lunes, 9 de octubre de 2017

Sociedad Humana


El hombre es un ser social, eso quiere decir que vive en unión con otros hombres. No puede vivir solo, vive en sociedad. La sociedad es, entonces, el hábitat del hombre y éste es, al mismo tiempo, el constructor y el transformador de la comunidad. La sociedad humana es la unión de los hombres. 

Juntos transforman la naturaleza y la ponen a su servicio para protegerse y satisfacer sus necesidades de alimento, vestido, habitacionales de comodidad, etcétera.

Todos los hombres forman parte de la sociedad. También forman parte de la sociedad las organizaciones que el hombre ha creado, tales como la familia, la escuela, el gobierno, el estado.
Las relaciones humanas son las relaciones entre los miembros de la sociedad. Siempre son mutuas, es decir que las personas se influyen recíprocamente.

El hombre establece relaciones de muy variada índole, como las que se producen por el solo hecho de la vecindad, o por ser miembro de un club o de una institución profesional o religiosa, etc. Resulta muy difícil enumerarlas a todas, ya que la lista sería interminable.

Estas relaciones constituyen variadas manifestaciones de convivencia humana.

Las normas sociales
A lo largo del tiempo todas las agrupaciones humanas, desde los grupos primarios hasta las más complejas instituciones, han necesitado normas para funcionar y desarrollarse positivamente.

Cuando vimos que el hombre crea cultura, diferenciamos distintos tipos de objetos culturales. 

Así como las creencias y los valores, las normas son objetos culturales no materiales. Ellas reflejan los valores de una sociedad.

En un grupo primario, en una comunidad y en las más complejas instituciones, las normas buscan armonizar la convivencia, para hacer más positivo el funcionamiento del grupo.

Las actividades humanas, que como hemos visto se realizan en sociedad, hacen necesaria la existencia de las normas. Si un grupo de alumnos se reúne para concretar una tarea escolar, se establecen normas de funcionamiento para lograr el objetivo deseado. Las normas son imprescindibles para el accionar social.

En el desarrollo de un juego, el funcionamiento de la Cooperadora de una escuela, una familia, en todos los casos existen normas aceptadas por los miembros participantes.

La familia y la escuela son grupos socializadores, ambas transmiten cultura y con ella, las normas.
Las normas pueden referirse a cuestiones morales, religiosas, sociales, etc.

En todas las sociedades, paralelamente con la aparición de normas, surgieron autoridades cuyas funciones consisten en velar por el cumplimiento de las normas, en beneficio de la comunidad.
Existe un tipo de norma que se diferencia nítidamente de todas las demás: la norma jurídica.

Las normas jurídicas poseen una sanción en su enunciado. Las instituciones que se ocupan de velar por el cumplimiento de las normas poseen la autoridad necesaria para hacerlas cumplir, y pueden utilizar la fuerza si es necesario.

Ejemplo: “El que roba será castigado con la prisión”. Este es un ejemplo de norma jurídica.

A veces las normas sociales reciben sanción por la comunidad aunque no se encuentre explícito, si una persona no practica las costumbres de higiene y pulcritud dentro de un grupo, puede llegar a ser rechazada por él. En este caso el grupo aplica una sanción de tipo moral, pero no existe como en el caso de la norma jurídica, una sanción obligatoria que las autoridades se ocupan de hacer cumplir, usando la fuerza si es necesario.

Las normas: una necesidad para la convivencia
El hombre, ya agrupado socialmente y viviendo en comunidad con sus semejantes, se dio cuenta de que la manera más fácil de llevar a cabo sus tareas era encontrando una cierta forma de organización. 

Necesitó crear un mecanismo de regulación. Para que sea posible la vida en sociedad y para que, además, el desarrollo de la vida individual no sea un obstáculo para la vida social, se re- quiere un sistema normativo. Si éste no existiera viviríamos en un clima de anarquía, donde cada uno defendería sus intereses individuales aun en detrimento de las necesidades colectivas. 

Algunas normas, como las jurídicas, son de carácter coercitivo, es decir se exige su cumplimiento y su incumplimiento es castigado. Hay otro tipo de normas, como las de urbanidad, cuyo incumplimiento no es sancionado, salvo por el reproche de la sociedad o de un grupo social, que hasta puede llegar a marginar al infractor. El cumplimiento de estas normas de urbanidad nos permite integrarnos en forma armónica en el grupo al que pertenecemos.

Normas, costumbres y leyes organizan la naturaleza social del hombre, para que la misma se pueda consolidar. Si bien éstas limitan la libertad del hombre, también la hacen posible.

Dijo Cicerón, el gran orador y escritor romano: “Nos hacemos esclavos de la ley para llegar a ser hombres libres”.


Testarudos


Una persona testaruda es aquella que tiene dificultades para dialogar de un modo objetivo con otra persona porque se encierra demasiado en sus propias ideas y no escucha del mismo modo, las ideas del interlocutor. Una actitud propia de una persona testaruda es mantenerse inamovible en su punto de vista sobre un tema en concreto incluso cuando su interlocutor aporta razones de peso que demuestran lo contrario.


Una persona testaruda tiene dificultades para cambiar de opinión y con mucha frecuencia, tiene un interés excesivo en tener la razón en una conversación. Una persona testaruda es aquella que es tozuda.

Desde el punto de vista de la comunicación, una persona testaruda es aquella que oye pero no escucha. Es decir, no atiende de verdad las razones de su interlocutor porque espera que sea el otro quien cambie de opinión. La actitud de una persona testaruda en ocasiones puede ser confundida con la arrogancia y la vanidad.

Una persona testaruda puede defender con vehemencia que está en lo correcto (incluso cuando no lo está pero cree estar en posesión de la verdad). Una persona testaruda no tiene una mentalidad abierta sino cerrada.

Desde el punto de vista de la autoayuda y la superación personal, conviene puntualizar el significado positivo de la palabra testarudo. Una persona necesita ser testaruda para reafirmarse en la consecución de un sueño más allá de los obstáculos. Una persona testaruda suele ser perseverante y firme en sus propósitos.

Pero todo tiene un límite y es muy saludable potenciar la flexibilidad mental y la adaptación al cambio en lugar de mostrar tanta resistencia ante la idea de un posible cambio de creencias. Cambiar de opinión es muy saludable, rectificar es de sabios y el proceso de aprendizaje implica corregir errores, revisar ideas y afianzar nuevos conceptos.

El calificativo de ser una persona testaruda remite a un rasgo del carácter personal y del modo de ser. No se trata de un modo de ser inamovible puesto que todo ser humano tiene una infinita capacidad de superación, puede potenciar sus fortalezas y relativizar sus debilidades. Conviene potenciar el valor de la humildad en la comunicación interpersonal para poder aprender de verdad y alcanzar el concepto de verdad. No siempre aquello que uno cree, es lo cierto. En ese caso, es de sabios rectificar.

