viernes, 2 de marzo de 2018

Importancia De La Autoestima


Cada día existe una mayor concienciación sobre la importancia de la autoestima. Reconocemos que así como un ser humano no puede esperar realizarse en todo su potencial sin una sana autoestima, tampoco puede hacerlo una sociedad cuyos miembros no se valoran a sí mismos y no confían en su mente.

La autoestima es la experiencia de ser aptos para la vida y para las necesidades de la vida. Más específicamente, consiste en lo siguiente:

Confianza en nuestra capacidad de pensar y de afrontar los desafíos básicos de la vida.

Confianza en nuestro derecho a ser felices, el sentimiento de ser dignos, de merecer, de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y a gozar de los frutos de nuestros esfuerzos.

La autoestima es una necesidad muy importante para el ser humano. Es básica y efectúa una contribución esencial al proceso de la vida; es indispensable para el desarrollo normal y sano; tiene valor de supervivencia. El no tener una autoestima positiva impide nuestro crecimiento psicológico. 

Cuando se posee actúa como el sistema inmunológico de la conciencia, dándole resistencia, fortaleza y capacidad de regeneración. Cuando es baja, disminuye nuestra resistencia frente a las adversidades de la vida. Nos derrumbamos ante vicisitudes que un sentido más positivo del uno mismo podría vencer. 

Tendemos a estar más influidos por el deseo de evitar el dolor que de experimentar la alegría. Lo negativo ejerce más poder sobre nosotros que lo positivo.

Una autoestima baja no significa que necesariamente seamos incapaces de alcanzar metas. Algunas personas tienen el talento y el impulso para lograr mucho, a pesar de poseer una autoimagen pobre: por ejemplo, el adicto al trabajo altamente productivo que se siente impulsado a probar sus méritos a alguien que predijo que no llegaría a nada. Pero sí significa que seremos menos eficaces —menos creativos— de lo que podemos llegar a ser, y que nos veremos impedidos de gozar de nuestros logros. Nada de lo que hagamos nos parecerá “suficiente”.
Si tenemos confianza objetiva en nuestra mente y valor, si nos sentimos seguros de nosotros mismos, es probable que pensemos que el mundo está abierto para nosotros y que respondamos apropiadamente a sus desafíos y oportunidades. La autoestima fortalece, da energía, motiva. Nos impulsa a alcanzar logros y nos permite complacernos y enorgullecernos de nuestros logros: experimentar satisfacción.
Según esto, podría parecer que lo único que necesitamos para asegurar la felicidad y el éxito es un sentido positivo de autovalía. El tema es más complejo. Tenemos más de una necesidad y no hay una solución única a todos los problemas de nuestra existencia. 

Un sentido bien desarrollado del uno mismo es una condición necesaria pero no suficiente para nuestro bienestar. Su presencia no garantiza satisfacción, pero su falta produce indefectiblemente algún grado de ansiedad, frustración, desesperación. La autoestima se proclama como necesidad en virtud de que su ausencia (relativa) traba nuestra capacidad para funcionar. Por eso decimos que tiene valor de supervivencia.

Dentro de una persona, habrá fluctuaciones inevitables en los niveles de autoestima, así como las hay en todos los estados psicológicos. Necesitamos pensar en términos del nivel promedio de autoestima de una persona
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¿Es posible tener demasiada autoestima? No, no lo es; no es más posible que tener demasiada salud física. A veces se confunde autoestima con vanagloria, jactancia o arrogancia; pero estos rasgos no reflejan demasiada autoestima sino demasiado poca. 

Las personas con una autoestima alta no se ven impulsadas a mostrarse superiores a los demás; no buscan probar su valor midiéndose según un estándar comparativo. Se alegran de ser como son, no de ser mejores que otra persona.


Herramientas Digitales


Estamos entrando en una nueva etapa de la historia. Hasta ahora el progreso de la humanidad ha estado limitado por un mundo físico y biológico del que no podíamos escapar. 

No podíamos pensar solos más allá de los límites de nuestro cerebro, ni podíamos pensar juntos más allá de los límites de nuestra organización. Y esos límites no quedan muy lejos ¿cuántas personas podríamos tener un debate cara a cara sin que se vuelva un caos, siendo capaces de llegar a conclusiones comunes? ¿10? ¿20? Quizás 100. Nos ha costado un trabajo titánico dar cada pequeño paso hacia adelante como sociedad.

Ahora, sin embargo, vivimos una explosión de creación de nuevas herramientas digitales en la red que nos permiten trascender esos límites. Cada nueva herramienta que se diseña nos permite pensar e interactuar juntos de maneras que antes no existían. Y por lo tanto, producir efectos esencialmente nuevos en la sociedad.

Cada herramienta es un nuevo tipo de cerebro digital, que posibilita una nueva forma de inteligencia colectiva. Cerebros funcionando gracias a la suma de inteligencias individuales de todos los usuarios y que gracias a las licencias libres pueden rediseñarse y mejorarse una y otra vez a sí mismos, en un proceso de retroalimentación imparable. 

Si la aparición de la inteligencia humana fue capaz de cambiar tan radicalmente este planeta, no podemos ni imaginar lo efectos que pueden producir estas nuevas inteligencias.



La Mente Atenta

La Mente Atenta
¿Cuánto puedes mantener la atención en algo de manera continuada? ¿Cuánto puedes recordar los nombres de las personas que te acaban de presentar? ¿Cuán capaz eres de describir con detalle lo que hiciste esta mañana al salir de casa?

La capacidad de concentrarnos y mantener nuestro foco de atención de forma estable y prolongada es sin duda un factor clave a la hora de volvernos más productivos, efectivos y resolutivos en la vida. Y estas habilidades tienen que ver mucho con nuestros resultados, nuestros logros y éxitos y, en gran medida, 
nuestro sentido de satisfacción con el aprovechamiento de nuestro tiempo y oportunidades.

La psicología moderna nos habla de la ley de impresión mental predominante. Lo que esta ley nos explica es que nuestra mente no puede realmente atender dos cosas diferentes a la vez. Es por ello que aunque muchos caigamos en la ilusión de la multi-tarea (pretender que resolvemos varias cosas a la vez), la realidad es que acabamos no haciendo bien ninguna de las cosas que hacemos en paralelo.

¿Lo has comprobado personalmente? Puedes probar este experimento: observa tu nivel de efectividad concentrando tu atención en una sola tarea en un momento dado y en contraste, observa qué resultados obtienes cuando tratas de hacer dos (o más) cosas a la vez. Por ejemplo estás con alguien al teléfono y al mismo tiempo completas un correo electrónico en el ordenador que tienes delante. 

¿Has observado que a menudo cuando vuelves a prestar atención a la persona que te habla por teléfono te das cuenta de que has perdido algún dato de lo que te estaba diciendo? Y ahora sientes cierta incomodidad al tener que preguntar por ese dato, ya que eso delata que estabas “ausente”.

