miércoles, 13 de diciembre de 2017

Imaginemos



"En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento"
Albert Einstein

La imaginación es la capacidad de formar una imagen mental de algo que no es percibido por los sentidos. Es la capacidad de la mente para construir escenas mentales, objetos o eventos que no existen que no están presentes o que han sucedido en el pasado. La memoria es en realidad una manifestación de la imaginación. 

Todo el mundo posee cierta capacidad de imaginación. En algunos puede estar muy desarrollada mientras que en otros puede manifestarse en una forma más débil. 

La imaginación no se limita a sólo ver imágenes en la mente. Incluye a los cinco sentidos y a todos los sentimientos. Uno puede imaginar un sonido, un sabor, un olor, una sensación física, un sentimiento o una emoción. Para algunas personas es más fácil ver imágenes mentales, a otros les resulta más fácil imaginar un sentimiento, algunos se sienten más cómodos imaginando la sensación de uno de los cinco sentidos. El entrenamiento de la imaginación ofrece la capacidad de combinar todos los sentidos.

Muchas de las técnicas mencionadas en esta web, requieren de un gran uso de la imaginación, lo cual puede ser complicado para muchas personas, que tienen una capacidad reducida para imaginar. Para desarrollar esta habilidad podemos recurrir a técnicas como la visualización creativa.

Visualizar un objeto o una situación, y repetir con frecuencia esta imagen mental atrae el objeto o la situación a nuestras vidas. Esto nos abre nuevas y fascinantes oportunidades.

Esto significa que debemos pensar sólo en una manera positiva acerca de nuestros deseos, de lo contrario podemos crear y atraer a nuestras vidas acontecimientos, situaciones y personas que en realidad no queremos. Esto es realmente lo que la mayoría de nosotros hacemos porque no usamos el poder de la imaginación correctamente...

La comprensión de cómo usar tu imaginación correctamente y poner este conocimiento en práctica para tu propio beneficio y el de los demás te indicará el camino del éxito, la satisfacción y la felicidad.

Visualización creativa
La visualización creativa es la técnica de utilizar la propia imaginación para crear lo que se desea en la vida.

No hay nada en absoluto nuevo o extraño en la visualización creativa. La venimos usando todos los días, todos los minutos. Es nuestra natural capacidad de imaginación, la energía creativa básica del universo que utilizamos constantemente, aunque no seamos conscientes de ello.

En el pasado, muchos de nosotros hemos utilizado el poder de la visualización creativa de un modo relativamente inconsciente. Debido a unos conceptos negativos de la vida profundamente arraigados, hemos supuesto e imaginado, de modo automático e inconsciente, las carencias, las limitaciones, las dificultades y los problemas como algo consustancial a nuestra vida. Y, en mayor o menor grado, esto es lo que hemos creado.

Al concentrarse en su objetivo, piense en él de un modo positivo y animoso. Hágase rotundas afirmaciones positivas: que existe, que ya lo ha conseguido o que lo va a conseguir. Véase a sí mismo en el momento de recibirlo o lograrlo. Mientras hace estas afirmaciones deseche cualquier duda o desconfianza que pueda albergar, por lo menos en ese momento, y habitúese a cultivar el sentimiento de que lo que desea es real y posible.

Prosiga avanzando en ese proceso hasta que logre su objetivo o hasta que deje de desearlo. Recuerde que a menudo los objetivos cambian antes de haberse conseguido, hecho que es connatural al proceso humano de cambio y desarrollo; por lo tanto, no trate de prolongarlo más allá de sus energías. Si usted pierde interés, puede significar que ha llegado el momento de reconsiderar sus deseos.

Si uno de sus objetivos cambia, asegúrese de que realmente es así. Vea claro en su mente que ya no se concentra en su anterior meta. Dé por concluido el ciclo de ese objetivo y empiece uno nuevo. Esto le ayudará a evitar la confusión o sentirse como si hubiese «fracasado», cuando lo que sucede es que, simplemente, ha cambiado. 

Cuando logre un objetivo, asegúrese de tener el convencimiento consciente de que ha sido verdaderamente conseguido.

Con frecuencia logramos cosas que hemos estado deseando y visualizando sin apenas advertir nuestro éxito. Por lo tanto, felicítese por ello y no deje de darle las gracias al universo por haber hecho realidad sus deseos.



Lo Cortés Y Lo Valiente



El término “cortesía” procede de la Corte Real, donde se hacían bien las cosas. Una de sus leyes fundamentales es la resistencia al primer impulso; alude a obviar situaciones incómodas que provoquen una respuesta airada por nuestra parte a favor del respeto y el saber estar, pero en ningún momento anula el carácter.  

La cortesía honra a quien la da y la recibe. Sin embargo, en ocasiones, se confunde con la ingenuidad o la debilidad. Se puede y se debe ser cortés, pero eso no implica aguantar boberías, simplezas o desconsideraciones.

En estos casos, es necesario aplicar la “firmeza cortés”: hablar en serio, muy en serio, pero no por eso perder los modales y educación.

Como bien dice un dicho: “Lo cortés no quita lo valiente”. Esto quiere decir que la cortesía no está reñida con la firmeza, sino que la refuerza. La “firmeza cortés” impresiona muchas veces (pues no se espera que una persona especialmente educada pueda expresarse de una forma radical), a veces hasta asusta, y si va acompañada de buena educación y de respeto a la persona, demuestra comprensión, energía y capacidad de mando o decisión.

Como estrategia y estilo de comunicación, me permito reproducir la definición clara y simple que da Wikipedia en Internet sobre la asertividad, la cual se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre la agresividad y la pasividad (o no asertividad): 

“La asertividad suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos.

Cabe mencionar que la asertividad es una conducta de las personas, un comportamiento. Por lo tanto, la cortesía no se reduce, simplemente, a una forma de comportarse, es una manifestación externa de nuestro carácter.

Es un estilo de vida integrado en nuestra naturalidad que surge espontáneamente y que demuestra un elevado respeto hacia la dignidad de la persona (incluyendo la nuestra). La cortesía de ser justo, la cortesía del reconocimiento, la cortesía de agradecer, la cortesía de reconocer tus errores y disculparte por eso, la cortesía de agradar, la cortesía de prestar atención, etc., pero también la cortesía con nosotros mismos de no aguantar sinvergüencerías, desconsideraciones o irrespeto.


Cuando estemos claros de que una persona cortés no es tonta, pasiva o cobarde, no confundiremos el término.

Historia: El Avance Del Conocimiento


¿Cómo ha avanzado el conocimiento a lo largo de la historia? ¿Qué factores han influenciado en el progreso para llegar al punto que estamos?

La representación del avance en el conocimiento entendido como la acumulación de descubrimientos, teorías e invenciones a lo largo de la historia. A todos los avances se les ha asignado el mismo peso para no introducir valoraciones personales más allá de la elección de cuales están incluidos.

Esta historia comienza hace 30000 años cuando ya teníamos 4 pilares básicos: la capacidad de comunicación, el control del fuego, la pintura y las armas básicas (como el cuchillo). Los avances representados en la parte superior son los siguientes (distribuidos en 4 categorías)

Herramientas: ábaco, brújula, arado, guadaña, rifle, espada, lentes oculares, sierra, reloj, reloj de péndulo, telar, aguja, vela, balanza, cuenco, telescopio, nivel, anzuelo, cincel, rueda, microscopio.
Transporte, comunicación y sociedad: dinero, mercado libre, domesticación, agricultura, propiedad privada, democracia, internet, escritura, cine, contenedores, ferrocarril, telégrafo, teléfono, radio, televisión, Ley de Derechos Humanos, ateísmo, humanismo, filosofía, método científico, carabela, satélites, imprenta, sextante.