... via Definicion ABC https://www.definicionabc.com/comunicacion/testarudo.php

La Brújula De Las Emociones


Ya en el siglo XIX, Charles Darwin concluyó que la expresión de las emociones es algo innata y no aprendida, como se creía en su época. Llegó a esta hipótesis tras estudiar su expresión en los animales superiores, así como los gestos que hacen de forma instintiva las personas ciegas de nacimiento. En sus viajes comprobó, además, que estas emociones eran comunes a todas las culturas y se manifestaban de forma parecida, lo cual le convenció de que las llevamos “de fábrica”.

En tiempos más actuales se ha intentado enumerar nuestras emociones básicas, que según el psicólogo social Paul Ekman serían seis: ira, alegría, sorpresa, asco, tristeza y miedo. El actor brasileño Marcelo Antoni junto con Jorge Zentner, guionista y escritor argentino, en su libro Las cuatro emociones básicas, además de descartar el asco y la sorpresa del primer rango, señalan la importancia de reconocerlas en uno mismo y en los demás: 

“Una emoción es información íntima. 
Un aviso respecto a qué me está pasando en este momento; un toque de atención que sitúa a cada uno en el presente, pues está referida a lo que vivimos y sentimos en este instante concreto. Es un aviso primario con importantísimas funciones en la conservación, la relación y la socialización del individuo. Una información que también recibimos internamente, desde nosotros mismos”.

Los autores hablan de lo que sentimos como “existencia de tránsito”. Nadie puede anclarse de forma permanente a una misma emoción. Por eso, aunque hablemos de personas tristes o alegres, en realidad lo que existen son las situaciones tristes o alegres.

Tomar conciencia de ello permite relativizar lo que sentimos y no tomarlo como algo definitivo, lo cual es un alivio en el caso de las emociones negativas. Saber que el sentimiento que nos tortura es temporal y dará paso a otro, quizá de signo contrario, nos ayuda a relativizar el sufrimiento.
Una vez se toma posesión de nuestra brújula y somos capaces de leer lo que sienten los demás y nosotros mismos, ¿cómo gestionar las emociones? No se trata de meras reacciones a lo que vivimos. También tienen una utilidad y podemos canalizarlas para optimizar nuestra vida y la de nuestro entorno.

Comprender nuestras emociones básicas y su utilidad nos permite dejar atrás lo que ya no nos sirve, tomar conciencia de lo que ahora necesitamos y proyectarnos de forma mucho más positiva hacia el futuro.

Compromiso Ético - Social


La ética es el compromiso efectivo del hombre que lo debe llevar hacia su
auténtica realización como persona en todas sus dimensiones.

La ética es el compromiso efectivo del hombre que lo debe llevar hacia su
perfeccionamiento persona, el mejoramiento de la comunidad humana y la
aplicación en el mundo del verdadero sentido del trabajo.

La ética, por ser un compromiso, es como un contrato consigo mismo
de orientarse permanentemente hacia el perfeccionamiento personal y
comunitario.
El compromiso ético es la exigencia que uno mismo se hace de ser siempre
más persona. Es la decisión interna y libre de vivir actitudes que contribuyan
a la realización personal y comunitaria del hombre.

La ética como compromiso implica el propósito y la decisión firme de superar
aquellas situaciones que en lo personal o comunitario se oponen a la realización
plena del hombre en todas sus dimensiones.
La ética como compromiso requiere y supone todo un proceso, un camino por
recorrer. Precisamente recorrer ese camino, verificar ese proceso, es la gran
tarea ética del ser humano.

Ese proceso, ese camino, incluye:

1.  Ver la realidad.
Conocerla

2. Interpretar la realidad
Analizarla

3. Transformar la realidad
Es la actitud de compromiso del hombre de perfeccionarse él mismo y de
mejorar el mundo.


Del Dicho Al Hecho


“Nuestros actos son los que nos definen”,
¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza al escuchar esta frase?”.

Es bastante profunda, porque habitualmente partimos de la base de que todas las personas tenemos un muy buen fondo, una enorme cantidad de recursos, buenísimas intenciones pero lo que queda son las acciones, los actos, el cómo actuamos y hacemos las cosas, nuestras actitudes y reacciones ante las diferentes situaciones que se nos presentan día a día.

Date cuenta que de cada vez que actúas o haces algo, estás transmitiendo y dejando un impacto, la otra persona se quedará con eso, ni con tus pensamientos y el potencial del grandíoso corazón que tienes, solamente valdrá en lo que has hecho., por eso es de vital importancia tener una perfecta sintonía entre lo que sientes, piensas y haces.

Lo mismo ocurre con tus sueños, objetivos y fantásticas ideas que se te ocurren a menudo, pero si éstas no las llevas a la acción, no te servirán de nada y seguramente tu impacto será el de una persona de fantásticas intenciones pero de cero hechos.

Debes tener muy en cuenta que si quieres transmitir algo, serán tus hechos los que te definirán, porque las palabras son muy bonitas y fascinantes pero sino le acompañas de acciones, a éstas se las llevará el viento y quedarán en el olvido.

Si quieres que te recuerden por tus actos como realmente eres, deberás sacar toda la autenticidad que llevas dentro, será necesario que seas muy fiel a tus valores, no deberás tener en cuenta a tus saboteadores, también tendrás que aprender a no quedar bien con todos porque cuando una persona es fiel a si misma, a los saboteadores de otras personas no les gusta nada esa actitud, y reaccionan, ya que los pone en una situación de riesgo en su área de confort.

Sería muy bueno que reflexiones sobre tu manera de actuar, y pienses si realmente en cada acción que haces, estás transmitiendo lo que eres y sientes, si la acción realizada está en sintonía con lo que sientes, por ejemplo si quieres a alguien, díselo!!!, porque tal vez crees que lo sabe pero tus actos no son lo suficientemente claro.

Recuerda que se nos juzga por nuestros actos y no por los buenos propósitos.



Ir Por Lana…


"Ir por lana y volver trasquilado" se aplica a aquellas situaciones de las que uno espera obtener un gran beneficio y sin embargo acaban con pérdidas, y en general a todas aquellas cosas que salen al revés de lo previsto, normalmente de forma inesperada y catastrófica.

Aunque hoy en día se siga utilizando habitualmente, es una expresión muy antigua, que ya aparece en el "Poema de Fernán González".

Su origen podría estar en el castigo medieval de trasquilar a cruces a los blasfemos y herejes, es decir, pelarles con grandes tijeretazos cruzados, tal como se hace con las ovejas.

Esta pena o humillación pública viene recogida en los textos jurídicos desde tiempos remotos; ya aparece en el IV Concilio de Toledo con el nombre de "turpiter decalvare" y el Fuero Juzgo la llama "esquilar laidamientre".

Sin embargo, existe otra explicación menos enrevesada para el origen de esta frase, también recogida por fuentes antiguas, y que aludiría simplemente al carnero que se mete en rebaño ajeno y vuelve al suyo trasquilado, o sea, sin ganancia alguna para su dueño que ha perdido así su lana…

…Saddam Husein era un dictador inaceptable, aunque muchos hacían negocios con él. Pero no es costumbre democrática que la primera potencia mundial y sus aliados invadan un país para derrocar a malos gobernantes. Incluso a gobernantes deleznables que torturan a su pueblo.