Lo que sucede al tratar de hacer multitareas es que lo único que estamos haciendo es alternar la atención, con resultados en general más bien pobres, como puedes comprobar personalmente.

Así que te inspiramos a enterrar el mal hábito de la multitareas y volver a entrenar la atención. Una atención enfocada te permitirá finalizar las tareas con mayor éxito y en menor tiempo. No importa si la lista de tareas es grande, una cosa a la vez es lo único que puedes hacer, ya que así es como funciona tu mente.

Y a medida que practicas mantener el foco en aquello que estás haciendo, tu nivel de concentración va a aumentar con el consiguiente aumento de la calidad en los resultados y también el incremento de satisfacción en todo lo que emprendas.

Vale la pena. Una cosa en cada momento, atención enfocada y libre (tanto como puedas) de distracciones. Te invitamos a que practiques este sencillo principio y disfrutes de sus enormes beneficios.


Del Desasosiego A La Serenidad


No hay persona que no conozca el desasosiego y asimismo la vivencia de la angustia. El desasosiego es una sensación de agitación, incertidumbre, impaciencia, temor difuso, ansiedad o zozobra.

Toda persona experimenta desasosiego cuando algo no acontece como esperaba, cuando hay un estímulo que se interpreta como amenazante o cuando hay que atajar una situación dificil o soportar una circunstancia desfavorable; pero además el desasosiego asalta muchas veces a la persona sin causa aparente, simplemente porque se desencadena en ella de repente o incluso en los momentos o situaciones más inesperados. ¿Por qué? Puede haber en tales instantes causas químicas incluso, pero más generalmente se debe a que la persona no está totalmente armonizada y de repente surge esa sensación desagradable.

Como la fiebre es al cuerpo, la ansiedad es al alma. Una y otra son síntomas y nos avisan de que algo no opera adecuadamente, sea en el cuerpo o en la mente.

A veces las causas se pueden descubrir, pero otras se nos escapan. Pero de lo que no hay duda es que el desasosiego nace unas veces de nuestro núcleo interior de caos y confusión, y otras como una reacción asociada al temor, la inseguridad, el sentimiento de frustración o fracaso, la incertidumbre o a otros innumerables factores tanto externos como internos. 

Lo que es cierto es que el desasosiego se manifiesta más en la persona menos madura e integrada psíquicamente, más inestable y menos segura de sus propios recursos internos. A veces se presenta como ansiedad y admite muy diversos grados de intensidad, desde una leve inquietud a una incontrolada angustia.

Una sociedad como la nuestra es caldo de cultivo para el desasosiego, la incertidumbre, el miedo y la zozobra. La gran mayoría de las personas no disfruta de una verdadera y enriquecedora vivencia de serenidad y están, sin percatarse muchas veces de ello, desasosegadas, viviendo una sensación de ansiedad a la que aparentemente se habitúan, pero que interiormente las va minando o por lo menos les quita la grata vivencia de la paz interior y la inspiradora serenidad.

Otras están tan estresadas y dan tan poco tiempo a su ser interior, que están muy distantes de la verdadera tranquilidad y se hallan inmersas en un escenario continuado de inquietud, ansiedad, impaciencia, apresuramiento, autoexigencias y disipación de sus mejores energías, lo que pueda producir psicastenia, debilidad psicosomática, angustia y apatía.


Nos será de gran utilidad en este sentido practicar con alguna asiduidad la meditación y tratar de estar más atentos, sosegados y lúcidos en la vida diaria. 

Como decían los antiguos sabios de la India, nada hay que pague un instante de paz, y es en la serenidad donde se hace escuchar la voz de nuestro yo más profundo. La conquista de la serenidad debe ser una de nuestras más destacadas prioridades.

Ganamos la serenidad para nosotros y la compartimos con los demás. Si algo necesita este mundo convulso es serenidad, porque de la misma nace la lucidez y de la lucidez la compasión.

Sinceridad De Propósito


Es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza.
¿Alguna vez has sentido la desilusión de descubrir la verdad?, ¿esa verdad que descubre un engaño o una mentira?, seguramente si; la incomodidad que provoca el sentirnos defraudados, es una experiencia que nunca deseamos volver a vivir, y a veces, nos impide volver a confiar en las personas, aún sin ser las causantes de nuestra desilusión.

Pero la Sinceridad, como los demás valores, no es algo que debemos esperar de los demás, es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza….

La Sinceridad es un valor que caracteriza a las personas por la actitud congruente que mantienen en todo momento, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.

Para ser sinceros debemos procurar decir siempre la verdad, esto que parece tan sencillo, a veces es lo que más cuesta trabajo. Utilizamos las “mentiras piadosas” en circunstancias que calificamos como de baja importancia, donde no pasa nada: como el decir que estamos avanzados en el trabajo, cuando aún no hemos comenzado, por la suposición de que es fácil y en cualquier momento podemos estar al corriente. Obviamente, una pequeña mentira, llevará a otra más grande y así sucesivamente… hasta que nos sorprenden.

Al inventar defectos o hacerlos más grandes en una persona, ocultamos el enojo o la envidia que tenemos. Con aires de ser “franco” o “sincero”, decimos con facilidad los errores que comenten los demás, mostrando lo ineptos o limitados que son.

No todo esta en la palabra, también se puede ver la Sinceridad en nuestras actitudes. Cuando aparentamos lo que no somos, (normalmente es según el propósito que se persiga: trabajo, amistad, negocios, círculo social…), se tiene la tendencia a mostrar una personalidad ficticia: inteligentes, simpáticos, educados, de buenas costumbres… En este momento viene a nuestra mente el viejo refrán que dice: “dime de que presumes… y te diré de que careces”; gran desilusión causa el descubrir a la persona como era en la realidad, alguna vez hemos dicho o escuchado: “no era como yo pensaba”, “creí que era diferente”, “si fuese sincero, otra cosa sería”…

Cabe enfatizar que “decir” la verdad es una parte de la Sinceridad, pero también “actuar” conforme a la verdad, es requisito indispensable.

El mostrarnos “como somos en la realidad”, nos hace congruentes entre lo que decimos, hacemos y pensamos, esto se logra con el conocimiento y la aceptación de nuestras cualidades y limitaciones.

En ocasiones faltamos a la Sinceridad por descuido, utilizando las típicas frases “creo que quiso decir esto…”, “me pareció que con su actitud lo que realmente pensaba era que…”; tal vez y con buena intención, opinamos sobre una persona o un acontecimiento sin conocer los hechos. Ser sincero, exige responsabilidad en lo que decimos, evitando dar rienda suelta a la imaginación o haciendo suposiciones.

