disposición es como pretender alcanzar la luna remontando una cometa.
Hay veces que me parece que estoy observando las investigaciones científicas de tres científicos ciegos que han logrado acceder a distintas partes de un elefante.
El primero de ellos, dedicó años de estudio a la oreja de un elefante que era el único elemento que había encontrado del mismo, y al concluir su teoría dijo solemnemente: “el elefante es como una enorme sábana corrugada”
El segundo discrepó vehementemente, contra ésta, para él, insólita  teoría, había estado también mucho tiempo estudiando una pata de elefante que era lo único que había podido encontrar de tal animal, su veredicto también fue contundente, y dijo:
“el elefante es como el tronco de un árbol”
El tercero, se reía de la ignorancia de sus dos contrincantes, él había estudiado la trompa de un elefante, que era lo único que había podido encontrar, y les dijo con gran autoridad: “el elefante es como una serpiente muy grande”
Cuando le llegó el turno a Shulem él nos dijo que no obstante ser un tema difícil de abordar, no necesariamente nos condenaba a la ignorancia, ocurre con este tema lo mismo que con la lectura del lenguaje de los símbolos, el enigma desaparece cuando aprendemos a observarlo desde la óptica correcta, la principal característica de un símbolo, es de que oculta a la vista del profano, la información que está implícita en su contenido
En el caso de todas las creaciones de Dios, la información que pretendemos alcanzar está inserta en cada una de ellas, como si fuese un sello indeleble e inmodificable, toda la información requerida se encuentra en sí misma y es perfectamente reproducible si se cumple con las condiciones previstas en su preconcepción.
Gabriel nos invita a escuchar lo siguiente;
“Y ahora bien, he aquí, te digo que éstos son los orígenes del cielo y de la tierra, cuando fueron creados, el día en que yo, Dios el Señor, hice el cielo y la tierra;
y toda planta del campo antes que existiese en la tierra, y toda hierba del campo antes que creciese.
Porque yo, Dios el Señor creé espiritualmente todas las cosas de que he hablado, antes de que existiesen físicamente sobre la faz de la tierra.
Pues yo, Dios el Señor, no había hecho llover sobre la faz de la tierra.
Y yo, Dios el Señor, había creado a todos los hijos de los hombres; y no había hombre todavía para que labrase la tierra; porque los había creado en el cielo; y aún no había carne sobre la tierra, ni en el agua, ni en el aire;”
                                                                                              Moisés    3: 5
Continuamos:
…“Y de la tierra, yo, Dios el Señor, hice crecer físicamente todo árbol que es agradable a la vista del hombre; y el hombre podía verlos.
Y también se tornaron almas vivientes.
Porque eran espirituales el día que los creé; pues permanecen en la esfera en que yo, Dios, los creé, sí todas las cosas que preparé para el uso del hombre; y este vio que eran buenas como alimento.”
                                                                                              Moisés   3: 9
Estas escrituras que les he citado tienen como finalidad encontrar bases sustentables sobre las cuales podamos avanzar en nuestro análisis.
La creación de todos los seres vivos que conformarían el hábitat de los hijos de Dios fueron creados primero espiritualmente y luego físicamente, en la creación espiritual de las especies se incluyo algo que es esencial en todo ser creado espiritualmente, y ese algo, es la inteligencia.
Sin el componente esencial de la inteligencia ningún ser puede ser creado espiritualmente ni estaría en condiciones de obedecer un mandato claro y terminante:
“Y yo, Dios, dije: Produzcan abundantemente las aguas seres vivientes que se muevan, y aves que vuelen sobre la tierra en el amplio firmamento del cielo.
Y yo, Dios, hice las grandes ballenas y todo ser viviente que se mueve, según su especie, los cuales las aguas produjeron en abundancia, y toda ave alada, según su especie; y yo, Dios, vi que todas las cosas que había creado eran buenas.   
Y yo, Dios, los bendije, diciendo: Fructificad y multiplicaos, henchid las aguas del mar; y multiplíquense las aves en la tierra.
Y yo, Dios, dije: Produzca la tierra seres vivientes según su especie: el ganado, y lo que se arrastra, y las bestias de la tierra, según su género y fue hecho.
Y yo, Dios, hice las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra, según su especie; y yo, Dios, vi que todas estas cosas eran buenas.”             Moisés 2: 20 – 25
Hablemos algo sobre las inteligencias, las inteligencias son gnolaum, es decir, eternas, Dios el Padre las organizó según su esfera y a aquellas grandes que le eran semejantes en potencia, les creó cuerpos espirituales mediante la fusión de los polos masculinos y femeninos del Olimpo, a decir de los griegos, al referirse a Kolob, la mansión de los Dioses.
Leamos:
“También el hombre fue en el principio con Dios. La inteligencia, o sea, la luz de verdad, no fue creada ni hecha, ni tampoco lo puede ser.
Toda verdad es independiente para obrar por si misma en aquella esfera en que Dios la ha colocado, así como toda inteligencia; de otra manera, no hay existencia.”
                                                                                  Doctrina y Convenios 93: 29 – 30
Haciendo un breve resumen podemos declarar;
El término inteligencia tiene varios significados, tres de los cuales serían los siguientes:
1 – La luz de la verdad que da luz y vida a todas las cosas del universo.
2 – El vocablo inteligencia también puede referirse a los hijos espirituales de Dios.
3 – En las escrituras también se menciona la inteligencia como el elemento espiritual que existía antes de que fuéramos engendrados como hijos espirituales                                                           Guía de Estudio página 99
De manera que la información genética de cada especie está implícito en cada una de las criaturas creadas por Dios, y sin ese componente no puede haber existencia.
Esta conciencia de género existe en las esferas inferiores, reinos: animal, vegetal, mineral, etc. en forma colectiva, es decir cada especie tiene el componente de inteligencia que le permite transmitir esta información a cada nuevo ser engendrado.
Pero si bien cada nuevo individuo de la especie posee la información necesaria para desarrollarse en su esfera, no tiene conciencia individual de ser, la información es de la especie y a ella retorna una vez cumplido el ciclo vital, algo así como una gota de agua que retorna nuevamente a la fuente que le dio vida.
Este principio, ha llevado a confusión a muchos pensadores de la antigüedad los cuales han sido los fundadores de las grandes religiones del Oriente.
Los Budistas anhelan alcanzar mediante la peregrinación por varias vidas, el estado de santidad que les permita ingresar al Nirvana, donde la conciencia deja de ser un pesado Karma individual, para integrarse en el todo de la deidad.
De manera que cuando se dan las condiciones programadas en la información genética, surge como consecuencia una nueva vida, esta podrá alcanzar su plenitud, puede este proceso truncarse por circunstancias adversas, puede incluso modificarse a través de la ingeniería genética, pero nada de lo que suceda constituye una creación de vida, no debemos confundir creación con modificación, el hombre como inteligencia superior podrá lograr mutaciones de vida, pero la vida sólo la puede dar Dios.
A este principio que regula la multiplicación de las especies, nosotros los humanos la conocemos y designamos, casi sin darnos cuenta de su tremendo significado “ Madre Naturaleza.”
“¿No se venden dos pajarillos por un cuarto ? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.
Pues aún vuestros cabellos están todos contados.”
                                                                                              Mateo   10: 29 – 30
Ahora hablemos de nosotros, las inteligencias organizadas y engendradas en cuerpos espirituales, como hijos e hijas de Dios.
¿Que es lo que sucede con nosotros?

