martes, 1 de mayo de 2018

Actuar Con Responsabilidad


¿Qué entendemos por responsabilidad? Si te paras a pensar, este concepto, seguramente, lleva revoloteando encima de nuestras cabezas desde que somos pequeños. Casi desde el momento en el que empezamos a decidir si obedecer o no, y si queremos “desafiar a la autoridad” (papá y mamá). “Tienes que ser responsable”.

Si le preguntas a un niño, que significa ser responsable, dirá algo como “hacer las cosas bien”, “hacer lo que dice papá y mamá” “hacer los deberes”. Los adultos utilizan el término responsabilidad para que los niños entiendan y asuman que hay que portarse bien y cumplir con las tareas que dicen los adultos.

¿Crees que el termino responsabilidad engloba algo más que obligaciones?, ¿qué es lo que te viene a ti a la cabeza cuando hablamos de responsabilidad?
Si nos fijamos en el origen etimológico, el significado de responsabilidad no tiene tanto que ver con las tareas a realizar o las obligaciones. Sino con el compromiso.

Convertirse en una persona responsable significa ser capaz de tomar decisiones conscientemente, llevar a cabo conductas que persigan mejorarse a uno mismo y/o ayudar a los demás. Y lo más importante, una persona responsable acepta las consecuencias de sus propios actos y de sus propias decisiones.

La palabra responsabilidad, proviene del latín “responsum” (el obligado a responder de algo o de alguien). Los verbos linos “Respondere y Spondere” están estrechamente relacionados y se utilizaban mucho en el ámbito jurídico. 

El primero, significaba defender o justificar un hecho en un juicio y el segundo, jurar, prometer o asumir una obligación”.
 Hispanoteca – Lengua y cultura

Por tanto, podemos definir a una persona responsable como aquella que asume los resultados de las decisiones que acepte o tome. La RAE la define responsabilidad como: “Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.”

La definición de responsabilidad que realiza la RAE, hace especial hincapié en la necesidad de que la persona que asume la responsabilidad cumpla con las consecuencias negativas de sus actos.

Por lo que vemos, es un término que tiene distintas valoraciones y que puede resultar bastante abstracto, pero que todos damos por hecho y utilizamos de forma cotidiana.

Ser responsables nos aporta muchos beneficios. Te puede ayudar a conseguir tus objetivos y metas en cualquier ámbito de tu vida. La responsabilidad te permite crear valores y te ayuda a dirigir las riendas de tu vida.  Ser una persona responsable nos ayuda a:

Ser más honestos: Cuando tendemos a decir la verdad, y cumplir nuestras promesas, las personas que nos rodean nos van a creer y nos van a ver como una persona honesta.
Ser más autónomos: Asumir las consecuencias de nuestros actos, nos ayudará a decidir mejor.
Ser personas más confiables: Al ser responsables, nos ganamos la confianza de los otros. Pero lo que es más importante, también ganaremos en confianza en nosotros mismos. 

Hacer lo correcto, nos hará sentir bien. Y aunque nos equivoquemos, estaremos satisfechos porque sabemos que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido.


Índice De Desarrollo Humano


 Cuando oímos este nombre podemos confundirlo con divisiones de continentes , razas..etc. • Hoy las divisiones son desigualdades económicas y sociales.

 El primer tercio está integrado por todas esas personas que forman la parte dirigente del país (tanto económico como político) Segundo tercio podemos incluir a los que tienen el ` lujo ´ de tener un trabajo , es decir están incluidos en la sociedad del consumo . Y el último tercio , no tienen ningún protagonismo, es como SI NO EXISTIESEN.

¿Por qué le ha pasado esto al Último tercio ? • Dependencia de grandes potencias. • Alta tasa de natalidad, que causa un gran aumento demográfico y media de vida baja. • Base económica agraria y exportadora de materias primas que venden a muy bajo precio. • Infraestructura insuficiente. • Alta tasa de analfabetismo. • Deficiente economía y política. Gobiernos totalitarios o populistas. • Agricultura manual como medio de subsistencia. Industrialización mínima. • Carencias de organismos que dirijan el país.

El primer Informe sobre Desarrollo Humano introdujo una nueva forma de medir el desarrollo mediante la combinación de indicadores de esperanza de vida, logros educacionales e ingresos en un Índice de Desarrollo Humano compuesto: el IDH . Lo innovador del IDH fue la creación de una estadística única que serviría como marco de referencia tanto para el desarrollo social como para el económico. El IDH define un valor mínimo y uno máximo para cada dimensión (denominados objetivos) y luego muestra la posición de cada país con relación a estos valores objetivos, expresados mediante un valor entre 0 y 1.



Expectativas De La Vida


Hablar de expectativa es referirse a sueños, ideales, proyectos, aspiraciones, posibilidades, propósitos los cuales están centrados en el futuro a corto, mediano y largo plazo para ser una mejor persona en el aspecto familiar, social, personal, educativo, económico, laboral etc. 

Sin embargo, cuando las personas tienen aspiraciones elevadas que no están acordes con su realidad y tiene pocas o escasas oportunidades para cumplir con sus expectativas de vida, esta situación desencadena en un estado de frustración que hace que las personas dejen de trabajar y persistir por sus metas y en general por su proyecto de vida.