Esa no fue la razón de la invasión y la guerra. Ni tan siquiera la mentira en torno a las armas de destrucción masiva y los riesgos que ello entrañaba fueron razones, sino excusas para la guerra. 

Se invadió Irak para seguir luchando contra el terrorismo yihadista internacional que había cometido el 11-S en Nueva York, como luego cometería el 11-M en Madrid o los atentados de Londres.

La primera respuesta ante la indignación provocada por el atentado a las Torres Gemelas fue invadir Afganistán. Luego, ya sin el respaldo de Naciones Unidas, Irak. Mucha gente, ya entonces, dijo que combatir el terrorismo yihadista invadiendo países y declarando guerras, era, además de otra mentira y más allá de valoraciones éticas, un error estratégico que sólo encubría incapacidad para hacer otra cosa. Así ha sido.

Como arma de lucha contra el terrorismo yihadista, la guerra de Irak ha sido un error. No ha resultado eficaz. No ha logrado el objetivo declarado. No ha erradicado el terrorismo, ni ha reducido el temor a atentados en cualquier parte del mundo. Además, ha generado problemas adicionales de gran magnitud y sólo ha podido mantenerse en base a grandes operaciones de manipulación y mentiras como está quedando en evidencia recientemente en Estados Unidos.

¿No ocurrirá lo mismo con otros terrorismos que necesitan de políticas inteligentes y complejas para luchar contra ellos, y no sólo gritos y testosterona?



domingo, 8 de octubre de 2017

Desandar Lo Andado


Si quieres sufrir de manera absurda, utiliza la expresión: “si yo hubiera hecho tal cosa, me habría pasado tal otra mejor”. “Si hubiera montado este negocio, me habría hecho rico” o “si hubiera estado con tal persona, habría sido más feliz”.

Son pensamientos que no nos dejan nada tranquilos. Es más, estas ideas nos ayudan al “arte de automachacarnos” y favorecen a que se despierte la envidia, emoción que está en las antípodas de la felicidad. Y lo que es peor, son falsos, porque la trampa está en pensar que el éxito es replicable en otra persona o en otro contexto o en otro momento.

El éxito y el fracaso son unipersonales, sujetos a un momento preciso en el tiempo y de las circunstancias. Por tanto, imaginar cosas que no ocurrieron es una proyección de nuestra mente, que tiene el riesgo de llevarnos al lamento.

Como lo resumió un amigo, es un error pensar que la vida es un examen, que podamos copiar al de al lado. Cada uno tenemos un examen diferente, incluso con unas preguntas que cada cual decide. 
Pues bien, cuando nos machacamos por intentar copiar a alguien o por lamentarnos por otra situación diferente, estamos cayendo en el “efecto de lo que podía haber sido” y que no ocurrió.

Evita la frase “si hubiera…”.Cuando te reconozcas en ella, ponte un alarma.

Recuerda el éxito es personal, como lo es el fracaso. Pensar que si entrenas horas y horas al tenis, puedes convertirte en un Nadal, es falso. Lógicamente, si no entrenas, nunca llegarás a ser un jugador de élite, pero aunque lo hicieras, no sabes si podías haber tenido una lesión o caer en una desmotivación profunda. Quién sabe.

Plantéate alternativas más amables. Lo que nos hace sufrir es que ante una decisión del pasado imaginamos que nos hubieran ocurrido mejores cosas. Por ejemplo, si hubiera continuado con mi anterior relación de pareja, me hubiera ido mucho mejor que con la actual.

O si no hubiera cambiado de trabajo, no lo estaría pasando tan mal. No se sabe.

Quizá hubieras tenido que lidiar con una infidelidad o con un despido. Por tanto, si tu mente se va a otras opciones siempre muy positivas (mayor felicidad en la pareja o en el trabajo), aunque sean falsas, plantéate otras alternativas que hubieran sido también posibles, pero no tan positivas (posible infidelidad o despido, por ejemplo). Puestos a imaginar, al menos piensa algo que te sea más amable a ti mismo.


Mirando Para El Otro Lado


En esta cultura de ‘posverdad’ en la que cada vez estamos más imbuidos; es decir, en estos modos de sentir, pensar y actuar tan obscenos, donde hasta los concursos más prístinos y las adjudicaciones más técnicas están cargados de vicios; lo cual quiere decir que casi todo se realiza detrás de la escena o que las cosas que verdaderamente importan se juegan por debajo de la mesa; y, lo que es peor, donde descubrimos que nos engañaban, pero justamente lo atroz es que “nos encantaba ser engañados”; en este mundo pareciera que se impone con ahínco un imperativo: la “transparencia”.

Y con un lente no tanto intelectual, sino simplemente laico y ciudadano, pregunto: ¿no será que esa petición de principio es un sofisma? ¿No será que al obsesionarnos por la transparencia, 
especialmente exigiéndosela cual consumidores a los políticos, –aun a sabiendas de que la mayoría de sus “rendiciones de cuentas” y “declaraciones de renta” están muy bien arregladas–, tal vez creyendo en semejante “mundo de vidrio”, estamos matando la confianza?

En esta Semana Mayor recuerdo un pasaje del evangelio que cuenta cómo cuando Pilatos le preguntó al Cristo: “¿Qué es la verdad?”. Este se quedó callado y aquel no aguardó ni un suspiro para volver a lo obsceno, es decir, a lo que se estaba tejiendo detrás de la escena.

Y esa ironía, que no solo pertenece a la historia sagrada sino a la vida profana, pareciera que se multiplica en nuestro país cuando personajes siniestros invitan a marchar contra la corrupción, como si mañana Maluma invitara a marchar contra las letras vulgares y miles de sus seguidores, a ritmo de reguetón, lo acompañaran.

Pero es que, como bien lo afirma el filósofo adoptado por la tradición berlinesa, de origen coreano, que atrae a los jóvenes, Byung-Chul Han: “La transparencia que se exige hoy en día de los políticos es cualquier cosa menos una demanda política. No se pide la transparencia para los procesos de decisión que no interesan al consumidor. El imperativo de transparencia sirve para descubrir a los políticos, para desenmascararlos o para escandalizar. 

La demanda de transparencia presupone la posición de un espectador escandalizado. No es la demanda de un ciudadano comprometido, sino de un espectador pasivo, puesto que hoy la participación se realiza en forma de reclamaciones y quejas. La sociedad de la transparencia, poblada de espectadores y consumidores, es la base de una democracia de espectador”.

Ahora bien, lo cierto es que detrás de las apariencias, todo está ahí, en la vitrina de la realidad que torpemente con paños de agua tibia ‘limpiamos’. Pero ante esa pantalla obsesionada por exhibir con ramplonería que ‘todo está divinamente’, nos hemos vuelto pornográficos. A escondidas sabemos que la historia no es como la cuentan, que hay muchos velos que jamás podremos descubrir, que no nos queda más remedio ante el desastre que seguir creyendo, aun sin verlo todo; que vale la pena tratar por todos los medios de restaurar –aun a contracorriente– la confianza.

