jueves, 7 de marzo de 2019
Si Percibes Tu Cambio
Si te sientes inquieto. Si sientes que tu vida ya no te llena. Si percibes que te falta algo. Si ya no te sientes identificado con tus relaciones. Si te sientes desconectado de tu trabajo. Si sientes que quieres otra cosa pero no sabes el qué. Si no te sientes a gusto con tus actuales identidades. Si deseas salir de tu zona de comodidad. Si quizás no duermes bien. E incluso tienes ganas de llorar. No te estás volviendo loco, es que estás mudando la piel. La piel interior de tu propio ser.
Pero aún te diré más. Si te encuentras perdido, pero no puedes volverte hacia atrás, y al mirar hacia los lados y hacia delante sientes vértigo, no estás enfermo, es que te encuentras en medio del puente colgante de la transición de todo cambio. Detrás de ti dejaste la naturaleza que ya no eres, y frente a ti, una vez que atravieses el puente, se encuentra tu nueva naturaleza en la que te estás transformando. Por eso te sientes perdido, porque aún estás en un punto indefinido del puente. Y por eso te sientes inquieto y con ciertos temores, porque ese puente es colgante.
El puente colgante de la transformación es un trayecto interno, construido por un entramado de peldaños emocionales por los que debes pasar para poder atravesarlo. O, ¿a caso te imaginabas que se puede transformar la energía de cada una de las células de tu ser sin sentir nada? La buena noticia es que, al igual que el proceso de la crisálida por el que pasa una oruga para transformarse en mariposa, tienes todo el potencial para convertirte en un ser con alas.
Ese entramado de peldaños emocionales del que está construido tu puente colgante es lo que posibilita el proceso del aprendizaje personal, único e intransferible, que te otorgará durante el camino un nuevo conocimiento y te permitirá durante el trayecto crecer como Ser Alado. Así que sé valiente y con la conciencia abierta camina hacia delante, hasta alcanzar la plena transformación de tu nueva naturaleza. Por el contrario, cabe la posibilidad que decidas congelarte en tu proceso natural y te quedes perdido durante mucho tiempo en medio del puente colgante, viviendo tu vida anterior sin ser ya el/la de antes, ni permitiéndote vivir en una nueva vida como un nuevo ser en el que debes renacer. Tuya es la decisión, y elijas lo que elijas estará bien.
Pero déjame decirte que por evolución natural entraste en el puente como un ser sin alas, y puedes salir de él habiéndote convertido en un Ser Alado. Y en el proceso transformador aprenderás que todo cambia en un eterno fluir, porque la impermanencia es ley de vida. Y que cuando sientes miedo no eres tú, sino los demás en ti, ya que los miedos no son más que sombras irreales proyectadas sobre las paredes de tu mente que solo quieren impedirte que despliegues las alas y vueles. Y aprenderás que Tú sí que puedes, sí que vales y sí que te lo mereces, todo aquello con lo que sueñes. Y descubrirás que el mundo no tiene horizontes. Y gozarás volando sobre mil paisajes. Y sabrás amar sin apegos, porque el amor encadenado es todo menos amor. Y disfrutarás al dejarte fluir intensamente por los instantes del continuo presente, que es la verdadera vida. Y serás feliz compartiendo momentos llenos de luz con otros Seres Alados. Y reconocerás la magia sanadora de un abrazo, una caricia, un beso y una sonrisa. Y te reconocerás dueño de tu propia existencia. Y con las alas bien extendidas bajo un día de radiante sol o de refrescante lluvia, te sentirás vivo, te sentirás originalmente Tú. Y en ese descubrirte reconocerás tus habilidades y dones naturales, y hallarás tu medio natural donde los desplegarás con gracia y sin esfuerzo, porque ya eres Tú mostrándote al mundo con plena ingenuidad.
Así que ya sabes. Si te sientes perdido, es que estás cambiando para convertirte en una versión mejorada de tu propia actual naturaleza. La transformación comenzó, y no tiene vuelta atrás. El paso por el puente colgante es un proceso de aprendizaje que te conduce al reencuentro con tu sabiduría interior, contigo mismo, donde llegarás a reconocerte y aceptarte tal y como eres, sin etiquetas con colorantes ni roles postizos edulcorantes impuestos por los demás. Y la mejor noticia de todas es que, si aún no te has dado cuenta, mírate en un espejo la espalda y verás cómo te están creciendo ya unas preciosas alas que en un día muy próximo te permitirán volar.
El Tiempo Que Importa
Me pregunto si cada día de tu vida le dedicas al menos 5 a
10 minutos a actividades que contribuyan con tus sueños.
Si eres una persona promedio, lo más probable es que me
respondas que NO.
Y si este es el caso, no te preocupes, siempre estás a tiempo
de cambiar y de mejorar estos aspectos de tu vida, ten en cuenta claro, que
mientras más tiempo dejes pasar, más oportunidades se irán de tus manos, y
menos beneficios podrás obtener en el corto y largo plazo.
Deberías tener una lista con todos tus propósitos allí
plasmados y cada día de tu vida, dedicarle parte de tu tiempo a hacer algo al
respecto.
Esta es quizás una de esas actividades que podrías
reemplazar, dejando de lado las actividades por defecto (o de relleno).
Lo Más Importante Primero
Sin importar a la hora que te levantes día a día, deberías
dejar las actividades con mayor orden de prioridad para ser realizadas antes
que todas las demás.
Con esto, quiero indicarte que las primeras horas de tu día,
son quizás las más productivas en el sentido en que tienes la mente libre de
muchos pensamientos e ideas que podrías recolectar a lo largo del día.
Dedícale la parte inicial de tu día a las cosas que
verdaderamente importan y que contribuyen con tu misión de vida.
No Dejar Para Después
En muchas ocasiones de nuestra vida dejamos aquello que
tenemos pendiente para más adelante. Puede ser una pequeña tarea, pequeños
pasos hacia un objetivo o nuestra toma de decisiones. Podemos estar
viviendo acumulando tareas, obligaciones o deseos.
Así, pasa el tiempo, y lo que un día dijimos que haríamos
queda pendiente y sin fecha por determinar, convirtiéndose en un “tengo que…”
sin fin. En ocasiones puede que no genere demasiadas dificultades, sin embargo
en otras puede que más tarde sea demasiado tarde.
Lo haré más tarde
Cierto es que nuestro día a día puede estar cargado de cosas
que hacer, que nos impiden llevar todo hacia adelante, no somos ningún
superhéroe ni super heroína. Es normal que a veces no podemos con
todo, por lo que es mejor hacer menos cosas y bien, que muchas y mal.
Pero cuando dejamos muchas cosas para más tarde y se nos
acumulan, podemos experimentar altos niveles de ansiedad y de malestar con
respecto al concepto que tenemos sobre nosotros mismos. Tenemos ansiedad cuando dejamos muchas puertas sin cerrar y cabos sin
atar.
También podemos estar cayendo en el error de sobre estimar el
tiempo y esfuerzo que pensamos que nos llevará hacer algo. Podemos pensar que
tardaremos más tiempo del que realmente invertiríamos. A veces tardamos
más en pensarlo que en hacerlo, tenlo en cuenta.
Demasiado tarde es un concepto que sólo se aplica a las
cosas que ya son definitivas
Casi nunca es tarde, pero no lo dejes para más tarde.
Todas, o casi todas las decisiones pasan por un proceso
lógico de toma de decisiones. Con la influencia de nuestras emociones, claro
está. Lo cierto es que a veces, pensarlo demasiado significa imaginarnos
los posibles finales y, casi siempre, todos malos.
Y así dejamos pasar los días. Pensando y pensando que
llegará el día en que algo cambiará sin movernos del sofá. Y claro, ese día
nunca llega. Sabiendo que todo lo que está en nuestra mano es posible
cambiarlo si somos nosotros mismos los que empezamos.