Por ejemplo, cuando una persona valora muy alto un objetivo en un momento determinado y no lo cumple, se frustra, al igual que la persona que valora un determinado objetivo como llegar a ingresar a la universidad pero no tiene expectativas de alcanzarlo. Por lo tanto, los jóvenes deben establecer expectativas que se ajusten a su realidad personal y se esfuercen por cumplirlas. 

No es suficiente con “querer ser….”
Es necesario “hacer algo para llegar a ser….” En el trascurso de la vida habrán muchas expectativas que lleguen a ser realidad mientras que otras no por diversos motivos, sin embargo, lo ideal es trabajar por aquellas expectativas que son trascendentales para la vida de cada uno, de lo contrario, si no hay expectativas existirá un futuro incierto, desconocido y un proyecto de vida sin horizontes.



La Ternura Del Corazón

Si algún elemento da belleza y sentido a la vida, ése es, sin duda, la ternura. La ternura es la expresión más serena, bella y firme del amor. 

Es el respeto, el reconocimiento y el cariño expresado en la caricia, en el detalle sutil, en el regalo inesperado, en la mirada cómplice o en el abrazo entregado y sincero. Gracias a la ternura, las relaciones afectivas crean las raíces del vínculo, del respeto, de la consideración y del verdadero amor. Sin ternura es difícil que prospere la relación de pareja. Pero además es gracias a la ternura que nuestros hijos reciben también un sostén emocional fundamental para su desarrollo como futuras personas.

La doctora Elisabeth Kübler-Ross, que acompañó a miles de enfermos terminales en su camino hacia la muerte y dio testimonio de sus experiencias en una serie de libros, cuenta que los recuerdos que más nos acompañan en los últimos instantes de nuestra vida no tienen que ver con momentos de triunfo o de éxito, sino con experiencias donde lo que acontece es un encuentro profundo con un ser amado, un momento de intimidad cargado de significado: palabras de gratitud, caricias, miradas, un adiós, un reencuentro, un gracias, un perdón, un te quiero. Son esos instantes los que al parecer quedan grabados en la memoria gracias a la luz de la ternura que revela la excelencia del ser humano a través del cuidado y el afecto.

Decía Oscar Wilde que en el arte como en el amor es la ternura lo que da la fuerza. Mahatma Gandhi apuntaba en la misma dirección cuando decía que un cobarde es incapaz de mostrar amor. Y así es: paradójicamente, la ternura no es blanda, sino fuerte, firme y audaz, porque se muestra sin barreras, sin miedo. 

Es más, no sólo la ternura puede leerse como un acto de coraje, sino también de voluntad para mantener y reforzar el vínculo de una relación. La ternura hace fuerte el amor y enciende la chispa de la alegría en la adversidad. Gracias a ella, toda relación deviene más profunda y duradera porque su expresión no es más que un síntoma del deseo de que el otro esté bien.

La ternura implica, por tanto, confianza y seguridad en uno mismo. Sin ella no hay entrega. Y lo más paradójico es que su expresión no es ostentosa, ya que se manifiesta en pequeños detalles: la escucha atenta, el gesto amable, la demostración de interés por el otro, sin contrapartidas.

La ternura encuentra también un espacio para desarrollar su extraordinario valor en los momentos difíciles. Expresar el afecto, saber escuchar, hacerse cargo de los problemas del otro, comprender, acariciar, cultivar el detalle, acompañar, estar física y anímicamente en el momento adecuado…, son actos de entrega cargados de significado. Y es que en el amor no hay nada pequeño. Esperar las grandes ocasiones para expresar la ternura nos lleva a perder las mejores oportunidades que nos brinda lo cotidiano para hacer saber al ser amado cuán importante es para nosotros su existencia, su presencia, su compañía. 

Ya lo dijo hace más de 2.000 años el poeta latino Publio Virgilio Marón: el amor todo lo vence. Y es verdad, a través de la ternura.


El cerebro del corazón. Día a día se realizan interesantes y sorprendentes avances científicos sobre el desarrollo del potencial humano. Hoy se sabe que la inteligencia está distribuida por todo el cuerpo y que hay maneras diferentes de pensar a las que hemos asumido como convencionales y basadas en el cerebro. 

El neurólogo Robert K. Cooper, en su libro El otro 90 por ciento, apunta que… ¡el corazón tiene cerebro! Constituido por más de 40.000 células nerviosas unidas a una compleja red de neurotransmisores. Según Cooper, el cerebro del corazón es tan grande como muchas áreas del cerebro craneal y su campo electromagnético es el más poderoso del cuerpo. 

Es, de hecho, unas 5.000 veces mayor que el campo que genera el cerebro, y es medible incluso a tres metros de distancia. 

Al parecer, actúa independientemente, aprende, recuerda y tiene pautas propias de respuesta a la vida. Lo interesante, además, es que dispone de habilidades hasta ahora intuidas, pero todavía no demostradas científicamente. Las corazonadas, las fuertes intuiciones que se revelan como realidades ciertas, se generan en el corazón. 

Diversos autores que han profundizado en el estudio de este tercer cerebro sostienen que el ingenio, la iniciativa y la intuición nacen de él: este cerebro está más abierto a la vida y busca activamente una comprensión nueva e intuitiva de lo que más le importa a la persona en la vida.