“He aquí esto constituye el albedrío del hombre y la condenación del hombre; porque claramente le es manifestado lo que existió desde el principio, y no reciben la luz.
Y todo hombre que no recibe la luz está bajo condenación.
Porque el hombre es espíritu. Los elementos son eternos; y espíritu y elemento, inseparablemente unidos, reciben una plenitud de gozo;
y cuando están separados, el hombre no puede recibir una plenitud de gozo.
Los elementos son el tabernáculo de Dios, a saber templos; y el templo que fuere profanado, Dios lo destruirá.
La gloria de Dios es la inteligencia, o en otras palabras, luz y verdad.”
                                                                       Doctrina y Convenios  93:  31 - 36    
Al desencadenarse el proceso de gestación de una criatura humana, ya sea por la fecundación del óvulo materno mediante la relación de los sexos, o por métodos de manipulación desarrollados por la ciencia, una vez iniciado, para obtener un embrión en cualquier etapa de su formación, se requiere de la inteligencia con la cual fue organizada su especie, de otra manera no puede haber existencia.
Ahora, esta inteligencia no opera en forma colectiva, como en los reinos inferiores, esa inteligencia es individual e indivisible, pertenece a un hijo espiritual de Dios.
Este proceso de gestación, una vez iniciado, puede ser interrumpido, en cualesquiera de sus etapas, mediante el aborto espontáneo o inducido, por maniobras de ocultamiento tirándolo en el inodoro, en la basura, quemándolo, etc. etc.
Puede mantenerse en Vitro, o en cualquier otra forma de conservación, no voy a detenerme a  enumerar las diversas formas de manipulación genética que la ciencia de los humanos a alcanzado a desarrollar o la que pueda desarrollar en el futuro, todo esto que mencionamos puede hacerse y negarlo sería un burdo acto de ignorancia.
Pero lo que no puede hacerse es destruir la vida contenida en embrión humano, el hombre puede interrumpir el proceso en cualquiera de sus etapas, incluso, una vez nacido a la vida puede ser interrumpido su desarrollo, ya sea por mala praxis, por algún tipo de accidente, por malformaciones genéticas, por las hambrunas, la guerra, la contaminación ambiental, etc. etc.
Puede llegar a crecer aprender a caminar, correr, alcanzar la vida adulta o bruscamente morir por causas no esperadas, todo eso puede suceder, pero leamos nuevamente las escrituras :
“Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.
Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que haz oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.
Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed mas bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
¿No se venden dos pajarillos por un cuarto ? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.
Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.”
                                                                                                          Mateo 10: 26 – 31
Una de nuestras mayores preocupaciones son las referidas a las expectativas de vida de la humanidad, se han logrado avances sustanciales en cuánto a la calidad de vida que puede alcanzarse con el avance científico y tecnológico, pero en contrapartida, millones de niños nacen para lamentablemente morir, víctimas de la hambruna, las guerras, la radiación, los desastres naturales, enfermedades, plagas, etc. etc.
Estas desigualdades, donde unos viven en medio de la opulencia, y otros, los más, nacen y mueren en condiciones infrahumanas, son el motor que enciende los reclamos, a los gobiernos, los sistemas, las organizaciones, las corporaciones de diverso tipo, a las religiones y por supuesto a Dios.
Hay quienes aducen de que la tierra está superpoblada, que la marginación y la miseria ha de crecer en forma proporcional a la escasez de recursos para abastecerlos a todos, se proponen planificaciones que limiten el crecimiento, uso de anticonceptivos, ligaduras de trompas, esterilizaciones, y toda una gama de recursos lícitos e ilícitos, incluidas las masacres, los genocidios y la destrucción masiva.
Para no desviarme del tema de fondo, pero también para no dejar “colgado” un pronunciamiento obligado sobre estas profundas desigualdades que hoy nos agobian, es que voy a hacer una ligera referencia al apóstol Santiago, sin duda este es un gran tema que debería ser tratado en profundidad, pero no ahora, donde lo que estamos exponiendo, si bien tiene mucho que ver, no hace a la cuestión de fondo que estamos intentando desarrollar.
Leamos a Santiago:  
¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán.
Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla.
Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.
He aquí clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.
Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en día de matanza.
Habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia.”
                                                                                              Santiago  5: 1 – 6
Volvamos ahora a nuestro tema central, todo esta exposición que estamos desarrollando, obedece a que alguien nos ha hecho la siguiente pregunta ¿en qué momento se produce el ingreso del espíritu, al cuerpo que está siendo organizado, ya sea en el vientre materno, en la probeta, o en algún otro método científico de manipulación genética?
La respuesta que voy a formular, es contundente, no se trata de una simple sugerencia o de un ejercicio de especulación teológica o filosófica, es la respuesta que está implícita en el código genético que cada uno de nosotros porta aun sin saberlo.
Sin el espíritu, no es posible la existencia de ningún ser vivo cualquiera sea la etapa de su evolución, la vida no le pertenece a la madre ni al científico, la vida sólo puede provenir de Dios, el cual es el dador de la vida.
Esto es algo muy difícil de comprender y mucho menos de aceptar pero no obstante confío en la capacidad de reflexión de cada uno, veamos lo siguiente:
Podemos alegar, por ejemplo, que nos parece inaceptable el considerar a un espíritu que mora en la presencia de Dios, que acepte participar de una experiencia de gestación que puede ser interrumpida en cualquier momento ya sea, a través de un acto involuntario o por que se ha tomado la decisión de interrumpirlo por razones científicas, económicas, presiones familiares, temores o simplemente por desinterés.
Ahora, sigamos adelante en el razonamiento, ¿que es lo que pueda ocurrir? lo que puede ocurrir es que por las razones expuestas o por cualquier otra que se nos venga en mente, se decida interrumpir el proceso, eso es lo único que puede ocurrir.
Si se interrumpe el proceso, ¿que es lo que realmente sucede? el proceso sin duda puede interrumpirse a voluntad del hombre, pero no puede destruirlo, sólo puede interrumpirlo, como se puede interrumpir una vida mediante una ejecución, por ejemplo.
La existencia humana es la existencia de los hijos de Dios, el proceso interrumpido por la razón que sea, puede ser retomado nuevamente una vez en que se cuenten con los medios que el Padre de todas las ciencias ha previsto, y cuando eso suceda, esa existencia provista de inteligencia y espíritu, continuará su evolución hasta alcanzar la medida de su creación.
El hombre no tiene posibilidad alguna de destruir la vida, puede alterar, interrumpir, detener, aun la puede adulterar o manipular, pero no la puede destruir, las consecuencias de la acción del hombre no logran destruir el plan de Dios, sólo puede distorsionarlo, hasta que llegue el momento oportuno en el cual la ciencia del Creador corregirá esas alteraciones y recuperará todas las cualidades de la especie.
De manera que aunque nos encontremos ante una célula, un embrión, un feto incompleto, una malformación genética, un discapacitado física o mentalmente impedido, nada escapa a los ojos de Dios, ese espíritu impedido de lograr su plenitud tiene la certeza, de que a su debido momento, su Creador corregirá toda alteración, y restaurará su perfecta forma.