Tampoco el tiempo es un valor importante. Es cierto que hay
cosas irrecuperables y que ya pasaron, de eso tan sólo nos queda aprender con
la convicción de que todos cometemos errores. Pero nunca es tarde para cambiar cosas que aún podemos solucionar, tan
solo hay que intentarlo.
Hablar con alguien con el que llevamos mucho tiempo sin
hablar, solucionar conflictos del pasado, retomar esa pasión que nos hacía
felices o cumplir los sueños realizables que tenemos apuntados tan sólo son
posibles si nos ponemos en movimiento. Vamos, adelante.
miércoles, 6 de marzo de 2019
Crónicas Del Horror
Dentro de veinte años no
quedará ningún superviviente del Holocausto. Por eso algunos supervivientes de aquel horror se apresuran
a dejar por escrito su testimonio. Es el caso de Eva Schloss quien fue la hermanastra de Ana
Frank, la mítica niña que nos dejó su diario para no
olvidar errores catastróficos de la historia. Después de Auschwitz (Planeta) ilustra a quienes se
preguntan cómo se logra sobrevivir a tamaña crueldad. Eva responde a La Vanguardia desde su casa londinense.
Ella también fue víctima de la persecución nazi y destinada a un campo de concentración, pero a diferencia de Ana, su hermanastra, sobrevivió. Hoy, a sus 86 años, lleva una vida tranquila en Londres. La publicación de su libro le ha reportado una popularidad que intenta dosificar. "Sabemos que tenemos una sola vida aquí en la tierra, con sus altibajos. Tienes que valorar los buenos tiempos -en el mundo hay belleza, personas maravillosas y momentos inspiradores- para encontrar las fuerzas que te permitan superar cosas difíciles".
Eva Schloss Geiringer, al igual que centenares de miles de judíos, tuvo que abandonar su ciudad natal -nació en Viena, 1929- para iniciar un viaje itinerante por varios países de Europa. Primero Bruselas, después Amsterdam. Cuando los alemanes invaden Holanda a su familia -como a todas las judías- se le despoja de sus derechos y son obligados a llevar la estrella amarilla identificativa. Les separan: Eva y su madre por un lado, su hermano Heinz y el padre por otro.
Conoció o a Ana Frank de niña, antes de ser su hermanastra era una de sus amigas en Amsterdam. La recuerda como una criatura sonriente, soñadora, preocupada por sus vestidos y absolutamente confiada en que un futuro mejor estaba por llegar. Todo lo contrario de Eva. Y a pesar de eso sus destinos se unirían. "Era mi contrario, algo espectacular. Yo era un potro de pelo rubio, curtida por el sol, ropa desaliñada de montar en bici. Ana se peinaba primorosamente, vestía blusas y faldas inmaculadas, calcetines blancos y zapatos de charol. Vivíamos frente a frente, a cada lado de la plaza".
Cuando la madre de Eva, Mutti, ya viuda, se reencontró con el padre de Ana, Otto Frank, también viudo, le pareció "un hombre amable, un caballero, a pesar de estar atormentado por la muerte de sus hijas, una de ellas Ana Frank". Ambos habían pasado por situaciones similares y ese conocimiento y el dolor compartido les unió.
Fue de esa manera que Eva Schloss se convirtió en hermanastra de Ana Frank.
Eva Schloss pasó décadas sin querer recordar su pasado, no hablaba de él ni siquiera con sus hijas. "Durante mucho tiempo, interiormente, quise hablar a la gente de ese sufrimiento atroz que padecimos. pero después de la guerra en Holanda y más tarde en Inglaterra, la gente no quería oír hablar de adversidades -lamenta Eva- la gente quería seguir adelante y tratar de olvidar"
Pero un día, ya mayor, lo hizo. De golpe. Era 1986 y había sido requerida para pronunciar unas palabras sobre su hermanastra Ana Frank en una exposición sobre ella, en Londres. Todavía hoy no se explica lo que le ocurrió pero, de repente, sus palabras estallaron y soltó todo lo que había callado en 60 años y "todo el dolor acumulado se rebajó".
Desde entonces le han ocurrido buenas cosas: conferencias por todo el mundo, la publicación de este libro, incluso el príncipe Carlos la nombró -hace tres años- miembro de la orden del imperio británico por su labor en la Fundación Ana Frank.
Volvamos al pasado. Eva llama cariñosamente a sus padres Pappy y Mutti y a su hermano mayor, Heinz. El libro detalla cada nuevo temor: los cambios de domicilio, registros, la escucha clandestina de la BBC... Sorteando riesgos durante dos años.
"Fui capturada por los nazis el día en que cumplí 15 años", recuerda perfectamente Eva. Era el 11 de mayo de 1944. Siete días después de pasar por el despacho de la Gestapo la familia es incluida en la lista de transportados con destino a Auschwitz.
Eva es la más pequeña de la fila pero su madre la ha vestido pare que parezca mayor. Eso le salva la vida porque todos los menores de 15 años son separados a la derecha, "la cola que iba directamente a la cámara de gas. Así que fui una de los siete únicos niños que sobrevivieron de los 68 que viajaban en nuestro transporte". Madre e hija pierden el rastro de padre e hijo ("Dios te protegerá, Evertje, se despidió Pappy abrazándome con fuerza").
El peor momento, sin duda, llegó cuando llevaba unos cuatro meses en Auschwitz. "El Doctor Mengele eligió a mi madre para ser gaseada. Fue el shock más horrible. Caí en una depresión y estuve a punto de tirar la toalla, perdí las ganas de seguir viva", explica Schloss, que reconoce que el segundo momento más terrible fue regresar a Amsterdam y saber "que mi padre y mi querido hermano habían muerto. Nunca he conseguido superar esas pérdidas aunque... la vida sigue y consigues coexistir con ese dolor".
Las escenas de la vida en los barracones que describe Eva son espeluznantes. Las condiciones infrahumanas, los abusos, los rapados ("mi madre le suplicó que me dejar algo de pelo, que era sólo una niña"), el número tatuado en el brazo con aguja y tinta, el tifus -del que se salvaron ella y su madre gracias a la intervención de la prima Minni- las noches ("dormíamos apretadas literalmente, ocho mujeres. Cuando una se daba la vuelta, todas nos girábamos. Las chinches caían de los camastros") y el tormento que le adjudicaron por ser la más joven: ser la última en utilizar el cubo de orines y transportarlo veinte barracones más allá para vaciarlo.
Y algo todavía más perverso. Tienen la "suerte" de ser trasladadas para trabajar en "Canadá". Esa suerte de almacén donde se acumulaban las pertenencias de los judíos en montañas gigantes: gafas, ropas, zapatos... "Los alemanes aprovechaban incluso el pelo que cortaban a los prisioneros para construir alfombras".
Lo macabro del hecho es que muchas de esas posesiones judías se enviaron de vuelta a Alemania, donde se repartieron entre familias de soldados. "Los hombres alemanes -incluso sin saberlo- se afeitaban con cuchillas judías, mientras que las buenas madres alemanas empujaban carritos de bebés judíos y los abuelos usaban gafas de judíos para leer noticias del periódico sobre el devenir de la guerra". Se enviaron 2.500 relojes de pulsera de judíos a residentes de Berlín.
En invierno de 1944 desmantelaron el campo. No es fácil sobrevivir en un lugar abandonado sin comida, sin agua, sin luz, sin otra compañía que los cuerpos inertes de compañeros que tienen que sacar al exterior. "Arrastrarlos muertos es lo peor que he tenido que hacer en mi vida. Aquellos ojos abiertos con la mirada extraviada, esas grandes bocas me decían que habían resistido mucho para llegar casi al final".
Es a la vuelta de esa sinrazón cuando se reencuentran con Otto, el padre de Ana Frank. Un día Otto llega con un pequeño paquete en las manos, envuelto en papel marrón y atado con un cordel. Es el diario de su hija Ana, que encontró Miep Gies, una de las personas que les escondió. Ana Frank murió de fiebre tifoidea -como su hermana Margot- en marzo de 1945 en el campo de concentración.
