martes, 29 de mayo de 2018

Culturalmente Sensibles

No hay peor nivel de ignorancia que cuando uno no sabe que no sabe. Si al menos uno supiera que no sabe, podría tomar cartas en el asunto para poder salir de su ignorancia. Lamentablemente, en el ámbito de la interculturalidad, muchas personas se encuentran sumidas en la idea de que son culturalmente sensibles, que tienen habilidades interculturales o que son sumamente abiertos hacia las diferencias.

Acá vamos a dejar en evidencia cuánta ignorancia intercultural existe, incluso en muchas personas que tienen un elevado grado de exposición internacional. Si quieres saber si eres culturalmente sensible, piensa si alguna vez dijiste alguna de estas frases:

“Las personas de X país son…”

Completa la descripción como quieras (lentos, sumisos, fríos, mentirosos, rígidos, etc), pero claramente estas demostrando una falta de sensibilidad cultural. ¿Por qué? Porque no todas las personas de un país son de determinada manera y al realizar una generalización de este tipo, muy posiblemente estés cayendo en un estereotipo, los cuales por lo general son negativos (aunque también los hay positivos). Además de injustos y contraproducentes, los estereotipos limitan enormemente tu capacidad de relacionarte efectivamente con las personas de ese país.

“La cultura no tiene nada que ver con este tema”

Algunas personas se atrincheran en el hecho de que en última instancia, todos somos diferentes y cada persona es un individuo único con expectativas y necesidades únicas. Nadie argumentaría en contra de esto, pero desconocer que ciertos grupos culturales comparten determinados valores, costumbres y hábitos, es simplemente insensibilidad cultural. Es verdad que es importante poder diferenciar cuándo determinada reacción es personal o cultural, pero para poder hacerlo, necesitamos conocer cuál es el rol de la cultura en el comportamiento de las personas.

Una manera de minimizar la importancia de las diferencias culturales es subestimar su impacto. Si no son relevantes, tampoco tengo necesidad de considerarlas, conocerlas y mucho menos, adaptarme. Los estudios confirman exactamente lo opuesto; y no sólo se trata de evitar que generen “inconvenientes” sino de promover a que generen “beneficios”.

Otro claro ejemplo de baja sensibilidad cultural. Cuando las personas de determinado país tienen otras formas de hacer las cosas que simplemente son distintas a las nuestras, a veces caemos en la tentación de convencernos que están equivocados, y que por culpa de ese estilo (sea comunicación indirecta, tiempo sincrónico, enfoque grupal, etc.) no podemos cumplir con nuestras responsabilidades y nuestros objetivos. Si fuéramos culturalmente sensibles, buscaríamos maneras culturalmente adaptables para poder alcanzar los objetivos. La cultura nunca debería ser una excusa.

En resumen, por más que nos encante creer que somos las personas más sensibles a la diferencias culturales, la verdad es que muchas veces fracasamos en el intento de demostrarlo. Aun cuando tenemos las mejores intenciones, necesitamos prepararnos y capacitarnos para poder actuar con cierto grado de sensibilidad cultural. Y el primer paso reconocer que aún tenemos cierto margen de mejora y desarrollo.

 

Cumplimiento Del Deber


La vida en sociedad implica el desarrollo personal, esfuerzos realizados por defender los derechos de todos quienes no los poseen o a quienes se les ha negado la posibilidad de ejercerlos en propiedad.

El concepto del deber, no debe inferirse, como concepto de experiencia, pues aunque muchas acciones suceden de conformidad con lo que el deber ordena, siempre cabe la duda de si han ocurrido por deber y si tienen un valor moral.

Desde su aparición sobre la tierra, el ser humano necesitó para su desarrollo el compartir con otros de su especie y por tanto convivir en sociedad y en función de ello fue creando y desarrollando sus derechos y deberes. En este siglo XXI, independientemente del partido o tendencia política de quien gobierna, con un rol que cumplir siendo parte de esta tendencia.

El cumplimiento del deber es una decisión privativa del ser humano, se alcanza con un cierto nivel de conciencia de su existencia y de su lugar en la escala social, posee una conciencia moral como comprensión y vivencia del deber.

El ser humano es capaz de decidir respecto a si tiene o no que cumplir un deber y si tiene o no el deseo de hacerlo, en la medida que participa de una sociedad organizada, se creará la necesidad de cumplir el deber, determinado por su lugar en la sociedad, sistema de relaciones, necesidades del progreso social, condicionadas por: el deber humano, civil, de partido, militar, trabajador o empleado, familiar, obligado y estando dispuesto a cumplir.

La conciencia humana conduce a una separación que divide a la humanidad en clases antagónicas, y el deber se encuentra vinculado a los intereses de la clase. En la sociedad la base del deber civil está constituido por los intereses de la lucha en pro de alcanzar una condición de vida con responsabilidad en la construcción social. El ser humano es libre para cumplir con su deber, con libertad sobre sus actos, para controlarlos.

La libertad es la posibilidad de tomar decisiones sin presiones externas; la alternativa para sentirse valorado, es la propia satisfacción, experimentando el equilibrio interno entre los deseos, y lo que se logra al cumplir el deber.

El que cumple el deber puede aparecer como feliz, triste, amargado, contento, tranquilo y en paz, satisfecho o frustrado, pero el que cumple un deber que considera noble, siempre estará satisfecho en su interior.

Cumplir el deber no debe ser una meta, ni una obligación, debe ser lo suficientemente noble, ajustado a la moral y acorde con la ética y comportamiento social, el deber debe ajustarse a los principios de respeto a la diversidad, amor, fraternidad y tolerancia, y respeto por el derecho que deben tener los demás por tener la libertad de expresar sus propias ideas.

Es de esta manera que cada persona decide sobre el deseo de cumplir el deber de satisfacer las necesidades propias y las de las personas que lo rodean inspirado en los principios de dignidad, justicia, libertad, equidad y solidaridad que caracterizan la participación de los individuos en la sociedad; para el efecto, cito la relación que establece George Washington con las calumnias en la siguiente forma: “Perseverar en el cumplimiento de tu deber y guardar silencio es la mejor respuesta a la calumnia”.


