domingo, 28 de abril de 2019

Desigualdades


Hay una preocupación creciente por el aumento de la desigualdad humana en todo el mundo. No se trata ya sólo de la obscena distancia entre el mundo rico y el Tercer Mundo:  Sami Naïr (en su libro “Y vendrán las migraciones en tiempos hostiles”) afirma que la inmigración se debe a la brutal desigualdad entre el Norte y el Sur; se trata de que en las sociedades occidentales se ha abierto, y crece, una terrible brecha, de forma que los muy ricos son cada vez ricos, mientras que una enorme franja de la Humanidad cae cada vez más a los límites de la pobreza.  Paul Krugman afirma en un artículo que el porcentaje de riqueza del 0.1% con más ingresos de EEUU ha vuelto a los niveles de la edad dorada de finales del siglo XIX.

Zygmunt Bauman (en su libro “¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?”) estima que en las últimas décadas la distancia entre países desarrollados y el resto del mundo tiende a disminuir, mientras que en el interior de las sociedades ricas las desigualdades se están disparando. Señala el drama de la “inteligencia sin futuro, sobrante”,  pues ésta va a ser la primera generación que no va a superar el nivel de bienestar de sus padres sino que va a retroceder. Y también recuerda que la felicidad non se mide por la riqueza total acumulada sino por su distribución: “en una sociedad desigual hay más suicidios, más depresión, más criminalidad, más miedo”.

Thomas Piketty ha publicado el pasado otoño en Francia una obra que ha provocado un intenso debate. En “El capital en el siglo XXI”, con cerca de mil páginas, repasa, desde una óptica política e histórica algunas cuestiones esenciales de nuestra época. Afirma que la creciente desigualdad arbitraria pone en cuestión los fundamentos de la democracia, sus datos describen un capitalismo patrimonial heredado (contra el mito de la meritocracia y el emprendimiento, que sostiene que las grandes fortunas se ganan y se merecen), y propugna una exigente regulación pública para frenar la desigualdad y favorecer la cohesión social y la equidad. Krugman comentó el libro de forma elogiosa. 

Recuerda que las sociedades occidentales anteriores a la I Guerra Mundial estaban dominadas por una oligarquía cuya riqueza era heredada, y “este libro refleja que estamos en plena vuelta hacia ese estado de cosas”.  El autor llega a una conclusión pesimista sobre el futuro del capitalismo: veremos un futuro con crecimiento reducido, dominado por una clase de “rentistas” hereditarios, como los que figuran en las novelas de Honoré de Balzac.

Piketty demanda una fiscalidad progresiva como medio de limitar la concentración de la riqueza. Pero en esta cuestión Vicenç  Navarro se muestra más crítico con su propuesta.  Afirma que la reducción de las desigualdades” necesita no solo la bajada de lo alto, sino también la subida de lo bajo. Es decir, no solo se necesita gravar el capital (y las rentas superiores, detalle que Piketty apenas cita) e incluso el control público de este capital (que tampoco cita), mediante la nacionalización o regulación, sino también el incremento de las rentas del trabajo, algo que Thomas Piketty tampoco toca”. Recuerda además que en la base de esta crisis está el conflicto capital-trabajo y el capital ha estado dominando en esta lucha provocando la actual recesión. Pues bien, “la solución pasa por revertir esta lucha de manera que los que ahora ganan pierdan y los que ahora pierden ganen”.


El mundo que viene amenaza con ser más desigual, injusto y cruel. Este debate sobre la desigualdad que se produce en círculos intelectuales tiene que llegar a la gente y a la política. Hay que evitar un futuro dominado por las élites económicas y con el resto de la población al borde de la miseria. No podemos aceptar un mundo con vallas para separar el lujo obsceno de la pobreza. 

Mientras los gobernantes y los banqueros (Botín) celebran la supuesta recuperación económica, en los barrios vemos, todos los días, a la gente desesperada que ya no puede comprar sus medicinas.

Para evitar este futuro indeseable tenemos que echarlos. Tenemos que conseguir que los buitres del capitalismo y sus cómplices de la política no se queden con todo. Porque los actuales mandatarios lo tienen claro: en su ideología supremacista el mundo se divide en ricos y pobres, señores y siervos, y el destino ya está marcado “en el código genético”. Así lo afirmó Rajoy en un artículo publicado en 1982, cuando era un joven cachorro de la política y ya sabía bien lo que quería.

sábado, 27 de abril de 2019

La Búsqueda Obsesiva

Reflexionando sobre la tiranía de muchos objetivos que nos proponemos o que otros nos presentan y que aceptamos como nuestros, encontré este fragmento que escribió Hermann Hesse en su obra Siddhartha en 1922.

“Cuando alguien busca, suele ocurrir fácilmente que sus ojos sólo ven la cosa que anda buscando; este alguien no puede encontrar nada, no deja entrar nada dentro de él, porque siempre está pensando en la cosa buscada, porque tiene un fin, porque está poseído por ese fin. Buscar significa tener un fin. Pero encontrar quiere decir ser libre, estar abierto a todo, no tener fin”.

Un texto de rabiosa actualidad que nos ayuda a realizar una distinción evidente entre buscar y encontrar.

Parece que la búsqueda obsesiva y veloz de nuestros objetivos nos impide abrir el campo de visión y encontrar otras muchas cosas que suceden por el camino. Soy de los que piensan que debemos tener siempre un espíritu inquieto que busque con alegría. Sin lugar a duda que lo creo. Pero también estoy convencido que la obsesión por perseguir objetivos nos dificulta descubrir nuevas cosas o redescubrir lo conocido al mirarlo con nuevos ojos.

Cuantas veces encontramos nuevos matices en las personas cuando somos capaces de mirar como un nuevo observador. Y cómo esos pequeños matices son tan sutiles que éramos incapaces de observarlos ya que la velocidad de búsqueda que llevábamos nos impedía encontrarlos.

Deberíamos revisar nuestra actitud de búsqueda y reinventarla transformándola en una actitud de encuentro.   Posiblemente nos llevaría a dejar de ser tan autoexigentes y tornarnos más libres para disfrutar del camino de la búsqueda alegre.

Ya estemos buscando o encontrando, hagámoslo siempre con optimismo. Martin Seligman ha demostrado que quien busca con actitud positiva es capaz de recoger más información del entorno que quien lo hace de  manera pesimista. Parece que merece la pena revisar nuestra actitud y decidir de qué manera de dispongo a encontrar.


Encontrar significa descubrir y solo cuando uno descubre por sí mismo es capaz de comprometerse con lo descubierto.

Frases




Frase de Mario Benedetti en vinilo adhesivo con la frase "Estábamos estamos estaremos juntos. A pedazos a ratos, a párpados a sueños". Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, más conocido como Mario Benedetti, fue un escritor y poeta uruguayo cuya producción literaria incluyó más de ochenta libros.

Magnitud De La Mente


El concepto de "mente" es difícil de definir, puesto que busca transmitir la idea de algo intangible e impreciso que pertenece al dominio de las funciones pensantes y cuyo asiento físico o material escapa al escrutinio de la ciencia humana contemporánea. 

Según la Wikipedia: «La mente es el nombre más común del fenómeno emergente que es responsable del entendimiento, la capacidad de crear pensamientos, el raciocinio, la percepción, la emoción, la memoria, la imaginación y la voluntad, y otras habilidades cognitivas. La mente integra diversas facultades del cerebro que permite reunir información, razonar y extraer conclusiones.