Desde entonces, la vida de Eva Schloss ha dado muchas vueltas,
incluso podría decirse que le ha permitido estadios de felicidad. Se casó con
Zvi Schloss, tuvo tres hijas y viarios nietos. "Ahora tengo una familia
adorable. Uno termina aceptando que la vida tiene momentos buenos y malos.
Tienes que construirte tu fortaleza".
Estar En Paz Consigo
Nada nos proporciona más confort espiritual que estar en paz
con nosotros mismos. Eso solo se logra cuando tenemos la convicción de que hemos
actuado de la manera y en el momento correctos, guiados por decisiones
personales y conscientes de que la solución a los problemas propios depende de
nosotros mismos, de nadie más.
La paz interior es un privilegio sublime y tonificante que
repleta de gozo el alma, es patrimonio de los que luchan por sus objetivos en
la vida, de los seres exitosos. Es, me atrevo a asegurar, un reconocimiento
divino. Logramos ese sosiego espiritual cuando enfrentamos la vida llenos de
autoconfianza y optimismo, y estamos dispuestos a luchar por la conquista de
los sueños sin esperar por soluciones ajenas y, mucho menos, por la llamada
buena suerte.
Me viene a la mente el líder independentista indio Mahatma
Gandhi, quien se caracterizo no solo por ser un gran luchador por la libertad
de su pueblo, si no también por su profunda espiritualidad, por su vocación
humanista y por una proyección de paz pocas veces igualada en la historia de la
humanidad.
Gandhi vivía convencido de que si
no alcanzamos la paz dentro de nosotros mismos, siempre estaremos en guerra con
los demás. ¡Nada más acertado! La armonía interior es la que
nos permite interactuar en conformidad con nuestros semejantes y aceptar
aquellas cosas que no podemos cambiar en ellos.
Quien no encuentra armonía en sí mismo, vive con la costumbre
de quejarse constantemente, asume siempre el papel de víctima, achaca a los
demás sus descalabros y culpa de su infelicidad a quienes lo rodean. ¡Eso es estar en guerra con los demás!
Un ser humano inconforme consigo mismo no se acepta como es y
lo peor, y más contradictorio, es que se hace inmune a los cambios, porque
desconoce que el cambio real debe producirse dentro de sí mismo, que no viene
del exterior. Espera a que otros cambien por él. Llegado el momento, la
autoconfianza lo abandona por completo, entonces, el síndrome del fracaso y el
desasosiego se apodera de su alma.
Por el contrario, la paz interior es consecuencia de la
autosatisfacción que se siente cuando hacemos lo correcto, cuando perseveramos
y estamos seguros hacia donde nos dirigimos, cuando vivimos y aprovechamos el
presente porque somos realistas y positivos, y somos capaces de convivir en
armonía con los demás. La paz con nuestros semejantes depende de nuestra propia
paz.
Vivir en armonía con uno mismo significa no dejarse arrastrar
por falsos temores, pensar y actuar movidos por intereses propios, dejar de juzgar
a los otros, ser agradecidos y no preocuparse sin razón. Este regocijo del alma
le da alas al amor tanto por nosotros mismos como al amor hacia los demás.
También es cierto que estas las personas son propensas a
reír. ¡Es lógico que así sea! La paz interior es sinónimo de felicidad y, según
la madre Teresa de Calcuta, el
primer gran síntoma de la felicidad es una sonrisa. Riamos,
demostrémosle a Dios y a nuestros semejantes que somos seres terrenales felices
y dispuestos a entregar amor.
El éxito y la paz interior vienen de la mano, uno depende del
otro. ¿Cuál llega primero? Eso no importa… ¡el primero que lo haga, bienvenido
sea!
Hacer Más De Lo Que Esperan De ti
En un mundo donde se te da lo que corresponde por hacer lo
que debes hacer no es sorprendente ver lo que pasa cuando haces más de lo que
se espera que hagas.
Son pocas las personas que hacen más de lo que deben hacer,
de eso que establece su cargo, la gran mayoría se limita a hacer lo básico, lo
normal, lo suficiente para quedar bien, para recibir ese pago tan anhelado.
Pero hay otro grupo que siempre da más, hace más y contribuye
más. Lo tiene como un hábito, como parte de su día a día, como algo de su
naturaleza. No se concibe haciendo sólo lo que le piden.
Por tanto, siempre están recibiendo más de diferentes formas,
algunas veces puede ser en forma de dinero, otras veces les llega en forma de
bendiciones diversas, asensos inesperados, reconocimientos de personas que no
sabían que los estaban observando, entre otros.
No es común, y es por eso que esas personas resaltan del
resto. Lo vemos en actores, en figuras públicas, en políticos, en empresarios,
y también en el señor o señora de la esquina, en el maestro del colegio, en el
carnicero de enfrente.
Por supuesto las grandes figuras son las más llamativas,
porque son famosas y las redes sociales lo amplifican todo, pero es cierto que
también lo podemos ver cerca de nosotros si prestamos atención.
Dar más de lo que se espera tiene un gran poder. Puede ser
saludar con entusiasmo en las mañanas cuando llegamos al trabajo, o prestar una
ayuda espontánea a alguien que lo necesita, o donar una cantidad de dinero
anónima a alguna institución que viene realizando un gran trabajo en la
comunidad.
El común denominador siempre es el mismo: Dar o Hacer
más de lo que se espera.
No sé en qué te desempeñas, si eres empleado o empresario, o
ama de casa, o trabajador independiente. Pero estoy seguro de que si adquieres
el hábito de dar o hacer más de lo que se espera tu vida empezará a tener una
inspiración diferente, una frescura de satisfacción nueva, y también
importante, un impacto mucho mayor.
Hay cosas que no tenemos por qué hacer pero si las hacemos
estaremos haciendo una diferencia y ya esa es una razón para hacerlas.
Simplemente porque podemos hacerlas.
No dejes de dar o hacer algo que pueda hacer una diferencia o
aportar un valor a otros, porque el efecto de esa acción puede ser determinante
para alguien
.
No necesitas saber el nombre de ese alguien, no necesitas
saber a cuántas personas impactantes, quédate tranquilo y satisfecho de saber
que lo hiciste y punto. El Universo/Dios/La Vida sabrá recompensarte. Créeme.
Nada se le escapa.
Así que sé el líder que puedes ser y forma el hábito de dar y
hacer más de lo que se espera!
Compromiso Personal
Explorar nuestro mundo interior puede ser el viaje más
intenso y fascinante que existe. Muchas veces transitamos por el mundo sin
darnos cuenta de nuestras verdaderas capacidades y talentos, pensando que la
persona de al lado es más virtuosa o merecedora que nosotros de cosas buenas,
sintiéndonos con ello inferiores y poco afortunados. Esta conciencia de víctima
hace que desaprovechemos tiempo y oportunidades valiosas para desplegar
distintos aspectos de lo que realmente somos, los cuales no son, necesariamente,
los que el resto dice o quiere para nosotros.
Nuestro compromiso personal comienza a adquirir cada vez más
fuerza, y es éste mismo el que nos impulsa a desafiar nuestros propios límites,
a tomar riesgos y a seguir, finalmente, a nuestro corazón. No se trata de ser
irresponsables y dejar completamente de lado todo lo que hemos construido con
esfuerzo hasta ahora. Se trata, más bien, de tomar todas aquellas cualidades y
fortalezas que nos han llevado a ser lo que somos ahora y, desde ahí, fundar
una nueva forma de vida basada en nuestras verdaderas pasiones, combinadas
equilibradamente con nuestra experiencia cotidiana actual.
Cuando hacemos un cambio desde adentro, todo en nuestro
exterior comienza a cambiar: Sentimos que la vida fluye más fácil; que nuestra
energía interna es más potente; que nuestro sentido del humor mejora; que
tenemos mayor flexibilidad, alegría y confianza en el poder que alberga cada
momento.