Para ser sincero también se requiere “tacto”, esto no significa encubrir la verdad o ser vagos al decir las cosas. Cuando debemos decirle a una persona algo que particularmente puede incomodarla (pensemos en cosas como: su modo de vestir, mejorar su lenguaje, el trato con los demás o la manera de hacer y terminar mejor su trabajo), primeramente debemos ser conscientes que el propósito es “ayudar” o lo que es lo mismo, no hacerlo por disgusto, enojo o porque “nos cae mal”; enseguida encontrar el momento y lugar oportunos, esto último garantiza que la persona nos escuchará y descubrirá nuestra buena intención de ayudarle a mejorar.

En algún momento la Sinceridad requiere valor, nunca se justificará el dejar de decir las cosas para no perder una amistad o el buen concepto que se tiene de nuestra persona. Si por ejemplo, es evidente que un amigo trata mal a su esposa o a sus empleados, tenemos la obligación de decírselo, señalando las faltas en las que incurre y el daño que provoca, no solamente a las personas, sino a la buena convivencia que debe haber.

La persona sincera dice la verdad siempre, en todo momento, aunque le cueste, sin temor al qué dirán. Vernos sorprendidos en la mentira es más vergonzoso.

Al ser sinceros aseguramos la amistad, somos honestos con los demás y con nosotros mismos, convirtiéndonos en personas dignas de confianza por la veracidad que hay en nuestra conducta y nuestras palabras. 

A medida que pasa el tiempo, esta norma se debe convertir en una forma de vida, una manera de ser confiables en todo lugar y circunstancia.

Discernimiento



Discernimiento es el juicio por cuyo medio percibimos y declaramos la diferencia que existe entre varias cosas.

El término discernimiento se forma a través del sufijo en latín mentum que significa medio o instrumento” y discernir que también proviene del latín discernere y expresa “distinguir o separar”.

El acto de discernir es una virtud ligada a un juicio moral que permite al individuo valorizar si una acción es buena o mala.

El discernimiento como juicio moral es la habilidad o capacidad que posee una persona para certificar o negar el valor moral de una determinada situación.

La palabra discernir es sinónimo de juicio, perspicaz, distinguir, comprender, es decir, cuando una persona discierna algo debe de comprender, distinguir lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto y ser prudente en su manera de actuar.

Por ejemplo, cuando a una persona le proponen un trabajo debe de discernir, es decir, debe de analizar lo bueno y lo malo de esa propuesta de trabajo para poder tomar una correcta decisión.

Otro ejemplo puede ser cuando un individuo se desenvuelve en un grupo de personas, debe observar su entorno para determinar lo bueno y lo malo, lo correcto e incorrecto de sus acciones con el fin de llevar una convivencia saludable.

Por otro lado, lo contrario de discernir es imprudencia, inocencia, insensatez, irreflexión, entre otros. Se refiere a la persona que no es capaz de hacer un juicio cabal sobre la situación y sin apreciar las consecuencias de sus actos.

Asimismo, en el ámbito jurídico se refiere a la acción que toma un juez al asignar a un sujeto un curador o tutor, a causa de su falta de discernimiento, con el fin de representarlo en ciertos actos de la vida civil.

En estos casos el tutor debe de tomar decisiones personales en nombre del pupilo y, a su vez, un curador toma las decisiones que afectan el patrimonio del sujeto bajo su responsabilidad.


Intuición E Intelecto


Hemos confiado la vida al intelecto. Sí, lo hicimos como cultura, aquí en occidente. Fíjate que en nuestro sistema educativo, las actividades intelectuales priman, mientras que el rol de la intuición se ha minimizado y descuidado por completo.

Pero los seres humanos son intuitivos por naturaleza, los niños son muy intuitivos si no se les impulsa intelectualmente. La intuición es, además, muy importante en la vida. Yo he cometido errores financieros graves y he hecho inversiones desacertadas cada vez que dejé de lado mi intuición y analicé y razoné demasiado las decisiones.

La investigación biográfica de los ricos y famosos, sean artistas, músicos, emprendedores, escritores, banqueros, o cualquier otra profesión, revela que todas estas personas dejaron de confiar en la doma intelectual a la que se sometieron en el colegio y supieron que debían confiar en su intuición más que en cualquier otra cosa. Yo soy uno de ellos. En el colegio era perezoso. Logré mi bachillerato gracias a mi intuición, tal y como lo hice más adelante en la educación superior, adivinando las preguntas que se iban a hacer en el examen, y adivinaba alrededor del 90%. La intuición siempre implica presciencia de los sucesos y esta es una de las razones por la que es tan importante.

El razonamiento, como muestra Edward de Bono en sus libros, es circular y no produce nuevas ideas. De Bono decía: «El cerebro solo puede ver lo que ya sabe». Así que su acercamiento llamado ‘Creatividad Seria’, que va más allá de la estructura repetitiva del intelecto, del pensamiento, abriendo así la puerta a ideas nuevas a través del uso inteligente de la intuición.

El rol de la voluntad
Creo que la voluntad siempre se basa en subrayar el deseo con prisa de realizarse. En mi observación de los niños, la mayoría tiene una mediocre fuerza de voluntad y solo los líderes naturales tienen una fuerza de voluntad fuerte o de hierro. También he observado que las nuevas generaciones, estas que ahora están en la escuela infantil, tienen más fuerza de voluntad que, por ejemplo, mi generación.

Esto puede tener que ver con el hecho de que se les permite tener voluntad, lo que era imposible para muchos de mi generación, con las torturas educativas que teníamos que padecer. Mi voluntad se quebró totalmente tan pronto como entré en la escuela infantil.

Ahora, ¿cómo relacionamos esto por un lado con el intelecto y por otro con la intuición? Pienso, de nuevo, que es el deseo el que desarrolla gradualmente la fuerza de voluntad y está más cerca de nuestra mente intuitiva que de la racional. En cierto sentido, podría estar saliéndome por la tangente y tú podrías haberme preguntado si hay un deseo ‘cultural’, por decirlo así, que saque ese foco obsesivo del intelecto.

En este ámbito, hubo una voluntad, una voluntad colectiva por llamarla de alguna manera, desde aproximadamente la segunda mitad del siglo XVII y el advenimiento de la ‘Revolución Industrial’. 

También hubo una voluntad de ‘conquistar el mundo’, que llevó directamente al Colonialismo y la Esclavitud.

Esta voluntad estaba directamente ligada al impulso intelectual que no tenía una relación de pertenencia con la naturaleza pero quería dominar y conquistar la naturaleza. Los resultados los podemos comprobar hoy, calentamiento global, una peligrosa reducción de las especies a nivel mundial, polución, desastres naturales y problemas sexuales de todo tipo. 