Ciencia: número 0, número pi, esfericidad de la Tierra, heliocentrismo, estructura del DNA, tratado de anatomía humana, selección natural, penicilina, leyes de la herencia, gravitación universal, relatividad, teoría cuántica, teoría celular, secuenciación del genoma humano, Big Bang, tabla periódica de los elementos, fusión fisión nuclear, laser, semiconductores, anestesia, tectónica de placas, desarrollo embrionario, vacunación, leyes de la termodinámica, ley de conservación de la masa, descubrimiento de los microorganismos, radiactividad, Principio de Arquímedes.

Tecnología: coche, ordenador, electricidad, papel, microchip, acero, máquina de vapor, astrolabio, fermentación, pasteurización, carrera espacial, Alto Horno, uso del petróleo, bombilla, cámara fotográfica, fibra óptica, agua corriente, tecnología inalámbrica, la píldora, escáner, bomba atómica, caucho, aviación, potabilización del agua.

Los seres humanos adoran el tiempo en el que vivieron, considerándolo siempre el mejor. Es inevitable que se sesguen los datos al elegir muchos de los avances cercanos como los más influyentes de la Historia. Los 2 últimos siglos representan el 50% de todo el avance en esta representación pero sería difícil evitarlo: ¿eliminamos la radio, la aviación, la penicilina, la carrera espacial o internet?. Sin embargo aunque suele representarse el siglo XX como el más prolífico en esta representación lo hace de forma similar al XIX quizás porque la percepción de posteridad aún no ha cuajado en muchos de los avances.

Este punto queda patente al observar que solo se ha incluido un evento del siglo XXI, la Secuenciación del Genoma Humano (SGH). A día de hoy solo los gurús y los expertos de cada área podrían estar cualificados para meterse en el pantanal de evaluar que avances de los actuales serán reconocidos dentro de unos siglos como verdaderamente relevantes. Me aventuro con la SGH ya que creo que nadie discutirá su paso a la posteridad.

Es interesante observar la distribución de las herramientas a lo largo de la Historia (y Prehistoria), a ellas debemos la mayor parte del avance antes de Cristo y su pequeña historia acaba en la época del Método Científico. Así con todas las herramientas dispuestas, gran parte de los avances sociales y las tablas de la Ciencia (gracias a Descartes) comienza la era de la ciencia y la tecnología.


Destaca el gran avance a comienzos del siglo XX, propiciado por los grandes descubrimientos de la física, una época de grandes científicos, Einstein, Curie o Plank, entre otros muchos... 

El Gusto Por La Lectura



Saber leer es uno de los pilares para la adquisición y la trasmisión del conocimiento en nuestra vida cotidiana, pero también en el mundo académico. Es importante por eso que los niños adquieran y entrenen esta habilidad desde que son pequeños, pues a medida que se va avanzando en el itinerario académico el nivel de exigencia se va incrementando, lo que demanda una mayor destreza lectora y escrita.

La lectura es una de las vías de acceso al conocimiento pero además es una actividad que se encuentra implicada en la mayoría de actividades de nuestra vida cotidiana: Saber leer los precios de las cosas, saber leer las señales o normas de los lugares a los que acudimos, comprender contratos, facturas y documentos en general, acceder a los conocimientos que nos trasmiten los libros y a las historias que nos cuentan las novelas… ¡La lectura nos rodea!

Además de lo anterior, aprendiendo a leer aprendemos también las reglas de ortografía, aumentamos nuestro vocabulario y mejoramos nuestra capacidad expresiva. Todo esto, sin duda resulta útil para el avance académico de los niños y para nuestro funcionamiento posterior como adultos.
Los problemas lectores son uno de los principales precipitantes del fracaso académico, por ello es importante que tanto maestros como padres detecten estas dificultades lo antes posible, y ya desde que el niño empieza  a tener capacidad para leer, traten de desarrollar en los pequeños el gusto por la lectura y el hábito de leer.

Aquí van algunos consejos útiles para desarrollar en los pequeños el gusto por la lectura y fomentar el hábito de leer.

Los adultos pueden funcionar como modelos de conducta para los menores, que tenderán a imitar aquello que ven en sus figuras de referencia y en sus entornos habituales, sobre todo cuando ven que esta actividad es valorada positivamente por dicho entorno.

Favorecer la práctica de la lectura: incitando a ello y reservando momentos para leer.
Encontrando y proponiendo materiales de lectura adecuados para la edad del niño y cuya temática despierte su interés.

Empezar por contenidos fáciles, acordes con la capacidad lectora del niño para ir progresivamente avanzando hacia niveles de exigencia superiores. Si empezamos exigiendo demasiado o los contenidos no reclaman el interés del menor, probablemente no le coja ningún gusto, o lo que es peor, le genere aversión.

Debe plantearse siempre como una actividad gratificante y lúdica, favoreciendo que el niño no lo vea como una obligación.

Se debe alabar y reforzar al niño cuando esté leyendo, haciéndole ver de esta manera que es una conducta positiva y bien considerada por los padres. Todo aquello que es reforzado y conlleva consecuencias positivas (como las alabanzas y la atención de los otros) tenderá a repetirse.

Al principio es adecuado que los adultos lean cuentos a los niños pequeños tratando de hacer de esos momentos una actividad lúdica y divertida, pues es la manera de desarrollar el gusto por leer en los más pequeños y que éstos quieran mantener esos momentos en el futuro.

Cuando los adultos leen a los pequeños es importante hacer de esa actividad progresivamente algo más dinámico, interactivo y participativo, de manera que el niño pueda implicarse con el contenido y con la historia a través de preguntas que se le lancen y de la búsqueda de alternativas a la historia y a la actuación de los personajes. 

De esta manera además de favorecer el gusto por la lectura se puede también fomentar el desarrollo de otras habilidades en el niño como la empatía, la capacidad de pensamiento crítico, la búsqueda de alternativas.


martes, 12 de diciembre de 2017

ADN Diferencias


A medida que avanzan nuestros conocimientos sobre el genoma mejora nuestra comprensión sobre las pequeñas pero cruciales diferencias que nos separan de otros animales y que nos han permitido desarrollar nuestra inteligencia.

Un punto clave es determinar porque nuestros cerebros crecen mas y de forma diferente a los de otros animales como los chimpancés. Investigadores de la Universidad de California han localizado una secuencia de ADN implicada en desarrollo del cerebro y que ha cambiado mucho y muy rápidamente en los últimos millones de años.

La secuencia conocida como HAR1 es esencialmente idéntica en todos los mamíferos excepto en los humanos. Entre una gallina y un chimpancé solo hay dos diferencias, pero entre el chimpancé y un humano hay 18. Esto parece muy significativo porque se sabe que esta secuencia genética regula el funcionamiento de otros genes implicados en el desarrollo de las neuronas Cajal–Retzius

Este es un tipo de neurona especial implicado en el desarrollo embrionario y en la formación de la corteza cerebral.

Pero no hay que lanzar las campanas al vuelo porque aún quedan muchos detalles por conocer. 

Para empezar cual es el papel exacto de la secuencia HAR1 en el desarrollo del cerebro y como actúa.

Tendremos que esperar a futuras investigaciones para saber si es la la diferencia crucial o hay más y con mayor importancia.