 En psicología es común distinguir entre mente y cerebro, aunque la mente emerge del cerebro. Desde las neurociencias la mente puede considerarse una experiencia subjetiva creada por la actividad cerebral con el fin de producir un punto de referencia para el movimiento(Rodolfo Llinas en "El cerebro y el mito del yo"). Siendo así, la mente puede considerarse una función más del cerebro encargada de organizar la conducta hacia objetivos determinados y que produce una experiencia subjetiva conocida como "yo" alrededor de la cual se organiza el movimiento (conducta). La función mental sería una propiedad emergente del cerebro, como la función digestiva lo es del aparato digestivo».

La Wikipedia sigue diciendo: «Para Howard Gardner la mente consiste en un conjunto de mecanismos de computación específicos e independientes. La inteligencia emerge de la supraestructura conformada por las estructuras mentales. Las estructuras mentales serían acciones cumplidas o en potencia exteriorizadas en movimiento o interiorizadas en pensamiento...

Existe la tendencia a comparar al cerebro con los constructos electrónicos del hombre. No se debe hacer, pues se suele caer en demagogia y alguna que otra falacia argumental. No existe base científica que logre demostrar sin margen de error que los datos de las comparaciones sean fiables al 100%, por lo que esos estudios son estimaciones por comparación entre conceptos equivalentes. Si bien las equivalencias pueden llegar a satisfacer los requerimientos de ciertos científicos, ellos mismos reconocen sus límites a la hora de entender el funcionamiento exacto del cerebro... El software es al hardware [, en el terreno informático,] lo que la mente es al cerebro [en el terreno biológico]».

El libro "¿Existe un Creador que se interese por nosotros?", impreso en varios idiomas en 2006 por la Sociedad Watchtower Bible And Tract, comenta en sus páginas 63 y 64: «La mente comprende las funciones de discriminación perceptiva, adquisición de recuerdos, razonamientos, resolución de problemas, así como la conciencia del yo. Tal como los arroyos, riachuelos y ríos desembocan en el mar, así los recuerdos, pensamientos, imágenes, sonidos y sentimientos fluyen de continuo hacia la mente o a través de ella. La consciencia, dice una definición, es "la percepción de lo que pasa en la propia mente de un hombre"».

El tomo 2 de la obra "Perspicacia para comprender las Escrituras", publicado en 1991 en varios idiomas por la misma Sociedad Watchtower, explica en su página 365: «[La mente es la facultad] del cerebro que permite reunir información, razonar y extraer conclusiones. El término "mente" traduce varias palabras griegas afines que expresan cualidades de la mente, tales como juicio, percepción, inteligencia, raciocinio, pensamiento, intención, recuerdo, estado mental, opinión, inclinación y actitud».

La revista "La Atalaya" del 15-10-2001, editada por la misma Sociedad, páginas 17 y 18, dice: «La palabra corazón se usa unas mil veces en las Santas Escrituras, la mayoría de ellas en sentido figurado. Por ejemplo, Jehová le dijo al profeta Moisés: "Habla a los hijos de Israel, para que recojan una contribución para mí: De todo hombre cuyo corazón lo incite, ustedes han de recoger la contribución mía". Y los que dieron contribuciones "vinieron, todo aquél cuyo corazón lo impelió" (Éxodo 25:2; 35:21). 

Es obvio que un aspecto del corazón figurativo es la motivación: la fuerza interna que nos impulsa a actuar. Este corazón también refleja las emociones y los sentimientos, así como los deseos y los afectos. Puede consumirse de ira o inundarse de temor, estar desgarrado por el dolor o rebosante de alegría (Salmo 27:3; 39:3; Juan 16:22; Romanos 9:2). Puede ser orgulloso o humilde, amoroso o malicioso (Proverbios 16:5; Mateo 11:29; 1 Pedro 1:22).

Por tanto, corazón a menudo se relaciona con la motivación y las emociones, mientras que mente tiene que ver en concreto con el intelecto. Éste es el sentido de tales términos cuando aparecen en el mismo contexto bíblico (Mateo 22:37; Filipenses 4:7). Sin embargo, el corazón y la mente no se excluyen entre sí. Moisés, por ejemplo, pidió al pueblo de Israel: "Tienes que hacer volver a tu corazón [o, según la nota, "tienes que recordar a tu mente"], que Jehová es el Dios verdadero" (Deuteronomio 4:39). Jesús preguntó lo siguiente a los escribas que conspiraban contra él: "¿Por qué piensan cosas inicuas en sus corazones?" (Mateo 9:4).


Igualmente afines al corazón son las facultades del entendimiento, el conocimiento y la razón (1 Reyes 3:12; Proverbios 15:14; Marcos 2:6), lo que indica que el corazón figurativo también abarca el intelecto, es decir, la capacidad humana de comprender, conocer y razonar.

viernes, 26 de abril de 2019

Lo Irracional


Filosofía
Lo Irracional
Lo irracional es lo no concebido por la razón, por el raciocinio, lo no expresado en conceptos lógicos. El término “irracional” se usa habitualmente para caracterizar la forma del conocimiento y la orientación filosófica que niega el derecho de la razón y del pensamiento racional, el derecho de la ciencia al conocimiento de la verdad; que predica la primacía de la voluntad, del instinto, de la intuición y de las fuerzas e impulsos ciegos e inconscientes.

Tales son las concepciones de los irracionalistas desde Schopenhauer y Nietszche hasta Bergson y James. Los partidarios de esta tendencia filosófica –extraordinariamente extendida en la actual filosofía y literatura burguesas y que hasta impregna ciencias, como la biología, la psicología y la sociología– se manifiestan contra el marxismo, contra el materialismo y también contra las formas del idealismo que en alguna medida están relacionadas con la fe en la fuerza y en la posibilidad del conocimiento racional.


 La renuncia a la posibilidad del conocimiento objetivo, la negación de la Ciencia, el oscurantismo y la mística evidentes, son generalmente el fundamento de las doctrinas filosóficas que predican la forma irracional del conocimiento.

El Noble Arte De Pensar


La mayor parte de nuestra actividad mental suele estar orientada hacia problemas y no hacia soluciones.

¿Te has preguntado que tienen en común los genios como Da Vinci, Einstein, Beethoven, Steve Jobs..? Ellos pensaban diferente, hacían conexiones que más nadie era capaz de hacer hasta ese momento.

La mente puede trabajar en diferentes niveles. En el nivel más básico y elemental tan sólo se ocupa de la supervivencia. Como recurso, la mente se va formando un sistema de creencias artificial que la hace ser insegura y temerosa, lo cual pudiera resultar doloroso y hasta frustrante. En su interior, la mente tiene un aspecto más iluminado. Para tener acceso a esos niveles es necesarios abrir nuestros pensamientos e incursionar por el camino de la evolución consciente, lo que implica ser creativos; el problema y la solución se encuentran en distintos niveles de pensamientos.

Pensar desde los problemas, sin importa cuanto lo hagas, no ayudará a encontrar la solución, ésta sólo aparecerá cuando se haga una pregunta potenciadora en otro nivel, por ejemplo, algo me molesta ¿qué uso le puedo dar?

Afrontar crisis quizás no sea lo más acertado, sino aprender a prevenirlas y “gestionar soluciones”

Pensar es raro

El diccionario define la actividad de pensar como el enfoque con voluntad y atención sobre un asunto. Pensar en profundidad, con intención y propósito, es realmente raro. El sello inconfundible del pensamiento real es la Creatividad.