Es motivo de crítica el saber que muchos funcionarios, productos de la confianza para desempeñar puestos de importancia, al no cumplir con su deber, conducen a la inseguridad social, bajo desarrollo económico, y a otras carencias que conducen a situación de pobreza; es muy cuestionable en este último aspecto el tratamiento sobre el cumplimiento con el deber. 

lunes, 28 de mayo de 2018

Poder O Deber


Yo creo que libramos una lucha interior entre el deber ser y el querer ser. Es claro que el “deber ser” lo impone la cultura, la moral o la ética y que está dado desde el exterior. Como algo que hay que seguir muchas veces sin que medie la razón o la conciencia racional. Y del otro lado está el querer ser, como algo que opto desde mi interior, que parte del deseo y que algunas veces va en contra vía de lo esperado por el grupo social y que por supuesto el colectivo condena por salirse de lo ordenado por la norma.

Sin embargo hay ciertas cosas que naciendo desde el querer ser, pertenece a la propia capacidad de discernimiento y que hacen parte del libre albedrío. Y es ahí cuando se plantea la posibilidad y la capacidad de optar que tiene el ser humano, por ejemplo, por aquello que le hace más persona aunque no sea una decisión popular.

Lo ideal es encontrar un equilibrio entre el deber ser y el querer ser. Para que esta armonía nos permita vivir entre semejantes, respetando las normas y las reglas de juego, sin faltar a nuestro deseo e interés personal; sin sentir que nuestra dignidad está siendo vulnerada o peor aún confirmar que nuestros derechos o los de otros, están siendo pisoteados.

La propuesta consiste en desarrollar “nuestro buen gusto moral”, para de esta forma fortalecer nuestra capacidad de discernimiento y resolver los dilemas que plantea la vida, frente a decisiones morales, desde el deber ser versus el querer ser.

En nuestra vida cotidiana, con frecuencia nos vemos atrapados en medio de las siguientes afirmaciones: “yo debo llegar temprano a casa”, “yo debo pagar la tarjeta de crédito”, “yo debo estudiar inglés”, “yo debo llamar a…” “yo debo respetar la reputación de…” y este tipo de expresiones terminan por bloquear la acción, consiguiendo que no hagamos nada de lo dicho. 

Si lo explicáramos de manera psicológica, encontraríamos que el bloqueo se encuentra precisamente en la utilización de la palabra “debo”, como una orden que viene desde afuera.

Qué pasaría si empleáramos la expresión: “yo opto por estudiar”, “yo elijo llamar a”, “yo decido pagar la tarjeta de crédito”, “es mi decisión, llegar temprano a casa”; “yo respeto la reputación de…”esto automáticamente ubica el poder dentro de nosotros mismos.

Somos responsables de nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestros actos y cada acción humana puede ser filtrada por el tamiz maravilloso de la sensatez, que nos permite ser justos en la manera como nos relacionamos; entonces utilicemos sabiamente, este poder.


La Mente Insaciable


Como sabemos la mente siempre nos está mostrando imágenes y creando películas de cómo sería nuestra vida perfecta y llena de felicidad. Un mundo mental donde todo es felicidad va en contra de la realidad de la vida donde el dolor, el sufrimiento, las desgracias naturales y personales son parte de la naturaleza humana. 

Este choque entre el mundo real (Injusto), donde nacemos, envejecemos, enfermamos, sufrimos en el amor, trabajamos duro y muchas veces no alcanzamos a obtener las cosas materiales que queríamos y aun así, finalmente moriros y el mundo imaginario de nuestra mente (Justo), donde nos trata de convencer que la vida no debería ser así y nos muestra su “versión” de cómo debería realmente la vida, y le creemos a la mente y empezamos a creernos que deberíamos tener todas las cosas materiales que queremos, el amor, el reconocimiento de los demás, la salud, la fuente de la eterna juventud y la vida eterna.

Esto es la fuente del sufrimiento humano que se deja llevar de la “insaciabilidad de su mente”. Si tú observas tu mente te darás cuenta que siempre está “hambrienta” por algo más, nunca está satisfecha. Por ejemplo, si te compras un carro del año, la mente te dirá que ya están promocionando el nuevo modelo del año próximo. Si compras una casa creyendo que finalmente serás feliz, tu mente te empezara a recordar que tus amigos tienen una finca y tú no. 

En pocas palabras si tú escuchas a tu mente y no te das cuenta de que ella siempre está anhelando algo más, vas a terminar viviendo una vida donde estuviste persiguiendo una fantasía de un mundo creado por tu mente y al final no pudiste vivir tu vida plenamente.

El ejemplo más claro no lo da los titulares de los medios de comunicación cada día cuando nos informan que un actor, una actriz, un cantante, una cantante se suicidan o son internados en un programa de rehabilitación de drogas. Estas personas que supuestamente tienen lo que nosotros quisiéramos en la vida, status, fama, admiración y dinero y aun así terminan quitándose sus vidas o refugiándose en las drogas. 

La razón es que estas personas le han hecho caso a sus mente y buscaron la felicidad en lo que las mente les mostro. Cuando finalmente “descubren” que estaban viviendo un engaño y nunca encontraron la “felicidad” que las mente les prometió. Deciden suicidarse o refugiasen en las drogas para poner fin a su dolor emocional.

No le hagas caso a la mente, no te dejes llevar de su insaciable deseo de querer algo más a cada instante. 

Recuerda que una de las características de la mente es siempre estar insatisfecha y desear algo más. No le sigas su juego.

Valora lo que tienes y disfrútalo al máximo, aprecia a las personas que están cerca de ti y dales el valor que se merecen.

Relativismo

El relativismo cultural es la idea de que cada cultura o grupo étnico debe ser evaluado sobre la base de sus propios valores y normas de comportamiento y no sobre la base de otras culturas o grupos étnicos.

El principio básico del cual emerge es simple: juicios que se basan en la experiencia y la experiencia es interpretada por cada individuo en términos de su propia cultura

El relativismo cultural parte de la idea de que la sociedad cambia rápidamente, por lo que cada vez más culturas poseen una interacción más estrecha entre sí. Esta interacción puede ser positiva o negativa, dependiendo del nivel de sensibilidad y respeto que la gente tenga por otros grupos culturales.

Según esta corriente de pensamiento, gran parte del conocimiento humano tiende a estar socialmente condicionado. En otras palabras, el pensamiento está determinado por la sociedad, y además es dirigido de acuerdo con lo que el grupo social indique (Mannheim, 1936).