Firmeza De Carácter


¿Alguna vez has sentido que quieres rendirte o dejar de hacer algo? ¿Cómo puedes desarrollar la fuerza interna necesaria para alcanzar tus metas de largo plazo?

Resulta que la firmeza de carácter — la perseverancia que nos mantiene andando — es muchísimo más importante de lo que piensas. De hecho, es el mejor vaticinador de éxito entre los cadetes de West Point.
De Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us (Impulso: La sorprendente verdad sobre lo que nos motiva):

Lamentablemente, la mayoría de la gente cede muy fácil a presiones, vengan de donde vengan, y ese comportamiento, tan típico, tan solo fomenta abusos que más tarde se pagan muy caros.

Esta situación la vemos a diario en todas partes: el padre que falla en disciplinar a su hijo porque le da pena castigarlo y se deja engañar por sus promesas vacías. El bully que atormenta a sus compañeros de escuela porque le tienen miedo y prefieren humillarse y hacer el ridículo antes que mostrar cualquier resistencia (y mantenerla). El profesor que se aprovecha de su condición para repartir favores a cambio de favores porque nadie se atreve a denunciarlo. 

El jefe que hace lo mismo. El que se refugia en la seguridad se deja atormentar de gente "poderosa" y, a cambio de mantener su empleo, cede a cada capricho, porque no tiene quien lo defienda. Ejemplos hay por montones.

El ser humano es un ente complejo. No hay una posición uniforme en cuanto a lo que califica de abuso. Tampoco la hay en lo califica de mantener la firmeza ante estas situaciones, algo que a nivel coloquial le llaman "ponerse los pantalones".

Hay gente que desde las trincheras se comporta como todo un macho, por falta de una mejor palabra. 

Sin embargo, a la hora de enfrentarse a la verdad, termina comportándose como un ratón, con consecuencias negativas de alcance inimaginable en ocasiones. No importa que sea hombre o mujer, estas cosas pasan en cada escenario posible, con mucha más frecuencia de la que cualquiera imagina.

El no mantener una posición firme tan solo engendra falta de respeto, y esa falta de respeto a la larga se convierte en una serie de abusos que resultan muy difíciles de parar y revertir. Una vez se muestra el lado suave, hay que prepararse, porque lo más probable es que se busque siempre ese lado para salirse con la suya, sin importar que vaya en detrimento de una o de miles o de millones de personas. El abusador no repara en daños ni consecuencias, solo quiere lo cuyo, cueste lo que cueste.

¿Por qué es tan endeble el carácter de algunas personas? ¿Qué es lo que impide mantener una postura con firmeza, sobre todo cuando se sabe que se tiene la razón? No hay respuesta fácil para estas preguntas porque, bien lo dice el refrán, cada cabeza es un mundo.

Todos tenemos una forma de pensar que ha sido moldeada por la educación recibida, el entorno en que nos desarrollamos, experiencias vividas e influencias externas. Lo que para algunos está bien para otros está mal. Lo que para algunos está tan claro que no requiere de explicación alguna para otros está tan enredado como una madeja infinita. Lo que para algunos constituye un abuso para otros es fuente de pena.

En algunas instancias no importa lo que se piense ni importan las emociones. 

Es en estos casos en que se debe actuar con firmeza, exigir y hacer cumplir. Si no se hace esto, entonces vienen problemas mayores y a largo plazo.


Superar Tus Miedos


Si quieres triunfar en la vida, debes superar tus mayores miedos. 

Algunos temores nos detienen más que otros. Los más fuertes se comportan como camisas de fuerza sobre nuestras habilidades, haciendo que nuestros sueños se vuelvan imposibles. Para ser exitosos, debes “tomar el toro por los cuernos”. 

Aquí hay siete miedos comunes que debes superar para ser exitoso. 

Muchas personas temen vivir la vida de sus sueños por miedo a lo que otros pensarán. Hace poco recibí una carta de un universitario que me decía: “Mis padres quieren que terminé mi maestría, pero yo ya quiero empezar mi negocio propio”, escribía. “Ellos creen que sería estúpido salirme de la escuela ahora. ¿Qué debo hacer?”. 

Este temor es muy común, pero tomar decisiones importantes basándonos en lo que las personas piensan – incluso tus amigos más cercanos y tu familia – puede debilitar el resto de tu vida.  En lugar de eso, piensa en lo que esas mismas personas dirán cuando alcances el éxito. A este estudiante, mi consejo fue pensar qué dirían sus padres si su negocio se vuelve ganador. ¿Estarían orgullosos de ti? ¿Qué tal si es la mejor decisión que jamás hayas tomado? Bien podría serlo. 

Miedo a la pobreza 
Muchas personas están atoradas en el “modo de supervivencia”. 
“Tengo 26 años y estoy atrapado en un cubículo 50 horas a la semana”, un hombre recientemente me escribió. “Pago las cuentas y llevo una vida promedio, pero sé que puedo tener un mejor empleo y alcanzar mi potencial. Estoy cansado de estar aburrido y quiero usar mis talentos. Sin embargo, temo quedarme sin dinero. ¿Qué sugieres que haga?”.  

El miedo a la pobreza puede ser paralizante. Sin embargo, este hombre me expresó en su correo electrónico tener guardados US$10,000, dinero suficiente para subsistir sin empleo por algunos meses en los que decide qué hacer con su vida. Muchas personas se contentan con la mediocridad porque piensan que deben “sobrevivir” en lugar de “prosperar”. 

Miedo a la vejez (y a la muerte) 
Hay una cierta edad en la que las personas renuncian a su vida. Benjamín Franklin una vez dijo “Muchas personas mueren a los 25 años pero son enterrados a los 75”. Para algunos individuos, esta muerte metafórica – cuando deciden instalarse en un estilo de vida mediocre – llega incluso antes de los 25 años. Ellos creen que nunca lograrán sus sueños y renuncian por adelantado. 

El miedo a la vejez, por otro lado, llega cuando las personas tienen que hacer un cambio radical de carrera. El esquema de pensamiento a menudo se ve así: “Tengo 46 años. ¿Cómo esperan que aprenda de bienes raíces cuando he estado toda mi vida en el sector salud? Además, tiene que salir todo perfecto, de lo contrario no podré mantener a mi familia”. 
Sin embargo, al final la edad es menos importante que tu confianza en ti mismo. 

Miedo al fracaso
Es aquí cuando las personas hacen la temida pregunta “¿Y si…?”, excepto que típicamente está fraseada de forma negativa: “¿Y si no funciona?” “¿Y si fracaso?” “¿Y si no les gusto?”. 

Estas son las preguntas equivocadas. En lugar de pensar en todas las maneras en las que podrías fracasar, ¡concéntrate en todas las maneras en las que podrías triunfar! Incluso si te equivocas o cometes un error, tienes la oportunidad de corregir el rumbo. 

Debes fallar antes de vencer. Cada maestro fue alguna vez un desastre, así que no dejes de tratar. 

Miedo de ofender a otros
Aquí hay algo que alguien me dijo el otro día: 

“Yo no voy a llamar a Recursos Humanos hasta que ellos me busquen con un ofrecimiento de trabajo. Además, podría molestarlos y no quiero que me vean muy necesitado. Solo esperaré en el teléfono. Si no obtengo ese trabajo, entonces no era mi destino tenerlo. Si los llamo, podría arruinar mis oportunidades y no obtener el trabajo”. 

Esta es la forma incorrecta de verlo. Creo firmemente que las personas deben ser audaces en sus actos si desean conquistar sus metas. Muchas personas temen ofender a otra con la auto promoción por miedo a aparecer arrogantes. No obstante, nadie reconocerá tus talentos a menos que se los muestres.

Miedo a quedar en ridículo
Muchas veces vemos nuestros atuendos y decimos “No me voy a poner esto hoy. Me voy a ver tonto. Tal vez otro día”. Pero, ¿por qué no? Muchas veces actuamos como si lo que queremos fuera malo, pero debemos tener más fe en nuestra capacidad de decisión. Necesitamos poner nuestras capacidades a prueba, ya sea que vayamos  dar un discurso, escribir artículos, grabar videos o cualquier otra cosa. 

Millones de las mejores decisiones se hicieron “en caliente”. Personas de todo el mundo en el transcurso de la historia se han desviado de sus planes originales para alcanzar el éxito. Descubre quién eres y cuál es tu estilo.  Muchas veces deberás empezar por descubrir quién no eres. Confía en tu instinto y reconoce que estás tomando las decisiones correctas. Solo te verás ridículo si te quedas congelado. 

Miedo al éxito
Muchas veces, las personas temen ser las mejores versiones de sí mismas. Tienen miedo de cómo es su verdadera expresión personal, que es de lo que se trata realmente el éxito. Ven a otras personas y piensan “Yo podría hacerlo también” o “¿Por qué eso no me pasa a mí?” En realidad temen recibir fama, riqueza, reconocimiento y amor. 

A la gran mayoría de nosotros nos enseñaron que nunca podríamos ser exitosos en la vida. Muchas familias operan bajo la creencia de que lograr los sueños no es realista, así que nunca impulsan a sus hijos. Asumen que es imposible porque no lograron ellos mismos. En lugar de adoptar este esquema de pensamiento, cree en que vas a lograr un éxito masivo en el camino. 

Al final del día, todos los miedos anteriores se superan con fe y amor. Si sabes lo que quieres, toma los pasos necesarios para afrontar tus miedos y lograrás más de lo que esperas en la vida, más de lo que obtendrías si dejas que la duda y la incertidumbre te dominen. 


Conformismo


No te conformes con poco solo porque es más sencillo que luchar por lo que verdaderamente mereces, a veces debemos estar dispuestos a perderlo todo en orden de obtenerlo todo. Si sabes quién eres realmente, que puedes hacer, y que es lo que te mereces, entonces sal y obtenlo, ¡y no te conformes!

No te conformes con migajas, sabes dentro de tu corazón que mereces más, sabes que la vida que quieres es posible, deseas y sueñas todos los días por un milagro que cambie tu vida para siempre, y eso es porque sabes que te has conformado con poco. No tengas miedo de perder lo que tienes con motivo de obtener aquello que mereces, porque el día que nos conformamos con una vida mucho menor de la que verdaderamente queremos y merecemos, ese es el día que nos condenamos a nosotros mismos a vivir una vida mediocre y vacía.

Si tienes lo que quieres, si tienes el trabajo, la relación, la carrera, o cualquier cosa que hayas querido y te sientes agradecido y feliz por ello pero al mismo tiempo te sientes insatisfecho, teniendo la sensación de que te está faltando algo en la vida, esto se deba probablemente a que te has conformado con una vida que es mucho menor a la vida que siempre has soñado tener.

La vida se trata de tomar decisiones y riesgos, donde en realidad el mayor riesgo de todos, es el riesgo de conformarnos con una vida que no está ni cerca de ser la vida que nos merecemos. Debemos tomar una decisión: O vamos a tomar la decisión de tomar el riesgo de conformarnos y vivir una vida mediocre por el resto de nuestras vidas dejando todo a la suerte, o si vamos a tomar el riesgo de fallar una y otra vez con el motivo de obtener la vida que nos merecemos.

La verdad es que si seguimos a nuestro corazón y tomamos el riesgo de fallar una y otra vez significa que nos encontramos en el camino correcto a cumplir con nuestras metas y deseos porque el fracaso simplemente significa que estamos actuando, que algo estamos haciendo, y mientras que no nos demos por vencidos, vamos a obtener la vida de nuestros sueños y viviremos una vida feliz y plena.

 La vida está hecha para ser experimentada con felicidad, pero el problema es que generalmente nos subestimamos a nosotros mismos y es por eso que nos conformamos con menos de lo que nos merecemos solo porque no tenemos idea de quienes somos realmente y de que somos capaces, tenemos todo lo que necesitamos para conseguir nuestras metas y deseos, pero debemos creer en nosotros mismos y enfrentar todos nuestros temores. Debemos tomar la decisión de dejar atrás todo aquello que no nos merecemos con el fin de obtener aquello que verdaderamente merecemos.

No importa si te has conformado con una relación vacía, un trabajo mediocre, o cualquier otro aspecto de tu vida que sientas que no es lo que te mereces, porque tienes dentro de ti mismo el poder para decidir cambiar tu vida. Sé que es fácil decirlo pero créeme, no importa cuán difícil parezca cambiar tu vida, lo conseguirás si crees en ti mismo, te mereces algo mejor, lo sabes, y tu alma te lo grita desesperadamente, porque sabe quién eres realmente y sabe de lo que eres capaz de conseguir.

La vida es demasiado corta amigos, y la verdad es que no sabes cuándo será nuestro momento para abandonar esta tierra, por eso disfrutemos cada segundo de él, no hay tiempo para tener miedo, no hay tiempo para estar tristes, solo hay tiempo para hacer aquello que amamos y ser felices.

¡No te conformes con poco, sal y obtén todo lo que te mereces!




Tus Sentidos



Emplea tus sentidos plenamente. Trata de estar donde estás.

Mira a tu alrededor. Simplemente mira, sin interpretar.

No son los pensamientos lo que te interesa,
sino el acto mismo de la percepción.

¿Puedes separar el pensamiento de la percepción? ¿Puedes mirar sin que la voz de tu cabeza comente, saque conclusiones, compare o intente explicar algo? Observa la luz, las formas, los colores, las texturas.

Sé consciente de la presencia silenciosa de cada cosa. Sé consciente del espacio que permite que cada cosa sea. Escucha los sonidos; no los juzgues. Algunos sonidos pueden ser naturales –agua, viento, pájaros- y otros son artificiales. Unos pueden ser agradables y otros desagradables. Pero no diferencies entre bueno y malo. Deja que cada sonido sea como es, sin interpretarlo. Escucha el silencio debajo de los sonidos.

Cuando miras y escuchas de este modo, puede que percibas una sutil sensación de calma, que al principio casi no se nota. Algunas personas la sienten como una quietud de fondo. Otras la llaman paz. 

Cuando la conciencia ya no está totalmente absorbida por el pensamiento, parte de ella permanece en su estado original sin forma, no condicionado. 

Esto es el espacio interior.
Eckhart Tolle


Civilidad


La civilidad es la cualidad social de la que procede el civismo o conducta del buen ciudadano. En un sentido más profundo puede decirse que de la civilidad proceden las virtudes cívicas. 

Habría un tercer sentido de civilidad en cuanto contrato social o contrato de asociación civil, que fue llevado a la práctica por las revoluciones liberales. Los derechos civiles y políticos significan su mayor logro. 

La civilidad es ahora el fundamento de la sociedad civil en cuanto contrapuesta de la sociedad política. Este paso teórico-práctico de enorme trascendencia social había sido teorizado por los tratadistas del contrato social en diferentes modulaciones (Hobbes, Locke, Rousseau) que resultan muy significativas en las diferentes concepciones históricas de la civilidad que inspiran. 

El civismo hace referencia directa al cumplimiento de los derechos y obligaciones recíprocas entre las personas.

Para Aristóteles, la sociedad civil consiste en una asociación armónica y equilibrada de ciudadanos. Pero la armonía sólo es completa cuando existe civilidad, conducta cívica mutua entre los ciudadanos. Este planteamiento, que se mantiene en la Edad Media y el Renacimiento, tomó un matiz netamente conservador, expresando con claridad la nueva situación el pacto social hobbesiano: ante los movimientos revolucionarios, la civilización sólo puede ser garantizada por monarcas absolutos a condición de que su despotismo sea encauzado por ciertas reglas que aseguran la paz y la seguridad de los súbditos. La civilidad se guarece bajo el poder coercitivo del Estado. 

Sin embargo, los nuevos modelos sociales de Locke y de Rousseau expresan claramente la posición de una sociedad civil cada vez más pujante frente a los restos del Antiguo Régimen. La civilidad ya no queda vinculada exclusivamente al orden social, sino también al cambio social, pues será precisa la consolidación del régimen democrático para que la civilidad vuelva a virar hacia el orden social, 
aunque ahora enraizada en la nueva sociedad civil y en la concepción activa de la ciudadanía.

En definitiva, el concepto de civilidad no es algo natural, sino que se construye históricamente, cambiando de época en época. El sentido más fuerte y más autoconsciente del concepto de civilidad va a surgir de las teorías del contrato social, en las que el individuo va a reconocerse como miembro de la sociedad civil, más o menos netamente diferenciada de la sociedad política, y con derechos y obligaciones públicamente establecidos.




lunes, 11 de diciembre de 2017

Libertad De Pensar


El Librepensamiento, es la más elevada de las manifestaciones del ser humano porque es la facultad que posee cada individuo de utilizar con entera libertad la razón, para conocer la esencia de todo lo que existe y ocurre, en la realidad. El Librepensamiento, es la más elevada de las manifestaciones del ser humano porque es la facultad que posee cada individuo de utilizar con entera libertad la razón, para conocer la esencia de todo lo que existe y ocurre, en la realidad.

El libre pensamiento “auténtico” es aquel que ha sido provocado por motivos constantes y esenciales; por aquello que al individuo le resulta significativo e indispensable Aquel que le permite, llegar a conclusiones no contradictorias después de recorrer el proceso cognoscitivo, en forma  responsable y metódica, sin apartarse del orden lógico planeado, utilizando todos los mecanismos de la razón  y leyes que conoce.

Un librepensamiento “natural y puro” es solo  aquel que le permite al individuo alcanzar por si mismo en forma independiente, sin atenerse o apoyarse en suposiciones, teorías y métodos ajenos o impuestos, un  propósito liberador.

De modo que cualquier pensamiento que esté basado en la ignorancia, no es un pensamiento libre, como tampoco lo es el que este encaminado a suprimir  o restringir las libertades de cualquier otro hombre, y nunca lo será el de aquel que se alquila para pensar y luego decir lo que conviene al que paga, aunque lo enmascare con un lenguaje bien estructurado Nunca será libre ni tan sabio ni tan  transparente como el del hombre sencillo  que trabaja y vive para el bien
El librepensamiento es además por naturaleza un pensamiento amplio porque  abarca un extenso círculo de cuestiones teóricas y prácticas, considera los problemas desde distintos puntos y utiliza toda la imaginación parar crear algo nuevo.

Es también un pensamiento profundo porque penetra en la esencia de los problemas, llega al  fundamento de los hechos, revela el sentido de lo que pasa,  expone las leyes y las causas próximas y lejanas de los fenómenos así como la variedad de relaciones y conexiones que hay entre ellos y prevé sus consecuencias últimas.

Es así mismo un pensamiento crítico porque valora con exactitud, las propias conclusiones, sus puntos débiles y fuertes, descubre sus valores y equivocaciones y frena las fantasías cuando estas comienzan a llevarlo por un camino falso hacia planes irreales y proyectos irrealizables.

Y es también un pensamiento flexible porque rectifica y cambia los medios utilizados que permiten abordar el asunto desde nuevos puntos de vista cuando las soluciones resultan equivocadas
Los diversos grados con que esas propiedades acompañan a la “libertad” en el pensamiento  de cada individuo, dependen en gran medida, de su capacidad de razonar, pero también de su desarrollo cultural, de los conocimientos que posea sobre  las leyes de la naturaleza y de la sociedad así como de su ideología, intereses y necesidades, y también del medio y del momento histórico que le ha tocado vivir

Como fenómeno individual El Librepensamiento es, también una tendencia a la satisfacción plena de sus propósitos de liberación .personal y  al disfrute de  una vida superior de paz espiritual, a la realización de los más elevados y permanentes ideales, virtudes principios  objetivos, valores,  verdades y  convicciones por los cuales vivir

El ejercicio constante de dicha tendencia, es una experiencia autentica, natural y genuinamente espiritual que le da estilo, afirmación, forma y sentido a la persona.

El librepensamiento aparece como FENÓMENO SOCIAL cuando dicha tendencia se generaliza y se convierte en un movimiento social que se concreta en una doctrina y se traduce en las ideas luminosas que son  expresadas por  sus líderes.

El Librepensamiento, como movimiento social  ha pasado a la historia como el motor impulsor de la vasta creación cultural, de las mejores enseñanzas, tradiciones y revoluciones, en todas las ciencias y artes que han conmovido y transformado a  la sociedad y que ejemplarmente se hicieron visibles en las más refulgentes y eclosivas épocas de la historia de la humanidad, como el Renacimiento, y la Ilustración.

El librepensamiento fue el motor que impulso a todos los grandes hombres, a los sabios, héroes, mártires, apóstoles, líderes y libertadores de pueblos y benefactores de la humanidad, que  vivieron en diferentes latitudes y nos dejaron a través de  diferentes medios y en diferentes idiomas; el testimonio de sus reflexiones profundas,  inventos, descubrimientos  producciones, martirios y luchas.


El Libre pensamiento  como fenómeno social a pesar de los cambios ocurridos a través de los siglos en la sociedad humana,  ha permanecido  constante en la búsqueda de valores permanentes, que son rasgo este inseparable de la vida humana- 

Siempre se ha mantenido en permanente desarrollo, perfección y adaptación a las condiciones renovadas, sin cesar, de la sociedad, a los avances científicos y a los cambios sociales de cada época.

Altura De Miras



El que poco ambiciona, poco puede recibir. La altura de miras no sólo abarca lo mucho, sino lo elevado, lo digno y glorioso.

Nuestros deseos vienen a constituir la ansiedad de la realidad, y el solo hecho de alimentarlos ya puede conceptualizarse como una realización inicial.

Para llegar a la meta de las más altas miras, es necesario ser un entusiasta sincero y constante y actuar bajo el influjo de la inspiración.

“Ningún hombre ha llegado a ser grande si no ha sido movido por cierta divina inspiración”, decía Cicerón.

En la altura de miras es donde se mide la grandeza del espíritu. Las grandes empresas, una vez encarriladas, suelen causar menos fatigas que las pequeñas actividades.

Nuestra obra debe proyectarse no sólo para cubrir las necesidades del presente, sino para que en la posteridad nuestro paso por el mundo haya dejado huella.

Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com


Logros Personales



Tener la capacidad de Valorar los logros personales es muy importante para mejorar la autoestima. 

Muchas personas pueden no dar importancia a la mayoría de sus logros simplemente porque no han logrado alguno en particular. Sin embargo, es importante darse cuenta de todo lo que se ha hecho en la vida y todo lo que se ha aprendido por pequeño que sea.

Algunas personas también son capaces de reconocer sus logros personales pero no le dan la importancia que deberían porque se comparan con otras personas que han logrado otras cosas que también les hubiera gustado conseguir.

Para poder mejorar la autoestima, lo mejor es tomarse un tiempo para plantearse y pensar todo lo que se ha logrado en la vida y todas las cosas que hoy nos hacen felices y hemos conseguido.

Mucha gente puede no darse cuenta que toda su vida persiguió un supuesto sueño y que aunque no lo ha logrado ha conseguido otras tantas cosas que le han dado una gran felicidad. Por este motivo,
sentarse a pensar o hacer una lista sobre los logros más importantes que se han conseguido, es una excelente práctica para mejorar la autoestima. 

Seguramente nos sorprendamos nosotros mismos de las cosas que más valoramos y que hoy nos hacen felices y que nunca hubiéramos pensado.
Por ejemplo, es habitual ver personas frustradas y con baja autoestima porque piensan que no lograron nada solo porque no obtuvieron el trabajo que querían. Sin embargo, estas personas pueden ser incapaces de valorar que han logrado formar una familia que les quiere, que han tenido hijos de los cuales pueden sentirse orgullosos y un sinfín de cosas más.

Para mejorar la autoestima, es importante saber valorar los logros que se han conseguido y no sufrir por aquellos que no se han alcanzado. Si tanto nos duele no haber conseguido algo, lo mejor es luchar por conseguirlo pero no sentarse a sufrir, a lamentarse, a sentirse mal y a quitarle importancia al resto de las cosas que si se han conseguido.

Tener la capacidad de Valorar los logros personales es muy importante para mejorar la autoestima. Muchas personas pueden no dar importancia a la mayoría de sus logros simplemente porque no han logrado alguno en particular. Sin embargo, es importante darse cuenta de todo lo que se ha hecho en la vida y todo lo que se ha aprendido por pequeño que sea.

Algunas personas también son capaces de reconocer sus logros personales pero no le dan la importancia que deberían porque se comparan con otras personas que han logrado otras cosas que también les hubiera gustado conseguir.

Para poder mejorar la autoestima, lo mejor es tomarse un tiempo para plantearse y pensar todo lo que se ha logrado en la vida y todas las cosas que hoy nos hacen felices y hemos conseguido.

Mucha gente puede no darse cuenta que toda su vida persiguió un supuesto sueño y que aunque no lo ha logrado ha conseguido otras tantas cosas que le han dado una gran felicidad. Por este motivo, sentarse a pensar o hacer una lista sobre los logros más importantes que se han conseguido, es una excelente práctica para mejorar la autoestima. Seguramente nos sorprendamos nosotros mismos de las cosas que más valoramos y que hoy nos hacen felices y que nunca hubiéramos pensado.

Por ejemplo, es habitual ver personas frustradas y con baja autoestima porque piensan que no lograron nada solo porque no obtuvieron el trabajo que querían. Sin embargo, estas personas pueden ser incapaces de valorar que han logrado formar una familia que les quiere, que han tenido hijos de los cuales pueden sentirse orgullosos y un sinfín de cosas más.

Para mejorar la autoestima, es importante saber valorar los logros que se han conseguido y no sufrir por aquellos que no se han alcanzado. Si tanto nos duele no haber conseguido algo, lo mejor es luchar por conseguirlo pero no sentarse a sufrir, a lamentarse, a sentirse mal y a quitarle importancia al resto de las cosas que si se han conseguido.




domingo, 10 de diciembre de 2017

Catalunya: Prudencia Y Audacia


¡Prudencia! En situaciones de gran complejidad, cuando las decisiones a tomar parecen tener un alcance más importante que en tiempos ordinarios, se suele apelar a la prudencia. Como si se tratara de un antídoto ante el peligro, al reclamarla uno espera poder templar y redirigir unos impulsos que sospecha pueden desencadenar más complejidades. La prudencia, sin embargo, no implica necesariamente ser conservador o timorato ante una determinada situación. En la tradición clásica griega, la prudencia, junto con la templanza, la fortaleza y la justicia, forma parte de lo que podemos llamar las virtudes fundamentales. Todas ellas constituyen un conjunto de herramientas básicas e imprescindibles para aspirar a una vida plena.

Aristóteles, pensador por antonomasia para referirse a la prudencia, la define como la capacidad de descubrir por medio de la deliberación racional el bien de la acción a emprender. Es decir, es la habilidad de encontrar por medio de la reflexión que hay de óptimo y qué no en las acciones que se quieren llevar a cabo. Por tanto, la prudencia es el esfuerzo lúcido por leer correctamente una situación y encontrar, tras considerar todas las opciones posibles, aquella acción que ayuda a solventar de manera satisfactoria el problema.

La prudencia implica saber en qué terreno nos estamos moviendo, entender qué dinámicas entran en juego en cada momento, desentrañar las posibles consecuencias de las decisiones planteadas y decidir, entre ellas, cuál se cree que razonablemente reporta más beneficios. Una conducción prudente, por ejemplo, es aquella que no se pone en riesgo a sí misma ni amenaza la de los demás, y es obvio que para ello el exceso de velocidad supone una grave imprudencia. Asimismo, conducir a una velocidad excesivamente lenta puede ser igualmente arriesgado. De hecho, el código de circulación establece tanto una máxima como una mínima.

El relativismo y cierto utilitarismo que comporta la prudencia queda matizado según Aristóteles cuando reconocemos el objetivo final que dirige todas nuestras acciones.

La finalidad última de la decisión, precisa el pensador griego, es la felicidad ('eudaimonia'), de modo que toda acción busca favorecer explícita o implícitamente su conquista. Una persona prudente, pues, es aquella que toma decisiones que ayudan a colmar sus anhelos más profundos de felicidad y que no la pone en peligro de forma temeraria.

Esto que en lo personal tiene una lectura bastante diáfana, en el campo de la decisión política se hace menos evidente. Porque es obvio que una opción política se presenta ante sus conciudadanos como una alternativa ideológica (una determinada idea de felicidad colectiva, podríamos decir) que se traduce en un proyecto con consecuencias concretas para el día a día de la ciudadanía. En la mayoría de las ocasiones, sin embargo, y siempre que hablamos de democracias, esto debe hacerse en cohabitación con otras concepciones muchas veces contrapuestas a la propia y en situaciones sociales que la pueden hacer incluso no deseable. 

El arte de la prudencia política implica no solo ser capaz de leer correctamente la magnitud de la pluralidad ideológica, sino que además exige al político ser hábil para compatibilizar las complejidades del contexto con la legitimidad de llevar a cabo el proyecto político por el que ha sido elegido. En este sentido, imponer aceleradamente su programa sin prever la realidad de las consecuencias para el bienestar del conjunto de la ciudadanía puede ser tan imprudente como reducir hasta a la nada la velocidad con que lo desarrolla. No hay manual de instrucciones.

La política, como la vida, se hace día a día. Pero nadie duda que el actual es un momento especialmente exigente para todos sus actores. Tanto quien gobierne en Catalunya como quien lo haga desde la Moncloa deberá saber interpretar correctamente el contexto y tramar con sentido prudente los hilos que mueve. Platón, que fue maestro de Aristóteles, lo condensa en una metáfora muy apropiada. El arte de la política, dice, es como el arte de tejer. 