Cuando vemos las cosas de una manera diferente, cuando salimos de la percepción estancada para abordar el asunto de una manera enteramente nueva, entonces podemos decir que hemos pensado.

Una vez que conocemos el patrón es fácil romperlo con un nuevo hábito, un nuevo comportamiento, una nueva creencia o simplemente aceptación.

Entonces, no evaluemos las circunstancias de la vida en función de buenas o malas. Es más conveniente preguntarse ¿qué podemos sacar de ella? Donde algunos vean obstáculos o reto, nosotros veremos oportunidades.
Debemos pensar para sobresalir, no para sobrevivir. “Una vez que la mente se abre a una nueva idea no vuelve a su tamaño original” – Albert Einstein. Cada situación en nuestra vida es una invitación a aprender, una invitación a evolucionar.

Plantearse retos cada día es una forma de vivir. No se trata de vivir al compás del impulso sin medir las consecuencias de los actos, se trata de buscar nuevos enfoques de forma racional para mejorar nuestro entorno, experimentar, aprender y crecer.

Desde La Inmensidad Del Pensamiento


“La vida cotidiana de la mayoría de los humanos está constituida de quejas, de luchas, de tormentas y de rencores. ¿Por qué? Porque su campo de conciencia es tan estrecho y limitado, que nada les parece más importante que sus preocupaciones, sus ambiciones, sus codicias y sus querellas.

No ven la inmensidad del cielo sobre ellos, todo este espacio infinito… Si se dignaran a alzar los ojos, se liberarían de esas limitaciones y respirarían libres finalmente. Simplemente se trata de una dirección de la mirada: no tanto dirigirla hacia abajo, sino hacia arriba.


Aquél que piensa en el infinito, en la eternidad, comienza a sentir que planea por encima de todo, que ya nada podrá dañarle, ninguna vejación, ninguna ofensa, ninguna pérdida, porque otra conciencia se está despertando en él.”

La Prevención



Prevención significa acción y efecto de prevenir. Se refiere a la preparación con la que se busca evitar, de manera anticipada, un riesgo, un evento desfavorable o un acontecimiento dañoso.

Pueden prevenirse enfermedades, accidentes, delitos, etc. La palabra proviene del latín praeventio, praeventiōnis.

También recibe el nombre de prevención la provisión de mantenimientos, caudales u otras cosas que se guardan en un lugar para cuando se los necesite.

Como prevención también llamamos al concepto, por lo general desfavorable, que tenemos de alguien o algo: “El padre Elías no me parece una persona de confianza; me genera mucha prevención”.

También se conoce como prevención al puesto de policía o de vigilancia adonde es llevada de manera preventiva una persona que ha cometido un delito o una falta.

En el lenguaje militar, se denomina prevención a la guardia del cuartel que tiene como función vigilar el orden de la tropa. Asimismo, se llama prevención al lugar donde se encuentra la prevención.
Se denomina prevención de accidentes al conjunto de acciones o medidas encaminadas a evitar eventos o hechos dañosos no intencionales que puedan afectar la integridad física o mental de las personas. En este sentido, está asociada a la seguridad de las personas en el entorno con el cual, por diferentes causas, están obligadas a interactuar. La prevención de accidentes es aplicable a todo tipo de situaciones y contextos: el hogar, el lugar de trabajo, la escuela, el tránsito, etc.

En el ámbito de la medicina preventiva y de la salud pública, se conoce como prevención de enfermedades al conjunto de medidas aplicadas para la protección de la salud de un individuo, comunidad o población. Comprende una serie de políticas que busca vigilar la salud de la población, reducir la probabilidad de aparición de enfermedades, e impedir o controlar su evolución, entre otras cosas. Actúa a distintos niveles:

Prevención primaria: orientada a eliminar aquellas causas que puedan derivar en una enfermedad.
Prevención secundaria: enfocada en detectar y tratar la enfermedad en estados tempranos.
Prevención terciaria: encaminada a evitar que la enfermedad, ya instalada, empeore.

Prevención cuaternaria: su objetivo es evitar que el paciente sea sobrediagnosticado o su dolencia sobretratada.

La prevención de adicciones comprende el conjunto de acciones y estrategias de intervención social encaminado a informar y evitar que las personas se vean afectadas por problemas de salud relacionados con la dependencia de fármacos o drogas. La finalidad de estas medidas es lograr que el individuo no caiga en este tipo de adicciones, o que, en caso de que ya sea adicto, cambie de conducta. En este sentido, las campañas de concientización ante el consumo de drogas es un ejemplo de esfuerzos orientados a la prevención de las adicciones.


Se llama prevención del delito al conjunto de medidas de índole política, económica, social y de seguridad encaminado a impedir que se produzcan actos delictivos. Desde un punto de vista general, procura reducir al máximo las oportunidades para el cometimiento de delitos. No obstante, también busca atacar las causas sociales de la delincuencia, como la pobreza y la exclusión, y fomenta la inclusión, la educación, el deporte, entre otras cosas.

El Pensamiento Crítico

Filosofía
El Pensamiento Crítico

¿Estaremos entrando en una era donde el pensamiento deja de ser relevante y lo esencial será sólo la acción del instinto?

 Luego busqué vía what Sap replicar una de esas preguntas y obtuve algo más que me alentó a pensar que aún es posible generar un espacio para el pensamiento crítico.

En un caso contestaban a mi pregunta sobre si es buena la riqueza con la siguiente respuesta: “La riqueza no es un fin en sí mismo. La riqueza para mi está relacionada con la satisfacción del espíritu. 

Un auto me sirve para viajar de un lugar a otro. Pero no es mi objetivo el dinero. Lo primero que pregunto cuando voy a una casa es dónde está la biblioteca. Lo digo como metáfora”. La riqueza pasa por la satisfacción intelectual. Es rico aquel que forma su espíritu, su inteligencia”.

La respuesta por la misma vía de otra persona, conocida y muy apreciada por su formación intelectual y ser un referente espiritual personal me conmovió y me abrió un horizonte de esperanzas nuevas. Su respuesta a la pregunta sobre si la riqueza es buena fue breve pero contundente: “No tiene moralidad. La persona que se sirve para bien o mal es el único ser moral”.

Según las referencias bibliográficas sobre los Cínicos, fue un ratón el que hizo que Diógenes se hiciera filósofo y adhiriera a la escuela cínica fundada por Antístenes en el siglo IV a. C.

Diógenes ocioso observaba las idas y venidas del animal y comprendió que el ratón era un modelo de despreocupación, independencia y libertad. Iba y venía sin importarle la oscuridad o el futuro, solo estaba absorto en un puro presente. Cuenta la historia que Diógenes intentaba dormir en un rincón de Atenas mientras a unos centenares de metros del lugar, algunas familias acomodadas celebraban una suntuosa fiesta. En el festejo no faltaban los más variados manjares mientras que Diógenes se había contentado con mordisquear una galleta dura de la cual caían de vez en cuando algunas migajas. Se preguntaba Diógenes si no era conveniente que él se acercara a la fiesta para tomar algunas de las sobras del ágape. En ese cavilar estaba cuando aparecer al ratón que se regocija y se da un festín con los restos de su galleta caídos al suelo. La escena impresionó de tal manera al cínico que lo hizo meditar sobre la lección recibida: ¿Qué te parece Diógenes,  ahí un ratón se regocija y alimenta con tus sobras mientras tú, en cambio te lamentas por no embriagarte en la fiesta?
 Con ironía y ardor los cínicos atacaban las manifestaciones de la riqueza material y mostraban una ética distinta.

