La empatía es la capacidad de entender y comprender las
emociones y el comportamiento de otra persona. Esta habilidad, que podemos
entrenar, facilita las relaciones interpersonales.
Algunas personas tienen mayor facilidad para establecer y
mantener relaciones interpersonales. Esto tiene relación con la Inteligencia
Emocional. John Mayer y Peter Salovey en los años 90 plantean por primera vez
el concepto de Inteligencia Emocional, con el que hacen referencia a la
habilidad para identificar y entender las propias emociones y las de las demás
personas, y cómo esto permite dirigir nuestra conducta, controlar emociones, automotivarnos
y relacionarnos de forma eficaz y satisfactoria.
Una pieza clave en las relaciones interpersonales es
la empatía. De forma coloquial hablamos de “ponerse en la piel de la otra
persona”. Ser empático no implica vivenciar todo lo que vive la otra persona
para entenderla. Por ejemplo, para ser empático con una persona que acaba de
romper con su pareja, no tengo que romper con una pareja (incluso dándose la
misma situación es probable que fuese vivida de forma distinta). La empatía es
la capacidad de captar, entender y comprender las emociones de otra persona, lo
que piensa y cómo se comporta.
La empatía es una habilidad que podemos desarrollar y
entrenar para facilitar nuestras relaciones. Requiere de una escucha activa,
una atención plena y una actitud de comprensión.
La escucha activa implica escuchar con atención y con
todos nuestros sentidos, atendiendo a la comunicación verbal y no verbal de la
persona. Poniendo atención plena en la otra persona,
observando, sin emitir
juicios, sin aprobar o desaprobar, sin anticipar o suponer lo que la otra
“quiere decir”, sin interferencias de nuestras propias vivencias, adoptando de
esta forma una actitud comprensiva.
Para ser empáticos, un punto de partida lo tenemos en
reconocer nuestras propias emociones, identificarlas en el momento en el que
surgen y poder gestionarlas. Esto nos permite un autocontrol de nuestras
emociones, de nuestros impulsos, manejar la frustración… (forma parte de la
inteligencia intrapersonal).
¿Qué ocurre con la empatía cuando utilizamos vías de
comunicación como WhatsApp, Twitter…?
En nuestra sociedad, las tecnologías de la información
y la comunicación (TIC) tienen una gran presencia y forman parte de las
relaciones interpersonales. Nos ofrecen herramientas para comunicarnos,
establecer y mantener relaciones. Cada una de ellas tiene sus propias
características que condicionan como es la comunicación. Además están en
constante evolución y con ellas surgen nuevos códigos. En muchas de ellas se
pierde un elemento muy importante, el lenguaje no verbal: el tono y la
intensidad de la voz, los gestos, la expresión facial, la postura, la
proximidad… que acompañan al mensaje.
Los emoticonos intentan incorporar la parte de la
información del mensaje que estaría en el lenguaje no verbal. Así podemos ver,
de forma explícita, cómo buscamos que la otra persona sea empática con nosotros
acompañando el mensaje de texto con emoticonos. Del mismo modo mostramos
empatía hacia la otra persona.
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