Lo que ocurre con el impulso intelectual es que el sexo es la única respuesta creativa a una vida automatizada y esto fomenta el clásico foco obsesivo con el sexo del mundo occidental. Es uno de los resultados directos de una educación que impulsa de forma temprana el intelecto.


jueves, 1 de marzo de 2018

Economía Solidaria


Economía solidaria: la definición de un futuro más justo
Los conceptos relacionados con la economía pueden ser algo complejos y difíciles de entender para las personas profanas en la materia. Pero no te preocupes por eso, ¡hoy no vamos a hablar de nada que no forme parte de nuestra realidad más cotidiana! Y como verás, además de sencillo de comprender, lo que nos propone la economía solidaria nos afecta a todos y todas por igual.

Si queremos evitar palabrejas excesivamente técnicas, podemos definir la economía como una ciencia social que se ocupa, principalmente, de estudiar los distintos modos de satisfacer las necesidades humanas teniendo en cuenta los recursos disponibles.

Es evidente que esto da lugar a distintos tipos de economías, clasificadas según el modo en que se propongan satisfacer estas necesidades.

Desde los procesos de producción y/o extracción de materias primas, de producción de bienes, de transporte e intercambio hasta los modos de consumo, todo ello determina el tipo de economía del que estemos hablando
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Habitualmente, cuando pensamos en estos procesos, en su conjunto o en cualquiera de ellos en particular, imaginamos empresas y corporaciones trabajando para abastecer a los mercados de bienes y productos distintos, con el fin de cubrir las necesidades de la gente pero, por encima de ello, procurando obtener beneficios con sus actividades.

Frente a los tipos de economía que tienen como objetivo principal la obtención y la acumulación de riqueza por encima de cubrir las necesidades reales de las personas y garantizar su máximo bienestar, la economía solidaria propone invertir estas prioridades poniendo, en primer lugar, el respeto por los derechos humanos, la protección del medio ambiente y la dignidad de las personas. 

Es un tipo de economía con carácter ético

Esto, que en principio podría parecer utópico, se concreta con acciones y hechos muy reales, con consecuencias cada día más tangibles como prueba la expansión de las redes de comercio justo, el aumento de las cooperativas de trabajo y la apuesta creciente por procesos de producción, trabajo y distribución autogestionados, emprendidos por personas y comunidades de todos los rincones del planeta.

A estas muestras de economía solidaria también le podemos sumar el consumo colaborativo o economía colaborativa, el sistema económico que está creciendo a un ritmo vertiginoso en el que se comparten y se intercambian bienes y servicios a través de plataformas digitales.

Como has podido comprobar, hablar de economía solidaria es también mencionar el significado de ser solidaria o solidario. ¿Quieres saber cómo practicar este valor?

Ser solidario o solidaria, el significado del trabajo de voluntariado

Si te molesta la realidad que te rodea o las injusticias que ves, puedes seguir viviendo en un mundo que no te gusta o actuar, y ofrecer a tus hijos e hijas un lugar mejor donde habitar.

Tu firma, sumada a la firma de muchas otras personas que como tú saben que es posible construir otro tipo de sociedad y acabar con las barreras, discriminación o desigualdades que impiden a personas y colectivos participar plenamente de su comunidad, es un arma silenciosa y poderosa para que las organizaciones sin ánimo de lucro puedan enfrentarse a los gobiernos y lograr los cambios necesarios.

La economía solidaria abre las puertas a un futuro más equilibrado y justo para todas las personas, en el que todos y todas tengamos cabida. Colaborar con ello es muy sencillo, y solo requiere un pequeño cambio de mentalidad que transforme nuestros hábitos de consumo y oriente nuestras acciones en un mismo sentido. ¡Otro mundo es posible, si lo hacemos realidad entre todos!


Conozcámonos Más


Sabemos bien que el hombre es un ser social, está en continua interrelación. Sin embargo, muchas veces tiene dificultades en comunicarse unos con otros…

Esto se debe a la falta de conocimiento de uno mismo y de los demás.
Conocer a los demás te permite identificar ante quien estas, saber cómo piensa, siente, actúa y reacciona esa persona. Esto te permite ‘hablarle en su idioma’. 

¿Qué significa esto? Significa que te conduces ante ella de manera apropiada hablándole en los términos que a ella le gusta y con los que se siente cómodo.
El resultado redunda en el hecho de generar confianza y credibilidad en ti. Hay simpatía. Hay afinidad. Hay entendimiento. Hay relación duradera.

Cada ser humano es diferente y se comporta de diferente manera. Cada ser humano percibe el mundo de diferente forma. Conocer como es la cosmovisión de cada uno de tus proyectos, nuevos afiliados o socios de negocio es fundamental para tu éxito multinivel.

Existen cuatro grupos de comportamiento humano. Cada grupo tiene características, fortalezas, debilidades, necesidades… Así tenemos, el grupo de los promotores, el de los dominantes, el de los cautos, el de los apoyadores.

Cada uno de ellos tiene una prioridad diferente. Tu labor como profesional en esta industria es identificar cual es la prioridad de cada persona que tienes frente a ti para que le hables en su idioma.

Así, por ejemplo, los promotores tienen como prioridad la familia, los viajes, la diversión. Los dominantes, tienen como lema el dinero, la posición, el poder. Los cautos, el orden, el bien de la humanidad, el crecimiento interno

Los apoyadores, las personas en general (amigos, familia, compañeros de trabajo) y su bienestar y la armonía grupal.

Si a un promotor le hablas sobre temas existenciales, lo aburrirás. Si a un dominante le hablas sobre temas de familia le causaras una impresión negativa. Si a un cauto le hablas sobre ‘grandes cheques’, generaras desconfianza en él o ella.

Por lo general, las presentaciones de negocios tradicionales están dirigidas a un reducido grupo de población: al grupo de los dominantes. Si tú analizas el discurso de quien está dando la presentación, su enfoque está en el dinero (grandes cheques) y en la posición (diamantes, directores, etc.). Esto le interesa solo a esas personas, de primera instancia.


¿Significa esto que a los demás no les importe alcanzar libertad financiera? 

Significa que si tú quieres que tu interlocutor se interese en tu propuesta de negocio debes mostrársela desde su propia perspectiva y no sobre la tuya. 

En otras palabras, si tu proyecto tiene como prioridad las personas, entonces debes hablarle en esa perspectiva, por ejemplo, como realizando este negocio él o ella va a ayudar a otras personas a que se sientan mejor y/o mejoren su calidad de vida, y no en el dinero que puede generar.

Riqueza Humana


La forma más importante de riqueza es el capital humano: el conocimiento, el esfuerzo, el talento, la inteligencia… esto es lo único que cuenta.

Durante siglos, se ha demostrado que el nivel de desarrollo de las naciones no tiene mucho que ver con sus recursos naturales: Japón, Suecia y Finlandia tienen pocos recursos naturales, pero son países muy desarrollados; mientras que Nigeria tiene mucho petróleo pero su Índice de Desarrollo Humano deja mucho que desear. La educación es, por definición, la forma de desarrollar el potencial del capital humano.