Debe hacerse paso a paso, punto a punto. Y todos los pasos son importantes porque en cualquier momento el tejido puede deshacerse. Si la prudencia es la virtud por antonomasia que debe regir todas las decisiones, en política esto es especialmente patente. Las complejidades son mayores, las responsabilidades más grandes y la creatividad más necesaria. Y ahora más que nunca. De no ser así, tendremos que darle la razón a Groucho Marx y resignarnos a reconocer que «la política es el arte de buscar problemas, hacer un diagnóstico falso y aplicar los remedios equivocados».



Hacer Lo Que Debes


Al paso del tiempo siempre nos preguntamos qué es lo que haremos con nuestra vida y todo nuestro entorno, el personal, académico, profesional, laboral, familiar; y si somos honestos generalmente pensamos en un futuro próspero, una bonita familia, un excelente trabajo; pero lo que la mayoría de las personas no hacen es pensar en los pasos que los llevara a ello. Algunos dicen que harán lo que sea para conseguir lo que desean, otros para conseguir lo que puedan y unos tantos más para conseguir lo que quieren. La pregunta importante es: ¿Será lo mismo el poder, el querer y el deber?

Desde que iniciamos nuestra vida, tenemos dos caminos para conseguir o lograr lo que nos proponemos: el del deber o el del querer y también agregaría uno más, el del poder. Lamentablemente la mayoría toma la vía del deber, inclinándonos por la creencia de que es el camino correcto y además el único. Nos enfrentamos a tomar esta decisión porque simplemente no encontramos otras alternativas, culpamos a las circunstancias que nos rodean, además de que nos dejamos guiar por otras opiniones que llegan a convencernos de que si escogemos el camino de lo que queremos no tendremos un futuro prometedor, lamentablemente entendemos demasiado tarde, que los únicos responsables de elegir el camino correcto, somos cada uno de nosotros.

En los inicios de la filosofía, al hombre le daba temor preguntarse el porqué de las cosas que sucedían, por tal razón la mayoría de los filósofos se dedicó a observar su entorno y contemplar todos los acontecimientos desde su más mínimo detalle tanto en la naturaleza hasta en el comportamiento de los seres humanos. Con respecto a este último, Aristóteles y Sócrates hablaron de la felicidad perfecta y de lo que era una virtud.

Para Aristóteles, la felicidad perfecta consistía en hacer lo que le causara más placer a un ser humano, en su caso, era la contemplación, le gustaba pasarse horas en esta actividad y descubrió que eran los momentos más felices de su vida.

Para Sócrates, aquel ser humano que era capaz de encontrar su virtud o areté, era el ser más dichoso del mundo, en otras palabras, aquella persona que sabe para qué es bueno será feliz desempeñando esa actividad o lo que sea que fuere.

A qué viene lo anterior, que desde hace muchísimos años el ser humano descubrió como ser feliz eligiendo el camino del querer. Pero entonces ¿Qué sucedió? ¿Por qué el cambio repentino de decir “quiero hacer esto” a debo hacer esto” o más aun “solo puedo hacer esto”?

La respuesta, pues simplemente dejamos de hacer lo que queríamos porque consideramos el deber como un mandato, una regla que debo de cumplir para lograr mis metas; debo trabajar para tener una linda casa, debo tener una buena figura para que alguien se fije en mí, debo comportarme según me dicte mi entorno social para ser aceptado(a), etc., y la lista puede continuar y encontraremos miles de cosas que anteponen el “debo”.

Ahora hagámonos la siguiente pregunta: ¿Lo que hago es lo que realmente quiero hacer? A lo largo de nuestra vida, cuantas cosas hacemos cuando ni siquiera tenemos ganas ni el ímpetu de hacerlo, aquí es donde entra el “hago lo que puedo”, lo que significa que hemos entrado en una etapa de conformismo personal “hago lo que puedo porque no debo hacer más”, sin embargo, todas estas frases son las que se utilizan cotidianamente en el léxico de cada persona, si ponemos atención, 
escuchamos estas frases día a día, se han heredado de generación en generación y le hemos inculcado a las generaciones futuras lo que deben hacer mas no lo que quieran hacer.

Podemos poner como ejemplo a los estudiantes que están por salir de un bachillerato, personalmente me ha tocado escuchar a sus padres decir; que si eligen ser músicos, artistas, cantantes, o profesiones que no son muy comunes; se morirán de hambre; cabe mencionar que si sus progenitores se dedican a la medicina o a la abogacía, pretenden que sus hijos sigan ese mismo camino sobre todo por comodidad laboral, ya que no batallaran para conseguir algún trabajo, tendrán buenas influencias debido al legado de sus padres. 

En este momento, estas personas que están por salir de su bachillerato se verán influenciadas para tomar la decisión que deben más no la que quieren.
Debido a lo anterior, frecuentemente los seres humanos están acostumbrados a que les faciliten el camino a sus metas y si dentro de esto, está el no hacer lo que se quiere, hará lo que debe por comodidad. Lo anterior en palabras de Ortega y Gasset, quien decía que el ser humano se ha vuelto desagradecido y comodino, por eso lo llamo el “hombre masa”, quien solo espera a ver quién le facilita las cosas para poder hacerlas aunque no lo quiera.

Tenemos que comprender que el deber y el querer, no significan lo mismo. El deber es una palabra autoimpuesta por nosotros, por la sociedad en sí; hemos comprado la idea de que el deber es más importante que el querer y que es una regla que debo cumplir.

Querer, significa tener una capacidad de elección y de ejercer voluntariamente mis deseos o de rectificarlos, decidir qué es lo más importante para mí y para cumplir mis objetivos, tomar en cuenta la viabilidad de lo que quiero realizar, las oportunidades y todo lo que tenga que ver con el entorno de mi meta.

¿Y qué sucede con el poder? Bueno, el poder tiene que ver con las circunstancias que rodean mi objetivo, a veces se presentan situaciones que no dependen de nosotros y que hacen que cambiemos de metas o de caminos, lo primordial en este caso, es que no desistamos en ningún momento de lo que queremos, sin embargo, cuando utilizo, el “yo solo puedo…” para quedarme conforme, solo estamos limitándonos de saber de qué somos capaces, hasta donde somos aptos para llegar a conseguir lo que deseamos.

Lo importante hasta este momento es que ya se observe la diferencia entre el querer, el poder y el deber. Ahora ya sabemos que de acuerdo a lo anterior, la frase más importante es “lo que quiero es…” debemos dejar a un lado lo que los demás quieren para nosotros, debemos pensar en que es lo más importante para lograr mis objetivos pero sin afectar lo que realmente estoy dispuesto a hacer.
Y ahora, ¿Cómo vamos a pensar en lo que queremos? En primer lugar debemos discriminar lo que debes hacer de lo que quieres hacer, cambia el tengo o el debo por el quiero, si ya estás en algo que debes hacer, busca el lado bueno y aprende a querer lo que haces, aprende a cumplir lo que realmente debes y que te corresponde solo a ti y por último, no desistas, si fallas en hacer algo que quieres, sigue intentado, no hay límites.

Finalmente, la decisión es de cada uno de nosotros, reflexionemos acerca de si lo que estamos haciendo es lo que debo o lo que quiero o simplemente lo que puedo, demos rienda suelta a nuestros sueños, imaginemos cada minuto que es lo que realmente queremos lograr, visualicemos que sucedería si cambio de perspectiva y hago lo que quiero.