Características del relativismo cultural
El relativismo cultural es en esencia un enfoque de la naturaleza y el papel de los valores en la cultura. Algunas de sus características son:

Utiliza datos frescos y transculturales que han sido obtenidos por el estudio de los sistemas de valores subyacentes de las sociedades, con el fin de argumentar, a partir de hechos, sobre las diferencias entre las perspectivas culturales y así dar una conclusión sobre el estado de la moralidad.

Afirma que la cultura es flexible y que tiene muchas posibilidades de elección dentro de su marco, debido a que se reconoce que los valores mantenidos por un pueblo determinado no implican que los mismos serán una constante en la vida de generaciones sucesivas del mismo grupo.

Señala que la cultura no es un sistema cerrado de moldes rígidos, a los que el comportamiento de todos los miembros deben conformarse.

Existen diversas categorías en el relativismo cultural, como por ejemplo: la conceptual, la histórica, la objetiva, la ontológica, la metaética, entre otras. Sin embargo, existen tres tipos clásicos que son: el metodológico, el cognitivo, y el moral y ético.

El relativismo cultural es una teoría sobre la naturaleza de la moralidad. A primera vista, parece bastante plausible. Sin embargo, como todas estas teorías, puede evaluarse sometiéndose al análisis racional y cuando se analiza, encontramos que no es tan plausible como parece ser.


Lo primero que se debe notar es que en el corazón del relativismo cultural hay una cierta forma de argumento. La estrategia utilizada por los relativistas culturales es argumentar, a partir de hechos, sobre las diferencias entre las perspectivas culturales, para poder una conclusión sobre el estado de la moralidad.

Gestalt Relativismo Cultural


Si uno busca el término Gestalt en un diccionario de castellano, es muy probable que no lo encuentre. Es que Gestalt es un sustantivo de la lengua alemana (por lo que siempre debe escribirse en mayúscula) que, aunque ha sido traducido como forma o configuración, suele utilizarse sin traducción ya que no cuenta con un equivalente exacto en el idioma español.

La psicología de la Gestalt es un movimiento de la psicología que surgió a comienzos del siglo XX en suelo alemán, con teóricos como Kurt Lewin, Max Wertheimer y Kurt Koffka, entre otros.

Todos aquellos elementos que se pasan a formar parte de ella gracias a la acción de la percepción o al acervo de la memoria. Para la psicología de la Gestalt, el todo nunca es igual a la sumatoria de sus diversas partes, sino que es algo diferente.

Entre las principales leyes anunciadas por la doctrina Gestalt, se encuentran la ley de la semejanza (que postula que la mente se encarga de realizar agrupaciones de elementos según su similaridad), la ley de la pregnancia (la experiencia resultante de la percepción siempre tiende a adquirir la forma de mayor simpleza), la ley de la proximidad (la reunión de elementos se concreta según la distancia) y la ley del cierre (cuando falta algún elemento, la mente se encarga de añadirlo para, de esta forma, lograr obtener una figura completa).

No obstante, también hay que dejar patente que junto a dichos principios existen otros tales como el de simetría que establece que las imágenes que están dotadas con esta seña de identidad se contemplan como idénticas en la distancia, o el de experiencia es el que determina que nuestro sistema nervioso se va formando en función del mundo exterior que nos rodea, se deja influir por el mismo.

Además de todo ello también hay que resaltar el hecho de que la llamada psicología Gestalt que estamos analizando tiene como antecedente a la filosofía alemana que se desarrolló durante el siglo XIX. Eso supone que esté influida por autores de gran calado como puede ser Immanuel Kant que acometió una serie de teorías que giraban entorno a la imaginación, los estímulos y el pensamiento.
No obstante, tampoco tenemos que pasar por alto que otro de los autores que más ha influido en dicha psicología ha sido Edmund Husserl que dio un paso más allá al unir lo que es la propia experiencia con la fenomenología.

Es importante distinguir entre la psicología de la Gestalt y la terapia Gestalt, que forma parte de la psicología humanista y se caracteriza por su intención de favorecer el crecimiento del potencial de los seres humanos.

Y para ello lo que hace es ayudarle a intentar superar todos los síntomas negativos que posea, el liberarse de todo el conjunto de bloqueos que tenga en su vida para que de este modo pueda ser el individuo más libre, pueda crecer y pueda autorrealizarse.

El matrimonio Perls, Fritz y Laura, fueron los creadores de este tipo de terapia con la que consiguieron dar un cambio y una vuelta de tuerca a la psicología humana.



Vivir Es Transitar El Presente


Nuestro ritmo de vida actual implica una distracción constante: luces, sonidos, teléfonos móviles, anuncios, coches, el trabajo, la familia, etc. 

En definitiva, tener que estar atentos a mil cosas a la vez. Esto implica que el tiempo que podemos permanecer conectados con el presente es cada vez menor y más difícil de encontrar. Muchos estudios apuntan a esto como una de las principales causas del estrés.

Además de todo lo que implican los tiempos actuales y la sociedad en la que vivimos, está nuestra tendencia humana a anclarnos en el pasado y a recordar, muchas veces con melancolía. Nos angustiamos con las situaciones negativas, calculando y recalculando nuestras acciones y las de los demás.

De la misma manera solemos preocuparnos por el futuro, tratando de planearlo al detalle y mirándolo de modo catastrofista, provocando con nuestras imaginaciones sentimientos de ansiedad y angustia. La mayoría de las veces acabamos comprobando que nuestros planes y cavilaciones no se cumplen y que no todo sale como hubiéramos querido.

¿Cómo vivir en el presente?
Muchas veces se nos aconseja que vivamos en el presente, que nos concentremos y disfrutemos de cada momento y de las pequeñas cosas de la vida. Pero ¿qué es vivir en el presente? Y, lo más importante, ¿cómo se hace?

La respuesta es más simple de lo que parece: sólo se trata de estar presente, ser consciente y también responsable del momento actual. Lo que pasó hace un segundo ya forma parte del pasado. 

Vivir en el presente es dejar las distracciones a un lado para centrarse en el aquí y ahora. Puedes comenzar ahora mismo, mientras lees estas líneas…

1. ¿Qué perciben tus sentidos?
¿Cómo es el ambiente que te rodea? Presta atención al espacio en que te encuentras, a las personas que hay a tu alrededor, a la iluminación, a los colores. ¿Hay ruido? ¿Qué temperatura hace?
2. ¿Cómo te sientes físicamente?
Fíjate en tu cuerpo; ¿estás cómodo o incómodo? ¿Qué partes de tu cuerpo están en contacto con el medio que te rodea? ¿Qué emoción predomina en ti? ¿Sientes algún dolor? Concéntrate en tu respiración y en los latidos de tu corazón. ¿Qué sensaciones tienes?
3. ¿En qué piensas?
¿Qué estás imaginando, anticipando o planificando en este momento? ¿Qué te preocupa? ¿Estás realmente en el ahora o estás en el pasado o en el futuro?

