sábado, 13 de enero de 2018

Instinto Humano


Disposición psicofísica innata, heredada, que incita al sujeto a actuar de una determinada forma frente a un estímulo o un objeto.

Toda conducta instintiva, en el reino animal, debe reunir, al menos, las siguientes características:
1. Ser innata: Es decir, no precisar de un aprendizaje previo.
2. Ser fijada: Esto es, tener lugar siguiendo unas pautas de comportamiento invariables y fijas.
3. Ser específica: Que ocurre siempre ante determinados estímulos internos o externos.
4. Tener un sentido de supervivencia para el sujeto o sus allegados.

La conducta animal se desarrolla básicamente en función de los instintos, de forma automática y sin que el sujeto tenga conciencia de ello.

En la conducta humana persisten un gran número de patrones instintivos, aunque, por su capacidad de racionalización, gran parte de la vida instintiva del ser humano ha sufrido un proceso de complejidad, mezclándose auténticos instintos con conductas voluntarias.

Generalmente, en el ser humano el impulso instintivo pasa por el «filtro» de la razón, por lo que, voluntariamente, es capaz de modificar, anular o reprimir la conducta instintiva. Esto es fácil de observar si comparamos la actitud de un niño pequeño con la de un adulto: el primero se moverá siguiendo únicamente sus apetencias, sin control, mientras que el segundo valorará sí es o no el momento adecuado para satisfacerlas. Pero este control es fruto de un aprendizaje y una educación que, en cierto modo, regulan los instintos. Es decir, se aprende a controlar los instintos, pero no la conducta instintiva en sí, que es innata.

Según la complejidad y desarrollo intelectual del ser humano, podemos clasificar los instintos de la siguiente manera:
A) Instintos vitales. Son los más primarios y comunes entre seres humanos y animales. Tienen por finalidad la conservación de la existencia del sujeto, de su familia o de su especie. Son los llamados instintos de supervivencia, que velan por el sustento y mantenimiento de la vida, al igual que evitan la destrucción o la muerte.
Entre ellos destacan:
1. Instinto de nutrición, que determina una serie de pautas de comportamiento dirigidas a la obtención de alimento y agua. Se pone en marcha por el estímulo interno del hambre o la sed, y en función de las necesidades corporales. Según el desarrollo en la escala evolutiva del animal, la conducta nutritiva será proporcionalmente más compleja: desde un simple acercamiento a la comida (como ocurre con el gusano) a la más compleja técnica de caza de una manada de lobos.
2. Instinto sexual, que está encaminado a la conservación de la especie. Impulsa, por la atracción erótica, el acoplamiento entre ambos géneros, con fines procreativos.
3. Instinto de lucha y huida, dirigidos a la protección de la integridad física frente a la agresión externa.
4. Instinto de guarida y búsqueda de calor, cuyo fin es protegerse de las inclemencias climáticas. Clara manifestación de este instinto son las migraciones de las aves.

B) Instintos de placer. Son un poco más complejos y selectivos que los anteriores. Son ya más típicos del ser humano, aunque algunos animales, los más evolucionados, pueden poseerlos también en sus patrones de conducta. Tienen como finalidad el proporcionar placer y aumentar el bienestar individual.

Generalmente, consisten en una selección y refinamiento de los instintos vitales. 

Así, en la nutrición, el ser humano elige determinados alimentos buscando más el placer que satisfacer su apetito. Igualmente, al beber, incluye los néctares como complemento del agua para aliviar la sed. No se conforma con un refugio, sino que busca comodidades en su hogar. La sexualidad llega a desligarse de los fines procreativos para encaminarse hacia la relación placentera. E incluso añade consumos superfluos e innecesarios, como el tabaco, el alcohol y las drogas, con el único fin de estimular sus sentidos.

C) Instintos sociales. Incitan al individuo a la formación de colectividades y a situarse dentro de las mismas con un cierto rango. Entre los instintos sociales destacan: la necesidad de compañía, de prestigio, de poder y de propiedad.

D) Instintos culturales. Más propios del ser humano culto y civilizado. Entre ellos destacamos la «ambición» de saber, las inclinaciones artísticas, la investigación, las tendencias filosóficas y religiosas, etc.


Así, si en los animales los instintos constituyen el motor de su vida, en el ser humano éstos pasan a un segundo plano, situándose tras los actos voluntarios y conscientes.

Una Nueva Oportunidad


En nuestra vida, en varios momentos nos sentimos perdidos. Con mayor o menor frecuencia creemos que este no es nuestro lugar, que no hacemos lo que nos hace felices o que lo que hacemos nos priva de las cosas buenas. En definitiva, que estamos mal y no le encontramos el sentido a nada. 

Bien, pues entre tú y yo, de perdido a perdido, ahora te tocan las preguntas del examen de tu vida que no llevas estudiado.

Es la primera de muchas preguntas que debes hacerte cuando te sientas así. 

Etimológicamente, perdido es alguien que no tiene un destino determinado. Sinceramente, creo que todos tenemos un destino, del que normalmente nosotros mismos decidimos el trayecto. Perderse es habitual si no sabes el camino, aprender de ello es obligatorio si quieres conocerlo.

Hay gente que pasa su vida haciendo cosas que detesta, para conseguir dinero que no necesita, comprar cosas que no quiere e impresionar a gente que odia“. 

Este tipo de gente que describe Emile Henry Gauvreay sí que son auténticos perdidos. Tendrás un momento confundido, dubitativo o indeciso; llámalo como quieras, pero tú no eres un perdido.

Al principio te parecerá que sí, que nunca has estado peor, que todos los momentos anteriores eran exageraciones de tu mente, que ahora no hay marcha atrás o que ya no vas a poder disfrutar como antes. Vuélvelo a pensar, quizás ahora ves claro que, de tanto que andamos, alguna vez nos perdemos entre tantos sueños de grandeza; aunque sabes que siempre vale la pena luchar para cumplirlos.

Olvida las palabras siempre, todo, nada y nunca. Los acontecimientos son relativos y los estados son temporales, no hay verdades absolutas ni sentimientos permanentes. Puede ser que hayas tenido un golpe de mala suerte, que te haya ocurrido un desafortunado suceso o que te hayas visto involucrado en un hecho puntual, pero no, no eres un perdido
.
Nuestra mente tiende hacia cuatro estados: euforia, estabilidad, irritabilidad y tristeza. Nuestras ajetreadas vidas son un vaivén entre ellos. Procuramos mantenernos entre los dos primeros, aunque a veces, las circunstancias o nosotros mismos nos lo impedimos
s.
Aprovecha cada momento, desapúntate del Máster de Cobardía que te sacas en la Universidad del Conformismo y empieza otra carrera, una de velocidad, una en la que tú eres el único aspirante y ganador. Esta carrera se corre montado con valentía, en un circuito en forma de sonrisa y con combustible hecho de coraje.

 “En realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros” (Victor Frankl).


La vida son momentos, algunos altos y otros bajos creados por circunstancias internas y externas, aunque eres tú quien decide la intensidad de las pendientes; ese es el sentido que le quieres dar a la vida, y lo que ella espera de nosotros.

Imágenes Mentales



Existen dos características comunes que agrupan por un lado a las imágenes mentales y naturales, y por otro, a las creadas y registradas. La primera de ellas es la intencionalidad comunicativa o su ausencia: las dos primeras clases de imágenes carecen de esa intencionalidad mientras que las otras dos cumplen una estricta función comunicativa intencional. La segunda característica es la posibilidad de manipulación, que es total en las imágenes creadas o registradas pero que no existe en las otras dos clases.