Las Razones De La Razón

Filosofía
Las Razones De La Razón
LOS RESTOS de René Descartes fueron enterrados en la iglesia parisina de Sainte Geneviève du Mont 16 años después de su muerte. La Revolución Francesa los trasladó al Panteón, pero su tumba se halla hoy en Saint Germain des Prés, junto a esta inscripción en una lápida de mármol: "Tratando en sus ocios invernales de armonizar los misterios de la Naturaleza con las leyes de la matemática, aventuró la esperanza de poder abrir los arcanos de ambas con una misma llave».

El pensador francés había fallecido a sus 53 años por una neumonía en 1650 en Estocolmo, a donde se había desplazado seis meses antes para dar clases de filosofía a la reina Cristina de Suecia. Dice la leyenda que no pudo resistir el esfuerzo de levantarse a las cinco de la mañana en invierno para acudir al Palacio Real a impartir sus lecciones.

Descartes no sólo era un filósofo. Fue un gran innovador en la física, las matemáticas y la geometría de su tiempo, en abierta rivalidad con el joven Pascal, con el que disputó la paternidad de un experimento sobre la presión atmosférica.

Hay dos libros de Descartes que recomiendo porque contienen las bases de la filosofía moderna: 'El discurso del método' y las 'Meditaciones metafísicas', donde se defiende la autonomía de la razón frente a la fe. Ambos textos fueron fundamentales en mi formación juvenil, aunque he tardado muchos años en comprender su dimensión.

La lectura de Descartes, diplomático, soldado y teólogo, resulta hoy más interesante que nunca porque en su obra encontramos la primera apuesta radical por la separación de la razón y de la fe.

Educado en el escolasticismo filosófico del colegio jesuita de La Flèche, Descartes sostiene que la religión no puede interferir en la ciencia, que se asienta sobre la deducción. A partir del 'res cogitans', el pienso luego existo, construye una explicación del mundo basada en la geometría y las leyes de la física. Es en este contexto en el que Cartesius -que solía escribir en latín- habla de las ideas "claras y distintas", que son el sustento de las verdades científicas.

Pero a la vez que rompe con la visión de Santo Tomás de Aquino y levanta un muro entre fe y ciencia, Descartes sostiene que los seres humanos tenemos grabada en el alma la idea de Dios, que es innata. Por tanto, el Ser Supremo coexiste con una actividad de la razón en la que no interfiere. Dicho con otras palabras, el hombre debe leer el libro abierto del mundo, guiándose por el intelecto.

Otros filósofos de su tiempo tuvieron muchos problemas con la autoridad eclesiástica, pero Descartes era sumamente hábil y estaba muy bien relacionado. Jamás fue molestado, aunque sus escritos llegaron a figurar posteriormente en el 'Índex' de libros prohibidos por su carácter librepensador.

Aunque reafirma la existencia de Dios como algo indiscutible, Descartes lo fía todo a la razón. Por eso, fue reivindicado por los ideólogos de la Revolución de 1789 y todavía hoy su nombre se asocia a la tolerancia y la libertad de pensamiento, que un siglo más tarde fueron bandera de la Ilustración.


Descartes me llevó al hábito de pensar entonces que todo lo que podemos observar tiene una explicación racional. Pero hoy ya no estoy tan seguro porque, como escribía Pascal, que llevó una vida marcada por el dolor físico y la adversidad, "el corazón tiene razones que la razón desconoce".

domingo, 29 de abril de 2018

Arquitectura Y Lenguaje

“El lenguaje es un sistema combinatorio de señales, caracteres, signos y sonidos que permite comunicarnos de diversas formas  a partir de elementos finitos. 

En otras palabras, las distintas formas de unir estos elementos, conforman mensajes e ideas que establecen comunicación entre personas.

Éste está compuesto por la lengua y el habla, la primera es la serie de convenciones adoptadas por el cuerpo social que son exteriores al individuo quien por sí sólo no puede alterarlas, pues es un sistema general. 

A diferencia, la segunda es la manifestación individual de la lengua, ya que comprende las combinaciones que libremente escoge el individuo por lo que no es homogénea, sino cambiante y momentánea.

Adicionalmente, el habla está determinada por la cultura de la comunidad a la que pertenece el individuo y es por esto que el lenguaje varía según las características culturales de una sociedad. 

Como afirma Kramsch: actitudes comunes, creencias y valores están reflejados en la forma en que los miembros de un grupo usan el lenguaje.

Así como el lenguaje, la arquitectura se presenta como un sistema combinatorio que comunica “El arquitecto piensa, pero no producirá una obra hecha de palabras, sino un objeto hecho de formas y de materiales. Este objeto transmite su propio y particular mensaje que en buena parte no admite ser traducido a palabras.

La existencia del objeto arquitectónico como producto perteneciente al campo de la figuración, depende esencialmente del manejo de elementos y relaciones exclusivas de ese campo, en cuanto con lenguaje es un modo de conocimiento y expresión de calidades- no expresables en otras disciplinas o lenguajes- de necesidades y deseos del ser humano.”