Es muy importante ser conscientes de que la gran mayoría de cosas que se nos pasan por la cabeza nos las imaginamos, lo que hace que tengamos pleno poder sobre ellas. Igual que eres capaz de traer pensamientos a tu mente, eres capaz de dejarlos ir. Siendo conscientes de que son simplemente pensamientos, sobre todo cuando nos provocan angustia, es como podremos dejarlos pasar.
El pensamiento puede ser un excelente compañero cuando conseguimos centrarlo en el presente y en la realidad, dándonos diferentes alternativas de respuesta a los problemas y situaciones que enfrentamos cada día.
Conectarnos con el presente de esta manera, tomándonos un respiro para hacer este ejercicio, podremos tomar decisiones basándonos en cómo nos estamos sintiendo realmente con nuestro momento actual.

Cada vez que queramos, cuando nos sentimos estresados, tristes, preocupados… podemos hacernos las tres preguntas anteriores para recuperar el contacto con el ambiente y centrarnos en el aquí y el ahora. 

También nos podemos animar a establecer este repaso como una rutina, hasta que nos acostumbremos a hacerlo.

domingo, 27 de mayo de 2018

Educación e Interculturalidad


La interculturalidad desde un enfoque integral y de derechos humanos, se refiere a la construcción de relaciones equitativas entre personas, comunidades, países y culturas. Para ello es necesario un abordaje sistémico del tema, es decir, trabajar la interculturalidad desde una perspectiva que incluya elementos históricos, sociales, culturales, políticos, económicos, educativos, antropológicos, ambientales, entre otros.

En el caso específico del tratamiento del tema en el ámbito educativo, se refiere no únicamente a la Educación Intercultural Bilingüe, que ha tenido un importante desarrollo en nuestros países, sino también a la interculturalización de la educación, en temas fundamentales como leyes de educación, proyectos educativos, objetivos, políticas, planes y programas, currículo, formación docente, textos escolares, cultura escolar y el intercambio con la comunidad y el contexto. 

Una propuesta de educación e interculturalidad plantea un diálogo entre iguales y en igualdad de condiciones, el encuentro entre personas y culturas, el intercambio de saberes, hacia una educación intercultural, inclusiva y diversa. 

La riqueza de los saberes y conocimientos de cada cultura es uno de los objetivos fundamentales de la educación contemporánea. Es necesario que este objetivo se concrete no únicamente en contenidos o materias, sino en los mismos principios, enfoques y programas nacionales educativos, así como en la misma institucionalidad educativa. 

Permite además el fortalecimiento de la identidad, el intercambio de saberes pertinentes y contextualizados, de relaciones democráticas y armónicas, el conocimiento articulado a la vida, el desarrollo de capacidades prácticas para actuar en el mundo, y la construcción de un modelo propio de desarrollo humano y sostenible, en el cual la educación cumple un papel preponderante. 



Las Cosas Son Como Son


Un sufrimiento humano muy común es desear que las cosas sean distintas a como son.

Sin renunciar al progreso, es necesario asumir que hay situaciones y personas que no cambian.

El reto es aceptar lo que nos toca vivir y trabajar para restablecer el equilibrio
Una de las fuentes de sufrimiento más comunes en el ser humano es el deseo de que las cosas sean distintas a como realmente son. Cuando un país pasa por una grave crisis, la población mira atrás y desea que todo fuera como antes, un antes que en su momento no se valoraba porque parecía aburrido o bien había otras aspiraciones.

Lo mismo sucede con las relaciones interpersonales. Quien tiene por pareja a alguien silencioso desearía un carácter dicharachero, y este último pondrá de los nervios a quien convive con él un día tras otro. ¿Por qué anhelamos siempre lo que no tenemos?

Hay vida antes de la muerte; disfrútala” (Eduard Punset)

Nuestra forma de vida está tan basada en el cambio y el progreso, que a menudo valoramos negativamente la estabilidad sin saber cuál sería la alternativa.

La insatisfacción es lo que permite el progreso de la ciencia, las artes y todo lo que tiene que ver con la sociedad, pero cuando se vuelve crónica en nuestro día a día deja de ser un estímulo para teñir de negatividad nuestra vida.

Hay personas que, instalados en la queja y la amargura, molestan a los demás –y a sí mismos– de forma totalmente estéril porque de nada sirve señalar lo que no funciona sin ofrecer soluciones.

Madame Bovary dio nombre a lo que el filósofo Jules de Gaultier denominaría “bovarismo”.

Se trata de un estado de insatisfacción permanente a causa del desnivel entre las propias ilusiones y la realidad. Sin abogar tampoco por el conformismo, si nuestras aspiraciones se hallan siempre a gran distancia de lo que tenemos, jamás alcanzaremos la serenidad. Como el burro que persigue la zanahoria, podemos pasar la vida entera esperando “algo mejor” para descubrir al final que ya lo teníamos y no habíamos sabido verlo.

Los manuales de psicología han puesto de moda el verbo procrastinar, que significa postergar aquello que deberíamos hacer hoy. Un aplazamiento que también se produce en un nivel existencial. Muchas personas postergan la felicidad hasta que cambie la situación que están viviendo. Se convencen de que cuando encuentren un trabajo mejor o la pareja ideal, por poner dos ejemplos, se darán permiso para disfrutar de la vida. 

Sin embargo, este planteamiento tiene un fallo de origen y es que nada resulta como esperábamos una vez que lo conseguimos.

Lo que ocurre es que muchas personas cuando llega el momento tan largamente esperado o deseado sufren una desilusión; entonces fijamos nuevos objetivos esperando que una vez alcanzados llegue, esta vez sí, el premio definitivo. 

Sin embargo, esto no acostumbra a suceder, ya que más que insatisfacciones existen las personas insatisfechas.

En esta clase de pensamientos está el punto de partida de la mayoría de conflictos interpersonales. Al esperar que los demás se comporten de determinada forma les estamos negando el derecho a su identidad. Además, al enfadarnos por estas diferencias obviamos algo muy importante: ser o actuar de modo distinto a nosotros no tiene por qué ser negativo.