Recordemos de que hablamos en términos de eternidad, el tiempo carece en absoluto de importancia, nosotros los que vivimos al ritmo que marcan las horas, no cuesta entender la eternidad, como nos cuesta entender que nada se pierde, que se transforma por variadas razones pero que conserva latente la información necesaria que hace posible su restauración.
No creo necesario extenderme mas en la consideración de este asunto, lo que correspondería agregar, son las consecuencias en las que incurren todos aquellos que de una manera u otra han tomado la decisión de interrumpir una vida.
No siempre la decisión de interrumpir un proceso de gestación es un acto pecaminoso, una acción de carácter delictivo o una desviación a las normas divinas, existen circunstancias muy particulares que deben ser debidamente consideradas, cuando peligra la vida de una madre, cuando se constatan malformaciones o daños a los cuales la ciencia no puede resolver, entiendo de que es válida la interrupción.
Una interrupción que no significa decidir sobre la vida o la muerte, eso claramente nos está impedido de realizar, aunque quisiéramos hacerlo, lo que yo diría estando en un momento en que debo tomar una decisión semejante, es lo siguiente:
Amado Padre que estás en los cielos, permíteme dejar en tus manos esta interrupción que las circunstancias adversas me obligan a realizar, encomendándote Señor que en su debido tiempo, cuando tú lo estimes conveniente, permitas que puedan ser superadas las actuales dificultades y retome su desarrollo hasta alcanzar su perfecto estado.
 Hay incontables situaciones a las cuales solo podemos dejar en las manos de Dios, y  no se nos es permitido juzgar, cuando hay un aborto, un suicidio, cuando nos enteramos de que la ciencia incursiona en el campo de la ingeniería genética, cuando oímos hablar de clonar y reconstruir vidas, recordemos de que la gloria de Dios es la inteligencia y que ningún hombre podrá salvarse en la ignorancia.
Hugo W Arostegui 


domingo, 3 de abril de 2016

Coherencia

                                                        Da siempre lo mejor ...
                                                        Y lo mejor ... Vendrá.

                                                         A veces las personas
                                                         son egoístas, ilógicas e
                                                         insensatas ...
                                                         Aún así ... perdónalas.

                                                        Si eres amable, las personas
                                                        Pueden acusarte de egoísta e
                                                        Interesado ...
                                                         Aun así ... Sé gentil.


                                                         Si eres un vencedor, tendrás
                                                         Algunos falsos amigos y
                                                         Algunos enemigos verdaderos ...
                                                        Aún así ... Vence.
                                                          
                                                        Si eres honesto y franco,
                                                         las personas pueden engañarte ...
                                                        Aún así ... Se honesto y franco.