Para otra de las preguntas iniciales -¿podemos controlar nuestros deseos? los Cínicos también tenían una respuesta: ¿Cómo comportarnos en relación con los deseos? ¿Debemos refrenarlos, contenerlos, tratar de ignorarlos? Para Diógenes, cada vez que sentía un deseo debía ser satisfecho a fin de no ser esclavizado por él y de conservar libre el espíritu. En relación a los deseos carnales él sostenía que si no encontraba prostitutas, mujeres fáciles o complacientes, siempre podía recurrir al onanismo antes que a la continencia. 

Onán es la respuesta a Afrodita. En su reflexión Diógenes señalaba que “en ese sentido, los peces demuestran tener más inteligencia que los hombres: cuando sienten la necesidad de eyacular, salen de su retiro y se frotan contra alguna superficie áspera”. El sabio no permite que el deseo lo aliene y  lo encauza a través del placer, único remedio a la libido. Obedecer al deseo es la mejor manera de olvidarlo.

La idea de riqueza para el fundador de la Academia está directamente relacionada con el concepto de felicidad. Platón señalaba que nadie rico puede ser feliz. La tesis platónica señala  que la felicidad es propia de los ciudadanos. En este sentido la riqueza es algo a eliminar para favorecer la creación de un Estado basado en la virtud que hará la felicidad de la comunidad organizada, desterrando a los ciudadanos ricos. En su diálogo “Las leyes”, un texto de su vejez, Platón señala al comunismo como un sistema irrealizable pero sin embargo sostiene que es la mejor manera de distribución de la riqueza y en consecuencia la construcción de una sociedad más justa.

 ¿Y la justicia? En “La República” Platón señala cuatro virtudes principales, la Sabiduría, el Coraje o Fortaleza, la Templanza y la Justicia. Esta última, según el filósofo, es una virtud general, que consiste en que cada parte del alma cumpla su propia tarea con la debida armonía. La injusticia, es la peor de todas las cosas que le pueden pasar al hombre pues no hace más que confirmar al alma en el mal, por lo tanto el ejercicio de la justicia consiste en obrar haciendo el bien. En este sentido y desde nuestra actualidad solemos calificar con frecuencia de “malo” aquello que es “injusto”.

 En la “felicidad” del hombre, Platón responde a la pregunta ¿Cómo hago que mi vida sea mejor? El súmmum bonum del hombre, la felicidad que para él por supuesto, incluye el conocimiento de dios (escribo dios con minúscula marcando mi propia subjetividad). Ahora bien, la felicidad para Platón solo es posible alcanzarla mediante la práctica de la virtud, que para él equivale a hacerse tan semejante a dios como al hombre le sea posible. Se puede decir la felicidad divina es el modelo de la felicidad humana.

 Conclusión provisoria:

Las preguntas iniciales y las respuestas de grandes filósofos en la antigüedad aún hoy marcan el horizonte y el accionar ético de nuestras sociedades. La construcción de modelos inclusivos, de contextos de mayor justicia solo podrá surgir de las respuestas en este siglo XXI, apropiadas a nuestra actualidad. 

Ninguna civilización o país sobrevivió sin la existencia de un pensamiento crítico y sin responder a las preguntas básicas y esenciales del hombre.

jueves, 25 de abril de 2019

Nuestro Entorno


El entorno afecta y mucho en cómo se desenvolverá un sujeto en el futuro. Este factor debe entenderse conjuntamente con la herencia cultural, pues ésta es fruto del entorno donde se nace y se crece. Hay culturas muy diferentes en el mundo, y los problemas de unas y otras no son siempre los mismos. Las superiores habilidades matemáticas de los estudiantes chinos no son fruto de un CI más alto, sino de una manera de entender el trabajo, los estudios y la vida bien distinta. 

Al leer los distintos casos estudiados puedes ver como lo que parecen problemas estructurales en una comunidad cultural concreta se pueden solucionar con un cambio de mentalidad. Eso sí, realizar un cambio cultural en una comunidad es una tarea ardua y complicada que puede necesitar generaciones para implantarse. ¿Entonces como se sabe que funciona? Existen pequeñas comunidades aisladas donde sí ha sido posible generar ése cambio cultural, y los resultados han sido brillantes.

En conclusión, cambiar la cultura de un país se antoja imposible a corto plazo, a no ser que suceda algún suceso traumático que ayude al cambio. Pero debemos tener presente que en pequeños entornos sí es posible conseguir dicho cambio de mentalidad, y es una cosa que deberíamos intentar a nivel de management en la empresa. Si se genera la mentalidad adecuada para competir en el sector se puede conseguir una ventaja frente a la competencia que puede conducir al éxito empresarial. Algunas empresas ya lo hacen y son punteras. Si no piensa en Google, su forma de entender el trabajo hace que los mejores quieran trabajar allí.


En definitiva y para cerrar el artículo, conviene estar atento a las oportunidades que se nos cruzan por delante, pero más importante aún es tener siempre integrada una cultura del esfuerzo que nos permita estar preparados para cuando esas oportunidades lleguen. Como dicen los estrategas, la preparación es más de media victoria.

Tu Puedes

¡JAMAS TE DES POR VENCIDO, TU PUEDES LOGRAR TODO LO QUE TE PROPONGAS EN LA VIDA! "El mundo está en manos, de quienes tienen el coraje de soñar, y de correr el riesgo, de seguir sus sueños"

Todos alguna vez hemos sentido que por más intentos que hagamos para poder realizar algo nada mas no se nos da y solemos preguntarnos: v ¿Qué hice mal? v ¿Por qué aunque le busco mil maneras para resolverlo, nada más no me sale? v ¿Realmente lo puedo hacer? v etc. ¢ Oh constantemente solemos decirnos: No puedo. Me rindo. Esto no es para mí.

Y simplemente nos rendimos y lo abandonamos, por el simple hecho de que pensamos que no podemos terminar lo que empezamos. ¢ Pero la realidad es, que si pensamos de esa manera estamos muy equivocados, ya que todo en esta vida se puede lograr, hasta el sueño más loco que pase por tu cabeza se puede lograr. ¢ A veces van a querer que caigas y falles, pero en ti esta la fuerza para seguir adelante. ¢ Los sueños que parecen imposibles pueden ser logrados con determinación y perseverancia.

Sabes no importa las veces que tengas que volver a empezar. ¢ No te lamentes, no te compadezcas, no te hundas, LUCHA por mantenerte a flote, procura tener tu cabeza despejada para ver con claridad el horizonte, el porqué de tu lucha. ¢ Nunca te subestimes, porque posees una gran capacidad de superación, que no te importe volver a empezar, LO CONSEGUIRÁS, SEGURO. ¢ No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.

¿Hasta donde sé es capaz de llegar? hasta donde uno quiere……. TU PUEDES LOGRAR Y SER LO QUE QUIERAS, SI LO DESEAS CON TODO TU CORAZÓN Y LO PONES EN PRACTICA. 

Porque aquel que no logra lo que quiere, es porque nunca lo intento o abandono antes de... Debes de creer en ti, tú y únicamente tú, demostrarte a ti mismo que puedes, no trates de demostrarle a nadie más porque eso no funciona. Tu eres grande y puedes hacerlo, solo cree en ti.

Recuerda que querer es poder. ¢ No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. ¢ Todo está en la mente, y todo lo que pasa por tu mente pasa por tu vida. ¢ No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. ¢ Cada quien es arquitecto de su propio destino.

