sábado, 29 de junio de 2019

Percibirnos Tal Cual Somos


Recordemos que luego de iniciada nuestra existencia personal, sea ella feliz o desgraciada, se haya desarrollado ella en un hogar unido o mal estructurado, de una u otra forma nuestros mayores y/o nuestros referentes nos han impuesto reglas y principios de índole variada, así como diversos modelos familiares, sociales, culturales, y religiosos, y en muchos casos, de manera consciente o inconsciente, ellos querían que nosotros fuéramos los mejores, y/o que realizáramos lo que ellos mismos no habían podido realizar.
Así pues, ya sea que hayamos adherido o rechazado estas presiones parentales y de nuestros referentes, de todas maneras es necesario admitir que lo transmitido casi siempre deja una huella indeleble en nuestros espíritus, de la que es difícil sustraerse.
En consecuencia, no creamos todo lo que creemos ser en determinado momento.
Con frecuencia, creemos poseer cualidades que en realidad tenemos poco desarrolladas, y por el contrario pensamos no poseer destrezas para las que tenemos enorme potencial.
El quid de la cuestión es que muchas veces no nos damos ni el tiempo ni los medios para pensar en las consecuencias de nuestros actos, pues de una manera simplista, creemos que « actuamos bien » y que « tomamos las decisiones correctas »… Frente a los acontecimientos, en muchos casos actuamos impulsivamente buscando resultados, dando prioridad al interrogante « ¿Qué hacer? », y dejando algo de lado los interrogantes « ¿Cómo hacer? » y « ¿Para qué hacer? ».
Pensemos críticamente y con mucha honestidad, denunciando las injusticias del sistema, ocupando lugares públicos, exhibiendo carteles con atractivos eslóganes, firmando peticiones, y pidiendo a gritos (en la calle o en reuniones internacionales) que es necesario « cambiar el mundo », todo eso está irremediablemente orientado al fracaso, si esas acciones no son acompañadas de nuestra parte, por una profunda toma de consciencia de nuestra cuota parte de responsabilidad en la situación actual de cosas, así como cambios concretos en nuestros respectivos comportamientos cotidianos.
Oponerse (en los países pobres) a la explotación manufacturera infantil y a condiciones de trabajo miserables de casi esclavitud, puede ser una postura pública simpática a aplaudir, pero si nosotros mismos continuamos aprovechando los precios bajos de los productos así fabricados en China, Filipinas, etc, estamos marcando una conducta disonante o a dos caras.
Y lo que acaba de expresarse es pura lógica y sentido común. Nuestro mundo interior y nuestro mundo exterior están íntimamente relacionados.
Y esta relación es tan sólida, que es ilusorio intentar separar ambas cosas, de una forma o de otra, todo lo que pasa en nuestro interior tiene repercusiones en nuestro exterior, y viceversa.


jueves, 27 de junio de 2019

Sin Limitaciones

Por mayores que nos parezcan nuestras actuales limitaciones para afrontar con posibilidades de éxito los innumerables desafíos que intuimos nos acechan, quizás un tanto agazapados en algún futuro cruce de caminos, digo intuimos porque difícilmente hayamos alcanzado siquiera a vislumbrar los límites o barreras infranqueables que tengamos por delante, digamos que todo lo que pudiese conspirar en contra de nuestras aspiraciones siempre estará ligado en una forma directamente proporcional al grado de interés y dedicación que pongamos en nuestro empeño por superar esos hipotéticos límites o barreras.

El potencial que todos los humanos tenemos para alcanzar nuestros objetivos de realización en todo aquello que nos propongamos desarrollar en la vida siempre contará con la premisa de que estamos transitando por un espacio que es propio de cada uno y en este espacio que nos pertenece por derecho, si algo verdaderamente existe, es la ausencia absoluta de limitaciones
de las cuales no estemos potencialmente capacitados para poder superar

“El potencial humano es lo que somos capaces de hacer o conocer, el potencial que tiene una persona en su interior y obviamente dicho potencial se puede entrenar. El concepto del Potencial humano es importantísimo porque hay que ser consciente de que todos tenemos un gran potencial humano y podemos utilizarlo para mejorar nuestra vida y por qué no mejorar el mundo, de hecho desarrollar nuestro potencial humano es mejorar el mundo porque si nosotros somos mejores personas el resto del mundo lo va a notar.”


La Mirada Amplia

“La amplitud de miras es la actitud del que mira las cosas con corazón limpio. Todo es limpio para los que miran las cosas con ojos limpios. Con la mirada serena, aprende uno a descubrir el lado bueno de las cosas, que todas lo tienen, y a distinguir lo esencial de lo accesorio. Es la mejor actitud para descubrir el valor que todos los seres llevan consigo, para descubrir la belleza de la vida y apreciar a las personas.

Lo verdaderamente importante, las cosas realmente necesarias, son muy pocas. «Sólo una cosa es necesaria», por la que la jerarquización de los valores no resulta excesivamente difícil y facilita notablemente las opciones personales.

De este modo, con esta sencillez el individuo se expansiona anímicamente y desarrolla una flexibilidad mental que le hace quitar hierro e importancia a muchos problemas o a tantas cosas que se bastan para desasosegarnos y quitarnos la paz del espíritu, pero que, reducidos a su dimensión real, pueden ser perfectamente asumidos en una vida que fundamentalmente sigue siendo bella.
Esta flexibilidad te convierte en un «espíritu libre», por encima de las minucias escrupulosas, de las normas rígidas y de las observaciones incordiantes e impertinentes.