Sin duda, esto no es una tarea a cumplir a cabalidad de un
momento a otro: Requiere de cierta práctica y de la intención de internalizar
los hábitos que brindarán excelencia a nuestros pasos: La perseverancia, el
amor y apreciación hacia nosotros mismos; la toma de responsabilidad por cada
una de nuestras decisiones como motor de constante direccionamiento; la alegría
de ser y de estar y cultivar el perdón constituyen un camino que vale la pena
recorrer.
La importancia del compromiso personal, desde mi propia
experiencia, brinda un mayor sentido a nuestro día a día. Convertirnos en
nuestra propia causa y trabajar comprometidos por ella es, quizás, la razón más
importante de estar viviendo, aquí y ahora.
Con La Frente En Alto
La distraída’ porque se pasa de frente o ‘Perfil de
Volkswagen’, son algunos apodos con los que se suele llamar a quienes poseen
una frente demasiado amplia. ¿Pero quién ha dicho que este es un rasgo de
fealdad?
Todo lo contrario,
una frente grande puede suavizar ópticamente otros rasgos de la cara.
Una
nariz demasiado recta, una quijada hundida u ojos pequeños pasan
desapercibidos cuando existe una gran frente que desvía la atención. Además,
mucho se habla sobre la relación entre la inteligencia y el tamaño de la
frente. Hipótesis que podría ser solo un mito, pero que, sin embargo, tampoco
ha sido desmentida.
No es por gusto que
aunque el flequillo esté de moda, la mayoría de famosas con frente amplia
prefieran llevarla al descubierto. Pero ¿cuál es la medida ideal de una frente?
No hay un rango determinado. Puede variar de 2 a 10 cm como máximo.
Aun así, a
continuación mostramos algunas soluciones para disimular esos centímetros de
más que a muchas incomodan:
-Aplicar sombras
marrones en la parte alta de la frente, donde nace el cabello. Es el mejor
engaño óptico. Pero debe ser algo muy ligero, nadie debe detectar el camuflaje.
-Si no llevamos
cerquillo, la raya al medio será nuestra peor enemiga. Hagamos la raya a un
lado y no olvidemos dejar caer algo de cabello sobre un costado del rostro.
-Maquillemos
nuestros ojos con tonos oscuros. Resaltar esta parte del rostro restará
importancia a nuestra frente.
-Las cejas no deben
ir rectas. Intentemos arquearlas o depilarlas de forma triangular con la ayuda
de pinzas.
-Olvidémonos de los
moños o colas muy tirantes. Dejarán al descubierto, de la manera más obvia, lo
que tanto queremos esconder.
La Revolución Digital
Esta novedosa manifestación cultural que surge como
convergencia tecnológica de la electrónica, el software y las infraestructuras
de telecomunicaciones, originó lo que hoy se denomina: revolución digital. La
electrónica ha aportado el desarrollo de equipamiento del proceso de la
información a un ritmo muy acelerado. Luego, el desarrollo de soporte lógico
para esas máquinas, que ha crecido en complejidad a medida que el soporte
constituido por las maquinas ha evolucionado.
Ese soporte lógico o software se ha diseñado para mejorar su
interactividad con el usuario, bajo la concepción de que sea más simple para un
usuario que eventualmente, no evoluciona en sus conocimientos a la misma
velocidad que lo hace el resto del sistema, permitiendo una masificación en el
uso de los ordenadores. En ello desempeñado un rol importante la perspectiva de
los fabricantes de software, de hacerlo en forma atractiva para el usuario y
permitir el juego intuitivo de ese usuario en el desarrollo del funcionamiento
y de la utilidad de las aplicaciones mencionadas.
Por otra parte, los avances incorporados a la compresión de
datos hacen que el usuario consiga un mejor rendimiento de sus equipos,
contribuyendo a minimizar las limitaciones físicas del hardware. A eso se suma,
el desarrollo del software de comunicaciones, que ha viabilizado el uso de las
redes desde los grandes laboratorios universitarios y de los complejos militares
a empresas y hogares de cada usuario conectado con la Red. Las
telecomunicaciones han dado a lo anterior la capacidad de interconexión y, en
si mismas ofrecen un ejemplo claro de la convergencia que se viene de mencionar
y del desarrollo técnico en ese sentido. Se ha permitido la coexistencia y
utilización de cables de fibra de cobre, el coaxial, la fibra óptica, las
transmisiones a través del satélite y las emisiones de radio de onda corta.
Este proceso de coexistencia es posible, porque las bases
sobre las que se asientan los sectores involucrados en el proceso de
convergencia tecnológica, utilizan tecnologías digitales, emplean un soporte
físico común, como es la microelectrónica, a lo que se añade el alto componente
de software incorporado a sus productos, y por el uso intensivo de
infraestructuras de comunicaciones que posibilitan la deslocalización de los
diferentes elementos del proceso de la información en contextos geográficos
diferentes.
La sumatoria es que la asociación de estas tecnologías, da
lugar a una nueva concepción del proceso de la información, en el que las
comunicaciones abren nuevos horizontes y paradigmas, lo que hace a la
revolución digital beneficiable e inevitable. Este procesamiento se realizaba
casi exclusivamente en entornos locales, por lo que la comunicación era una
función poco valorada. Por otra parte, la estrategia centralista de las
corporaciones, hacía compatible la existencia de un departamento de sistemas de
información centralizado en una única máquina.
Esta limitación se soluciona a partir de que con el
desarrollo de las fuerzas productivas, las nuevas formas de trabajo y la
globalización de la economía imponen la necesidad del acceso instantáneo a la
información, y por tanto, de interconectar las distintas redes que se han ido
creando, diseñándose nuevas arquitecturas de sistemas, en las que la función de
comunicación es de igual importancia o superior por lo estratégico de la
disponibilidad instantánea de la información.
A esto se añade, la existencia de
unas infraestructuras de comunicación muy extendidas y fiables; y un
abaratamiento de los costes de comunicación, lo que estimuló la aparición de
nuevos servicios adecuados a las estrategias de las corporaciones.
Somos Memoria
¿Qué somos sin memoria? Nada, un cuerpo animado, capaz de
llevar a cabo las funciones primarias y poco más. La memoria nos
constituye, nos hace humanos, capaces de relacionarnos con nuestro entorno,
capaces de aprender (sin recuerdo no hay aprendizaje), capaces de reconocer
objetos y personas, capaces de amar y de odiar. Pero nuestra memoria no es
infalible, no es ni siquiera muy fiable, en la mayoría de las ocasiones. A
veces recordamos demasiado poco, a veces lo que creemos recordar no es lo que
sucedió en realidad. Como dice Oliver
Sacks:
Parece que no hay en la mente o el cerebro ningún mecanismo
que asegure la verdad o, al menos, el carácter verídico, de nuestros recuerdos.
No tenemos acceso directo a la verdad histórica, y lo que sentimos o afirmamos
que es la verdad depende tanto de nuestra imaginación como de nuestros sentidos
(como Helen Keller observó con fundamento). No forma de que los sucesos del
mundo puedan ser transmitidos directamente o grabados en nuestro cerebro; los
experimentamos y los construimos de una manera altamente subjetiva, que de
entrada es diferente para cada individuo, y cada vez que son recordados se
reinterpretan o se vuelven a experimentar de un modo distinto.
Porque el funcionamiento de la memoria es (aún)
misterioso. El propio Sacks cuenta en algunos de sus siempre amenos libros
-como El hombre que
confundió a su mujer con un sombrero- algunas peculiaridades de esta
facultad tan necesaria como desconocida.
Si dejamos de recordar, si -como les ocurre a los enfermos
de Alzheimer- nuestra memoria se desvanece, es como si nuestro "yo"
se hubiese apagado. La literatura -que tanto debe apoyarse en la memoria para
existir- ha plasmado a menudo de los efectos devastadores de este fenómeno
Aun así, aun sabiendo la escasa fiabilidad de los recuerdos,
sigo leyendo con gusto libros de memorias. Muy consciente de que es muy posible
que en ellas haya más de recreación que de verdad.