Afortunadamente, cada persona tiene una combinación única de defectos y virtudes. Podemos aceptar su singularidad y sacar partido de las cosas buenas que nos ofrece o bien enrocarnos y señalar al otro como enemigo.

“A veces debes conocer al otro realmente bien para darte cuenta de que sois dos extraños” (Mary Tyler Moore)

En 2002, Byron Katie publicó un libro orientado a acabar con la insatisfacción personal: Amar lo que es. Basado en aceptar y reconocer el valor de lo que configura nuestro entorno, no se trata de resignarse a lo que hay, sino de amar nuestras circunstancias para mejorar desde ese punto de partida.




Trascendencia Social


Si realmente es nuestro deseo trascender, tenemos que primero que nada analizar nuestro alrededor y ver que nuestros problemas pueden ser enormes, pero tal vez ni se comparen con los de otros, que realmente viven una situación compleja.

Amemos nuestro trabajo; aportemos lo mejor de nosotros mismos para que nuestra pasión por la profesión que tenemos, nos permita aportar éxitos al logro de los objetivos de la empresa en la que laboramos.

Disfrutemos el tiempo con nuestra familia; vivamos cada instante con ellos, que de eso dependerá la unión, confianza y respeto con el que se pueda actuar después.

Seamos vecinos, compañeros y ciudadanos cordiales; fomentemos una sana convivencia que se traduzca en armonía.

Escuchemos a los demás, demos buenos consejos y estemos dispuestos a recibirlos.

Inculquemos en nuestras familias el valor de compartir algo con los demás; formemos niños sensibles y atentos a la problemática actual.

Pero, nunca por favor nunca, olvidemos la gran importancia de la labor social, la gran necesidad de aportar algo a la sociedad, algo de lo mucho que hemos recibido; seamos generosos y procuremos trascender con nuestros hechos, ya que ello deja una marca imborrable en muchas familias.

Sólo recuerde esa sonrisa que puede regalarle un niño huérfano, cuando compartimos unos minutos con él haciéndolo sentir importante, valorado.

Sólo imagine que “alguien” que no nos conoce bien pueda recordarlo con cariño y le esté mucho más agradecido que cualquier otra persona.

Trascender, debe ser un deseo de todos los seremos humanos… trascender en todos los sentidos, trascender a pesar de todo.



Quien Te Piensas Que Eres


Piensa un momento en las diferentes tareas que hay en nuestra sociedad, y luego plantéate quiénes son los que las hacen. ¿Quiénes son los encargados de hacer avanzar la ciencia, por ejemplo? Las personas a las que se les da mejor esta tarea, ¿no? ¿Quiénes son los que viven de la música? Los mejores músicos. ¿Quiénes trabajan en los hospitales? Los mejores preparados para ello.

Puede que no estés totalmente de acuerdo con esta idea, y que pienses que no siempre son los mejores los que hacen cada tarea. En parte tienes razón, y esto es porqué la humanidad aún no ha aprendido a organizarse de forma óptima. 

Pero, en términos generales, sí que es cierto que los más capacitados son los que llevan a cabo cada tarea. Esta es la tendencia natural que sigue siempre la naturaleza.

En el caso del universo, este hecho aún es más claro. El universo sí que está perfectamente organizado, y los responsables de cada tarea siempre son los más adecuados para ella.

Así que, si tu tarea consiste en crear cosas nuevas para que el universo se enriquezca, es porqué esta tarea resuena perfectamente con tu esencia. La creatividad forma parte de ti y de de cada una de tus células, y por eso el universo te ha encargado la tarea de hacerlo avanzar.

¿Quieres saber quién eres? Eres un creador. Y no uno cualquiera. Eres un experto creador. De todas las almas que hay en el universo, tú formas parte de la élite creativa.

Creas a Través de los Actos Cotidianos
Tú eres un creador (o creadora  ), uno de los mejores que hay en todo el universo. Eres el Leo Messi de la creatividad. No estarías aquí si no fuera así.

Ahora bien, esto de crear, ¿cómo se hace exactamente? Pues de una manera muy sencilla: a través de los actos cotidianos. Tú formas parte inseparable del universo, y por lo tanto, todo lo que haces también. Por este motivo, si creas una situación nueva, sea la que sea, el universo se expande.

Si escribes un libro, por ejemplo, el universo se hace más grande porque pasa a contener una cosa que antes no existía. Pasa lo mismo si llevas a cabo cualquier otra actividad: tener una conversación, montar un negocio, salir a la calle a hacer un paseo, etc. El universo está formado por el conjunto de todo lo que existe, así que cualquier cosa nueva, sea de la naturaleza que sea, lo enriquece.

El Sentido de Tu Vida: Eres Valioso por Tu Creatividad
Si te lo miras desde este punto de vista, podrás comprender mejor el sentido de tu vida, i la importancia que tiene.

Habitualmente, nos valoramos en función de parámetros como la belleza física, la simpatía, el dinero o la profesión, y dado que la mayoría de la gente no destaca especialmente en ninguno de estos aspectos, nos consideramos mediocres. 

Creemos que un gran porcentaje de la humanidad, en el cual seguramente nos encontramos incluidos, no aporta nada de especial a la vida; que nada de lo que hacemos tiene mucho valor y que todo seguiría igual si no estuviéramos.


Pero esto no es cierto; ni para ti ni para nadie. Tú, como todo el mundo, tienes la capacidad de crear situaciones completamente nuevas en cada momento de la vida, y es aquí donde está tu valor como persona: tú eres valioso por tu creatividad. 

Si alguna vez has pensado que tu vida no tiene sentido, quítatelo de la cabeza: tú, al moverte y actuar en el día a día, contribuyes activamente al crecimiento del universo. 

Y esto tiene un valor incalculable.

La Inescrupulosidad De Los Escribas


Mencionó el presidente del prestigiado periódico El País Juan Luis Cebrián que <>,  desafortunadamente la verdad, lo racional y objetivo cada día queda rezagado debido a que no es atractiva, no vende, no interesa a los internautas.

Es tan impactante el momento que se vive en la actualidad que no se sabe si el periódico de papel sobrevivirá, este cambio en nuestra civilización a partir de la digitalización y las redes sociales es tan importante como la que se dio con la invención de la imprenta.

La única forma para contrarrestar el impacto de las noticias falsas es trabajar por una sociedad más culta que sepa distinguir lo verdadero. El conocimiento permite alejar la parcialidad y la intolerancia en la que están cayendo muchos de los usuarios de las redes sociales, en donde las verdades absolutas se posicionan cada vez más, acercándose a un populismo irracional.

