jueves, 2 de noviembre de 2017

Cruce De Caminos


La vida es como un camino, hay caminos largos y cortos, planos y empinados, fáciles y difíciles. En nuestra vida, atravesaremos por muchos caminos conforme vayamos viviendo.

Hay caminos que llevan a la fama y la fortuna, hay caminos que llevan a la desolación y la pobreza, hay caminos que llevan al matrimonio, y hay caminos que llevan a la soltería.

Hay caminos de felicidad, y hay caminos de tristeza, caminos de victoria y júbilo y caminos de derrota y decepción.

Así como en cualquier camino, existen esquinas, giros y cruces en nuestras vidas. Quizás el camino más complejo que puedas encontrar en tu vida sea una bifurcación o un cruce de caminos, en el que debes tomar la decisión de ir por alguno de los dos
.
Con sólo dos opciones para escoger y poco conocimiento sobre los resultados finales de ambas ¿Qué camino tomarías? ¿Cuál sería ese camino correcto que garantice tu éxito? Y en todo caso ¿Tomarías algún camino? O ¿Te quedarías donde estás sin moverte?.

Bueno, lo cierto es que no hay garantías.

No sabes a donde te llevará un camino hasta que empiezas a recorrerlo. No hay garantías, y a diferencia de la vida real, difícilmente podrás retornar en el tiempo y tomar otro camino distinto. El hecho de que no haya garantías sobre el éxito con casi cualquier opción que tomes, es una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta para tu vida.

Nadie dijo que hacer lo correcto todo el tiempo te llevaría a la felicidad. Amar a alguien con todo tu corazón no te garantiza que seas correspondido. Ganar fama y fortuna no te garantiza la felicidad. 

Recibir consejos de los mejores en ciertas áreas no te hace igual que ellos y por tanto no tienes garantías de que harás las cosas igual de bien.

Existen muchos posibles resultados y todos ellos dependerán de lo que hagas al respecto en el presente. Todo se trata de tus pequeñas decisiones. Tu vida es el resultado de lo que has pensado y las decisiones que has tomado.

En lo único que si tienes pleno poder, es en cómo piensas y reaccionas ante las situaciones que se presenten en tu vida, y déjame decirte que sabiendo esto, cuentas con una gran ventaja con respecto a las personas que no lo saben. 

Estás por delante de los demás porque sabes cómo influenciar el mundo influenciándote primero a ti mismo.

Cuando tienes la potestad de autocontrolarte y efectivamente decidir cómo sentirte y reaccionar ante las eventualidades de la vida, puedes convertir tus resultados en exitosos independientemente de las situaciones y los caminos que tomes.

¿Si supieras que estás tomando una mala decisión, continuarías de todos modos? Posiblemente no. ¿Por qué escoger un camino que seguro te llevaría a la perdición? ¿Por qué tomar una decisión si desde un principio se sabe que no es la correcta?

Solamente luego de tomar una decisión y reflexionar sobre ella, es que te das cuenta si se encuentra acorde a tus deseos. Si las consecuencias o resultados son buenos para ti, entonces has decidido correctamente, sino, tu decisión estuvo mal tomada.

Sin embargo, debes tomar riesgos.

Con base en el hecho de que en la vida no existen garantías de éxito en todo camino que se escoja, por más que otros lo hayan vivido congruentemente, y sumándole a esto el hecho de que conscientemente puedes escoger dominar tus emociones, pensamientos y reacciones ante ciertos eventos en tu vida, una muy buena opción es tomar riesgos.

Suena extraño, pero lo mejor cuando se tienen dudas es arriesgarse. Es mucho mejor arrepentirse de lo que se hace, y no de lo que se deja de hacer. Finalmente, si tomaste tu decisión y te equivocaste, algo tuviste que haber aprendido. Y si fue la decisión correcta, gozaste y también aprendiste. El riesgo por consiguiente, se convierte en una excelente opción.

Pero hay que tener mucho cuidado con la palabra “riesgo”, pues no me refiero a vivir la vida aleatoriamente ni de manera errática. Me refiero a que cuando exista incertidumbre, es bueno tomar el riesgo de seguir por dicho camino, y enfocarse en generar éxito y buenas decisiones subsiguientes, todo desde un plano mental.

Tomar riesgos, es definitivamente mucho mejor que no hacer nada. Moverse a través de un camino es mucho más satisfactorio y te brinda mucho más aprendizaje que quedarte quieto sin hacer nada.

A pesar de que es cierto que cualquier pequeña decisión mal tomada puede cambiar el rumbo de las cosas y hacerte perder en el camino, también es cierto que muchas veces es posible convertir una mala decisión en una oportunidad. Lo mismo aplica con las adversidades y malos momentos.

Todo es cuestión de perspectivas. Tienes la opción de ser un viajero perdido, o un turista casual de la vida.


Toma precauciones de no vivir la vida a la ligera y escoger los primeros caminos que aparezcan, se aventurero, pero no corras peligros si no es lo que quieres. Toma riesgos calculados. Arriesgarse no es ser incauto o idiota.

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