Adopta una actitud equilibradamente crítica, tan lejos del permisivismo de manga ancha como del estrecho fariseísmo que todo lo juzga con las miras cortas del convencionalismo legal.”


Esparcir Las Semillas


Parábola del sembrador (Mr. 4.1-9; Lc. 8.4-8)
“Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 
Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
El que tiene oídos para oír, oiga.”
Esta enseñanza que Jesús habló utilizando la modalidad de parábola se refería a la conocida siembra del voleo con la salvedad de que esta siembra la realizó el sembrador esparciendo las semillas en un terreno sin una preparación previa, como suele suceder con aquellas personas a las cuales poco o nada les interesa las condiciones en las cuales se encuentran.
En lo personal he tenido la experiencia de sembrar al voleo y lo que hacíamos era colgarnos un morral lleno de semillas y en una tierra a la cual habíamos preparado previamente, utilizando nuestras manos las hundíamos en el contenido del morral y las esparcíamos al voleo entre los surcos a las semillas, confiando que a su debido tiempo, la generosidad de sus entrañas las harían germinar abundantemente.
Está claro que el sentido de la parábola de Jesús estaba dirigido a quienes descuidan su preparación previa permitiendo que en su interior crezcan sin control los pedregales y las malezas tornando estériles todo intento de las semillas sembradas por germinar dentro de ellas.

Salvando las distancias, (y ésta es un poco la intención de este artículo) los que regularmente exponemos por escrito nuestras impresiones utilizamos la modalidad del sembrador, nuestros morrales están rebosantes de palabras ordenadas en diversos temas los cuales “esparcimos al voleo” confiando que han de caer, como seguramente sucede, en aquellas mentes que han de ser receptoras y árbitros a la vez de su contenido.

miércoles, 26 de junio de 2019

Cuando Llora El Cocodrilo

No tengo la menor idea de lo que puede ser una lágrima de cocodrilo pero desde que me tengo por gente, como se suele decir, siempre he escuchado esta expresión al referirse a la forma de comportarse ciertas personas, cuando aparentaban gran dolor ante circunstancias de angustia de alguien de su conocimiento, al punto de derramar sus lágrimas públicamente, cuando en su fuero íntimo se las consideraba de ser capaces, ellas mismas, de ser las causantes de tales males.
Este dicho del acervo popular ha mantenido su vigencia en el tiempo y hemos de concordar de que nos revela y denuncia a la vez, un tipo de comportamiento que bien puede considerarse que integra parte del “patrimonio cultural” de muchos o de muchas, no pretendemos crear ninguna polémica de género en este tema que exponemos.
Basta con observar la conducta de algunos de nuestros congéneres, gobernantes, políticos, comerciantes, financistas, etc. etc. para estar preparados para extraer nuestras propias conclusiones.
Ya que estamos interesados en el tema agregamos algo que hemos extraído de internet que nos ilustra algo al respecto:
“Cuando alguien demuestra mediante el llanto un falso arrepentimiento o una tristeza simulada por algún acto negativo que ha hecho, decimos que son “lágrimas de cocodrilo”.
Esta expresión tiene su origen en la antigua creencia de que estos animales emitían unos falsos alaridos o llantos con el que atraían a sus presas, a las que devoraban sin compasión acto seguido... aunque también se decía que cuando se las comían lloraban, siendo en ambos casos lágrimas falsas, pues no estaba para nada triste el cocodrilo, sino engañando a sus víctimas para darse un festín.
Con el paso de los años y el estudio de los cocodrilos se ha llegado a la conclusión de que este llanto sólo se produce para mantener húmedos los ojos, ya sea en condiciones de sequedad por estar fuera del medio acuático, bien por estar en un lugar donde el agua tiene una concentración de sal superior a la habitual.
También segregan estas lágrimas cuando comen, pues al parecer las glándulas segregadoras de saliva y lágrimas se encuentran muy cerca unas de otras, por lo que al segregar saliva se activa el lagrimeo.

Observemos nuestras lágrimas

Raspando Lo Que Podamos


Cuando fuimos niños, se dice que la necesidad acentúa nuestro ingenio, recurrimos muchas veces al que quizás entendíamos era el último recurso que nos quedaba y este, el recurso, era más que evidente para nosotros, “debíamos raspar el tarro”

Esto sucedía y por supuesto aún sucede cuando lo que requeríamos no solamente era escaso por causa de la excesiva demanda, como lo puede ser un pote de “dulce de leche” por ejemplo en este caso el producto en cuestión, el dulce de leche era un elemento además de delicioso a nuestro paladar y por supuesto, muy disputado por los pequeños y no tan pequeños a un punto tal de que a medida de que iba bajando el contenido del recipiente proporcionalmente se agudizaba nuestro ingenio para poder saborearlo, de ahí el considerado, recurso extremo, de ponernos a raspar el tarro hasta sacarle brillo con nuestra cuchara.