Porque la confianza hace que la acción sea posible, a pesar de no saber. Y si creemos saberlo todo, sobra la confianza. En ese sentido, si seguimos proclamando hipócritamente que “vamos a regirnos por la transparencia”, no cabe lugar para la confianza.

Una vez más, de acuerdo con el filósofo coreano que seduce a los jóvenes en Berlín: “En lugar de decir que la transparencia funda la confianza, habría que decir que la transparencia suprime la confianza. Porque solo se pide transparencia insistentemente en una sociedad en la que la confianza ya no existe como valor”.




No Todo Lo Que Reluce Es Oro


En esta vida hay que tener mucho cuidado con las apariencias. Las cosas no siempre son lo que parecen, sino que hay que investigar un poco para llegar a averiguar cómo son realmente.

Con esta expresión española, no es oro todo lo que reluce, lo que queremos decir es que, aunque a primera vista algo parece ser bueno, a lo mejor (o bueno, a lo peor) no lo es, sino que tenemos que mirar bien de cerca, investigarlo, para ver si realmente es así.

¿No les ha pasado nunca que hemos visto algo en el suelo que brillaba mucho y, después de pensar por unos segundos que sería algún objeto valioso de joyería ha resultado ser un simple cristal que reflejaba la luz del sol? Pues esto es lo mismo.

Si vemos una oferta de trabajo en la que nos ofrecen un excelente salario desde el principio, coche de empresa, ordenador personal, gastos pagados, etc., cuidado, es posible que sea un trabajo tan estresante que no nos deje vivir.

Así que, como no es oro todo lo que reluce, antes de aceptar que algo es bueno, investiguemos un poco para ver si realmente lo es.

Nos llevaremos muchas menos decepciones a lo largo de vuestra vida.


No Todo Conocimiento Es Luz



Todo tequila es mezcal, pero no todo mezcal es tequila, de la misma manera toda Luz es conocimiento, pero no todo conocimiento es Luz.

La oscuridad es ausencia de luz y simbólicamente se disipa con el conocimiento, pero no toda ausencia de oscuridad es reemplazada con Luz, a veces, la oscuridad deja de existir para darle paso al conocimiento… simple y llano… pero ese conocimiento no es necesariamente Luz.

Si yo doy un curso de Photoshop para que aprender a cambiar el fondo de una foto y corregir algunas imperfecciones en ella, quien lo tome se llevará conocimiento: sabrá cómo cambiar el fondo de una foto y corregir algunas imperfecciones en ella; definitivamente eso es conocimiento, pero seguramente que no es Luz.

Ahora bien, si yo explico que debemos seleccionar con cuidado la imagen a recortar en esa foto y que existen muchas maneras de lograrlo, algunas más fáciles que otras pero que depende del tipo de recorte y fondo que tenemos porque no siempre es lo mismo, y que eso podremos diferenciarlo cuando juntemos algo de experiencia, y que esa experiencia comenzará cuando hayamos hecho unos 10 recortes diferentes cuando menos… si yo digo todo eso y les digo que así como es en Photoshop es en la vida, porque cuando se quiere cambiar algo hay que hacerlo con cuidado, y que existen muchas maneras de lograr una meta, algunas más fáciles que otras, pero que depende de la situación en particular porque no siempre es lo mismo, y que eso podremos diferenciarlo cuando juntemos algo de experiencia, y que esa experiencia vendrá con el tiempo y la práctica… entonces, ahí ya convertimos el conocimiento en Luz… una Luz pequeña, no muy brillante, porque el conocimiento de nuestro ejemplo tampoco es tan grande, pero Luz al fin.

La ciencia definitivamente disipa la oscuridad, la elimina, la desaparece, pero curiosamente esa oscuridad no es reemplazada por Luz, sino por simple conocimiento. Y no se mal interprete, el conocimiento es útil, utilísimo, porque gracias al conocimiento de la ciencia tenemos, por ejemplo, vacunas y antibióticos que nos permiten vivir más tiempo y curar enfermedades y eso es de suma importancia.

El conocimiento de la ciencia nos permite vivir por más tiempo, pero la Iluminación nos hace eternos.

Preguntó un gurú a sus discípulos si sabrían decir cuándo acababa la noche y empezaba el día.

Uno de ellos dijo: “Cuando ves a un animal a distancia y puedes distinguir si es una vaca o un caballo”.
“No”, dijo el gurú.
“Cuando miras un árbol a distancia y puedes distinguir si es un mango o un anacardo”.
“Tampoco”, dijo el gurú.
“Está bien”, dijeron los discípulos, “dinos cuándo es”.
“Cuando miras a un hombre al rostro y reconoces en él a tu hermano; cuando miras a la cara a una mujer y reconoces en ella a tu hermana. Si no eres capaz de esto, entonces, sea la hora que sea, aún es de noche”.


Un conocimiento nos iluminará si nos conduce, motiva o enseña a purificar nuestros corazones, en otras palabras, si nos mueve a ser hombres libres y de buenas costumbres. Si no es así, podrá ser muy valioso por su contenido pero no arrojará Luz.


Nuestras Dudas


“De nuestros miedos nacen nuestros corajes y en nuestras dudas viven nuestras certezas.
Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios otra razón.
En los extravíos nos esperan hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse”
Eduardo Galeano

los obstáculos son parte del proceso de iniciar nuestros proyectos, muchos de estos son inevitables y están fuera de nuestro control, ya sea por la escasez de los recursos necesarios para emprender nuevos retos; sin embargo no siempre son factores externos los que nos detienen, muchas de nuestras limitaciones están en nosotros mismos, tenemos dudas acerca de nuestra capacidad, temores de lo que se pueda presentar en el camino, de allí que el auténtico desafió del ser humano es cuando ha logrado retar a su peor enemigo.

Las dudas matan, puesto que representan un barrera mental aniquiladora de sueños; es por eso que es imprescindible estar positivamente mentalizados, conscientes que no controlamos las circunstancias, pero, si a nosotros mismos, nuestro éxito dependerá mucho de la actitud con la que nos iniciemos, sé que como todos, tenemos sueños y anhelos ¿ qué cosas nos están impidiendo alcanzarlos? 

Hoy es mejor día para iniciar la maravillosa travesía de ver realizados nuestros objetivos, que nada nos detenga.

“De nuestros miedos
nacen nuestros corajes
y en nuestras dudas
viven nuestras certezas.
Los sueños anuncian
otra realidad posible
y los delirios otra razón.
En los extravíos
nos esperan hallazgos,
porque es preciso perderse
para volver a encontrarse”

Eduardo Galeano

Irradiar Nuestra Mejor Imagen



Conocedores del tema de los comportamientos afirman, que quienes reiteradamente evaden responsabilidad sobre las consecuencias de sus actos trasladándola a los demás, argumentando ser víctimas de su entorno, lo que verdaderamente les sucede es que son portadores(as) de una personalidad tóxica.

El filósofo argentino T. Abraham, refiriéndose a relaciones interpersonales, expresa, que existen aquellas que potencian nuestras energías y nos producen alegría. También pululan relaciones que disminuyen y producen tristeza, estas últimas se pueden calificar de tóxicas, en el tanto, son una especie de veneno para el alma y por ende de la vida de las personas.