Para ello es necesario garantizar el acceso a una educación integral y de primera, para todos aquellos que la valoren, y dar otro tipo de oportunidades para aquellos que no busquen una educación formal.

Tenemos que reflexionar si debemos priorizar de esta forma, o si en cambio debemos impulsar más las artes y las humanidades; claro sin descuidar las ciencias, mientras formamos seres humanos en equilibrio.

Hoy, el mundo se abre a posibilidades infinitas y el aprendizaje debe de ser un proceso continuo. Por ello, la educación debe ser integral: contener desde artes, filosofía y literatura, hasta matemáticas, las ciencias, historia, etc.

No hay mejor receta para el éxito que hacer lo que más nos gusta y una función básica de las escuelas debería ser precisamente abrir los horizontes de sus alumnos para ayudarlos a encontrar su Elemento, que es el balance entre lo que más nos gusta hacer y aquello para lo que somos buenos, lo que tradicionalmente se conoce como Vocación
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Una vez que encuentras tu Elemento, no necesitas preocuparte por el dinero, ya que éste llegará por añadidura, cuando haces justo lo que te fascina hacer –y si no llega, no importa porque estás haciendo lo que a ti te gusta.

Quienes sólo persiguen el dinero, están condenados a ser muy infelices. Lo único que te da una verdadera felicidad es el logro y la satisfacción de hacer bien las cosas que te gustan.


La educación debe ayudarnos a lograr este objetivo.

Democracia


LA DEMOCRACIA COMO FORMA DE GOBIERNO

El concepto de democracia: procede de dos términos griegos
Démos, pueblo; y cratos, poder. Sirve para designar aquellos sistemas políticos en los que el poder lo tiene el pueblo, tienen la capacidad de gobernarse a sí mismos y organizar los asuntos políticos, económicos y jurídicos de su territorio. 

Es sinónimo de soberanía popular.

El régimen es democrático solamente si se actúa libremente, la democracia se puede dar bajo el estado monárquico o el republicano, no es compatible con los partidos que niegan los derechos y libertades individuales .

Características de los sistemas democráticos:
Aparte hay que tener en cuenta “las mayorías” y “las minorías” Soberanía popular:

Quiere decir que el poder reside en el pueblo ya que este es quien delega ese poder a los gobernantes, pero ellos son solo delegados y el titular es el pueblo.

Igualdad política y partidos políticos:
Todos los ciudadanos eligen y son elegidos para ocupar un cargo público de ámbito local o nacional. Por la complejidad de las sociedades actuales se formó la “democracia de partidos”, los cuales exponen libremente sus ideas al resto para ser elegidos. Es una manera de sentir la sociedad y su forma de querer organizarla, las democracias actuales son “representativas” o “indirectas” puesto que los ciudadanos delegan en otros. No sirve ganar solamente, hay que dar credibilidad a la acción del gobierno. 

La igualdad jurídica:
Consiste en imponer las leyes por igual para todos los habitantes de un Estado. 

Significa que ante la ley nadie tiene diferencias de ningún tipo ya sean clase social, raza, sexo, educación.. La igualdad jurídica es el mínimo de igualdad que una sociedad debe tener ya que no puede operar la democracia sin este concepto está íntimamente relacionada con la libertad, ya que esta última solo puede desarrollarse en un sistema igualitario. Destaca Montesquieu en el s.XVIII. 

Mayorías y minorías:
Las decisiones se adoptan de acuerdo con lo que decide la mayoría del Parlamento, después de un debate sobre el tema en cuestión. Esto lleva una serie de problema que para evitarlos es necesario que todos los ciudadanos estén informados y que esta no sea manipulada por los medios, y es muy importante la libre expresión. Si todo eso se cumple se dice que se ha tomado una decisión democrática, la cual siempre debe de ser justa. Las minorías no pueden imponer sus votos por la fuerza, su poder consiste en convencer.


La regla de oro del juego democrático es el respeto a los derechos humanos y la Constitución de cada país. 

Demostrar Nuestro Interés


Recordemos que estamos intentando descubrir "reglas" que nos puedan ser de utilidad para influir en los demás, mejorar nuestras relaciones y que nuestras ideas tengan mayor impacto en los grupos humanos donde nos movamos.

La primera regla era "No criticar. No condenar. No quejarse".
La segunda regla era "Demostrar aprecio honrado y sincero"
La tercera regla era "Despertar en los demás un deseo vehemente"

Estas tres normas podrían considerarse como "fundamentales". De ellas se pueden derivar casi todas las demás. Si las dominamos marcaremos una diferencia importante respecto a nuestras relaciones y a nuestra capacidad de influencia. En definitiva, tendremos una herramienta muy potente para lograr nuestros objetivos en la vida, sea cuales sean.

Cuando intentamos conseguir nuevos amigos, mejorar los que tenemos, o simplemente, ser más valorados por los demás, solemos equivocarnos gravemente.

El error se produce si tratamos de impresionar a los demás, de hacer que se interesen por nosotros. Si ponemos el foco en nosotros e intentamos que la gente venga hacia aquí, como polillas atraídas por una luz brillante, obtendremos lo contrario a lo que pretendemos. Quizá atraigamos a alguien, pero de esa forma jamás tendremos amigos sinceros. Los amigos, los de verdad, no se logran de esa manera.

Recordemos una cosa: estamos tratando con personas. Las personas estamos llenas de prejuicios y de necesidades emocionales, muchas de ellas son irracionales. Además, todos solemos tener, de forma natural, cierto grado de "miopía" emocional: nos interesa infinitamente más lo que nos pasa a nosotros que lo que ocurre más lejos. 

Al igual que tú y que yo, la mayor parte de la gente no se interesa normalmente por los demás. Se interesa en sí misma, todo el día: mañana, tarde y noche.

Intentar influir en los demás forzándoles a cambiar su foco de atención es una idea francamente mala.

Además, si nos interesamos por nosotros solamente, tendremos problemas para lograr muchos de nuestros objetivos. Se dice que el individuo que no se interesa por sus semejantes es quien tiene las mayores dificultades en la vida y causa las mayores heridas a los demás.

Para influir en las personas, debemos hacer lo contrario: interesarnos de verdad en los demás.

Si queremos obtener amigos, dediquémonos a hacer cosas para los demás. Cosas que requieren tiempo, energía, altruismo. Da igual quién seamos: obreros en una fábrica, empleados de oficina o incluso reyes, a todos nos gusta la gente que se interesa por nosotros. El genuino interés es la cualidad más importante que pueda tener una persona.

Demostremos nuestro interés cada vez que nos crucemos con alguien. 