Aún el sueño más distante, puede ser alcanzado con determinación y persistencia. ¢ Dejemos de quejarnos acerca de cómo estamos ahorita, si estamos así es porque queremos, y quejándonos no lo vamos a remediar.

La vida es una batalla, la cual debes dar la cara. La pobreza! Con la esperanza, ya no alcanza. Escondemos los problemas, con una sonrisa falsa. Hoy hay más ladrones y están vestidos de policías. La sociedad es injusta, peor que la justicia.. Aprovecha, disfruta, valora y entiende todo aquello que tienes! Amigos, familia, tu pareja, tu casa y tu computadora. Todo lo que tienes, tiene un precio y todo lo que sueñas, anhelas y quieres también lo tiene. 

Se tiene que pagar un precio, con estudios! Desvelos! Dejar de ver a tus amigos, tu familia! Tu novia, tu computadora (Facebook), debemos de entender que los tiempos, ya no están como para perder el tiempo. NO PIENSES LO QUE VAS HACER MAÑANA, SINO LO QUE HARÁS HOY PARA QUE TU MAÑANA! SEA MEJOR QUE TU AYER!



Nuestros Logros

Tener la capacidad de Valorar los logros personales es muy importante para mejorar la autoestima. Muchas personas pueden no dar importancia a la mayoría de sus logros simplemente porque no han logrado alguno en particular. Sin embargo, es importante darse cuenta de todo lo que se ha hecho en la vida y todo lo que se ha aprendido por pequeño que sea.

Algunas personas también son capaces de reconocer sus logros personales pero no le dan la importancia que deberían porque se comparan con otras personas que han logrado otras cosas que también les hubiera gustado conseguir.

Para poder mejorar la autoestima, lo mejor es tomarse un tiempo para plantearse y pensar todo lo que se ha logrado en la vida y todas las cosas que hoy nos hacen felices y hemos conseguido.

Mucha gente puede no darse cuenta que toda su vida persiguió un supuesto sueño y que aunque no lo ha logrado ha conseguido otras tantas cosas que le han dado una gran felicidad. Por este motivo, sentarse a pensar o hacer una lista sobre los logros más importantes que se han conseguido, es una excelente práctica para mejorar la autoestima. Seguramente nos sorprendamos nosotros mismos de las cosas que más valoramos y que hoy nos hacen felices y que nunca hubiéramos pensado.

Por ejemplo, es habitual ver personas frustradas y con baja autoestima porque piensan que no lograron nada solo porque no obtuvieron el trabajo que querían. Sin embargo, estas personas pueden ser incapaces de valorar que han logrado formar una familia que les quiere, que han tenido hijos de los cuales pueden sentirse orgullosos y un sinfín de cosas más.

Para mejorar la autoestima, es importante saber valorar los logros que se han conseguido y no sufrir por aquellos que no se han alcanzado. Si tanto nos duele no haber conseguido algo, lo mejor es luchar por conseguirlo pero no sentarse a sufrir, a lamentarse, a sentirse mal y a quitarle importancia al resto de las cosas que si se han conseguido.


Generar Confianza


La confianza es el pilar sobre el que se construyen las relaciones.

Relaciones entre personas, y entre éstas y marcas.
Y como ya me habrás escuchado decir en otras ocasiones, sin confianza no hay ventas, y sin ventas no hay negocio.

Pero la confianza no sólo es importante en los negocios, sino que su relevancia va mucho más allá, pues afecta a nuestro día a día.

Nuestro éxito personal depende directamente de la confianza que otros nos tengan. No te olvides que, como dijera Aristóteles, el hombre (entiéndase el ser humano) es un animal social.

Nos desarrollamos en el seno de una comunidad (en realidad de múltiples comunidades) y dependemos literalmente de otros para conseguir nuestros fines y para sentirnos satisfechos con nuestra vida.

Vivimos en sociedad, necesitamos del favor ajeno, y quien no goza de la confianza del prójimo tampoco recibirá su favor, por lo tanto, no gozar de la confianza de otros es una forma de destierro, de rechazo social.

A nadie apetece el ostracismo, ni hace dos mil quinientos años ni ahora, pues significa la ruptura del ser con sus raíces, el abandono por largo tiempo del lugar donde uno tiene la mayor parte de, sino todos, sus intereses (propiedades, inversiones, familia, etc.).

Pues bien, algo parecido sucede cuando una persona, marca o entidad pierde la confianza de aquellos a quienes necesita para prosperar.

Y ya sabes lo que dicen, la confianza puede tardar años en ganarse y un momento en perderse. Y una vez perdida recuperarla puede resultar imposible.


Ahora bien, gozar de la confianza del prójimo pone a tu alcance un mundo de oportunidades. Dejas de ser un extraño. Su puerta está abierta para ti. Ahora formas parte de su círculo de confianza. Si puede hacer algo por ti lo hará.

La Utilidad


¿La conoces? ¿Conoces esa maravillosa sensación de sentirte útil? Es algo realmente alentador para el ser humano. Ese sentido de utilidad, ese “estoy siendo útil para alguien”, ese sentirse partícipe del cambio de otra persona, es algo muy valioso. Un oasis dentro de este temporal de egoísmo y falta de empatía en el que a veces vivimos.

Seguro que en más de una ocasión te has visto dudando sobre tu capacidad para hacer aportes interesantes a un proyecto. Te has preguntado ¿para qué valgo yo? ¿Qué puedo aportar al mundo? Bueno… este tipo de cuestiones requieren de una respuesta bien elaborada, de manera que la interioricemos y evitemos que las dudas se crucifiquen y se conviertan en el mejor caldo de cultivo para la inseguridad.

Nuestra existencia a veces queda relegada a una serie de pasos bien definidos y estructurados. Pasos que muchas veces hemos elegido sin desearlos realmente, pasos que otras veces eran los que creíamos debíamos tomar…

Algo parecido a lo que sucede cuando estamos inmersos en una actividad y el mundo deja de existir. Solo existimos nosotros. Fluimos en esa actividad. Nos diluimos en ella. Nos llena tanto que dejamos de ser conscientes de lo que estamos haciendo para fluir y permitirnos ser. 

Cuando somos genuinos y útiles en el mundo, sentimos plenitud.

Cuando somos útiles de manera genuina, y el sentimiento tiene que ver con nuestras habilidades y nuestras fortalezas más auténticas y propias, generamos la sensación de que tenemos un poder potencial mucho más grande que el que nos correspondería si comparásemos nuestra insignificancia física con la inmensidad del Universo. Fluimos. 

Somos conscientes de que nos estamos ayudando -o de que estamos ayudando al otro- y eso nos llena de ilusión y alimenta de paz.

Por ello, ser agradecidos con quien nos ayuda -de una manera en la que lo perciba- es una actitud que no deberíamos obviar ni olvidar. La gratitud alimenta el propio corazón y el ajeno.


Todavía estás a tiempo de descubrir dónde te encuentras siendo útil y a la vez sintiéndote en plenitud por ello. ¡Tienes todo tu presente por delante!

Irascibles

Las personas irascibles son adictas al enfado constante. Golpes en la mesa, portazos, gritos y hasta pataletas… Son esos perfiles que no saben comunicarse sin elevar la voz,  los que a la mínima pierden los papeles y a quienes no se les puede llevar la contraria. Así, tras este comportamiento difícil se esconde a menudo un ser débil que hace uso de la ira como mecanismo de defensa.