No deben confundirse en este último sentido manipulación y mediación ya que como veremos las imágenes mentales y naturales no son manipulables pero están mediadas por los procesos generales de la conducta del sujeto en el primer caso, y por el sistema visual y perceptivo en el segundo.

Son, en suma, las imágenes de la percepción ordinaria y para producirse solo requieren un medio iluminado y un sistema visual y perceptivo active No hay que identificar representación retiniana con imagen natural, esta última implica la percepción globalmente considerada mientras que la primera es un mero registro lumínico.

Sus características principales son:

•         Su soporte natural y orgánico es la retina.

•         Son las imágenes de mayor nivel de realidad ( el máximo grado de iconicidad) ya que guardan una identidad total con su referente.

•         Exigen la presencia de su referente para producirse.

•         Están mediadas por el funcionamiento del sistema visual y los procesos perceptivos.

Todo sistema de registro de imágenes combina dos clases de elementos: EI soporte, material más o menos sensible a cierto tipo de energía o de reactividad fisicoquímica, y el conformante, que constituye la materia de la imagen. De las distintas interacciones entre soporte y conformante surgen tres sistemas de registro de imágenes: en el registro por adición, basta con añadir el conformante al soporte para que se forme la imagen. Es el caso de la pintura, 
donde la acción del conformante no altera la materialidad del soporte, como si sucede en el registro por modelación, en donde la acción directa sobre el soporte constituye el elemento generador de la imagen, como sucede en la escultura o en el grabado.

¿Te has parado a pensar alguna vez en la gran cantidad y variedad de imágenes que vemos todos los días? Están en todas partes: en nuestra casa, en la calle, en los periódicos y revistas, en el colegio, en las tiendas, hasta en los teléfonos.  Una de las razones de esta presencia tan abundante es que recientemente se han inventado y desarrollado muchas técnicas e instrumentos para realizar y transmitir imágenes.  

Desde la Prehistoria se pinta y se dibuja, pero solo en los dos últimos siglos se han inventado la fotografía, el cine, la televisión, el video, la fotocopiadora, el fax, el ordenador, el CD, el DVD, etc.  Otra razón es que, en la actualidad, las imágenes se usan para muchas cosas, han alcanzado una gran importancia como medios de expresión y de comunicación.


Con las imágenes, los artistas, publicistas, diseñadores, etc., expresan ideas, sentimientos, conceptos... Lo mismo te ocurre a ti cuando, por ejemplo, en vacaciones has hecho una fotografía de un lugar o un momento que te gusto especialmente; con esta imagen, expresaras la alegría de una reunión de amigos o la belleza del lugar que visitaste. Luego podrás enmarcarla y colgarla en una pared, o ponerla sobre un mueble. La agradable sensación que produce mirarla se repetirá  cuando quieras.

Con esta misma intención ponemos en nuestras casas cuadros, carteles, ilustraciones, esculturas, objetos de artesanía, etc. También en los espacios públicos o abiertos se colocan imágenes con la única intención de poder admirarlas y contemplarlas.

De cualquier imagen, sea cual sea su función, podemos decir si nos gusta o no; podemos disfrutar con su contemplación. Puede atraer-nos por sus trazos, por su colorido o por sus formas, por la expresión de una cara o de una figura, o por los materiales con los que está realizada

viernes, 12 de enero de 2018

Un Trozo De Vida…


Dice en una frase Gabriel García-Márquez: “Si tuviera un trozo de vida, no diría siempre todo lo que pienso pero pensaría siempre todo lo que digo”. De acuerdo, pero además, a esta frase yo terminaría añadiendo: “Pero todo lo que dijera sería lo que pienso, lo que siento… en resumen, siempre diría la verdad”. Porque nuestra verdad es una, no otra que los demás quieran oír.

No hay nada más relajante, que más paz interior proporcione, que decir en todo momento lo que uno siente. Pero claro, en esta sociedad, hay que decir lo que conviene, lo que va a agradar al otro. Pero… ¿Qué es lo que va a agradar al otro? ¿Tu mentira piadosa… o tu verdad? Yo no tengo dudas: la verdad. Con educación, de acuerdo. Con tacto, de acuerdo, pero la verdad.

Señores, lo que es, es. Y esto es así. Nuestra realidad es una y no otra que queramos disfrazar. Es así de simple: “Te quiero” o… “No, no te quiero”. “Me gustas” o “No me gustas”. “Me gustó esta película”. “Pues a mí, no”, “¿A ti, no? Y eso?” “Pues no me gustó por esto y por esto otro.”

Decir lo que uno piensa no es un defecto ni es una cualidad. Es simplemente lo correcto. No decir la verdad es engañar al otro y engañarnos a nosotros mismos. Decir algo que no sientes, por agradar, es mentir. Y esa mentira o esa “realidad que no es” puede ir perpetuándose hasta no saber uno cómo salir de ella. 

Ante preguntas indiscretas o difíciles de contestar, siempre podemos abstenernos de responder. Pero no deberíamos mentir. Si alguien te ha mentido en una ocasión y te diste cuenta, luego no sabes cuántas otras veces lo hará y entonces se pierde la confianza. Si uno dice la verdad, siempre se sentirá en paz. Nadie va a venir a decirte qué dijiste o dejaste de decir. Sólo dijiste… la verdad, gustara o no.

Decir: “Esto no me gustó. Esto me desagrada” es la única forma de conseguir mejorar lo que no funciona del todo bien. En el momento en que contamos nuestra verdad abrimos el puente sincero de la comunicación. El puente necesario para solucionar los problemas. Si algo va mal,  tiene el otro que ser consciente de ello para poder poner juntos soluciones. Si se oculta el problema, no se resolverá nunca. Viviremos una falsa felicidad. Una falsa tranquilidad.


La sinceridad, la honestidad, la naturalidad son los adornos más bellos de la personalidad. Nadie nos podrá echar en cara que digamos lo que sentimos. 

Los sentimientos se sienten, no se controlan. Son los que son. Están ahí. Tu opinión es la que es. Si te la piden, la darás. Si eres sincero, honesto, natural… confiarán en ti. Tú confiarás en los demás. Disfrutarás de la paz… Paz para poder vivir feliz.

Filosofía Y Ética De La Vida


Fueron escritas por Hui Hai hace cerca de 2.000 años pero la vigencia de este texto está más allá del tiempo, pasarán otros dos mil años y seguirá sirviendo de guía a los buscadores de la Verdad. Os dejamos estas profundas palabras sobre la naturaleza de nuestra mente para que podáis deleitaros en ellas como en un inmenso pozo de sabiduría.

1.- "En el momento de la iluminación, los pensamientos ilusorios desaparecen en un sólo instante y uno se da cuenta de que no hay nada que lograr."

2.- "Debéis buscar en la raíz misma. La mente es la raíz."

3.- "Cuando el proceso mental del pensamiento se inicia, todas las cosas aparecen; cuando se detiene, desaparecen todas las cosas."