Hagámoslo desde el corazón. Si vamos a saludar, saludemos con ánimo y entusiasmo. Si llamamos por teléfono, digamos "hola" con un tono que revele cuán complacidos estamos por escuchar a quien llama.

Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros. Usemos esta misma filosofía en nuestro trato diario con nuestros amigos, jefes, compañeros, subordinados, familiares...

¡Ojo! Nunca está de más recordar que el interés debe ser sincero. Hablando de técnicas para influir en los demás, es fácil caer en la creencia de que podemos ir por ahí manipulando a las personas en nuestro propio beneficio. Esto es lo contrario: nuestras acciones deben beneficiar a las dos partes.


Independientemente de cómo sea la otra persona: antipática, arisca, fría, histérica... siempre podemos mostrar interés sincero en ella, preocuparnos por sus necesidades de forma genuina. 

Todos somos seres humanos y todos tenemos el mismo valor, así que olvidemos nuestros prejuicios con los demás, salgamos de nuestra "miopía" y rompamos nuestra coraza para "dar" interés en vez de esperar a "recibirlo".

Conducirnos Con Luz Propia


Quien tiene luz propia incomoda al que está en oscuridad
Estar orgullosos de lo que somos y sentimos nos hace brillar con luz propia, pero hay que cuidarse de aquellos que quieren apagarla. Vamos a ver cómo conseguirlo.

Tener luz propia es disfrutar de una buena autoestima y  enorgullecernos de lo que somos. Aspirar con fuerza la realidad que nos envuelve y, además, saber dar felicidad a los demás.

Al fin y al cabo, la vida no es tan complicada, si dejamos de “apegarnos” a los materialismos, a los egoísmos y evitamos a su vez depender en exceso de otras personas, seremos más libres y auténticos para vivir en plenitud.

Ahora bien… ¿Qué entendemos por estar en “la oscuridad”? Hay quien se pasa media vida encerrado en esa dimensión donde las envidias, los rencores y resentimientos hacia los demás nos demuestran que no saben ser felices.

Y debemos ir con cuidado porque, en ocasiones, las personas oscuras pueden ir apagando luces. Reflexionemos hoy sobre eso.

La importancia de tener luz propia
Nadie debe darte su luz, las personas tenemos que aprender a cultivar nuestras propias luces, resolviendo esas posibles oscuridades que la vida nos trae de vez en cuando.

Para llegar a tener luz propia es necesario haber asumido e integrado todos estos aspectos:

Aprender que somos personas únicas y auténticas. Todo lo que eres y lo que has conseguido te identifica y debe enorgullecerte.
Los errores o fracasos del ayer no son oscuridades que esconder o de las que avergonzarnos. Son experiencias vividas que dan riqueza a nuestro ciclo vital. Son hechos de los que hemos aprendido y que hemos asumido.

Tener luz significa también saber cultivar la reciprocidad. Nos conocemos a nosotros mismos y somos empáticos con los demás, entendemos sus pesares y nos alegramos de sus alegrías. Y nunca dudamos a la hora de ayudar, de atender a quienes nos necesitan porque ello forma parte de nuestra identidad y nos enriquece.

Asumir todos estos aspectos requiere, sin duda, tiempo y mucho equilibrio interior. En ocasiones, la vida no nos trata muy bien. El pasado de unas relaciones familiares traumáticas, parejas afectivas dañinas o tener que pasar por alguna enfermedad crean muchas oscuridades en nuestro corazón.

Pero, lo creamos o no, nadie nace con luz propia. La luz, la suerte y la felicidad se construyen cada día siendo conscientes de que merecemos ilusionarnos de nuevo y que merecemos volver a sonreír y levantarnos fortalecidos de la adversidad.
Protegernos de las personas que van apagando luces

Hay quien va apagando luces a través de su negativismo, de su habilidad para hacernos creer que no somos capaces o merecedores de ciertas cosas.


Si no tenemos una buena autoestima acabaremos sufriendo frente a este tipo de ataques, en especial si vienen de parte de personas que nos son significativas.

Nuestra Fortaleza Sensible


La sensibilidad en nuestra manera de comportarnos, comprender y comunicarnos no es un signo de debilidad, sino de fortaleza. Esta afirmación es contraria a lo que parece sostenerse en el pensamiento de muchas personas que entienden que los sentimientos nos hacen vulnerables.

Las emociones, los sentimientos y las sensaciones han sido castigados a lo largo de nuestra historia en numerosas ocasiones, por lo que no es extraño que la sociedad piense que sentir nos hace menos eficaces, fuertes y capaces a la hora de tomar decisiones y caminar por la vida.

La sensibilidad en nuestra manera de comportarnos, comprender y comunicarnos no es un signo de debilidad, sino de fortaleza. Esta afirmación es contraria a lo que parece sostenerse en el pensamiento de muchas personas que entienden que los sentimientos nos hacen vulnerables.

No hay vulnerabilidad en nuestros sentimientos, emociones y sensaciones
Muchas personas se comunican a través de juicios por miedo a mostrarse sensibles, ya que entienden que a través de los sentimientos muestran vulnerabilidad. Sin embargo, como estamos relatando, nada más lejos de la realidad, pues mientras que los juicios y las opiniones son pura conjetura, en los sentimientos no hay nada de especulación.

A la hora de favorecer la sensibilidad en nuestras relaciones más estrechas vamos “mostrando” mayor vulnerabilidad. Asumimos que nadie va a aprovecharse de ello y usamos nuestros sentimientos para promover una comunicación efectiva.

Sin embargo, en las relaciones “menos estrechas o sólidas” tendemos a mostrar la postura del juicio y de la frialdad como si esta supusiera un triunfo en vez de una postura de vulnerabilidad. Sentimos que así parecemos buenos y que la razón nos la da la insensibilidad por ser más objetiva.

Como consecuencia no comunicamos con claridad y franqueza, sino que caemos en la tentación de lo fácil y rápido, temiendo que descubran esa parte de nosotros que creemos inferior pero que, por el contrario, nos hace ser sabios de corazón.

Mostrarnos sensibles y hacer ver a los demás que no somos piedras significa expresarnos seguros, abiertos, relajados, entusiasmados y proclives al aprendizaje, la comprensión y la madurez.

Atacar en vez de revelar sentimientos y sensaciones es un error que podemos pagar muy caro. Sabiendo esto debe quedarnos claro que la sensibilidad es un don que merece ser potenciado, porque vivir “desde el corazón” es lo que nos hace especiales y auténticos.



miércoles, 28 de febrero de 2018

Sueños Y Anhelos


¿Cuáles son mis sueños, aspiraciones o ideales en la vida?  