Todos hemos perdido la calma alguna vez. Sabemos qué se siente cuando la rabia nos atenaza y casi sin saber cómo, estallamos de la forma más inoportuna y menos hábil. Ahora bien, lo llamativo de estas vivencias es que nos ofrecen buenas lecciones, aprendemos a la fuerza lo importante que es la actitud asertiva para manejar esas situaciones complicadas donde se pone a prueba nuestra madurez emocional.

La persona irascible es alguien que ha aprendido a relacionarse con el mundo a través del enfado y la ira para conseguir lo que quiere.

Por otro lado, hay un aspecto crucial que es importante considerar. La ira sigue siendo a día de hoy esa emoción poco o nada comprendida. Podríamos decir en este mismo momento que las personas irascibles son esas presencias que más vale la pena evitar en nuestra cotidianidad para salvaguardar el equilibrio y la salud.

Sin embargo, nada es más relevante que comprender. Hagamos un buen uso de la psicología y permitámonos entender que tras ese niño iracundo, ese familiar de trato amargo y ese jefe sin resistencia a la frustración, hay alguien que no sabe usar otro tipo de lenguaje. Alguien que lidia contra sí mismo y que no sabe ni qué hacer ni de dónde viene toda esa rabia explosiva y negatividad envenenada.

Los franceses tienen una palabra muy acertada para esos comportamientos pasivo-agresivos, para esas personas que hacen de la ira su forma de comunicación. Usan la expresión “sous-entendu”, que vendría a significar algo como “lo que se entiende debajo o lo que hay debajo”. ¿Qué hay entonces bajo esa piel de lobo que hace uso de esa intensidad emocional tan devastadora? La respuesta no puede ser más simple: hay otro lobo, pero es un lobo herido.

Veamos alguna de esas características que podrían explicar este tipo de dinámicas en las personas irascibles.

Hay angustia excesiva. Las personas que reaccionan con ira suelen almacenar un cupo desbordado de angustia. Son esos perfiles que ya desde niños se alarmaban con nada, quienes ante cualquier estímulo reaccionaban con miedo intenso y alarma. Así, y llegada la madurez, esa inquietud persistente a lo que escapa de su control o a lo inesperado se traduce en rabia. Esa emoción no es más que un mecanismo de defensa desmedido con el que reaccionar ante todo y todos.

La ira como respuesta a toda emoción negativa. Este perfil de personalidad no sabe reconocer si lo que siente es tristeza, decepción, miedo, inquietud, sorpresa o vergüenza. Todas esas emociones se entenderán y se traducirán del mismo modo: con ira.

La ira es un problema acumulativo. Cuando hay una emoción que no se canaliza, se comprende y se gestiona, se acumula. Aún más, las personas irascibles arrastran consigo todo un historial de frustraciones almacenadas durante décadas. De este modo, los actos más insignificantes actúan como desencadenantes para todo ese torrente de ira contenida en su interior.

La ira y la paranoia. Esta relación es tan problemática como destacable. Las personas irascibles están hechas de angustia, de emociones convulsas no entendidas y de un poso de rabia más que destacable. Toda esa arquitectura profunda edifica en muchos casos la aparición de conductas paranoicas. Todo es una amenaza para ellos, desconfían, piensan que los demás están ahí para hacerle daño, para ridiculizarlos. Son situaciones muy desgastantes.

Las personas irascibles no tienen una buena calidad de vida. Es un aspecto que desde un punto de vista clínico no puede ni debe dejarse de lado. Asimismo, tal y como nos revelan varios estudios, este tipo de personalidad es más tendente a sufrir problemas cardíacos, accidentes cerebrovasculares, problemas respiratorios, defensas bajas… La ira enferma y la ira, además, establece distancias insalvables con las personas que queremos.


Así, un hecho común de este tipo de perfil es que apliquen lo que se conoce como ira desplazada. Pueden estar enfadados con algo o alguien, sin embargo, acaban proyectando toda su energía negativa sobre quien menos lo merece: hijos, pareja… Es prioritario por tanto dar recursos y estrategias a estas personas para que entiendan que la ira no es un canal adecuado de comunicación, es la asertividad quien le permitirá sobrevivir mucho mejor en cualquier escenario.

miércoles, 24 de abril de 2019

Cuando Decidimos


Detrás de una decisión siempre surge el temor, las dudas, la tensión, por lo que es natural experimentar éstos sentimientos al tener que elegir o tomar una decisión. Sin embargo, cuando este estado se vuelve frecuente, incluso decidirse por qué comer puede volverse todo un dilema, esta situación vuelve nuestra vida confusa.

El origen de la indecisión puede encontrarse en nuestra infancia, a causa de una autoestima debilitada por la personalidad controladora, opresora o incluso violenta de alguna de las figuras paternas, lo cual puede haber debilitado la personalidad del individuo afectado. O bien, puede ser que uno de los padres, sea demasiado débil,  o indeciso y el individuo se haya identificado con ésta personalidad.

La indecisión tiene mucho que ver con la autoestima, el miedo a equivocarse por el temor de ser juzgados, frases como “que torpe has sido” “¿cómo se te ocurrió hacer algo así?” Son frases que con el tiempo pueden debilitar nuestra personalidad, volvernos frágiles, y dependientes. Con el paso del tiempo, creemos que los demás son más son más capaces e incluso podemos llegar a permitir que otros elijan por nosotros.

Si nuestra indecisión se debe a una autoestima baja, entonces es importante, mejorar éste aspecto. Existen algunos ejercicios que pueden ayudarnos, la asesoría de un profesional siempre es una buena idea.

La experiencia resultado de nuestras decisiones.

Las decisiones siempre pueden ser acertadas o erróneas, es el temor a equivocarnos lo que nos lleva a dudar, sin embargo, tanto los aciertos como los errores nos brindarán, la invaluable experiencia. Nadie puede acertar siempre, esto no quiere decir que no te tomes el tiempo para decidir cuándo se trata de una decisión importante. Recorrer el camino de la vida nos permite comprobar y ajustar a cada paso, la experiencia también nos ayudará a ser más acertados en el futuro.

Se debe dejar de vivir emulando al resto o siguiendo su mismo camino, puesto que cada uno de nosotros es diferente, debemos trazar nuestro propio camino. Definitivamente cometeremos errores, pero así es como podremos ganar la experiencia requerida para mejorar día a día.

¿Cómo tomar decisiones?
La opinión de los demás puede ser útil o bien, puede  ser destructiva, así que debemos aprender a tomar las cosas que nos sirvan, y desechar aquellas opiniones que sólo resultan perjudiciales, si bien una crítica puede ser constructiva, aquellas que no lo son, no deben ser relevantes para nosotros.

La decisión juega un papel importante en nuestra vida, somos la suma de nuestras decisiones, 
acertadas o erróneas, todas y cada una de ellas, cuenta. Si bien, decidir que el otro decida por nosotros es una decisión, nos impide adquirir experiencias más propias y que vaya de acuerdo a nuestros deseos, además, la toma de decisiones  es indispensable para poder desempeñarnos en un cargo importante dentro de una empresa o compañía.

Para tomar una decisión, podemos confiar en nuestra experiencia, nuestro conocimiento del tema, o bien, investigar si contamos con el tiempo necesario, se recomienda dividir la toma de decisiones en cuatro etapas:
El problema
Las causas
Las alternativas con las que contamos para darle solución
Y la implementación de dichas soluciones.

Elegir una de las soluciones puede ser un verdadero dilema, en especial, cuando no contamos con la experiencia, el tiempo para madurar la decisión, y la desorganización, sin embargo, en éstos casos, se debe tratar de utilizar el sentido común.