Héctor Oddone”

Colaboración Solidaria

Filosofía
Colaboración Solidaria
Sobre la perspectiva que adoptamos en el seno de ese abordaje filosófico latinoamericano cabe, por lo tanto, partir de la praxis social, detectar las contradicciones entre los distintos actores y, a partir de ellas, considerar las clases sociales y sus intereses antagónicos, descubriendo las mediaciones recurrentes en los procesos de explotación, expropiación y dominación, bien como las mediaciones de resistencia y de luchas por la liberación, esto es, por la expansión de los ejercicios de libertad pública y privada.

Como toda praxis (acción efectivadora) supone alguna teoría, todas las formas de resistencia y de lucha por la liberación están permeadas por teorías cuyo alcance y consistencia varían en función del grado de su reflexión y reelaboración por los actores que las practican.

Todavía es posible, gracias a la mediación dialógica, una reflexión colectiva, criteriosa y sistemática sobre tales elementos teóricos, sus dificultades gnoseológicas y estratégicas, su capacidad de desvendar mecanismos de dominación y de presentar alternativas. 

También es posible, como recurrencia de esa reflexión, la proposición de formas de obrar que amplíen el ético compartimiento de mediaciones materiales, políticas, informativas y educativas que mediaticen la libertad no apenas de los sujetos populares explotados, expropiados, dominados y excluidos, sino de toda la sociedad.

La teoría, en ese caso, surge de la praxis y a ella retorna buscando calificarla para que pueda ser más eficaz como elemento de liberación. En este movimiento de reflexión y de acción colectiva, la teoría y la praxis están necesariamente mediadas por el diálogo, cabiendo a cada persona humana decir su palabra, participando en la producción del conocimiento que contribuye para la liberación de todos.


Nadie, al final, libera a nadie; nadie se libera sólo: todos se liberan todos juntos. 

La reflexión que aquí presentamos se reviste, pues, de este carácter una propuesta dialógica que resulta de la investigación de distintas prácticas, y quiere ser presentada como una contribución para una construcción colectiva y emancipadora.

Construyamos Puentes

Dos hermanos, cuyas tierras colindaban, un día tuvieron una grave discusión. Desde entonces llevaban meses sin hablarse.  De repente dejaron de colaborar, después de una vida de intercambio y ayuda mutua.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Juan, el hermano mayor. Al abrir la puerta, encontró a un carpintero.

– Estoy buscando trabajo por unos días – dijo el extraño.

Juan respondió:
– Sí, tengo un trabajo para usted. Mire aquella granja al otro lado del arroyo. Ahí vive mi hermano menor, que es mi vecino y hace meses que no nos hablamos. Quiero que construya una cerca de dos metros de alto con aquellas maderas que encontrará en la orilla del río. No quiero verle nunca más.

El carpintero le dijo:                                                            
– Creo que comprendo la situación. Muéstreme donde están la sierra, los clavos y la pala. Le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho.

El hermano mayor dejó la granja por el resto del día para ir al pueblo. El carpintero trabajó todo el día midiendo, cortando y clavando. Al anochecer, cuando el granjero regresó, el carpintero  había finalizado su trabajo.

El granjero quedó con la boca abierta. ¡No había ninguna cerca! El carpintero había construido un puente. Un puente que unía las dos granjas traspasando el arroyo.

En ese momento su hermano menor vino desde su granja, cruzó el puente y abrazó a su hermano diciéndole:

– ¡Eres una gran persona! Gracias por construir este hermoso puente después de lo que pasó. ¡Te añoraba muchísimo!


Los dos hermanos se reconciliaron e invitaron al carpintero a celebrar su reencuentro.

– Me gustaría quedarme, – dijo el carpintero – pero son muchos los puentes por construir.

Fuente: Internet autor desconocido, versión adaptada

sábado, 28 de abril de 2018

El Sentido De La Esperanza


La esperanza es el alimento para la existencia, y le da sentido a nuestras vidas cuando creemos que no lo tiene, cuando la intención pasa por bajar los brazos, o suponer que mágicamente con solo el transcurrir del tiempo algún alivio llegue a nuestro ser. 

Nos ayuda a salir del lugar de víctima impotente, o cuando aparece la insensibilidad  como una protección necesaria porque el dolor se hace insoportable, o como a muchos que en algún momento hemos pensado en dejar de  vivir como una salida, ante la falta de esperanza de que era posible algo mejor para nosotros.  Nietzsche afirma que  “quien tiene algo porque vivir es capaz de soportar cualquier como”.

Seguramente mucho de lo que estamos diciendo hoy no sea algo nuevo pero  todos necesitamos permanentemente recordar, más aún cuando estamos mal, porque solemos  olvidar  lo valioso que nos queda y cuanto aún a pesar de todo, podemos.

El deseo de compartir nos sirve para ayudarnos a forjar fortaleza y esperanza que solos, es mucho más difícil de  alcanzar, lo nuestro no es una enfermedad, es una crisis existencial que debemos atravesar en búsqueda de un sentido, y nuestro mensaje de esperanza es que eso es posible.