¿Cómo podría ser de otro
modo? El banal ejercicio de rememorar un acontecimiento determinado junto
a otra persona que también lo vivió demuestra, casi indefectiblemente, que
cada uno recuerda algo distinto. Cada cual reconstruye su propia historia
como una narración, ordena los elementos, elimina aquellos que estorban,
magnifica los que concuerdan con su versión. Es decir, todos somos
memorialistas de nosotros mismos. Pero algunos poseen el don de hacer esa
narración tan fascinante y vívida que estamos dispuestos a jurar que se trata
de la pura verdad. Y si no lo es, desearíamos que lo hubiese sido. ¿Alguien
puede creer que Nabokov -por muy niño prodigio que fuese, que sin duda lo
era- era capaz de recordar con todo detalle cosas sucedidas cuando tenía
tres años? Sin embargo, pocas lecturas hay más deliciosas que su Habla,
memoria, esas memorias atípicas y nostálgicas que son al mismo tiempo todo un
monumento literario.
He encontrado alguna vez personas que decían "no
tener ganas" de leer a Nabokov (quizás escandalizadas, sin razón,
por su Lolita). A todas ellas -y, de paso, a todos aquellos que aún
no conozcan este libro- les digo que Habla, memoria es un
deleite, goce literario en estado puro. Reivindicación de la memoria que
somos. Sólo que Nabokov lo dice mejor:
“Soy feliz testigo del supremo logro de la memoria, que es
el de la magistral utilización que hace de las armonías innatas cuando recoge
en sus repliegues las tonalidades suspendidas y errantes del pasado”.
martes, 5 de marzo de 2019
De Poetas Y de Locos…
“Esta es mi nave de los locos de la locura es
el espejo. Al mirar el retrato oscuro todos se van reconociendo. Y al
contemplarse todos saben que ni somos ni fuimos cuerdos, y que no debemos
tomarnos por eso que nunca seremos. No hay un hombre sin una grieta, y nadie
puede pretenderlo; nadie está exento de locura, nadie vive del todo cuerdo”.
Sebastian Brant en “La nave de los locos“.
La verdad es que la posible relación entre enfermedad mental y creatividad (pdf) puede ser tan sólo
un lugar común, pero no se podrá negar que muchos de estos comportamientos
rozan, cuanto menos, lo anómalo. Sobre este particular podrán encontrar
diferentes opiniones: la de quienes identifican genio y patología mental, y la
de quienes niegan tal correspondencia. Nosotros, por nuestra parte, no estamos
en condiciones de identificarnos con uno de los bandos, aunque no creemos que
una psicopatología haga mejor o peor la obra de un escritor (pero si podemos
afirmar que con harta frecuencia convierten su vida en un infierno) por mucho
que a nosotros esas anomalías puedan hacernos esbozar una sonrisa.
Crean que no es fácil hablar de ese territorio que la lengua
común identifica con la locura, el territorio de los “pirados” y “chiflados”,
de los que “están como una cabra”…. Siempre
entre la compasión y el temor de lo que no alcanzamos a comprender, la sociedad
ha tendido en muchas ocasiones a excluir a los enfermos mentales del conjunto
del cuerpo social. Tal vez sea en esta alienación en donde podamos
observar un punto de encuentro entre la figura del demente y la del escritor
(aunque cada vez menos, claro). Pero por lo visto hasta hoy y si quieren que
seamos francos, los primeros abundan mucho más entre ustedes, queridos
lectores, que en el gremio de los escritores. De todos modos, y como nos pagan
por ello, vamos a recomendarles algunas obras sobre el asunto que nos
ocupa y que han coincidido en las librerías. Allá vamos:
Pocas obras habrán sido tan glosadas por los psicoanalistas
como las memorias del presidente de la Corte de Apelaciones de Dresde, Daniel Paul
Schreber(1842-1911), que acaban de ser (magníficamente) editadas por Sexto Piso con
el título de “Memorias de un enfermo de nervios“. Schreber estaba
convencido de que Dios pretendía apoderarse de su alma, destruir su
entendimiento y transformar su cuerpo en el de una mujer, y todo ello con la
ayuda de su psiquiatra.
Freud, Jung, Lacan y toda una pléyade de especialistas
se han ocupado de esta obra en cuyo delirio han sustentado diferentes teorías
acerca de los procesos paranoicos o incluso una prefiguración del nazismo. El
tomo incluye una luminosa introducción de Roberto
Calasso (no dejen pasar “El rosa
Tiépolo” que acaba de lanzar Anagrama) y textos de Freud y
Canetti acerca del caso.
Todavía recuerdo el pasmo que me produjo la lectura de “Inferno” de August Strindberg (1849-1912) en el que
el escritor sueco, acosado por la esquizofrenia (y un consumo nada desdeñable
de drogas, que todo hay que decirlo) se figuraba víctima de diferentes
conspiraciones, ya sean éstas de naturaleza humana o sobrenatural, para acabar
con su persona. Esas manifestaciones patológicas ya estaban presentes en su
obsesivo “Alegato de un loco” (El Olivo Azul) en el que no deja de verse
continuamente atacado, engañado y perseguido por su propia mujer. A lo largo de
sus páginas asistimos al desmoronamiento de su matrimonio y a un creciente odio
hacia su esposa que hace extensible a todo su género, confabulado en contra
suya. En esta obra atroz (el adjetivo es del propio autor) Strindberg
abre las esclusas de los políticamente correcto para liberar un torrente
esquizofrénico y misógino que no deja nada a su paso.
Y ahora por favor tomen papel y apunten un nombre y un
título: William Styron; “Esa visible oscuridad“. La ligereza con la
que los no iniciados solemos emplear los términos clínicos tiene su máxima
expresión en el inconsciente uso que hacemos de la palabra “depresión” y la
facilidad con la que nos declaramos presas de tal estado. Quien quiera adentrarse
en el proceloso laberinto de la depresión mejor que lo haga desde la barrera,
leyendo la lacerante “Esa visible oscuridad” de Wiliam Styron (1925-1906)
recientemente editada por Belacqua.
Afortunadamente Styron logró salir de esa selva oscura y contarlo.
Muchos otros
(aquí pueden escribir Plath, Pavese, Hemingway, Woolf…) no consiguieron
atravesar la negra noche del alma. Un libro extraordinario (y no lo
decimos sólo nosotros).
Pero si hay una estrella que brilla en toda esta
constelación es la del dramaturgo, opiómano, vanguardista, inventor de
lenguajes secretos, ocultista, dibujante, actor de culto —créanme si les digo
que me dejo cosas por el camino— Antonin
Artaud (1896-1948). Su internamiento durante nueve años en
varios centros para enfermos mentales cuando estos se parecían más a las
mazmorras medievales que a las actuales clínicas acabaron por arrasar su cuerpo
enfermo y dejar escaso su ‘Teatro de la Crueldad’.
El otro día cerró sus
puertas la extraordinaria exposición “Artaud” en la madrileña Casa Encendida. Para
quienes no hayan podido asomarse por allí tienen la oportunidad de hacerse con
el catálogo de la muestra que incluye varios textos iluminadores sobre su
figura (entre ellos el de nuestro amigo y maestro Ángel González García,
quien bien podría estar aquí por otros motivos).
Percibir Lo Que Vemos
Nos comunicamos en base a lo que entendemos que está
sucediendo y muchas veces los problemas surgen porque nuestra percepción está distorsionada.
Imaginaos la situación: mi pareja está callada durante un
largo rato y eso me incomoda.
Veamos qué podría decir según distintas interpretaciones y
cuál podría ser la respuesta que obtengo
Opción 1: interpreto que está ocultándome información y eso
me irrita
Digo: No me cuentas nada! Parecemos extraños
Posible respuesta que obtengo: Eso no es verdad, si te
cuento (reacción defensiva)
Opción 2: interpreto que le sucede algo
Digo: Qué te pasa ¿podrías compartirlo? No soy adivina!!