El inicio está en lo objetivo, en ofrecer la información con responsabilidad, con opiniones plurales, en la independencia, los comunicadores deben cuidar su prestigio sobre lo que dicen, ese será el primer paso para recuperar la verdad y alejar gradualmente el peligro ya no del amarillismo, de lo candente del inmediatismo y parcialidad y la dañina mentira.


Lo Que Nos Han Dicho Y No Contado


Ciencia Ficción
Los Anunnaki
Los Anunnaki eran subordinados por los superiores o maestros Nibiruanos, lo que significó para ellos trabajar como esclavos en las minas extrayendo el oro. 

Al pasar el tiempo estos no se sintieron satisfechos realizando este trabajo, por lo que se rebelaron en contra de los maestros superiores y exigieron crear una raza inferior a ellos para que los sustituyeran en los trabajos de minería, pues su intelecto merecía un mejor uso que un simple trabajo obrero.

Los maestros accedieron y crearon una nueva raza en la tierra mezclando sus genes con los de los primates más evolucionados que había para ese entonces en la tierra.

Sin embargo, llegar a lo que hoy se conoce como homo sapiens no fue un trabajo sencillo, hubo varios intentos de creación hasta llegar a nosotros, de hecho, los primeros humanos creados por los Anunnaki no tenían la capacidad de reproducirse

Y en este punto nos preguntamos ¿qué pasó con todos ellos? pues, para ese entonces en el sistema solar ocurría un fenómeno muy particular, que traería consigo un gran diluvio. De ese modo se dejaría morir al resto de las razas “imperfectas” y únicamente se dejaría vivir a la última creación, el homo sapiens, ya que era complejamente único.

Al ser los dioses Anunnaki los responsables de nuestra génesis, se sobreentiende que son los que definieron todas las funciones de nuestro organismo y escribieron el ADN humano

Existen estudiosos que plantean que nuestras instrucciones genéticas fueron creadas en el espacio exterior, las cuales se dividen en dos partes, una simple o básica, y otra compleja. Esto explicaría perfectamente porque existen extraterrestres que parecen humanos (humanoides), simplemente porque en realidad si fuimos creados a imagen y semejanza de nuestros dioses, los Anunnaki, con los que compartimos ciertos rasgos físicos.

Los científicos tienen pruebas de que el plan de los Nibiruanos no era crear vida únicamente en la Tierra, sino también en los diferentes planetas del sistema solar y demás galaxias existentes.

Para explicar un poco mejor de qué va esto, debemos saber que nuestro código genético o ADN está conformado por 64 codones, de los cuales solo 20 están codificados o activos, lo que significa que nuestra genética no trabaja a toda la capacidad que en realidad puede. De aquí surge la mayor interrogante de la humanidad, ¿Porque nuestros progenitores establecen límites a la aptitud de desarrollo y función de nuestro organismo?

La mejor hipótesis que explica este suceso es que los Anunnaki nos crearon con el fin de desarrollar trabajos fuertes y pesados para ellos, por tal motivo, nos necesitaban sumisos y obedientes a cualquiera de sus peticiones. Esto no se refiere únicamente al pasado lejano de nuestra creación. 

Se cree que a lo largo de la historia hemos estado bajo su total dominio, pues al ser ellos quienes iniciaron con nuestras vidas tienen plena capacidad de controlarnos a su antojo.

Solo ellos conocen nuestra verdadera identidad genética y tienen las propiedades para activar los codones que no están activos en nuestro ADN, lo que nos permitiría prácticamente hacer cualquier cosa, incluso llegar a niveles de entendimiento y comprensión cósmica nunca antes alcanzados.


Entonces esa sería la principal promesa que los Anunnaki le hicieron a la humanidad, volver a la Tierra para reparar nuestra genética, pues fue eso lo que dejaron inconcluso desde la última vez que partieron...

...En fin

sábado, 26 de mayo de 2018

La Cultura Del Esfuerzo


Un amigo mío me contó la siguiente anécdota: Iba en el coche con sus hijos, salió a echar gasolina y al regreso, el niño mayor de seis años comenzó a gritar enfadado porque no le había comprado unas patatas fritas. El padre arrancó el coche y el niño gritó aún más. Cuando se le pasó el berrinche, después de casi 30 minutos, le dijo al padre: “Tú siempre me has dicho que puedo conseguir todo aquello que me proponga. Yo quería unas patatas y tú no me las has dado”.

Y aquí está el principal problema de la educación a las futuras generaciones: se confunde el esfuerzo con el capricho. La psicología positiva nos enseña que podemos soñar, que debemos luchar por los que anhelamos, pero todo ese camino no está exento de trabajo y de esfuerzo. El mero deseo no es suficiente.

Las cosas debemos ganárnoslas. Y desgraciadamente, no parece que se esté enseñando a los niños a conseguir las cosas por el esfuerzo y no “porque yo lo valgo”.

Necesitamos recuperar la cultura del esfuerzo. Es el único camino para desarrollar el talento, para ser competitivo como persona y como sociedad. No hay nadie brillante que no tenga detrás de sí muchas horas de entrenamiento.

Como concluyó Howard Gardner, después de estudiar a personas extraordinarias por su desempeño: todos ellos habían trabajado duramente durante al menos diez años. Malcolm Gladwell lo bautiza como la regla de las 10.000 horas de trabajo y Larry Bird, uno de los grandes jugadores de la NBA, lo resumió del siguiente modo:
“Es curioso, cuanto más entrenamos, más suerte tenemos”.

Es posible que los niños estén “pagando el pato” de la educación espartana que hemos vivido en otras generaciones o de separaciones dolorosas, donde se intercambia cariño por caprichos. Muchos padres con una buenísima intención no siempre están preparando a los futuros profesionales y ciudadanos para un mundo donde el talento va a ser diferencial. 

La cultura del esfuerzo conlleva soñar un objetivo, proyectar una estrategia, identificar posibles recursos, crear nuevos hábitos y, por supuesto, asumir la posible frustración. El capricho no entiende de “no”; mientras que el esfuerzo conoce los obstáculos, pero no se rinde ante ellos

De ahí que sea tan importante, y desgraciadamente, la educación no parece que esté orientada a la cultura del esfuerzo; ni los sistemas educativos más volcados en cuestiones políticas, que en herramientas prácticas para la vida. 