                                                        Lo que tardaste años para construir,
                                                        alguien puede destruirlo de una
                                                        hora para otra ...
                                                        Aún así ... Construye .

                                                         Si tienes paz y               eres feliz,
                                                         las personas pueden sentir
                                                         envidia ...
                                                         Aún así ... Sé Feliz.

                                                        El bien que haces hoy,
                                                        puede ser olvidado mañana ...
                                                        Aún así ... Haz el bien.

                                                        Da al mundo lo mejor de ti,
                                                        aunque eso pueda nunca ser
                                                        suficiente ...
                                                        Aún así ... Da lo mejor de ti
                                                        mismo.

                                                       Y recuerda que al fin de cuentas
                                                       Es entre tú y DIOS ...
                                                       Nunca fue entre tú y ellos ... !

                                                                                                                                                                     


                                                       Lo que fortalece al espíritu

                                                      que anida dentro de ti,

                                                        
                                                      no es un alimento que se
                                                      coma picoteando el suelo.

                                                      No te fíes de la comida que
                                                      preparan los que pretenden
                                                      pensar por ti ...


                                                     Si pretendes nutrir tu alma
                                                     tendrás que atrapar tu mismo
                                                     a la presa usando tus propias
                                                     garras ...

                                                    Observando desde la altura
                                                    sus movimientos ...

                                     



                                                   Aunque te pretendan encerrar
                                                   en el gallinero ...
                                                  Tú naciste para ser Águila.  

                                                   Hugo W. Arostegui

Simplemente Dejémoslo Mejor Que Como Lo Encontramos


"Pero el camino verdadero para conseguir la felicidad pasa por hacer felices a los demás. Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrasteis y, cuando os llegue la hora de morir, podréis morir felices sintiendo que de ningún modo habréis perdido vuestro tiempo sino que habréis hecho todo lo posible. Así, estad "Siempre Listos" para vivir felices y morir felices: aferraos siempre a vuestra promesa Scout, aún cuando hayáis dejado de ser muchachos, y que Dios os ayude a hacerlo así." 

 Robert Baden Powell




Este es un mes que siempre ha tenido un significado muy especial para mí pues desde que tengo alguna noción de que era una persona y que además tenía en mi vida un propósito bien definido en cuánto todo lo que se esperaba de mí, supe que en el mes de abril vine a este mundo y si bien no llegaba a comprender a cabalidad el significado de ser considerado “un niño muy inteligente” pude intuir que aunque hubiese nacido “ en el medio de la nada” en un lugar ignoto e ignorado, viviendo las carencias y restricciones de una tan terrible como lejana guerra que todos llamaban “segunda guerra mundial” - año mil novecientos cuarenta y tres- supe, en lo íntimo de mi ser, que todo lo que sucediese en un futuro, el cual presentía que estaba ahí, aguardándome,  iba a depender exclusivamente de todo lo que yo hiciese o dejara de hacer.

Desde entonces, en cada encuentro que la vida me ha deparado, tuve la clara sensación de que debía comportarme acorde con las expectativas que se podrían esperar de un ser agradecido por la sencilla razón de haber nacido, de estar vivo y el poder compartir una relación, ese encuentro siempre ha sido la gran oportunidad de poder "dar al otro" sin esperar recibir nada a cambio.

El resultado de esos encuentros han sido como mojones que aún permanecen señalizando desde entonces un largo camino aunados a los otros tantos que afortunadamente nos han enriquecido 
a través de la experiencia.


Hugo W Arostegui





miércoles, 30 de marzo de 2016

Ser Guarda De Mi Hermano


“El asesinato de Abel por parte de Caín representa la posibilidad que tiene todo ser humano de rechazar su propia vocación originaria, aquello que le permitiría un desarrollo más pleno: la fraternidad. Negar esta realidad constitutiva al sujeto humano, conlleva al rechazo de toda relación positiva y humanizadora que podamos construir con los demás, como es la responsabilidad ética de cuidar y proteger a la vida del otro, o asumir la causa de las víctimas más allá de toda ideología o visión partidista, e incluso una visión de sociedad donde no exista la exclusión y la discriminación en ningún ámbito.”

En este tan trillado tema de nuestras relaciones virtuales nos suelen suceder algunos casos que bien merecen figurar en algún registro de “asuntos insólitos” incluso con alguna “mención especial” por su disposición al absurdo.

Tal es el caso de algunas posturas que nos son expuestas, con la absoluta convicción del exponente, de que están siendo víctimas de un trato injusto por parte de ciertos interlocutores que al parecer no se advienen a solicitarles las ineludibles excusas.

Lo que no da a lugar a ninguna duda es la demostración de una soberbia rayana con la necedad, una ausencia más que evidente de la empatía mínima necesaria para el cultivo de una relación constructiva donde quepan sentimientos acordes con nuestra condición humana

Sin duda, una demostración más, de que la ignorancia y la soberbia son el caldo de cultivo donde se nutren la mediocridad, la intolerancia y su hermana gemela la necedad.

Hay una enorme, diría acuciante, necesidad de “encontrar interlocutores válidos” en nuestros nuevos contactos en las redes sociales y esa necesidad de que alguien nos pueda prestar atención y, sobre todo, comprendernos hace que tengamos una marcada tendencia a “idealizar los perfiles” tanto a lo que hace a quienes ingresan a nuestras redes como a “nuestra oferta”  vale decir que ambos contactos tratan de difundir una imagen “muy mejorada” de sus propias personalidades.

Somos humanos y esta es la única razón por la cual existen las redes, somos seres esencialmente sociales y conceptualmente imperfectos por lo que resulta inútil y estéril otra pretensión, lo único perfecto en nuestra condición de “homo sapiens” es precisamente el hecho de que somos falibles y por lo tanto nos equivocamos con frecuencia con el agregado de que solemos, tal como lo suele hacer el camaleón, ocultar nuestra presunta negatividad en el mimetismo de las justificaciones como aquello que dice” mal de muchos consuelo de tontos”

La amistad que ofrecemos y la que reclamamos se nutre en nuestra capacidad de “comprender al otro” es en esa relación que nos limamos nuestras propias imperfecciones la verdadera amistad es aquella que nos permite el cultivo de valores esenciales sin ese desconocido y tan cercano prójimo no tendríamos ninguna posibilidad de desarrollarnos como personas.
El camino a la perfección pasa precisamente por delante de la casa de nuestro prójimo.

“Ama a tu prójimo como a ti mismo” significa que yo trato el alma del hombre, la parte eterna del hombre, la fuente del hombre, si yo trato esa fuente, entonces todos los problemas, todos los dolores, ese sufrimiento, todo lo que vemos en este mundo, como mala influencia sobre nosotros, de adentro y afuera desaparecerá.

Hugo W Arostegui


sábado, 26 de marzo de 2016

Ética De La Reciprocidad

En la dieta de intercambio de información, que diariamente consumimos con nuestros amigos virtuales, resulta un elemento vital e imprescindible la calidad de los ingredientes que compartimos, cuando notamos “cierto desequilibrio” entre lo que difundimos y las consabidas respuestas que éstas reciben, cuando la calidad de este intercambio va en detrimento de nuestras aspiraciones, entonces decimos que se ha faltado a la reciprocidad.

Este es un elemento nuevo que comienza a notarse en los contactos que mantenemos con aquellos que acceden a nuestras redes y que no logran colmar nuestras expectativas de alcanzar un intercambio acorde con “el grado de civilidad y madurez intelectual” al cual aspiramos y pretendemos merecer en contrapartida, esta es una de las circunstancias más reiterativas que nos explican el alto grado de rotación de nuestra plantilla de “nuevos amigos”.

He aquí algunos detalles que pueden resultar de gran utilidad en nuestra consideración:

“Dentro del campo de la Psicología, también se estudia a fondo la reciprocidad y es que en base a ella se establecen una serie de relaciones e interacciones sociales y personales. Así, por ejemplo, aquella ciencia coincide en subrayar que cualquier persona es más afectuosa y le tiene más cariño a aquella otra que le ha demostrado su amor y simpatía.

Esa misma regla lleva a que tengamos tendencia a contarle aspectos de nuestra vida más íntima a quienes también nos han hecho alguna confesión personal que a los que no.

Y eso también supone que en cualquier negociación comercial, se tienda a ceder ante quienes previamente también lo han hecho.

El concepto también se usa para hacer mención a lo que va y viene o que tiene ida y vuelta. En ese sentido, puede hablarse de la reciprocidad de voces (en el caso de un debate).

Dentro del ámbito de la ética, existe un elemento fundamental que hace uso del término que ahora nos ocupa. Nos estamos refiriendo a la llamada Ética de la Reciprocidad, que tiene ya su origen en la Antigua Grecia y concretamente en figuras tales como el filósofo Epicuro.

Esta teoría lo que viene a establecer es que, para poder conseguir la felicidad de la generalidad, se hace necesario el tener que minimizar los daños que se puedan causar. 

De la misma manera, también viene a significar que “no hagas a los demás, lo que no deseas que te hagan a ti”.

Así, esta citada Ética de la Reciprocidad se convirtió en base fundamental de determinadas etapas y movimientos a lo largo de la Historia. Un claro ejemplo de ello fue la Revolución Francesa y las reformas que surgieron a partir de la misma en el país.



Hugo W Arostegui



jueves, 24 de marzo de 2016

Sobre Una Nueva Modalidad De Percibir Al Otro O Los Otros

Nuestras relaciones que se manifiestan en el ejercicio recíproco del intercambio que diariamente efectuamos utilizando como punto de encuentro el centro neurálgico de las redes virtuales en las cuales convergen todas nuestras manifestaciones relacionadas con lo que nos sucede y conmueve en el ejercicio de nuestra propia capacidad de expresión cual si fuésemos gotas de una misma lluvia que empapa y da vida al vasto campo de cultivo donde se desarrolla el fruto que da forma y sentido a la vital convivencia del “ser social”  que todos conformamos.
Es claro que a partir de lo que expresamos y las consecuentes respuestas que recibimos se van conformando en un complejo entramado en el cual se puede apreciar el alto grado de coparticipación que bien puede considerarse como algo único e irrepetible propio de la gran creatividad que emerge como consecuencia natural de la puesta en escena de nuestra condición humana y multilateralidad de todo lo que percibimos en nuestros órganos sensoriales.
Tal complejidad de intercambio tiene como “consecuencia natural” la emergencia (de emerger) de nuevas sensaciones las cuales deberemos considerar como una “nueva forma de percepción” del otro o los otros.
Desde el cerebro las sensaciones nos transmiten multitud de características de todo tipo de los objetos, y nuestra respuesta perceptiva se corresponde con la selección de la información más apropiada que cada uno almacenamos en nuestro cerebro y de acuerdo con los datos sensoriales del momento de su producción.
La percepción de una imagen está, pues, directamente relacionada con la manera en la que cada individuo puede captar la realidad, y, al mismo tiempo, está también vinculada a su bagaje personal y cultural.
Podemos tratar de definir la percepción como, el proceso por el que elaboramos e interpretamos la información recibida a través de los sentidos formando objetos, situaciones, etc., en suma, unidades que poseen un sentido para nosotros.                                                           
Los psicólogos señalan que la mente configura, mediante ciertas leyes, los elementos que le llegan a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria (pensamiento, inteligencia y resolución de problemas) y han planteado las leyes por las cuales los estímulos se estructuran para formar las sensaciones y percepciones.
Este fenómeno propio de la irrupción, un tanto vertiginosa, de los nuevos medios de intercomunicación virtual entre todos y cada uno, nos coloca en esta situación en la cual debemos hacer uso de todos los medios disponibles para poder “percibir a priori” los motivos e intenciones de todos aquellos que de una forma u otra acceden a “nuestro radio de acción”

Hugo W .Arostegui




viernes, 18 de marzo de 2016

Cuando Las Uvas Nos Parecen Verdes

De los grandes escritores que nos han legado su gran capacidad descriptiva en el abordaje de algunos aspectos de nuestro comportamiento,  ninguno se puede comparar con las fábulas atribuidas a Esopo, quien, recurriendo al relato de ciertos personajes del reino animal, nos ha entregado sus moralejas las cuales permanecen latentes convertidas en relatos para cuentos infantiles.
La fábula de la zorra y las uvas nos dice:
“La vieja y taimada zorra estaba decepcionada. Durante todo el día había merodeado tristemente por los densos bosques y subido y bajado a las colinas, pero. .. ¿de qué le había servido? No hallaba un solo bocado; ni siquiera un ratón de campo. Cuando lo pensaba -y se estaba sintiendo tan vacía por dentro que casi no podía pensar en otra cosa-, llegó a la conclusión de que nunca había tenido más hambre en su vida. Además, sentía sed…, una sed terrible. Su garganta estaba reseca.
En ese estado de ánimo. dio la vuelta a un muro de piedra y se encontró con algo que le pareció casi un milagro, allí, frente a ella, había un viñedo lleno de racimos de frescas y deliciosas uvas, que sólo esperaban que las comiesen. Eran grandes y jugosas e impregnaban el aire con su fragancia.
La zorra no perdió el tiempo. Corrió, dio un salto y trató de asir la rama más baja, con sus hambrientas mandíbulas… ¡pero no llegó a alcanzarla! Volvió a saltar, esta vez a una altura algo mayor, y tampoco pudo atrapar con los dientes una sola uva. Cuando fracasó por tercera vez, se sentó por un momento y, con la reseca lengua colgándole, miró las docenas y docenas de ramas que pendían fuera de su alcance.
El espectáculo era insoportable para una zorra famélica, y saltó y volvió a saltar, hasta que sintió mareos. Necesitó mucho tiempo, pero, por fin, comprendió que las uvas estaban tan fuera de su alcance… como las estrellas del cielo. Y no le quedó más recurso que batirse en retirada.
-¡Bah! -murmuró para sí- ¿Quién necesita esas viejas uvas agusanadas? Están verdes…, sí, eso es lo que pasa. ¡Verdes! Por nada del mundo las comería.
-¡Ja, ja! -dijo el cuervo, que había estado observando la escena desde una rama próxima- ¡Si te dieran un racimo, veríamos si en verdad las uvas te parecían verdes!”
Esopo nos hace una clara descripción de lo que suele ocurrir cuando el esfuerzo que realizamos para alcanzar determinados objetivos en nuestra vida pareciera darse de frente con una realidad extremadamente esquiva y distante contra la cual claudicamos utilizando el recurso de la justificación: mejor abandono, no vale la pena, es una pérdida de tiempo, etc. etc.
Cuando desistimos del esfuerzo abandonamos el recurso del sacrificio para refugiarnos en la nebulosa de la excusa y el conformismo de la mediocridad.
Hugo W Arostegui

jueves, 17 de marzo de 2016

Doña Soledad


Cuando era apenas un muchacho debido al tono grave de mi voz solía cantar esta canción acompañado con mi guitarra, queda claro que mis únicos oyentes, los que no tenían otra opción que constituirse en mi audiencia, no eran otros que mi otro yo y mi entrañable amiga soledad.

Lo cierto es que esta canción siempre me ha acompañado y para consuelo y merecido descanso auditivo de quienes pudiesen estar situados en el radio de acción de mis preferencias sonoras siempre tuve el buen sentido de recurrir a muy buenos intérpretes del folclore nativo para que pudiésemos deleitarnos con el grabado de sus canciones.

Uno de estos inolvidables autores, Alfredo Zitarrosa, acompañado de sus guitarristas de reconocido nivel interpretativo nos expresaban en su particular prosa, lo siguiente:

Doña Soledad

Mire doña soledad, póngase un poco a pensar
Doña soledad, cuántas personas habrá que la conozcan de verdad
Yo la vi en el almacén, peleando por un vintén
Doña soledad, y otros dicen haga el bien, háganlo sin mirar a quién.
Cuantos vintenes tendrá sin la generosidad
Doña soledad, con los que pueda comprar el pan y el vino nada más.
La carne y la sangre son de propiedad del patrón
Doña soledad, cuando Cristo dijo no usted sabe bien lo que pasó.

Mire doña soledad, yo le converso de más
Doña soledad, y usted para conversar hubiera querido estudiar.
Cierto que quiso querer, pero no pudo poder
Doña soledad, porque antes de ser mujer ya tuvo que ir a trabajar.
Mire doña soledad, póngase un poco a pensar
Doña soledad, que es lo que quieren decir con eso de la libertad.

Usted se puede morir, eso es cuestión de salud
Pero no quiera saber lo que cuesta un ataúd.
Doña soledad hay que trabajar, pero hay que pensar
No se vaya a morir, la van a enterrar doña soledad
Hay que trabajar, pero hay que pensar, doña soledad.

Esta canción dicha en la forma en que este gran autor la expresaba nos llegaba a nuestros oídos con la solemnidad de un himno nacional como una clarinada dirigida a nuestras conciencias, hay que pensar, Doña Soledad, hay que pensar.