Las personas portadoras de personalidad tóxica representan un obstáculo que impide alcanzar los principales propósitos que todos(as) consciente o inconscientemente pretendemos: Seguridad y Felicidad.

La lista de actitudes y conductas de estas personas es interminable, entre otras: siempre hablan de cosas negativas; asumen que solo ellos(as) tienen la razón;  son incapaces de reconocer cualidades y logros de los demás; son hirientes, reaccionan con agresividad; no tienen ningún reparo en avasallar al prójimo; son expertos en la manipulación y manejo de medias verdades, del bulling social, etc...  
¡OJO!, la biblia en Mateo 7:5, dice que limpiemos primero la viga en nuestro ojo para después limpiar la paja del ojo ajeno. Ello significa, que no debemos empeñarnos en ver los defectos del prójimo, menos cometer el error de juzgarle, lo que procede en primer lugar, es examinarnos para evitar caer nosotros en actitudes y conductas tóxicas, o si ya hemos caído, abordarlas con la ayuda apropiada y superarlas.  

Si Ud., se percata que está atrapado(a) en una personalidad tóxica, es determinante disponerse a aceptar con serenidad esta situación, a llenarse de valor para declarar, cambio y fuera, a dicha personalidad, para que su vida y la de las personas con quienes se relaciona mejore.

Amiga, amigo, los seres humanos hemos sido creados para relacionarnos con Dios y con nuestros semejantes. Estas relaciones deben tener como objetivo, potenciar nuestras capacidades para enfrentar todo tipo de circunstancias, abordar y resolver problemas, avanzar hacia el logro de metas y sueños, especialmente de la felicidad y la seguridad tan anheladas por todos.

Por lo tanto, la felicidad, la seguridad, y la calidad de vida a la que debemos aspirar, pasa por establecer relaciones caracterizadas por actitudes y conductas que se constituyan en factores de protección para nuestro entorno y para nosotros mismos.



Nuestros Vínculos


Cuando decides quedarte con el ganar y no con el perder, te vendrán las ganas de recomenzar.

Recomenzar es darse una nueva oportunidad, es renovar las esperanzas en la vida y lo más importante… es creer en uno mismo.

Hoy es un excelente día para comenzar un nuevo proyecto de vida.

Mira alto, sueña, anhela lo mejor; la vida nos trae lo que anhelamos.
Si pensamos pequeño, vendrá lo pequeño.

Si pensamos firme en lo mejor, en positivo y luchamos para alcanzarlo, eso llegará.
Confía en la vida, confía en ti y… ¡recomienza!

Hay personas que vinculan mediante discusiones porque se toman muy en cuenta entre sí, si así no lo hicieran serían indiferentes los unos con los otros. Cuando esto ocurre, se ha caído en la expresión del amor a través del choque. En estos casos, lo más conveniente es aprender a vincularse mediante otras formas más armónicas.

En cuanto a los conflictos, no los debemos considerar del todo negativos porque ellos son a la vez una forma para que las parejas, familiares y amistades, descansen de la relación cada cierto tiempo y establezcan sus posturas.

Las separaciones también juegan un rol importante, porque a través de ellas se restablecen las individualidades, y muchas veces dan cabida a una reconfirmación del compromiso de estar juntos. 
Las relaciones amorosas implican la solución de las diferencias. Nótese que hablamos de diferencias y no de problemas. Ya que una diferencia puede ser aprovechada para conocerse mejor, establecer los parámetros necesarios, “poner las cartas sobre la mesa”, negociar, y tomar decisiones favorecedoras.

No olvidemos que ninguno de los miembros de una relación debe imperar sobre el otro. Cada uno ha de respetar su  propia integridad y la del otro, en pro de la comunidad.

Cerremos con las sabias palabras de Khalil Gibran “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”. 



Ser Generosos


Hoy me he levantado preguntándome si podría identificar algunas de las causas por las que nuestra sociedad actual padece de tantos males como el consumismo, la violencia, la drogadicción, etc.

¿Qué hace falta? ¿Cómo podremos contribuir aunque sólo fuese en un miligramo a la curación de un medio social desgarrado y enfermo por tantos males y desdichas? ¿Será acaso que hemos olvidado que vivimos en una relación con los demás, que aunque a veces nos parezca innecesaria, nos hace ser lo que somos? ¿Qué ha pasado con la generosidad? Veo en nuestra actual sociedad como, de manera inconsciente, colocamos la comodidad, el dinero y la imagen como los valores supremos dentro de las virtudes que todo ciudadano moderno debe de tener. ¿Y la generosidad, dónde queda? Esa capacidad dentro del corazón humano que nos despierta la necesidad de ayudar a los demás, de entregar parte de nuestro tiempo a causas nobles, de desprendernos de algunas cosas que atesoramos, pero que nunca usamos. ¿Será que nuestra madre cultura nos está convenciendo de la importancia de la egolatría como medio de figurar más en el teatro social?

En esta época nuestra, que exalta como valores supremos la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida.

El egocentrismo nos lleva a la infelicidad, aunque la sociedad actual nos quiera persuadir de lo contrario. Cuando la atención se vuelca hacia el “Yo”, se acaba haciendo un doble daño: a los demás mientras se les pasa por encima, y a uno mismo, porque a la postre se queda solo.

Pero ¿Qué es la generosidad? Generosidad es pensar y actuar hacia los demás, hacia fuera. No hacia adentro.

A pesar de la gran desvalorización de la sociedad, hay que decir que muchos hombres y mujeres son ejemplos silenciosos de generosidad: la madre que hace de comer, se arregla, limpia la casa y además se da tiempo para ir a trabajar; el padre que duerme solo cinco o seis horas diarias para dar el sustento a sus hijos; la juventud generosa que ayuda a sus amigos cuando tienen problemas. 

Todos ellos son ejemplos que sin duda deberíamos seguir. Y estos actos de generosidad son de verdad heroicos. Siempre es más fácil hacer un acto grandioso por el cual nos admiren, que “simplemente” darnos a los demás sin obtener ningún crédito. Y es que casi todos tendemos a buscar el propio brillo, la propia satisfacción, el prevalecer sobre los demás y solemos evitar el dar nuestra luz a los demás.

Dar sin esperar nada a cambio, entregar parte de tu vida, volcarse a los demás, ayudar a los que lo necesitan, dar consuelo a los que sufren, eso es generosidad. Y no es un valor pasado de moda. La generosidad es la llave que abre la puerta de la amistad, es una semilla que siembra el amor, y puede ser la luz que nos saque del oscurantismo materialista dentro del cual, muchos de nosotros estamos viviendo en la más negra de las ignorancias.



sábado, 7 de octubre de 2017

Más Allá Del Horizonte


Visión de Futuro es una frase poderosa, los países tienen una visión de futuro, los líderes de un país tienen visión de futuro, los altos ejecutivos y dueños de empresas tienen una visión de futuro, las grandes transnacionales tienen una visión de futuro, sin esta visión no sabrían a donde van, y hacia dónde van a crecer con eficiencia, eficacia y productividad. Pero no solo ellos tendrían que tener una visión de futuro, todos tendríamos que tenerla porque esa visión es la que nos permite a los seres humanos saber a dónde vamos y construir nuestro futuro hoy.