Pienso que en los días actuales se ha descontinuado la costumbre de utilizar al máximo los recursos disponibles, ahora constituimos la tan mentada “sociedad de consumo” lo que significa que hemos logrado en este supuesto avance de nuestra civilización tener a nuestro alcance el acceso mucho más liberal a los bienes de consumo utilizando la modalidad del crédito y al uso abusivo de sus posibilidades de endeudamiento,

Ahora lo que raspamos son muestras tarjetas de crédito y a lo que le sacamos el mayor brillo posible es al pago de intereses por tal concepto



La Horma Del Zapato


 Entre las idas y venidas de los encuentros “online” que suelen producirse asiduamente a través de las llamadas “redes sociales” resulta algo cotidiano que se produzcan algunas diferencias conceptuales sobre ciertos aspectos que hacen a la convivencia como pueden ser la valoración que cada interlocutor realice sobre puntos un tanto urticantes tales como: relaciones de género, diversidad sexual, educación, orientación política e incluso el trato que cada uno suele darle a sus mascotas, etc. una variedad de temas donde no resulta viable el intentar describirlos adecuadamente para no cometer la imprudencia de que alguien pueda pensar de que se destacan unos temas en perjuicio o intento de discriminación de otros.

Lo cierto es que por más que tanto la moda como el mercado, han “disimulado” bastante el tamaño de los zapatos y que en muchos casos, algunas medidas se han estandarizado y  ya no necesitamos conocer al detalle las verdaderas dimensiones de nuestra horma en particular, no menos cierto resulta, de que obviamente nuestros piececitos no son iguales y que cada uno tiene sus propias particularidades, que algunos nos resultan grandes y otros nos aprietan tanto que nos llegan a martirizar,( sino que lo digan los cientos de jovencitas que al salir de los salones de baile realizan todo el periplo de regreso a casa descalzas y con sus tacones en la mano).

Resumiendo: no sabemos la medida cierta de nuestro calzado y mucho menos sabemos cuánto calzan las extremidades por más bonitas y elegantes que las veamos de aquellos con los cuales nos relacionamos periódicamente.

Ahora bien, se preguntarán a que viene todo esto, ¿qué tienen que ver nuestros zapatos con este tema en cuestión? 

Lo que pasa es que algo similar ocurre con quienes nos relacionamos en las “redes sociales” no sabemos mucho de su personalidad ni de su carácter, entones ocurre lo que mencionamos al comienzo, muchos se encuentran que en ese intercambio con “nuestros amigos virtuales” han encontrado la verdadera horma de sus zapatos teniendo que admitir que aunque no todos calcemos igual recibimos en sus respuestas una forma de decirnos “yo sé cuál es la horma de tu zapato”

… ¿o no?...


Normas Y Códigos


“la palabra moral viene del latín mos-moris, que significa costumbre, modo de vivir, el carácter o la forma de ser tanto de un individuo como de una sociedad, aunque también alude a norma, precepto. Siguiendo así, a los antiguos romanos, vamos a definir la moral humana como el conjunto de:

las normas que rigen la conducta de un individuo en una sociedad y las valoraciones que hacemos sobre actos humanos que consideramos desde la perspectiva de lo bueno o lo malo, lo justo o lo injusto, etc.

Decíamos en artículos anteriores que la vida en sociedad implica la aceptación de las normas de conducta que regulan los niveles de convivencia dentro del grupo y que estas condiciones rigen para todos sus integrantes sin excepción.

En una palabra, cuando alguien manifiesta que “es libre e independiente” y “que no debe ser sometido a ninguna norma” lo que en realidad está demostrando, quizás un tanto ingenuamente, de que desconoce toda imposición de disciplina y que carece de la madurez necesaria para comportarse en armonía con los códigos de convivencia previamente aceptados.

En realidad en todas las convivencias grupales se dan como algo preestablecido el acatamiento a las normas que regulan a ese grupo y podemos afirmar que el desconocimiento de determinados códigos autoimpuestos por todos sus integrantes suelen ser reprimidos con gran severidad por el resto de quienes lo componen.

Observamos la vigencia de estos códigos en grupos tales como: privados de libertad, es decir presos condenados, delincuentes en actividad, meretrices, marginales que pernotan en las calles, etc. etc.

La obediencia a ciertas normas de convivencia trae consigo las consecuentes garantías de protección y solidaridad, la vigencia absoluta de “derechos y obligaciones” para todos los integrantes del grupo al cual se le manifiesta su fidelidad e incondicional adherencia.

Tal la importancia de la observancia de las normas y los códigos que las regulan.

Intención Conductora

Cada vez nos resulta más claro el importante papel que asume en nuestras decisiones el grado de información que tengamos sobre cada asunto en cuestión, cuando mencionamos a la información es muy conveniente precisar que la misma es generalmente invasiva, que busca penetrar y condicionar nuestros sentidos con la finalidad de predisponernos a aceptar o rechazar cualquier propuesta que recibamos.

El sólido criterio, ese hilo conductor de nuestras decisiones debe ser el resultado de nuestra investigación sobre las diferentes posiciones que se expongan al respecto, y , posteriormente, evaluar las coincidencias que encontremos entre las variables a optar y por la que entendamos es la correcta.

Está claro de que no somos infalibles y siempre estará latente la posibilidad de equivocarnos pero para entonces habremos sopesado las variables, nos informamos lo mejor que pudimos y en la toma de decisiones nos sentiremos identificados con nuestra postura, lo importante es que suceda lo que suceda con el asunto analizado en cuestión siempre ganaremos en experiencia y consideración esto redundará sin duda en el mantenimiento de nuestra autoestima.