4.- "Para alcanzar la iluminación, lo primero que hay que hacer es purificar la mente. Cuando controlas la mente, cualquier cosa es posible. Los sabios buscan la mente, no la iluminación; los tontos buscan la iluminación pero se olvidan de su mente. Los sabios controlan su mente y no su persona; los tontos controlan su persona pero se olvidan de su mente. El mal proviene de la mente y por la mente es superado. Debemos saber que todo el bien y todo el mal proceden de nuestra mente, que es la raíz. Si deseas la liberación, primero debes saberlo todo sobre la raíz. A menos que logres penetrar esta verdad, todos tus esfuerzos serán en vano, ya que mientras busques algo entre las formas externas que te rodean, nunca alcanzarás tu meta. Sin embargo, si buscas tu despertar interior, alcanzarás la iluminación en un solo instante repentino."

5.- "La atención no debe descansar en lugar alguno y así debe permanecer. No descansar en lugar alguno significa no permitir que la atención se detenga en nada, sea lo que sea. Que no se detenga en nada significa que la mente no contempla el bien ni el mal, dentro ni fuera, vacío ni no vacío, ser ni no ser. Este no detenerse en nada de la atención, es el estado en el que debe permanecer la mente. Aquellos que lo alcanzan se dice que poseen una atención que no se posa en cosa alguna, en otras palabras, poseen la mente de la iluminación."

6.- "La percepción empleada como base para construir conceptos es el origen de la ignorancia; la percepción de que no hay nada que percibir es el nirvana o la liberación."

7.- "Cuando tu mente descansa en un estado de pureza y sin embargo no piensas que estás descansando en ese estado de pureza, no hay en ti apego alguno a dicha pureza. Cuando la mente descansa en un estado de vacío y no piensas que estás descansando en ese estado de vacío, no hay apego alguno en ti al vacío porque cuando la atención alcanza el estado de no posarse en nada y es capaz de continuar de esa manera, no hay posibilidad de que aparezca apego alguno. Mientras que tu mente descanse en el vacío, no hay nada a lo que te puedas apegar. Si quieres comprender con claridad la atención que no se posa en cosa alguna, debes recogerte y ser consciente sólo de la mente, evitando elaborar cualquier tipo de juicio o consideración sobre las cosas en términos de bueno, malo y demás pares de opuestos."

8.- "Lo pasado es pasado, así que no tienes por qué juzgarlo. Cuando tu preocupación por el pasado desaparece, se puede decir que no queda ningún pasado. Lo que está en el futuro no ha llegado aún, así que no dirijas tus deseos y esperanzas hacia ello. Cuando tu preocupación por el futuro desaparece, se puede decir que no queda ningún futuro. El presente está ahora mismo al alcance de tu mano, así que no te apegues a él, evita que la atracción o el rechazo aparezcan en tu mente. Cuando tu preocupación por el presente desaparece, se puede decir que no hay ningún presente. Cuando no nos ocupamos de ninguno de estos tres períodos, podemos decir perfectamente que ninguno de ellos existe."

9.- "Cuando tu mente comience a vagar, no la sigas. Verás cómo dejará de vagar por sí sola. Aunque sientas el irresistible deseo de seguirla a algún lugar, no lo hagas, no enfoques tu atención allí, verás cómo entonces la incansable búsqueda de tu mente por un lugar dónde posarse cesará por sí misma y no tardando poseerás una mente que no se detendrá en nada y que permanecerá siempre en ese estado. Cuando seas plenamente consciente de que tu mente no se posa en ningún lugar, descubrirás que sólo existe el hecho de posarse y que nunca ha habido nada sobre lo que poder posarse o no. Este completo despertar interior a una mente que no se posa en cosa alguna equivale a tener una clara percepción de tu propia naturaleza original. Una mente que no se posa en cosa alguna es la mente de alguien que se ha liberado, la mente no creada, no nacida, iluminada o despierta, donde la naturaleza de todas las apariencias es irreal. Si aún no te has dado cuenta de ello, debes insistir y esforzarte en alcanzar por ti mismo la comprensión interna que brota de una mente que no se posa en cosa alguna y está liberada tanto de ilusión como de realidad."


10.- "Una mente distraída con el amor y el odio es una mente presa del engaño; una mente libre de ambos es real y alcanza el estado en el que todos los opuestos son vistos como vacío, lo que equivale a haber alcanzado la liberación. Para ello no es necesario que os sentéis en meditación, ya que se trata de que la atención nunca se pose en nada ya sea que estes caminando, de pie, sentados, acostados o haciendo lo que estés haciendo."

Crítica De La Razón Pura

Filosofía
Crítica De La Razón Pura
Immanuel Kant
Durante 15 años de su vida en el siglo XVIII, un menudo, frágil y metódico profesor prusiano, que nunca se alejó de su natal Könisgberg, escribió un tratado de 800 páginas que apareció en 1781 con el intimidante título de Crítica de la Razón Pura. ¿Qué significa esta enigmática frase? Para empezar: ¿qué es la razón pura? Según el magno y denso libro, es un tipo de razón que no surgiría de los sentidos o la experiencia sensorial, pues la mente se muestra como provista de conocimientos que operan a priori, es decir, antes de la experiencia y no después de ella. Los denomina conocimientos trascendentales porque trascienden a la experiencia sensorial y ocurren por la estructura misma de la mente.

La propuesta se puede ilustrar con una alegoría cerámica: la mente no sería como una masa de barro sin forma sobre la que las sensaciones y las experiencias esculpen el conocimiento, como lo pensaron los empiristas Locke y Berkeley, ni tampoco un haz de estados mentales, como lo planteó Hume. No: la mente es un órgano activo que convierte sensaciones en conceptos y transforma la multiplicidad de las experiencias en la unidad del pensamiento y en el edificio del conocimiento.

Un científico contemporáneo bien puede discurrir que ese órgano activo debe atañer al cerebro, el sistema biológico de exquisita textura y gran plasticidad que, mediante una evolución de millones de años, viene provisto con redes de neuronas y pautas articuladas de actividad nerviosa que se consideran fundamentos o correlatos de las operaciones mentales. En particular, el neurobiólogo actual no tendría dificultad en asentir que el cerebro construye el conocimiento usando moldes funcionales que trae inscritos y se aplican para interpretar las señales sensoriales mediante una portentosa capacidad orgánica y orquestal.

La Crítica de la Razón Pura plantea y examina una serie de categorías que no son objetos de percepción, sino presupuestos para construir y comprender el mundo que se percibe. Estas categorías, como el sentido de cantidad, de tiempo, de espacio o de causa, moldean la construcción de los estados y los contenidos de la mente. Otra categoría trascendental es el sentido moral, una preocupación y proclividad para actuar evitando el sufrimiento que denominó imperativo categórico. 

El formidable empeño del menudo profesor fue el de sustituir la teología por la moral, pues la religión no puede probar la existencia de Dios ni de un código ético fuera de la esfera humana. Esto le acarreó la indignación eclesiástica y el intento de parar la publicación de nuevos textos que socavasen la autoridad de la iglesia y la realeza. 

Las investigaciones posteriores sobre la evolución humana han puesto una y otra vez este asunto sobre la mesa de las discusiones. La opinión actual más prudente es que hay códigos de conducta pro-social seleccionados por su valor adaptativo en diversas especies gregarias, como la humana, pero no leyes morales innatas y universales.

Además del conocimiento a priori y las categorías, la Crítica de la Razón Pura presenta otras tesis de trascendencia psicológica. Una de ellas es una dualidad entre la realidad y la conciencia. La realidad de los objetos del mundo es denominada noumena y concebida como “las cosas mismas,” en tanto que la mente construye una apariencia subjetiva de ellas que denomina phenomena. 

El mundo que aparece ante nosotros es una construcción, un producto más o menos terminado, podría decirse manufacturado o incluso neuralizado, con perdón por el altisonante neologismo. 

Ahora bien, a diferencia de los idealistas metafísicos que niegan la materia, nuestro cuidadoso y astuto profesor es realista y no duda que existe materia independiente de los humanos o de las mentes que la perciben. Pero sí mantiene que no es posible obtener conocimiento directo de ese mundo material, sólo de aquello que se percibe gracias a los sentidos y la razón, una apariencia que permite concebir el mundo y actuar eficientemente sobre él. 

La estrategia del maestro prusiano invierte el instrumento racional usado hasta su momento para explorar las cosas y lo emplea para enfocar al observador y cuestionar al sistema mismo de razonar y conocer.


Kant ha revelado a la mente como un aparato articulado de funciones causales que operan en el tiempo y el espacio para dar origen al conocimiento y a la conciencia como síntesis de percepciones y conceptos. Ha elaborado también un método de inferir las condiciones necesarias para que ocurra la experiencia consciente mediante mecanismos mentales que, aunque no son directamente observables, son los más convenientes y adecuados para explicar la conducta manifiesta. Más aún: nuestro empeñoso profesor no pretendió proponer una teoría tan recia sin analizarla concienzudamente y este es precisamente el significado que le da a la palabra crítica como el examen riguroso llevado a cabo por la mente de los procesos de la propia mente. Colosal el intento e imponente el resultado.

Amplitud De Miras


“Libérate y sal de ti mismo. ¡Fuera es primavera! Sal a la luz como una flor. Sal a la naturaleza, a la vida, a las personas”
Phil Bosmans

Decía M. de Montaigne que es malo vivir encerrado en sí mismo y no ver más allá de las propias narices. Hay que ser como Sócrates, a quien preguntaron por su patria y no respondió: “Soy de Atenas”, sino: “Soy del Mundo”. Sí, ese mundo nuestro que, pasados los años, olvidará a quienes sólo vivieron para acumular riquezas, poseer grandes fincas y ser dueños de extensos territorios, pero siempre aislados dentro de los estrechos límites de su egoísmo. ¿Cuáles fueron los valores morales de estos poderosos que sólo pensaron en vivir para sí mismos? ¿Qué servicios prestaron a la Humanidad?

 Hay valores que permanecen, que no mueren con la persona, y uno de ellos es la amplitud de miras, de quienes con espíritu noble y corazón generoso se aplican a la práctica del bien, intentan mejorar las condiciones de la sociedad y ponen todo su empeño en promover el bienestar de la raza humana.

Millones de personas, en estos momentos, caminan por la vida sin un fin concreto por el que valga la pena vivir. Van de acá para allá a merced de los vientos que soplan, del capricho de las modas, de los imperativos de la publicidad y del temor al qué dirán. El ideal de la felicidad se limita al tener, exhibir lo que se tiene y aparentar que se posee todavía más.

Los humanos pueden clasificarse en dos categorías
Los que ponen su meta en la acumulación de bienes materiales, honores, fama y riquezas, sin más horizonte que el tener… Son personas sin ideales, de miras muy cortas y mezquinas.

Los que, movidos por elevadas ambiciones y aspiraciones, con entusiasmo, temple, voluntad y esfuerzo perseverante, viven casi exclusivamente para llevar a cabo acciones nobles. Son las personas con ideales, con amplitud de miras, que se han marcado un objetivo elevado en sus vidas, el objetivo de servir y ser útiles a los demás.


Dice E. G. White: “Acordaos de que nunca alcanzaréis meta más elevada que la que vosotros os propongáis”. Importa, pues, no quedarnos cortos. 

Sabemos que no vamos a remediar todos los males que padece la Humanidad, que no vamos a terminar con la injusticia social, ni con la pobreza, ni con la violencia, ni con la droga, la delincuencia juvenil o el fracaso escolar, por poner algunos ejemplos, pero nuestras miras han de ser elevadas, universales, esperanzadoras. Poner cuanto esté de nuestra parte y obrar como si de nosotros únicamente dependiera la solución de estos problemas.

jueves, 11 de enero de 2018

La Corteza


Como emprendedor, director de área o al frente de una empresa, seguramente en algún momento se te ha escapado la frase “Algo tiene que cambiar”. Esto puede desembocar en un laberinto de dudas y ansiedad para ti y tu equipo, o puede que surja  una estrategia innovadora. En cualquier caso, cuando decides pasar a la acción “la resistencia al cambio” será el primer obstáculo a superar.

La comprensión de cómo funciona el cerebro frente a un proceso de cambio, nos puede ayudar a controlar y entender este suceso y desarrollar estrategias para generar un cambio de comportamiento a través de la neuroplasticidad.

Nuestras células cerebrales están formando continuamente nuevas conexiones y con el tiempo,  reestructurando nuestras percepciones y fisiología. Este proceso sucede miles de veces al día (neurogénesis), y nos da un enorme potencial para cambiar si ponemos nuestra conciencia, esfuerzo y compromiso para que esto suceda.

A veces asumimos que el proceso de cambio no se asimila por falta de capacitación o ganas, pero en realidad el diseño de nuestro cerebro nos puede predisponer a tomar el camino más fácil.

Para entender mejor esta predisposición, repasemos  rápidamente la teoría del cerebro Triuno, el cual posee tres partes: el cerebro reptil que se encarga de nuestros procesos primarios tales como comer, dormir y el sexo;  el sistema límbico, que incluye nuestras emociones, la conexión con los demás, la memoria y los hábitos;  y la corteza pre-frontal, que es responsable del pensamiento avanzado, la razón y la sapiencia.

La corteza pre-frontal necesita más energía para funcionar, mientras que el sistema límbico es energéticamente más eficiente. Esto significa que se necesita más esfuerzo y energía para pensar y hacer algo nuevo que para reaccionar por instinto o hábito.  Lo que más me fascina, es que esta gestión de la energía es automática, pero puede condicionar nuestra personalidad y resultados (si no hacemos nada al respecto, claro).

Gran parte de lo que hacemos a diario sucede sin pensar, como cepillarnos los dientes o conducir un coche. Estos  comportamientos simples luego de ser aprendidos, por repetición se convierten en hábitos (los cuales se forman en los ganglios basales que se alojan en la estructura límbica). Este diseño permite a la corteza pre-frontal utilizar toda su energía en procesar nueva información y tomar decisiones más complejas.


Por este motivo cuando estamos bajo mucha presión, o cansados,  procesar nuevas ideas o asumir cambios nos cuesta más, ya que nuestra corteza pre-frontal no tiene la energía suficiente y no puede mantenernos enfocados, razón por la que recaemos en conductas y hábitos ya conocidos.

Resistencia Al Cambio



Nuestra resistencia al cambio puede estar condicionada por un estado de alerta que es una función primaria del cerebro. La supervivencia depende de nuestra capacidad para detectar “errores” en nuestro entorno y reaccionar rápidamente a ellos para evitar la amenaza (ya sea un mamut, o más recientemente una opa hostil).

Este mecanismo de detección de errores se encuentra en la corteza orbital justo encima de los ojos, y está estrechamente relacionada con la amígdala, la cual le “roba” energía a la corteza pre-frontal para activar nuestro instinto más primario de la huida o lucha.

El problema es que en nuestros días, todo cambiar muy rápidamente, y las amenazas (reales o incluso ficticias) en los negocios son parte de la rutina diaria. 

Cuando todo nos parece incierto o nos centramos en lo negativo, consumimos los recursos de energía de nuestra corteza pre-frontal (oxígeno y glucosa) por lo que somos menos propensos a tomar buenas decisiones, adoptar nuevas ideas y ver el panorama desde otra perspectiva.

Cuando este comportamiento se prolonga en el tiempo, se transforma en un estrés permanente y no damos lugar la homeostasis  retomando el equilibrio necesario para asumir el próximo desafío.

Sin embargo, cuando hemos conseguido algún éxito o recibimos felicitaciones por un buen desempeño, se activa el sistema de recompensa de nuestro cerebro que libera dopamina la cual lo llena de energía.  

Este proceso nos hace más propensos a querer repetir el comportamiento, aprovechar al máximo esas emociones positivas, además de estar más dispuestos a interactuar con personas, ideas y soluciones.




Luz En Las Tinieblas



Todos tenemos esos días en los que, por mucho sol que brille en el cielo en nuestro interior, solo sentimos oscuridad y tinieblas. Incluso las personas más motivadas o aquellas que son ambiciosas, pueden sentir dificultades no solo para conseguir las cosas, sino incluso, para sentir motivación para poder alcanzar sus metas. Pero, a veces, esa oscuridad puede envolver demasiado al corazón y puede que no deje escapar ni un rayo de luz.

Cuando se tiene el corazón en sombra hay que descubrir por qué no hay luz en mitad de las tinieblas. Así, es necesario encontrar las formas de salir de esa crisis existencial y auto-motivarse cuando la apatía y las ganas de no hacer nada están atacando demasiado a tu alma.

La oscuridad en el corazón puede tener muchas razones diferentes, y es tu misión descubrir de qué se trata para evitar que se convierta en algo aún más complicado de solucionar, como puede ser una depresión. Algunas de las razones que pueden contribuir a tu oscuridad pueden ser las siguientes:

Tienes miedo al futuro, te sientes cobarde y no quieres evolucionar. El cambio te aterra.

Te sientes cansado y sin fuerza de llevar una vida saludable.

No tienes confianza en ti mismo y no quieres salir de tu zona de confort.
Crees que no eres capaz porque no te valoras.

Además, si eres una persona que quiere hacer las cosas pero siempre te quedas a mitad, la sensación de frustración hará que te sientas mal contigo mismo y que creas que eres incapaz. Pero no es así, solo es necesario poner un poco más de empeño en lo que haces y preparar las cosas para que no te falte motivación. 

Por ejemplo, si quieres hacer ejercicio cada mañana, ¡pon tu ropa de entrenamiento junto a tu cama para que sea lo primero que veas nada más despertar!

“Vencerse a sí mismo un hombre es tan grande hazaña, que sólo el que es grande puede atreverse a ejecutarla.”
-Pedro Calderón de la Barca-


Pero recuerda, que después de la tormenta siempre llega la calma… pero en cuanto empieces a notar cómo la oscuridad empieza a envolver tu corazón es necesario que abras los ojos, escuches a tu alma y busques soluciones de inmediato para que sea tu luz la que irradie cada poro de tu ser.