Necesitamos enseñar inteligencia emocional y la necesidad de ganarnos las cosas por el trabajo que realizamos.


Posiblemente, si pudiéramos recuperar la cultura del esfuerzo algunos resultados cambiarían. Y no lo olvidemos, todo comienza en casa y en cada una de las enseñanzas que brindamos a nuestros hijos hasta el momento en el que nos paramos a echar gasolina.

El Universo De La Ilusión


Hay un océano de pura, vibrante conciencia dentro de nosotros todos! La materia no existe. Toda la solidez es un espejismo. Toda la materia física es el resultado de una frecuencia. Al cambiar la frecuencia, cambiamos la materia. Cuando un sistema se vuelve altamente desestabilizado habrá cambios aleatorios mayores que de pronto se organizan en una mayor complejidad.

A un nivel sub-atómico la realidad se comporta de acuerdo con las expectativas del observador. 

Todo en el Universo está compuesto de partículas sub-atómicas. Cuando cambiamos el campo mental de un átomo, cambiamos el átomo. Por lo tanto, cuando tenemos sentimientos en nuestros corazones cambiamos el campo mental para alterar el mundo físico.

Una vez que establecemos la realidad en la que vivimos y la naturaleza de nuestros cuerpos físicos, la cual es nuestra computadora biológica, la naturaleza de nuestra conciencia influencia lo que percibimos. No obstante, lo que percibimos con nuestros sentidos físicos es sólo un tenue rango dentro de un campo de energía infinito de infinitos rangos.

Estamos en un programa holográfico de TV, y es el acto de nuestra conciencia percibiendo la realidad lo que crea los bloques que construyen nuestro Universo. Podría bien no haber universo sin nosotros, ya que es un acto nuestro observando el mundo lo que nos permite crear la realidad. Donde sea que miremos con el poder de nuestra expectativa algo habrá allí. 

Estamos construyendo el Universo a medida que avanzamos en un universo participativo. El acto de nuestra exploración es lo que crea lo que vemos.

La conciencia es el lenguaje programado del Universo. Si apagamos nuestros cerebros y nos unimos a la corriente principal de los medios nos volvemos manipulados de cierta manera; entonces nuestra creación deja de ser nuestra, es de alguien más. Por eso, debemos tomar el control de nosotros mismos desde el nivel cuántico, molecular.

Algunas personas pueden recordar que nuestra realidad es sólo un viaje. Estas personas nos dicen:

"No tengas miedo nunca, ya que el Universo es sólo un paseo."

La Capacidad De Meditar

Afortunadamente, y al contrario de lo que ocurre con muchas terapias alternativas, la meditación es compatible con el método científico, de manera que ya podemos decir que los efectos que ejerce la práctica de la meditación en nuestro organismo están científicamente probados.

La meditación estimula la autocuración, nos proporciona mayor consciencia y creatividad, estimula y refuerza las zonas del cerebro asignadas a la felicidad y la alegría, aumenta el cociente intelectual y estimula el sistema inmunológico, entre otras muchas ventajas.

La meditación consiste principalmente en alcanzar un estado de relax y tranquilidad en el que cuerpo, mente y espíritu estén en sintonía y toda la concentración y energía se focalice en uno mismo, prescindiendo de cualquier estímulo proveniente del mundo exterior.

Como se suele decir, cada ser humano es un mundo y, en efecto, la meditación permite descubrir ese mundo interior, tan extenso y diverso como el mundo exterior, pero a la vez más calmo y personal.

Por lo tanto, uno de los principales beneficios que brinda la meditación es la posibilidad de conocerse uno mismo, o mejor dicho, conocerse más profundamente, acceder a sensaciones, tanto físicas como emocionales, que creen un vínculo mucho más fuerte con el yo interior, obteniendo así una mejor inteligencia emocional, un equilibrio en el carácter y una mayor comprensión de los objetivos y motivaciones que nos mueven diariamente.

Durante la meditación, si bien el estado es de relajación absoluta, hay muchos procesos que siguen funcionando. A nivel psíquico, se registran en el cerebro ondas alfa, asociadas a la calma y la creatividad, a diferencia de las ondas beta que son las que se registran normalmente, en estado consciente y alerta. 

Esto produce en primer lugar una reducción del estrés, vinculado siempre a preocupaciones cotidianas, y al mismo tiempo, luego de haber meditado, brinda la posibilidad de abordar estas cuestiones con otra perspectiva, más serena y enfocada.

A nivel físico se observa una disminución del ritmo cardíaco, una respiración lenta y pausada y un estado de relajación en los músculos y en el organismo en general, lo que genera beneficios en el funcionamiento del metabolismo y en el rendimiento físico
.
Los cambios que se producen en la actividad cerebral durante la meditación también permitirán que los procesos de pensamiento o de solución de problemas que se deban enfrentar se aborden desde un nuevo lugar más creativo, así como también alcanzar distintos niveles de consciencia que pueden desembocar luego, mediante la práctica regular de la meditación, en cambios positivos en el carácter o menor propensión al estrés, el enojo o la depresión.

Con el correr de los años y las mejoras tecnológicas en las investigaciones neurológicas, un mejor funcionamiento del cerebro, así como una mejora en la memoria y en la capacidad de concentración, son beneficios comprobados de la meditación. A su vez, estos beneficios se suman a la tranquilidad espiritual y física que se obtienen al meditar, a la mejora de la calidad de vida que supone liberarse del estrés y estar más enfocado, y a la experiencia de conocerse uno mismo profundamente.

En conjunto, todo esto hace de la meditación una práctica muy importante y fundamental en estos tiempos tanto como en la antigüedad.



Ejemplo De Comprensión


Habrá quienes cándidamente piensen que la antropología nació en los Estados Unidos o en algún país del norte de Europa. Eso es lo que dicen algunos manuales que tratan de la historia de la antropología. 

Por mi parte sostengo que esta forma de saber la diseñó mucho antes un fraile español en el siglo XVI. El fraile en cuestión fue el franciscano Bernardino de Sahagún, nacido en 1499 en la villa leonesa de la que derivó su apellido. Murió él en México en 1590. 

Como otros frailes misioneros, se afanó por convertir al cristianismo a los indígenas del país. Pero declaró que no podía cumplir su misión si ignoraba quiénes eran ellos, desconociendo su lengua y su cultura.