Quiero  compartir  algo de lo que he ido leyendo últimamente referido a estos temas,  pero desde otro lugar. En los últimos tiempos la ciencia ha dado crédito a la conexión entre nuestras emociones y el ADN, se ha demostrado que la frecuencia vibratoria de nuestras emociones pasa a través de las células y  activa el código genético dentro de la molécula. Si dejamos de juzgarnos y nos damos el permiso de  sentir todas las emociones, que a veces  bloqueamos, mientras más nos permitamos sentirlas, cualquiera que ellas sean, más sano será para todo el ser.. Cuanto más nos expresamos  comenzamos a utilizar nuestro potencial total para estar  más libres de ser nosotros mismos…..y más libres para  sentir esperanza,

Paul Pearsall, psiconeuroinmunólogo, que estudió su propio proceso de enfermedad terminal a través de la física cuántica, y se ha dedicado últimamente  a investigar transplantados de corazón, sostiene que nuestro ser está comandado por dos sistemas que piensan por igual: el cerebro y el corazón, y que el cerebro ha ido logrando que no  podamos escuchar al corazón
.
Dice que el cerebro está concebido como un sistema reactivo para el mantenimiento de la salud, cuya misión es mantenernos vivos y conseguir que nuestra vida como individuos sea físicamente lo más placentera posible, se guía por la energía de la urgencia.

El corazón, afirma él, es un sistema contemplativo y sensible   que piensa con lentitud y sentimentalismo. Que trata de unir su sutil energía con otros corazones, como un medio de establecer intimidad en los vínculos.  El cuidado, el amor y el relacionarnos son expresiones del código del corazón.

El cerebro tiene tendencia a la censura crónica, se considera a sí mismo el más importante de los órganos, es impaciente, y si no se cumplen rápido sus objetivos y sus expectativas conduce rápidamente a la ira, y necesita el control de todo. 

Hay un constante abuso y exigencia del cerebro sobre el cuerpo y el corazón.


El corazón sabe que el éxito no puede ser perseguido, sino conseguido como el resultado de una relación con el mundo, más suave, equilibrada, unida y amorosa. Sabe que ciertos obstáculos de la vida no se nos han puesto para que los superemos, sino para que nos detengamos y aprendamos a empezar a ser más que  hacer.

El Dar Y Recibir Opiniones


Llegas a la oficina y te dicen que el trabajo que entregaste el día anterior está muy mal. Se te acerca un compañero que te comenta, de forma burlona, que la ropa que te has puesto puesto no te favorece. Un pariente te dice que una vez más, has llegado tarde a la reunión familiar.

No, no es un mal día. Piensa que esto se repite con habitualidad. Pero, ¿cómo reaccionas? ¿Eres capaz de tolerar las críticas de los demás, ya sea de jefes, compañeros de trabajo, amigos o familiares? ¿O, por el contrario, te angustia comprobar que alguien te reprueba o no le caes bien?

Hay que tener en cuenta, en primer lugar, qué es realmente una crítica, porque ello determinará cuándo tenemos un problema o cuándo, en realidad, el problema es del otro, del que nos critica.

«La crítica constructiva no existe. Una cosa es corregir, proponer, ser un mentor, y otra es criticar por criticar. En este último caso, hay un fin negativo ya que no hay propuesta, solo se incide en el problema», explica el psicólogo Bernardo Stamateas y autor del libro «Trátame bien».

Al «categorizar» el tipo de crítica, podemos también identificar los distintos tipos de personas que las efectúan:

-El que lo hace siempre es porque está frustrado: «La persona desplaza el enojo hacia los demás. Por ejemplo, una persona frustrada en el trabajo suele criticar siempre a sus compañeros», señala Stamateas.

-El que critica y juzga para no pensar en sí mismo: «Es un factor distractor, el que lo hace pretende no pensar en sus errores, es una forma de decirse: "tú eres peor que yo"».

-El envidioso: «Necesita remarcar y poner la lupa porque eso le alivia la angustia que le genera lo bien que le va al otro».

En este sentido, hay un punto en común, como señalaba Stamateas, en todos los tipos de críticos: No hay consejo en ningún caso, pero además, «se marca el error desde el odio y no desde el amor y nosotros no podemos cambiar desde el odio». 

El que propone algo, el maestro, el amigo «marca el error desde el amor, porque es necesario marcarlo, no hay que taparlo, pero el objetivo en ese caso es la mejora».

Por lo tanto, «hay que ignorar la crítica negativa, agresiva, sin consejo y cargada de odio porque no hay un proceso reflexivo». En cambio, «si hay contenido de reflexión, sí hay que escuchar».


Dualidad De Criterio



Del latín dualĭtas, el término dualidad señala la existencia de dos fenómenos o caracteres diferentes en una misma persona o en un mismo estado de cosas. 

En el ámbito de la filosofía y la teología, se conoce como dualismo a la doctrina que postula la existencia de dos principios supremos independientes, antagónicos e irreductibles.

En este sentido, las nociones del bien y del mal son un ejemplo de dualidad. Ambas pueden definirse por oposición y hacen referencia a dos esencias completamente distintas. Materia-espíritu y realismo-idealismo son otras muestras de conceptos que conforman una dualidad.

En este caso, todo el conjunto de doctrinas dualistas existentes y que, como hemos mencionado, parten de esa diferenciación entre el Bien y el Mal tienen una serie de rasgos en común. Así, por ejemplo, nos encontramos con el hecho de que el Bien siempre se identifica con la luz y también con el espíritu. 

