lunes, 9 de julio de 2018

Dar De Sí Mismo


Desde niños nos educan a ser generoso, a compartir nuestros juguetes y jugar felizmente con nuestros amigos sin ningún tipo de conflicto. Mientras crecemos sabemos que la generosidad es necesaria para vivir una vida plena. Saber dar sin recibir nada a cambio es efectivamente una de las cosas más importantes que aprendemos en la vida. Sin embargo no es un aprendizaje fácil. 

Vivimos rodeados de una sociedad consumista y violenta, obsesionada con el dinero y con las ganancias y los éxitos personales.

Varios estudios han hecho experimentos para saber qué es lo que da más beneficios mentales a nuestros gastos. 

Un experimento hecho por la Universidad de California le dio dinero a varias personas: un grupo tenía que gastarlo en lo que quisieran, otro grupo estaba obligado a gastarlo en un objeto material, y el otro estaba obligado a gastarlo compartiendo tiempo con alguien que quisieran. El resultado fue que las personas que dedicaron su dinero a ayudar o a compartir con personas que querían se sentían mucho más realizadas que las personas que lo gastaron todo en un objeto material.

La generosidad no es solo importante en el ámbito económico: debemos ser generosos con nuestros conocimientos, con nuestro cariño, con los animales y con las personas necesitadas. 

A pesar de vivir en una sociedad que parece dura y mezquina estamos rodeados de ejemplos silenciosos de generosidad: hay quienes alimentan una vez a la semana a los mendigos, activistas que trabajan por ofrecerle una vida plena a los animales, padres que duermen menos de lo debido para pasar tiempo con sus hijos, personas que defienden a otras desinteresadamente cuando los ven en problemas en la calle.


No hay comentarios:

Publicar un comentario