Lo mismo sucede en la elección de nuestros temas que publicamos, los temas escogidos para publicar, como este que exponemos, no son tomados al azar ni son el fruto de nuestra dialéctica improvisadora, estos temas responden a ese invisible “hilo conductor” que mencionamos que nos identifica y permite evaluar no sólo nuestra coherencia sino que además actúa de “identikits” de nuestros temas al punto de que la simple lectura de lo que decimos identifica al autor y al “hilo conductor” que le conduce-

La Humana Persona

Es bueno que de vez en cuando nos detengamos a analizar cuánto realmente nos conocemos a nosotros mismos, que tiempo nos hayamos tomado para dialogar con “el otro yo”, para escucharnos, y tratar de entender cuáles son aquellas cosas a las que íntimamente aspiramos.

Resulta que muchas veces nos vamos introduciendo en lo que suele llamarse “la vida real” y frente a la crudeza de sus exigencias nos vamos despojando de nuestros sueños e ilusiones..

Es entonces en que paulatinamente, digamos que al ritmo de las muchas concesiones y recortes que a nuestras primeras aspiraciones le vamos truncando preferimos sumergirnos en las exigencias de un mal entendido “tiempo presente” embriagamos la conciencia con nuevas y variadas emociones y literalmente “pateamos para cualquier lado” nuestro “querer ser” y nos conformamos con un: “si yo pudiera ser, si las ocasiones fueran más propicias, seguramente, entonces sí, sería.

Nos enmudecemos y esquivamos la soledad y con ella las oportunidades de diálogo con nuestro “compañero del alma” el que guarda como si fuese el primer día todos nuestros sueños y anhelos de realización personal.

Mi compañero de viaje y yo aprovechamos “las madrugadas del mate” para compartir juntos los momentos de reflexión, cada uno sabrá mejor que nadie la ocasión del momento oportuno, quizás se prefiera caminar, sentarse al lado de leños encendidos, en fin, todo puede significar una oportunidad cuando queremos tenerla, nos debemos ese diálogo para limar frustraciones y asperezas y sobre todo poder sincerarnos, cobrar fuerzas y continuar avanzando.

Reflexionemos:

“Cuando alguien no logra realizarse se aliena, o sea que se
hace lo que no es, lo que no debe ser.

Hemos dicho que el hombre es un ser en proyecto, un ser
que se va haciendo. Ser persona es una posibilidad en que
permanentemente se encuentra el hombre.

Llegar a ser persona debe constituir la meta de nuestra
existencia individual y social.

Realizarme como persona significa llegar a ser lo que estoy
llamado a ser, desarrollando mis dimensiones y alcanzando
y ejerciendo los valores humanos.

Ser persona es la vocación o llamada de todo hombre. No
quedan más alternativas que la de responder positivamente
o la de conformarse con no ser.

Realizarse es "ser más", es "humanizarse", es "personalizarse",
es llegar a ser lo que debe ser.

Alienarse es "ser menos", es" deshumanizarse", es" despersonalizarse",
es "esclavizarse", es frenar en sí y en los demás la obtención y el
ejercicio de los valores humanos.

La despersonalización, la deshumanización, la alienación, hace que
desaparezca el hombre-persona y que aparezca el hombre-cosa,
el hombre-máquina, el hombre-animal, el hombre-objeto.

La realización humana es nuestro gran compromiso.”

Persistencia

“Como un fugaz pensamiento
aquel resplandor
un inmenso estallido de luz,
llamémoslo así, el fulgor.”
Nacho Vegas 

Cada día, en la constancia de nuestro deambular, como aquellos que salen a trotar por las mañanas por el simple gusto de hacerlo, así es lo que hago yo frente al teclado de mi ordenador.

El detonador de este súbito entusiasmo, que puja muy dentro mío por manifestarse, ha sido la percepción de un extraño fulgor que desde los confines inescrutables del pensamiento me indica que debo intentar, una vez más, como todos los días, mantener la llama vivaz de este ingenio mío que me exige ejercitar todas mis habilidades en la vigilia constante de todas las expresiones creativas que suelen surcar, cual si fuesen estrellas fugaces, dejando a su paso la casi imperceptible huella de su fulgor.

Nuestra capacidad de extraer la información que se acumula en la memoria se ejercita en la práctica constante de este trotar por los senderos del recuerdo inhalando el fluido vital ,que nutre y fortifica a la vez, la veta inspiradora que nos insta a continuar y continuar, extasiados  por la siempre distante aureola de su fulgor.

Quien lo intenta describir en su escritura suele percibirlo tal como se percibe al astro rey, en el fulgor tempranero de cada mañana donde nos exhibe la aurora de un nuevo amanecer.


Vibración Intelectual

Me maravilla poder observar las inúmeras opciones que la vida moderna nos ofrece para que podamos incursionar desde nuestra propia casa a la lectura de textos de los más diversos autores prácticamente sin costo alguno y bajar los contenidos de sus obras al instante.

Sin pretender amargarle la vida a los estudiantes actuales de cualquier disciplina permítanme que me tome el atrevimiento que los años de tránsito por esta vida me han otorgado para narrarles algunos breves episodios que se remontan a la época en la cual integraba un grupo de estudiantes universitarios que enfrentábamos con cierto estoicismo la ardua preparación de nuestras tesis de pasaje de grado.

Como puede apreciarse no pretendo incursionar en la prehistoria y ni siquiera en la historia convencional para comentar ciertas cosas de mi juventud pues no me considero tan viejo.