Por su parte, el Mal se asocia en todo momento con la oscuridad, con lo que es la parte corporal y también con el propio Diablo.

De esta manera, podemos ver perfectamente esa dualidad de la que estamos hablando en uno de los personajes literarios más importantes de toda la historia. Nos estamos refiriendo al protagonista de la obra “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”, que en el año 1886 creó el escritor escocés Robert Louis Stevenson.

En concreto, se trata de un científico que ha sido capaz de crear una poción que le permite cambiar física y personalmente. Así, cuando se convierte en Hyde pasa a ser un hombre violento capaz de acabar con la vida de otro ser humano. De esta manera, asistimos a las dos caras que puede tener cualquier persona, el doctor representa al Bien y Hyde a la cara más oculta, siniestra y violenta del género humano.

La filosofía china apela a la noción del yin y el yang para resumir la dualidad de todo aquello que existe en el universo. Esta idea puede aplicarse a cualquier situación u objeto, ya que podría explicarse en la premisa que sostiene que en todo lo bueno hay algo malo y viceversa.

No obstante, a lo largo de la historia han existido otros dualismos importantes. En el caso de la filosofía nos encontramos, por ejemplo, con el pensador prusiano Immanuel Kant que estableció la siguiente dualidad: la razón práctica y la razón pura.

El dualismo teológico se basa en la existencia de un principio divino del bien (asociado a la Luz) en contraposición a un principio divino del mal (las Tinieblas). Dios es señalado como responsable de la creación del bien, mientras que el mal es atribuido al diablo. El dualismo, por lo tanto, libera al hombre de la responsabilidad por la existencia del mal en el mundo.


viernes, 27 de abril de 2018

Una ley De Atracción Universal


El universo es complejo y todos formamos parte de esa estructura que estamos lejos de comprender, por lo tanto, nos parece más razonable pensar que todo obedece a un plan común y que unos nos servimos a otros porque todos somos la misma cosa.

Es decir, que la única ley de la atracción de vale es aquella que favorece a todo el mundo, que lo único que el universo está dispuesto a ofrecernos es aquello que sirva a nivel global.

Por ejemplo, quien sabe si, en algún lugar del mundo, hay alguien ahora mismo haciendo algo que será importante y necesario para mí, y yo, mañana, haré algo que tendrá un gran impacto en la vida de otra persona, sin siquiera saberlo.

Quizá todos y todas somos de una forma específica y pensamos de una forma específica porque somos necesarios para el mundo así.

No es que no seamos partidarias de cambiar aquellas cosas que nos limitan o nos hacen infelices, pero también hemos de tener en cuenta que no somos el ombligo del mundo, que en la vida (como dice el Tao) hay un momento para el éxito y otro para el fracaso y que, muchas veces, es más rentable (emocionalmente hablando) la serenidad de aceptar que el éxtasis de conseguir.

La gran cuestión es, si es la felicidad la finalidad de la vida, o si lo es la calma y la serenidad. A veces, lo que llamamos felicidad es una especie de éxtasis vital que, casi siempre, se parece más a una montaña rusa poco estable que a un estado de plenitud duradero. Sin embargo, la serenidad tiene un componente más estable.

Nos parece más bella una orquídea que un cardo, sin duda, pero el cardo tiene su función en el mundo y pedirle que se convierta en una orquídea puede resultar contraproducente.

Es un ejemplo simplista, sí, pero queremos decir con ello que, a veces, el esfuerzo que nos va a llevar cambiar algo puede tener un peaje más elevado que aceptarnos tal y como somos, aceptar que todo tiene su ritmo y su momento, y aceptar que, no hay mayor logro en la vida que ser uno mismo.



El Poder De La Mente

Durante siglos, mujeres y hombres intrépidos han desafiado los límites de la resistencia humana en algunos de los eventos deportivos más duros realizados en los sitios más inhóspitos.

Tan pronto como el hombre primitivo empezó a recorrer largas distancias para cazar, nuestras largas extremidades, piel sin pelaje, combinada con la habilidad de sudar para regular la temperatura del cuerpo, han evolucionado para hacernos más resistentes. Pero esto no quiere decir que nuestro cuerpo no tenga sus limitaciones.

En el pasado, se creía que la fatiga muscular hacía que nuestro cuerpo se frenara tras un excesivo esfuerzo intenso.

Pero hoy en día un creciente número de científicos cree que la clave de la resistencia física está en la mente.

La teoría del profesor Tim Noakes, de la Universidad de Ciudad de Cabo en Sudáfrica, sugiere que es nuestro cerebro y no los músculos lo que dictamina cuán lejos podemos llegar. Durante la actividad intensa nuestro cerebro inconscientemente sienta las bases para evitar que el cuerpo sucumba ante el esfuerzo extremo.

El ex jugador de rugby Richard Parks fue la primera persona en escalar las montañas más altas del mundo y alcanzar los tres polos -el norte, el sur y la cumbre del Everest- en siete meses.

"Ya sea esquiar al Polo Sur o escalar las montañas más altas del mundo, como atleta extremo siempre he tenido que entrenar muy duro físicamente", explica Parks. "Pero cada vez soy más consciente de que es mi mente y no la fuerza bruta lo que me ayuda a superar las situaciones más difíciles y de vida o muerte".