Posible respuesta que obtengo: Ya estás otra vez con que
hable, necesito pensar un poco tranquilamente!! (Irritado y/o cansado)
Opción 3: simplemente observo
Digo: Te veo callado
Posible respuesta que obtengo: Si, estoy dándole vueltas a
cómo hacer una cosa (natural)
Habrían mil opciones más pero lo importante es que notemos
la diferencia en el efecto de los dos primeros, donde lo que conseguimos es
alejarnos del otro y la tercera opción donde nos acercamos.
La comunicación eficaz es la que me acerca al otro, la
ineficaz es la que me aleja de él.
Para limpiar nuestra mirada es importante observar
conductas, en lugar de ir colocando etiquetas a las personas y situaciones
según nuestras interpretaciones y juicios. La conducta es observable, es algo
que puede ser visto o escuchado, es algo que alguien hace o dice.
Ejemplos de conducta son: escribir, fruncir el ceño,
sonreír, andar, colocar algo en un lugar, decir lo que se siente, tener una
pila de papeles encima del escritorio… no son descripciones de conductas :
enfadarse, alegrarse, huir de los problemas, ser ordenado/desordenado, ser
impertinente… esto último son etiquetas.
Las etiquetas nos limitan la realidad, porque ya no dejamos
opción a que sea de otra forma. Y nos hace iniciar la comunicación desde un
sitio donde muchas veces no vamos a hacer más que alejarnos del otro porque
presuponemos cosas de él equivocadas y desde el juicio.
Así que te invito a que te acerques a la observación limpia
de las cosas, de las personas, de las distintas situaciones. Verás cómo
se abren posibilidades, sobre todo a
conocer, entender y acercarte a la persona que tienes delante. Se abre el
camino a la comunicación efectiva.
El Lado Falso
Hay una relación entre lo que se piensa y la expresión de la
cara. La habilidad de los políticos es saltase esta cognición facializada. La
mayoría de las ocasiones lo logran, es parte de su oficio, pero hay instantes
en que no, por qué también son seres humanos y el total control es imposible
¿creo?
Este es le momento en que la racionalidad y la motividad se
cortocircuitan. La naturaleza ha dotado al hombre de que si “uno quiere” y se
fija en el rostro de un individuo te viene un haz intuitivo advirtiéndote
si el que tienes delante, te está mintiendo o no. La excepción está en los
estafadores que como actores de primera línea, su trabajo es representar y ahí
tenemos la batalla perdida.
Forzarse en estos tiempo difíciles, donde el: “qué
hacer”, “para quién”, y que futuro podemos esperar en esa dirección. Es la
actividad más efectiva que debemos hacer. Tenemos mecanismos de reconocimiento
de los demás, empléalos y el resultado de la prospección no te gusta y
sospechas de falta de verdad, acéptalo: es los que es. La verdad duele muchas
veces pero se basa en la ausencia de la mentira que a mi entender es donde
debemos de focalizar el acose y derribo.
Las emociones las refleja el rostro humano, nacen en la
amígdala del cerebro. Mira de establecer una catalogación entre individuos de
tu red de relaciones que creas conocer bien y familiarízate con sus reacciones
causa-efecto en su imagen facial. Y, determina un plan respuesta por tu parte.
Los individuos transmiten información sobre ellos mismos, su entorno y su mundo
de forma automática; lee el mensaje y la hoja de ruta de emociones que
transmiten y verás con qué facilidad podrás poner el blanco sobre el negro es
decir: Detectar al mentiroso
¿Puedo fiarme de esta persona? Piensa que hay miles de
personas que trabajan para poder venderte la verdad de ellos, que para nada,
puede ser la que más te conviene. Trabajan en falsear la información y lo que
quede transmitírtelo mediante una comunicación subliminal pero directa a tu
inconsciente.
Poco puede hacer por evitarlo. Por lo menos haz algo para
defenderte. Cuando dudes se tú el que cierres tus oídos, ojos y ordena
trabajar tu mente para que tu conocimiento cognoscitivo te ilumine y no te
dejes seducir por unos efectos faciales que te pueden meter en el saco del
otro. Tú futuro depende de no dejarte seducir por imágenes retocadas no por
rostros maquillados para un evento.
Hay una relación entre lo que se piensa y la expresión de la
cara. La habilidad de los políticos es saltase esta cognición facializada. La
mayoría de las ocasiones lo logran, es parte de su oficio, pero hay instantes
en que no, por qué también son seres humanos y el total control es imposible
¿creo? Este es le momento en que la racionalidad y la motividad se
cortocircuitan. La naturaleza ha dotado al hombre de que si “uno quiere” y se
fija en el rostro de un individuo te viene un haz intuitivo advirtiéndote
si el que tienes delante, te está mintiendo o no. La excepción esta en los
estafadores que como actores de primera línea, su trabajo es representar y ahí
tenemos la batalla perdida.
Forzarse en estos tiempo difíciles, donde el: “qué
hacer”, “para quién”, y que futuro podemos esperar en esa dirección. Es la
actividad más efectiva que debemos hacer. Tenemos mecanismos de reconocimiento
de los demás, empléalos y el resultado de la prospección no te gusta y
sospechas de falta de verdad, acéptalo: es los que es. La verdad duele muchas
veces pero se basa en la ausencia de la mentira que a mi entender es donde
debemos de focalizar el acose y derribo.
Las emociones las refleja el rostro humano, nacen en la
amígdala del cerebro. Mira de establecer una catalogación entre individuos de
tu red de relaciones que creas conocer bien y familiarízate con sus reacciones
causa-efecto en su imagen facial. Y, determina un plan respuesta por tu parte.
Los individuos transmiten información sobre ellos mismos, su entorno y su mundo
de forma automática; lee el mensaje y la hoja de ruta de emociones que
transmiten y verás con qué facilidad podrás poner el blanco sobre el negro es
decir: Detectar al mentiroso
¿Puedo fiarme de esta persona? Piensa que hay miles de
personas que trabajan para poder venderte la verdad de ellos, que para nada,
puede ser la que más te conviene. Trabajan en falsear la información y lo que
quede transmitírtelo mediante una comunicación subliminal pero directa a tu
inconsciente. Poco puede hacer por evitarlo. Por lo menos haz algo para
defenderte. Cuando dudes se tú el que cierres tus oídos, ojos y ordena
trabajar tu mente para que tu conocimiento cognoscitivo te ilumine y no te
dejes seducir por unos efectos faciales que te pueden meter en el saco del
otro.
Tú futuro depende de no dejarte seducir por imágenes retocadas no por
rostros maquillados para un evento. Tu futuro está en que sepas analizar los
sucesos subyacentes de quienes luchan por liderar poder político. En las
próximas elecciones, date un tempo de menos fútbol…y más pensar
que el futuro de tus hijos depende de tu decisión como votante… en este
país dictatorialmente democrático.
El Valor De Lo Auténtico
Como cada vez todo está más
globalizado, es muy posible que en el futuro sólo exista una moneda en todo el
mundo.
¿Cuál crees que será, el euro
o el dólar? Un chelín de plata recorría feliz Inglaterra de mano en mano. Era
por todos apreciado: el avaro lo retenía en sus bolsillos, el niño lo hacía
girar entre sus dedos, el jugador lo lanzaba al aire...
Cierto día, su último dueño
lo metió en el monedero y se embarcó para llegar al Nuevo Mundo. Pero en tierra
firme, lejos de la patria, el chelín no tenía valor. Todo el mundo lo
consideraba moneda falsa, y fue de mano en mano, de monedero en monedero,
siendo un estorbo. La moneda sentía que su fama y valor habían cambiado de la
noche a la mañana, y esto le irritaba.
Cierto día cayó en manos de
una pobre anciana, pero la echaron a patadas del mercado por querer engañar al
tendero. Pasaron los años, y fue a parar a manos de una mujer supersticiosa que
la metió en vinagre, le hizo un agujero y se la colgó al cuello para atraer a
la buena suerte.