Me gustaría abrir una línea de reflexión sobre lo que es tener una visión del futuro, me atrevo a decir que aquellos que han formulado una visión de lo que quieren ser, tienen más probabilidades de progresar, mientras los que carecen de esa visión pueden estancarse ya que les falta la fuerza que los impulsa a lograrlo.

No tener una visión del futuro nos puede paralizar, nos puede desviar del camino, ya que el futuro no es el lugar hacia donde nos dirigimos, es el lugar que estamos construyendo y que dependerá de lo que hagamos hoy.

El futuro es donde pasaras el resto de tu vida y tu visión te dará la fuerza que te motiva y te impulsa a la meta, teniendo esta visión clara, tus esfuerzos se dirigirán a su cumplimiento.

Esta visión de futuro que tienes es la que se tiene que transformar en tu meta real, en el fin último por el cual realizas todos los esfuerzos necesarios para alcanzar el nivel de vida deseado.

Pensar… soñar… desear…visualizar… tener una visión de futuro es el arma más poderosa para producir cambios, para la supervivencia en tiempos de crisis, para dar un significado a tu vida.


Cuando ya vislumbraste esa visión, cuando dejas la puerta, de alguna manera, entreabierta a tu deseo, cuando sabes que es difícil alcanzar lo que quieres pero no imposible, cuando sabes que ese deseo te da las agallas, la fuerza, la inteligencia, la voluntad, etc. para sortear los obstáculos en el camino, cuando sabes que tal vez tienes que presionar más allá de tus límites y aventurarte a lo desconocido, cuando sabes que tienes que producir cambios en tu vida para lograr tu deseo, es ese el momento cuando estas construyendo tu visión de futuro, en ese momento sabes lo que quieres y sabes que es lo correcto para ti y ya nada se interpondrá en tu camino.

Hugo W Arostegui

Las Emociones


Una emoción es un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia.

Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea.

Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violentas y más o menos pasajeras.

En el ser humano la experiencia de una emoción generalmente involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe dicha situación.

Durante mucho tiempo las emociones han estado consideradas poco importantes y siempre se le ha dado más relevancia a la parte más racional del ser humano. Pero las emociones, al ser estados afectivos, indican estados internos personales, motivaciones, deseos, necesidades e incluso objetivos.

De todas formas, es difícil saber a partir de la emoción cual será la conducta futura del individuo, aunque nos puede ayudar a intuirla.

Apenas tenemos unos meses de vida, adquirimos emociones básicas como el miedo, el enfado o la alegría. Algunos animales comparten con nosotros esas emociones tan básicas, que en los humanos se van haciendo más complejas gracias al lenguaje, porque usamos símbolos, signos y significados.

Cada individuo experimenta una emoción de forma particular, dependiendo de sus experiencias anteriores, aprendizaje, carácter y de la situación concreta. Algunas de las reacciones fisiológicas y comportamentales que desencadenan las emociones son innatas, mientras que otras pueden adquirirse.


Lo Que Mora En Nuestro Interior


La felicidad o la infelicidad no dependen de circunstancias externas. No hay ni felicidad ni infelicidad en las cosas externas, tu estado de alegría o de tristeza depende de tu reacción a esas cosas externas.

En realidad, las cosas no importan, lo que importa es tu visión de las cosas; todo depende de cómo miramos a las cosas. Así, en suma, la importancia es del individuo, y no del objeto: la importancia está en ti y no en el objeto que posees.

A raíz de esto, podemos decir que la felicidad o la infelicidad residen dentro de nosotros.

Epictectus dijo: “Si estás infeliz, ten seguridad de que tú eres la causa de eso”.

Yo diría lo mismo. Nosotros somos la causa de nuestra miseria, porque sea como sea que estemos, nosotros mismos creamos esa condición. Por favor, ten esta verdad en tu mente, porque no puedes transformar tu vida sin ella: si te sientes infeliz, sabe que alguna cosa está equivocada en tu punto de vista.

Una vida miserable es el resultado de una manera equivocada de ver las cosas y una vida feliz es el resultado de un abordaje correcto en relación a la vida.

Por favor, siempre que te sientas miserable, intenta buscar la causa de tu infelicidad dentro de ti, no del lado de afuera; entonces, gradualmente, descubrirás las causas de tu infelicidad, escondidas en tus propias reacciones. Entonces, una nueva vida comienza para ti.



Comportamiento Social


El comportamiento social abarca un número de términos sociales y áreas de estudio. Por ejemplo, incluye aspectos psicológicos de cómo los seres humanos se relacionan y responden el uno al otro, lo que es un área de interés para los psicólogos sociales. También incluye áreas como la interacción social y las influencias que se pueden alcanzar a través de los tipos de comportamiento social, y el estudio de estos aspectos es de interés para los sociólogos e investigadores del comportamiento.

Características distintivas de la conducta social
No todo contacto entre los seres humanos consiste en el comportamiento social. El punto de diferenciación entre lo que es y no es el comportamiento social es si cada parte percibe como la otra persona o personas piensan y perciben. Por ejemplo, a pesar de que un político frente a un público masivo a través de la televisión no está viendo a su audiencia, ella se comporta socialmente. Ella está considerando sus emociones y sentimientos. Los comportamientos no sociales son cuando no se tiene en cuenta estos factores, como cuando se camina en la calle.

Interactuar socialmente
Cuando dos o más personas están haciendo o diciendo cosas que toman en cuenta a otra persona o personas, se involucran en una forma de comportamiento social. Esto puede estar dentro de una relación, en un aula o mediante la comunicación a distancia, como la del teléfono o el correo electrónico. No tiene por qué ser amable, y los enemigos que están física o mentalmente combatiendo están involucrados en el comportamiento social. La mayoría de los seres humanos prefieren ser sociales. Esto puede ser demostrado por la consideración de cómo pocos eligen vivir totalmente solos y aislados de los demás.

Altruismo
Si los seres humanos son criaturas formadas y conducidas por impulsos competitivos y por la selección natural, entonces la noción de altruismo puede parecer contradictoria. La idea de ayudar a los demás sin ningún tipo de beneficio personal va en contra, dice este argumento, del comportamiento normativo. Sin embargo, por varias razones, esto puede no ser tan claro como parece. De la misma manera que la capacidad de formar colas es un comportamiento que claramente distingue a los humanos de otros animales, la capacidad de ayudar a los demás sin ninguna ganancia puede ser un activo post-darwiniano que los humanos poseen. El altruismo puede ser fomentado y desarrollado.

Agresión

A diferencia de altruismo, la agresión es vista por algunos estudiosos de la conducta social, como un instinto que nace de la selección natural. La variante de una especie con más probabilidades de sobrevivir y procrear será en parte determinada por los combates, que es el resultado lógico o de hecho una parte de la conducta agresiva. Esto conduce a una divergencia de puntos de vista. Si la agresión no es innata, debe ser aprendida. Por lo tanto, si se cambian los patrones de aprendizaje, los seres humanos pueden aprender a no ser agresivos. Sin embargo, si está dentro de los genes y es uno de los legados de la evolución que los seres humanos llevan, sólo se puede canalizar hacia actividades más positivas y gratificantes como los deportes. En este caso, no se puede desaprender.