Una vez tomada la decisión, debemos responsabilizarnos de ella, tanto si acertamos como si se trata de una equivocación. Se puede corregir a medida que las consecuencias comienzan a aparecer, cuando nos equivocamos, debemos tratar de darle solución, y es por ello que las decisiones se vuelven indispensables en el proceso de aprendizaje.


Muchas personas no desean hacerse responsables, y es por ello que permiten que los demás decidan por ellos, no obstante, no responsabilizarnos, nos impide madurar y aprender.

No Ignorar La Ignorancia

A través de la historia han sido muchos los dedos que apuntan a la ignorancia como la causa esencial de todos los males de la humanidad.

Desde luego, el desconocimiento de la realidad te expone a grandes riesgos tales como no advertir el hueco donde vas a caer mientras caminas por la calle o tragarte tranquilamente el veneno que un enemigo te ha puesto en la bebida.

Sin embargo, no estar informado de ciertas cosas puede tener su lado positivo.

En mi caso, confieso ser flagrantemente inculto en lo que respecta a las letras del Reggaetón; soy del todo indiferente a la actividad que realizan las Kardashian y carezco de la menor idea sobre los personajes del Juego de tronos, del hambre o cualquier otro juego de esos que se producen en los talleres cinematográficos.

De este modo protejo mi sistema emocional de agotamientos innecesarios y dedico la energía resultante a temas más interesantes o satisfactorios.

Ignorar, en el sentido de no hacer caso, es igualmente un recurso válido para proteger la estabilidad personal. Si atiendes a críticas necias o si respondes a cada insulto que dispara un desquiciado en las redes sociales, el gasto energético implicado no se retribuirá en un cambio de actitud por parte del atacante y más bien te apartará de lo verdaderamente útil.

Claro está, que no me refiero a ejercitarte en la peligrosa táctica negadora del avestruz sino más bien a asumir una ignorancia selectiva. Esto es, rescatar lo que pruebe ser valioso y desechar la estupidez donde quiera que esta surja.

¿Que el imbécil de turno habla hasta por los codos solo para agobiarte? ¡Cierra tus canales sensoriales y escucha las olas del mar!

¿Que te llaman ignorante porque no te informas de la majadería ajena? Cierto, ignorante, pero sano mentalmente.


¿Cuántos «sabios» pueden decir lo mismo?

Nuestras Características

Las características personales son muy variadas, pero para poder entenderlas debemos de definir claramente que son las “características personales”.

Lo primero que hacemos es entender que características son aspectos meramente distintivos, por lo que al separarse en personales estas variaran en cada individuo, así un individuo puede tener distintivos físicos y distintivos mentales que forman al individuo pleno en lo particular.

Características personales:
Podemos mencionar en el ser humano una serie de características que aunque siempre variarán en cada individuo particular son fáciles de distinguir:
Etnicidad.- La etnicidad se presta para múltiples circunstancias, precisamente por ser muy evidente; esta independientemente de las circunstancias socia les permite una individualidad tanto étnica como personal, tales como color de piel, color de ojos, estatura, facciones, resistencia, color de cabello etc.
Estatura.- Aunque puede estar ligada a la etnicidad también en un mismo grupo étnico se presentan variantes, lo que individualiza a la persona.
Inteligencia.- Se sabe que todos los seres humanos cuentan con una inteligencia promedio que se ha clasificado en 100, y en caso de enfermedades, síndromes o deficiencias físicas esta puede ser reducida y en caso contrario existen personas que cuentan con una capacidad superior al promedio llegando a niveles superiores a 200. Esto ha hecho que muchos de estos se distingan como líderes o genios científicos que proporcionan beneficios a la humanidad.
Trabajo.- El trabajo se convierte en una característica personal, aunque es meramente artificial ésta se convierte en parte de la cotidianidad del individuo lo que influye ampliamente en él y su entorno.
Vestimenta.- La vestimenta tiene dos sentidos que pueden ser parte de la distinción personal, por lo que puede estar influenciada por la moda, o por la necesidad; lo puede uno observar al ver a los obreros, que utilizan ropa de seguridad especializada, los abogados que usan ropa formal, los médicos que la utilizan especial por higiene y categorías y la gente joven que puede inclinarse a la moda, al clima o a una mezcla de ambas.
Sociedad.- La sociedad influye plenamente en la personalidad del individuo por lo que es factible incluirla aquí, pues una sociedad civilizada no tendrá las mismas influencias sobre un individuo que una sociedad rural o campesina, donde forjan una personalidad diversa y acoplada al medio ambiente social.
Medios.- Los medios pueden ser un termómetro en la sociedad y también en la personalidad de los individuos, pues si bien son universales, las personas se inclinan a una serie de gustos o tendencias que son extraídas de la inmensa gama de posibilidades, lo que hace que una persona se incline a un cierto tipo de música, vestimenta, e incluso de servicios como telefonía, y automóviles. Este tiene una influencia psicológica y mercantilista, pero siempre influye en la personalidad del individuo.
Afabilidad.- Es una cualidad propia de los seres humanos, pero ésta puede variar ampliamente debido al carácter y formación del individuo.
Apertura.- Esta es independiente de la afabilidad, y puede variar en cada individuo, especialmente por ser influencia directa de la educación familiar y social.

Carácter.- El carácter es una de las partes más importantes en la personalidad, pues este representa la presentación social y cultural de la persona ante el mundo, puede existir un carácter afable o rudo, y este se influencia directamente la sumisión o cualquier circunstancia.

Eludir Responsabilidades

La responsabilidad es la relación ética con la vida y el mundo efectivo. Cuando asumimos la responsabilidad nos abrimos a la proliferante vida y a la complejidad del mundo efectivo. Cuando eludimos la responsabilidad nos cerramos a esta apertura, nos encaracolamos en el mundo de la representaciones, mundo imaginario, sostenido por las materialidad de las mallas institucionales. La responsabilidad no se la asume, sino se la soslaya, por medio de artificios y retoricas ideológicas, que no alcanzan para cubrir la distancia no recorrida, no abarcada, incluso no visualizada; menos comprendida. De lejos, se ignora el desafío de la existencia y de la vida; hablando de las sociedades orgánicas y particularmente de las sociedades humanas, se ignora el desafío social. Se cree que el edulcorante de ideología basta para dar sentido al caminar en lo desconocido; cuando ésta apenas escudriña su propio acontecer. No entiende que es apenas interpretación anacrónica de una selectiva memoria, que busca legitimar un accionar, que básicamente tiene que ver con el ejercicio del poder.

Como dijimos antes, una manera de eludir la responsabilidad es el desenvolvimiento dramático de la consciencia culpable; se busca culpables para descargar en ellos la causa del mal o la manifestación misma del mal, convirtiéndolos, en este caso, en los efectos del mal. La culpabilización elude la responsabilidad al señalar, anticipadamente, al causante de de la desdicha, del crimen o del delito. Los que lo hacen, los que culpabilizan, no se sienten comprometidos en lo ocurrido; están al margen del crimen o del delito cometido. Otros lo están, otros son los culpables; ellos cargan con el peso del drama y la tragedia. Como si con la conjetura de la existencia de los culpables se resolvieran definitivamente los problemas; sobre todo por la ejecución del procedimiento del castigo o la pena. Cuando el culpable es castigado, se produce la catarsis; se descarga sobre él todo el peso de la Ley, todo el peso demoledor del Estado. Es como una terapia de jueces y verdugos; sobre todo de gobernantes y administradores de justicia. Pero, esta terapia tiene corto alcance; es momentánea; es más un analgésico que una cura. Con el culpable castigado o en la cárcel, la culpa no termina encerrada, pues parte de ella se encuentra en la consciencia desdichada, en el sujeto desgarrado por sus contradicciones insoslayables. Aparecen, fuera de la cárcel otros culpables, a quienes hay que perseguir, encarcelar y castigar. El Estado se convierte en una constante vigilancia, en una omnipresente arquitectura panóptica en expansión, obsesionada por el detalle del control.