Pero la mujer cayó en deudas,
echó la culpa a la moneda y la vendió a un coleccionista. Éste pronto reconoció
su gran valor a pesar del agujero, y la colocó en un sitio de honor entre sus
más preciadas antigüedades.
Pero todo tiene su recompensa
Incongruencias
La incongruencia es aquello que se dice o hace y que
carece de sentido o coherencia. También se refiere a lo que es contradictorio e
ilógico.
La palabra incongruencia deriva del latín incongruentia,
es decir que tiene falta de congruencia.
Entre los sinónimos que se pueden emplear entorno
a este término son: incoherencia, contradictorio, absurdo, desproporción y
contrasentido. Su antónimo es congruencia.
Por ejemplo, “Tus acciones son incongruentes en relación a
tus actos”. “Los colores con los que pintaron la oficina son incongruentes, no
son armoniosos”.
La incongruencia puede ocurrir tanto en una acción, como en
el lenguaje y otras situaciones. En las acciones las incongruencias
suceden cuando las personas afirman hacer algo que en realidad no cumplen.
Por ejemplo, “Yo no digo mentiras”, pero hace pocos minutos
le mentiste a tu jefe del por qué habías llegado tarde al trabajo.
Las incongruencias en cuanto a lo que se afirma y las
acciones ocurren en cualquier espacio y circunstancia. Hay personas que
afirman tener un estilo de vida saludable pero, la incongruencia se observa
cuando los consigues más de una vez comiendo alimentos pocos saludables como
golosinas.
En el lenguaje las incongruencias se pueden generar por
diversas causas, una de ellas puede ser cuando se habla en una lengua
extranjera y se dominen las reglas gramaticales.
Otra incongruencia es cuando se piensa una cosa pero se dice
otra. Por ejemplo, “Me gustan los animales, pero yo no adopto, los compro”.
Cabe destacar que no se pueden incluir como incongruencias
las figuras literarias, ya que éstas funcionan como un recurso del lenguaje a
fin de enriquecer un texto, describir una imagen, sentimiento o sensación.
El Hábito De Postergar Todo
Postergar o retrasar actividades y obligaciones suele ser
una actitud frecuente para buena parte de la población, en casi todas las
geografías. Sin embargo, hay casos en que este tipo de conducta se vuelve
patológica: son aquellos en que, de manera permanente, las obligaciones o
acciones que la persona se impone (o le imponen) no se concretan o finalizan
nunca. En esos casos es que se habla de un trastorno de comportamiento
específico, que requiere tratamiento psicológico.
Al momento de intentar identificar las conductas que exceden
lo que podría ser calificado como vagancia o pereza –y, como se dijo, definen
una patología-, un primer indicador es que la actitud de postergación (no
poder concretar las acciones deseadas o previstas) se ha vuelto habitual, y
genera sufrimiento en la persona.
“La cuestión entra en el terreno de la ‘anormalidad’ -y merece ser atendida por un especialista- cuando es continua, prolongada o indefinida”, explica el psiquiatra Norberto Abdala. “En otras palabras, sentirse indeciso algunas veces no tiene nada de malo, lo problemático es que la indecisión se transforme en el eje de la conducta personal, e impida llevar a término lo que la persona se propuso. Sean cuales fueren las causas de la indecisión, las consecuencias posibles son, eventualmente, ‘quedarse sin el pan y sin la torta’ y la pérdida de oportunidades convenientes, lo que de por sí ya suma una alta cuota de sufrimiento a la sensación de que no se terminó aquello que se había comenzado”.
La procrastinación es un fenómeno complejo incluso para los
especialistas en salud mental: resulta difícil analizarlo, tanto por las
complicaciones que presenta para identificar sus causas, como para anticipar o
dimensionar las consecuencias que puede provocar.
En general, el "procrastinador" suele, o bien
sobrestimar el tiempo que le queda para realizar una tarea, o bien subestimar
el tiempo necesario para realizarla -según sus recursos propios, a menudo
sobrevalorados-. También puede tratarse de personas excesivamente
perfeccionistas que, por miedo a errar, no finalizan lo que inician.
La inseguridad o la excesiva confianza también pueden
ser razones que den origen al trastorno; en el primer caso porque se teme
fallar, en el segundo porque se sobreestiman las capacidades y el dominio de
los plazos. Existen también los casos en los que el procastinador privilegia
aquello que le da placer por sobre las obligaciones, y esa puede ser otra de
las causas que lo conduzcan a demorar o aplazar la concreción de tareas.
Los perfeccionistas suelen tener tendencia a procastinar, porque suponen que nunca estarán a la altura de lo que esperan, por lo que corrigen indefinidamente y suelen tener más dificultades para asumir la finalización de sus proyectos. La baja tolerancia a la frustración atenta contra la practicidad de estas personas, que suelen “enrollarse” intentando mejorar lo que impulsan.
También están quienes tienen una personalidad con
tendencia a la hiperactividad y se dispersan o distraen en exceso generando
siempre nuevas ideas y proyectos. En estos casos las dificultades tienen que
ver con la organización mental: si se comienzan simultáneamente diferentes
proyectos, difícilmente puedan ir cerrándose en tiempo y forma, ya que se
tienen demasiados “frentes abiertos”.
Algunos tips para superar o moderar la tendencia a
procastinar son:
1) Aprender a priorizar. Es importante pensar qué
cosas son las más importantes para poder enfocarse.
2) Planificar las tareas con anticipación. Esto supone organizar de forma estratégica las tareas pendientes. Se pueden hacer listas para cumplir con las actividades por orden de prioridad.
3) Dividir los proyectos en pasos, sobre todo los más arduos, para no dispersarse en el proceso. (Si en lugar de escribir 500 páginas o adelgazar 15 kilos se piensa en escribir un libro de a tramos de 15 páginas o bajar dos kilos por vez, los objetivos tienen más posibilidades de llegar a cumplirse.)
4) Imponerse plazos para terminar las cosas, de modo de ir cumpliendo los objetivos pautados antes de iniciar otros proyectos.
5) Pensar en recompensas a medida que se cumplen los objetivos deseados, para alimentar la motivación personal y el deseo de superación y cumplimiento.
2) Planificar las tareas con anticipación. Esto supone organizar de forma estratégica las tareas pendientes. Se pueden hacer listas para cumplir con las actividades por orden de prioridad.
3) Dividir los proyectos en pasos, sobre todo los más arduos, para no dispersarse en el proceso. (Si en lugar de escribir 500 páginas o adelgazar 15 kilos se piensa en escribir un libro de a tramos de 15 páginas o bajar dos kilos por vez, los objetivos tienen más posibilidades de llegar a cumplirse.)
4) Imponerse plazos para terminar las cosas, de modo de ir cumpliendo los objetivos pautados antes de iniciar otros proyectos.
5) Pensar en recompensas a medida que se cumplen los objetivos deseados, para alimentar la motivación personal y el deseo de superación y cumplimiento.
Estar Desenfocados
A lo largo de nuestra vida profesional vivimos varias
etapas, unas más fructíferas ,donde tenemos objetivos claros o es lo mismo
estamos enfocados, pero también existen etapas menos fructíferas ,
aquellas etapas en las cuales lo que hacemos y lo que conseguimos no se
alinean.
Entra en juego la desmotivación, que transforma la
confianza en duda y como un filtro en nuestro objetivo comienza a desenfocar
nuestro proyecto profesional o personal diluyendo expectativas e ilusiones.
¿Cómo nos desenfocamos?
Cuando la atención se nos desvía , perdemos el enfoque en nuestro
objetivo principal y por lo tanto las metas que nos trazamos no son efectivas.
¿Tirarías una flecha si vieras borroso?