Lo cierto es que en mil novecientos sesenta apenas teníamos en nuestro país el acceso a la televisión y con mis jóvenes diecisiete años desconocía totalmente que con el paso del tiempo seríamos testigos presenciales de esta magistral revolución de la era informática.

Para ser breve, simplemente diré, que en nuestra juventud no teníamos acceso a determinados autores por la sencilla razón de que no existían estos textos de estudio ni siquiera en la propia Biblioteca Nacional de manera que nuestros profesores nos informaban de los temas expuestos por algunos autores con la salvedad de que si quisiéramos incursionar en la lectura deberíamos, irremediablemente, estudiar a estos autores en  la Biblioteca Nacional en Buenos Aires, Argentina.

Ante esta situación, lejos de amilanarnos, nos organizamos hicimos colectas entre todos y elegíamos a uno de nosotros, a mí me ha tocado hacerlo varias veces, comprábamos pan y  mortadela para poder comer al día siguiente y como a las nueve de la noche nos embarcábamos en el “vapor de la carrera” que demoraba toda la noche en cruzar el río de la plata y desembarcábamos en el puerto de Buenos Aires, de allí a la biblioteca y pasarnos todo el día sacando apuntes de los libros, todavía tengo una marca en mis dedos de la mano derecha, de tanto escribir, que seguramente me acompañará por el resto de mis días. después de hacer todo esto regresábamos de la misma manera a Montevideo.

Al regresar nos repartíamos los apuntes y pasábamos largas horas “picando matrices” para luego pasarlas, una por una, por el mimeógrafo y de esta manera confeccionar los temas de estudio, vendíamos estos trabajos a un costo mínimo para intentar resarcirnos de los gastos y de esta manera estar en condiciones de poder nuevamente viajar cuando fuese requerido.

Todos tenemos “como premio consuelo” el  mérito de ser mencionados por las autoridades que nos visitaban y conocían el esfuerzo que realizábamos, quienes manifestaron en algunas ocasiones “estos maravillosos jóvenes de la generación de los sesenta”

Al terminar se me ocurrió dejarles esta valiosa opinión:

 “Según Vaughan Bell, polifacético psicólogo e investigador del King’s College de Londres, “la capacidad de concentrarse en una sola tarea sin interrupciones representa una anomalía en la historia de nuestro desarrollo psicológico”. Y aunque antes de la lectura cazadores y artesanos habían cultivado su capacidad de atención, lo cierto es que sólo la actividad lectora exige “la concentración profunda al combinar el desciframiento del texto y la interpretación de su significado”, dice el pensador Nicholas Carr en su libro Superficiales (Taurus). Aunque la lectura sea un proceso forzado, la mente recrea cada palabra activando numerosas vibraciones intelectuales.


Reflexiones

Es bueno de vez en cuando nutrirnos con las palabras de quienes a través de la historia nos han dejado la huella profunda de su pensamiento-
“Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte, de ella debe ser pura invención.” -Jane Austin
“aquellos que no quieren imitar nada no producen nada”. – Salvador Dalí
“El que sabe callar siempre es el más fuerte.” -Amado Nervo
“Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo”. -William Blake
“El fracaso fortifica a los fuertes.” -Antoine de Saint-Exupéry
“Dios me libre de enemistades de amigos.”-Lope de Vega
“lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.” -Buda
“Las inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario; las inteligencias poderosas, en las cosas ordinarias.” – Víctor Hugo
“Si uno se coloca en la situación de otro hombre, surge fácil el perdón.” -Confucio
“Lo que piensa un hombre de sí mismo es lo que indica su destino” Henry David Thoreau
“El que acepta muchas cosas fácilmente, con seguridad tendrá muchas dificultades”. -Lao Tse
“Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer..” -Antonio Machado
“A los verdugos se los reconoce siempre. ”Tienen cara de miedo. -Jean Paul-Sartre
“No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.” -Pitágoras
“Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.” -Thomas Jefferson
“El filósofo siempre va a pie. Prefiere el bastón de la experiencia al carro rápido de la fortuna.” -Pitágoras
“Los cobardes mueren muchas veces antes de morir.” -Gandhi
“los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos, por hacer imposible lo posible.” -Bertrand Rusell
“Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí.” -William Shakespeare


La Libertad De Ser Libres

“El ser humano no puede concebirse en su plenitud despojado de su libre albedrío, digamos que su inteligencia y su capacidad creativa están íntimamente vinculados con la libertad de elección, de manera que esto que hoy nos alarma y escandaliza no nos puede tomar de ninguna manera por sorpresa, siempre ha existido en nuestra esencia, en la raíz de nuestros genes, el deseo posesivo de dominar a nuestro prójimo para someterlo a nuestra voluntad, el hombre es un depredador potencial de todo lo que le rodea, nos canibalizamos sin escrúpulo alguno cuando dejamos de lado el componente moral y ético de los valores, aquellos que hacen la diferencia entre lo que pensamos que somos y lo que realmente deberíamos ser.”

Mejor Lo Divulgamos




Parecería ser que todo aquello que realizamos, las acciones que constituyen nuestro aporte diario en favor de la convivencia entre todos, nuestra aptitud para intentar armonizar las disonancias, limar asperezas, confraternizar solidariamente, es decir, el intercambio de las experiencias que dan sentido a la vida, todo esto y todas las que puedan haber acontecido con el pasaje de las horas, si no lo has publicado si no se han enterado “tus amigos” tus buenas acciones han perdido el valor que sólo la divulgación le hubiesen podido dar,  aquello que hemos aprendido, de que tu mano izquierda  no sepa lo que ha realizado tu mano derecha, ya no tiene mayor sentido, ahora, sólo lo que alguien divulga tiene carácter de noticia.

