viernes, 24 de noviembre de 2017

PosVerdad: El Aporte De Spinoza


Filosofía
PosVerdad: El Aporte De Spinoza
“La digitalización de los intercambios sociales lleva a que los sujetos se aíslen y se comuniquen con quienes ya piensan como ellos. De esta manera comparten sus creencias sin importar si la noticia que difunden es falsa o verdadera”

Spinoza sostiene que la falsedad en sentido absoluto no existe, puesto que la razón es incapaz de producir ideas falsas por sí misma. Lo que llamamos ideas falsas son producto de la finitud de nuestra capacidad cognitiva, por lo tanto, más que falsas, son “inadecuadas” al objeto que se refieren. 

Por ello Spinoza plantea tres géneros de conocimiento. El primero es el de la imaginación. Pero debemos preguntarnos ¿La idea imaginativa es falsa? Nos dice Spinoza, ya que supone exigirle a la imaginación una tarea que está más allá de sus posibilidades. El ejemplo que da es el del sol. No es un error percibir que el sol está a una distancia muy corta; el error consiste en creer que efectivamente se halla a esa distancia, ya que aun sabiendo que la distancia es mayor, vamos a seguir percibiendo como si el sol estuviera cerca. En este sentido, el error consiste en tomar la imaginación como si fuera un conocimiento cierto, ya sea porque se tomen como ideas adecuadas o impulsado por los prejuicios. En definitiva, la imaginación induce al error y debe ser puesta al margen mediante una reforma del entendimiento. Luego viene el segundo género de conocimiento: la razón. Si la falsedad del conocimiento imaginativo proviene de su objeto, hay que buscar la verdad en el objeto del conocimiento racional. La imaginación conoce, de manera inadecuada, pero conoce las cosas singulares. La razón conoce las propiedades comunes a la propiedad de la cosa y a la totalidad de las cosas. El conocimiento reflexivo no es la pura reflexión sobre la forma de la verdad que se encontraría en la idea adecuada, sino la reflexión sobre el orden que se debe establecer entre las ideas, de manera que queden concatenadas de un modo que pueda expresar, no ya la fortuita incidencia de los cuerpos exteriores en el nuestro, sino el orden y conexión de las cosas; por ejemplo, en la ciencia.
“La cultura hegemónica, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, nos instalan en el conocimiento imaginativo donde nos prometen que podemos tocar el sol con las manos”
El tercer género de conocimiento lo llama: de la intuición. Si en el segundo grado de conocimiento dejamos las cosas singulares para dar cuenta de las propiedades comunes, en este tercer grado de conocimiento, valoramos las cosas comunes para conocer las esencias de las cosas singulares. 

Aclaremos: esto implica conocer las esencias de las cosas singulares, no las esencias singulares de las cosas. No es un conocimiento esencialista de las cosas singulares, sino un conocimiento profundo de la relación entre las cosas singulares. Podríamos decir, utilizando un lenguaje actual, que es un conocimiento ideológico, es decir, una cosmovisión de las relaciones que se dan en el universo sostenido en la razón. De esta manera, de la imaginación pasamos a las nociones comunes y de éstas a las esencias comunes de las cosas singulares. No solo podemos conocer mejor, sino también más cosas. 

Vamos ganado perspectiva y comprendiendo el funcionamiento del universo.

En esta perspectiva, la cultura hegemónica, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, nos instalan en el conocimiento imaginativo donde nos prometen que podemos tocar el sol con las manos. De allí la importancia de generar formas colectivas que permitan encontrar ideas adecuadas que amplíen nuestro conocimiento. 

Es decir, una razón apasionada desde donde se puedan construir espacios de transformación.


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