En Pos De La Excelencia


Los pensamientos que tenemos y las palabras que decimos están continuamente configurando nuestro mundo y nuestras experiencias. Muchos tenemos el viejo hábito de pensar negativamente, y no nos damos cuenta del daño que nos hacemos a nosotros mismos. Sin embargo, nunca estamos estancados, porque siempre podemos cambiar nuestra manera de pensar. Cuando aprendemos a elegir constantemente pensamientos positivos, los viejos y negativos se disuelven y desaparecen.
Así pues, mientras lees los poderosos pensamientos siguientes, permite que esas afirmaciones e ideas te inunden la conciencia. Tu inconsciente va a elegir los pensamientos que son importantes para ti en este momento. Estos conceptos son como fertilizantes para la tierra de tu mente. Al absorberlos a medida que los vas repitiendo enriqueces lentamente la base de tu jardín de la vida. Cualquier cosa que plantes crecerá en abundancia. Te veo como una persona sana y vibrante, rodeada de una belleza exquisita, teniendo una vida de amor y prosperidad, llena de alegría y risas. Estás en un maravilloso camino de cambio y crecimiento. Disfruta de tu viaje.
Los pensamientos de Louise Hay para tu inspiración:
1 Estoy en proceso de curación
Tu cuerpo sabe sanarse a sí mismo. Quita la basura negativa que lo estorba y ámalo. Proporciónale alimentos y bebidas nutritivos. Mímalo. Respétalo. Créate una atmósfera de salud y bienestar. Permítete sanar.
2 Confío en mi sabiduría interior
Hay un lugar dentro de cada uno de nosotros que está totalmente conectado con la infinita sabiduría del Universo. En este lugar están todas las respuestas a todas las preguntas que podemos plantearnos. Aprende a confiar en tu yo interior.
3 Me dispongo a perdonar
Si nos quedamos en una prisión de rencor justiciero, no podremos ser libres. Aunque no sepamos cómo perdonar, podemos estar dispuestos a hacerlo. El Universo responderá a nuestra disposición y nos ayudará a encontrar la manera.
4 Todo lo que hago me satisface profundamente
Nunca vamos a tener la oportunidad de volver a vivir este día, de modo que hemos de saborear todos y cada uno de los momentos. Hay riqueza y plenitud en todo lo que hacemos.
5 Confío en el proceso de la Vida
Estamos aprendiendo cómo funciona la Vida. Es como aprender a utilizar el ordenador. Cuando compramos nuestro primer ordenador, aprendemos los procesos básicos: cómo se enciende, cómo se apaga, cómo se inicia y cómo se termina un documento, cómo se imprime. Y nos quedamos admirados de las maravillas que hace el ordenador. Sin embargo, vemos que es mucho más lo que puede hacer cuando aprendemos más cosas sobre su funcionamiento. Lo mismo ocurre con la Vida. Cuanto más aprendemos de su funcionamiento, más maravillas realiza para nosotros.
6 Tengo el espacio vital perfecto
Nuestra casa es siempre una imagen exterior de nuestro actual estado de conciencia. Si odiamos el lugar donde vivimos, no importa a dónde nos mudemos, porque acabaremos odiando esa casa también. Bendice tu vivienda actual con amor. Agradécele que provea a tus necesidades. Dile que te vas a mudar y que otras personas maravillosas van a venir a ocupar tu lugar. Deja amor cuando te marches y sentirás el amor en tu nueva casa. Antes de encontrar el lugar donde vivo ahora, decidí que deseaba comprar una casa a personas que amaran. Desde luego, eso es exactamente lo que encontré. Mi casa está llena de vibraciones de amor.
7 Puedo liberar el pasado y perdonar a todo el mundo
Tal vez no queramos olvidar viejos agravios, pero aferrarnos a ellos nos mantiene estancados. Cuando dejo atrás mi pasado, mi momento presente se vuelve más rico y pleno.
8 El poder está siempre en el momento presente
Aunque haga mucho tiempo que tenemos un problema, siempre podemos comenzar a cambiar en este momento. Porque cuando cambiamos nuestra manera de pensar, también cambia nuestra Vida.
9 Estoy a salvo, sólo es un cambio
Lo que creemos se convierte en realidad. Cuanto más confiamos en la vida, más nos apoya.
10 Me dispongo a cambiar
Todos deseamos que la Vida y los demás cambien. Pero nada va a cambiar en nuestro mundo mientras no estemos dispuestos a hacer cambios en nosotros mismos. Muchas veces nos aferramos con fuerza a hábitos y creencias que ya no nos sirven de modo positivo.
11 Es sólo un pensamiento, y los pensamientos se pueden cambiar
Las posibilidades más terribles que nos podemos imaginar sólo son pensamientos. Con facilidad podemos negarnos a asustarnos de esa manera. Nuestros pensamientos han de ser nuestros mejores amigos, pensamientos que nos configuren nuestro mundo de manera positiva. Pensamientos consoladores, agradables, amorosos, amistosos, pensamientos risueños. Pensamientos sabios e inspirados.
12 Cada pensamiento que tengo está creando mi futuro
Siempre soy consciente de mis pensamientos. Soy como un pastor de un rebaño de ovejas; si una se despista y se va por su cuenta, con amor la hago volver con las demás. Si advierto en mi mente un pensamiento poco compasivo, nada amable, rápidamente lo reemplazo por uno compasivo y amable. El Universo siempre escucha mis pensamientos y responde a ellos, y yo los mantengo tan limpios y claros como puedo.
13 Nadie es culpable
Si nos ponemos en la piel de otra persona, comprendemos por qué se comporta de la manera como lo hace. Todos hemos sido hermosos bebés, totalmente abiertos, con confianza en la Vida, mucha autoestima y una sensación de valía personal. Si no somos así ahora, es porque en algún lugar del camino alguien nos enseñó a ser de otra manera. Podemos desaprender la negatividad.
14 Dejo marchar todas las expectativas
Si no tenemos expectativas concretas no podemos tener decepciones. Si nos amamos y sabemos que sólo nos esperan cosas buenas, no importa qué venga, porque será bueno y gratificante.
15 Veo las cosas con claridad
La mala disposición a «ver» ciertos aspectos de nuestra vida puede nublarnos la vista. Suele ser una forma de protegernos. Los ópticos hacen poco para curar los problemas de la vista; sólo recetan lentes cada vez con más aumentos. La mala alimentación también contribuye a empeorar la visión.
16 Estoy a salvo en el Universo y la Vida me ama y me apoya
Llevo esta afirmación en mi monedero. Siempre que saco dinero de él leo: «Estoy a salvo en el Universo, y la Vida me ama y me apoya». Es un buen recordatorio de lo que es verdaderamente importante en mi Vida.
17 Mi Vida es un espejo
Todas las personas de mi Vida son reflejos de una parte de mí. Los seres que amo reflejan mis aspectos amorosos. Las personas que me caen mal reflejan esas partes mías que necesitan curación. Todas las experiencias de la Vida son oportunidades para crecer y sanar.
18 Equilibro mi parte masculina y mi parte femenina
Todos tenemos una parte masculina y otra femenina. Cuando están equilibradas, estamos sanos y completos. El hombre totalmente macho no está conectado con su lado intuitivo. Y una mujer débil y frágil no expresa su lado fuerte e inteligente. Todos necesitamos ambas partes, la masculina y la femenina.
19 La libertad es mi derecho divino
En este planeta, disponemos de una total libertad de elección. Y nuestras elecciones las hacemos en la mente. Ninguna persona, ningún lugar ni ninguna cosa puede pensar por nosotros si no lo permitimos. Sólo uno mismo puede pensar en su mente. En nuestra mente tenemos libertad absoluta. Lo que elegimos pensar y creer puede cambiar nuestras circunstancias actuales hasta hacerlas irreconocibles.
20 Dejo marchar todos los miedos y dudas
Los miedos y las dudas sólo son mecanismos de retraso que nos impiden tener lo bueno que decimos desear en nuestras vidas. Dejemos que se vayan.
21 La Sabiduría Divina me guía
Son muchas las personas que no saben que en nuestro interior tenemos una sabiduría que siempre está de nuestra parte. No prestamos atención a nuestra intuición y después nos preguntamos por qué la Vida no nos funciona bien. Aprende a escuchar tu voz interior. Sabes exactamente lo que te conviene hacer.


Estrechez Mental


El conocimiento y sabiduría está presente para todos, igual que el sol, que calienta la choza de un pobre y el palacio de un maharaja, igual que el agua, la cual no hace distinciones cuando se trata de saciar la sed: no le dice al pudiente, "tu bebe" y no le dice al pobre de solemnidad: "tú no bebas".

Curiosamente, hablan de Conciencia Cósmica, Universalidad, Unidad, Dicha Suprema y tantos términos sinónimos más y resulta que son los más reduccionistas y limitadores que existen, pensando que lo único que hay en el Universo, es la Tierra y su verdad.

Algo así como aquellos que dicen que Dios es Omnipresente, Omnipotente y Omnisciente y sin embargo, limitan su presencia a un reducto limitado como una iglesia. Hindúes, musulmanes, cristianos, budistas, shintoístas, jainistas, y así hasta el infinito, ofrecen en su escaparate de creencias donde está la verdad y la inmortalidad..

Ante la necesidad biológica, psicológica y cultural de creer, nos sometemos a una guerra en nombre de lo sagrado. A las mentes lúcidas que critican estas ideas tribales que residen en nosotros, les criticamos en vez de adentrarnos en los laberintos de nuestra psique y transformarla,
Salir cuanto antes de una mente estrecha que reivindica para sí misma y mentes de similares características "el control sobre la verdad, enseñanza y tradición" es urgente e imprescindible, ya que el conocimiento se encuentra a disposición de todos los que desean acercarse a beber de esa fuente inagotable de sabiduría.

Es obvio que para aprender, es necesario acercarse a quien tiene preparación profunda, y sabe transmitir lo estudiado y aprendido, y aquellos que serán sus examinadores más rigurosos - sus alumnos que saben discernir -, entregarán su confianza a quien sabe conducirlos por lal senda de esa maravilla del desentrañar los misterios del ser humano que es el Yoga en toda su amplitud y no meramente pensar, que con ejecutar algunas acciones físicas es el súmum de la existencia humana.

 El yoga requiere amplitud de miras y no vivir en la cueva de la ignorancia. No es una religión a la que hay que adherirse y esclavizarse, como de hecho ocurre en muchos grupos, organizaciones y seguidores ciegos,

 El yoga es un camino de liberación, no sectario, Quede claro.

 Decía Suami Sivananda: "Muchos son los caminos y una sola la Verdad"



miércoles, 10 de enero de 2018

Quo Vadis?



En 1989 Eric Hobsbawm publicó un libro titulado “Politics for a rational left”, el cual compilaba una serie de textos que habían sido publicados en diversas revistas y medios académicos de Europa. 