Atentos Al “Pique”

Parece que existe una necesidad de sentirse como “una parte activa” en los aconteceres del día a día, cada vez que algún suceso sacude la monotonía dentro de la cual nos sentimos inmersos, sumadas,  a la vez, a que  las consabidas noticias que recibimos, nos alertan de que “algo trascendente está ocurriendo”.

Este sacudón producto de lo inesperado, nos pone en situación de alerta, e impulsados por la oportunidad de “aparecer en escena” y si podemos, aprovechar la ocasión de marcar con nuestra presencia mostrando en el escenario de los hechos, toda nuestra capacidad de accionar de acuerdo a las circunstancias.

Así nos comportamos siempre que sentimos, en una actitud  similar a la asumida por aquel “aficionado a la pesca” que estando horas y horas mirando el mar impasible, cuando siente el tirón propio del pez que ha “picado el anzuelo” comienza una inusitada actividad procurando atraer hacia la orilla al asombrado pez que intenta vanamente liberarse.

Pasamos horas y horas dejando deslizar los toques que van surgiendo en nuestros muros, algunos respondemos y otros quedarán para después, pero he aquí que de repente, surge de súbito, en nuestros visores, “la noticia” la cual como si fuese un pez “picando el anzuelo” nos hace sonrojar por la emoción.


martes, 25 de junio de 2019

Aprender A Convivir

Esto que te estoy diciendo, si aún no lo has aprendido, se denominan principios básicos de convivencia, el desconocimiento de los mismos, no nos exime de su vigencia, sólo demostrará el grado de desviación que hayamos alcanzado en la ruta que nos conduce a nuestra propia realización, cuánto más tardemos en comprenderlo, mayor serán las posibilidades de frustración, este es un camino donde no existen atajos ni desvíos, ciertamente, por el bien de nuestra propia especie, no deberíamos pretender que alguien realice alguna tarea, por sencilla o compleja que nos parezca,  que podamos estar capacitados para  efectuarla por nosotros mismos.

 Y esto no es por puro egoísmo, todo lo contrario, es la ley de la vida, la misma ley que impulsa a los pájaros a expulsar a sus pichones de sus nidos, una vez crecidas suficientemente sus alas, para que aprendan a volar por sí mismos y sobrevivan.

De manera que, si ya haz testado la fortaleza y longitud de tus propias alas y consideras que estás en condiciones de volar libremente, adelante. Pero… Cuidado!

Las aves no se arrojan solas al vacío, ni se separan de su grupo, permanecen juntas y se protegen mutuamente.

Hablando en términos tecnológicos, imagínate una gran aeronave, dotada de todos los elementos necesarios para garantizar la mayor seguridad en su desplazamiento por el espacio aéreo, piensas que esta majestuosa aeronave, ¿prescindiría de su contacto con la Torre de Control?  ¿Viajarías tú en una aeronave, por mejor equipamiento que posea, si su piloto se comportara de tal manera? Sin duda que eres lo suficientemente inteligente como para no cometer semejante imprudencia.

Cuánto más experimentado sea el piloto, mayor serán las precauciones que tome al pilotear su nave.

 Te has puesto a pensar, que tú también eres un piloto, que estás pretendiendo conducir la nave de tu propia vida por los caminos desconocidos del porvenir, me viene a la mente, las palabras del poeta Antonio Machado, el cual sabiamente nos dice: 

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.


Un Punto En La Inmensidad


 Vivimos en un planeta llamado Tierra, el cual, como todos hemos aprendido, forma parte de un sistema al que los científicos han llamado “sistema solar”, también nos han dicho, que este sistema solar, forma parte de una galaxia, y que incontables millones de éstas galaxias se interrelacionan armónicamente conformando nuestro Universo.
Este insignificante punto en la inmensidad del espacio, llamado Tierra, en el cual vivimos, también está regido por leyes, la de la gravedad, por mencionar una, la cual determina, entre muchas otras cosas, que todos los seres vivos, que habitamos su superficie, estamos literalmente, aprisionados a su suelo, desde el gusano que repta y orada sus entrañas, hasta el águila majestuosa, que surca con su vuelo las cumbres de las montañas.

Por qué menciono esto, por la sencilla razón de pretender demostrar que no existe ningún lugar en el universo donde no se respeten los espacios, tanto  individuales  como colectivos, y este equilibrio armónico sólo es posible, cuando cada uno de los actores cumple con la finalidad de su propia esencia y razón de ser, aquí y ahora, asumiendo las responsabilidades inherentes a la cohabitación en un mundo que nos cobija a todos, en la convivencia pacífica de todos los seres vivos, existen reglas que regulan y garantizan derechos y obligaciones, nadie, absolutamente nadie, puede exigir el respeto de los demás si en contrapartida no está dispuesto a respetar y salvaguardar el derecho de todos y cada uno.


El Escenario De Cada Día


Al comenzar nuestra mañana de trabajo asociamos el nuevo día que no conocemos con la vida que transitamos, que sí conocemos, hasta ayer, cuando todavía eran parte de nuestro presente.

