sábado, 25 de noviembre de 2017

Desde La Kabbalah



En las fuentes originales está escrito, “No existe una brizna de hierba debajo que no tenga un ángel arriba que la mueva y le diga, ‘¡Crece!’”.

En realidad es así. Todo lo que ocurre en nuestro mundo, se materializa de acuerdo a la dirección e influencia específica del mundo superior.

Pero no podemos trazar esas influencias. No podemos decir qué raíz ni qué fuerza del mundo superior, influye en nuestro mundo ni qué efecto específico quiere lograr esa fuerza. No vemos el mundo superior; no entendemos su programa ni su influencia sobre nosotros.

Desde el mundo inferior, el mundo superior puede ser alcanzado sólo si gradualmente llegamos a asemejarnos a la naturaleza del mundo superior; no hay otra forma. Hasta que entendamos el completo y complejo sistema de influencia sobre nosotros, de arriba hacia abajo y lo revelemos de abajo hacia arriba, no alcanzaremos nada.

La ley de raíz y rama apunta al hecho de que existe una conexión entre la raíz superior y la rama inferior: en cada átomo, en cada acción, en todos los niveles de la materia inanimada, vegetal, animal y humana, en pensamientos, en fuerzas -en todo.

Pero no observamos esta conexión y no podemos decir qué raíz es la causa de cuál efecto en nuestro mundo ni cómo podemos hacer alguna clase de cambios en la raíz, a partir del efecto, con el fin de mejorar el resultado final y su impacto en nosotros. En realidad, esto es el tema de estudio para los cabalistas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario