La frase acción-reacción, no significa acción-recompensa. De hecho nada tienen que ver.
Sin embargo muchos creemos en la recompensa, y a veces
realizamos acciones esperando beneficios a cambio.
Cada persona tiene su personalidad, gustos, intereses,
asuntos, problemas y necesidades. No podemos esperar que alguien reaccione como nosotros creemos. Tampoco debemos esperar que alguien actué en consecuencia por lo que
damos o hacemos.
La forma en que creemos que una persona reaccionará ante
nuestras acciones (aunque sean muy bien intencionadas), solo existe en nuestra
mente, no forma parte de la realidad externa. Es algo que imaginamos que va a
suceder, pero eso no significa que realmente suceda
.
Somos libres (solo hasta cierto punto), dejemos que las
personas actúen con libertad y que la
vida fluya tomando control de
nuestras acciones. Dejemos atrás todas las expectativas sobre lo que hacen
otros. En este punto es cuando aprender a
no hacer suposiciones toma
todo su valor.
Cuando haces o das, esperando recibir algo a cambio,
estableces en ti una mentalidad de dependencia que te impide avanzar. Es una condicionante
que dice: Si yo
hago/doy esto, recibiré aquello.
Con ello solo colocas tu mente en modo de espera, dependiendo de las acciones de
otros para crear y disfrutar tu vida.
¿No crees que colocar tu futuro en dependencia de lo que
hacen otros es muy arriesgado?
Si esperas algo y no recibes lo que esperas, o no recibes
nada, solo experimentarás emociones negativas que no tienen ningún sentido. Tú
las creaste en tu mente, tú imaginaste e hiciste suposiciones acerca de lo que
pasaría. El mundo no tiene
que ser como tu creíste que sería.
Desde el momento que realizas una acción
esperando algo a cambio, está dejando parte de tu futuro en manos externas. Es una incertidumbre que
tú creas y que eliges experimentar.
Si las cosas no salen como esperas, recibirás un futuro no
previsto. Tendrás decepción, arrepentimientos y muchos tipos de
sentimientos negativos.
Entonces te vuelvo a preguntar: ¿Crees que tienen sentido
poner tu futuro y tus sentimientos en dependencia de lo que hagan otros?
Cada qué esperas recibir un beneficio a cambio de tus
acciones, te sometes al riesgo de la decepción, la cual puede llegar a doler
mucho.
El beneficio real de hacer buenas acciones
proviene de la energía que emanas al realizar una acción que surge de tu
interior. Es
una energía positiva que si la proyectas adecuadamente puede traer más
abundancia a tu vida. La importancia radica en tus intenciones.
Por eso muchas personas con abundancia financiera
recomiendan donar parte tus ganancias a asociaciones de beneficencia. Al
hacerlo generan una alta energía que trae consigo muchos beneficios internos.
Estos te hacen actuar y ver el mundo diferente.
De esta forma proyectas esa
energía y obtienes más de ella, tal vez en otra forma y/o en otro tiempo.
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