Concibió entonces un proyecto de investigación. Implicó éste dialogar con ancianos y sabios de lengua náhuatl o mexicana. Su diálogo, sostenido en numerosas sesiones y lugares, no se desarrolló al azar. Había preparado con esmero una "minuta o cuestionario". Le interesaba inquirir "acerca de las cosas naturales, humanas y divinas" en ese ámbito de cultura. Y en su búsqueda debía adaptarse a las formas de comunicación tradicionales entre esos indios. 

El diálogo siempre fue en la lengua de ellos. Sus palabras las transcribieron jóvenes nativos, discípulos del fraile. Asimismo solicitó de los ancianos y los sabios que le mostraran sus libros de pinturas y caracteres glíficos, los que hoy llamamos sus "códices". Sahagún había llegado a México en 1529. 

Sus investigaciones se efectuaron a lo largo de mucho tiempo en medio de contrariedades y aun acusaciones de estar contribuyendo a la perduración de las idolatrías. Se le requisaron sus papeles con los frutos de sus pesquisas. 

Todo estuvo a punto de perderse, centenares de folios en náhuatl y en español, con más de un millar de pinturas. Allí estaba reflejado el universo de la antigua cultura indígena, tal como los propios nativos la revelaron al fraile. Se dirá que el interés de Sahagún era cristianizar a los indios. Es ello verdad, pues para eso había viajado a México. 

Pero también es cierto que en su empeño llegó a apreciar tanto la cultura indígena que, en comentarios que añadió a los testimonios indígenas, ponderó y reconoció el valor de las creaciones de los indios, su pensamiento moral, su sabiduría, su arte. Diríamos que en su comprensión avanzó hasta donde le fue dado salvaguardando su condición de evangelizador cristiano.

Hoy, a cerca de cuatro siglos y medio de la investigación que realizó, varias veces él ha sido llamado fundador de la antropología en el Nuevo Mundo. 

Su obra continúa siendo analizada y valorada por estudiosos de muchos países.

No es sólo fuente informativa de primera mano y modelo de investigación antropológica, es también portadora de un mensaje perdurable: comprender al otro es el camino de acercamiento. 

Hace bastantes años, se colocaron en el claustro bajo de la Universidad de Salamanca -donde estudió Sahagún- una placa en la que se evocan sus merecimientos y se dice de él que fue padre de la antropología. El patrocinio de esa placa corrió a cargo del Instituto Indigenista Interamericano con sede en México.

En fecha reciente, en el pueblo de San Francisco Tepeapulco, en el Estado de Hidalgo, donde este fraile inició sus investigaciones, se ha creado la Fundación Bernardino de Sahagún. Tiene ella programada la edificación de un museo biblioteca y un centro de trabajos -docencia e investigación antropológicas- que den nueva vida a los ideales por los que se afanó este franciscano leonés. 

Muy requeridos estamos de ahondar en el conocimiento de la cultura indígena y en el mensaje que nos dejó: el reconocimiento de la humana necesidad de comprender al otro para poder convivir en paz.



Transparencia

La transparencia en cada uno de los actos que se realicen dentro de nuestras vidas en el ámbito personal, académico, familiar y laboral se refleja a través de nuestro actuar; es por esto que este valor debe ser impulsado y fortificado a diario para considerarlas como buenas prácticas que estimulen un buen actuar, para uno mismo como individuo así como para las personas que nos rodean.

Por esta razón, es necesario hacer una pausa y pensar claramente… “mi actuar es completamente transparente según lo que dicta mi corazón y lo que se ve reflejado en mis hechos ”; esto surge como un pensamiento que viene a mi mente dado que en muchas ocasiones se actúa de una manera no esperada, muchas veces estos actos se basan en impulsos que pueden provocar consecuencias nos esperadas.

En la parte laboral, esta falta de transparencia en el actuar de muchas de las personas que conforman estas empresas, puede verse reflejada: por la carencia de valores organizacionales estimulados por la misma empresa, la carencia de canales de comunicación, dado a que estos fallan o se ven obstaculizados por la falta de conocimiento en las tareas u objetivos organizacionales o bien el poco involucramiento por parte de los altos mandos, en las labores o espacios de desarrollo y formación de los colaboradores, en los cuales se tratan temas importantes que permiten explorar contenidos débiles con los que cuenta la organización y aspectos que se requieren abordar para el fortalecimiento de esos objetivos, valores, estrategias o proyectos; sin embargo, estos están ausentes, al pensar que esto es algo secundario y la formación la requieren otros, sin valorar que ellos son los primeros que deben estar presentes ante aspectos que marcan la transparencia en el actuar de la organización y sus representantes.

Por lo anterior, las decisiones y gestiones de cambio en muchas ocasiones toman de sorpresa a otras áreas operativas o de “menor rango” en las organizaciones o instituciones públicas, dado que la información se maneja únicamente en la parte gerencial; por esto, es importante construir canales de comunicación que permitan que la información fluya de una manera positiva y transparente, sin que se fomente la incertidumbre y el temor ante lo desconocido por parte del personal que integra las organizaciones, al igual instar a los altos mandos para que se establezca dentro de toda área de trabajo una política de puertas abiertas, para estimular el diálogo basado en la transparencia, el respeto y la acción según los valores y los principios propios y organizacionales.


A Lo Hecho... Pecho

En la vida hay veces que nos equivocamos. Que tomamos decisiones que después de un tiempo, nos arrepentimos de haberlas tomado, pero ya no podemos volver  atrás. 

Hay veces que nos hemos arriesgado y hemos perdido, pero si no hubiésemos arriesgado ¿habríamos tenido alguna posibilidad de haber ganado?

Pues bueno, después de haber pasado por cualquiera de las situaciones anteriores, hay que asumir nuestros errores y ponernos firmes. Aceptar que nos hemos equivocado, pero no intentar evadirnos de la situación. Hay que decir, sí, lo he hecho, ¿y qué?

Pues en ese momento es cuando se usa la expresión española de hoy: A lo hecho, pecho. Que es como decir, de lo que hayas hecho, hay que sacar pecho, es decir, no esconder la cabeza bajo la tierra como si fueses un avestruz, sino sacar pecho y aguantar la lluvia de críticas que te puedan caer por tus decisiones.

Y bueno, como rectificar es de sabios, pues ya intentarás arreglar las cosas que han ido mal, pero sin avergonzarte nunca ni arrepentirte de las acciones pasadas.


En la vida hay que ir siempre con la cabeza bien alta.