Reciprocidad Social


La norma de reciprocidad es una de las más importantes sobre las que se sustenta el funcionamiento de los grupos humanos. Consiste, básicamente, en corresponder a lo que otros nos hacen de forma similar. Este principio se aplica en múltiples interacciones e influye, por ejemplo, en procesos de influencia social relacionados con marketing, en conducta de ayuda o en atracción interpersonal.

Se puede considerar la reciprocidad como un valor social que se refiere e invita al crecimiento personal, ser agradecido y retribuir eso que se recibió para la misma persona u otra. Es decir, se generan beneficios entre los individuos al saber que se garantizan los recursos por ambas partes en un momento determinado.

Cuando una persona es cariñosa con otra, también recibirá cariño o amor. En las relaciones de negocio se busca alcanzar acuerdos beneficiosos para que ambas partes logren un “ganar - ganar”, es decir, se ofrece y se negocia en función de que ninguna de las partes sea perjudicada.

Lo mismo ocurre en el área de la política, la reciprocidad diplomática entre las relaciones con gobiernos o cualquier otra institución gubernamental o privada se determina según los acuerdos firmados en beneficio de ambas partes y se fortalecen las relaciones. 

La psicología, por su parte, estudia la reciprocidad como una de las normas más importantes de las relaciones personales y sociales que invita a corresponder a lo que nos hacen de manera similar.

La reciprocidad interviene en la conducta de las personas, en las relaciones personales y sociales, tanto de forma positiva como negativa, según sea el caso, por ello su importancia como valor social.


Teoría Del Conocimiento


El término “idealismo” tiene distintos significados. Desde el punto de vista metafísico es la creencia en que el fundamento de la realidad es de índole espiritual o sea de poderes ideales; y desde el enfoque epistemológico es la postura que sostiene que no existen cosas reales fuera de la conciencia. O sea que al eliminar la existencia de todos los objetos, quedan solamente como objetos reales los contenidos de la conciencia (representaciones, imágenes, sentimientos, etc.) y los objetos ideales (la lógica y la matemática).

De esta manera surgen dos formas de idealismo: el subjetivo o psicológico y el objetivo o lógico.
En el idealismo subjetivo o psicológico la realidad se encuentra contenida dentro de la conciencia del sujeto. Los objetos son sólo contenidos de la conciencia, el ser de los objetos consiste en ser percibidos por el hombre y cuando dejan de ser percibidos dejan también de existir al no poseer ser, fuera de nuestra conciencia, que es lo único real. A esta posición también se la llama conciencialismo.

El obispo inglés Berkely es el clásico representante de esta cosmovisión que identifica el ser con el percibir y que considera a los objetos externos puras sensaciones de los sentidos.
Sin embargo, para Berkely, Dios, que es la causa de nuestras percepciones, y las almas; tienen existencia independiente.
El idealismo de Berkely tiene base metafísica y teológica, característica que no aparece en las nuevas formas de idealismo subjetivo como por ejemplo, el empiriocriticismo de Avenarus y Mach, que creen nada más que en las sensaciones, y la filosofía de la inmanencia de Schupe y de Schubert-Soldern, que proponen que todo es inmanente a la conciencia. En el caso de este último lo único existente es la conciencia cognoscente.
En cuanto al idealismo objetivo o lógico es diferente, porque parte de la conciencia objetiva de la ciencia, cuyo contenido es una suma de juicios lógicamente ideales, elementos lógicos, que distinguen lo dado en la percepción de la percepción misma y consideran al objeto como nacido del pensamiento, un producto del pensamiento, un concepto, un ser lógico ideal, postura que es denominada panlogismo.
En la actualidad, esta posición la defiende el neokantismo, principalmente la escuela de Marburgo, cuyo fundador es Hermann Cohen.
Pero el neokantismo no es la misma concepción de Kant, más bien Fichte es un sucesor de Kant, que fue el que dio el primer paso para la aparición del idealismo lógico, con la idea de un yo absoluto desde donde deriva toda la realidad. Pero al igual que Schelling, lo lógico todavía se confunde con lo psicológico y lo metafísico.
Solamente Hegel fue el que hizo del ser de las cosas algo puramente lógico. Esta es la distinción entre el panlogismo hegeliano del neokantismo, el haber establecido el puro panlogismo.
A pesar de la división entre el idealismo subjetivo o psicológico y el objetivo o lógico, ambos idealismos tienen en común la concepción fundamental de que toda realidad está contenida en la conciencia, que es el principal argumento del idealismo.
Con la inmanencia, intentan probar que la tesis del realismo es lógicamente absurda; sin embargo, la tesis del idealismo tampoco es consistente, porque se puede decir que el objeto que pensamos es un contenido de la conciencia pero no que el objeto sea idéntico a este contenido, sino que es una representación o un concepto que se refiere al objeto, que por lo tanto sigue siendo independiente de la conciencia.
De manera que al afirmar que existen objetos independientes de la conciencia esta independencia es un elemento del objeto y la inmanencia es el contenido del pensamiento, o sea que lo propio del objeto es lo que no puede ser pensado.

Fuente: “Teoría del conocimiento”, J. Hessen, Editorial Losada S.A., 1956.

Diversidad Cultural Sostenible



Como venimos señalando, es esencial la protección y promoción de la cultura y la defensa de la diversidad cultural para la Transición a la Sostenibilidad. Una justificación de esta necesidad la ha ofrecido el escritor franco libanés Amin Maalouf con estas acertadas reflexiones, recogidas en su libro “El desajuste del mundo” (2009):

Cada vez somos más los que vivimos más años y en mejores condiciones; y no pueden por menos de acecharnos el aburrimiento y el temor al vacío; y no puede por menos de tentarnos huir de ellos mediante un frenesí consumista. Si no queremos agotar enseguida los recursos del planeta, tendremos que dar tanta preferencia como sea posible a otras formas de satisfacción, a otras fuentes de goce, 
sobre todo a saber más y a desarrollar una vida interior floreciente.

No se trata de imponerse privaciones ni practicar la ascesis. (…) Pero si deseamos disfrutar durante mucho tiempo y con plenitud de cuanto nos brinda la vida no nos queda más remedio que modificar nuestra forma de comportarnos. No para mermar nuestra paleta de sensaciones, sino, antes bien, para ampliarla, para enriquecerla, para buscar otras satisfacciones que podrían resultar intensas. 