Hugo W. Arostegui

miércoles, 16 de marzo de 2016

Silencios Y Soledades



Hace ya más de cincuenta años que fue editado este libro del cual soy autor, para ese entonces yo era un joven cuya edad no había alcanzado los veinticinco años de vida y por el título de esta obra se puede apreciar que para aquel entonces aún podía convivir en mi fuero íntimo con esta compañera constante a quién aprendí a valorar y llamarle cariñosamente por su nombre: Soledad.

Ahora, pasados todos estos años, corresponde hacerle al término soledad algunas precisiones, al mencionar el vínculo que hemos mantenido desde siempre con la soledad no quiere decir que haya habido una ausencia de personas que han sido muy significativas en nuestra vida, lo que ocurre es que una vez que incursionamos por los senderos del pensamiento nos encontramos con que se torna muy difícil encontrar a alguien que nos pueda entender y para quienes comparten nuestro día a día se les parece que todo lo que hacemos o decimos carece de sentido y ese tipo de sentimiento va creando una barrera que puede tornarse infranqueable.

Cuando me cuentan que el sentimiento de soledad es algo insostenible de soportar pienso que es el momento de aprovechar esta situación para realizarnos una retrospectiva la cual será sin duda una excelente oportunidad de madurar y crecer como persona.

Existen innumerables ocasiones en las cuales podamos dar de nuestra soledad para desarrollar toda nuestra empatía hacia quienes se encuentran sufriendo la incomprensión de aquellos que aunque nos parezcan indiferentes simplemente “no sintonizan” ocurre que “están en otra” como se suele decir vulgarmente, muchas veces el decir que ”nos sentimos solos” no es más que un medio de proclamar que necesitamos más atención, en estos casos nos será de gran utilidad el poder descubrir todo nuestro potencial y encontrar en el servicio a los demás un medio invalorable de aumentar nuestra propia autoestima.


Hugo W. Arostegui

martes, 15 de marzo de 2016

Difusión Libre


Todos los días recibo a través de las redes sociales un caudal enorme de expresiones referentes a distintas situaciones que el diario vivir nos impone en su constante deambular por los diversos escenarios en los cuales la vida misma desarrolla su protagonismo.


Existe una manifiesta voluntad de compartir, de difundir a los cuatro vientos de nuestro universo virtual todo aquello que nos agobia, que nos impide inhalar el aire fresco vital que necesitamos para insuflarnos nuevamente de una renovada capacidad.


Los periódicos contactos que vamos intercambiando con nuestros amigos de las redes sociales van elaborando un entramado solidario para los cuales han desaparecido las distancias como también las ocasionales diferencias de orden social o político, digamos que lo que prima en estos encuentros es la necesidad intrínseca que anida en cada uno de decirnos cosas y de esta manera darle un sacudón emocional a nuestras vidas alejando los fantasmas y los miedos que suelen acecharnos en el día a día.


Es por eso que responder preguntas y compartir una opinión con quien nos la solicita forma parte de nuestra razón de ser, en el cultivo de la solidaridad y la necesaria puesta en práctica de los valores que nos identifican con el sentido de dar de nosotros mismos lo mejor que tenemos sin esperar en el ejercicio de nuestra solidaridad otra recompensa que no fuese el deseo de compartir experiencias que no se cotizan en ningún mercado de valores.


Este es el sentido de nuestro aporte el cual no es otro que el intentar abrir de par en par los ventanales de nuestras vidas para recibir el aire fresco de quienes, al igual que nosotros, nos manifiestan su genuino interés en lo que pueda estar sucediendo  aquí, en el otro extremo de nuestros ordenadores.


Hugo W Arostegui







lunes, 14 de marzo de 2016

Nuestra Visión


 Recordando un episodio muy interesante en la relación cultivada con cada uno de mis hijos es Lo que me ha motivado a escribir un artículo sobre el tema de la visión.

Resulta que en ocasión de estar estacionado con el automóvil a unos tres metros de distancia del vehículo que estaba más al frente dejé a mi hijo-que en aquel entonces tendría unos once años-con la intención de que me esperara mientras yo hacía rápidamente unos trámites, cuando retorné observé el auto estacionado en el frente y le pregunté al muchacho: ves la matrícula de ese auto? Repito que estaba a escasamente unos tres metros de distancia, la sorpresa fue que me responde: papá no alcanzo a divisar la matrícula, tal respuesta me dejó atónito pues si bien yo soy bastante corto de vista y uso lentes, la visualización de la tal matrícula era algo sumamente fácil de percibir por lo menos para mi criterio de visión normal.

De esta manera pude descubrir que mi hijo tenía dificultades para observar su entorno y decidimos concurrir a un oftalmólogo para informarnos mejor de lo que estaba pasando.

Cuando el médico le realizó los exámenes correspondientes nos comentó que la visión de mi hijo estaba muy afectada y que necesitaba el uso inmediato de lentes permanentes, agregando: seguramente la noción del mundo que le rodea tendrá un sentido muy diferente para él sobre todo en lo que atañe a la percepción de las formas y los colores.

Esa experiencia nos ayudó a comprender mejor el concepto de “visión normal” que habíamos utilizado  hasta entonces y darnos cuenta de que no todos percibíamos las cosas de la misma manera, que lo que definimos como “visión normal” era algo estrechamente ligado a cada persona y a su particular forma de percibir aquello que está al alcance de su vista y que no existen “reglas generales” que puedan determinar lo que pueda ser considerado como “visión normal”.