El nuevo día es también una nueva vida, la que fue y la que es, indisolublemente asociados lo uno con lo otro, ambos constituyen nuestro presente, un regalo de los cielos, una creación que no existía antes y que se reviste de la gran oportunidad de “ser y estar” transitando por ese escenario siempre cambiante que denominamos creación.


Esa es nuestra realidad, somos “la puesta en escena” la única e irrepetible obra que se representa a sí misma y cuyo argumento lo vamos construyendo en nuestra indelegable condición de actores.

Apoderados De La Voluntad Divina


 De acuerdo a lo que es posible observar en las publicaciones que recibimos a diario en nuestros muros pareciera que se ha producido un cambio radical en todo lo atinente a nuestra idea de “Dios” todo parece indicar que cuando invocamos el nombre del Creador lo hacemos con un grado de afinidad que ubica nuestro concepto de veneración a su magnificencia y bondad para con sus hijos terrenales en una “apropiación doméstica” que lo representa como si fuese un especie de “comodín” apto para ser utilizado a nuestro deseo y voluntad.

Todo indica que nuestra demostración de fe está íntimamente ligada a todo lo que le confiamos que Él haga por nosotros lo que equivale a decir: “Dios mío, estas son las tareas que debes hacer por mi” nos estamos acostumbrando a banalizar nuestro vínculo sagrado con el Creador Del Universo, cualquiera que sea la religión que profesemos, a un punto tal, que corremos el riesgo de llegar a la imprudencia y falta de decoro en el contenido de nuestras expresiones.

Es bueno recordar que uno de los principios básicos a tener en cuenta en nuestra relación es el hecho de que siendo un Padre amoroso y solícito en atender nuestros reclamos, de ninguna manera nos sustituirá en el cumplimiento de nuestras responsabilidades, es decir, tal como lo hacen o harían nuestros padres terrenales jamás nos realizaría cualquier tarea que podamos efectuar por nosotros mismos.

De manera que si decimos que tenemos amor y compasión para con nuestros semejantes, que nos preocupa la situación que puedan estar atravesando en el orden que sea, salud, trabajo, necesidades básicas insatisfechas, etc. lo que deberíamos manifestar en nuestras oraciones diarias sería algo así como: “Amado Padre, te suplico tu asistencia para ser digno de tu apoyo y me permitas contar con la fuerza y la capacidad necesaria como para poder extender mi ayuda y solidaridad a todos aquellos que me necesiten” y conste que en el concepto de “semejantes” incluimos también a nuestros abuelos, padres, hermanos, y todos aquellos que sufren dificultades de todo orden como también a quienes, a nuestro entender ,“sufren las consecuencias que sus pecados”

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mt. 22:39): estas palabras de Jesús confieren al hombre el derecho de pensar en sí mismo; por otro lado, el Señor coloca límites claros al egoísmo y exhorta a tratar con amor a todos nuestros semejantes.


Crecer En La Adversidad

Ahora bien, reflexionemos, ¿qué significa para nosotros nuestra propia vida? 

Hemos dicho que la existencia es un desafío individual indelegable, sin duda no existe un emprendimiento más importante, una empresa de mayor trascendencia, que la de construir con los elementos que estén a nuestro alcance, una vida digna que nos identifique con los valores inherentes a nuestra condición de pertenencia a la raza humana.

Sin duda alguna, la vida es un desafío, y un desafío significa enfrentar la adversidad, correr riesgos, esforzarse por vencer y luchar hasta alcanzar la victoria, esto es la vida.

Si alguien puede creer que esto que digo es fácil de realizar, entonces nunca se ha tenido que enfrentar seriamente con la adversidad, y si nunca se ha tenido que enfrentar seriamente con la adversidad, no conoce nada de los valores humanos, porque los valores humanos sólo crecen en medio de la adversidad.

Podría hablar horas y horas sobre este tema, pero dejémoslo aquí, les he sembrado unas cuantas semillas de inquietud, el resto es tarea individual de cada uno.


Seguir Remando




“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar” Eduardo Galeano 1940-2015. Escritor y periodista uruguayo.

Bueno, aquí estamos otra vez, resulta que aún subsisten en las mentes de algunos que suelen hacer conjeturas sobre la vida de otras personas, entre las cuales me incluyo, manifestando que les gustaría saber algo más sobre ciertos aspectos que hacen al tema de lo que suelen llamar “realización personal” entendemos que para no dejarlas al margen de sus inquietudes al respecto.

Decimos:

En lo personal desde siempre, o por lo menos desde que tenemos cierta conciencia y nos reconocemos como “personas,” hemos puesto la proa” de nuestras vidas en el rumbo de intentar alcanzar nuestras utopías, lo que al decir de Eduardo Galeano, la utopía suele vislumbrarse allá lejos, muy cercana con el horizonte, con la cualidad de que cuando pretendemos avanzar hacia ella notamos que por más que intentemos alcanzarla siempre estará mucho más adelante de donde nos encontremos nosotros.

Pues bien, esto que mencionamos, es lo que ha sido una constante en nuestra vida, lo que pasa es que lo que notamos que nos ha acompañado desde entonces ha sido la coherencia y la persistencia de nuestro rumbo, tomando como referencia, el tiempo transcurrido, nos permite observar, de que aunque no lo hayamos notado, hace bastante tiempo que hemos traspasado los límites de los confines de la utopía.