Su obra, que recogía brillantes disertaciones de variados temas políticos, se erigía sobre la base de lo que el llamaría la búsqueda de una “Izquierda racional”… 

Que no era más que la capacidad de entrever que, en medio de la incertidumbre histórica y de la barbarie generalizada, siempre habría cabida para un proyecto transformador, emancipador y revolucionario. Su proyección teorética y política, ponían sobre la mesa algo fundamental para la Izquierda, y era que la capacidad de su acción histórica se encontraba en dos cuestiones elementales: 1ro) en la capacidad de repensarse como espectro político y 2do) en la capacidad de entender que su papel histórico era siempre un papel actual, vigente y necesario… Así pues, -siguiendo en ello a Hobsbawm- es imposible pensar en re-vitalizar un proyecto emancipador, si antes no asumimos la tarea de encontrar sus proyecciones actuales. Es impensable reforzar el proyecto político y humano de la Izquierda si no somos capaces de fortalecer su perspectiva ideológica y de impulsar su accionar político. En otras palabras, si no tenemos la certeza de definir su papel histórico para este siglo XXI… 

En esa medida, quisiera comenzar planteando una idea fundamental, y es la de que, a diferencia de la derecha, la Izquierda no puede estudiar a la sociedad y a la realidad en los simples marcos de la coyuntura, es decir, no puede ver la realidad solo bajo un método sincrónico, en donde la historia se desenvuelve en los límites de una única, omnipresente y fetichizada estructura social. No, la Izquierda no puede caer en esa burda mediocridad, debe por el contrario analizar y estudiar la realidad y la sociedad en doble vía: por un lado, en su forma estructural, y por otro lado, en su historicidad. En otras palabras, debe ver en toda estructura social una estructura histórica, una estructura que por más que presente equilibrios y estabilidades, está sujeta a un desarrollo cambiante, está sujeta a procesos de transformación. Pero también debe comprender que dichos procesos no son inanes, sino que responden a la praxis social y política… A la praxis revolucionaria de los hombres y de las mujeres. 

Solo entendiendo esta forma epistemológica de ver y percibir el mundo, es que la Izquierda pude reafirmar su papel crítico. La Izquierda cumple en el mundo un papel crítico-práctico, ya que es un espectro político profundamente inconforme con nuestra realidad actual, hegemónica, en donde los privilegios priman sobre los derechos, en donde la politiquería prima sobre la política, en donde la guerra prima sobre la paz, y en donde la ganancia y el libre mercado priman sobre la dignidad del ser humano. Pero esta crítica hacia esta denigrada realidad no puede marginarse –como lo entendió el brillante pensador y revolucionario de Tréveris-, de la crítica a las relaciones sociales que tienen cabida en una sociedad de tipo capitalista. Unas relaciones en las que el ser humano solo pude desplegar sus potencialidades, siempre y cuando estas se suscriban en los marcos del valor económico abstracto en su incesante proceso de valorización, es decir, en el marco de una libertad falsa, ilusoria y enajenada. 

De esta manera, la Izquierda está centrada en un punto histórico trascendental, en donde es necesario la búsqueda de una alternativa, una alternativa a la barbarie de la modernidad capitalista. Pero para ello, es necesario plantear otro punto -que será el último que delimite en esta breve disertación-. Si la Izquierda quiere entender su rol histórico, debe interiorizar algo elemental, y es que el sujeto de cambio es y debe ser un sujeto plural y multifacético, mas no un sujeto unidimensional y monolítico. Debemos, además de convocar a los diversos movimientos sociales, nutrirnos de toda una tradición de pensamiento crítico y radical latinoamericano, el cual, desde Mariátegui, reconoció en lo indígena, lo afro, lo campesino y en general, en lo subalterno, formas maravillosas de ver, entender y vivir el mundo. Esto último es indispensable para modelar un proyecto emancipatorio y de cambio social, ya que lejos de hacernos caer en romanticismos, potencializa el ser social, político y cultural de nuestros pueblos. 


Es por esto, que si la Izquierda quiere comprender su papel histórico para este siglo XXI, deberá asumir que el tiempo histórico es, -siguiendo en esto a Walter Benjamin- un jetztzeit, que en castellano traduciría un tiempo-ahora. “Para Benjamin, jetztzeit no es una noción descriptiva, sino más bien prescriptiva”. Es un llamado a la acción, a la praxis, al cambio; pero es un llamado a la acción que se requiere ¡Ya! ¡Ahora mismo! Para Benjamin, la acción auténticamente revolucionaria es aquella que no da espera, es aquella que no espera “el momento preciso”, sino que actúa y se legitima en su accionar; un accionar ejemplar, humano, transformador, utópico y mesiánico. Por ello, los que dicen que la sociedad no está lista para la izquierda, para el cambio, para un nuevo mundo posible y necesario, se equivocan. No existe, no ha existido, y no existirá el momento preciso. 

De esta manera, quisiera terminar parafraseando a Pedro Joel Reyes López en lo siguiente: “así como en la tradición judía cualquier momento es bueno para la llegada del Mesías, para la Izquierda cualquier momento será bueno para la acción”. Y será el momento bueno no porque la Izquierda tenga el don de la infalibilidad, sino porque será la única capaz de accionar el freno de emergencia… El freno de ese tren que, -conducido por la derecha- nos lleva ineludiblemente hacia la barbarie… 

La Búsqueda Permanente

Filosofía

He leído tratados y más que ellos, lectura contada de experiencias vividas. Encontrándome en esta “bendita”  sociedad con una gama diversa de interpretaciones que nos distancian de una postura similar en cuanto al concepto felicidad.

No es extraño, desde Aristóteles, Séneca, Benito Spinoza, los hedonistas griegos, San Agustín, Santo Tomás de Aquino y todos los filósofos de la historia, doctrinas y personajes aconsejan muchas maneras acerca de asumir una felicidad de vida.

Sin embargo, toda persona se casa con el interés ineludible de pasearse la existencia en el sagrado destino de encontrar felicidad, que sin contar con una teoría clara de ella, siente en alma y pasión los placeres de lo que entiende es su encanto feliz.

El frenesí merma la posibilidad de ser feliz, porque rotundamente pasajero abandona en cuestión de segundos al individuo.

He visto en los religiosos, en los espiritualistas, en confesiones tan disímiles como la misma cultura de  la  humanidad, en fervorosos partidarios del socialismo, del comunismo o de  cualquier dogma político, sonreír  y defender ardorosamente sus ideales con tantas entereza que se tornan dispuestos a alcanzar sus ideales a expensas de los mayores sacrificios.

"Así, en cada individuo encontramos una apreciación e identificación de la felicidad que dista de la del otro, atendiendo a su cultura, a sus ideales, credos, educación o modelo familiar"

Esta es una especie de  antesala a lograr la supuesta felicidad que el hombre en todas las latitudes persigue.

Unos lo hacen por la libertad, donde no existe más que esclavitud; otros por la justicia, donde aquella perece, y muchos luchando por ideales sagrados. 

En fin, un sinnúmero de personas clamando desesperadamente por el pan, por un empleo o por la educación para todos. No hay límites, nadie ignora seguir la esperanza de que un día tropezará con ese designio necesario e impostergable consubstancial del ser humano, porque precisa para hacer de su existencia una vida y un entorno de calidad.

La lucha suele llegar en ciertas circunstancias  a un paroxismo que enaltece la dignidad y orgullo de quienes los soportan a veces con la muerte o la prisión.
El problema es que cada cual mide, valora y busca una filosofía, una ruta u orientación existencial, que no se compadece con la del otro.

En Dios la encuentra los creyentes, toda vez que sólo Dios para ellos pródiga la felicidad conforme a ciertos cumplimientos para la conquista de la divina felicidad, dada en el cielo por la entrega a la obra de Dios y el seguimiento doctrinario al libro sagrado, sea la Biblia, el Corán, o el Tao Te Ching. 