NO, por supuesto. Visualiza al tirador con su arco
como apoya los pies firmes, respira hondo, mira directamente a su objetivo y sin
dudar lanza la flecha. Ahora piensa que pasaría si en el último momento duda o
se levanta un viento que puede desviar su trayectoria, fácil, se desviaría la
flecha hacia otro punto.
A nosotros en nuestra vida profesional o personal nos puede
pasar lo mismo, nos olvidamos de lo que realmente nos importa y nos alejamos de
nuestros objetivos, entonces entramos en una etapa de dudas, de centrarnos en
lo que no conseguimos y saturamos nuestro tiempo en cosas que realmente
no son importantes, creyendo que cuanto más hagas mejor te irá. Esta idea solo
te lleva a comenzar proyectos que luego no terminas y te conducen a
desmotivarte y desear abandonar.
Es ahí donde tienes que parar, anclar los pies en el suelo y
recalcular tus objetivos hacia lo que te motive, te devuelva tu idea
inicial.
Reorganiza, revisa tu plan de acción y enfocarlo de nuevo.
Sí, así de fácil y a la vez complicado, PARA, RESPIRA Y
SIENTE donde o cuando perdiste el objetivo, donde tu foco empezó a difuminar
tus ideas, porque nunca olvides que todo empieza por una primera idea.
Calla a tu saboteador interior y comienza una lista
escribiendo:
Los objetivos que quieres conseguir
Trazar las metas
Revisar tu plan de acción
Reajustar tus valores
Prestar atención en lo realmente importante
Nuestro enfoque va hacia donde la mente dirige nuestras
acciones.
Tú diriges tus acciones y recuerda no lo tienes porque hacer
solo, como coach puedo ayudarte a encontrar tu foco, crear estrategias que
muestren el camino que en su día trazaste y sino trazar un camino nuevo.
lunes, 4 de marzo de 2019
El Arte De Crear
Creatividad es liberar tu imaginación, confiar en tu
intuición, buscar nuevas ideas con pasión y aterrizarlas en la vida.
El arte de crear pide cultivar el arte de observar y
explorar, aprender del riesgo, ver como posible lo imposible, dejar de lado la
mente racional y trabajar más con el pensamiento lateral del hemisferio
derecho.
Los creativos dicen que las ideas les llegan cuando se
sueltan y entran en un estado sereno que los expertos llaman ‘flujo’.
El profesor Robert Tucker, autoridad mundial en materia de
innovación, asegura: “las compañías de más crecimiento viven abiertas al cambio
porque saben que allí están las mejores oportunidades”.
Son empresas innovadoras como 3M, Virgin o Apple que cuentan
con un sistema para administrar nuevas ideas y logran una innovación
participativa de empleados, clientes y aliados.
Una empresa innovadora aplana la pirámide corporativa, evita
una jerarquía limitante y empodera a las personas.
Para innovar evita suposiciones que crean barreras y que
Daniel Goleman llama ‘creencias asesinas de la creatividad’, porque bloquean la
innovación: yo no soy creativo, imposible, ya fue probado y no sirvió.
Otras bien dañinas son: ¿y si fracaso?, nunca se ha hecho
así, no necesito cambiar, así soy buen jefe. Innovar te regala clientes más
satisfechos y te ubica por encima de la competencia.
Para aprovechar tu creatividad mantén despierta tu capacidad
de asombro, ponle alas a tu imaginación, cuestiónate sin criticarte, juega y no
temas equivocarte. Un creativo confía y no le teme al futuro. Una persona que
jamás cometió un error, nunca probó nada nuevo.
Tú te beneficias del futuro con técnicas como estas: sal y
visita a tus clientes, habla con ellos y mira qué quieren, lee vorazmente y
aprende y desaprende cada día. Elige conocer lo último en tecnología o
tendencias, experimenta con nuevos métodos o propuestas, haz un nuevo libreto.
También el humor es importante y, como dice Daniel Goleman en
su excelente libro El espíritu creativo: el humor acelera las ruedas de la
creatividad. Para Roger Von Oech, un experto mundial en este tema, la
creatividad no brota de un chispazo genial, nace de acumular abundantes
conocimientos, de una gran disciplina, de un enfoque metódico, y de mucha perseverancia.
Para crear cultiva dos actitudes: una constructiva y otra
destructiva.
La primera es usar la imaginación para generar nuevas cosas y
vivir abierto al cambio.
La segunda exige desterrar prejuicios, estereotipos y viejas
creencias sin vigencia. Es más fácil poner que quitar, pero debes despojarte de
lastres mentales que son los principales enemigos de la creatividad. El reto es
creer en tu creatividad y abandonar la funestaVMP (Vieja Manera de Pensar).
Pregúntate con frecuencia: ¿cuál será mi siguiente innovación
revolucionaria?, ¿cuál la de mi empresa?
Cree que siempre hay un mejor modo de hacer las cosas.
Vence la rutina, sal de caminos trillados, rompe paradigmas y
cree para crear. La rutina mata el amor y las ganas de vivir.
Elige ser innovador y recuerda lo que dijo Einstein: ¿cómo
quieres resultados diferentes si sigues haciendo lo mismo? Destierra la
terquedad y acentúa la flexibilidad.
Ante La Adversidad
Todos atravesamos momentos difíciles a lo largo de nuestras
vidas .Afrontar la adversidad es algo más que un deseo o un propósito, es una
necesidad, una obligación que integrar en la mente y el corazón. Ahora bien, si
hay algo que todos sabemos es que aplicar este enfoque y desplegar adecuados
recursos del cambio no siempre es fácil.
Las dificultades que
nos encontramos en uno u otros momentos de nuestras vidas como la pérdida de un
ser querido, una ruptura amorosa o la mala noticia de un despido pueden
ahogarnos en un océano de malestar. Tanto si lo queremos como si no, nadie es
inmune a la adversidad. Ninguno nos encontramos a salvo de los vaivenes
del destino, buenos y malos.
Es en estos momentos de adversidad cuando atravesamos
emociones muy poderosas como la tristeza, la impotencia, la frustración, etc…
Ahora bien, hay un dato interesante que vale la pena tener en cuenta.
En un estudio llevado
a cabo por los psicólogos Linley, PA, y Joseph, S. de la Universidad de
Warwick, Reino Unido se demostró que las personas capaces de afrontar los
momentos difíciles, adquieren valiosos aprendizajes para encarar el futuro con
mejores recursos.
“Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el
desafío de cambiarnos a nosotros mismos”
-Viktor Frankl-
Cuando la adversidad decide golpearnos y experimentamos esas
emociones tan poderosas, resulta beneficioso expresar aquello que sentimos.
Podemos hacerlo con un familiar o amigo,
o a través de la escritura, para llegar a hacerlo cada vez más consciente y
poder desahogar esos nudos emocionales.
Si ponemos palabras a cómo nos sentimos, nos será más fácil
ir canalizando presiones, miedos, angustias. De ese modo, podremos asociar
nuestros pensamientos con los sentimientos de forma rápida y casi simultánea.
Por eso, cuando nuestras emociones sean demasiado negativas, podemos emplear
la escritura como medio para expresarlas, librándonos de ellas sin tener
repercusiones exteriores.
La creatividad como canal para liberar emociones
Expertos en el tema como Scott Barry Kaufman, autor del
libro Conectado para Crear, nos explica que hacer uso de la
creatividad, es un mecanismo idóneo para liberar emociones.
Cualquier situación adversa puede ser vista como una
interrupción de nuestra trayectoria vital, pero si la relatamos y la
expresamos, estaremos más cerca de la posibilidad de aceptarlo y seguir
avanzando.
Incluso si tenemos dificultades a la hora de la escritura,
también podemos utilizar otro tipo de actividades como la pintura, el baile, el
deporte o el teatro… Todos estos tipos de arte son canales para poder llegar a controlar y elaborar
lo que sentimos.
Tras esto, podemos poner en marcha todo nuestro propio
mecanismo de resolución de problemas, ahí donde utilizar nuestros
propios recursos para avanzar y hacernos paso ante la dificultad que se
nos presentan.
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