¿No distinguimos, acaso, en lo referente a las fuentes de energía, entre la energía fósil, que se agota y contamina, y las energías renovables, como las olas, la energía eólica o la geotérmica, que no se agotan? Podrían hacerse distinciones así al hablar de nuestro modo de vida. Podemos intentar satisfacer las necesidades y gozar de los placeres de la existencia consumiendo más, lo que supondrá una carga para los recursos del planeta y acarreará tensiones destructivas. Pero también podríamos hacerlo de otra manera, haciendo prevalecer el aprendizaje en todas las edades de la vida, animando a todos nuestros contemporáneos a que estudien lenguas, a que se apasionen por las disciplinas artísticas, a que se familiaricen con las diversas ciencias, para que así sean capaces de valorar lo que significa un descubrimiento en biología o en astrofísica. El saber es un universo inconmensurable; todos podríamos pasarnos la vida tomando cosas de él sin tasa y no lo agotaríamos.

Y no se trata solo de proponer el consumo de conocimiento en vez del consumo material: ampliar el conocimiento en cualquiera de sus formas, elaborar productos culturales, contribuir a concebir y resolver problemas, junto a otros, puede dar satisfacciones aún mayores que el simple consumo. La producción cultural y el acceso a su disfrute pueden, pues, constituir un eficaz instrumento para la transición a la Sostenibilidad. Así debe de reconocerse en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con metas precisas de promoción cultural, que constituyan, además, ocasión de creación de puestos de trabajo en áreas creativas: medios de comunicación públicos y de calidad, bibliotecas, videotecas, museos, salas de conciertos, teatros, cines, educación artística y musical, etc., etc. Una Sostenibilidad satisfactoria para todas y todos precisa de la Cultura, de la riqueza plural de las diversas manifestaciones culturales que constituyen un Patrimonio de la humanidad que es preciso proteger e impulsar.


Nos referiremos, para terminar, por su interés para la región, a la Carta Cultural Iberoamericana, que concreta y desarrolla, para Iberoamérica, la Declaración Universal sobre diversidad cultural de 2001 y que es concebida como “un instrumento dinamizador de la diversidad cultural y marco referencial para las acciones de cooperación existentes y futuras en Iberoamérica”.

Habitando En Soledad



Sabemos que es poco probable que estemos solos en el universo, sin embargo no hemos podido comprobar que exista vida más allá de nuestro planeta, de aquí surge la importancia de las misiones espaciales y sus descubrimientos, que nos abren una nueva posibilidad a algo que muchos buscan con la esperanza de saber de dónde de provenimos, y hacia dónde nos dirigimos como especie.

La semana pasada, la NASA adelantaba que hoy harían un importante anuncio que nos daría una nueva perspectiva, así como nuevas vertientes en investigación enfocadas a buscar vida en otros planetas y conocer nuestro origen. Y así ha sido, la NASA está haciendo historia al anunciar la existencia de 1284 nuevos planetas fuera de nuestro sistema solar, la cantidad más grande jamás anunciada en una sola misión.

El responsable de que esto se haya hecho posible fue la sonda de exploración Kepler, sí, aquella que nos ha dado tan buenas noticias y uno que otro susto, misma que terminó su misión principal en 2012 y desde 2014 está en una misión extendida (K2) dedicada a la investigación, exploración y descubrimiento de exoplanetas y supernovas.

Lo curioso de esto, es que el Kepler no es capaz de encontrar planetas por sí solo, el método que utiliza consiste en mirar por un largo periodo de tiempo, trozos de universo donde se encuentran una gran cantidad de estrellas, esperando que alguna de ellas cambie su brillo, lo que significa que algo está pasando (en tránsito) entre la estrella y el telescopio. Después de esto viene la parte complicada, ya que los investigadores deben determinar por medio de otros telescopios y métodos, si de verdad se trata de un planeta o simplemente fue un falso-positivo creado por otras estrellas o cuerpos.
Es así como hoy se ha confirmado, con el 99% de precisión, la existencia de 1284 nuevos planetas, 
los cuales se sumarán a los actuales descubrimientos llegando a la cifra de 2325 planetas confirmados fuera de nuestro sistema solar, donde además se está informando que existen otros 1327 en lista de espera, es decir, aquellos de los que se tiene menos del 99% de seguridad, por lo que requerirán investigaciones adicionales hasta descartarlos o sumarlos a la lista.

La mayoría de estos nuevos exoplanetas poseen una masa inferior a Neptuno pero superior a la Tierra, donde sólo nueve de ellos están dentro de una zona habitable, es decir, a una distancia considerable de su estrella que el permite tener una temperatura ni tan fría ni tan cálida, que ofrece la posibilidad de tener agua en estado líquido.


La NASA ha adelantado que durante el otoño ofrecerán nuevos resultados en la investigación de los exoplanetas que están en lista de espera, esto con el objetivo de tener una lista definida para empezar investigar más a fondo acerca de su composición y superficie, algo en lo que ayudará el próximo telescopio especial James Webb que ofrecerá una visión más amplia de las atmósferas de estos planetas cuando entre en operación en 2018.

El Gusto Por La Lectura


Que la lectura es un placer no es un secreto, pero ¿alguna vez os habéis preguntado por qué leer libros nos hace sentir bien? Parece ser que existe una explicación científica a este hecho. Según se deduce de un estudio de la Universidad de Búfalo (EE UU), publicado recientemente en la revista Psychological Science, cuando leemos un libro nos sentimos parte psicológicamente de la comunidad que protagoniza la narración (por ejemplo el colectivo de magos en el caso de la popular saga de Harry Potter). Este mecanismo satisface una necesidad humana fundamental: la de pertenencia a un grupo.

En concreto, para la investigación los investigadores trabajaron con dos best-sellers: Harry Potter y la piedra filosofal y Crepúsculo. Y estudiaron la afiliación psicológica con magos y vampiros, respectivamente, de más de un centenar de sujetos antes y después de leer dos fragmentos de ambos libros durante media hora. De este modo comprobaron que los lectores se sentían identificados con uno u otro grupo en función del libro que les habían proporcionado. Además, la pertenencia a las comunidades de ficción producía una mejora del estado de ánimo y la satisfacción similar a la de formar parte de grupos reales.

El escritor francés Antoine Houdar de la Motte dijo en su día que “mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países” y ahora esa frase cobra más sentido que nunca ya que, según los autores, leer satisface una profunda necesidad psicológica que ha jugado un papel clave en la evolución: la necesidad de pertenecer a un grupo.
Por otra parte, en relación con lo anterior, también podemos afirmar que leer narrativa de calidad mejora las relaciones con los otros. 

En esta ocasión, es un estudio de la VU University Medical Centre de Ámsterdam, publicado por la revista PLOS ONE, el que se encarga de proporcionarnos una explicación a esto. Según este estudio,  leer libros de ficción que nos involucren emotivamente nos hace mejores personas ya que ayuda a desarrollar nuestra capacidad de empatía.

Para llegar a esta conclusión los investigadores escogieron a 163 estudiantes de dicha universidad, y les hicieron leer algunos capítulos o fragmentos de libros como Ensayo sobre la ceguera de Saramago o El regreso de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle y reportajes de actualidad sobre la revuelta en Libia o el desastre nuclear en Japón. 

Al estudiar posteriormente a los sujetos se comprobó que aquellos estudiantes que más se habían implicado emotivamente en las historias de ficción que les había tocado leer eran aquellos que mostraban mayor capacidad empática, manifestando el nivel más alto de empatía una semana después de haber experimentado la lectura.