La utopía y el horizonte caminan tomadas de la mano, de manera que podemos afirmar que mientras persista nuestro intento y nos mantengamos aferrados a la vida, la utopía seguirá delante nuestro y si algún día llegáramos a alcanzarla ese mismo día estaremos coronando el final de nuestra existencia.

Por lo tanto aprovechamos el valioso tiempo que aún contamos para continuar por esta senda e ir puliendo de alguna manera las aristas negativas que aún persistan en nosotros.

Tal nuestra respuesta

lunes, 24 de junio de 2019

La Cantera Inagotable

Para comprender mejor el encabezado de este artículo habría que remontarse en el tiempo a la época en que siendo niños concurríamos a los parques de diversiones que se organizaban durante las vacaciones escolares.
Nos encantaba sentarnos alrededor de una pequeña mesa cubierta con un colorido mantel frente a la cual se situaba un mítico personaje, que con su accionar, blandiendo en sus manos enguantadas su inefable “varita mágica”, extraía desde una galera situada en el centro de la mesa, delante de nuestros impávidos ojos, desbordantes de asombro, sendos conejillos blancos plenos de vivacidad.

Desde entonces esta expresión “sacar conejos de la galera” se ha utilizado muchísimo al referirse a personas que poseían mucho talento y se las consideraba capaces de hacer cosas increíbles debido a su habilidad, como podrían ser, jugadores de fútbol, artistas, vendedores, o cualquier otro tipo de actividad que requiriese mucha capacidad de improvisación.

Parece que quienes escribimos con cierta asiduidad también hemos caído en estos calificativos, la verdad es que no sé a ciencia cierta si tal definición corresponde o no, lo que parece es que a algunas personas que leen nuestros artículos les ha parecido que debido a la abundancia de artículos publicados, en una forma de alago, han manifestado que para ellos esta habilidad tiene cierto parecido con “sacar conejos de la galera”.

Lo cierto es que pensándolo bien, que tal habilidad se parece, parece, pero, siempre tenemos un pero, creo que no hay que confundir improvisación con inspiración, quizás la tan mentada “varita mágica” tenga mucho de “acumulación de vivencias” y nos permita recurrir a la galera que cubre nuestras memorias para extraer de ellas algún tema que entendamos corresponda a nuestras expresiones escritas.


Recreando La Mente

Haciendo una retrospectiva en los confines de mi mente, lo que equivale a decir que nos hemos introducido con la intención de curiosear cómo estaba su interior, digamos que de vez en cuando, no siempre sino cuando se puede, realizamos lo que puede llamarse una “retroinspeción” ( la verdad es que ni sabemos si está bien escrita esta definición)

Lo que sí podemos comentar es que hemos quedado impresionados por la vastedad de nuestra mente y sobre todo el orden que imperaba en todos los rincones, incluyendo por debajo de las alfombras.

Si por mi fuese sería una tarea prácticamente imposible de realizar pero es más que evidente de que allí he tenido una ayuda que no puedo dejar pasar inadvertida, pues como digo, asombrosamente todo estaba en su lugar aún aquellas que podrían considerarse como insignificantes, como pueden ser pequeños objetos, prendas de vestir, reconocimientos, etc. allí estaban como también pude apreciar una enorme colección de audiovisuales con la inclusión de voces y gestos como los de mis abuelos, padres, hijos e inclusive, nietos.

Al percibir el orden imperante es que me vino a la mente lo que había aprendido sobre la mitología griega, sin duda alguna la cuna de nuestro pensamiento, dónde siempre ha existido el reconocimiento por la invalorable labor de las Musas, reconocimiento que persiste en la literatura que afortunadamente no es transmitido por generaciones.

Siempre hemos tenido una gran consideración por quienes han sido puestos en nuestras vidas para oficiar como “ángeles de la guarda” siempre pensamos en la labor de los ángeles varones pero esta vez queremos mencionar  a aquellas personas del sexo femenino que sin duda alguna han desarrollado y aún desarrollan una muy importante labor, sin dejar de mencionar a quienes teniendo alguna otra orientación sexual también realizan esta labor tan importante.


Recogimiento Invernal


Un fin de semana de esos que consideramos “terribles” con lluvias intensas, fuertes vientos y con una sensación térmica de unos seis grados de temperatura, realmente todos estos ingredientes son una invitación al recogimiento, la meditación y como consecuencia natural el dictado que nuestra mente realiza a través del intelecto para poder plasmar en una redacción conjunta, como trabajando en equipo donde intervienen el pensamiento, los sentidos y claro, el servicio de nuestros dedos tecleando en nuestro ordenador.

Todo lo que hemos mencionado conforman “nuestro clima interno” sumamente grato y acogedor, donde podemos dar “rienda suelta” a nuestras emociones las cuales se agregan  a nuestro grupo, es decir, las imprescindibles emociones que nos proporcionan “el condimento” que sazonan el gusto y el sentido de nuestras experiencias de vida.

Esto que mencionamos “constituyen la materia prima” la argamasa con la cual el alfarero moldea sus creaciones de tal forma que le permita dotarle a las mismas su sentido e identidad.

Esto que describimos de un día de los “considerados terribles” está muy lejos de constituirse en “días perdidos” todo lo contrario, cuando nos rodean las inclemencias climáticas externas aprovechamos el “recogimiento obligado” para transformarlos en reflexión y retrospección en donde podamos disfrutar de un encuentro íntimo con nuestras musas y su agradable compañía.

Esto es lo reconfortante de esos días.