Es importante tomarse el tiempo necesario para tomar conciencia de lo que nos generan determinadas circunstancias o actos, es decir, si nos hacen feliz o nos hacen sentir infeliz o simplemente nos da igual; lo anterior para poder vislumbrar nuevas posibilidades, nuevas rutas de acción o nuevos propósitos.


Recordemos que la vida es fugaz y estamos aquí para hacer lo que realmente queremos y que nos hace felices y que esta alegría se transmite al entorno en el que nos encontramos y que todo esto nos generara satisfacciones personales que nos llevaran a vivir una vida plena, pero lo que sí es una obligación, es que debemos tomar decisiones prontas y oportunas, porque un día nos daremos cuenta que es demasiado tarde y que dejamos ir todo lo que queríamos y ya no habrá tiempo para retomar el camino.

Primera Impresión



Seguro que te ha pasado alguna vez. Te presentan a una persona y al poco, sin saber muy bien la razón, terminas haciendo una valoración sobre ella. No necesitas ni un minuto para tener esa primera impresión. Su apariencia, sus gestos, modales, su voz… pequeños detalles que conforman una imagen que acabas catalogando de un modo u otro.

Puede que te sorprenda, pero los estudios nos dicen que, en general, las personas somos bastante buenas en esos breves análisis que perfilan las primeras impresiones. Sea como sea, habitualmente disponemos de muy poco tiempo no solo para analizar a otros, sino para dar nosotros mismos una buena impresión.

“Nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”
-Oscar Wilde-

Si la persona que tenemos ante nosotros la juzgamos como amenazante y peligrosa, nuestra primera reacción será la huida. Las personas necesitamos hacer evaluaciones instantáneas para tomar decisiones al momento. En cierto modo, esos análisis aparentemente tan rápidos tienen mucha relación con nuestra personalidad, con nuestros miedos y también con nuestras necesidades. Bien es cierto que disponemos de esa parte instintiva –y casi irracional- que nos indica al instante si algo es inofensivo o amenazante, pero también pesa mucho nuestra propia experiencia.

Puede que una persona pulcra y bien vestida te parezca aséptica y superficial, puede que prefieras una imagen un tanto más informal porque te da más cercanía y te recuerde a otros de tus amigos… rasgos todos ellos que tienen mucho que ver con nuestra personalidad, y nuestro estilo particular. Podríamos decir que nuestro cerebro está programado para llegar a una rápida conclusión con muy poca información.

¿Cómo funciona la primera impresión?
Día a día nos llegan cientos, miles de estímulos. No tenemos tiempo de procesarlos todos ni de desmenuzar todas esas informaciones al milímetro. Entonces ¿cómo llegamos a ciertas decisiones? 

De modo inconsciente. Esa es la realidad, la mayoría de nuestras decisiones las tomamos de modo rápido y mediante el inconsciente, ahí donde está archivados nuestros recuerdos, nuestras sensaciones, nuestras experiencias, nuestra personalidad…

El cerebro lo que hace es organizar la información en categorías, y a partir de ahí hace comparaciones rápidas. Muy rápidas y siempre con ayuda de las emociones. ¿Se parece esta persona a alguien de nuestro pasado que nos hizo daño? ¿Ese tono de voz te es agradable? ¿Es su sonrisa tan sincera como la de nuestro padre, o es tan falsa como la de nuestra vecina?


El efecto halo es un sesgo cognitivo muy común. Tiene que ver con la influencia de nuestras percepciones, en juzgar las cualidades de una persona a partir de nuestra primera impresión. Este término lo acuñó el psicólogo Edward L. Thorndike en 1920, al darse cuenta de que las personas solemos sacar conclusiones globales de grupos o etnias de personas, sin conocerlas de modo individual.

El Sentido De Lo Humano



Pocos son los hombres que han escrito con mayor propiedad acerca de la vida como lo ha hecho Humberto Maturana, un biólogo que en su pensamiento nos habla de emociones, lenguaje, amor y vida. Polémico, singular, Maturana parte del ser biológico para llegar a asomarse a las profundidades del alma. El lector tendrá la oportunidad de recorrer, junto al autor, los caminos que develan el sentido de lo humano.

En este libro, el autor nos invita a recuperar la vida matríztica de la infancia: "Atrevernos a ser nosotros mismos, no aparentar, ser responsables de nuestro existir", es uno de sus mensajes.

El libro está enfocado a la parte educativa, tomando en cuenta las emociones, lenguaje, amor y vida. Parte de convertir el aprendizaje en una educación para el amor. Considera que el convivir humano parte del lenguaje y que el aprender a ser humanos, se logra a través de una continua interrelación del lenguaje y emociones según nuestro vivir.

El punto central consiste en afirmar que el convivir del ser humano parte del lenguaje es decir de la comunicación y que se logra a través de la interrelación con otros; por lo tanto se puede decir que el ser debe conocerse desde su interior y que a través de la convivencia y aceptación logra comprender a los demás.

Si aprendemos a valorarnos y sabemos lo que queremos en la vida y estamos conforme con lo que somos, queremos y hacemos podemos comprender a nuestros semejantes. 

En tal sentido se puede señalar que en el mundo de lo cotidiano es importante la interrelación, las acciones del ser humano influyen significativamente en la comprensión social, y es allí donde la Educación debe presentar una tarea constructora de saberes y por lo tanto va más allá de transmisión de conocimientos. 

Debe ser un curriculum para la vida donde el ser comprenda la importancia de la convivencia.

Filosofía: Consciencia


En un estudio de la Universidad George Washington hallan la zona del cerebro que sería el asiento de la consciencia, avivando la discusión científica.

Investigadores de la Universidad George Washington informaron haber descubierto el “interruptor de encendido y apagado” de la consciencia humana.

En lo profundo, al interior del cerebro se encuentra una delgada zona llamada en latín Claustrum (claustro).

El equipo de Mohamad Koubeissi, de esta universidad, publicó en la revista Epilepsy & Behavior el caso de una mujer de 54 años con epilepsia a quien estimuló eléctricamente el claustro y se observaron sus reacciones.

Cuando a la paciente le estimulaban eléctricamente esta región del cerebro, la mujer perdía la consciencia súbitamente y se quedaba como en blanco, sin responder a ningún tipo de estímulo; y cuando cesaba la estimulación, despertaba de su letargo sin recordar lo que había sucedido.
El claustro parece unir todos nuestros sentidos, percepciones y operaciones mentales en una sola experiencia cohesionada. Sin embargo, ¿debemos llamar a todo eso “consciencia”?

Definición de consciencia
Cuando se trata de la consciencia humana, al igual que del resto de las funciones de nuestro cerebro, el conocimiento científico actual es mínimo. A pesar de todo un siglo de neurociencia “moderna”, apenas si tenemos un esbozo de cómo funciona el cerebro humano.

¿Qué es la consciencia? No es una pregunta fácil de responder, y no existe un acuerdo en cuanto a qué es y qué abarca.

Presentamos algunas definiciones breves como referencia que nos permitirán entender el alcance de este descubrimiento del claustro.

La consciencia según la Filosofía
El filósofo francés René Descartes define la consciencia a través de su famosa máxima filosófica Cogito ergo sum, en latín; Je pense, donc je suis, en francés; Pienso, luego existo, en español.


Parafraseando sería: “me doy cuenta de que pienso (consciencia); y ese acto hace de mi un ser que “es”, que existe: un ser humano.” La consciencia sería, según Descartes, propia de los seres humanos.