En la cultura de los pueblos queda signada la impronta de ritos, creencias y mitologías en la plasmación de un ideal sagrado de felicidad terrenal y divino, no basta con sólo encontrarla en el ámbito terrenal, apuran los seres humanos en visualizarla más allá de este mundo, en otro mundo misterioso, ignoto y divino, que Platón llamó “mundo ideal”, donde las cosas son auténticas y no evanescentes, como en nuestro mundo pálido.

Cuando una inclinación se hace con plena identificación con otro-a o algo que revolotea constantemente en nuestro íntimo ser, ha surgido un amor que asume los sentimientos más profundos, la voluntad de entrega, provocando felicidad en quien lo engendra.

Ya Aristóteles, en su texto Ética a Nicómaco, veía la política como el bien supremo, dado a que su fin era producir el mayor bienestar público. Sentencia que no basta  el conocimiento para actuar correctamente, es necesaria la firmeza de carácter.

Sería muy útil que los entregados hoy a la política y los negocios hagan una relectura del Estagirista para que encaminen sus pasos hacia el bien común de la sociedad donde ejercen su competencia y tomen conciencia de que el objetivo último de ese oficio publico es la búsqueda de la felicidad del hombre. Pero no,

la tendencia por apoderarse de los bienes materiales para provocarse deleite y placeres; o que cada grupo o persona en desvarío persiga un tipo de inclinación particular como modelo de felicidad. Ésta (la felicidad) ha de perseguir un bien común, una ética que mueva el comportamiento humano conforme a ciertas normas y reglas de convivencia y bienestar general.


Por eso, no aconseja Aristóteles que depositemos en los jóvenes la confianza en las acciones morales porque ellos no dan demostración por su carencia de experiencia y les falta el tiempo como referencia de sus acciones. Así, en cada individuo encontramos una apreciación e identificación de la felicidad que dista de la del otro, atendiendo a su cultura, a sus ideales, credos, educación o modelo familiar. Unos se comportan materialistas, otros espiritualistas, moralistas, hedonistas o de postura equilibrada, aunque todos vibran por darse con la felicidad anhelada.

martes, 9 de enero de 2018

La Diversidad Lingüística


Consciente de que la diversidad cultural se fortalece mediante la libre circulación de las ideas y se nutre de los intercambios y las interacciones constantes entre las culturas,

Reiterando que la libertad de pensamiento, expresión e información, así como la diversidad de los medios de comunicación social, posibilitan el florecimiento de las expresiones culturales en las sociedades,

Reconociendo que la diversidad de expresiones culturales, comprendidas las expresiones culturales tradicionales, es un factor importante que permite a los pueblos y las personas expresar y compartir con otros sus ideas y valores,

Recordando que la diversidad lingüística es un elemento fundamental de la diversidad cultural, y reafirmando el papel fundamental que desempeña la educación en la protección y promoción de las expresiones culturales,

Teniendo en cuenta la importancia de la vitalidad de las culturas para todos, especialmente en el caso de las personas pertenecientes a minorías y de los pueblos autóctonos, tal y como se manifiesta en su libertad de crear, difundir y distribuir sus expresiones culturales tradicionales, así como su derecho a tener acceso a ellas a fin de aprovecharlas para su propio desarrollo,

Subrayando la función esencial de la interacción y la creatividad culturales, que nutren y renuevan las expresiones culturales, y fortalecen la función desempeñada por quienes participan en el desarrollo de la cultura para el progreso de la sociedad en general,

Reconociendo la importancia de los derechos de propiedad intelectual para sostener a quienes participan en la creatividad cultural,

Persuadida de que las actividades, los bienes y los servicios culturales son de índole a la vez económica y cultural, porque son portadores de identidades, valores y significados, y por consiguiente no deben tratarse como si sólo tuviesen un valor comercial,

Observando que los procesos de mundialización, facilitados por la evolución rápida de las tecnologías de la información y la comunicación, pese a que crean condiciones inéditas para que se intensifique la interacción entre las culturas, constituyen también un desafío para la diversidad cultural, especialmente en lo que respecta a los riesgos de desequilibrios entre países ricos y países pobres,


Consciente de que la UNESCO tiene asignado el cometido específico de garantizar el respeto de la diversidad de culturas y recomendar los acuerdos internacionales que estime convenientes para facilitar la libre circulación de las ideas por medio de la palabra y de la imagen.

La Fantasía



“Fantasear o soñar despierto, a nivel mental, cumple una importante misión en desarrollar una plasticidad que permita reaccionar de forma óptima a los imprevistos

En alguna ocasión le preguntaron al irreverente dramaturgo rumano Eugenio Ionesco sobre la fantasía. Dueño de una obra poblada de situaciones insólitas que no hacían más que remarcar el patetismo de la vida moderna, sonriente respondió: “la libertad de la fantasía no es ninguna huida a la irrealidad, es creación y osadía”.

Lo cotidianamente pragmático de la vida moderna parece indicarnos que la fantasía es casi una facultad en desuso. Quizás privativa de artistas o de científicos, o de locos soñadores que aún siguen creyendo en utopías, la escondemos en un área restringida. Lo concreto y material de las metas que la sociedad nos va proponiendo, incentivan más el cultivo a una actitud en la vida que apunte a pisar bien firme. Desde los primeros pasos ya estamos encaminando a nuestros retoños  con prácticos consejos sobre lo mejor para su futuro,  que apunten a actividades rentables que les permitan cumplir ciertas metas. Casa, vehículo, viajes están en la  larga lista que van sumando al son de la registradora. La fantasía queda para los muertos de hambre o  fracasados idealistas.

La palabra fantasía proviene del nombre de un dios griego, Phantasos, hijo de Hipnos, personificación del sueño, y Parsitea, una de las diosas del encanto, la belleza, la naturaleza, la creatividad y la fertilidad. El servidor de los sueños que tiene la propiedad, a través de imágenes, de mostrar, manifestar, hacer que cosas, personas y situaciones se aparezcan. Una manifestación profunda de una re elaboración de la realidad.

Recientes estudios científicos han demostrado que fantasear, o lo que comúnmente se conoce como soñar despierto, cumple una importante función. 

Lo curioso radica en que cerebralmente ésta  comparte la misma región con las que realizan lo que se denominan funciones  de ‘piloto automático’. En la Universidad de Cambridge se tomó a 28 voluntarios y se les solicitó que agruparan un naipe de cartas siguiendo ciertos patrones, entretanto se monitoreaba su actividad cerebral mediante scanner. Una vez que se aprendían las reglas, el  monitoreo demostró que la zona más activa era precisamente la del ´piloto automático’ o red neuronal por defecto. Esta red nos permite predecir lo que sucederá, reduciendo la necesidad de pensar.

“En esencia un piloto automático nos ayuda a tomar decisiones rápidas cuando sabemos cuáles son las reglas del ambiente en el que estamos. Por ejemplo, cuando conduces hasta tu oficina por la mañana siguiendo una ruta conocida se activa la DMN, lo que nos permite realizar nuestra tarea sin tener que invertir grandes cantidades de tiempo y energía para tomar cada decisión”, explica Danitz Vatansever a cargo del estudio.


El estudio demostró que aquellos voluntarios que tuvieron mayor éxito en la prueba tenían una mayor actividad en la zona del hipocampo, asociada precisamente a la capacidad de fantasear. Esto constituye una ventaja al momento en que el ambiente cambia y la situación de red neuronal por defecto no está funcionando, y requiere de tomar el control consciente y dar un golpe de timón.