Con esta proliferación de culpables, con esta permanente persecución, de nunca acabar, tal parece que la Ley y el Estado llevan las de perder; pues es una historia de nunca acabar. La consciencia culpable de la Ley y el Estado no resuelve su problema encerrando y castigando a los culpables que inventa, pues la desdicha es inherente al contenido mismo del la Ley y a la estructura misma del Estado. Lo que persiguen la Ley y el Estado en el culpable es el malestar de la propia consciencia culpable; malestar de la cultura, malestar de la política, malestar de la administración de justicia, malestar del ejercicio del poder.

El asesinato de Jonathan Quispe, por parte de una represión sañuda contra la movilización de la UPEA, que demanda un mayor presupuesto, ha evidenciado comportamientos de la consciencia desdichada del gobierno clientelar. La primera “hipótesis”, si se puede nombrarla así, abusando del término, del gobierno fue que los mismos estudiantes, en un descuido, al activar un petardo cargado con una canina, mataron a su compañero. “Hipótesis” que se caía en el mismo momento de emitirla, pues no se sostenía por ningún lado y de ninguna manera. Cuando la UPEA demostró, recurriendo a cámaras de seguridad, que Jonathan se encontraba vivo y corriendo después de la detonación del susodicho petardo, que, además fue alcanzado por un proyectil, que herido corrió a refugiarse en un callejón, momentos antes de desvanecerse, el gobierno sacó del bolsillo otra estrambótica interpretación: que fue asesinado en la vivienda donde se refugió. La autopsia extrajo la canica que le atravesó el pecho y le perforó el pulmón, causando la muerte por desangramiento interno. La policía utiliza canicas para hostigar las movilizaciones, lastimando el cuerpo con la contundencia del impacto. La mala suerte fue que el ángulo de penetración, la velocidad del proyectil, la proximidad del disparo, además de que posiblemente la víctima se encontraba corriendo en sentido contrario al proyectil, hizo que la fatalidad se explaye en su ritualidad macabra. Al encontrarse develado el gobierno en su sinuosa invención pavorosa de explicaciones sin sostenibilidad, por último culpabiliza a un subteniente, que portaba una escopeta, como otros de sus camaradas. Dice el ministro de gobierno que el subteniente “actuó autónomamente”, sin permiso ni cumplir con el reglamento del caso. ¿Un policía actúa “autónomamente” en una represión? La policía es una institución de mandos jerárquicos y unificados, además de contar con espíritu de cuerpo, como se dice, y de estar entrenados para hacerlo coordinadamente. El gobierno represor al encontrar un culpable en otro joven, esta vez de uniforme, cree poder eludir su responsabilidad con esta puesta en escena. La responsabilidad de la muerte de Jonathan es del gobierno clientelar y represor, al dar la orden de represión contra la movilización, al optar por una escalada de violencia, descartando el diálogo.

En el desenlace trágico de lo ocurrido en la ciudad de El Alto, hay dos jóvenes convertidos en objeto de la culpabilización; Jonathan por haberse movilizado contra el gobierno, el subteniente por haber disparado su escopeta, cargada con una canica. El subteniente estaba ahí, en el lugar de la tragedia, por órdenes de sus superiores; Jonathan estaba ahí porque peleaba por un mejor presupuesto para su universidad pública, para garantizar la educación pública y gratuita, como establece la Constitución. Si la sociedad acepta esta comedia gubernamental, esta manera de eludir su responsabilidad, culpabilizando a un subteniente que obedecía órdenes superiores, que, a su vez, obedecían órdenes del gobierno, es que también elude su responsabilidad ante la vida y el porvenir de la sociedad. Todo quedaría ahí, como si se hubiera disparado contra Jonathan a quemarropa y con premeditación, cuando el suceso trágico se desencadenaba por el ejercicio mismo de la represión gubernamental. Tendríamos un culpable preso, una víctima asesinada, mientras que el gobierno habría logrado eludir su responsabilidad; también la sociedad misma.

La responsabilidad para con la vida y la sociedad, al ser una relación ética, se opone a la violencia, como descarga de las relaciones de dominación. La responsabilidad busca el desenvolvimiento de la potencia de la vida y de la potencia social, evitar que se inhiba la potencia por el ejercicio del poder y las formas desenvueltas de las dominaciones polimorfas. La responsabilidad exige parar el despliegue de la violencia, la escalada de la violencia, que desencadena el derrotero de los dramas y los desenlaces trágicos. No es responsable caer en las oscilaciones pendulares, que otorgan el privilegio de los mandos a unos y otros, que se presentan como opuestos, incluso enemigos, hasta antagónicos. Unos acusan a los otros de culpables; consideran que los enemigos son la causa de los males que sufre el país; sin embargo, con la culpabilización encubren su manera de eludir la responsabilidad, pues al culpabilizar deslindan toda responsabilidad y concomitancia con el acontecer. Como lo dijimos carias veces, los enemigos son cómplices, a pesar de jurarse acabar con el contrario, pues se necesitan para legitimar su ubicación en la situación de la contradicción política. Ambos se necesitan para legitimar sus recorridos por el círculo vicioso del poder.

La responsabilidad de la sociedad es parar la locomotora desbocada, que se encamina al descarrilamiento fatal. Es parar las genealogías y hermenéuticas de la violencia. La violencia no es ningún método apropiado para solucionar problemas; al contrario, forma parte del problema atingente; lo prolonga y lo exalta, llevando a callejones sin salida. ¿Cómo parar el desenvolvimiento desenfrenado de la violencia? Se requiere suspender los mecanismos desencadenantes de la violencia, suspender los mecanismos en funcionamiento de las dominaciones. No es adecuado seguir buscando culpables; al hacerlo se atiza el fuego, se persiste en las genealogías del poder y en las recurrencias a la violencia. Ahora bien, para hacerlo, para estar en condiciones de hacerlo, es necesaria la madurez social y del pueblo; esto es, el uso crítico de la razón. Los pueblos tienen que hacerse cargo de sí mismos; tienen que ser capaces de autogobernarse; esto es, de ejercer la democracia en pleno sentido de la palabra. No seguir delegando sus voluntades singulares a la llamada voluntad general, que corresponde a la voluntad de dominación de la clase política; no delegar su representación a los “representantes del pueblo”, que son los que usan la representación para legitimar la dominación de los gobernantes y representantes sobre el pueblo.

A las puertas de nuevas movilizaciones sociales, es menester evitar que las mismas terminen sirviendo de catapulta a nuevas o viejas élites gobernantes y nuevos ricos; lo hagan a nombre de un discurso u otro, de una ideología u otra. La potencia social no puede volver a ser usurpada por un sector u otro de la clase política, que es la que monopoliza la administración estatal. La tarea difícil: es romper y salir del círculo vicioso del poder. Hacer lo que ninguna revolución ha hecho hasta ahora. 

Inaugurar no solo una nueva era civilizatoria, sino comenzar desde otra situación y condiciones de posibilidad otras proyecciones sociales; esta vez de reinserción con los ciclos vitales del planeta.