Sin embargo, científicos como el profesor Sam Marcora, de la Universidad de Kent, opinan que la razón por la que los atletas pueden superar sus límites, descansar y recuperar las condiciones para intentarlo otra vez, se debe a un mecanismo consciente que depende de la percepción individual del esfuerzo excesivo.

Varios estudios demuestran que los atletas que hacen un entrenamiento físico y mental tienen un mayor margen de mejora: tanto como 120%, comparado con el 40% de aquellos que sólo trabajan su forma física.

El hombre detrás de los mejores logros deportivos del Reino Unido, el doctor Steve Peters, cree que nuestro cerebro se puede verse como tres áreas independientes capaces de trabajar en conjunto.

Nuestro lado "humano" es lógico, el "animal" es emocional, vital para sobrevivir pero responsable de la ansiedad, el nerviosismo y las decisiones impulsivas.
Por último está nuestra "computadora", responsable de programar los pensamientos y el comportamiento aprendido. Para los atletas de élite, aprender a controlar el lado animal es vital.

Afortunadamente, como el resto del cuerpo, el cerebro puede entrenarse para un gran evento.

El ciclista de pista británico Chris Hoy es un gran defensor de las técnicas de Peters. Él ha ganado seis medallas olímpicas y once de mundiales
Los avances en neurociencia y tecnología utilizando pantallas táctiles han revolucionado la forma en que los atletas pueden entrenar.

Las habilidades que antes se pulían en el campo ahora se mejoran en laboratorios futurísticos deportivos donde el entrenamiento del cerebro mejora el desempeño atlético.

Ahora el entrenamiento por encima del cuello se considera tan importante como el físico, lo que le permite a los atletas añadir repeticiones mentales a sus series sin ninguna fatiga física.

Las pruebas cognitivas también pueden detectar áreas de debilidad, lo que para un atleta de resistencia puede incluir ansiedad, fatiga, estrés, metabolismo y clima.

Entonces, ¿en verdad reside en la mente la resistencia física?

De acuerdo con Matt Furber, jefe científico del laboratorio GSK de desempeño humano, "definitivamente la mente juega un papel en el desempeño físico, pero la economía del ejercicio, maximización y horas de entrenamiento son la prioridad en el desempeño de resistencia".

Sin embargo, Barry O'Neill, jefe del laboratorio cognitivo, cree que mucha gente puede lograr ese nivel de preparación fisiológica "pero lo que diferencia a una pequeña élite del resto del grupo es la mente".

El entrenamiento del cerebro sólo está rasguñando la superficie sobre lo que es posible. Pero ya es visto como un ingrediente esencial para que cualquier atleta logre esa diferencia sobre su oponente.


Para ser el mejor, la mente debe ser tan fuerte como el cuerpo.

jueves, 26 de abril de 2018

Diversidad Cultural


Es preciso rechazar contundentemente la crítica que a menudo se hace de la diversidad cultural como causa de conflictos.

Son los intentos de suprimir la diversidad lo que genera los problemas, cuando se exalta "lo propio" como lo único bueno, lo verdadero, y se mira a los otros como infieles a convertir, si es necesario, por la fuerza.

O cuando se considera que los otros representan "el mal", la causa de nuestros problemas, y se busca "la solución" en su aplastamiento.

 Los enfrentamientos no surgen porque existan particularismos, no son debidos a la diversidad, sino a su rechazo. Son debidos a los intentos de homogeneización forzada, a los fundamentalismos.

Conviene aclarar, por otra parte, que la defensa de la diversidad cultural no significa aceptar que todo vale, que todo lo que los pueblos crean sea siempre bueno.


Lo que es siempre bueno, en cualquier dominio, es la diversidad, porque nos hace ver que no hay una única solución a los problemas, una única ley incuestionable…

Motivación Y Autodisciplina


La motivación es un reflejo de tus emociones y no puedes confiar en ellas por completo cuando se trata de formar nuevos hábitos. En cambio debes combinarla con autodisciplina. Esa palabra puede dar miedo a algunos de ustedes pero la verdad es que no pueden estar seguros de que su excitación inicial sobre un nuevo hábito estará en el mismo nivel después de unas semanas.

La autodisciplina es la parte desafiante del proceso pero se puede aprender. La motivación te llevará a través de la puerta si quieres entrenar para un medio maratón pero la autodisciplina te hará usar esos zapatos para correr incluso cuando llueva afuera y todo lo quieras hacer es acurrucarte y ver programas de televisión. La autodisciplina es esencial para alcanzar tus objetivos porque te hará superar tus límites y descubrir un lado nuevo de ti mismo.

“La disciplina es el puente entre las metas y los logros.”
Jim Rohn.

Experimentarás malos días en tu viaje de formación de nuevos hábitos y eso está perfectamente bien. Después de todo estás tratando de mejorar y no siempre será fácil especialmente después de que la euforia desaparezca. Sin embargo la autodisciplina te mantendrá en el buen camino y continuarás avanzando. Y después de un tiempo tus nuevos hábitos se convertirán en parte de tu vida.