“Mis aspiraciones en la vida son estudiar para cada día aprender algo nuevo y ponerlo en práctica, poder estar con las personas que amo tanto siendo un profesional en lo que hago y poder viajar por todo el mundo descubriendo sus secretos”

“Lo que yo verdaderamente anhelo es poder estar lo que más pueda con mi familia en un lugar tranquilo en el que me sienta cómodo y en paz”

¿Cuáles realmente puedo realizar?
Yo no pienso que no podría lograrlos ya que todo requiere de dedicación y esfuerzo y con eso los lograre todos ya que si uno sueña algo es para cumplirlo y no defraudarse uno mismo con el hecho de no haber seguido sus metas o sueños...

¿Qué debo hacer para lograrlos?
Lo que yo debo hacer para cumplir mis sueños es tener mucha fuerza de voluntad para dejar atrás cosas malas que obstruyan la meta que se va alcanzar y también esforzarme mucho para que cada día esté más cerca de mi sueño.

¿Cuál es el trabajo que puedo desarrollar como un medio para alcanzarlos?
El trabajo que puedo desarrollar como medio para alcanzar mis sueños es ser una buena persona con todos, enfatizarme en las cosas que haría en un futuro para que no fueran tan desconocidas y tener un buen plan de lo que va hacer mi vida.

Debo cambiar algo en mi vida para alcanzar mis sueños?
La verdad si lo que yo debería cambiar en mi vida es la toma de decisiones, al igual que dejar tanta pereza y ponerme más activo en cosas productivas que me sirvan más en un futuro.


martes, 27 de febrero de 2018

La Lectura



Aprender a leer es un privilegio.

El problema es que la mayoría no lo aprovecha leyendo de forma habitual.

Creo que mucha gente se acerca a la lectura de la manera equivocada: tratan de obligarse a leer, y ver la lectura como una tarea difícil y tediosa. La buena noticia es que incorporar el hábito de la lectura es más divertido y fácil de lo que pensabas.

“Siempre imagine que el paraíso sería algún tipo de biblioteca”                     Jorge Luis Borges

En algún lugar después de “quiero bajar de peso“, “quiero dejar de procrastinar“, y “quiero enamorarme“.  El “quiero leer más“es una de las principales metas de muchas personas.

Y con toda razón…
Un buen libro puede ser una experiencia increíble. Te enseña acerca de las cosas más allá de tus horizontes diarios, te conecta con las mentes más brillantes y puede crear personajes tan reales que parece que los conoces.

Hace algunos años (pero no demasiados) los libros y en general el acceso a la información era accesible para muy pocas personas. En su momento el clero y la Iglesia resguardaban los libros como oro.

Actualmente el acceso a la información es ilimitado. La mayoría de nosotros tenemos el privilegio de leer los libros que queramos, incluso de forma gratuita.

Una de las bibliotecas más grande del mundo es la Biblioteca Pública de Nueva York. La cual tiene más de 3 millones de libros a lo largo de sus estanterías. En cantidad es más de un millón de bytes de información.

Piensa en esto:
¿Cuántos libros crees que has leído hasta ahora? ¿Cuántos libros crees que podrás leer a lo largo de toda tu vida?…
Hagamos el cálculo:
La esperanza de vida es de 80 años (más si tienes suerte). Supongamos que empiezas a leer (por hábito) a los 20 años.
Si lees un 1 libro por semana estarás leyendo 2880 libros aproximadamente. Si en cambio lees 100 libros al año, serías capaz de leer 5000 libros en toda tu vida.
Imagínate cuantas historias increíbles e información valiosa puedes descubrir.
Imagínate todo lo que te estás perdiendo simplemente porque NO tienes el hábito de la lectura.

Quiero decir, ¿qué pasa con todas esas fantásticas aventuras y bellos romances? ¿Qué hay de todas las batallas, héroes y villanos del pasado que nunca  has oído hablar? ¿Qué pasa con todas las cosas fascinantes acerca del mundo que aún no sabes?

Yo he leído un montón. Y de todo, desde un complejo artículo científico (que me toma tiempo) hasta una divertida historia de aventuras que se me acaba volando.
Todos los libros que han pasado por mis manos me han ayudado en algo.

Ninguno fue desapercibido.
Para mí el hábito de la lectura fue en un inicio una especie de terapia. Después se convirtió en una herramienta para ayudarme a escribir mejor.

Y por eso creo que todos deberíamos de empezar a leer. Como un primer paso que nos conduce a donde queremos llegar.

Sin embargo, la lectura es más que un medio para un fin… la lectura es un fin en sí mismo. Es un privilegio, y así es como debemos acercarnos a ella.

Es verdad que todos leemos hasta cierto punto.
Durante la escuela o la universidad leer es una práctica muy común. También leemos cotidianamente. Por ejemplo: el periódico en las mañanas, algún artículo interesante o tu blog favorito como Habitualmente.

El beneficio más importante que puedes tener será si empiezas a leer HOY.

lunes, 26 de febrero de 2018

Escuchar Nuestro Yo Interior



Todos hemos escuchado acerca de los beneficios de la meditación. Algunos lo practican y otros pasan de largo dudando de los beneficios de tan sencilla práctica. Es tan sencilla que quizá por ello se le atribuye el favor de la duda. En ocasiones sin comprobarlo.

La meditación no solo es la acción de sentarse en un lugar vacío y desconectar con el exterior, que es lo ideal. El objetivo de esta es práctica es conseguir un estado de paz y armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno. Recuperar el control y continuar con nuestra vida cotidiana de la forma más sana posible. 
Independientemente de los acontecimientos exteriores.

Algo muy parecido ocurre cuando estamos haciendo algo que nos gusta mucho, una actividad que nos saca de nuestra rutina y nos introduce en un estado de disfrute, donde actuamos conscientes de cada movimiento que estamos haciendo, abandonando cualquier otra distracción. Por ejemplo cuando estamos cocinando, cuando estamos leyendo, cuando estamos caminando por la playa con los pies desnudos.

Estamos tan relajados, nuestro cuerpo esta tan compenetrado con lo que estamos haciendo, que podemos conectar con  nuestros sentimientos, con nuestros instintos. Incluso podemos recuperar situaciones agradables que se habían perdido en el tiempo, robándonos una sonrisa. 

Es una acción natural del ser humano, conectar consigo mismo y con la naturaleza. Que hemos ido perdiendo a medida que nos hacemos adultos. Y que podemos recuperar cuando queramos.

Cuando quieras encontrar tu esencia, cuando quieras saber las respuestas, cuando quieras escapar; aléjate a un lugar tranquilo, fresco, limpio, donde puedas relajarte un par de minutos, cinco, tal vez veinte. Toda una tarde.

Relaja tu cuerpo, respira suavemente hasta que te sientas cómoda (importante),  abre los ojos para mirar las nubes o ciérralos para crear el espacio donde te gustaría estar en ese momento. No pienses, no recuerdes, no interrumpas, solo deja que tu ser fluya.

Cuando alcances esa paz donde el exterior no existe en ti. Es en ese momento donde tu "yo", es poderoso, genuino.