He aquí algunas definiciones que nos pueden orientar al respecto:

La visión personal es individual. Requiere ser delineada por cada quien en sintonía con sus intereses, sus recursos, sus fortalezas y debilidades. Tiene que ver con las metas y los objetivos que se quieren lograr y será el origen de para qué alguien hace lo que hace.
Aquellos que corren todo el día haciendo infinidad de cosas, quienes no saben decir que no a ningún pedido, los que odian su trabajo o quienes se encuentran a disgusto con las decisiones que se ven obligados a tomar , seguramente carecen de una visión personal o si la tienen, no la están respetando.
Cómo crear la propia visión
¿Quién quiero ser?; ¿A dónde quiero llegar? ; ¿Qué quiero tener? ;¿Qué tipo de gente quiero tener a mi lado?; ¿En cuánto tiempo lo puedo lograr? Son algunas de las preguntas cuyas respuestas pueden ir delineando la visión personal.
Al hacerlo. sin embargo, es muy importante no confundir los medios con los fines. Si el fin que se plantea es tener, se está equivocando la meta. Si se busca tener fama, tener dinero, tener una pareja, tener lo que otros tienen o lo que otros dicen que hay que tener, en cualquier caso nada será suficiente. Cuando se tiene un poco, se quiere más. ¿Cuánto dinero es suficiente?, ¿Cuánta fama?, ¿Se está dispuesto a vivir en la indiferencia, el desamor o el maltrato con tal de estar en pareja?
La visión tiene que ver con aquellos logros que le dan sentido a la vida de una persona porque la enriquecen y mejoran el mundo donde esa persona se desarrolla. El amor, la cooperación, la empatía y la creatividad son algunos valores que cuando se alcanzan producen sentido en la vida de las personas.
Escribir un diario, enviar cartas, mantener conversaciones profundas, son algunas actividades que contribuyen a poner en claro lo que se quiere y así diseñar la visión personal. Lo importante es que las respuestas vengan de adentro de la persona y no del afuera. No todos necesitan lo mismo.
Beneficios de vivir atento a la visión personal
Tener una visión es como tener un Norte hacia dónde dirigirse sin dudar. Todas las acciones de la vida pueden entonces valorarse de acuerdo a cómo se ajusten a la visión personal. Actuar en consecuencia produce no sólo el estar más cerca de la meta sino también una gran tranquilidad espiritual.
Por otra parte, vivir en pos de la meta planteada le otorga a la vida sentido y hace que las dificultades se tomen como transitorias y sea más fácil superarlas. El Psicólogo Alemán Víktor Frankl, en su libro El Hombre en Busca de Sentido escribe "Lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena. Lo que precisa no es eliminar la tensión a toda costa, sino sentir la llamada de un sentido potencial que está esperando a que él lo cumpla." Así, cuando se tiene una meta superior, las dificultades son en realidad oportunidades para sacar lo mejor de cada uno en el intento de superarlas.
Síntomas de que está faltando definir la visión
La sensación de insatisfacción, de que nada es suficiente, lleva muchas veces al consumo de psicofármacos y la búsqueda de respuestas que sean dadas por el afuera. Y es ahí más que nunca cuando es necesario buscar el sentido de la propia vida, la razón para vivir. Muchas personas lo descubren luego de pasar por experiencias extremas, como haber estado cerca de la muerte. Sería deseable poder experimentarlo sin tener que llegar tan lejos.
Diseñar la propia vida es el trabajo más importante que una persona viene a realizar, pues abarca todo lo demás que le va a pasar. El producto de su obra pueden ser hijos felices, un buen hogar, un legado creativo, una sociedad dónde valga la pena vivir y sobre todo el hecho de convertirse en un ser único, valioso y especial.
Todo esto que les estoy comentando ha surgido en la constatación de que no tenemos una misma visión aunque lo que estemos observando se encuentre a unos tres metros de distancia.

Hugo W Arostegui

viernes, 11 de marzo de 2016

Historias Para Pensar

“Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás.”
"Lewis Carroll"
Historias de debajo de la luna
Había una vez una rana sentada en la orilla de un río, cuando se le acercó un escorpión que le dijo:
—Amiga rana, ¿puedes ayudarme a cruzar el río? Puedes llevarme a tu espalda…
—¿Que te lleve a mi espalda? —contestó la rana—. ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás. Lo siento, pero no puede ser.
—No seas tonta —le respondió entonces el escorpión—. ¿No ves que si te pincho con mi aguijón te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?
Y la rana, después de pensárselo mucho se dijo a sí misma:
—Si este escorpión me pica a la mitad del río, nos ahogamos los dos. No creo que sea tan tonto como para hacerlo.
Y entonces, la rana se dirigió al escorpión y le dijo:
—Mira, escorpión. Lo he estado pensando y te voy a ayudar a cruzar el río.
El escorpión se colocó sobre la resbaladiza espalda de la rana y empezaron juntos a cruzar el río.

Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, en una zona del río donde había remolinos, el escorpión picó con su aguijón a la rana. De repente la rana sintió un fuerte picotazo y cómo el veneno mortal se extendía por su cuerpo. Y mientras se ahogaba, y veía cómo también con ella se ahogaba el escorpión, pudo sacar las últimas fuerzas que le quedaban para decirle:
—No entiendo nada… ¿Por qué lo has hecho? Tú también vas a morir.
Y entonces, el escorpión la miró y le respondió:
—Lo siento ranita. No he podido evitarlo. No puedo dejar de ser quien soy, ni actuar en contra de mi naturaleza, de mi costumbre y de otra forma distinta a como he aprendido a comportarme.
Y poco después de decir esto, desaparecieron los dos, el escorpión y la rana, debajo de las aguas del río.
Nosotros, los humanos, tal como el camaleón, solemos impregnarnos con los matices de nuestro entorno, quizás sea por esta causa que se nos haga necesario estar atentos a los dictados de nuestra conciencia, la cual nos susurrará en nuestro interior la verdadera constitución de nuestra naturaleza.
“No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.”   Mateo 7:6

Hugo W Arostegui