Si quieres formar un nuevo hábito, debes ser dedicado. Como cuestión de hecho, un estudio mostró que generalmente te tomará sesenta y seis días antes de que un hábito se convierta en una parte normal de tu vida cotidiana. Tienes que seguir con eso hasta que el hábito se convierta en una rutina

La motivación es crucial para el primer paso de tu viaje. Te hará sentir la emoción y estarás ansioso por cambiar. Tus emociones y enfoque serán altos durante las primeras semanas pero desaparecerá. La autodisciplina debe hacerse cargo cuando esto suceda. Pero ten en cuenta que no eres una máquina y que puedes permitirte omitir uno o dos días. Eso está perfectamente bien siempre que sepas lo que está sucediendo. Deberías seguir adelante el día siguiente.

Formar nuevos hábitos se sentirá como un paseo salvaje porque a veces estarás motivado para revisar toda tu lista de tareas y completar cada tarea en un día. 

Pero habrá momentos en los que ni siquiera podrás comenzar a escribir. Esta es la razón por la cual tanto la motivación como la autodisciplina son partes significativas de la formación de hábitos. 

Una vez que los combines, obtendrá la clave que eventualmente te ayudará a formar un hábito.


La Templanza


El término templanza es de origen latín templararia, es una cualidad humana que consiste en actuar o hablar de forma cautelosa y justa, con sobriedad, con moderación o continencia para evitar daños, dificultades e inconvenientes.

La templanza es una virtud que permite al individuo controlar las pasiones, vicios e impulsos frente a los encantos de los deseos, placeres o instintos. La templanza requiere un buen juicio, prudencia, discernimiento, precaución y sabiduría.

La templanza es un valor que permite al individuo tener dominio y control sobre sus actos, logrando mantener el equilibrio, a través del disfrute de las cosas buenas sin caer en el exceso ya que se puede transformar en dañino o perjudicial para el propio. Por ejemplo: el alcohol, la comida o el sexo, que pueden ser peligrosos si se deja a un lado la templanza.

Por otro lado, en el área de la pintura, la templanza es la armonía y buena disposición de los colores.

En relación a la climatología, la templanza hace referencia a la moderación del clima. “El trabajo del jardín se llevará en épocas de mayor templanza”.

Los sinónimos de templanza son moderación, mesura, ponderación, cuidado, prudencia, etc. Por su parte, los antónimos son abuso, exceso, imprudencia, desenfreno, entre otros.


La Riqueza Del Tiempo


"La riqueza es la libertad y la capacidad de elegir qué voy a hacer con mi tiempo."
 Chuck Blakeman

“Cuando eres joven tienes todo el tiempo y toda la energía para disfrutar de la vida, pero no tienes dinero. Cuando llegas a una edad madura tienes el dinero y la energía, pero no tienes tiempo. Y cuando te retiras, tienes el dinero y todo el tiempo, pero no te queda energía.” 

Esta es, desgraciadamente, la gran paradoja de nuestra sociedad moderna. Pero no tiene por qué ser así. Tu visión de la vida puede incluir tiempo, energía y dinero a partes iguales en todas sus etapas. Sólo tienes que dejar de pensar en la jubilación y definir los objetivos que te lleven a disfrutar de todo tu tiempo.

Y empezar.

Ahora.

Esencial


Esencia es una palabra que representa algo que está más allá de la comprensión humana, algo que las palabras no pueden expresar. 

La Esencia es el origen y la sustancia de todo lo que existe. Es la Fuerza Creadora de todo y la Energía, la sustancia, de la que todo está formado. Toda la Creación es Esencia manifestándose en una variedad infinita de formas. Tú eres una de esas formas, y al mismo tiempo la Totalidad de la Esencia.

La Esencia es un ser, el Ser Único. El Uno es también el Todo. La Esencia es la Unidad y la Totalidad de la existencia. Es Infinita, no tiene límites. La Esencia es lo único que verdaderamente existe. Se manifiesta a Sí Misma en una infinidad de dimensiones, universos y realidades. 

Pero todo eso son ilusiones: la única verdad detrás de todas las apariencias es la Esencia; es la verdad. La Esencia es la Fuerza Inteligente Creadora de todo lo que existe, y forma la totalidad de la Creación de Su Misma Esencia—no existe otra cosa con la que se podría crear algo. La Esencia es tanto el Creador como lo Creado. La Esencia es el principio, el proceso y el fin de todo lo que existe, y al mismo tiempo Ella es sin fin, infinita. Toda la Creación es una ilusión dentro de la Esencia, hecha por la Esencia a partir de la Esencia.

Solo existe la Esencia; el Uno. TÚ eres ese Uno. TÚ eres la Totalidad de la Esencia, tú eres el Uno. No hay otra cosa que podrías ser; solo existe el Uno. Y no eres una parte de la Esencia: no hay partes, solo el Uno. La Verdad es que solo existe la Esencia Única y TÚ eres Eso; eres el Uno-Todo. (Esta verdad, que TÚ eres el Uno y el Todo, es algo que no se puede comprender con la mente humana—pero tú puedes experimentarlo porque tú Eres Eso.

Por tanto, el estudio de la Esencia es el estudio de Ti Mismo, de Quien Eres Realmente.