Escúchalo y deja que te guie, conecta con el universo para que este confabule a tu favor.

Es tú ser quien tiene todas tus respuestas.

El Niño Interior Que Llevamos Dentro


 El "niño interior herido" o la parte más vulnerable que todos llevamos dentro desde la infancia, guardada bajo muchas llaves, se puede destapar en momentos de estrés provocando que reaccionemos de forma infantil y no como adultos, según ha explicado a Efe la psicóloga Victoria Cadarso
.
La solución es "apreciarnos a nosotros mismos", es decir, "que la parte adulta abrace a ese "niño interior herido" que está representado por aquella parte que "no ha crecido o se ha quedado rezagada por falta de amor o comprensión", ha destacado la autora del nuevo libro Abraza a tu niño interior.

"Siempre se puede retomar, revisitar y transformar a ese niño interior herido", a pesar de que al ir formándose nuestra personalidad en las etapas del desarrollo hayan permanecido de base emociones bloqueadas que, como una caja de pandora, se destapan en momentos de estrés, ha dicho Cadarso.

"A veces tenemos una pataleta de niño pequeño y no sabemos por qué, y es debido a que nuestro niño interior herido toma las riendas en vez de nuestro adulto", ha asegurado. Y todo ello porque en nuestra infancia está la clave para entender por qué somos como somos, qué nos hace pensar, sentir y actuar de determinada manera y no de otra; descubrirla nos atrae pero también nos asusta, según esta psicóloga.
El "niño interior" representa -continúa- a nuestro auténtico ser (el que se ha quedado tras la máscara que todos nos ponemos para salir a la calle y que es nuestra personalidad), al niño herido (parte que se ha quedado sin recibir lo necesario para crecer adecuadamente) y al potencial que todos tenemos dentro.
Aunque hay gente que piensa que una vez que ha pasado la infancia los problemas consecuentes no tienen arreglo, Victoria Cadarso sostiene que eso es "psicología antigua", ya que en la actualidad, con la neurociencia, podemos cambiar "cosas" por medio de visualizaciones, trabajo interior y medicación.
Si se le pregunta si la culpa de los problemas que podemos arrastrar desde nuestra infancia la tienen los padres, contesta que éstos, en general, "lo hacen lo mejor que pueden con lo que tienen" y que hay que tener en cuenta que los progenitores muchas veces son el resultado, a su vez, de los suyos.
"Realmente llevamos la información de siete generaciones hacia atrás y nosotros influimos a siete generaciones hacia adelante por lo menos", ha comentado Cadarso, autora también de Destapa tu olla estrés y Botiquín para un corazón roto, entre otros libros editados por Esfera de los Libros.

Sin embargo, ha reconocido que en su consulta recibe a muchas personas adultas que gracias a un abuelo, a una cuidadora o a un profesor que "se fijaron" más en ellos en la infancia que sus padres se han salvado de "dramas más profundos" e incluso del suicidio.
"A todos nos ha faltado algo en la infancia, aunque pensemos que hemos tenido una infancia feliz", ha afirmado. "Siempre hay un desencuentro -añade- entre lo que uno necesita y lo que obtiene y eso depende en qué cantidad lo hayamos tenido, aunque todos tenemos anhelos y carencias que no tenemos por qué llevar como una condena".
"Si liberamos el dolor que se ha quedado bloqueado en el niño interior herido conectaremos con el niño interior auténtico y podremos desarrollar todo el potencial que llevamos dentro y no llevaremos las circunstancias del pasado como un lastre al presente", ha concluido. 
El "niño interior herido" o la parte más vulnerable que todos llevamos dentro desde la infancia, guardada bajo muchas llaves, se puede destapar en momentos de estrés provocando que reaccionemos de forma infantil y no como adultos, según ha explicado a Efe la psicóloga Victoria Cadarso.

La solución es "apreciarnos a nosotros mismos", es decir, "que la parte adulta abrace a ese "niño interior herido" que está representado por aquella parte que "no ha crecido o se ha quedado rezagada por falta de amor o comprensión", ha destacado la autora del nuevo libro Abraza a tu niño interior.

"Siempre se puede retomar, revisitar y transformar a ese niño interior herido", a pesar de que al ir formándose nuestra personalidad en las etapas del desarrollo hayan permanecido de base emociones bloqueadas que, como una caja de pandora, se destapan en momentos de estrés, ha dicho Cadarso.

"A veces tenemos una pataleta de niño pequeño y no sabemos por qué, y es debido a que nuestro niño interior herido toma las riendas en vez de nuestro adulto", ha asegurado. Y todo ello porque en nuestra infancia está la clave para entender por qué somos como somos, qué nos hace pensar, sentir y actuar de determinada manera y no de otra; descubrirla nos atrae pero también nos asusta, según esta psicóloga.
El "niño interior" representa -continúa- a nuestro auténtico ser (el que se ha quedado tras la máscara que todos nos ponemos para salir a la calle y que es nuestra personalidad), al niño herido (parte que se ha quedado sin recibir lo necesario para crecer adecuadamente) y al potencial que todos tenemos dentro.
Aunque hay gente que piensa que una vez que ha pasado la infancia los problemas consecuentes no tienen arreglo, Victoria Cadarso sostiene que eso es "psicología antigua", ya que en la actualidad, con la neurociencia, podemos cambiar "cosas" por medio de visualizaciones, trabajo interior y medicación.
Si se le pregunta si la culpa de los problemas que podemos arrastrar desde nuestra infancia la tienen los padres, contesta que éstos, en general, "lo hacen lo mejor que pueden con lo que tienen" y que hay que tener en cuenta que los progenitores muchas veces son el resultado, a su vez, de los suyos.
"Realmente llevamos la información de siete generaciones hacia atrás y nosotros influimos a siete generaciones hacia adelante por lo menos", ha comentado Cadarso, autora también de Destapa tu olla estrés y Botiquín para un corazón roto, entre otros libros editados por Esfera de los Libros.
Sin embargo, ha reconocido que en su consulta recibe a muchas personas adultas que gracias a un abuelo, a una cuidadora o a un profesor que "se fijaron" más en ellos en la infancia que sus padres se han salvado de "dramas más profundos" e incluso del suicidio.
"A todos nos ha faltado algo en la infancia, aunque pensemos que hemos tenido una infancia feliz", ha afirmado. "Siempre hay un desencuentro -añade- entre lo que uno necesita y lo que obtiene y eso depende en qué cantidad lo hayamos tenido, aunque todos tenemos anhelos y carencias que no tenemos por qué llevar como una condena".
"Si liberamos el dolor que se ha quedado bloqueado en el niño interior herido conectaremos con el niño interior auténtico y podremos desarrollar todo el potencial que llevamos dentro y no llevaremos las circunstancias del pasado como un lastre al presente", ha concluido.